Hola a todos! Achoo! Jeje, aún estoy un poco malita, pero ya mejor. Dije que este capítulo iba a tardar más tiempo pero como lo terminé antes decidí publicarlo. Por cierto, estoy trabajando en la sinopsis de la siguiente historia que sucederá a esta cuando termine y será del tema de sirenas, pero no chicas sirenas, ¿entienden? XD Jijiji, me divertiré mucho con la siguiente historia. Como sea. Agradezco a todos por preocuparse por mi salud aunque pido de favor una cosa, no me apuren con los capítulos, serán de entre 7 y 10 días como dije, no me presionen menos por PM diciendo, ¿cuándo la continuarás? También tengo one-shots que quiero publicar, así que nada de apurarme, capicci. En fin, agradecimientos a Thomas Astruc por tan genial serie, y de la que nos seguirá torturando con la relación de estos dos porque en la tercera temporada según sus palabras AL FIN SON AMIGOS! NADA MÁS! DX Pero bueno. Sin más qué decir… COMENZAMOS!
…
Capítulo 6.
Cambio en los vientos.
Chat Noir se había congelado como pocas veces. No sabía hacia donde moverse al escuchar los pasos de la señora Dupain-Cheng subir las escaleras. ¿Que debía hacer? ¿Bajo la cama? No. ¿La ventana? No hay tiempo. ¿La trampilla? ¡La había cerrado al entrar! ¿Presentarse? ¡Ni hablar! Pero fue Marinette la más rápida en reaccionar.
-¡Escóndete gato tonto!- le regañó en susurros al ver a todas partes hasta que encontró el sitio perfecto.
La trampilla se abrió y Sabine encontró a su hija sentada en la silla frente al computador.
-Hola mamá. ¿Pasa algo?- su madre le sonrió y entró con una taza de té en su mano.
-Vine a traerte esto, cariño. Para que duermas bien.
-Gracias mamá.- tomó la taza que le dio su madre y luego la vio suspirar con pesar.
-Marinette, tu padre y yo hemos estado hablando y... con lo que ha pasado, estamos pensando en sacarte del colegio.
-¡¿Qué?! ¡No!- Marinette no fue la única en alarmarse, desde su escondite, Chat Noir abrió grande los ojos mordiéndose la lengua para no replicar.- Mamá, no hagan eso por favor. ¡Me encanta mi escuela! Y todos mis amigos están allí. ¡No quiero dejarlos!- se levantó de su asiento y Sabine pone sus manos en sus hombros.
-Tranquila cariño, sabemos lo que significa el instituto y tus amigos. Solo es una posibilidad aunque algo nula por lo avanzada que vas del año.
-Pero es una posibilidad, ¿verdad?- casi susurró con pesar y Sabine la hizo sentarse para sentarse ella en la otra silla.
-Sí. No te voy a mentir... Estamos muy asustados Marinette. Con todo lo que ha pasado tememos a que pueda pasarte algo más.
-Mamá... entiendo que teman por mí. Pero no porque les caiga mal a unos chicos voy a dejarme amedrentar y salir huyendo por culpa de ellos. Quiero seguir con mis amigos, mis profesores, y mis clases. Te prometo que me cuidaré, pero por favor, no me saquen de la escuela.- Sabine sonrió ante la mirada determinada de su hija. - Está bien. Y para lo que sea estamos siempre contigo. Y te digo que tu padre tiene el rodillo listo para lo que sea.- Marinette rió a lo bajo.- Y como sea, si llegas tarde al instituto viviendo en la esquina, no quiero imaginarme como seria en otra escuela.
-¡Mamá!- Sabine se rió ante el reclamo de su hija.
-¡Achoo!- Marinette se congeló y Sabine vio a su hija que al darse cuenta se frotó la nariz con su dedo índice.
-Oh, lo siento. ¡C-Creo que tomaré el té!- Sabine se convenció de su excusa cuando al levantarse pisa algo.
-Oh.- mira el largo cinturón negro que salía de entre un montón de telas y cosas que su hija había comprado.- Lo siento. Deberías guardar tus cosas con más cuidado hija.- se agachó a recoger el cinturón ante la mirada de Marinette que apretó los puños sobre su pantalón y una gota de sudor caía de lado. Su madre tomó el cinturón... y se lo dio.
-Gracias mamá, buenas noches.
-Descansa Marinette.- Su madre se fue y Marinette dejó ir todo el aire que tenía atorado en el pecho dejándose caer de la silla unos segundos. Se levantó y con el cinturón en mano fue a una al montón de material que usaba para sus diseños y retiró un sobrante de tela azul. Se rió de ver a Chat agazapado.
-Eso estuvo cerca.
-Ni que lo digas.- se levantó estornudando de nuevo y haciendo a un lado una estola de plumas.- Que bueno que mi cola se pone y se quita. Aunque luego cómo caería de pie.- aquello hizo reír a Marinette. Una risa sincera y del alma.
-Lo siento, se me olvidaba que eras aler... digo, no sabía que eras alérgico a las plumas.
-Ya vez, este gato no puede cazar aves.
-Anda, y yo pensando que cazabas a una que otra avecilla por allí. Con eso de tus instintos felinos.
-Gracias al cielo no es así.- otra pequeña risa de Marinette le hizo sonreír. Sus garras acariciaron un mechón de cabello que escapaba de la toalla sobre su cabeza.
-Te prometo que todo va a estar bien. Palabra de gato.- la forma con como lo dijo la llenaron de ternura y esa noche entre risas y un gato derrotado en video juegos por Marinette, la joven pudo dormir tranquila.
Al otro día temprano, Plagg roncaba sobre el almohadón del sofá cuando una especie de bufido lo despierta. El kwami bosteza y al volar ve a su portador trabajar con algo en su escritorio.
-¿Qué haces levantado tan temprano? Ni siquiera es hora para que te vayas al colegio.
-Estoy intentando arreglar algo.- Plagg se acerca y ve el montón de hojas arrugadas y rotas que su portador intentaba arreglar con cinta adhesiva y una plancha.
-¿Y eso que es?
-Son los bocetos de Marinette. Cuando le rompieron esas hojas yo las recogí y he intentado arreglarlas. Pero lamentablemente solo he podido arreglar algunas.
-Vaaaaaaya, si no te conociera y no anduvieras con ese plan de hacer que esa chica se enamore de otro diría que estás enamorado.
-Claro que no. Marinette es una amiga muy preciada. Y por eso estoy haciendo esto.
-Y para ganar algunos puntos, ¿no?
-También.- dijo al pegar una cinta adhesiva y vio el dibujo de un vestido.- Marinette es muy talentosa. No me extrañaría que se volviese una gran diseñadora a futuro.- dijo para luego tomar otra hoja y reconocer el dibujo del bombín. Una obra de arte a su parecer y de gran gusto según su padre. Aunque fuera una lástima que tuviese de plumas. Pero aun así llegada la sesión lo había usado. Suspiró y notó una dedicatoria en la esquina rota.
"Para mi querido Adrien"
De nuevo el sentimiento de no corresponderle le hizo un nudo en estómago. Plagg negó con la cabeza esperando que su portador pudiese entender que a quien ponía en la casilla de amiga era a su amada Ladybug. Pero algo en la mirada de Adrien le hizo ver una inmensa tristeza en aquella dedicatoria.
-Ya debo bajar a desayunar. Vamos Plagg.- le dijo para que se ocultara en su chaqueta y salir.
En la escuela se había formado una gran conmoción. El chisme de que un grupo de estudiantes habían sido detenidos por agredir a una compañera fuera de la escuela pareció indignar a algunos y bajarles los humos a otros. Nadie esperaba que el testimonio de Rose y Juleka se convertiría en el chisme del año y la cara del director parecía corroborar la historia. Pero entre todo el revuelo que armó aquello, Alya estaba furiosa.
-Ya verán. Cuando vea las caras de esos malditos no solo voy a tumbarles los dientes sino que me encargaré de hacer su vida online un infierno.
-Tranquila Alya. Haciendo eso no vas a arreglar nada.- dijo Nino intentando tranquilizar a la morena que solo rechinó los dientes.
-No pero nadie me quitará la satisfacción.- Adrien llegó a la escuela y Nino y Alya se acercaron rápidamente.
-Adrien, ¿viste las caras de los que lastimaron a Marinette? Tengo cuentas pendientes con esos...
-Alya, tranquila.- pidió Adrien, era obvio la carga de emociones en el lugar.- Si sé quiénes son pero no debes ponerte así. Las autoridades se harán cargo de eso.
-Tiene razón Adrien.- le respaldó Nino.- Lo que hicieron no fue solo una pelea estudiantil. Y esos chicos pagaran por lo que hicieron.- Alya suspiró bajando los hombros.
-Lo siento, pero entiendan. Marinette es como mi hermana. Y por ello estoy muy molesta.
-Yo también me siento igual.- dijo Adrien.- Pero creo que es preferible estar tranquilos y dejar que los adultos se encarguen.- Adrien sintió algo de alivio cuando Alya asintió, no le gustaría volver a enfrentarse a Lady Wi-fi. Miró a todos lados buscando a Marinette.- ¿Y Marinette? ¿Llegará tarde?- Alya niega con la cabeza.
-No vendrá hoy, me ha mandado un mensaje diciendo que no podría porque sus padres no le dejaron y tenía que ir a otra parte.
-Ya veo...-dijo desilusionado.
-Al menos la panadera no escribió que no venía por cobarde.- Alya se giró a ver a Chloe molesta, la rubia la veía con una sonrisa arrogante y con una mano en la cadera.
-Marinette no huye de los problemas. ¿Y qué quieres Chloe?- le enfrentó Alya molesta por su comentario.
-Vengo a ofrecerte un trato Cesaire.
-¿Un trato? Olvídalo.
-Esto te conviene y a tu amiguita también.-Alya fijo su atención en Chloe. Era como si solo estuviesen ellas dos.
-Te escucho.
-Pues no debe ser sorpresa de quien recae la mayoría de las sospechas. Apuesto a que tú al menos ya lo sabes.
-Lila...
-Exacto. Y por ello quiero ayudarte a detenerla y si es posible sacarla de la escuela.
-Chloe, ¿qué te propones?- habló Adrien mirando a su amiga que por primera vez lo volteó a ver, ahora colocándose en pose melosa con él.
-¡Oh, Adrichoo! Solo lo hago por el bien de Marinette y los alumnos. Lila no es una buena influencia.
-Ya vale.- le cortó Nino rodando los ojos incrédulo.- Lo haces porque Lila ahora es el centro de atención y porque está interesada en Adrien.- Chloe al darse por descubierta lanzó un bufido.
-Bueno, vale. Lo hago porque dijo que era amiga de Ladybug cuando era una mentira y anda diciendo quien sabe cuántas mentiras más. Además de estar de pegajosa con mi Adrichoo.- dijo lo último haciendo un mohín hacia Adrien moviendo sus pestañas. Alya se cruzó de brazos.
-Entonces lo que quieres es que hagamos una alianza para revelar las mentiras Lila.
-Solo temporal. Puedes decir que es una tregua. Después podremos seguir odiándonos mutuamente.-Alya la miró con los ojos entrecerrados y tras unos momentos asintió extendiendo su mano.
-Trato.- estrechan sus manos ante la mirada atónita de Nino que sacó su celular para tomar una foto. Adrien miró curioso a su amigo.
-¿Qué? Nadie me creería esto sin pruebas.- Adrien sonrió y miró a las chicas.
-Yo también ayudaré en lo que sea. Si Lila está detrás de todo esto quiero desenmascararla también.
-¡Oh Adrien!- Chloe se le lanzó al cuello atrapándolo entre sus brazos.- Haremos un gran equipo.
-¡Ajum!- se quejó Alya.- Yo también estoy en esto.- Adrien rió incomodo pero tras unos momentos entraron a la escuela donde Lila los vio. Frunció el ceño al ver a Chloe colgada de Adrien, le parecía ridícula. Pero su ya ceño fruncido se profundiza más al escuchar el tono de su celular. Con rabia cuelga la llamada entrante dejando salir un bufido.
-¿Estas bien Lila?- preguntó Mylene amable que iba con Iván que no la miraba con buenos ojos. La joven italiana puso su mejor sonrisa.
-Oh, sí. No te preocupes Mylene. No pasa nada.- Mylene asintió pero Iván se veía hostil y después se fueron al salón de clases. Lila volvió a fruncir el ceño y apagó su teléfono.
En la guarida de Hawk Moth el villano sonreía complacido. Una risa gutural apenas sale de sus labios.
-Vaya que esa chica ha sabido hacer un buen trabajo. Es incluso mejor en crear sentimientos negativos que la joven Bourgeois. Puedo sentirlo, tantas personas a ser un potencial akuma, pronto alguien de grandes sentimientos negativos aparecerá y entonces voy a aprovechar eso para conseguir los miraculous y ¡al fin sean míos!- se rió el villano mirando hacia el gran ventanal.
Al terminar las clases todos recogían sus cosas. Adrien vio de reojo a Lila salir del salón y al tomar su mochila escucha a Nino y Alya.
-¿Ya te vas Alya?
-Sí. Voy a dejarle los apuntes a Marinette a su casa.
-Oh, bueno, es que pensé que podríamos ir luego a dar una vuelta...
-¡Yo le llevo los apuntes!- exclamó de pronto Adrien que dejó por un momento a Alya un poco descolocada por su entusiasmo. La morena pareció pensarlo.
-Mmmm... no lo sé. Creo que mejor yo...
-Alya, por favor. Marinette y yo ya somos amigos. No hay de qué preocuparse y hoy mi chofer llega tarde.
-Pues...
-Gracias. Nos vemos mañana.- Adrien se fue dejando a sus amigos.
-¿Que acaba de pasar?- se preguntó Alya y Nino negó con la cabeza sonriendo.
-Te lo explico mientras compramos un helado.
Adrien vio que en efecto su chofer no llegaba. Pero al ir cruzando la calle a la panadería vio a Luka hablar con el señor Dupain.
-Lo siento, pero Marinette no volverá hasta más tarde.
-Entiendo.
-¿Quieres pasar y esperarla?
-Oh, no deseo molestar. Volveré luego. Gracias.- el señor Dupain asintió y volvió a entrar a la panadería sin ver al joven músico suspirar a lo bajo.
-Hola Luka.- saludó Adrien y al voltear Luka le sonríe al modelo.
-Hola Adrien. ¿Cómo estás?
-Muy bien. Venía a dejar los apuntes Marinette pero ya veo que no está.
-Sí. Es una lástima, quería hablar con ella pero con lo ocurrido ayer...
-Lo sé.- Adrien entendió a qué se refería, la expresión del músico reflejaba su propia preocupación pero después una idea pasó por su mente y vio a Luka con una sonrisa felina.
-Sabes, venden unos buenos frappes por aquí cerca, ¿quieres acompañarme mientras regresa Marinette?
-Claro. Y así aprovecho para conocerte un poco más.
-Lo mismo digo.- Plagg desde la chaqueta parecía que le daría un tic nervioso pero abrió su boca en un grito mudo jalándose los bigotes pensando que Adrien estaba cavando su propia tumba muy muy hondo.
En la televisora de Paris Alec y Aurore estaban en uno de los estudios que estaba siendo preparado por los del staff de producción cuando escucharon el grito de Aurore.
-¡¿Qué quieres decir?!
Alec se sintió un poco mal por la chica reglas eran reglas.
-No hagas dramas sobre esto. Estas suspendida por el siguiente mes y se acabó.
-Pe-Pero no puede hacer esto.
-Los de producción así lo han decidido. Debido a tu arresto y las circunstancias da gracias que tu castigo no es tan severo.- Aurore sentía el piso moverse.
-¡No me hacer esto, por favor! ¡Amo estar aquí! ¡Digan que soy amiga de Lila Rossi! ¡Ella me ayudara!
-¿Quién? Yo no conozco a nadie con ese nombre.
-¡Debes de conocerla! Ella fue muy famosa en Italia y tiene contactos aquí en Paris. Ella conoce a gente de la televisora
-En serio no me suena y te aseguro que lo haría. Sera mejor que te vayas Aurore.
-Por favor Alec, por favor...- rogó tomando su brazo desesperada.
-Lo siento pero no puedo ayudarte aunque quisiera. Debiste pensarlo antes de hacer lo que hiciste.- con cuidado se zafó del agarre de Aurore dejándola sola.
Los del staff la veían de reojo y Aurore, entre ellos estaba Mireille que parecía preocupada, pero no pudo acercarse a la chica ya que esta dejó el lugar a pasos agigantados. Frustrada, Aurore tomó su celular y de este llamó a Lila por décima vez en el día. Al fin había tono, pero eso no garantizaba que respondiera. Al cuarto tono contestó.
-¿Qué quieres Aurore?- respondió la italiana con claro fastidio.
-Lila, necesito tu ayuda. Me han suspendido de la televisora por lo ocurrido. Por favor, usa tus contactos para ayudarme te lo suplico.- un silencio se formó en la línea. Lila respondió con voz burlona.
-¿Y por qué debería ayudarte?
-Porque hice lo que me pediste. Me prometiste ayudarme a ser famosa si asustaba a esa chica.
-Exacto, a-sus-tar. Nunca dije que tenían que golpearla o maltratarla así. Hay formas más sutiles de hacer las cosas querida.- Aurore rechinó los dientes.
-¡No seas hipócrita! Nos lo pediste en ese sentido y dijiste que mientras más crueles mejor.
-Pero los atraparon en la jugada y no quiero arriesgarme a estar en boca de todos. Lo siento, pero estas sola querida.
-No... No puedes hacerme esto. Después de todo lo que hice...
-Así es la vida querida. Y no te quejes, que ha sido tu propia mediocridad la que te ha llevado donde estas, ¿pero qué digo? En realidad eres una mediocre que no hace nada bien. Por algo Mireille es la famosa chica del tiempo y tú, una del montón. No me vuelvas a llamar. Adiós.- la llamada se cortó dejando a Aurore con los ojos llenos de lágrimas por la rabia que sentía, tirando su teléfono y retorciendo su fiel sombrilla.
-Lila Rossi, eres una serpiente rastrera.
Hawk Moth se maravilló de sentir tanta negatividad y una sonrisa se formó en su rostro.
-Parece ser que al fin alguien ha dejado por completo sus sentimientos negativos surgir.- una blanca mariposa se oscureció en su mano.- Vuela, vuela hacia ella mi querida akuma y demonízala nuevamente.
Aurore caminaba fuera de la estación con lágrimas en sus ojos por la rabia que sentía. Y al salir, abrió su sombrilla para cubrirse del sol sin ver como el akuma se posaba encima de esta. Hawk Moth comenzó a hablarle.
-Mi querida Climatika, tienes otra oportunidad de hacer una tormenta sobre tus enemigos y dejar ver de lo que eres capaz. Muestra tu poder y tu venganza arrasara con todo.
-Gracias Hawk Moth.- el miasma oscuro la rodeó y Climatika estaba de vuelta.
De un salto, abriendo su paraguas llegó a la cima del edificio de la estación y un rayo dirigido al cielo comenzó a formar gruesas y oscuras nubes.
-Lila Rossi, tu hora ha llegado y ni Ladybug ni Chat Noir podrán ayudarte.- rió la akuma, saltando hacia el cielo en busca de su objetivo.
Sabine Cheng fue la primera en salir del salón de belleza, mirando como el cielo estaba nublándose.
-No habían pronosticado lluvia para hoy. ¿O sí?- preguntó volteando a ver a su hija que salía. Marinette salió mirando el cielo.
-No tengo ni idea.- el viento movió su cabello. No se lo había recortado demasiado, pero era un hermoso corte en capas que llegaba a su mentón y algunos mechones rozaban sus orejas, tenía su usual flequillo pero combinaba perfecto con el corte. Su madre Sabine sonrió a su hija al ver lo hermosa que había quedado pero lamentándose un poco por las circunstancias. Cuando Marinette la volvió a ver, su hija le sonrió radiante y eso la hizo sentir mejor.
-Bueno, lleguemos pronto a casa o podría llover.
-Claro mamá.
-Disculpe, madame.- la voz de un hombre las hizo voltear y a Marinette casi le da un ataque al ver al maestro Fu a unos pasos de ellas.- Hay una persona allí adentro que la está llamando.
-Oh... ¿habré olvidado algo?
-V-Ve a ver mamá. Yo aquí te espero.
-Muchas gracias monsier.
-De nada, madame.- Marinette y el maestro vieron a Sabine entrar y el maestro le sonríe a Marinette.
-Pensé que lo vería después maestro.
-Lo sé pero creí que era mejor darte esto.- le tendió una cajita de madera.- Esta pomada curará todas tus heridas.
-Gracias. Me la pondré enseguida.- Fu pareció estudiarla.
-¿Y cómo se encuentra? Con lo que me contó por teléfono me quedé preocupado.
-Aunque no lo crea estoy bien. Ayer me sentí mal pero después tras hablar con Tikki y Chat Noir me di cuenta que soy más fuerte de lo que creo.
-Oh, ya veo que ha formado una amistad con el joven gato en su estado civil.
-Sí, él me ha ayudado mucho, y sé que pase lo que pase, hagan lo que me hagan yo me levantaré las veces que sean necesarias para hacer frente a todo, ya que no estoy sola; tengo a mis amigos y a mis padres. Después de todo, si Ladybug pelea contra akumas, unos chicos revoltosos no son rivales para mí.
Fu sonríe claramente orgulloso de la chica.
-Esa es la actitud. Y recuerda que pase lo que pase tienes más fuerza y coraje del que crees.
Un trueno retumbó por encima de sus cabezas y las nubes parecían más gruesas y oscuras.
-¿Cómo se nublo tan rápido?
De repente comenzó a caer granizo y Marinette de inmediato ayuda al maestro a entrar al salón de belleza.
-Definitivamente esto no estaba pronosticado en el reporte del tiempo.
-¡Marinette!- su madre regresó y así como todos miró al exterior por los ventanales del lugar.
-Santo cielo, ¿esto será obra de un akuma?- Marinette y el maestro que estaban detrás del gentío se miraron y asintieron.- Eh... mamá, voy a ver alrededor a buscar... ¡una golosina! El azúcar es buena para estas situaciones, también le traeré una al señor, ya vuelvo.
-Pero Marinette...
-¿Por qué no nos sentamos a esperar?- dijo el maestro viendo con una sonrisa a la madre de la portadora de la mariquita.- Seguro esto pasa rápido. Solo sentémonos a esperar.
-Si, claro...
-Se nota que tiene una hija muy amable.
-Oh, así es Marinette, siempre pensando en los demás. Aunque, le han pasado algunas cosas últimamente sigue fuerte y no pierde su buen humor.
-Me lo imagino...- Sabine sonrió un poco, la presencia de aquel hombrecillo era agradable y le traía cierta paz.
Marinette salió por la parte trasera de la tienda y cuidándose del granizo terminó tras unas jardineras bajo un árbol. Tikki de inmediato salió del bolso.
-Vamos Marinette, hay que transformarse.
-Lo sé Tikki es solo que pensaba... si me transformo estaré con mi nuevo corte ¿no? ¿Y si Chat ve las similitudes? O peor aún, ¡Alya! Seguro que no se le escapa esto. No puede ser que Ladybug se haya hecho un corte al mismo tiempo que Marinette.
-No te preocupes por eso.- le sonrió la kwami volando frente a ella.- Cuando te transformes puedo encargarme de hacer ver que tengas el mismo peinado. Así nadie sospechará.
-¡¿Puedes hacerlo?!- preguntó emocionada Marinette y Tikki asintió.- Entonces no hay tiempo que perder. ¡Tikki Transfórmame!
El granizo ahora estaba combinado con el agua y dentro de un café, Adrien y Luka muraban el exterior como todo mundo.
-Cielos, qué clima tan loco. No creo que esto sea normal.- comentó Luka que no dejaba de ver el exterior como la mayor parte de la gente.
-Eh... Luka, con permiso debo ir baño. Todo este clima... esto... tú entiendes. Agua y… agua…
-Oh, claro. Aquí te espero.- dijo Luka a un nervioso Adrien que corrió al baño.- Vaya, tenía muchas ganas de ir.
Dentro del baño, Plagg salió de su escondite.
-¡Por favor! ¡No me quiero mojar! ¡Mi pelaje es muy delicado!
-Lo siento Plagg pero el deber llama. ¡Plagg Transfórmame!
El granizo al fin cesó dejando paso a una lluvia algo molesta que empezaba a molestar a Ladybug. Mientras saltaba y se columpiaba por los tejados de Paris, tenía dificultad para no resbalarse.
-¿Dónde estará ese akuma? ¡Aaah!- su pie resbaló del techo pero un fuerte brazo la sostiene de la cintura.
-Cuidado, mi lady, estos techos pueden ser algo traicioneros.
-¡Chat Noir!- cayeron en otro tejado y fue que se dio cuenta que Chat tenía un paraguas abierto color negro y otro paraguas color azul sujeto a su cinturón.- ¿De dónde sacaste esos?
-Los tome prestados, pero debo devolverlos después.- dijo pasándole el otro paraguas.- Toma, combina con tus ojos.
-Ufff, gracias chaton. Un poco más y me vería como un gato remojado.
-¡Oye!- Ladybug se rió entre dientes y Chat luego miró la ciudad.
-¿Alguna idea de donde está el akuma?
-Ni idea. Pero esto se me hace tan familiar...
-No creerás que podría ser...- antes de terminar la oración ven a lo lejos un montón de relámpagos que parecían caer en un solo punto.
-Creo que lo averiguaremos pronto. Vamos.- corrieron lo más rápido que pudieron solo para contemplar la siguiente escena. La mansión del ministro de Italia estaba siendo destruida por relámpagos que al caer destruían una parte de esta. Y encima de la reja principal estaba Climatika alzando su sombrilla que disparaba rayos al cielo.
-¿Climatika?- Ladybug no lo podía creer.
-Vaya, vamos por la secuela.- se burló Chat pero su buen humor se corta al escuchar a la akuma reír.
-¡Sal de ahí Lila! Solo quiero hablar.- uno de los rayos destroza un muro de un estudio y allí puede ver a su objetivo, Lila estaba en un rincón temerosa. La akuma saltó y sonrió perversa apuntándola con su sombrilla.
-Te tengo.
-¿Q-Quien eres?
-¿No me reconoces? Que maleducada eres, pero si hace un momento hablamos Lila.
-¿Aurore? E-Espera, podemos arreglar esto. ¿Querías ayuda en la televisora? Deja hago unas llamadas y asunto arreglado.
-Oh, no, no. Ya no te creo. Y mi pronóstico para ti es desgracia y mucho dolor. Bon voyage, Rossi.- el yoyo de Ladybug se enreda en el paraguas desviando el rayo que la akuma iba a disparar a Lila.
-Esas no son formas de arreglar las cosas.- aprovechando la distracción, Lila huyó, cosa que enfureció a Climatika.
-¡Ustedes! ¡Los hare volar por cielos como esa serpiente de Rossi!
-Vaya, hoy nos levantamos con la pata equivocada.- dijo Chat Noir y la akuma furiosa comenzó a disparar rayos hacia ellos obligando a Ladybug a soltarla para esquivarla.
-¡Ustedes no saben no lo ella me ha hecho! Esa vil y mentirosa serpiente va a pagar por lo que ha hecho y me ha hecho hacer.
-Vale que estas muy enfadada pero ¿no lo podemos arreglar con galletas y café?- preguntó Chat Noir y Climatika alzó su sombrilla del que salió un rayo azul al cielo, la lluvia paró pero vieron caer enormes bolas de nieve sobre de ellos, las pupilas de ambos héroes empequeñecieron.- Vale, ya capto.- los dos esquivaron como pudieron la mayor parte, pero al ver una enorme, Ladybug tomó a su compañero haciendo girar el yoyo a gran velocidad hasta que esta cayó sobre ellos. Climatika se rió de los héroes enterrados en la nieve.
-Ahora que los saqué de mi camino voy a atender ese asuntito pendiente. Au revoir.- la akuma se fue y tras unos momentos la mano de Ladybug salió de entre la nieve seguida de su cabeza al mismo tiempo que Chat Noir.
-¿Q-Quien diría que nos haría muñecos de nieve?- dijo Chat temblando e intentando salir por completo.
-C-Chat, solo por hoy ni un chiste sobre el clima.
-¿Y mis chistes gatunos?
-Yo también me abstendría de ellos.- ambos voltearon y vieron a Queen Bee volar frente a ellos.- No se muevan, ¡ah!- lanzó su trompo que entró en la nieve y el poco, por el giro de este, la nieve se suavizó y ambos pudieron salir.
-No sabes lo que nos alegra verte Queen Bee.- le dijo Ladybug a la rubia que sonrió con suficiencia.
-Bueno, algo me decía que necesitarían ayuda.- dijo con suficiencia y su trompo regresó a ella.- ¿Y a que nos enfrentamos?- el grito de Lila llama la atención de todos viendo a Climatika llevarla bajo su brazo como si no pasara nada.
-A ella.- señaló Ladybug y la akuma rió.
-Un nuevo reporte de última hora para los héroes de pacotilla, habrá mucho viento que los hará volar y no podrán detener mi fría venganza.- abrió su sombrilla y un fuerte viento provoca que todos se sujeten de algo.
Ladybug lanzó su yoyo hacia una esquina del estudio y Queen Bee que no podía sostenerse en el aire fue rescatada por Chat Noir que tenía sus garras bien aferradas a un librero. Cuando el viento cesó la akuma se había ido. Todos cayeron al suelo y Ladybug se levantó algo agitada.
-¿Están bien?
-Yo bien, bichito.
-¡Agh! Aparte del desastre que es mi cabello estoy bien.
-Vamos chicos, hay que salvar a Lila de Climatika.
-Bueno, no sería una gran pérdida.- dijo Chloe alzando los hombros y los dos héroes la miraron.- ¿Qué?- Ladybug suspiró con cierta pesadez.
-Como sea es nuestro deber. Y hay que hacerlo antes de que Paris entera esté dentro de un ciclón.
-Adelante, mi lady.
Los dos salieron primero y Queen Bee les siguió después de soltar un bufido. A Ladybug tampoco le hacía gracia el tener que salvar a Lila pero el deber era el deber y no fallaría en ello.
….
Y… espero que les haya gustado! Gracias a todos por leer, en el siguiente tendremos pelea, a Luka y tal vez un aliado del MariChat. Yay! Y sin más qué decir, aparte de… Karen Agreste, te doy mi permiso de sugerir la historia para amino, pero favor de darme el crédito correspondiente. Y ahora sí. Y tengo un anuncio que dar… tal vez no haya capítulo la próxima semana, ¡WAH! *Esquiva cosas y hasta un fregadero* NO SEAN ASÍ! Es que… bueno, he tenido la idea de hacer un episodio especial en honor al mundial como un episodio extra de mi antigua historia de Esperanza en Paris. Y pues… tengo esa espinita que no se me quita… pero está en tal vez. Así que sorry, no me presionen, ya saben que nunca dejo pendiente una historia y AHORA SÍ! Sin más qué decir… UN ABRAZO! UN GUSTAZO! Y HASTA LA SIGUIENTE!
