Acá va uno largo, espero que les guste y dejen reviewssss cuéntenme que les parece!


El final de un día de locos

-Greg ven aquí que te vas a caer- el estacionamiento ya estaba lleno de nieve agarré muy fuente a House de la mano para que no se resbalara teniendo en cuenta que no paraba de saltar y querer correr lleno de energía.

-Vamos a ir a McDonalds Wilson!?- me preguntó mientras yo abría la puerta del acompañante para que se suba.

-Tú quieres ir a McDonalds?

-Siiiiiiiiiiiii!- me respondió emocionado, definitivamente esa siesta lo había llenado de energía, en ese momento ya me preocupaba que no se pudiera dormir a la noche y que me desvelara a mi también.

-Entonces vamos a McDonalds- le dije con una media sonrisa mientras me subía al auto y antes de encenderlo le ponía a Greg el cinturón de seguridad.

Para mi disgusto el pequeño Greg medio se acostó en el asiento apoyando las zapatillas sobre la guantera y comenzó a patear insistentemente el perfecto cuero bien lustrado que recubría la misma, yo que soy un histérico del orden y la limpieza y sobre todo de mi auto ya me estaba sacando de quicio. "Baja los pies Greg" le decía mientras le quitaba los pies de la guantera en cada semáforo en rojo que nos detenía pero apenas volvía a arrancar, él volvía a hacer lo mismo, evidentemente muy divertido con el fastidio, parecía que lo hacía a propósito, seguro que lo hacía a propósito, pero en fin, en determinado momento después de probar unas tres veces decidí rendirme, era eso o darle una piña, al ser un hombre tranquilo no iba a recurrir a la violencia claro, mucho menos con un niño, por mas fastidioso que fuese.

-Wilson….

-Que?- le pregunté un tanto hastiado.

-Quiero hacer pis…..

-Bueno, faltan 5 minutos para llegar a McDonalds aguántate, te pregunté si querías ir al baño y me dijiste que no!- le respondí ya habiendo perdido un poco la paciencia.

-Pero no quería! Ahora sí quiero…..-me dijo mientras se sentaba en alguna posición que evidentemente tranquilizaba un poco sus repentinas ganas de orinar.

-Bueno enano, ahora te aguantás! Ya llegamos!

-Mi vejiga está llena de orina Wilson, va a ser tu culpa cuando tenga una infección urinaria!- dijo el pequeño médico con su voz infantil, era tal la inadecuación de esas palabras y esa voz que no pude más que reírme, evidentemente ese había sido uno de los momentos en los cuales el pequeño Greg podía recurrir a sus conocimientos de adulto pero sin saber mucho lo que decía.

-Jajjaja ya deja de llorar bebé grande y aguántate que ya llegamos- le dije cuando vi la M amarilla y gigante de McDonalds a una cuadra de distancia.

Estacioné el auto y dí la vuelta para abrirle a Greg ya que por supuesto él no podía abrir desde adentro porque me había tomado la precaución de ponerle a las puertas la traba para niños apenas el enano se había subido al asiento del acompañante.

-Vamos Wilson…vamos rápido- dijo el pequeño saltando del auto agarrándome la mano para que corra con él hacía el baño, ¿cómo podía repentinamente tener tantas ganas de orinar?. Cerré el auto y corrí con él hacía el McDonalds que estaba a unos 20 metros de distancia, me adelanté y apenas entré vi que el baño para discapacitados del primer piso estaba desocupado asique lo metí ahí dentro seguido por mí. Greg estaba duro cruzando una pierna intentando no mearse encima con el rostro crispado por la insoportable molestia que genera la urgente necesidad de orinar, debo admitir que era muy gracioso, le baje el enterito y los bóxers y lo paré sobre el inodoro para que haga pis y así lo hizo, definitivamente su vejiga estaba casi llena.

-Está bien ahora Greg?- dije antes de bajarlo al piso de cerámica blanca.

-Si, ahora si ya me siento mejor- me dijo suspirando aliviado mientras yo me agachaba y atinaba a subirle los bóxers, él se agachó rápido y se los subió él mismo "yo puedo solito" me dijo mirándome serio, yo sonreí y dejé que el "solito" terminara de cambiarse, una vez que se subió el enterito y se puso la campera continuó- vamos?- me dijo mientras corría hasta la puerta, la abrí y caminé detrás de él que al instante se puso en la cola para comprar la comida. Luego de no más de unos tres minutos pude ver como abrió sus ojos y su boca sorprendido cuando vio el mostrador con los muñecos que traía la cajita feliz, esta vez era una colección con todos los personajes de las cuatro películas de La Era del Hielo- ven Wilson mira, mira!- me dijo señalando el mostrador mientras me agarraba de la mano y me llevaba hacia el. Yo sabía muy bien que a House le gustaba la era del hielo y en general todas las películas de animación que eran la novedad, si si, aunque no lo crean él había visto todas las películas del mundo básicamente, inclusive las de dibujitos y animación, varios domingos solitarios y deprimidos me había obligado a que lo acompañe a ver sus películas infantiles en 3D y bueno tampoco seamos tan crueles a mí también me gustaban, no había duda de que eran muy graciosas, en otras ocasiones nos habíamos instalado en el cine a ver otras películas, en la mayoría de los casos de ciencia ficción, como por ejemplo todas las de Batman, lo que tengo que admitir es que los gustos de House no estaban para nada mal, humillado debería estar yo que me había fanatizado con toda la saga de Crepúsculo hecho al cual House no daba ningún tipo de mérito y razón por la cual solía llamarme Carlisle, alegando que, en mi excesiva amabilidad, no era más que un chupa sangre de mis propios pacientes, en fin, el punto es que todos tenemos vivo a nuestro niño y adolescente interior, no solo House, también yo (?)

-Quieres uno de esos Greg? Cuál te gusta? Scrat? Sid?- le pregunté señalando a la ardilla dientes de sable y al otro coso que nunca supe que era.

-Scrat? Sid?- me miró nada convencido con esas opciones- son unos idiotas! Quiero a Diego!- si Diego, tal cual, tenía que elegir al más arrogante.

-Bueno entonces en la caja le pedimos a Diego a la señorita- le dije llevándolo a la cola nuevamente, se estaba llenando de gente y yo también me estaba muriendo de hambre.

Pedimos la comida, una cajita feliz para el enano con el muñeco de Diego como él quería, unas papas fritas extra y un combo cuarto de libra grande para mi, ambos con Coca Cola. Cuando estábamos parados esperando tranquilamente la comida, un niño de unos ocho años que estaba corriendo sin descanso y sin mirar por donde iba chocó a Greg tirándolo de manera bastante violenta al piso y haciendo que se golpee en el camino la cabeza con el mostrador.

-Auch!- exclamó Greg desde el piso agarrándose la cabeza con sus dos manitos.

-Shhh ven, tranquilo, no pasó nada, no pasó nada- le dije levantándolo viendo que estaba mirando al niño con ganas de llorar y sus ojos brillantes pero no por eso menos fierezcos. Traté de no darle importancia o demasiada preocupación a la caída ya que sabía que los niños reaccionaban bien o mal según la reacción de sus cuidadores, asique me mantuve tranquilo para que él también lo estuviese- donde te duele Greg?- le pregunté.

-La cabeza- me dijo mirando aún furioso al niño con sus ojos azules cada vez mas húmedos.

-Bueno, no pasó nada, ya está- le dije acariciándole suavemente la cabeza.

-Disculpe por favor señor, mi hijo no lo vió!- me dijo una mujer, que instantáneamente me cautivo con su belleza y sus buenos modos, parándose a mi lado y luego agachándose para hablarle a Greg- estas bien pequeño?- le dijo acariciándole la cabeza, él no le respondió y solo se paró detrás de mi pierna izquierda agarrando mi pantalón y escondiéndose de la mujer, no porque fuese tímido pensé, sino porque sentía que seguramente, igual que al adulto que yo conocía, este niño seguramente no confiaba en la gente, tampoco mostraba mucho interés en hacerlo siempre y cuando tuviese a una figura confiable siempre a su lado, en este caso esa figura, era yo.

-Está bien, no se preocupe, él está bien….solo es un poco tímido- mentí mientras lo miraba aún parado detrás de mi pierna.

-Espero que así sea! Jeremy ven inmediatamente aquí, pídele perdón al niño que empujaste- le dijo la madre de manera autoritaria al hijo que era un pequeño alto de cabello oscuro y enmarañado con cara de "odio todo y a todos" y un mal humor chocante y desagradable.

-No lo haré, ese bebé se metió en mi camino, que se joda!- respondió el enano dejándome con la boca abierta al escuchar cómo le faltaba el respeto a su mamá con tan corta edad y al pobre Greg, lo que me faltaba era que un bully molestara a House que, seguramente por primera vez en su vida, no había hecho nada a nadie- míralo mamá, es un llorón!- en ese instante miré a Greg y definitivamente estaba con las mejillas cubiertas de lágrimas que comenzaban a caer.

-Tú eres un mal educado Jeremy, siempre haces lo mismo! Por favor señor disculpe, esto es culpa del imbécil del padre que no es más que un machista desagradable que solo le enseña a pelear y a creerse superior al resto…..que vergüenza disculpe su mal comportamiento…- me dijo la madre desesperada por la vergüenza que le daba el hijo intentando justificarse…

-Está bien señorita, no se preocupe, es un niño no sabe lo que dice…..- le dije a la mujer intentando que se tranquilice- de repente vi que un objeto duro golpeó directo en la cara del niño….era "Diego" el tigre dientes de sable de Greg, mientras el niño se tocaba la cara sorprendido y aún más enojado escuché que la voz del enano detrás mío gritó un "puto!", al instante el bully quiso venírsele encima a Greg, pero su mamá lo agarró del brazo impidiéndole el ataque y yo levanté a upa rápidamente al enano a mi cargo para protegerlo de ese mocoso desagradable.

-Eres un….eres un pendejo de mierda!- le gritó el niño maleducado a House, yo ya estaba con ganas de ponerle una trompada, a las leguas se notaba qué tipo de niño era ese y qué tipo de educación recibía, o más bien "mala educación", "basta Jeremy!" le gritó furiosa la madre.

-Y tu eres un, eres un…..-comenzó a decir Greg con su tierna voz infantil sin que se le ocurra un buen insulto, o alguno que lo satisfaga lo suficiente, de repente escuché que me hablaba al oído y me preguntaba con urgencia "que le digo?!", le respondí "nada Greg, insultar está mal, basta los dos" concluí, él continuo "pero, pero, pero"…."basta Greg, ya está, suficiente".

-Vamos Jeremy, vamos a ir a casa y no vas a comer, me tienes cansada con tus manejos, me haces quedar mal en todos lados, estoy harta de que te comportes como el IMBÉCIL de tu padre!…..disculpé señor- dijo la madre que arrastraba al niño a la salida del McDonalds. Me agaché para agarrar el muñeco del piso y se lo dí a Greg que aún continuaba en mis brazos, cuando miré noté que básicamente todo el restaurante de comida rápida había estado mirando muy entretenido la escena, y ahora me miraban a mí y a Greg, por supuesto que me puse completamente rojo pero por suerte al instante la joven de la caja me indicó que nuestra comida ya estaba lista, baje a Greg al piso para agarrar la bandeja y le indiqué que subiéramos. Nos sentamos en una mesa para dos y comencé con el sermón paternal.

-Greg, estuvo muy mal que le tires el muñeco a ese niño!- le dije agachando un poco la cabeza una vez que nos sentamos poniendo cara de "estoy muy decepcionado contigo".

-Él me golpeó primero, me hizo doler la cabeza!- me dijo aún enojado mientras se tocaba la cabeza con la típica cara de puchero.

-Si lo sé, el niño era un imbécil, pero la violencia no resuelve nada, no te tienes que rebajar a su altura…- exclamé.

-Él era mucho más alto que yo, no me podía rebajar a su altura-respondió él ingenuo evidentemente sin entender la frase.

-Es una forma de decir Greg, no te tienes que comportar como se comportó ese bully….eso quiero decir!- le expliqué.

-Que es un bully?- me preguntó tirando todo lo que estaba adentro de la cajita feliz sobre la mesa haciendo un desastre.

-Una persona violenta, que abusa de uno más débil o indefenso.

-Me dijo bebé!- dijo enojado nuevamente al recordar como lo había llamado el niño.

-No lo escuches, era un idiota, punto….toma, come la hamburguesa y olvídate de ese niño- le dije acomodando la hamburguesa dentro de los panes que había quedado desarmada sobre la bandeja cuando Greg tiró todo lo que estaba dentro de la caja. Agarró la hamburguesa y sin decir nada más comenzó a comer….

-Por qué me dijo bebe?- preguntó un rato después de no decir nada mientras comía las primeras papas fritas, evidentemente eso le había afectado incluso más que la caída.

-Porque al ser más grande que tú se creía muy grande…..-le dije antes de dar un sorbo a mi vaso de Coca Cola.

-No soy un bebé- me dijo él enojado con el ceño muy fruncido mientras miraba muy concentrado su vaso de Coca Cola- puto!- concluyó.

-No, claro que no lo eres, y deja de decir esas malas palabras!

-Por qué?- me preguntó desafiante.

-Porque está mal!

-Quien dice?- inquirió.

-La sociedad- respondí.

-Quién es la sociedad?- me preguntó curioso, genial, sabía lo que era una infección urinaria y no "quién era la sociedad".

-Aghhh…..nada Greg, ya, no importa, tú come- le dije rendido mientras rodaba los ojos.

Luego de comer cuando salíamos del restaurante para caminar hacia el auto me dijo que quería un helado, le compré un McFlurry y continuamos nuestro camino hacía el auto mientras el comía su helado y se ensuciaba toda la cara en el proceso, llegamos al departamento y una vez que entramos y prendí las luces noté que tenía helado en una mejilla, en el mentón, y en algunos rulos de la frente ¿Cómo había llegado el helado ahí?. El enano tiró lo que quedaba del helado sobre la mesa y corrió hacía el sillón prendiendo el televisor en menos de 5 segundos. Eran ya las 11 pm, no podía entender como se había hecho tan tarde, me acerqué al sillón y apagué el televisor.

-Eyyy estaba viendo!- me dijo frunciendo su ceño listo para comenzar con un nuevo berrinche.

-Nada de televisión, ahora vamos a dormir, pero antes te voy a bañar.

-Por qué?- preguntó cruzándose de brazos.

-Porque estás sucio!

-Y qué si me gusta estar sucio!

-No hay que estar sucio!

-Quien dice?- me preguntó, por el amor de Dios, era la tercera vez en el día que preguntaba "quién dice", me estaba sacando de quicio definitivamente, como podía ser tan caprichoso? tan….House?.

-Lo digo yo y punto!- le dije agarrándolo del brazo y llevándolo al baño a la rastra. Comencé a llenar la bañera mientras el luchaba por escaparse de mí.

-Basta Gregory, es un baño, no es la muerte de nadie, deja de ser tan caprichoso!

-No quiero, no quiero, no quiero!- comenzó a gritar histérico con los ojos llenos de lágrimas. Traté de tranquilizarme para tranquilizarlo lo cual parecía iba a ser, una ardua tarea.

-Greg, es solo un baño, va a ser divertido!

-Noooo, no quiero!-continuó él golpeando el piso con su pie derecha.

-Al final ese niño tenía razón, eres un bebé- le dije muy serio intentando aplicar un poco de psicología inversa.

-No, no soy un bebé!- replicó enfurecido por las emociones.

-Si claro que sí, mira el berrinche que armas por nada!

-Que no soy un bebé, ya cállate!- me dijo furioso mientras continuaba llorando.

-QUE SÍ!- exclamé

-No- replicó él.

-Si-continué.

-NO!-repitió cada vez con mas vehemencia.

-No-busqué engañarlo.

-Si!- exclamó cayendo en mi trampa "touché" pensé, le había ganado finalmente a House, bueno, tenía tres años, pero era algo, yo estaba contento con mi pequeño logro.

-Viste, tú mismo admitiste que eras un bebé, te lo dije!- le dije riéndome tentado y traté de calmarme al ver que se venía el llanto del año- bueno está bien…ya basta Greg, es un baño, no pasa nada, enserio, ayúdame un poco sí?.

-Noooooooooo, voy a tener frio!- gritó él con una voz tan chillona que me dió una punzada en la cabeza.

-No Greg, no estará fría mira- le dije poniendo su manito dentro de la bañera para que toque el agua tibia.

-Me lo prometes?- me dijo "tragándose los mocos" intentando finalmente calmarse un poco.

-Te lo prometo Greg, de verdad….- le dije esbozando una de mis más confiables sonrisas al mismo tiempo que le acariciaba la cabeza buscando tranquilizarlo.

-Bueno- dijo él limpiándose las lágrimas de los ojos con el dorso de sus pequeñas manos.

Procedí a desvestirlo y una vez que se terminó de llenar la bañera le dije que toque el agua de nuevo para reasegurarle que no estaba fría. Una vez que me dio el "okey" lo metí y comencé a enjabonarle las partes de la cara que tenían helado, sin querer invadir mucho su cuerpo, ya que este era un niño pero no dejaba de ser House le di el jabón para indicarle que lo haga él mismo y así lo hizo. Le dije que cierre bien los ojos y le limpie esa melena llena de rulos con shampoo y después con acondicionador, una de las cosas que iba a hacer a la prontitud definitivamente era llevarlo a cortarse el pelo, porque de verdad lo tenía demasiado largo. Cuando terminé de enjuagarle el pelo noté que el enano se estaba quedando dormido, seguramente por el efecto del agua tibia, mis manos tocando su cabeza y por sobre todas las cosas un día cansador y aunque él no lo percibiera en un nuevo cuerpo. Agarré una toalla limpia y lo saqué de la bañera, ahí mismo en el baño lo sequé.

-Ya termino Greg, se que quieres dormir, ya casi estoy….-le dije al notar que se caía cuando lo paré para secarlo, no hubo respuesta, él solo cabeceaba medio dormido. Le sequé bien el cuerpo y el pelo, no tenía ni un pijama de su tamaño ni ropa interior limpia, solo esos bóxers que le había puesto hace unas pocas horas, no me quedó otra opción que ponerle los mismos y como pijama alguna remera gigante del "viejo House", otra de las cosas que definitivamente debía hacer al día siguiente era ir al shopping a comprarle ropa a pesar de no saber cuánto tiempo duraría este estado y a su vez ir al supermercado. Cuando terminé de cambiarlo abrí la cama y lo acosté allí tapándolo con las frazadas que ya estaban calentitas por el mismo calor de la calefacción del departamento, por suerte él ya estaba hace un ratito en los brazos de Morfeo y no tuve que esperar a que se duerma para quedarme tranquilo. Me puse de pie y comencé a caminar hacia mi cuarto pero no pude evitar ser invadido de nuevo por la rareza de la nueva y mágica situación que estaba atravesando al ver allí a mi amigo durmiendo, un pequeñito de unos 90 cm de alto, un niño indefenso y vulnerable que ahora dependía de mi al cien por ciento, cualquier cosa que necesitara de ahora en más debía pasar por mis manos, nunca imaginé ni en sueños bizarros que mi relación con House algún día podría ser lo que actualmente era….yo casi un padre para él.