Se despertó a las cinco y media de la mañana sin poder dormirse otra vez así que bajó a la sala común y se sentó en uno de aquellos comodísimos sillones. Tras estar un rato allí pensó que tal vez debería practicar algún hechizo por si acaso y así tal vez podría ganar algún punto para su casa en su primer día. Cuando se dio cuenta de que no tenía ningún libro cerca para aprender también la teoría y como no había nadie decidió orbitarlo:

-¡Libro reglamentario de hechizos clase 1!

Qué sorpresa se llevó al ver que el libro no aparecía y se quedó pensando Si el había conseguido del poder de la orbitación hacía mucho tiempo, porque le fallaba ahora . Pensó que era mejor no ponerse nervioso e intentó usar la telekinesis moviendo un sillón hacia un lado, pero éste tampoco se movió, empezaba a cabrearse y decidió explotar algo pero al apuntar a una mesa e intentar explotarla no pasó nada y entonces empezó a preocuparse. Porque sus poderes de avatar no funcionaban dentro del colegio, tendría este un "algo" mágico que le bloqueaba los poderes? No podía descartar esa posibilidad, así que intentó formular un conjuro sobre el fuego y dijo:

-Un clima helado no es ideal,

que las llamas prendan hasta el final.

Las llamas de la chimenea se encendieron y Nowe se alegró bastante, por lo menos ese poder no lo había perdido. Se puso a practicar los hechizos no fuera cosa que eso también lo hubiera perdido, pero gracias al cielo estos aún le salían de maravilla y se olvidó de lo de sus otros poderes. Cuando iban a dar las siete se cambió de ropa y salio de la sala común hacia el gran Comedor de Hogwarts. Nowe no se sabía muy bien el camino puesto que no prestaba atención cuando Percy se lo había dicho la noche anterior así que iba un poco perdido, cuando se apoyó en un pared del cuarto piso para recordar que camino tenía que coger cuando la pared en la que se apoyaba se hizo a un lado y Nowe cayó dentro de una escalera que subía, sintiendo mucha curiosidad y pensando que aún tenía mucho tiempo antes de la primera clase subió la escalera y tras empujar lo que parecía una puerta se dio cuenta que había ido a parar justo al lado de un cuadro de un tal Barnabás el chiflado enseñando ballet a unos Trols. Justo cuando decidía que allí no había nada interesante un alumno de séptimo año salió de la nada de la pared de enfrente y dijo:

-Ups, no pensé que hubiera nadie, vaya, será mejor que hagas como que no has visto nada y detrás de él salía una muchacha por una puerta que acababa de aparecer y por la que se podía ver una sala en la que había una cama deshecha y un baño al fondo. Nowe se quedó mirando y se le ocurrió algo bastante bueno, así que usó su empatía para conectar con los sentimientos de los chicos y comprobar que era aquella sala y les dijo:

-Qué es esa sala? –Como no obtuvo ninguna respuesta escudriñó los sentimientos usando la empatía( que no la había perdido, Gracias al cielo pensó Nowe)y descubrió que ellos habían pasado por allí hacía dos años en busca de un lugar con mucha intimidad y de repente se habían encontrado con una sala en la que había una gran cama y un gran baño. Nowe se quedó mirando aquel sitio y ellos se marcharon y la puerta desapareció. Intentó empujar la pared pero la puerta no aparecía, formuló un conjuro que no sirvió para nada y lo dejó por imposible y volvió por el pasadizo al cuarto piso y se encontró con un grupo de gente que ya iba a desayunar y se unió a ellos.

Mientras desayunaba no paraba de pensar en aquella extraña sala, pero cuando vino Hermione y se sentó a su lado se olvidó de aquella sala porque ella le dijo:

-Buenos días Nowe, esperando con impaciencia la primera clase? Ayer no pudimos hablar mucho de esto pero, que suerte que nos haya tocado en la misma casa ehh?

-Sí la verdad es que sí, y estoy muy contento de que sea Gryffindor-le respondió el niño.

-Mira ahí está Mcgonagall repartiendo los horarios. Cuál será la primera clase que nos toque? Mira ya se acerca!

La profesora McGonagall les entregó unos horarios en pergamino. Inmediatamente, Hermione formuló un hechizo de forraje sobre los horarios de ella y de Nowe para que no se manchasen o rompiesen.

Las clases empezaron y Nowe se dio cuenta de que, por lo menos para él, era muy fácil. No sabía por cual razón, tal vez porque siempre había deseado que la magia existiera y al verse ahora en esa situación deseaba aprender todo lo que pudiese. En las clases de transformaciones y encantamientos no había quien le ganara a realizar los hechizos y contrahechizos, sus primeras pociones le salían perfectas( aunque con un poco de ayuda de parte de los conjuros) y en general, las clases le iban bien. Sólo una persona le hacía sombra, y era Hermione. Ellos solían pasar las tardes practicando nuevos hechizos y haciendo los deberes. Aunque en los ratos libres solía ir con Ron y Harry, y así fue como una tarde de viernes se encontró tomando una taza de té y un trozo de pastel. Y cuando de repente Harry gritó a Hagrid:

-¡Hagrid!¡Ese robo en Gringotts sucedió el día de mi cumpleaños!¡Pudo haber sucedido mientras estábamos allí!

Harry ya les había contado a Ron y a Nowe qué habían hecho el día su cumpleaños y los lugares que habían visitado, y el pequeño paquete que Hagrid había sacado de la cámara 713. Nowe cogió el recorte del periódico y lo leyó. El número de las cámaras coincidía. Sea lo que sea, debe de ser algo muy importante, sino, ¿que molestia de entrar en Gringotts a tu propio riesgo de morir? pensó el avatar.

Cuando abandonaron la casa de Hagrid y se dirigieron a Hogwarts, Nowe fue el primero en hablar:

-Harry, ¿qué crees que había en el paquete?

-No lo sé, casi ni lo vi. Hagrid lo guardó muy rápidamente-le respondió el ojiverde

-¿Qué raro no? Creo que necesitaremos una nueva opinión-dijo Nowe

-Oh por favor! ¿No te referirás a tu súper-amiga-del-alma Hermione? ¿ Verdad?-dijo Ron.

Se hizo el silencio, así que el pelirrojo volvió a preguntarlo de nuevo con un tono desesperado:

-¿Verdad?

-Pues mejor ella que cualquier profesor y cualquier alumno de dentro del castillo-dijo Nowe mientras subían las escaleras y aceleraba el paso hasta que empezó a correr y sin darse cuenta llegaba al cuadro de la dama gorda en menos tiempo del que creía.

Al entrar en la sala común vio a Hermione en una mesa haciendo los deberes y ella le dijo:

-¿Qué tal la cita con el guardabosques?

-Sin comentarios-le respondió él

-¿Y Harry y Ron?

-No lo sé, los dejé atrás hace rato.

-¿ Y eso?

Nowe le explicó todo lo que había pasado y le preguntó:

-¿Qué opinas de todo esto?

-Que Ron siempre me cayó mal-le dijo ella.

-No yo digo de lo de la cámara.

-Es…extraño. No se, ¿que puede ser tan importante como para colarse en Gringotts?

-Eso es lo que yo pienso.

Esa noche Nowe se puso a pensar en aquel objeto y pensando, pensando se acordó de que sus poderes de avatar no habían funcionado desde que había entrado a Hogwarts y pensó que al día siguiente lo buscaría en la biblioteca. Sabía que Hogwarts estaba protegido contra las artes oscuras y aparatos muggles y un largo etc. Pero un mago siempre es un mago, ya sea avatar, animago etc.

Era el primer sábado de su primera semana en Hogwarts y Nowe ya se pasó el día en la biblioteca, junto a Hermione, que actualizaba sus deberes cada vez que encontraba una palabra nueva. Dudaba mucho que Harry y Ron se hubiesen levantado ya, aunque la castaña y él llevasen levantados casi tres horas. Nowe buscaba en la historia de Hogwarts por si encontraba algo que le diese una pista de por que no podía usar sus poderes. Al no encontrar nada se metió en una sección sobre Hogwarts y de repente se acordó. Volvió corriendo a la mesa en que estaba Hermione y le dijo:

-Lo siento Hermione, pero tengo que irme, he…. quedado con Harry y Ron en el comedor a las… -miró el reloj- once y media y ya llego tarde chao!

-Adiós, aunque no es muy verosímil.

Nowe corrió hasta el pasillo del séptimo piso y una vez allí, se dirigió hasta el tapiz de Barnabás el Chiflado y miró al muro y pensó: Quiero un libro en el que esté escrita toda la historia conocida y no conocida de Hogwarts . Lo pensó tan intensamente, que creyó que le iba a explotar el cerebro, pero al instante un pomo apareció sobre la pared y ésta se volvió de un tono marrón madera y Nowe vio la puerta. Sin dudarlo, la abrió, entró y la cerró. Allí pudo ver como sobre muchas estanterías habían muchos libros con encuadernaciones viejas pero en el centro de la sala, y sobre un pedestal había uno especialmente viejo y grueso, en cuya portada se podía leer:

-Lo siempre se ocultó de Hogwarts. Rumores, verdades y mentiras de la escuela de magia de Inglaterra.

Nowe lo abrió y vio que en la primera página había una nota que decía:

-Durante este libro se hará referencia a otros, para más información, consulte esas referencias al final de este libro. Los libros que busca podrá encontrarlos en las estanterías de esta sala.

Nowe se quedó atónito al leer aquella última frase, era como si el libro supiese donde se encontraba. Pero, eso no era posible pensó. Siguió leyendo y vio que empezaba con la fundación de Hogwarts, pero hablaba sobre lo que era aquel lugar antes de que ningún castillo fuese construido. Un vasto páramo, salvaje con un bosque cercano, lleno de misterios y enigmas con todo tipo de criaturas, según ese libro, ese bosque se extendía más de 1000 millas aunque no lo pareciese, pues era un bosque maldito y sobre cuatro magos, que decidieron que la magia no debía desaparecer de la faz de la tierra, y decidieron Construir un colegio de magia. Sin embargo a la hora de hacerlo, se pusieron a discutir sobre el aspecto del colegio. Rowena dijo que debía de ser un castillo, porque sería majestuoso y grande. Godric dijo que estaba de acuerdo y que el colegio incluiría un lago, y debían colaborar a la hora de ocultarlo de los muggles. Helga estaba de acuerdo siempre que hubiesen montañas cerca, pero Slytherin, no. Salazar deseaba construir el colegio bajo tierra, para no tener que ocultarlo a nadie, y si algún muggle lo descubría no tendría mucho tiempo para vivir y contarlo después. Además decía que debía estar cerca de un pantano o un bosque.

Los fundadores intentaron ponerse de acuerdo y llegaron a lo que es hoy Hogwarts. Pero todos querían siempre más de su parte que de la de los demás, así que cuando construyeron el castillo con un par de hechizos, cada uno usó sobre el castillo el mismo hechizo, la capacidad de autoconstruirse. Ninguno contó con los hechizos de los otros, lo que provocó que el castillo de Hogwarts, tuviera una especie de vida propia, con el paso de los años este vida ha ido apagándose hasta tal punto que nuevas salas son casi imposibles de encontrar.

En este tramo, Nowe saltó algunas páginas y leyo:

Los fundadores fueron más lejos aún, cada uno de ellos construyó dentro de los terrenos del castillo, innumerables salas y pasadizos que ocultaron a los otros fundadores, aunque el único que ha pasado a la historia como tal fue Salazar Slytherin.

Nowe cerró el libro y se puso a pensar. Ese libro era un tesoro, aunque no se puede estar 100 seguro de que sea verdad.