Definitivamente es fácil enamorarse de Emmett.. aki Rosalie no duro mucho para resistirse al encanto McCarty.. pero por supuesto.. Royce no va a djar que un granjero le kite a su potencial esposa trofeo asi como asi.. eso va a causar problemas.. espero ke les gustee..!=D
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Lo que se Debe y lo que se Quiere Hacer..!
Rosalie POV
Ya habían pasado dos semanas desde que había conocido a Emmett, a penas dos semanas y yo sentía que lo conocía desde hacia muchísimo tiempo, era muy extraño. Él era todo lo contrario a cualquier hombre que hubiese conocido antes, todos ellos eran… como robots, todos hacían lo mismo, pensaban lo mismo, eran completamente iguales. Pero Emmett, el era totalmente diferente, era muy sincero eso me gustaba de él, pero a la vez esa cualidad me hacía odiarlo algunas veces.
-Emmett, dime la verdad, te parezco bonita?- le pregunté caminando de espaldas para poder mirarlo de frente, el me miró con una ceja alzada.
-La verdad es que eres hermosa, Rose, no se por que lo preguntas- me respondió encogiéndose de hombros.
-Es que… bueno tú no me has demostrado demasiadas veces que te atraigo físicamente.
-Quieres que te diga cada 5 minutos lo sexy y linda que eres?- me preguntó soltando una risita y yo lo seguí.
-Claro que no, a lo que voy es que... bueno tu has resaltado mucho mas todos mis defectos en lugar de mi belleza, solo quiero saber por que?- lo pensó detenidamente por unos segundos, parecía buscar las palabras correctas.
-Supuse que todo el mundo te repetía una y otra vez que eres preciosa, así que no sería una buena estrategia de conquista, o si?- me dijo haciendo que soltara una risita- y pues tus defectos, no creo que nadie te los haya dicho alguna vez, por como te comportas, o me equivoco? Cuantas personas te han dicho tus defectos a la cara?
-De hecho, tú eres la segunda persona que lo hace- respondí después de meditar sus palabras.
-En serio? Quien me ganó?- me preguntó pretendiendo estar decepcionado de no ser el número uno, solté una risa antes de responderle.
-Neddie, mi mejor amiga- le dije sin mirarlo- ella es la que me mantiene con los pies en la tierra por mas que yo quiera flotar. La única persona que me dice las cosas directo, como son, ni siquiera mis padres. Bueno al menos era la única, ya te uniste a su club.
-Neddie, claro! La chica menudita a la que le gritabas el otro día.
-No le gritaba! Así le hablo- me excuse rápidamente y el soltó una carcajada.
-Pues mira que para contestarte de esa manera y que tu no le soltaras un golpe si que debe ser tu mejor amiga, conociéndote- me dijo y allá iba de nuevo marcando mis defectos, le sonreí, al menos ya sabía por que los decía tan abiertamente.
-Si, supongo que es mi única amiga de verdad- dije mirando las hojitas en el suelo del bosque mientras las pateaba- es la única persona, aparte de mi familia, a la que quiero de verdad.
-Si? Y que hay de tu amigo Royce?- lo miré durante un segundo cuando me preguntó eso, no me miraba, miraba hacia arriba, hacia la espesura de los arboles.
-Royce- suspiré frustrada- si eso es amor entonces soy peor que un osito cariñosito amando a todo el mundo- soltó una carcajada mirándome al fin- supongo que nunca he querido a nadie, nunca he…
-Como, nunca te has enamorado?- me preguntó con el entrecejo fruncido.
-No- me apresuré a responderle al verlo acercarse- tú?
-Una vez- respondió mirándome directo a los ojos, parpadee muy rápido pensando en que decir- y es una de las mejores cosas que me han pasado, te lo aseguro.
-En… en serio?- estaba congelada en mi lugar con Emmett frente a mi. Él simplemente asintió mirándome fijamente. Sentí su mano muy cerca de la mía y la cerré automáticamente.
-Segura que nunca te has enamorado?- me volvió a preguntar seriamente.
-No- susurré sin poder moverme.
-Nunca, nunca?- me volvió a preguntar mientras se acercaba cada vez mas y mas. Que diablos? Rosalie, reacciona! Resístete! Sal corriendo! Muy tarde… Sentí los labios de Emmett sobre los míos y poco después sus fuertes manos tomando firmemente mi cintura y acercándome a él.
Me quede sorprendida con los ojos abiertos durante unos segundos hasta que Emmett me pasó uno de sus gruesos brazos por la cintura y pasaba la otra mano por toda mi espalda, fue entonces que me dejé llevar y lancé mis brazos alrededor del cuello de Emmett. Era el mejor beso que me habían dado en toda mi vida! No supe cuanto tiempo nos besamos, pero nos separamos simplemente por la necesidad de respirar. Ambos respirábamos agitadamente, pero Emmett me sonreía ampliamente remarcando sus encantadores hoyuelos y yo no pude hacer más que sonreírle de vuelta antes de volver a besarlo. Ya no me importaba nada, luego vería el daño colateral de mis acciones.
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-En serio Rose, no se si me gusten tus sorpresas- Emmett seguía con los ojos cerrados mientras yo lo arrastraba hacia la pequeña taberna en donde ya medio campamento estaba disfrutando de la fiesta. Ya habían pasado 4 días desde que Emmett me había besado y… ya no me importaba. Me gustaba, Emmett me gustaba y bastante, habíamos salido casi todos los días al pueblo, justo cuando él terminaba de trabajar en la granja iba al campamento y me ayudaba a escaparme.
-No seas ridículo, te va a gustar- le dije, mientras nos acercábamos mas y mas a la taberna la música sonaba cada vez mas fuerte. Me aseguré de que la bufanda que le había atado a Emmett en los ojos estuviese bien puesta antes de llegar a la puerta.
-Que es ese ruido?- preguntó intentando quitarse la bufanda pero yo le detuve las manos a medio camino.
-Bueno, estuve pensando y llegué a la conclusión… de que si tu no puedes ir a la gran ciudad, traeré una parte de ella para acá- le dije abriendo la puerta y quitándole la bufanda de los ojos.
-Vaya!- exclamó al ver en el interior de la pequeña taberna a todo el campamento vestido con sus mejores ropas para salir a bailar. Habíamos cubierto las luces con papel de colores, puesto un estéreo con bocinas gigantes que secuestramos del campamento, y decoramos lo mejor que pudimos con el escaso material, incluso le enseñamos al cantinero unas cuantas bebidas preparadas. Pero al final, quedo muy parecido a una disco echa y derecha- como lograron que Ernie accediera a esto?
-Tenemos nuestros métodos- dije mientras saludaba a Ernie el cantinero que ahora llevaba puesta una camisa bastante moderna, Emmett soltó una carcajada.
-Rose! Esto les quedó divino!- exclamó Neddie cuando llego a mi lado.
-Gracias, me esmeré mucho- le respondí, entonces miró a Emmett y le sonrió, él le devolvió la sonrisa. Neddie me miró alzando las cejas antes de girarse para regresar a su mesa- que? No me vas a sacar a bailar?
Emmett soltó una risa antes de tomarme por la cintura y conducirme a la pista de baile. Tomamos un par de bebidas coloridas de una de las charolas que los ñoños a los que habíamos puesto de meseros traían. Emmett me miró con una ceja alzada al ver la llamativa bebida y yo simplemente choque mi vaso con el de él antes de darle un trago, él me siguió e hizo una mueca cuando el liquido toco su lengua. Solté una carcajada cuando dejó el vaso en una de las mesas aun haciendo gestos y después tiró de mí para ir a bailar.
Una de mis canciones favoritas comenzó, lenta y sensual pero con ritmo a la vez. Me giré hasta quedar de espaldas a Emmett y lo dejé abrazarme por la cintura. Bailaba muy bien para vivir en un lugar donde no había lugares decentes para salir a disfrutar. Levanté la cara y casi me paré de puntillas para besarlo, se me daba tan natural, era simplemente perfecto. Deje de bésalo cuando la parte movida de la canción comenzó y me puse a bailar aun pegada a él, la noche iba genial pero nada me prepararía para lo que iba a pasar a continuación… Royce entró en a la disco seguido de sus compañeros jugadores de americano, me quede helada, Emmett seguía abrazándome por al cintura mientras bailábamos. Me giré lo mas rápido que pude e intenté cubrirme entre la gente sin que Emmett se diera cuenta, pero no me salió muy bien.
-Que sucede? Te quieres ir?- me preguntó Emmett yo lo iré alarmada.
-No, no, yo…
-Esta bien, vamos, quiero enseñarte algo- mientras Emmett se abría paso por entre las personas yo me aseguraba de que Royce no me viera, gracias al cielo Emmett se dirigía a la puerta trasera. Salimos del caos en la taberna y nos dirigimos hacia el bosque, ya me comenzaba a acostumbrar a siempre terminar ahí cuando iba con Emmett. Caminamos durante unos cuantos minutos, me subió a su espalda durante la mitad del camino ya que mis tacones seguían hundiéndose en el suave suelo del bosque.
-Emmett…- me indicó que guardara silencio con un dedo en sus labios y tomó mi mano para guiarme en la total oscuridad.
-Llegamos- dijo mientras me bajaba suavemente y me indicaba que me adelantara un par de pasos por entre los arboles. Seguí sus indicaciones y…
-Emmett, es precioso- dije mientras miraba hacia el cielo. Estábamos en un pequeño claro del bosque en donde los escasos arboles dejaban ver miles de preciosas estrellas llenar el vacío. Me quedé sin habla al ver la gran cantidad de estrellas en el cielo, era increíble, lo único que brillaba en ese lugar eran la luna y las millones de estrellas visibles en medio del bosque.
-Apuesto a que no ves nada como esto en Nueva York- me dijo pero no lo miré, no podía dejar de mirar al cielo.
-Cuando hay algún accidente o emergencia, los helicópteros capturando la historia se ven muy similares- le dije bromeando y el soltó una carcajada mientras me abrazaba por la espalda y besaba mi cuello.
-Aquí los únicos helicópteros que pasan son para apagar incendios forestales en las montañas, los cuales casi nunca ocurren- susurró contra mi cabello y yo solté una risa.
-Que triste, no has apreciado la hermosura de decenas de helicópteros sobrevolando el terreno cada noche- le dije fingiendo decepción, el simplemente rió antes de quitarse su enorme chamarra y ponerla en el suelo.
-Ven- me ayudó a sentarme sobre su chamarra para no ensuciarme y el se sentó a mi lado en el pasto y me abrazó.
-Esto es lo más romántico que alguien ha hecho por mi- susurré recargando mi cabeza en su pecho.
-Uff, que bueno por que era lo mejor que se me ocurrió- le di un golpecito en el brazo mientras reía. No supe cuanto tiempo nos quedamos ahí abrazados, pero cuando reaccioné ya estábamos tendidos sobre la chaqueta de Emmett y él estaba a punto de comenzar a roncar. Pero no quería despertarlo, me sentía tan a gusto entre sus brazos, muy calientita, adormilada, me acurruqué un poco mas contra él y cerré los ojos.
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El sol de la mañana me dio directo en la cara cando me giré un poco para acomodarme, sentí a alguien moverse a mi lado y abrí los ojos rápidamente. El pacifico rostro de Emmett me dio la bienvenida al mundo de los vivos de nuevo, no pude evitar sonreír, se miraba realmente lindo así. Lo miré por unos minutos antes de pasar mi mano por su mejilla remarcando uno de sus hoyuelos. Emmett se removió ante el contacto y abrió los ojos poco a poco.
-Lo siento, no quería despertarte- le dije ante su rostro adormilado, el
simplemente me sonrió mientras se tallaba los ojos y…
-Que demonios?- exclamó sentándose y mirando hacia donde provenían los rayos del sol, después miró su reloj de muñeca- maldición!
-Emmett, que sucede?- le pregunté al verlo ponerse de pié muy de prisa.
-Se suponía que hoy me tocaba sacar a los caballos y llevar al ganado hacia el segundo corral- me dijo muy rápido mientras me ayudaba aponerme de pié- me debí de haber levantado a las 5:30 para eso! Mamá va a matarme!
-Lo siento…
-No, no, no fue tu culpa Rose, no te preocupes- me interrumpió mientras se ponía la chaqueta y me tomaba de la mano para salir del bosque rápidamente, ni siquiera me queje por mis pies, nos subimos al autobús entre un montón de gente y Emmett me ocultó con su cuerpo para que el conductor no se diera cuenta. También nos tuvimos que bajar una estación antes y llegar al campamento por el bosque para que nadie me viera. Nos ocultamos detrás de un par de arbustos cuando llegamos para asegurarnos de que no hubiera nadie vigilando.
-Oh no, están haciendo revisión!- exclamé al ver a dos de las jefas de campamento salir de una cabaña con una tabla en las manos.
-Descuida, ya se que hacer, quédate aquí y espera mi señal- susurró antes de desaparecer por entre los matorrales. Me quedé ahí esperando la supuesta señal, no me había dicho cual sería, pero esperaba que me diera tiempo de correr con estos tacones.
-Disculpa jovencito, puedo ayudarte en algo?- escuché a una de las jefas de campamento preguntarle a Emmett y me encogí mas detrás del arbusto.
-No, muchas gracias, es solo que mis hermanos miraron un… un oso joven por los alrededores ayer y… me pareció ver huellas entrando en el bosque por aquí- explicó Emmett mientras señalaba hacia el suelo con una mano y con la otra me hacia señas para que me apresurara.
-Un oso?- las dos jefas que hacían la revisión se agacharon para ver las disque huellas que Emmett señalaba y aproveche para correr a mi cabaña. Me despedí de Emmett con la mano antes de cerrar la puerta. Solo esperaba que lo dejaran ir rápido, ya iba tarde a su casa y no quería que la señora McCarty se molestara con él… vaya esto de preocuparme por los demás era mas complicado de lo que creí.
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Dos días después de la súper regañada que la señora McCarty le dio a Emmett por no haber llegado a dormir a casa y no haber cumplido con sus labores en la granja, Emmett me ayudaba para entrar de nuevo de contrabando al campamento a mitad de la tarde. Él y sus hermanos se irían de caza y siempre salían los viernes para aprovechar todo sábado y domingo en el bosque.
-Te veo el lunes en la taberna?- me preguntó mientras estábamos escondidos en los arbustos.
-Mas te vale- le dije antes de que me besara. Corrí hacia el comedor cuando él me lo indicó y me senté junto a Neddie como si nada pasara.
-Y bien?- me preguntó y yo la miré con una ceja alzada pretendiendo demencia antes de arrebatarle su charola y comenzar a comer- no me contaras nada?
-Que quieres saber?- le pregunté sin dejar de comer los espaguetis que Neddie había tomado.
-Como…
-Oye, Rose, puedo hablar contigo?- Royce? Maldición y yo comiendo espaguetis. Me apresuré a limpiarme la boca y empujar la charola hacia Neddie antes de girarme para mirarlo.
-Claro, que pasa?- le pregunté poniéndome de pié, él señalo la puerta de la cabaña y yo lo seguí hacia afuera. Salimos y nos fuimos a sentar junto a los kayaks que se usaban en el lago, para hablar- Royce que…
-Rosalie, no se que piensas que haces- me interrumpió mirándome con el entrecejo junto, yo lo miré confundida- has estado saliendo a escondidas con ese granjero.
-Que?- pregunté cuando el pánico me invadió, como demonios se había enterado?
-No muchos te han visto, pero desde mi cuarto tengo vista panorámica de los arboles en seguida de tu cabaña, sabes?- me dijo y yo lo miré con los ojos muy abiertos- mira, a mi no me importa que experimentes lo que quieras y con quien quieras Rose.
-No, Royce, yo no…
-Pero si quiera podrías hacerlo con alguien mas… a tu altura- me interrumpió y yo no supe que decir- a tus padres les dará un ataque si se llegan a enterar de esto- lo miré alarmada, no se atrevería a decirles...- pero no te preocupes, yo no diré nada… si prometes dejar de comportarte como una campesina cualquiera- lo miré fijamente esperando que dijera algo mas- yo se que tienes bien claro cual es tu posición en la sociedad Rose, se que no quieres una miserable vida perdida en medio de las montañas. Olvídalo Rosalie, él no es bueno para ti.
-Royce no… no es tan sencillo- murmuré mientras bajaba la mirada, no por que sintiera vergüenza por salir con Emmett, si no que… lo que Royce decía tenía mucho sentido, demasiado.
-Estamos a una semana de irnos Rosalie, y que, ese granjero es solo un capricho de verano?- me preguntó Royce antes de ponerse de pié y darse vuelta para irse, yo seguía sin habla- espero que hagas lo correcto, te espero mañana para ir al pueblo, te compraré una ensalada cesar de Nashville.
Royce se alejó dejándome con la cabeza mas revuelta que nunca. Él me había dicho… no, me había recordado algo que yo sabia desde un principio, lo mío con Emmett no era posible. Sabía que esto era completamente imposible para mi, pero el hecho de que fuera solamente un mes me había ayudado a olvidarme de la gran ciudad y de mis metas con Royce. Pensaba que cuando regresara a Nueva York, Emmett quedaría en el olvido y yo podría seguir con mi vida ya que nadie se habría enterado. Pero no, no podía olvidarme de Emmett tan fácilmente. Me levanté aun cabizbaja y me dirigí a mi cabaña, quería meterme entre las cobijas y desaparecer.
-Rose!
-Rosalie! Necesitamos hablar contigo- Serena y Sheryl llegaron a mi lado y me siguieron a la cabaña.
-Chicas, ahora no tengo ánimos de…
-Debemos hablarlo Rose, Royce tiene razón- dijo Serena y yo me quedé quieta mirándola con los ojos muy abiertos, y ellas como sabían…
-Pierdes categoría al estar con él!- Serena y Sheryl me hablaban serias, mucho mas serias de lo que jamás las había visto.
-Pero si ustedes dos fueron las que dijeron que el estaba…
-Si, pero nosotras no andamos detrás de Royce King Jr.- dijo Serena alzando las cejas- siempre te la das de chica inalcanzable para toda la universidad Rosalie, y ahora saliendo con un granjero que ni siquiera tiene auto… varios chicos comenzaran a creer que tienen oportunidad contigo.
-Pero no… eso no es…
-Tienes que escuchar a Royce y olvidarte de Emmett para que puedas seguir con tu vida tal y como estaba antes de venir a este horrible lugar. Solo queda una semana Rose, ya déjalo- me dijo Sheryl. Ambas me dedicaron miradas serias antes de darse vuelta e irse. Los ojos comenzaron a picarme mientras mi cabeza digería poco a poco todo lo que me acababan de decir Royce y las chicas. Corrí hacia mi cabaña y me metí en mi cama abrazando mi oso de peluche, justo en ese momento mi celular comenzó a vibrar, era mi madre.
-Hola?- mi voz sonaba entrecortada y gangosa, pero si ni siquiera había comenzado a llorar aun!
-Ay cariño! Yo sabía que no debíamos mandarte a ese lugar, lo sabia! Mira nada mas como sufres!- me dijo mi madre soltando un lamento, solloce un poco antes de volver a hablar.
-Estoy bien, mamá- le dije intentando calmarme.
-No te escuchas muy bien cielo- suspiré y ambas nos quedamos en silencio unos minutos, que diría mi mamá si le digo que estaba saliendo con un granjero de las montañas de Tennessee? Acaso me desheredaría?
-Es solo… mamá, que dirías si te digo que… tengo una clase de novio- le dije y ella ahogo un grito sorprendida.
-Volviste con el joven Knutson?- exclamó mamá emocionada.
-No madre, no es él- respondí rodando los ojos y soltando un suspiro.
-Royce? Oh por Dios Rossie, es Royce King Jr.?- suspiré de nuevo, era imposible, mamá me miraba con un hombre importante, con dinero, educación privada, todo lo que Emmett no era, suprimí un sollozo antes de despedirme de ella.
-No mamá, sabes que, es tarde y mañana iré al pueblo con Royce, será mejor que duerma si no quiero tener ojeras.
-Oh, si! Anda, toma tu sueño de belleza, no quiero que Royce te vea toda demacrada- dijo ella, sonaba mucho mas alegre ahora- te amo mucho cielo, cuídate.
-Yo también te amo, mamá- le dije antes de cerrar el celular y soltarme llorando abrazando mi oso de peluche.
-Rose?- una suave llamó mi atención hacia la puerta.
-Neddie!- exclamé abriendo mis brazos y ella se apresuró a acercarse y abrazarme, recargue mi cabeza en su hombro y lo deje salir todo. No quería dejar a Emmett, era el chico mas fabuloso que jamás se había fijado en mi, nunca jamás había sentido algo así por un chico, ni siquiera por todas las pulseras y collares que me habían regalado. Lo que Emmett me daba era… era… diferente, especial. No quería olvidarlo, no quería, pero era algo que debía hacer.
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Chan, chan, chaaan..! sip.. tiene ke olvidarlo si no kiere ke sus padres la asesinen.. les informo ke… EL SIGUIENTE CAPI ES EL ULTIMO.. asi ke por favor no se sorprendan.. ahí verán ke es mas importante para Rosalie.. una vida llena de lujos y placeres.. o una vida llena de amor y pasión.. dejen Reviews.!=D
