Halo
Capítulo 6
La fiesta de año nuevo había sido un éxito, todos los invitados quedaron muy complacidos y contentos por el trato dado de las anfitrionas, la comida, la bebida y por supuesto la banda.
¿Yo? Bueno yo estaba contento por una cosa diferente.
En la fiesta Sakura estuvo a mi lado un 99.9% del tiempo, cuando se acercaba cualquier tipejo se me acercaba más haciéndose delante mío para demostrar que yo era su novio, y claro los idiotas se la creían completamente, a mí esa pequeña mentirita no me molestaba.
El único instante en que no estuve con Sakura fue para hablar con Tomoyo.
-Shaoran quiero hablar de Sakura –me había dicho.
-Dime.
-Bueno es que sé que estás interesado en ella.
-No te preocupes no le voy a hacer nada y por si no te has dado cuenta ella sólo me ve como un amigo. No tengo oportunidad con ella.
-No es eso –me dijo- quiero decirte que lamento haber intentado alejarlos, me he dado cuenta del cambio en ella –me aclaró- contigo… contigo es casi como la –sus ojos comenzaron a volverse cristalinos- Sakura de antes, la que sonreía a cada momento, la que hablaba y disfrutaba la vida –me contó- Si quieres puedes salir con ella, es más haré lo que pueda para que puedan estar juntos.
-Gracias –le dije.
-No gracias a ti, en estos meses contigo he podido ver algo de mi antigua amiga, la que creí había muerto hace cuatro años, así que muchas gracias por traerla de vuelta –me sonrió- solo dime que quieres qué haga para ayudarte y lo haré.
-Bueno en realidad no lo sé, es decir solo somos amigos no creo que me vea como algo más, no tengo oportunidad –le dije desilusionado.
-No seas tonto, sabes que el día luego de ustedes comprar las cosas de navidad hablamos...
-Ah sí, ese día sucedió algo muy extraño –recordé- bueno no sé si lo sabías pero antes veíamos películas los fines de semana y ella dormía en mi cama, conmigo –le dije, esperando que no se imaginara lo que Eriol- pero ese día ella dejo de actuar normal conmigo, de hecho me volvió a ignorar.
-Claro –me interrumpió- si me dejas hablar te cuento -no sabía que la había interrumpido, hice una señal para que siguiera y me dijo- pues ese día despertaron juntos ¿no?
-Sí, abrazados –le contesté.
-Bueno pues no le digas que te conté esto –me advirtió- pero ese día por la tarde me contó que se sentía muy a gusto durmiendo contigo y que cuando despertaron y estaban abrazados y se dio cuenta del agrado que sentía, se había asustado, dijo que no quería acercarse mucho a ti y supongo que por eso fue que cambio contigo para poner distancia entre ustedes. Ella no quiere sufrir mas.
-Y lo logró –dije.
-Pero se arrepintió –me comentó- dijo que te extrañaba mucho, que se había acostumbrado a vivir contigo.
-Bueno eso no quiere decir que le guste.
-Tal vez no pero con Sakura es algo muy posible. Solo necesitan una oportunidad donde puedan estar tranquilos y hablar.
-Tal vez… pero ¿dónde? –dije pensando.
-¡Ya sé! –me dijo- porque no vamos a la cabaña de Eriol en Okinawa. Sí es perfecto. Ella te va a decir que no, obviamente, por lo que la tienes que convencer, tal vez el clima y la vista hagan que ella te hable tranquilamente.
-Bien si dices que funcionará.
-Claro, pero eso sí Shaoran Li tienes que cuidarla muy bien y tratarla como a una princesa porque mi Sakura ya ha sufrido bastante, sino vas a saber quién es Tomoyo Daidouji.
-Prometo que la cuidaré y no la lastimaré.
Y así había quedado hecho un pacto de paz con Tomoyo y planeada la estrategia para que lograra que Sakura me hablara sobre sus sentimientos. Estaba algo más confiado con el apoyo de Tomoyo, sentía que si había más esperanza de la que pensaba con Sakura. Y es que al saber que me había extrañado y que esa distancia era porque le asustaba acercárseme mucho me daban ánimos de que todo podía pasar.
Al día siguiente todo estuvo bien hasta las 2pm, no sé qué pasó a esa hora pero de repente ella me dijo que estaba cansada y se subió a su cuarto, pase más tarde por él pero no estaba dormida estaba sentada en el sillón de un lado leyendo, le pregunté si iba a comer y dijo que no, le pregunté si quería ver algo y dijo que no y le pregunté si quería algo; agua, un lápiz, un libro, una muñeca o lo que fuera y dijo que no.
No entré en pánico como lo habría hecho antes porque recordé lo hablado con Tomoyo, seguramente se asustó por algo que yo desconocía.
El 3 de Enero amaneció siendo un día un poco nublado, me levanté, arreglé mí cama y tomé una ducha. Luego bajé y preparé huevos, llamé a Sakura pero no me contestó y asumí que estaba dormida. Luego escuché su grito matutino, sólo que este fue mucho más fuerte.
Subí rápidamente para despertarla y la encontré llorando y gritando en sueños. Intenté despertarla; comencé a llamarla, siempre en un tono calmado, sin alterarme y sacudiendo levemente sus hombros pero no lo logré despertarla, tenía el sueño muy pesado y no paraba de llorar y gritar. Pensé en lanzarle agua para que reaccionara pero no me pareció correcto, además que despertaría mojada y alterada. Me comencé a preocupar, no sabía qué hacer así que seguí llamándola y llamándola, sentado a su lado, me acerqué para limpiar sus lágrimas pero en ese instante grito muy fuerte y se sentó en la cama. No paraba de llorar, aunque ya había despertado.
-Sakura tranquila, estás bien, estás conmigo –le dije acercándome un poco más a ella pero me detuvo.
-Lo siento es… fue algo del pasado –me dijo- ya estoy bien, gracias por ayudarme.
-No hay problema, estaba haciendo el desayuno, ¿quieres que te lo suba?
-No, no quiero nada. Lo siento.
-No te preocupes, entiendo –seguramente ese sueño la dejó muy mal.
-Creo que tomaré un baño ahora.
-Sí, muy bien. Yo estaré abajo si necesitas algo
-Sí, gracias –me contesto y se levantó para dirigirse al baño.
Baje y seguí con el desayuno, cuando estuvo listo comí tranquilamente, luego salí al supermercado a comprar lo del almuerzo. Al llegar preparé todo y comencé a cocinar los alimentos, casi todo estaba listo así que decidí llamar a Sakura para que bajara a comer. Subí al segundo piso y al pasar por su cuarto la vi recostada en su cama de medio lado mirando a la nada, estaba casi en posición fetal pero su mirada estaba perdida.
-Sakura –le dije- bueno es que el almuerzo ya casi está listo entonces para que bajes.
Nada.
-Sakura –me acerqué estaba en su campo visual- Sakura –al fin reaccionó, movió la mirada y se fijo en mí- el almuerzo está listo –le repetí.
-Ah… no quiero nada Shaoran –se veía incómoda- quiero estar sola por favor –me dijo, un muy claro no me hables… bueno ya estaba algo acostumbrado a que me ignorara, aunque no puedo negar que era agotador y molesto.
-Sí claro, lo siento –le contesté saliendo de su habitación.
Bajé y al igual que en el desayuno comí solo y sobro mucha comida, esperaba que al menos más tarde Sakura bajara y comiera algo, desde ayer no comía nada. Como no tenía más que hacer me puse a leer un libro de Tolkien; era perfecto para momentos cuando uno se quiere desconectar un poquito de la realidad y la verdad yo lo quería hacer en ese momento.
El libro funcionó más que bien, me enredé tanto en la historia y las aventuras de los personajes que me olvidé del resto completamente, mire mi reloj de mano y eran las 9:50pm, me había desconectado totalmente y como no había ni un ruido pues lo había hecho aún más rápida y efectivamente, porque muchas veces cuando uno quiere silencio para concentrarse el celular o el timbre interrumpen o si no las personas que viven con uno que pasan a ser una molestia. Claro ese no era mi caso porque Sakura no había hecho ni un ruido… me pregunté si habría comido, pues yo estaba en la sala y nunca escuché pasos o sonido de platos o algo así. Bueno había dicho que quería estar sola así que mejor no molestarla, se veía que algo le había pasado y como raro yo no sabía que había sido.
Decidí subir a mi cuarto y ver una película y si no había nada interesante pues dormirme de una vez, cualquiera de esas dos opciones eran buenas para mí. A penas pasé frente al cuarto de Sakura ella me llamó.
-Shaoran espera –me dijo- puedes… puedes dormir conmigo hoy por favor- Me di la vuelta para verla de frente, abrí un poco los ojos porque nunca me lo había pedido directamente, me quedé en la entrada de su cuarto no avancé ni retrocedí, ella siguió- es que no quiero dormir sola, no quiero despertar gritando mañana –bajo la mirada- hoy quiero dormir bien y despertar tranquila mañana y solo tú me puedes ayudar Shaoran… por favor –levantó la vista y tenía una mirada muy triste, melancólica.
-Claro, si quieres –le dije y comencé a acercarme a su cama.
-Ven –me indicó mi lugar.
Cuando me acomodé sentí como ella se me acercaba, recostó su cabeza en mi pecho y pasé mi brazo derecho alrededor de su espalda. La sentí tensa y no sabía si era por mí, pues fue ella quien me invitó, luego pasó su brazo derecho alrededor de mi cuello y me abrazó muy fuerte, estaba nerviosa.
-Tranquila –le dije abrazándola también.
-Es… hoy es… -le era difícil hablar- hoy es el cumpleaños de mi papá –me dijo, de razón estaba tan sola, desde ayer. No estaba o no podía estar feliz recordando a su padre- él y mi hermano murieron en un accidente hace cuatro años –me dijo, aunque eso yo ya lo sabía.
-Lo siento –le dije y la abracé más fuerte.
-No quiero tener pesadillas en su cumpleaños –dijo y escondió la cabeza en mi pecho.
-No te preocupes todo está bien, yo estoy contigo –le dije acariciando su brazo.
-¡No quiero tener pesadillas en su cumpleaños! –Repitió y sentí como mi pecho comenzaba a humedecerse- no en su cumpleaños…
-Lo sé, lo sé. No te preocupes que yo te voy a ayudar.
-Lo extraño tanto –siguió diciendo- era el mejor papá del mundo.
-Tranquila, yo estoy aquí –le dije- Yo siempre voy a estar aquí.
Siguió llorando en mi pecho y abrazándome y yo acariciando su cabeza para darle apoyo y cariño hasta que al final se quedó dormida sobre mí.
Al día siguiente grande fue mi sorpresa al ver que Sakura ya estaba despierta, ella nunca se despertaba antes que yo, pero nunca es nunca, su sueño era algo pesado.
-¿Dormiste bien? –le pregunté esperando una respuesta positiva.
-Sí –me dijo sonriente.
-Me alegro –también le sonreí.
-Gracias por quedarte conmigo anoche Shaoran.
-Cuando quieras –le respondí- ¿quieres desayunar? –le pregunté e iba a moverme cuando ella me detuvo.
-No quiero levantarme todavía –y ese no quiero levantarme es no quiero que nos levantemos todavía, porque me abrazó un poco más fuerte sin dejarme mover, aunque para ser honesto el gesto me gusto y no me molestaba para nada quedarme en la cama un poco más con Sakura en la mañana, mucho menos si estábamos abrazados.
Así nos quedamos un poco más hasta que Sakura se quito de mi pecho y me miro dulcemente.
-Gracias Shaoran, eres el mejor –me dijo y sonrió. Algo sucedió.
Comencé a sentir que el tiempo no pasaba y ella se movía en cámara lenta, cerró los ojos y comenzó a acercarse a mi rostro, parecía… ¡parecía que me fuera a besar!, quise inclinarme hacía delante y apresurar el momento pero mis músculos no me respondieron tan rápido como quisiera y creo que no llegué a moverme mucho, no fui capaz de cerrar los ojos con miedo a que estuviera soñando, no dejé de mirarla en ningún momento, estábamos a centímetros el uno del otro cuando…
Ring, ring.
Mi celular sonó en ese momento, vi como Sakura abría los ojos y reaccionaba un poco, se sonrojó y bajó la mirada. El tiempo y la velocidad volvieron a la normalidad. El timbre del celular siguió y siguió así que tuve que contestar.
-¿Bueno? –pregunté en tono molesto. ¡Pero si es que me acababan de dañar un beso con Sakura Kinomoto, ¿cómo más podría estar?!
-¿Shaoran? –no supe quien era.
-Sí, ¿Quién es? –Sakura comenzó a quitárseme de encima.
-¡Soy yo! Emily -¡que oportuna Emily!, quería tenerla al frente y pegarle por dañar el mejor momento de mi vida.
-Hola Emily –dije sin ánimo.
-¿Adivina dónde estoy? –preguntó emocionada y la verdad no me podría importar menos, por mí que estuviera en la Conchinchina y dejara de molestar.
-No sé.
-¡Fuera de tu apartamento! –me dijo encantada.
-¿Qué? ¿Cómo que fuera de mi apartamento? –le pregunté y Sakura volteó a verme intrigada.
-Sí, sal a recibir a tu nueva huésped –seguía emocionada.
-Ya te abro –le dije y colgué.
Mire a Sakura y me levanté un poco, por su expresión supe que quería una explicación
-Era Emily, una amiga de mi prima Meiling es modelo y me pidió quedarse aquí unos días que dura la sesión de fotos.
-A ya veo –me dijo- bueno entonces creo que es hora de hacer el desayuno ¿no crees? –me sonrió.
-Sí creo que es una buena idea –le dije. Nos levantamos y nos dirigimos al primer piso, ella se quedó en la cocina y yo seguí derecho para abrir la puerta. Y cuando la abrí ahí efectivamente estaba Emily. Había olvidado lo hermosa que era.
Tenía una blusa azul larga, con los hombros descubiertos, una faldita blanca muy corta que le llegaba más arriba de las rodillas. Su cabello estaba en peinado en una coleta alta y tenía unas gafas negras muy grandes y labial rojo en sus labios. Estaba sonriendo y apenas abrí la puerta se me lanzó encima como lo hacía Meiling cuando éramos más jóvenes.
-¡Hola Shaoran! –me dijo y me di cuenta que no sabía que era escandalosa.
-Hola Emily –le dije respondiéndole el abrazo y separándome un poco- Sigue- le mostré el camino y tomé su maleta para que entrara. Estaba llena de energía y felicidad, entró muy emocionada al apartamento y se sorprendió por ver a Sakura cocinando- Emily ella es Sakura, mi compañera de apartamento –eso hizo que ella volviera a sonreír y que Sakura me mirara como algo extrañada- Sakura ella es Emily la amiga de Meiling –las presenté.
-Hola Sakura –le dijo Emily ofreciéndole la mano.
-Kinomoto –le corrigió Sakura, olvidé que ellas no tenían confianza.
-Oh claro, Kinomoto, bueno a mi si puedes llamarme Emily –apuntó Emily con una sonrisa amable.
-Un placer conocerla.
-Igualmente.
-Ven Emily te mostraré tu habitación –le dije y comencé a andar hacía las escaleras con su maleta.
-Genial –escuché que decía y luego me seguía.
-Bueno este va a ser tu cuarto, puedes tomar la cama que quieras –le expliqué cuando llegamos a la habitación, puse la maleta cerca de una cama para que fuera sencillo desempacar.
-Gracias Shaoran eres un amor.
-Si… bueno estamos preparando el desayuno –le dije incómodo por el adjetivo- ¿ya desayunaste?
-¿Desayunar? Shaoran pero si pasan de las 11, ya es casi hora del almuerzo.
-Ah veo… bueno es que nos levantamos tarde.
-Jajaja bueno entonces te acepto el desayuno.
-Bien entonces te esperamos abajo –le dije, di la vuelta y salí del cuarto y me dirigí al primer piso a ayudar a Sakura- ¿Sabías que ya va a ser hora del almuerzo?
-Sí me di cuenta cuando bajamos –me dijo Sakura sonriendo- por eso improvisé un desayerzo.
-¿Desayerso? –le pregunté.
-Bueno es mitad almuerzo y mitad desayuno –me explicó.
-Bien entonces ¿a qué te ayudo con el desayerzo?
-Puedes preparar el té, esto ya está casi listo.
-¿Y yo qué hago? –preguntó Emily emocionada.
-Nada, ya estamos terminando –le contestó Sakura.
-Bueno… entonces pondré la mesa.
-No es necesario.
-Si gracias.
Respondimos Sakura y yo al tiempo, yo seguí.
-Si mejor nos ayudas ya que estamos a punto de terminar.
-¡Bien! –contestó Emily.
Servimos y comenzamos a comer algo callados así que decidí hacer conversación.
-¿Y cuántos días dura la sesión de fotos?
-Tres días –contestó- pero me puedo quedar más tiempo si quiero –complementó.
-¿Para qué? –preguntó Sakura.
-Bueno para conocer Tokio, nunca había venido y es mi oportunidad de conocerlo.
-Claro –dije.
-¿Me vas a llevar Shaoran? -me preguntó Emily.
-¿A dónde? –le respondí yo.
-Pues a conocer Tokio tontín –me contestó.
-Si quieres, aunque yo no lo conozco bien realmente, solo visito un restaurante de comida inglesa.
-¡Me encanta la comida inglesa! ¿Podemos ir?
-Supongo –mire a Sakura que no ponía atención a la conversación- De hecho Sakura trabaja allí.
-Ah si… bueno entonces será más sencillo que vayamos.
-Él es amigo del dueño no necesitan que les ayude.
-¿¡Eres amigo del dueño!?
-Bueno… si –no entendía muy bien el asombro, ella sabía que yo tenía dinero además ella era modelo tenía que estar acostumbrada a las comodidades del dinero- supongo que podemos ir… ¿Sakura cuándo crees que podríamos ir?
-No lo sé –me contestó y tomó un poco de té.
-¿Qué día trabajas? –le pregunté, si iba a volver pues quería que ella estuviera allí ya que las cosas estaban bien entre nosotros.
-¿Para ir?
-Claro.
-Un día –contestó- mejor me avisan ustedes cuándo van a ir.
-¿Para qué? –le pregunté.
-Para no ir.
¿Qué, cómo que para no ir? Estaba algo sorprendido por esa respuesta por lo que no reaccioné inmediatamente. Luego la vi levantarse de la mesa y dirigirse al segundo piso.
-Es muy amigable tu compañera ¿no? –dijo Emily sarcásticamente.
-Sí lo sé –le contesté, bueno es que conociendo a Sakura como no se sentía cómoda con Emily por eso hacía ese tipo de comentarios y se portaba así.
-Debes estar algo decepcionado ¿no?
-¿Por qué lo dices? –le pregunté.
-Bueno porque el objetivo de tener un compañero es poder hablar con él, compartir de alguna forma con alguien, nadie quiere estar solo pero veo que te robaron en ese sentido.
Cierto, cuando vivía solo quería hablar con alguien y no sentir la soledad pero desde que Sakura estaba allí no la sentía, ella no necesitaba hablar por los codos para hacerme sentir su presencia, para que me sintiera acompañado.
-En realidad no me quejo –como podría, Sakura era la mejor- en realidad vivir con Sakura es muy entretenido- más si me tiene adivinando qué piensa a cada momento.
-Jajaja pobre se nota que no has tenido un verdadero compañero para que te conformes con ella.
¿Conformarme con ella? No, la verdad no lo hacía.
-Fue ella quien se conformó conmigo –pues era la que en un momento necesitaba alojamiento y me aceptó.
-¿En serio?
-Sí, se conformó conmigo.
-No lo creo –dijo bajito- bueno no importa, al fin ¿me vas a llevar a algún lugar?
-Bueno si, si quieres te llevo al restaurante de Eriol, de paso hablo con él, déjame lo llamo y comemos juntos.
-Claro –me dijo sonriendo.
Subí a mi cuarto a buscar el celular y llamé a Eriol. Quedamos de vernos a las 7pm en su restaurante para hablar un poco, le conté que llevaría a una amiga de China y no le vio problema. También hablé con Tomoyo que me dijo que tenía que cuadrar algo conmigo, eso había sonado sospechoso.
A las 6:30pm golpeé en el cuarto de Sakura y entré.
-Sakura; Eriol, Tomoyo Emily y yo vamos a cenar en el restaurante ¿vienes?
-Shaoran trabajo allá medio día todos los días, créeme que si quisiera comer preferiría un puesto de perros antes que ese restaurante, estoy cansada de él.
-Jajaja –no pude evitar reírme- pues podemos ir a dónde quieras.
-¿A dónde quiera? –me preguntó.
-Por supuesto, tú mandas –la idea pareció gustarle.
¿Y seguro que todos tienen que ir?
-Sí –le aseguré.
-No… mejor no voy –respondió, seguramente no quería que Tomoyo me hiciera algún desplante o algo porque como antes del "acuerdo de paz" ella hacía gestos de disgusto o simplemente era esa idea extraña de no divertirse.
-Vamos que será divertido –le insistí, me acerqué y senté a su lado en el sillón- no te preocupes –le tomé una mano.
-¿Vas a estar conmigo? –preguntó.
-Claro que sí.
-¿Solo… conmigo? –me dijo acercando un poco el rostro, creo que fue más por inercia o instinto que también comencé a inclinarme hacía ella al ver como cerraba sus ojos.
-Por…supuesto –dije suave.
-¡Shaoran estoy lista! –la exclamación de Emily nos hizo separarnos completamente.
–Voy –le dije a Emily- ¿vamos?
-No Shaoran prefiero no ir –dijo un tanto molesta Sakura.
-¿Segura?
-Segurísima.
-Bueno. ¿Quieres que te traiga algo?
-Oh ahí estás –dijo Emily desde la puerta- te me habías perdido –sonrió, luego miro a Sakura y dijo- se nos va a hacer tarde ¿vamos?
-Si claro –me levanté y miré a Sakura- nos vemos más tarde.
-Nos vemos mañana –me dijo.
Y vi que le dirigió una mirada hostil a Emily, eso fue raro es decir su actitud normal o natural era ignorar a las personas, no ser hostil… aunque seguramente lo imagine.
En el restaurante todo era lo mismo de siempre, excepto por la ausencia de mi mesera favorita claro, pero por lo demás no había cambiado nada. Presenté a Emily, Tomoyo se extraño de que Sakura no asistiera, ordenamos, hablamos un poco de todos y al llegar la hora del postre Tomoyo dijo.
-Shaoran ¿me puedes acompañar a la oficina de Eriol un momento?
-¿Para qué? –le pregunté.
-Es que quiero mostrarte algo –hizo un gesto.
-Claro –respondí aún sin entender, me levanté de la mesa y me dirigí a la oficina de Eriol. Una vez adentro Tomoyo comenzó a hablar.
-¡Ya todo está listo! –dijo emocionada.
-¿Qué está listo?
-El viaje tonto –me dijo como si fuera obvio. Recordé el plan y ese mismo día donde había tenido dos acercamientos con Sakura… interrumpidos por Emily.
-Genial, ¿cuándo nos vamos?
-Pasado mañana –me comunicó.
-Perfecto… aunque le prometí a Emily mostrarle Tokio.
-Se lo muestras después, ahora es el momento para que hables con Sakura.
-Sí tienes razón, además ella vino por trabajo.
-Exacto.
-Bueno entonces pasado mañana nos vamos a Okinawa.
-Sí.
-Y voy a poder tener una oportunidad con Sakura –dije para mí.
-¡Sí! –me contestó Tomoyo emocionada- bueno hoy se lo dices a Sakura, seguramente dirá que no, ya sabes que no le gusta divertirse ni nada de eso, pero confío en que la puedas convencer.
-¿Por qué no le gusta divertirse? –indagué.
-No sé, hace eso desde el accidente –me contestó bajando la mirada, luego volvió a verme sonriente- pero tú vas a cambiar eso ¿de acuerdo Li?
-De acuerdo.
Salimos alegres de la oficina y cuando llegamos a la mesa Eriol y Emily estaban muy entretenidos hablando y comiendo su postre. La velada fue muy divertida y al llegar a casa decidí comunicarle a Emily lo del viaje, además que también quería saber cuándo viajaba ella.
-¿Te vas de viaje? –preguntó decepcionada.
-Sí, lo venía planeando con mis amigos desde hace algún tiempo.
-Ah y yo que pensaba que íbamos a pasar tiempo juntos.
-En otra ocasión será –le dije.
-¿Cuándo viajan?
-Pasado mañana.
-¿Pasado mañana? –asentí- creo que podría arreglar algunas cosas, ¿a dónde dijiste que iban?
-Okinawa.
-¿Y yo podría ir? –me preguntó.
-Pero ¿no tienes que trabajar? –le dije algo confundido.
-Sí pero tal vez pueda aplazar la sesión de fotos por unos días.
-Oh… si quieres no creo que haya problema en que vayas… -le dije tratando de sonar cortés, pues ella no conocía muy bien a los demás, ni a mí, como para pasar un rato tan ameno. Pero tampoco quería excluirla del viaje así que no le vi problema a que fuera.
-Súper –contestó- voy a hacer algunas llamadas ya mismo –anunció y subió corriendo a su habitación. Me pareció estar viendo a una niña de 5-6 años. Subí tras ella y al igual que ayer Sakura detuvo mi camino. Aunque lo que dijo fue un tanto diferente.
-Shaoran ¿quieres dormir conmigo hoy?, es que no quiero tener pesadillas.
-Claro –contesté feliz entrando un poco al cuarto- solo déjame voy por mi pijama.
-Aquí está –me explicó y señaló el escritorio de la pared, en donde estaba mi pijama doblada.
-Ok… voy a cambiarme –le dije, me acerqué al escritorio y escuché que ella tomaba aire, iba a decir algo pero al final nada salió de su boca, salí del cuarto y entré al baño del corredor, me cambié en 2 minutos y luego regresé al cuarto con ella. Cerré la puerta y me acerqué a su lado y quitó la colcha de mi lado o del que sería mi lado. Me acosté y arropé, estaba algo nervioso.
-Hasta mañana –me dijo y apago la luz.
-Hasta mañana –respondí- mañana te voy a dar una sorpresa.
-¿Qué es?
-Mañana –dije.
-Entonces para qué me dijiste ahora, me haces pensar en eso.
-La anticipación es buena –dije volteando a su lado, aunque no veía nada, estaba oscuro. Sentí que ella también se volteaba a mirarme.
-No soy fan de las sorpresas.
-Lo imagino pero espero que esta te guste –acaricié su brazo. No sé porqué lo hice, solo quise hacerlo y la extremidad siguió la orden.
-Entonces esperaré –me dijo y se acercó puso una mano en mi rostro y me dio un beso en la mejilla- buenas noches.
-Bue…buenas noches –respondí alelado, ese besito había sido como una corriente eléctrica por todo mi cuerpo.
Me quedé dormido rápidamente y cuando desperté Sakura estaba sobre mi pecho durmiendo. Sonreí y comencé a acariciar su cabello suavemente, no quería que despertara.
-Shao…ran –dijo entre sueños y quise saltar de la felicidad, lo habría hecho si la mujer que amaba no estuviera sobre mi pecho durmiendo tranquilamente y en realidad prefería que estuviera allí que en otro sitio. Quise saber qué soñaba… tal vez en sus sueños me besaba como yo quería hacerlo y sin ninguna interrupción. Mire su reloj en la mesa de noche y me di cuenta que era temprano hasta ahora iban a ser las 8am, aunque mañana nos íbamos a la playa, seguramente querría hacer compr… no obviamente Sakura no haría compras.
-Buenos días –me dijo sacándome de mis pensamientos.
-Hola ¿cómo dormiste? –le pregunté.
-Muy bien.
-¿Y qué soñabas? –indague recordando que me había llamado en sueños.
-Pues en realidad soñé contigo –se rió- eras mi mesero jajaja fue gracioso.
-Ah así que se cambiaron los papeles.
-Sí creo que estoy cansada de servirte y como ayer fuiste al restaurante supongo que me lo recordó.
-Jajajaja pero si aquí yo te sirvo muchas veces.
-No es lo mismo –refutó- yo no te pago.
-Eso se puede arreglar… me debes un millón de yenes.
-Jajajaja no atiendes tan bien.
-Oh hieres mis sentimientos –dije acongojado- hoy si nos despertamos tempranos ¿quieres desayunar? Y te demuestro mis habilidades camareras.
-Jajaja bueno, vamos, pero tú haces todo quiero la atención completa.
-Como quieras –le dije y la abracé con una mano y con la otra acaricié su rostro, me incliné a besarla y a unos pocos centímetros me di cuenta que estaba algo tensa, así que cambié el rumbo de mis labios y besé su frente. Luego me levanté rápido, pues no quería ver su rostro contrariado. Me puse las pantuflas y me dirigí a la puerta. Tomé aire y me di valor para verla.
-¿Vienes? –le pregunté y estaba algo sonrojada pero… sonriendo, eso me tranquilizo.
-Si –dijo se levantó de la cama y estuvo a mi lado en segundos. Abrí la puerta y al salir Emily estaba frente a nosotros.
-Eh… hola –dijo sorprendida- te estaba buscando Shaoran- Sakura se me acercó, como en la fiesta de año nuevo, se hizo delante de mí como para dar a entender algo, aunque no le vi sentido era Emily, así que no le seguí mucho el juego.
-Vamos a desayunar ¿vienes? –le pregunté.
-¿Ustedes durmieron juntos?
-Si –respondió Sakura. Yo sabía lo que se entendía generalmente con eso y expliqué mejor la situación.
-Yo ayudo a que Sakura no tenga pesadillas, a veces me quedo a dormir con ella –Sakura me miro extrañada.
-Ah así que solo duermen juntos –dijo Emily aliviada. Y vi sin temor a equivocarme la mirada hostil de Sakura hacia ella.
-Sí –le respondí y comencé a caminar. Llegué a la cocina y comencé a preparar el desayuno para los tres. Sakura se veía tensa y Emily feliz, como siempre; seguramente tomaba pastas para estar tan feliz todo el día, no parecía real ese grado de felicidad.
Inmediatamente después de terminar de desayunar Sakura se subió a su cuarto no sin antes mirar mal a Emily, estaba molesta con ella o algo así, aunque no entendía por qué si ella era muy amable, algo ruidosa pero no era para odiarla, igual decidí seguirla y anunciarle la sorpresa.
-¿Quieres oír tu sorpresa? –le dije.
-No –eso me extrañó, ella me miro y dijo- bien si, dime cuál es mi sorpresa.
-Mañana nos vamos de viaje –anuncie- va a ser muy divertido.
-¿Qué? –me preguntó.
-Que mañana nos vamos de viaje Tomoyo y Eriol también irán y también Emily.
-¿Diver…tido? –preguntó mirando a otro lado.
-Sí, vamos a ir a Okinawa, a nadar a la playa y tomarnos un tiempo libre del trabajo.
-Yo no quiero divertirme.
-¿Qué? –pregunté extrañado.
-Que no voy a ir, no quiero divertirme.
¿No quiere divertirse? ¿Cómo es eso?
-¿Por qué? –le pregunté.
-Porque no.
-Esa no es una respuesta.
-¡Porque no quiero ir! –declaró.
-No, lo que no quieres es divertirte, lo acabas de decir.
-Bueno sí, no quiero.
¿Por qué no quería? ¿Qué actitud era esa?
-¡No puedo creerlo Sakura! ¿qué es lo que pasa contigo? ¡Porque mejor no te cortas las venas o algo así!
-¿De qué hablas?
-¿Crees que no me he dado cuenta? Tu quieres ser desdichada, por eso no haces cosas divertidas, por eso no aprovechas las oportunidades que se te presentan –estaba alterado- por eso es que no compras lo que quieres o cuando quieres, solo lo haces cuando te toca comprar algo, cuando lo necesitas. Crees que no recuerdo cómo haces compras, tomas lo primero que ves y si ves algo que te gusta como esa chaqueta que vimos una vez, que sabes te gusta, quieres y puedes pagar no la compras para sentirte miserable. ¡Tú quieres ser miserable!
-No seas idiota Shaoran solo no quiero ir.
-Sabes creo que aquí la idiota eres tú Sakura no yo, y bien si no quieres ir entonces quédate aquí sola igual Emily y yo iremos.
-Haz lo que quieras y en realidad me importa muy poco lo que haga ella.
-Sabes qué deberías ir porque estoy seguro que la pasarás horrible –le dije y salí de su habitación enfurecido. Estaba cansado de esa actitud suya y esa nueva agresividad con Emily, que era una chica tan amable.
-¿Pasó algo? –preguntó Emily.
-Nada. Voy a preparar mi malera, deberías hacer lo mismo, estaremos allá tres días. –Le informé y me encerré en mi cuarto. Estaba tan molesto con Sakura, no entendía por qué quería ser miserable y triste. El resto del día lo pasé en mi cuarto, preparé la maleta y estuve acostado la mayor parte del día, quieto o viendo el techo pero no quise salir para nada y encontrármela en el pasillo o lo que fuera.
No fue sino hasta por la noche que me di cuenta de cómo le había hablado a Sakura y lo que le había dicho. En seguida entendí que la había perdido, ella no me iba a volver a hablar, eso estaba claro, seguramente buscaría a dónde irse porque no querría estar a mi lado. Yo no quería eso, lo que había dicho había sido sin pensar, era claro que no entendía cómo o por qué hacía y actuaba de la manera en que lo hacía pero no era la manera de decirlo. Me sentí triste y supe que el miserable era yo e iba a ser un desgraciado sin la compañía de Sakura. Yo la amaba y era todo para mi, ¿cómo había podido ser tan idiota de hablarle así?, ahora la iba a perder.
No pude evitar sentirme como roto, destruido y sin querer algunas lágrimas salieron de mis ojos. Estaba llorando por Sakura. Había perdido a Sakura definitivamente.
Me sentí tan triste, en algún momento escuché a Emily golpear mi puerta pero no respondí, no quería verla o hablarle, solo quería hablar con Sakura; pero supe que ya era muy tarde ya no podía remediar lo dicho y no haría que ella me perdonara. Eran meses tirados a la basura, meses de intentar verla y que me recordara, meses de estar a su lado, meses de disfrutar de su compañía, mese que yo acababa de desperdiciar porque Sakura seguramente me odiaba por lo que le dije.
Me quede dormido sintiéndome miserable y me despertó Emily diciendo que mis amigos me estaban esperando abajo, me levanté y tome una ducha rápida. Pensé que todos podíamos irnos en un auto pero decidí que era mejor ir en dos. Baje con Emily al parqueadero y acomodamos las maletas, saqué el auto y en la entrada me encontré con Eriol, Tomoyo y… Sakura que nos esperaban para partir.
-¡Pensé que Sakura era la única con sueño pesado! –dijo Tomoyo.
-Lo siento es que me acosté algo tarde.
-Bueno vamos ya –dijo Eriol- con eso llegamos a tiempo para el almuerzo.
-Claro –le dije. Aunque tendría que parar en algún lado para comer algo así fuera un pan, pues iba a conducir y no era bueno que estuviera hambriento.
Emily hablaba y hablaba de todo lo que tenía que hacer para la sesión de fotos, como si fuera lo más difícil del mundo posar y parecer hermosa. Claro yo entendía los retos de ser modelo, y las privaciones que un trabajo así traía pero tampoco era tan trágico a como ella lo pintaba. Yo no hable, no tenía nada que decir y no le iba a contar mi opinión o decirle –no exageres, ser modelo no es tan complicado- así que solo asentía a todo lo que ella decía, no sé cuando fue que dejé de escuchar, lo que decía era en realidad aburrido y no me interesaba en lo más mínimo por lo que asentía sin saber, parecía que estuviera escuchando una canción de rock y moviera la cabeza según el ritmo, eso me causo gracia. Quería apagar a Emily pero no veía el interruptor. Luego comenzó a hablar de ella y Meiling y me arrepentí de volver a poner atención, porque ellas podrían bien ser gemelas o la misma persona, bueno tal vez Mei era un poco más banal y superficial, pero Emily no era muy profunda que digamos. Recordé que cuando la conocí sí me dio la impresión que era distinta a todas las amigas de Meiling pero seguramente estaba actuando o fue su día de pensar.
Al fin llegamos a la Okinawa, cuatro horas de viaje pero al fin estábamos en un conjunto de cabañas, la carretera nos guió hasta dar con la de Eriol. El estilo era muy natural pero al entrar todo era muy diferente, muebles y decoración elegante, aire acondicionado, lámparas de lujo; todo muy bien planeado, acorde con el gusto de Eriol.
-Bien hay dos habitaciones –anunció Eriol, supuse que en una estarían él y su novia y en la otra Sakura, Emily y yo. Busqué a Sakura con la mirada y estaba viendo por una ventana, se veía molesta luego me dije en Tomoyo que tenía cara de desconcierto.
-Sakura y Tomoyo dormirán aquí –anunció Eriol- y nosotros tres dormiremos allí –señaló.
-Bien –dije y me dirigí a la habitación que me correspondía. Sentía a alguien detrás, seguramente Emily.
-¿Qué paso? –preguntó Tomoyo.
-¿De qué? –respondí.
-Pues con Sakura –me dijo- anoche me llamó a decirme que nos esperaba temprano para el viaje.
-Bien –respondí.
-Nada de bien, esta mañana cuando la vi se veía molesta, y cuando le dije que te llamara dijo que no quería hablar contigo ¿qué le hiciste?
-Tuvimos una discusión.
-¡Dios tu sí que sabes conquistar! ¿Cómo es que te peleas con ella justo antes del viaje que pretende acercarlos y para qué trajiste a tu amiga?
-Bueno me pregunto si podía venir y no le vi problema.
-¿No le viste problema? Shaoran se nota que esa chica esta que se muere por ti y tú la traes a que te ayude a conquistar a Sakura ¡luego de que se pelearon!
-¿Loca por mí? –pregunté, pues no había percibido nada de parte de Emily.
-Se nota de lejos.
-Pues no lo sabía por eso la invité.
-Ahora la tendré que distraer yo para que no les dañe el rato a ustedes… -dijo Tomoyo algo molesta.
-Pero es que Sakura no quiere hablar conmigo, ni siquiera me ha mirado.
-Pero vino o no.
-Pero porque le dije que lo pasaría mal, seguramente pensó que era cierto y decidió venir.
-¿Cómo que lo pasaría mal? Se supone que viene a divertirse.
-Pues es que por eso discutimos, ella dijo que no quería divertirse y le pregunté por qué y no me quiso decir, así que le dije que a ella le gustaba estar triste y pasarla mal y que debería venir porque la pasaría mal.
-Eres un idiota –dijo colocando una mano en su cabeza.
-Lo sé, lo arruiné.
-Pues no sé cómo vas a hacer pero lo tienes que des-arruinar ¿entiendes?
-Pero ¿qué puedo hacer?
-Intenta hablarle y disculparte, yo intentaré saber si está muy enfadada.
-¿En serio no crees que ya perdí mi oportunidad con ella?
-En serio lo creo –me respondió sonriendo y esa esperanza me hizo sentirme mejor- pero será mejor que te concentres en mi amiga y dejes a la señorita felicidad de lado.
-Claro. –respondí, Tomoyo salió y me dediqué a acomodar la ropa en la cómoda. Luego salí y Eriol y Sakura estaban haciendo el almuerzo.
-¿Puedo ayudar? –pregunté.
-No –contestó Sakura. Fue como una cachetada y ni siquiera me miró. Eriol hizo un gesto de resignación y decidí salir a la sala, en donde estaba Emily.
-¿Qué haces? –pregunté.
-Bueno estaba eligiendo que vestido de baño usar primero –qué profundo…
-Veo –me senté a su lado y esperé a que fuera la hora de comer.
Almorzamos y los que más hablaron fueron Emily y Eriol, Tomoyo en algún momento daba opiniones y yo a veces asentía pero me la pase mirando a Sakura, pero ella en ningún momento levantó el rostro o se interesó en la conversación que tenía lugar. Decidí ayudar con los platos y cuando terminé quise hablar con Sakura, con la mala suerte de que se había ido, Emily me dijo que fuéramos a caminar pero le dije que no estaba de ánimo, en cambió saqué una cerveza de la nevera y me acerqué a la playa, bajo en una especie de sombrilla o algo así me senté y comencé a tomármela. Solo pensaba en Sakura… nada más estaba en mi cabeza.
Emily llegó después con otra cerveza en la mano y no la rechacé, comencé a beberla inmediatamente y ella comenzó a hablar de lo que fuera.
Estaba molesto, Sakura me había llamado idiota, ella también debería pedirme disculpas; me levanté de la silla y me decidí buscar a Sakura, teníamos que hablar.
Comencé a caminar buscándola y la vi sentada en la arena sola, el viento movía su cabello y estaba mirando el mar. Me acerqué a ella e inmediatamente sintió los paso volteó el rostro para ver quién era y al verme su rostro cambió a la molestia completa y se comenzó a parar.
-Sakura espera, tenemos que hablar –le dije pero no me hizo caso y al levantarse se apartó, me quedé ahí un momento pero luego decidí seguirla pero para mi mala suerte se dirigió a la casa y Emily me interceptó.
-Vamos a nadar Shaoran.
-No quiero –le dije viendo el camino que había seguido Sakura.
-Ay no seas aguafiestas que todos vamos a ir.
-¿Todos? –la miré para preguntarle.
-Sí todos, Eriol y Tomoyo se están preparando.
-Bien entonces sí voy –le dije pues tendría una oportunidad de hablar con Sakura y Tomoyo me podría quitar a Emily de encima.
Entré a la casa y me cambié. No era muy tarde, pasaban de las 4pm así que el sol no era un problema, salí y como había dicho Emily todos estaban afuera acomodándose en la playa. Sakura tenía un vestido blanco de tirantes que se amarraban en el cuello, el vestido era corto y dejaba ver sus hermosas piernas, se había peinado con dos trenzas y se veía muy bien, fresca con un toque tierno. Pero al igual que desde que llegamos no me miro y se sentó lejos. Eriol repartió algunas cervezas y como no tenía nada más que hacer me dediqué a tomar, no tenía ganas de escuchar a Emily y sus trivialidades, ni a Eriol y sus bromas o a Tomoyo y sus concejos. En realidad prefería estar con Sakura y que no me hablara, pero no la sentía a mi lado, estaba tan lejos que no sentía su presencia. Todos excepto Sakura y yo nadaron y rieron, yo me cansé de ese cuadro de felicidad completa y decidí irme al cuarto.
-¡Shaoran! –me detuvo Eriol- ¿a dónde vas?
-A dormir –le contesté.
-Pero pensábamos ir a bailar un rato, es muy temprano –eran las 9:30pm.
-No quiero ir –le dije y me aparté.
No sé qué harían luego, solo escuché la puerta más tarde y un par de pasos suaves, supe que eran de Sakura así que decidí ir a su cuarto. Para mi mala suerte que se estaba cambiando y cuando entré se terminaba de quitar el vestido blanco que llevaba y estaba en ropa interior, se asustó cuando entre e inmediatamente me di la vuelta y me disculpé.
-Lo siento, lo siento no sabía que te estabas cambiando.
-No por favor voltea con eso me puedo sentir más miserable –me dijo en tono amargo.
-En serio lo siento Sakura –le dije.
-¿Qué quieres? –preguntó, volteé a verla y ya tenía una bata puesta, una verde corta.
-Quería disculparme por lo que dije ayer, no era mi intención ofenderte.
-¿A no? Entonces me llamaste miserable porque es muy lindo, gracias no sabía que me tenías tanto cariño.
-No, lo siento es que estaba molesto y no sabía lo que decía, no era la manera de hablarte.
-¿Terminaste? –asentí- bien buenas noches –dijo y comenzó a acercarse y tomó el pomo de la puerta, quería que me fuera, si un paso para atrás y le pregunté.
-¿Por qué decidiste venir?
-Por lo que dijiste –me contestó- vine a pasarla mal.
-¿La estas pasando mal?
-¿Ves que me esté divirtiendo?
-Pero es porque no quieres –le dije y sentí que se enfadaba más comenzó a mover la puerta y hable rápido- si me perdonaras podríamos divertirnos juntos –detuvo la puerta.
-No lo merezco –me dijo y me empujó para que saliera.
No lo merecía. ¿Qué significaba eso?, me quedé enfrente a su puerta un poco más y escuché como comenzaba a llorar, eso me partió el corazón; estaba llorando por mi culpa por lo que le había dicho, como la había tratado o simplemente porque le incomodaba estar conmigo.
-Sakura perdóname por favor –le dije y toque la puerta con una mano- no quise lastimarte, lo lamento.
-¡Cállate tu no entiendes! –grito- ¡lárgate no me hables! –dijo y obedecí, me aparté de ahí y me dirigí a mi cuarto.
Lo había hecho, había arruinado mi oportunidad con Sakura.
Al día siguiente me levanté sin ganas, tomé un poco de jugo y salí a la playa, hacía mucho calor así que me quité la camiseta de encima y me acosté sobre ella. No sabía qué hacer, me sentía perdido, tonto e inseguro, no sabía cómo actuar con Sakura y hacer que me perdonara, luego comprendí que lo mejor sería resignarme, no podía hacer nada ya, había intentado pedir perdón pero no había conseguido nada, creo que me odiaba más, lo mejor era aceptar mi derrota y resignarme a que ya ni siquiera podía ser amigo de Sakura.
Ese nuevo pensamiento me desanimó pero me hizo entender que no podía hacer nada, que solo me quedaba aceptar lo que pasaba.
Emily se sentó a mi lado.
-Que mal que no fuiste a bailar con nosotros ayer –comenzó a hablar- la pasamos muy bien.
-Estaba algo indispuesto.
-Más bien triste –me dijo.
-Eso también.
-Shaoran porque no sigues adelante, es lo único que puedes hacer cuando comentes un error.
-Sí, lo sé y es lo que voy a hacer.
-Me alegro –me dijo y miró el mar- hoy vamos a hacer una fogata ¿vas a estar ahí?
-Claro, vine a divertirme y relajarme ¿no?
-Sí –me dijo sonriendo- bueno ahora sí vamos a nadar, voy a llamar a Eriol y Tomoyo.
-Te espero –le dije y decidí aprovechar las vacaciones que había planeado, tal vez no todo había salido como quería pero al menos aprovecharía el clima y la playa.
Un poco después llegaron los demás y como diez minutos después llegó Sakura con un bikini amarillo con puntos bancos y cintas blancas, tenía el cabello suelto y llevaba un poco de brillo rosado, me quedé embobado al verla.
-Cierra la boca Shaoran que se te sale la baba–dijo Eriol y Sakura y yo nos sonrojamos.
-Cállate Eriol –le dije molesto. Emily se hizo a mi lado y me dijo.
-No me dijiste nada de mi vestido Shaoran –la miré y tenía un vestido negro con algunas argollas doradas para unir algunas piezas.
-Está muy bonito Emilly –le dije y escuché una risita de Sakura.
Pasamos la tarde en la playa hablando y comiendo, después decidí nadar un poco y escuché dos pares de pasos atrás.
Entré al mar y nadé un buen tiempo, era muy relajante nadar y cuando iba a salir me di cuenta que en le agua estaban Sakura y Emily nadando también, comencé a salir y Emily me dijo:
-Shaoran espérame, vamos a caminar un poco. –Mire la playa y Eriol y Tomoyo estaban preparando la fogata.
-Sí claro, vamos mientras prenden las ramas –le dije.
Salió del agua y se me acercó, comenzamos a alejarnos del lugar donde estaban Eriol y Tomoyo.
-Shaoran quería agradecerte por el haberme recibido en tu casa y por haberme invitado a este paseo.
-No hay de qué Emily.
-Aún así, eres muy amable –dijo y se hizo frente a mí impidiendo el paso.
-Tú también eres muy amable Emily.
-Gracias, sabes tú prima me dijo que no tenías novia y me extraño ver a una chica en tu casa, creo que ella no sabía que tenías una compañera.
-Sí creo que Mei no lo sabía.
-Pero ustedes no se llevan muy bien no.
-A veces –le contesté, ella se acercó más a mí.
-Pero a ti te gusta ¿no?
-S…sí –le dije y me sentí nervioso de que lo dijera.
-Pero ella no te corresponde… tal vez deberías darte una oportunidad con alguien más.
Tal vez. Aunque la idea no me emocionaba para nada.
-No lo sé Emi… -antes de que pudiera terminar se lanzó a besarme, sentía sus labios sobre los míos pero no sentía nada, no emoción, ni agrado… ni electricidad. Pensé que tal vez si le respondía el beso eso cambiaría así que lo hice. La besé, quise que fuera agradable pero no logré nada, la besé con más fuerza, abrazándola pero fue en vano. Escuché algo detrás y me separé de Emily para ver que era pero no había nada y asumí que había sido el viento que movía los arbustos.
-Eso fue… -comenzó a decir Emily- espectacular –me miro como para que le complementara lo que decía.
-Lo siento Emily yo pensé pero… -moví la cabeza de manera negativa.
-Uf pues al menos fue bueno para mí.
-Al menos –dije fingiendo una sonrisa.
-Lamento que ella no te quiera, la verdad no sabe de lo que se pierde –me dijo sonriendo.
-Jajaja.
-Regresemos ya, vamos.
Lo hicimos, Eriol y Tomoyo estaban hablando, Sakura estaba con ellos tomándose una cerveza y cuando me vio me dirigió la mirada más hostil que había visto. Me sentí atacado y tuve que bajar la mirada, recibí una cerveza de Eriol y me aparté un poco. Emily Tomoyo y Eriol no hacían más que hablar y reír. No lo soporté la alegría de ellos y le indiferencia de Sakura me estaban molestando así que decidí despedirme de todos e ir a dormir.
A la mañana siguiente me bañé y alisté mi maleta pues nos íbamos después de almuerzo.
Nosotros llegamos primero que el auto de Eriol a Tokio, subí la maleta y cuando llegaron ellos a dejar a Sakura, bajé para agradecerle a Tomoyo por el paseo, que aunque no había tenido el éxito que esperaba había sido relajante.
Cuando volví a subir al apartamento y Emily estaba bajando su maleta.
-¿Qué haces? –le pregunté.
-Preparándome para salir.
-¿Qué? ¿Por qué? –dije ayudándole con el equipaje.
-Pues resultó que me equivoqué de locación. Es en Kioto, ¡qué tonta soy no! –dijo mientras nos acercábamos al hall de la puerta.
-Emily no te tienes que ir –le dije, asumiendo que pensaría que era incómodo luego de lo que pasó anoche.
-No en realidad si me tengo que ir, mañana la llamada es a las 8 de la mañana y más me vale llegar temprano luego de que aplacé la sesión de fotos.
-¿En serio te tienes que ir? Por mi no hay problema que te quedes.
-Lo sé, pero prefiero irme Shaoran –me dijo, se acercó y me beso, luego susurró- no te engañes ella está loca de celos –y me sonrió- adiós Shaoran.
-Adiós –le dije, iba a llevar su maleta al primer piso pero no dijo que no, luego de cerrar la puerta pensé en lo que dijo: loca de celos; seguramente se refería a Sakura pero eso no tenía ningún sentido. Entré y en la cocina estaba Sakura.
-¿Ya se fue tu novia? –preguntó con tono molesto.
-Sí resultó que la sesión de fotos era en Kioto, y no es mi novia.
-Ah entonces te besas con cualquiera –dijo y soltó el vaso que tenía en su mano, comenzó a caminar hacía las escaleras.
-¿Viste eso? –le pregunté sorprendido, pues en ningún momento escuché que ella bajara.
-Claro que lo vi y lo de anoche también –me dijo mirándome, me acerqué un poco.
-¿Nos viste anoche?
-Bueno no es que fueran muy cuidadosos.
-Eh… ah… mmm –no sabía que decir.
-¿Por qué? –me preguntó.
-¿Por qué? –repetí extrañado pues no entendí la pregunta.
-¿Por qué la besaste a ella? –preguntó y no supe que decir, porque quería sacarte de mi cabeza esa no era una buena respuesta, además que seguramente la enfurecería más- ¿por qué no me tratas así a mi?
¿Qué?
-¿Qué?
-Yo estaba primero –dijo bajando la mirada.
-Sakura ¿Qué estás diciendo? –le pregunté intrigado, lo que decía no tenía sentido.
-Yo quiero que me trates así…
¿Qué? Estaba hablando de besarla, ¿quería que la besara? No, no podía ser eso, ella me odiaba y más luego de lo que le había dicho antes, recordé lo que me había dicho Emily ella está loca de celos, pero no tenía sentido, ella no era así y no sentía nada por mí.
-Shaoran yo quiero… -comenzó a decir, luego levantó la mirada, pasó los brazos alrededor de mi cuello y acercó su rostro. Sentí sus labios sobre los míos, quietos y aunque estaba sorprendido porque ella hiciera eso no puede evitar sentir una corriente eléctrica, ella abrió los labios y lentamente comenzó a moverlos.
No pude más la emoción me invadió, Sakura me estaba besando.
¡Sakura Kinomoto me estaba besando!
Había esperando tanto para eso que no pude reprimirme la abracé por la cintura y comencé a besarla con ganas, sentí como sonreía y mi alegría aumentó pues ella quería que la besara. No me pude contener mucho quería probarla toda, subí mi mano a su rosto la acaricié y ella soltó una pequeña risita. Comencé a explorar su boca, no me lo podía creer, me sentía como un niño al que por fin le dan el dulce que ha deseado por meses. Quise decirle que la amaba pero no quería separarme de ella, no me importaba respirar no quise separarme de ella. Hasta que al fin tuvimos que hacerlo por la falta de oxigeno.
Escuchaba nuestras exhalaciones, teníamos las frentes pegadas, mi mano aún estaba abrazando su cintura no quería dejarla ir, cuando sentí que era suficiente aire me lancé a besarla de nuevo, sin perder ningún segundo más, quería sentirla besarme, sonreír, hacerla feliz.
-Sakura no sabes cuánto he esperado esto –le confesé- me haces muy feliz.
-Y tú a mí –me contestó. No cabía de la felicidad, estaba pasando, por fin estaba besando a Sakura, toda la espera había dado resultado- me haces muy feliz Shaoran –dijo entre besos y de repente se separó. Me miró confundida y me dijo- lo siento, yo no… debí –movió la cabeza como negando algo y luego se separó de mí y subió pronto las escaleras.
Estaba pasmado, la felicidad se había ido, ahora estaba la duda, ¿por qué se iba y por qué se disculpaba? No perdí el tiempo, no iba a esperar a que me ignorara o algo parecido, apenas reaccioné subí las escaleras y me dirigí a su cuarto.
Continuará
N/A: Bueno aquí está el capi 6, espero les guste. Por fin esos dos se besaron, aunque a Shaoran le toco besar un sapito antes para ver si se olvidaba del hechizo de Sakura, pero ya ven que no pudo. El beso con Emily no le hizo ni cosquillas y eso que lo intentó. Y pues Emily sin querer vino ayudando a Shaoran en su batalla contra Sakura, porque al final ella estalló de celos jajajaja.
Lo de la pregunta de por qué Sakura cambia con Shaoran lo explica Tomoyo al inicio del capi (algunas acertaron jejej), y ella no era tan mala solo trataba de cuidar a su amiga de un Casanova, pero al final se dio cuenta que él le hacía más bien que daño.
Bueno espero que el capítulo sea de su agrado y me dejen sus opiniones, la verdad estaba que escribía este capi, fue lo segundo que pensé del fic, cuando lo planee primero pensé en sus personalidades y luego en un beso de Sakura que dejara a Shaoran sorprendido y luego iniciado o confundido jajajaja. Misterios, en el próximo capítulo se resuelve uno muy grande y luego se viene… mejor no digo nada jajaja. Hoy no dejo adelanto porque voy a ponerme a escribir el nuevo capi de "Una nueva oportunidad" pero quisiera subir el capi 7 de Halo esta misma semana, ya que la próxima entro a la U y pues no sé qué tanto tiempo libre tenga (tres talleres e investigación de proyecto de grado –qué miedito-)
Pero bueno ya saben que espero sus reviews diciéndome lo que les gustó o disgusto del capi o lo que quieran jejeje.
Gracias a Dav_ram33, Sauma Sakura, Amy, Gabriela Baca, Kissa_Ragod, Maga Oscura, Rukia Alejandra, YachiChan, moonwalkker, , Angel Vivian, Tuty-Frul, lfanycka, Lady Daidouji, Sasha Kinoli por sus reviews.
