¡Holaaaa! ¿Que tal? Hoy traigo un nuevo capitulo. Espero que les guste :D
Poco después, llegaron a china. Allí era de noche, pero muy temprano.
—¿Qué ocurre aquí?-preguntó Issy con curiosidad. Pero lo dijo por cumplir, porque estaba demasiado absorta mirando el centro de Pekín con toda su excentricidad.
—El hijo del presidente de la republica fue visitado por esas extrañas pesadillas ayer.—dijo Jack.
—¿Y vamos a ir a la mansión, verdad? —preguntó Issy, contenta y echando fotos.
—Exacto.—respondió mientras la cogía y la levantaba en el aire.
—Jack, estamos en medio de una gran ciudad ¿no se darán cuenta si una niña occidental se pusiera a levitar de repente?
—No, estos van cada uno a lo suyo.
Esa fue la única respuesta.
Jack la llevó en volandas hasta las afueras de la valla electrificada. Parecía una típica mansión americana.
—Bien, este es el plan.—dijo Jack.—Yo entro dentro y tu esperas aquí fuera ¿entendido?
Issy frunció el ceño.
—¿Qué? No.
—Es una mansión, entenderás que no puedo llevarte con migo porque te verían—dijo Jack mientras emprendía el vuelo.—¡No te metas en problemas!
La pelirroja se cruzó de brazos y se sentó en la acera.
—Claro Issy ¿Qué te esperabas? ¿Qué ibas a entrar? Te creías afortunada, pero veo que siempre te das de bruces con tus sueños… ainss…—el último suspiro lo hizo con resignación. —Pues me voy un momento…—miró la mansión.—Solo será un momento, no creo que pase nada…
Y dicho esto se levantó del suelo, se puso la cámara alrededor del cuello y se propuso patear Pekín y volver en una hora.
Mientras, Jack se había deslizado hasta las habitaciones. Allí, la hija mayor del presidente se entretenía pasando de canal en canal de su televisión de 100 pulgadas. Jack sonrió y buscó las dependencias del pequeño. Entonces, se topó con el polvo de pesadilla, atravesando el pasillo.
—Ya te tengo.—se dijo así mismo mientras seguía el rastro del polvo de pesadilla. Sin que él se diera cuenta, le estaban llevando a las dependencias del presidente y la primera dama.
Se dio cuenta demasiado tarde: las pesadillas salían de la cabeza del emperador. Eran de nuevo esas pesadillas extrañas. Tal vez no significase mucho, pero tal vez lo significase todo.
—Cariño, pásame otra manta que tengo frio. —dijo la primera dama mientras bostezaba.
El presidente se despertó y la pesadilla se desvaneció en el aire.
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—¡Issy, Issy! ¡No te imaginas lo que…! ¿Issy? —preguntó Jack mientras salía. —¿Issy? —miró a los alrededores.
La pelirroja no paraba de echar fotos de todo lo que veía, su ilusión era inmensa, le encantaba conocer sitios nuevos y gente nueva; ahora que conocía a un guardián que volaba, estaba segura de que su cuenta de Facebook se iba a llenar de fotos.
De modo que sin quererlo ni beberlo, se encontró en medio del parque principal de Pekín, algo así como un Central Park, fotografiando unas luciérnagas. De repente, algo al lado suyo se movió.
—¿Hola?—dijo con la voz segura. Miró, pero allí no había nadie.—Sal ya.—movió la lámina bajo su lengua, seguía estando allí.—Sal de donde quiera que estés, ahora mismo.—dijo con más impaciencia.
Como nadie respondía, decidió que lo mejor era salir de allí corriendo. Empezó a correr y a correr por el parque, pero ¡No encontraba la salida! De repente el parque había dejado de tener sentido, y se había convertido en un inmenso laberinto. Y a la pelirroja no le gustaban los laberintos.
—Cálmate Issy, cálmate y piensa con lógica y busca una salida…¡claro!—rapidamente cogió su móvil y encendió el GPS.
—Salir del parque Din Fushi Nao. —dijo la muchacha en voz alta.
*Configuración programada para salir del parque Din Fushi Nao* dijo la voz del GPS. *Por favor, siga recto unos 50 metros* Issy frunció en ceño y anduvo los 50 metros.*Gire a la derecha y siga recto veinte metros*la pelirroja le hizo caso. Poco a poco, estaba acercándose a la parte más frondosa del bosque.*Ya ha llegado a su destino*
—¿¡Que!? ¡Te he dicho que me llevaras a la salida, esto es el centro!—entonces el móvil se apagó de pronto, simplemente dejando de funcionar.—Pero qué coño…
Sin previo aviso, algo cogió a Issy de los brazos y la tiró de espaldas al suelo.
—¡Aaaaah! ¡¿Que pasaaa?!—gritaba mientras pataleaba—consiguió zafarse y enderezarse, pero de nada le sirvió.
Alrededor suyo, había un grupo de sombras extrañas y estaban de pie. Issy se mordió el labio ¿¡Que estaba pasando!? Si ya tenía miedo de antes, lo de ahora era terror.
Las sombras entrecortadas por el filo de la luna, no estaban del todo inmóviles, sino que parecían estar cambiando de forma poco a poco. Y mientras, acercándose más y más hacia la joven.
Una de ellas formó una garra y se acercó para atacar.
—¡Ay!—gritó la chica mientras se encogía.
El golpe nunca llegó, porque Jack se había interpuesto entre ellos dos. Cogió su cayado y lo apuntó contra ellas.
—¡Tragad nieve!—gritó mientras las helaba.
Justo después de ese pequeño enfrentamiento, Jack cogió a Issy por la cintura y se la llevó volando. Ya en el aire, Issy se puso en su espalda mientras lloraba.
—¿Qué eran esos?—preguntó con hipo.
—Eran pesadillas, pero aún muy difusas.—dijo Jack, concentrado en volar lo más rápido posible.—Menos mal que te he rescatado, te habían tendido una trampa.
—No tienes que rescatarme, no soy una damisela en apuros. —dijo Issy, en su peculiar lenguaje de dar las gracias.
—Pues no parecía eso cuando te encogías allá abajo de miedo.—dijo Jack, muy desafiante.
Issy se mordió el labio inferior.
—¡Cuando te pida tu ayuda ya me lo cuentas!—gritó la pelirroja. Estuvieron así durante más de 3 minutos, hasta que Issy suspiró y se dio por vencida.—Les he echado fotos.
Jack alzó la cabeza.
—Solo tú y los niños pequeños podréis verlas, pero no te lo recomiendo.—dijo Jack.—Te dije que no te movieras. —repitió.
Lo que la muchacha no sabía, era que el guardián estaba más enfadado consigo mismo que con ella. Jack nunca se hubiera perdonado a si mismo si le llega a ocurrir algo. Por eso la chica le contestó de mala manera:
—No me des la tabarra ¿eh? Bastante tengo con mis padres para que ahora un chaval me los dé también.
En ese momento, Jack se detuvo en el aire, empezó a descender hasta lo alto de un pino y dejó a Issy allí.
—¡Pero Jack! ¡¿Qué te crees que estas haciendo?!
—Aun no me has dado las gracias humana.—dijo mientras flotaba y sonreía pícaramente.—Y estarás ahí mientras no me lo digas.
—¡No estoy de broma!
—Yo tampoco Issy.—dijo esta vez, más serio.
La pelirroja se sujetó fuertemente al pino. Tenía las manos congeladas ¿Dónde se suponían que estaban? En Europa seguro. Pero no habían viajado demasiado lejos como para llegar de nuevo a Italia. Se puso a pensar. Habían estado pasando durante un rato por el mar, asique podrían estar en cualquier parte. Eso si ¡hacia un frio que daba miedo!
—¡Gracias Jack Frost! ¡Ahora cógeme en seguida!—dijo mientras tiritaba.
—¿Me perdonarás por haberte olvidado?
—¡Jack, déjate de juegos!
—¡Solo quiero tu perdón!—dijo apenado mientras descendía. Se puso frente a ella y la miró a los ojos.—Isolda, te juro que cada vez que te veo me odio a mí mismo por haberte olvidado. Juro que nunca más pasará y que te protegeré hasta mi ultimo aliento.—le alzó la barbilla a la joven.—Perdoname.
Issy no se podía lo podía creer. Sus mejillas empezaron a sonrojarse y de nuevo miró hacia el suelo.
—Te perdono, Jack…—susurró.—¡Pero sácame de aquí!
Volaron durante otros diez minutos hasta que Issy reconoció Londres.
—Ya estamos cerca…—se dijo así misma mientras contemplaba el…¡Amanecer!—¡Jack! ¿¡Que hora es!?
—No lo sé.—dijo sonriente.
En un golpe de suerte, pasaron junto al Big Ben. Issy abrió la boca al ver el imponente edificio, pero no le duró mucho al ver que marcaban las manecillas.
—¡Oh dios mío! ¡Rápido, mi madre va a despertarme dentro de 5 minutos!—gritó asustada.
Jack puso una sonrisa torcida y metió el turbo. Issy se agarró tanto que creía que iba a cortarle la circulación. Poco después, Jack descendió a gran velocidad.
—Ya estamos aquí.
Issy abrió los ojos y se encontró con la ventana de su casa. Suspiró tranquila y dio un salto. Con movimientos espasmódicos, se metió en el cuarto de baño, salió 10 segundos después con el pijama puesto y se lanzó a la cama, se metió dentro y cerró los ojos.
—Tu madre no se lo va a tragar…—dijo Jack mientras se sentaba en el escritorio, congelándolo sin querer.
Issy intentó ralentizar su respiración.
Un minuto después entró su madre.
—Issy, cariño, despierta. —dijo mientras entraba en la habitación y le daba un beso en la frente.—¡Estas muy fría! ¿Has dormido con la ventana abierta?—preguntó preocupada.
Issy dramatizó abrir los ojos después de una buena noche de sueño.
—Sí, me he dado cuenta hace unos minutos y la he cerrado.—puso voz de sueño.
—Pues veremos si no has cogido una pulmonía. —dijo más severa, levantándose.-Levántate, hoy te toca llevar a tu hermano.
Y tras decir esto, se fue de la habitación.
Issy volvió a echarse, exhausta.
—¿Tienes un hermano?—preguntó Jack, flipado.
—Si, se llama Rory y NO lo conozcas por favor. Es un friki. Se vuelve fanboy de casi cualquier cosa.—dijo mientras se levantaba.—¿Qué haces aquí todavía? Tengo que vestirme.—dijo contenta.—Te veré esta noche.
—No sé exactamente lo que significan esas cosas.—dijo mientras reía y salía por la ventana.—Hasta esta noche.
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El guardián llegó al Polo Norte poco después.
—¿Has averiguado algo?—preguntó Norte, junto con algunos duendes.
—Si, las pesadillas de Sombra han atacado al presidente de China, y dos veces a una pequeña niña Italiana.
—¿Cómo se llamaba la niña?—preguntó Norte, con cara de pensativo.
—Pues no lo sé, pregúntaselo a Pérez. Da igual.—se tiró en una silla.—Tengo que llevar el invierno al mediterráneo, no puedo pararme mucho.—puso cara de agobiado.
Norte se rio.
—¡Y nosotros llevar la navidad al mundo!—dijo mientras se acercaba al muchacho.—Sé que te cuesta llevar el invierno al mediterráneo y las zonas colindantes al ecuador, pero sabes que es tu deber. Deja de temer a Torv.
Jack se levantó corriendo.
—¿Yo? ¿Temerla?—se rio nerviosamente.—¡¿Cómo puedes pensar una cosa así?!—empezó a levitar y a ir hacia la ventana.—Bueno, Norte, me tengo que ir.—y salió disparado.
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El Rey Pesadilla estaba cada vez más cerca de su venganza. Si todo salia bien, sus pesadillas invadirían el mundo y los guardianes desaparecían. Había sido paciente y poco a poco, si todas las piezas encajaban, lo conseguiría...
Aunque no lo parezca, en este capitulo pasan cosas verdaderamente significativas y que ayudarán a entender mejor cosas en el futuro ¿Porque esas extrañas pesadillas atacan concretamente a esas personas? ¿Que le ven los guardianes de extrañas?
Ya Issy (a la fuerza) a perdonado a Jack y el guardián le ha explicado que lo siente mucho. En el proximo cap, habrá más viajes y conocereis la vida de la pelirroja y a su familia.
Espero vuestros reviews, adioos :**
