Dear Readers: Muchas gracias por todos sus reviews; ¡son lo mejor!. Muchas gracias también a quienes han puesto The Weeding Ruiner en sus fanficts favoritos =D, me doy una vuelta por sus profiles cada que puedo... últimamente me he mantenido mega ocupada con la escuela; de hecho en éste momento tengo que estar haciendo un plan de negocios en lugar de estar retocando éste cápitulo; ¬¬ pero daaaa, la vida es corta.
Espero que los siguientes capítulos sean de su agrado, ya sé que muchos me comentan que son muy largos, pero no puedo evitarlo ... éste parece muy largo, pero el contador de palabras de word me aseguro que eran cerca de cuatro mil (los primeros tres capítulos tienen 8 mil) so enjoy!. Aqui les dejo primera parte del capítulo Radio Lounge, todo en Renéesme's POV.
Love you all, gracias totales.
6.-Radio Lounge I parte
Renéesme's POV
"¡Buenos Días Seattle! ¡Hoy es 22 de noviembre, y ya es VIEEERNEEES! Bienvenidos a Despierta Seattle! ¿Nevará pronto? ¡Hagan sus apuestas? Al parecer hoy habrá mucho sol aún, salgan a divertirse. Hoy estarán los chicos de We Are Scientists en la ciudad tocando en el Radio Lounge! No te lo puedes perdeeer!!..."
La entusiasta voz del chico locutor de Despierta Seattle se perdió en el aire cuando mamá apagó abruptamente el radio.
"Día soleado salgan a divertirse, sí cómo no, ¡muérdeme idiota!"
"Mamá…estas maldiciendo al radio de nuevo…"
Mamá entrecerró los ojos "See, lo sé"
Estiré mis brazos engarrotados, había pasado la noche en el largo sillón de la sala principal, echa un ovillo; sentía las piernas torcidas. Aún estaba vestida con la ropa del día anterior, la blusa llena de lágrimas secas y manchas de nieve de chocolate por todos lados. (¡Cómo me cae gorda la comida humana!...es tan difícil de comer)
"Disculpa, no quería despertarte" dijo mamá acercándose al sillón y sentándose a mi lado "¿Cómo te sientes?"
"Cómo si hubiera dormido toda la noche en 20 centímetros cuadrados" respondí sin ganas.
"¿Quieres dormir en tu habitación?¿Desayunar?¿Cazar?¿Salir?¿Llorar?..."
"Mamá" le corté de inmediato un poco enfadada; aún no me despabilaba por completo y me sentía mareada y torcida.
Mamá me miró intensamente con ojos preocupados "Voy a traer hielo para esos ojos"
Me sobé un poco mis ojos, que ya que mamá lo mencionaba, los sentía un poco irritados y cansados. No era para menos, claro; había pasado cerca de doce horas llorando como tonta, soldada a ese sillón y sin consuelo alguno. Afortunadamente me quedé dormida cerca de las 4 de la mañana, si no, el festín de lamentos se hubiera prolongado hasta el amanecer. Ahora que lo notaba, había dormido cerca de 5 horas.
Todos en la casa habían desaparecido menos mamá. Seguramente ahuyentados por mis sonoros sollozos.
No había podido evitarlo. El día anterior había hecho el oficial último intento de llamar a Jake a su móvil. Nadie tenía idea de dónde estaba desde la boda de mis padres, así que tanto mamá como yo habíamos probado nuestra suerte. Yo más que ella. El satélite se saturó de mis llamadas.
Así que llamé de mi móvil, esperando que mi llamada se fuera directito al buzón de llamadas cuando de pronto una amigable y sensual voz femenina con acento del este me respondió sin rodeos.
Creo que aún recordaba en timbre y la frecuencia exactas de su voz: "¿Si diga?¿Hola?¿Con Jacob?¿Cuál Jacob?. Arggg Maldije todos sus decibeles cuando colgué estupefacta y rompí a llorar como imbécil. Jake estaba con alguien, una mujer de voz bonita.
No me había sentido tan mal desde que me fui a la Universidad en contra de mi voluntad. Recordaba haber llorado por semanas…Lo que me sucedía en ese momento no se parecía nada a partir a New Hampsire. Era mucho, mucho peor; tal vez iba a llorar por años.
¿Cómo aceptar que había perdido definitivamente al único hombre que amaba de verdad? Podía vivir con la idea, pero jamás aceptarla. Me odiaba a mi misma por no haber sido lo suficientemente buena y valiente para retenerlo. De seguro ahora estaba por ahí, en alguna lejana ciudad, disfrutando de la compañía de personas iguales a él. Mujeres humanas guapas e inteligentes que, contrario a mí, se darían cuenta muy rápido el tipo de errores que no hay que cometer para poder merecer a un hombre como él…
En menos de un respingo había roto en lágrimas de nuevo.
"Nessie, mi vida" dijo mamá consoladoramente regresando de la cocina con un gran pedazo de hielo envuelto en trapos para ponerme sobre los ojos. Sentía el frío del hielo y de sus manos frotarse sobre mis párpados chorreados. "Ven aquí"
Me acurruqué entre los brazos de mamá para seguir llorando. "Es…to..es..ho…rri..bleeeee" luché por decir; presa de hiperventilaciones.
"Lo sé, mi amor" Mamá me apretó con sus brazos y me besó la cabeza. De alguna manera, parecía tan triste como yo.
Nos quedamos mucho tiempo ahí en silencio; yo derramando lágrimas y ella consolándome entre sus brazos como si fuera una niña pequeña. Dejé pasar toda la mañana entre sueños y despiertos. Pero no lamenté por mucho tiempo que mamá se hubiera perdido un día de escuela por estar conmigo pues tía Alice llegó pitando a la casa a eso del mediodía.
La puerta principal se azotó de golpe.
"¡No van a creer de lo que me he enterado!" chilló tía Alice entusiasmada tirando su mochila y su chaqueta en uno de los sillones, una vez que entró en la sala.
Mamá alzó una ceja sin muchas ganas y yo me limité a darle la cara por entre los mechones de mi cabello desordenado.
"¡WE ARE SCIENTISTS VA A TOCAR ÉSTA NOCHE!¡Y tenemos pases!" gritó con emoción, mientras mamá y yo nos volteábamos a ver " Y además…¡¡hay shoots de tequila gratis!!"
"Alice, tú no bebes" respondió mamá a los efusivos canturreos de tía Alice "El alcohol es la comida humana más asquerosa después de las sopas instantáneas, guiac"
"Ni si quiera encuentro la diferencia" dijo tía Alice pensativa, pero volvió a su tema original rápidamente "De todas formas, quien tiene que beber y divertirse ésta noche no soy yo…"
Tía Alice se sentó a mi lado, mirándome con complicidad.
"No, no, no" aclaré "Si estás pensando que voy a ir a emborracharme mientras escucho a una banda de indie rock para tratar de olvidar mi patética vida estas muy equivocada"
Tía Alice gruñó "¡Oh, Vamos! Llevas meses en la total depresión, esto tiene que acabar"
"Necesito tiempo"
"No quiero vivir contigo así por el resto de mi vida, va a ser muy largo"
Mamá suspiro "Alice, no creo que…"
"No Bella, no interfieras, ésta vez voy a lograr sacar a Nessie de la depresión"
"¿A qué te refieres exactamente?" Preguntó mamá quisquillosamente con los ojos entrecerrados.
"Chicas, es sólo una noche, no van a morir ¿ok? Ladie's night out. Sólo nosotras." Mamá y yo nos volteamos a ver con pesadumbre. Si nos negábamos, tía Alice recurriría al chantaje y otras oscuras armas para hacernos salir "Ésta es la ocasión perfecta, Jasper salió de la ciudad por el trabajo, Emmett estará viendo el partido de los Marineros, tú no puedes ver a Edward ni en pintura últimamente y Jake está en algún lugar del mundo con chicas de voz bonita"
Mamá entrecerró los ojos, sopesando la posibilidad de ir "No lo sé, Alice…ya no soy una adolescente"
Alice puso los ojos en blanco. Obviamente eso era una estupidez.
"Bells, Bells, Bells" dijo tía Alice negando con la cabeza mientras le ponía una mano a mamá en el hombro "Yo sé que tú no te sientes joven, pero lamento informarte que eres joven ¿de acuerdo?¿Recuerdas aquellos tiempos de soltería?¿Cuándo podías ir y divertirte sin importar nada y sonreír a diestra y siniestra para ver cómo cualquier tipo se paraba y pagaba tu cuenta?"
Mamá frunció el ceño "No…"
"Ese es tu problema" diagnosticó tía Alice "Nunca fuiste joven. Hoy lo serás. Irás a esa fiesta"
"Soy una mujer casada, Alice"
"Así es, una mujer casada que no le ha hablado a su marido en días"
"Eso no es…"
"¡Claro que lo es, cielo! Se te olvida que también vivo aquí" bramó tía Alice exasperada "Y tú Nessie, mírate, eres joven y hermosa; lo único malo que tienes es una madre tan aburrida"
Mamá le lanzó un cojín en la cara, claramente ofendida por el comentario de tía Alice.
"¿Con que aburrida eh?" siseó mamá retadoramente a tía Alice, que parecía estarse peleando con un apostador en algún casino "No sabes lo que dices"
"¿Ah no?"
Mamá se levantó del sillón de golpe "Nessie, Alice. Las veo al cuarto para las nueve aquí abajo. Noche de Chicas. Radio Lounge. Hagan sus apuestas, la que logre mas conquistas gana. Ciao"
Tía Alice sonrió y dio un brinco en el sillón mientras mamá subía las escaleras como bólido. Me quedé ahí un poco desconcertada y tratando de asimilar que obviamente tendría que salir de antro esta noche.
"¿Vas a querer ayuda con ese cabello?"
Tía Alice parecía tan alegre y entusiasmada que no pude más que suspirar resignada.
Ella tenía razón, no podía quedarme esperando toda la vida para que mi corazón sanara y olvidara a Jake de una buena vez. Tal vez sólo necesitaba un pequeño empujoncito, tímido y leve, para poder seguir los pasos de él y volver a salir con chicos…aunque nunca había salido con chicos, sólo había salido con él en toda mi vida…
Sacudí mi cabeza. Ésta noche, tenía que demostrarme a mí misma que podía vivir sin Jacob Black. ¿Por qué no? Era joven, no tan fea, titulada… Claro que podría conquistar a algún otro chico que incluso pudiera llamarme la atención.
"Ness, quiero a mi sobrina favorita de vuelta"
La miré cautelosamente, tratando de encontrar mensajes subliminales en su tierna y apreciativa propuesta. "Tía Alice, soy tu única sobrina"
A las nueve y cuarto esa noche mamá, tía Alice, tía Rosalie y yo bajábamos las escaleras a toda marcha, en tacones altísimos, abrigos bajo el brazo y oliendo a perfume caro.
Había tratado de vestirme lo más adecuadamente posible; pero ahora que evaluaba mi apariencia parecía una completa cabaretera. Accedí a ponerme un vestido rojo que tía Alice había escogido para mi junto con unos tacones altísimos del mismo color. Había dejado mi cabello suelto y llevaba un leve maquillaje. Un tanto frenéticamente, trataba de subirme el vestido y disimular el fastuoso escote strapless de aquel minivestido rojo.
"Había olvidado por que odiaba salir…" comentó mamá mientras procuraba no verse en el espejo del recibidor y dejando un recado para los demás sobre el tocador.
Tía Alice gruñó. Ambas se veían espectaculares. Mamá llevaba un vestido blanco ivory de cuello halter ajustadísimo, de manera que se podían apreciar todos los ángulos de su perfecta figura y se había soltado el cabello oscuro que resplandecía bajo la luz. Por su lado, tía Alice portaba un vestido strapless negro sin caída y unas zapatillas negras de tacón, se veía casi tan alta como mamá.
Era, sin embargo, tía Rosalie la que se llevaba el premio indiscutiblemente, con un tube dress amarillo y accesorios dorados; su cabello rubio ondulado caía por toda su espalda y hacía juego con sus largos y lujosos aretes de Tiffany.
"Bien chicas, comienza el juego" dijo tía Rosalie mientras detenía un taxi una vez fuera de la casa sensualmente. El taxi se frenó tan de repente que quemó las llantas.
Subimos al auto, tía Rose en el asiento delantero, tratando de conversar con el conductor, un sonrojado viejito árabe que rezaba en voz alta.
"¿Qué crees que esté diciendo?" preguntó mamá a tía Alice en susurro.
"Me parece que le está pidiendo a Allá que cuide su sanidad mental" respondió divertida "Puedo entender algunas palabras de lo que dice, pero no te preocupes, no está tratando de imponernos la señal de la cruz ni nada por el estilo, sólo piensa que somos hermosas"
Al final llegamos al Radio Lounge, un concurrido bar en el centro de Seattle. Según Tía Alice era el mejor y más conocido bar de la ciudad, pero a mí me parecía tan popular como Timbuctú. La verdad no era fanática de la vida nocturna y nunca había estado en el Radio Lounge; pero tía Alice y tía Rosalie eran clientes frecuentes. Además We Are Scientists, una banda de rock que volvía loca a tía Alice estaría tocando en vivo y no se lo iba a perder, con o sin nosotros.
El cadenero nos dejó entrar tan rápido que me pareció muy descortés no decirle un tímido gracias, aunque tía Alice me puso los ojos en blanco mientras se quitaba el abrigo.
El ambiente era espantoso. Había humo por todos lados, de tabaco y de marihuana; podía incluso oler el sudor humano en el aire y la música era estruendosa. Me parecía que los oídos de todos los humanos en el bar iban a sufrir un transtorno pues los decibeles del ruido eran altísimos.
"Bueno, por lo menos no desentonamos" comentó mamá en mi oído, recortando sin tacto a una esbelta chica humana con un top negro sin sostén y una tanga con diamantes que sobresalía de unos jeans descaradamente apretados.
¡Claro que desentonábamos! A mí me parecía ir demasiado decente comparada con una o dos chicas que parecían ir en ropa interior. Una de ellas acababa de hacer top less para una foto que estaban tomando. Sumamente desagradable…
Mamá y yo caminábamos cautelosamente muy cerca una de la otra, apenas alcanzamos a divisar cuando tía Alice y tía Rose nos hacían señas desde una mesa desocupada dónde ser habían sentado.
"¡¿Acaso no es genial? Tenemos casa llena!" exclamó tía Alice
Mamá la miró con el ceño fruncido "Alice, hay gente teniendo sexo en la barra"
"¡Oh si la barra es libre!, ¡Hey tú, sexy!" llamó a gritos a un joven de torso desnudo y pantalones de cuero. Se dirigió a nosotros seductoramente después de habernos evaluado con la mirada (Mamá obviamente considero eso una tremenda falta de respeto).
"¿Qué te sirvo, muñeca?"
"Sexo en la playa"
"Con gusto" respondió el chico guiñándole un ojo.
Tía Alice era amante de pedir bebidas para aparentar su normalidad. Solía decir que las bebidas eran puentes de conversación con otros humanos. Aparentemente "beber" alcohol la hacía parecer muy humana y comunicativa.
"¿Tus amigas van a querer algo?"
Tía Rosalie tomó la palabra, y lo hizo con la voz más seductora posible "Vampiro"
"Ouch" comentó el chico mientras lo apuntaba en su comanda "¿Tengo razones para sospechar de ti?"
Tía Rose sacudió su cabellera "Créeme, no quieres saberlo"
El chico sonrió divertido y se dirigió a mamá "Wow, me fascinan las pelirrojas, no sabes cómo me prenden"
"Ehh…"
"Para ella un Martini de manzana, por favor" interrumpió tía Alice, mirando a mamá significativamente, un poco enfadada.
El chico obedeció y enseguida me miró inquisitivamente.
"Ohmm" dije sintiéndome observada. No quería parecer una idiota y demostrar que podías ser toda una femme fatal si quería, pero estaba un poco alterada ya que en ese momento me percaté de que los ajustados pantalones del chico resaltaban su…paquete "Acabo de enterarme que mi ex novio sale con alguien, ¿qué me recomiendas?"
"Tequila sin duda. Y los Nasty Boys"
"¿Quiénes son los Nasty Boys?"
Me miró coquetamente y acto seguido sacó un micrófono que tenía metido en el pantalón (me pareció que lo sacó del trasero para ser exactos) y grito: "TEQUILA Y NASTY BOYS A LA MESA CINCO AHORA"
Tía Rose y tía Alice gritaron emocionadas mientras mamá me miraba con aprensión.
"¿Pero qué demonios…?"
El Dj cambió la música a Sweet Caroline y cerca de diez meseros de torso desnudo y pantalones de cuero embarrados llegaron a rodear nuestra mesa cada uno con una charola de shoots de tequila y sacudiendo su cadera de modo sexual para adelante y para atrás.
"¡Oh mi Dios!…"exclamó mamá tapándose parcialmente los ojos.
Uno de los hombres dejó la bandeja de shoots de tequila en la mesa mientras todos cantaban a coro (junto con tía Alice y tía Rosalie) "¡Hands, touching hands, reaching out, touching me, touching you...!"
Toda la multitud gritaba alebrestada y aplaudía y se quitaba la ropa. Me sentía en uno de esos programas de Wild On; los meseros se acercaban mucho y seguían bailando sensualmente; uno de ellos se subió a la mesa y comenzó a hacer un striptease. Procuré voltear a otro lado en la parte en la que se bajó los pantalones y siguió bailando en trusas ajustadas. "¡¡SWEET CAROLINE!! GOOD TIMES NEVER SEEMED SO GOOD!!"
"¿Quién es la que quiere olvidarse del patán?" preguntó el mesero en trusas.
Bien, ésa era yo, y de verdad quería olvidar al patán "Amigo, ¡soy yo!"
"¡Oh Dios mío! Mírate, eres un agasajo" dijo mordiéndose el labio.
"Oh…¿gracias?"
"¡Hey Radio Lounge!" gritó fuertemente por el micrófono "Mi amiga quiere olvidar a un pobre diablo ¿Qué diceeen?"
Inmediatamente el mundo estallo en gritos "¡TEQUILA, TEQUILA, TEAQUILA!"
Así que el muchacho de los trusas tomó un shoot y me lo dio efusivamente "SHOOT, SHOOT, SHOOT, SHOOT"
No tuve de otra más que empinarme el shoot hasta el fondo. Era un asco, como siempre, era amarguísimo y parecía tener el ph de la sosa cáustica cuando paso por mi esófago. El muchacho me metió un pedazo de limón en la boca antes de que pudiera toser. Todos los Nasty Boys también se estaban tomando el vaso de tequila.
"¡Bien hecho, hermana!" gritó un chico desconocido que pasaba por ahí.
Muy bien, eso no había sido tan difícil. Tía Alice y tía Rose estaban bailando cada una con uno de los Nasty Boys bastante cerca, alcancé a ver cómo uno de ellos deslizaba una mano por la pierna de tía Alice, así que decidí no quedarme atrás de ninguna manera.
"Nessie ¿Qué haces?" gritó mamá desconcertada cuando me empiné otro shoot de tequila y me subí como pude a la mesa con el tipo semi desnudo.
"¡Así es, baby!" gritó emocionado el chico cuando hice acopio de valor e intenté imitar a tía Alice. Esa noche sería toda una… ¿cómo las llamaban? ¿gatas?.
"¡Renéesme, baja de ahí ahora mismo!"
"¡Mamá es una competencia!" le respondí gritando; sobresaltándome en el momento en el que mi amigo en trusas me tomo por la cadera y comenzó a bailar indecentemente, acariciando mi pierna con su mano.
"Estás tan buena…"
Me aparté pudorosa "¿Qué haces pedazo de….?"
"Es imposible resistirse a un Nasty Boy, preciosa"
"Ok, creo que ya tuve suficiente de los Nasty Boys"
"Pero no de tequila" dijo muy serio agachándose para coger dos vasos de tequila sobre la mesa en la que estábamos parados "nunca es suficiente"
Lo mire dudosamente, pero al final accedí. Me lo tomé de un solo trago y ésa vez no me pareció tan desagradable. "Hey, se pone mejor con el tiempo"
El chico rió a carcajadas "¡Claro que se pone mejor con el tiempo!, ten toma otra, dejan de ser gratis a la medianoche"
Creo que debimos de haber bebido todas las que estaban sobre la mesa; por que cuando le pedí otra me dijo que tenía que ir por más a la barra.
Cerca de la media noche llegaron We Are Scientists a tocar al escenario y la multitud enloqueció masivamente; todos gritaron y los que habían recuperado sus prendas se volvieron a deshacer de ellas. Creí poder divisar a tía Alice en primera fila cantando a todo pulmón; tía Rose estaba sentada sobre la barra con las piernas cruzadas y meneando su larga cabellera rubia, mientras conversaba con tres chicos embelesados. Mamá y los demás Nasty Boys cantaban animados y al mismo tiempo construían una torre de Martinis de manzana.
Traté de bajar de la mesa, pero por alguna extraña razón el piso volvía a moverse y temía caer de bruces. ¿Dónde habría quedado el Nasty Boy de trusas? Diablos, cómo quería otro shoot de tequila…
Mis oídos podían registrar apenas la canción After Hours, que figuraba entre mis favoritas de la banda asistente…
This door is always open
This door is always open
No one has the guts to shut us out
But if we have to go now
I guess there's always hope that
Some place will be serving after hours
Si el tequila no estuviera dejándome fuera de mí, hubiera recordado la letra perfectamente. ¿Cómo podía olvidarla?¡Era mi canción favorita!. Aunque de hecho no era mi favorita, era una de las canciones favoritas de Jake… Solía cantarla mientras estaba en el taller, la ponía en su viejo estéreo…
This night is winding down but
Time means nothing
As always at this hour
Time means nothing
One final final round 'cause
Time means nothing,
Say that you'll stay
Say that you'll stay
Mi mente recordaba aún el grave timbre de su voz, su sonrisa alegre mientras cantaba…
"¡Hermosa! Faltan cinco minutos para la media noche y quedan muchas reservas de tequila" grito mi amigo el Nasty Boy, acercándose a la mesa sacándome de mis cavilaciones. "Anda, vamos"
Me ayudó a bajar de la mesa, totalmente mareada, y la letra de la canción desplegando recuerdos de Jake en mi mente. En el camino a la barra tropecé accidentalmente con algo que no alcancé a identificar.
"Caramba, ¿te encuentras bien?" preguntó alarmado el Nasty Boy.
"No debí de haber tomado ese tequila" dije sujetándome la cabeza, que comenzaba a dolerme justamente entre ambos ojos.
"Oh, no seas boba, esto es justo lo que te va a hacer olvidar a tu ex novio"
Recuperé el equilibrio con su ayuda. Mantenía su brazo alrededor de mi cintura para mantenerme de pie.
La verdad es que no quería olvidar a mi ex novio. La verdad era que seguía enamorada de él. La verdad era que podía tomar miles de litros de tequila, ir a millares de bares y bailar con un ejército de Nasty Boys y aún así no poder olvidar a Jake. Estaba ahí, vestida como cabaretera, con tequila corriendo frenéticamente por mis venas en los brazos de un musculoso stripper y añorando su compañía devastadoramente como en los pasados meses. Mis ganas de ser Femme Fatal se esfumaron, y la tristeza de no tener a Jake a mi lado volvió a emanar de pronto…
"Nasty Boy" dije seriamente "Tengo que confesarte algo"
El Nasty Boy me miró fijamente, extrañamente preocupado, sujetándome firmemente.
"No fue mi ex novio quien arruinó nuestra relación…"
"¿Ah no?"
Negué con la cabeza, sintiendo ganas de llorar, apunto de contarle mi vida personal a un completo extraño semidesnudo "No, la verdad es que…"
"¡AHÍ ESTAS ZORRA DESGRACIADA!
Una furiosa chica interrumpió nuestra profunda plática; entre el humo y la visión borrosa apenas pude identificar sus feroces facciones quileutes, su cabello castaño y ondulado ocultaba un lado de su rostro y era imposible no notar su abultado vientre. Leah Clearwater estaba ahí, furiosa, embarazada, respirando con dificultad y con pinta de tener muchos más insultos amontonados entre los dientes.
"¿Leah?"
"¿Cómo te atreves a hacerle eso a Jake, mujerzuela?" espetó dirigiéndose a mí, acercándose peligrosamente.
La miré sorprendida. Era verdad que a Leah nunca le había caído bien del todo, pero jamás me había buscado para insultarme, generalmente era educada conmigo y ahora estaba ahí, en un bar de Seattle apuntándome amenazadoramente con un dedo. ¿Qué demonios le pasaba?
"¿Conoces a ésta?" preguntó el Nasty Boy en susurro. Observándola de arriba abajo, seguramente desaprobando su atuendo y preguntándose qué demonios hacía una mujer embarazada en un lugar como ése.
"Ehh…claro, somos amigas"
"¿Amigas?" rugió Leah "¿Crees que yo sería amiga de una zorra como tú?"
"Hey, eso no es lindo" intervino el Nasty Boy enfadado "Acaba de romper con su novio, amiga, se un poco más respetuosa"
"Claro, ¿con cuál de todos?" escupió sarcásticamente
"Leah, no sé de que hablas"
"Hablo de Jacob, estúpida" bramó "De tu novio de toda la vida ¿lo recuerdas?¿Ó ha habido tantos después de él que ni siquiera lo recuerdas?"
"Leah, no es lo que piensas"
"¿Cómo te atreviste a dejarlo por Nahuel? Besarte por las calles con él cuando no llevabas ni un mes de haber corrido a Jacob de tu casa…"
"¡Yo no corrí a Jake de mí casa y no lo dejé por Nahuel!"
"¿Piensas que te voy a creer?¿Crees que Jacob me mentiría sobre algo así?"
Mi sorpresa fue grande "¿Has hablado con Jake?"
"Descuida, yo me voy a encargar de que no vuelvas a hacerle daño nunca jamás"
"¿Dónde está?" bramé "¡Dime dónde ésta!"
¿Jake estaba en La Push? Imposible. Mamá y el abuelo Charlie se habían cerciorado de que Jake no parecía estar en ningún lugar de los que frecuentaba. Para todos, había desaparecido de la faz de la tierra desde la boda de mis padres, no contestaba el teléfono ni nada por el estilo; ¿A casos e había comunicado con Leah?¿Se encontraba bien?¿Era feliz acaso, con su nueva compañía?...
Leah negó con la cabeza "No tienes vergüenza"
"¡Leah, no es lo que tú crees, no paso nada entre Nahuel y yo!"
"¡ERES UNA MALDITA EMBUSTERA!"
"Y TU ESTAS METIENDOTE DONDE NO TE LLAMAN"
"ZORRAAAAA"
Lo último que vi antes de caer de espaldas contra el suelo fue el cuerpo de Leah lanzarse en mi dirección y golpearme la cara con el puño. Nunca me habían golpeado de ésa manera tan feroz e intempestiva. La cabeza me dio unas cuantas vueltas, pero traté de hacer todo lo posible por levantarme.
Leah se había apoyado de la barra para no caer de boca y su expresión parecía no poder suavizarse hasta verme herida de muerte. ¡Qué mal por ella!, necesitaría golpes más fuertes para poder acabar conmigo.
El Nasty Boy estaba bastante impactado. Me parecía que un golpe de Leah y a él lo mandaban directo a una operación maxilofacial reconstructiva para ponerle la mandíbula en su lugar. Estaba tan pasmado como la gente que se había aglutinado a nuestro alrededor.
"Nessie, Nessie, ¿Qué sucede?" mamá me llamó pasando entre la multitud seguida de tía Alice y tía Rose, seguramente atraídas por el relajo.
"Miren quién llegó, La zorra madre" espetó Leah, esforzándose para mantenerse de pie por alguna extraña razón.
Mamá la miró con el ceño fruncido, sin comprender por qué Leah la llamaba de esa forma y peor aún, preguntándose que haría a Leah ir hasta ese lugar sólo a insultar gente. "Leah no deberías estar aquí"
"¡No vine a que me dijeras que hacer, Bella!" bramó con un ligero gesto de dolor, apoyándose con más fuerza de la barra. Con la otra mano se sujetaba el vientre.
"Leah, ¿te sientes bien?" preguntó mamá acercándose a ella.
"No necesito tu ayuda, aléjate"
Un extraño dolor parecía estar haciendo que Leah se encogiera, cerrando los ojos con fuerza, tratando de reprimir un grito. Me parecía que estaba utilizando todas sus fuerzas para esconder su acongojo, soltando leves quejidos mientras se hacía de palabras con mamá.
"¡Oh Dios, Leah!" exclamó mamá consternada sin previo aviso.
Iba a preguntarme qué podía preocupar tanto a mamá cuando me llego el exquisito e irresistible aroma de la sangre fresca, asentándose en el aire, por encima de todos los demás olores terrenales. Leah estaba sangrando, por debajo de su holgada falda, una ligera y fluctuosa línea de sangre seguía su camino hasta el suelo.
Mi cerebro pareció diluir todo el alcohol para concentrarse enteramente en imaginar el sabor de la sangre, resbalando de una manera tan apetitosa por la piel de Leah…
Oí a tía Rose gruñir detrás de mí y vi por el rabillo del ojo como tía Alice se tragaba un shoot de tequila y se tapaba la nariz con la mano. Impulsivamente hice lo mismo, con todo y el tequila.
Mamá se quedó ahí parada, luchando con las emociones de su cuerpo y Leah le devolvió la mirada, esta vez, asustada y llena de pánico. Protegía instintivamente si vientre con sus brazos. "Aléjate. Aléjate de mí"
We're all right where we're supposed to be
We're all right where we're supposed to be
Say that you'll stay
Say that you'll stay...
Siguiente capítulo: Radio Lounge pt2
Do Read & Do review. Merci Beacoup!
Songficts: After Hours by We Are Scientists and Sweet Caroline (remix edit) by Neil Diamond
