Hola que tal, disculpen la demora del siguiente capitulo. En realidad que el trabajo me tiene al borde de la locura y sin tiempo de escribir, pero ya estoy deseando dejarle una horita todos los dias para terminar este fic, ya que tengo otro en mente que quiero comenzar xD! Bueno, este sera como sarcasticamente le llamo: capitulo de relleno con informacion importante jajajajaja, espero que con esto ya se arranque el siguiente bloque de capitulos. (MAS PICANTES, OBVIAMENTE XD!) Espero sus comentarios, sugerencias, etc. :) Chau, Chau!


CAPITULO 6

Alguien tocaba la puerta. Dos veces, tres veces. Nada.

- Elle. ¡Elle! ¿Ya te levantaste? ¿Has visto a Yukio? ¿Elle? – Rin seguía tocando con afán la puerta. Se escucho el llavín de la puerta dio vuelta para poderse abrir.

Rin se alegro de ver que Elle lo había escuchado. Cuando la puerta se abrió, no fue la chica quien lo recibió, sino su hermano, que se encontraba con la ropa algo ajada. Su camisa por fuera y su pantalón semi- desabotonado.

- No hagas ruido, Elle sigue dormida. – susurro Yukio, mientras cerraba la puerta detrás de él.

- ¿Me puedes explicar que significa esto, Yukio? – Rin estaba confundido. Sabía que algo había pasado, pero no lo quería saber de todas maneras.

- Rin, yo… demonios Rin, Elle y yo, bueno, paso algo, no sé como explicártelo. – replico, mientras se frotaba la sien con los dedos de la mano.

- ¿Te acostaste con ella? Se sincero. – pregunto Rin, mientras trataba de digerir la situación.

- Si Rin, pero no creas que es algo pasajero o solo sexo. Rin, yo no sé cómo, pero siento algo fuerte por ella. Me fascina, me encanta, me tiene hechizado. – respondió, tratando de acercarse a su hermano.

- Ella es mayor que tu, que nosotros. Y aun así te atreviste a tener sexo con ella. Increíble, te tenía fichado de serio, casi lúgubre con las mujeres, y viene una mayor de edad y la haces de vuelta y media. – exclamo, un tanto alterado.

- Oye, no hables de ella así. Elle es diferente, por eso es que me atrae. No es una de esas chiquillas que tratan de atraer mi atención con una comida o con galletas. Ella es diferente, cada vez que me toca, siento que estallo. Es estúpido, lo sé. Pero es lo que siento. – replico, mientras le daba la espalda a su hermano.

- Solo quiero que no juegues con ella Yukio. Es una buena chica. O solo falta que ella juegue contigo. – dijo quejándose. No sabía si eso que estaba haciendo su hermano con Elle estaba bien.

- Nadie está jugando con nadie. Solo estamos teniendo un tiempo juntos, ya el tiempo nos dirá si coincidimos en tener algo más serio. – dijo, mientras terminaba de arreglar su camisa.

- Si tu lo dices… cuando vuelvas a hacer una "pijamada" de nuevo con Elle, notifícame con anterioridad para no esperarte como un idiota a que llegues, ¿Si? Hazme ese favor. Por cierto, cuando se levante Elle, le dices que me llevé a Petifire a dar una vuelta por la academia. – dijo, mientras tomaba camino de vuelta a su habitación.

Yukio lo observo como caminaba a paso apresurado a su habitación, ni él mismo sabía que era lo que estaba pasando. Lo que paso ayer, con Eloise, ese sentimiento lo estaba volviendo loco. Volvió hacia dentro de la habitación, donde Eloise lo esperaba sentada en el borde de la cama, con una sabana sobre su cuerpo para mantener un poco el calor.

- Buenos días. – dijo Yukio, sonriéndole a la chica. Se acerco a ella, para elevarle un tanto el rostro para posar un beso cariñoso en los labios de ella.

- ¿Buenas? ¿Son buenas, después de que Rin nos descubriera? – pregunto, con un tono de preocupación en su voz.

- ¿Escuchaste algo? – pregunto Yukio, algo nervioso.

- En realidad no. Pero si lo escuche algo alterado al otro lado de la puerta. Por eso es que quería saber qué opinaba… sobre esto.

- Tiene sus opiniones. Es Rin, ya tendrás más tiempo para conocerlo. Es un testarudo, opina a los cuatro vientos, reclama por todo, pero sobre eso se halla un chico muy especial y fiel. – comento, mientras se sentaba al lado de la chica.

- Si lo sé, pero que opina sobre nosotros. – replico Eloise, mientras veía al chico recostarse un tanto en la cama.

- Cree que vas a jugar conmigo o que yo jugare contigo. – dijo mientras la veía poner una cara de asombro.

Soltó una risa, sabía que esa iba a ser la reacción de ella.

- ¿Jugar contigo? Bueno, jugare contigo de todas las maneras que se me ocurran Yukio. Pero con tus sentimientos nunca, solo con tu cuerpo. – chisteo casi entre una risa y una queja.

- ¿Ah sí? ¿Con mi cuerpo? Que golosa. – reclamo mientras tomaba su mano y posaba un beso en ella.

Eloise le sonrió. Algo tenía ese muchacho para que la tuviera de esa manera… indefensa, desesperada por tenerlo cerca, adicta a sus labios, a su cuerpo, a sus palabras.

- ¿Petifire? – pregunto mientras se levantaba a buscar algo de ropa.

- Se lo llevo a dar una vuelta, hoy podrá andar por ahí tranquilo. La escuela está cerrada para el alumnado. – dijo mientras recogía también su ropa.

- Tomare una ducha. ¿Me acompañas? – pregunto Eloise, mientras buscaba una mudada nueva.

- No esta mala la idea. Adelántate tu, mientras voy por algo de ropa limpia. – replico con cierta picardía.

Eloise busco algo de ropa, se puso una camiseta y buzo para tomar camino hacia el baño. Estos quedaban al final del corredor, dirección opuesta a la habitación de Yukio, el cual salió del panorama para poder llegar a su habitación. Eloise iba centrada en sus pensamientos, una sonrisa no se borraba de sus labios.

- Señorita Elle. – una voz la saco de su trance, para ponerla en guardia.

- ¡Por todos los cielos director, por poco me mata del susto! – replico, mientras observaba al director salir por las escaleras a la segunda planta.

- Oh, no fue mi intención querida. Lo que pasa es que deseaba hablar con usted en privado, asi que espere a que despachara al Okumura a su cuarto. – respondió, mientras se acercaba a ella.

Elle estaba avergonzada y al mismo tiempo algo nerviosa. ¿Sería posible que la reprendiera por lo que paso con Yukio?

- ¿Qué se le ofrece Director? – pregunto evitando verlo a los ojos. Le daba mucha pena.

- Para iniciar, no es de mi incumbencia lo que usted hace en sus horas libres… eso incluye al maestro Yukio. Pero igual, de él mismo quiero hablarle. – dijo mientras caminaba alrededor de ella.

- No le entiendo.

- Es fácil querida. Tú sabes que parte de tu misión aquí es estudiar el fuego azul. El que portan Rin y Yukio. Ambos ya tuvieron su despertar, pero el de Rin es controlable. El que me preocupa y el que deseo que estudies a fondo es el de Yukio. No sé si me doy a entender.

- ¿El poder de Yukio es incontrolable? Pero si se le ve de la mejor manera. No tiene ningún síntoma de sufrir pérdidas de poder o manipulación. – replico algo pensativa.

- Eso es lo que deseo que estudies. Cuáles podrían ser las principales causas de un descontrol o manipulación. Es más, creo que esa relación intima que tienes con el podría ser útil. Tú podrías llevar tu estudio a un nivel mas intimo, más cercano, más… carnal, si me permites decirlo.

Eloise se sonrojo. No quería que todo el mundo comenzara a darse cuenta que se estaba llevando a la cama a Yukio.

- Le pediría que tenga un poco mas de discreción. Ya verá, que no sería grato para mí o para el que todo el mundo predicara que nos vamos los dos a la misma cama. – replico algo indignada.

- No querida, de mis labios no sale nada. Solo que necesitaba comentarte esto y resulto que pues sin desear saberlo, acabe viéndolos a ambos salir de la misma habitación con la ropa de ayer. Y pues lo demás, es sacar conclusiones.

- Ya está bien, ya entendí director. Comenzare a estudiar más de cerca el poder del fuego azul. Traje algunos apuntes de mis padres, sobre la manipulación de fuegos, puede ser que sean de utilidad, ya que según el historial, observe que tuvo un fallo y un demonio tomo posesión de él. Procurare de encontrar la manera de que el mismo tenga control de su cuerpo y poder. – comento, mientras arreglaba algunas mechas de cabello que caían en su rostro.

- Entonces, dicho eso querida, dejo este asunto en tus manos. Por favor, no dejes que Yukio se entere que sé lo de ustedes dos. Acabaría siendo un dolor de cabeza y me lo quiero ahorrar. – dijo mientras hacia una reverencia y se encaminaba hacia la salida del edificio.

- Que tipo más chiflado. – pensó Eloise antes de emprender su camino al baño.

Pero aun asi, estaba algo preocupada. Había maneras de encontrar el interruptor para encender la llama, pero a veces no se hallaba el de apagado. Que podría pasar si Yukio se le sale de control en una de las sesiones de estudio, no, no quería pensar en eso. La posibilidad era muy remota, ya que el ya estaba consiente de su poder y Rin podría tener la solución para mantener el poder a raya. Era un estudio complicado, pero al mismo tiempo muy interesante, y ya quería comenzar, lo mas antes posible. Una sonrisita picara se dibujo en sus labios, y apuro el paso para llegar al baño, para poder esperar con ansias a su objeto de estudio…

Continuara...