Aclaraciones:
Los personajes de Naruto no me pertenecen, son creación de Masashi Kishimoto.
Esta historia es una adaptación del drama coreano "To The Beautiful You" (Con unas cuantas ocurrencias mías)
Universo alterno y OoC en algunos personajes
"Pensamientos"
Flash Back o Sueños
– Dialogo –
Mensajes o Notas
– Hola… Shiro – saluda Ino un tanto avergonzada por la cita que le pidió Shiro Hyuga. Los dos se encontraban en una cafetería cerca de los dos internados en los que ellos asistían, estaban sentados frente a frente en una mesa para pareja.
– Hola Ino – saluda de regreso la peliazul, manteniendo la mirada fija en la chica que estaba con ella, antes de verse con la Yamanaka había estado pensando cómo explicarle su verdadera identidad, aunque tenía la esperanza de que ella misma lo notara– "Necesito que me recuerdes Ino…"
– Shiro… ahora que te veo más de cerca– murmura la rubia mirando directamente a chico frente a ella, pasando desde su revuelto cabello azulado hasta su femenino rostro – No puede ser… E-eres Hi… ¡Hinata! –exclama con mucha sorpresa la ojiazul – ¿Qué haces aquí pequeña Hina? ¿Por qué así? Y yo que pensé que yo era la atrevida de las dos… Hiciste algo que yo nunca hubiera pensado hacer…
– Yo lo puedo explicar…–menciona un poco alterada la Hyuga hacia su amiga, para después soltar un pequeño suspiro y mirarla fijamente– B-bueno el consejo de mi clan me encomendó durar un tiempo estando de esta manera…
– Esos malditos Hyuga – murmura Ino mirando a Hinata con un poco enojo y preocupación – Hinata, tu familia está mal, sé que te gusta estudiar en los mejores lugares para ser digna heredera, pero…¡NO TENIAS QUE ENTRAR A ESA ESCUELA! – la Hyuga de inmediato le tapó la boca a la rubia al notar que se iba a poner a gritar, no quería llamar la atención de los demás clientes de la cafetería, además de que había notado que muchas parejas eran alumnos de los dos internados.
– ¡Shhh!, no hables tan fuerte y no te alarmes – susurra la ojiperla mirando a Ino de forma suplicante, alejando las manos de su boca– No fue mi idea, ellos tomaron la decisión, yo solo sigo órdenes del abuelo…
– ¿Cómo no quieres que me alarme? Te metiste en una escuela donde todos tus compañeros, no solo son de tu sexo opuesto, sino que también son los más atractivos de todo Japón – a la Yamanaka le brillaron los ojos al mencionar lo último, pero de un momento a otro, su mirada cambia por una que a "Shiro" no le gusto – Por cierto… ¿Cómo se ven ellos desnu…?
– No lo preguntes… – interrumpe la Hyuga muy sonrojada desviando la mirada de su amiga, ella si que era demasiado curiosa para su bien – Antes de que preguntes otra cosa, tengo que pedirte… Que guardes el secreto – Hinata miro a la Yamanaka para cambiar su expresión de súplica a una de reprobación al observar la cara de malicia que ponía su rubia amiga – ¿Qué es lo que quieres pedirme?
– Hina, que imagen tienes de tu mejor amiga de infancia…–Ino hace un tenue puchero por la pregunta de la ojiperla, pero ve como Hinata la miraba con cara de "No te hagas la sufrida" – "Sí que me conoce…" Bueno quiero que me ayudes con un chico… – respondió con un ligero sonrojo en las mejillas –
– ¿Quién es? – pregunto curiosa la ojiperla por la respuesta que le daría su mejor amiga, la cual parecía muy avergonzada, una parte que ella nunca había visto en ella, normalmente la Yamanaka era hiperactiva, sonriente y muy atrevida en cuanto a su personalidad, ya que nunca se ponía nerviosa o avergonzada.
– Es… Sai – la rubia tenía las mejillas muy rojas y en sus ojos se podía apreciar un gran brillo de esperanza. Hinata sintió celos, pero de los buenos, ya que nunca se había enamorado de una persona, claro si se no se cuentan los tan comunes enamoramientos de niños y al entrar la pubertad.
– Me alegro por ti Ino, aunque no conozco a ese chico tengo un amigo que si lo conoce… Hare lo que pueda – al oír su respuesta, la ojiazul se lanza sobre ella con mucha emoción, haciendo parecer, a cualquiera que no sabía la situación de la ojiperla, que eran un par de enamorados en una exitosa cita – No creo que sea bueno que se corra el rumor de que estas saliendo conmigo… – murmura la Hyuga un poco asfixiada por el fuerte abrazo, por su parte la rubia entendió la indirecta y la soltó de inmediato.
– Gracias Hina… digo Shiro, eres el mejor amigo que he tenido…
– Chicos, hoy jugaremos un partido amistoso de fútbol – anuncio el profesor de atletismo y educación física, un hombre de cabello, corto y puntiagudo, y ojos negros, llevaba puesto un par de gafas con lente naranja conectados a unos protectores para oídos, aunque todos los alumnos sabían que en realidad eran unos audífonos con música para distraerse de sus deberes de forma despreocupada. Su nombre Obito Uchiha, primo menor del padre de Sasuke Uchiha.
Minutos después, los equipos estaban formados: a "Shiro" le toco en el equipo de Gaara, quien haría de arquero, junto a Naruto, Kiba, entre otros alumnos, por el contrario, Sasuke fue puesto en el equipo con Kabuto y Sai, siendo sus contrincantes.
Al principio del juego, el equipo de Sasuke tomo la delantera, siendo el mismo Uchiha quien arremetía contra demás jugadores del equipo contrario, haciéndolo lucir como un jugador profesional. Pasaron los minutos, los dos equipos estaban empatados y Hinata se estaba desesperando, el futbol no era su fuerte por mucho, cada vez que ella obtenía el balón, el pelinegro Uchiha o Kabuto se la robaban, añadiendo, en el caso de Kabuto, un empujón hacia el suelo.
– Shiro, tómatelo con calma – Gaara se acerca a Hinata ayudándola a ponerse de pie después del empujón de Kabuto, el cual ya era como el cuarto en todo el juego. Hinata simplemente asintió y se fue a su posición de campo – Obito-sensei, ¿puedo entrar al campo ahora?
– No puedes – le responde con aburrimiento, el mayor Uchiha se encontraba recargado en uno de los postes de la portería sentado y echándose aire con una abanico de mano – Gaara, eres un jugador de planta en la escuela, solo haz de arquero.
– Solo quedan 10 minutos… – replica el pelirrojo, el sensei simplemente volvió a negar con aburrimiento – "No puedo dejar este juego así…" ¡Hey, cambia conmigo! – un chico se acerca y Gaara le entrega los guantes del arquero, para después salir a correr al campo. El pelirrojo ubica el balón y al portador, rápidamente se lo roba de forma elegante y energética, se movía como si esquivar a los demás no fuera más fácil que caminar. En uno de los costados, a unos metros de la portería, estaba Hinata libre y sin ningún obstáculo, al ver esto, Gaara patea el balón hacia ella, la ojiperla simplemente corrió unos metros con el balón, para después darle una potente patada, anotando un grandioso gol.
– Gracias Gaara – lo ojiperla era felicitada por sus compañeros con mucha efusividad, quienes le empezaron a revolver el cabello como si de un cachorro se tratase.
El balón de nuevo esta en movimiento, Sasuke se la pasa a uno de sus compañeros de equipo, pero este no previno que Gaara venía de nuevo al ataque, aunque esta vez, al estar más lejos de la portería, el pelirrojo patea el balón con más fuerza mirando hacia donde estaba Hinata. La ojiperla entendió la mirada del Sabaku, empezó a correr con todas las fuerzas que le quedaban hacia donde caería el balón.
– ¡Wow! Shiro está corriendo… – murmura impresionado Kiba mirando a "Shiro" correr hacia el balón. Su manera de correr, le llamo mucho la atención a todos.
– ¿Qué…? ¿Cómo puede correr tan rápido? – se preguntaba Obito mirando a la Hyuga desde el otro lado de la cancha, pero no todo fue impresión, ya que al estar a unos metros del balón, Kabuto disimula un empujón hacia ella, lo cual hace que cayera de lleno al suelo. Al notar el incidente y como la Hyuga no se levantaba, se alarma un poco y corre hacia la ojiperla– Gaara, Sasuke, llévenlo a la enfermería… –Obito voltea a ver a los mencionados, ya que eran los que estaban más cerca de ella.
– Hmp…–el Uchiha simplemente asiente y con ayuda de Gaara, carga a Shiro en su propia espalda, tratando de acomodarlo lo mejor que se podía para que no se le resbalara, aunque Sasuke noto algo un poco peculiar – "Pensé que sería más pesado…"
– No tienen que preocuparse, todo está normal – les informa un hombre de cabello corto y rubio claro, ojos azules y brillantes, usaba bata blanca con una pequeña placa que decía: Dr. Yashamaru. Este mismo estaba revisando los signos vitales de la Hyuga desmayada en una camilla – Solo se desmayó por el impacto de la caída, al parecer, iba corriendo a alta velocidad.
Los dos chicos presentes, Gaara y Sasuke, simplemente suspiran de alivio por el diagnostico dado al ojiperla. De pronto, suena el celular del Uchiha, avisando que recibió un mensaje:
Las preparaciones para la filmación en el instituto están completas. Ven al gimnasio, estoy con el entrenador Dawson"
Atte. Anko
Al ver que su representante le hablaba, sale corriendo de la enfermaría, bajo la mirada curiosa de Gaara y Yashamaru. Al mismo tiempo que corría por los patios, apretaba un hermoso anillo de plata que llevaba colgado a su cuello por medio de una cadena.
– "Esta tal vez sea la última vez" –
– "Tu puedes Sasuke…" – pensaba Anko, una joven mujer de cabello color violeta, recogido en una coleta alta con dos cortos mechones que enmarcan su rostro y flequillo irregular. Esta se encontraba en unas gradas del gimnasio de Konoha Gakuen, donde se haría una filmación de un salto de altura de Sasuke. En uno de sus costados, se encontraba un hombre adulto, cabello castaño y ojos verdes, por sus facciones y el idioma que usaba, se le notaba que era extranjero. Este era el tan mencionado entrenador Dawson, quien venía de Canadá.
– "Que fastidio" – pensaba Sasuke un poco estresado, ya que tuvo que preparase en tiempo record por orden de su representante Anko, además estaban las cámaras a su alrededor, que lo tenían como centro de atención solo a él. Se sentía demasiado observado, pero no le tomo tanta importancia y siguió calentando, ya que sin saber, un chico de traje elegante, de unos cuantos años mayor que Sasuke, y de forma impresionante, también parecido a él, lo observaba con preocupación desde las gradas a espaldas del Uchiha menor.
Sasuke estaba listo para ejecutar su tan esperado salto, siendo grabado por televisoras y revistas de deportes, a pesar del apoyo de Anko, el Uchiha sentía que algo no estaba bien, pero no se podía cancelar el salto. Hizo las posiciones iniciales y empezó a correr hacia la barra con los colchones debajo. Sin embargo, al momento de saltar sobre la barra, no todo estuvo bien, ya que el cuerpo de Sasuke la toco, haciendo que esta cayera junto con el sobre los colchones. Este suceso dejo a todos los espectadores en shock, sobre todo a Anko y al entrenador, exceptuando a los periodistas, que empezaron a tomar fotos del atleta aun sobre el colchón, dando una mirada de decepción…
– ¿Qué me paso? – Hinata iba despertando de su inconsciencia mirando a su al redor, reconociendo la enfermería de Shizune – "Shizune debió de haberme atendido por el golpe"
– ¿Te sientes mejor? – al oír esa pregunta, el cuerpo de Hinata se congelo al instante, esa no era la suave voz de la pelinegra la cual era la doctora del instituto, esta era de un hombre, el cual ella no conocía. La Hyuga simplemente asiente temerosa al ver al hombre acercarse a ella, mirándola fijamente – Sin embargo, encontré algo peculiar en ti… Dime… –el rubio mira a Hinata directamente a los ojos, causándole temor – ¿Por qué un una escuela de varones… hay una chica?
– "No puede ser… Me descubrió" – pensaba Hinata muy preocupada mirando al rubio, quien la observaba de forma dura y reprobatoria– ¿Qué tonterías está diciendo? Me voy ahora… – Hinata fingió ignorancia sobre el tema, se iba a poner de pie de la camilla, pero el médico la tomo de la muñeca, impidiendo su huida.
– Me basta ver tu brazo para saber que eres una chica… – al ser médico, obviamente debía de notar esa diferencia. Hinata se impresiona por la deducción, se suelta del agarre, poniéndose de pie rápidamente para después caminar a prisa hacia la puerta de la enfermería–
– No sé porque está malentendiendo, pero yo soy un chico – la Hyuga sale casi corriendo de ahí, ahora una persona más sabia su secreto, pero no está entre las lista de los permitidos, tendría que hablarlo con Neji y pensar en alguna solución respecto a eso; ahora el problema radicaba en que… ¡No sabía dónde estaba Neji!
– "Que curiosa es esta situación, los chicos de hoy en día están tan idiotas como para no poder diferenciar una mujer de un hombre, que suerte ha tenido esa jovencita, pronto lo aclarare…" – el rubio miraba por donde salió la Hyuga con mucha prisa y alarma.
Atte: Reagan-chan
