Hola estoy de vuelta con nuevo cap como lo ven espero les agrade, sin mas preambulo aqui lo tienen.
Ya sabel la trama es mia los personajaes de SM.
Gracias a mi beta =Ginebra Brong= sin su ayuda esto no quedaria tan bien(modestia aparte)
saludos.
En cuanto Jasper salió de su departamento, Bella salió detrás de él con solo una pequeña maleta. Había dado instrucciones de que todo lo demás se enviara junto con los muebles a la dirección donde minutos antes pensaba estaría su residencia.
Toda ella era un manojo de nervios, sabía lo que tenía que hacer pero no sabía cómo hacerlo. Nunca se había sentido tan intimidada ante nadie, pero al recordaba la imagen del hombre que la hizo vibrar aquella noche. La quería, el la quería por un momento un pequeño destello de emociones encontradas se instalo dentro de ella la cual en el mismo momento desecho.
Al salir de los departamentos decidió tomar un taxi para llegar más pronto sabia que bajo estas circunstancias se podía permitir un gasto extra no es que la situación estuviera para contemplaciones.
Al llegar al banco se dio cuenta que no contaba con suficiente dinero en su cuenta para la huida, se sintió morir, por ningún motivo se convertiría en el juguete de nadie, ni por todo el oro del mundo dejaría que eso sucediera en esta vida.
Tomó una decisión en el momento en que salió del banco. No huiría, al menos no de la ciudad, buscaría un lugar al cual no hubiera ido o en el que no hubiera estado nunca y nadie la pudiera vincular con el, necesitaba alejarse un poco de todo y de todos.
El cambio de planes la llevó a un área más deplorable que en la que había vivido anteriormente, pero mirándolo por el lado bueno, Edward Masen no la encontraría en ese sitio. No lo veía con su traje a la medida buscándola en un sitio como aquel.
Sonrió para sus adentros a sus pensamientos, y siguió su camino hacia un bloque de viviendas que había en la zona, dónde encontró un apartamento para alquilar, aunque mas bien era un cuarto. No tenia muebles ya que no llega ni a un mini apartamento así que solo compraria algunos muebles pequeños de segunda mano en lo que consigue trabajar y comprarse algo mejor.
En cuanto entro al pequeño cuarto, supo que estaba completa y absolutamente sola. Mientras dejaba que su pequeño bolso de viaje cayera sobre las tablas del suelo, miro a su alrededor, y en la penumbra del ocaso que se abatía sobre NY, se derrumbo en el frio suelo y dejó salir todo lo que tenía guardado en su interior, sus rencores y penas.
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Cuando Edward llegó a la dirección que le había dado Jasper, creyó que se había equivocado ya que en ese lugar no encontró a nadie y estaba desocupado. Solo le tomo un par de segundos darse cuenta de cual era la realidad, aquella no era la dirección correcta Jasper lo había estafado pero esto no iba a quedarse así, no, nadie se burlaba de Edward Masen y salía ileso de aquello.
Llamo en ese mismo instante a James y le dio un par de indicaciones, en cuanto james lo dejo supo que había tenido razón en investigar a Jasper algo no cuadraba, y lo averiguaría hizo algunas llamadas mas y en 15 min, seth se encontró con el ala entrada en el bloque de apartamento donde había vivido Bella.
Le dio las indicaciones y espero junto a su mercedes a que se realizaran sus peticiones. Estaba nervioso, una vez más se sentía frustrado, era demasiada la necesidad que tenia de ella, no podía creer hasta donde había llegado esa necesida y no sabia hasta dónde estaba dispuesto a llegar por tenerla.
Salió de su ensoñación cuando Seth llegó de nuevo su encuentro.
_ Se fue ayer de aquí, al parecer se ha mudado, nadie sabe a donde solo pude conseguir que me dijeran que el día de ayer recibió una visita de un tipo rubio, el cuál estuvo haciendo peguntas a los de la mudanza y luego entro a su departamento, después de eso ella salió con mucha prisa y no volvió para ver cómo iba la mudanza. Estoy esperando la información que he pedido sobre la compañía de mudanzas para saber a qué dirección mandaron sus muebles, es lo que tengo hasta ahora, creo que tendremos que esperar hasta mañana para hacer otro movimiento, señor.
Asintió a Seth para hacerle ver que había oído lo que le había dicho y se dio cuenta de que ya no tenia nada más que hacer allí.
_Mañana en cuanto tengas la información, llámame, tendré otro trabajo para ti.
Volvió a subirse al coche y salió de ahí, marcando a James al mismo tiempo.
_James, dime lo que has averiguado, necesito todo lo que tengas para tomar una decisión lo antes posible._
Escuchó con atención lo que James le dijo y sonrió para sus adentros al darse cuenta que no todo estaba perdido. Soltó el teléfono y se dirigió a su departamento. Aunque era tarde, no tenia ánimos de dormir, necesitaba un trago y estar a solas para aclarar sus ideas, necesitaba definir qué tan importante podía ser para él esa mujer y si merecía la pena tirar por la borda tantos años de preparación.
Se despertó a la mañana siguiente con solo algo en su mente y la idea fija de conseguirlo a toda costa. Llamó Seth para saber si ya tenía la información, lo que le contesto le alegro el día, se vistió y salió a toda prisa hacia su despacho, necesitaba alistar algunas cosas antes de dar luz verde a sus planes.
Esperó en su escritorio la llamada de Seth, todo estaba listo.
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Bella se despertó sin saber donde se encontraba, solo recordaba haber estado caminando por las calles de regreso a su departamento, y tener sensación de alguien siguiéndola. De repente todo se volvió negro, trato de ver donde se encontraba pero todo era demasiado oscuro, sintió estar recostada en algo demasiado blando y cómodo para ser su cama trató de levantarse, pero todo le daba vueltas, en eso escucho unos pasos aproximarse y luego la luz se encendió y la cegó mas, su corazón se movía a marchas forzadas pero se paralizo al oir su voz durante un par de segundos al igual que su respiración.
_Hola Bella_.
Edward se paro delante de la cama impidiéndole poder verle la cara, ya que su cuerpo tapaba la luz de la pequeña lámpara situada a un lado de la puerta.
_Quien eres? Dónde estoy?, que hago aquí?_ logró decir antes de que la voz se le apagara por el miedo. No sabía quién era él, pero lo que si sabía era que no debía ser nada bueno lo que quería hacerle si la tenía en ese lugar.
_Son muchas preguntas a la vez, así que solo te contestare la ultima. Estás aquí para complacerme, y con lo referente a las demás preguntas, si te portas bien tal vez te las conteste cuando haya acabado contigo._
Ella sintió que la piel se le helaba y la sangre huía de su cuerpo al imaginarse mil escenarios al mismo tiempo. Decidió atacar con la única arma que tenía en estos casos ya que no era la primera vez que se topaba con un sádico con deseos extraños.
_Mmmh y qué tienes pensado para mi esta noche?_ agregó con su mejor tono seductor.
Él se congelo un momento ya que había pensado que tenía todo bajo control, no contaba con que ella le seguiría el juego.
_Creo que por esta ocasión dejare que tu decidas qué es lo que estaría bien para nuestra primera noche juntos, después de todo eres mi invitada, y me gusta tratar bien a mis huéspedes._
Bella se arrastro hasta la orilla de la cama y sintió un ligero mareo al momento de moverse, pensó que seria consecuencia de lo que le habían dado para dormirla Con solo pensar eso se estremeció, pero decidió ignorarlo, necesitaba de todo su control para poder manejar la situación y salir airosa sin ningún rasguño a menos que fueran parte del juego que pensaba jugar
_Estoy esperando saber lo que sea que tienes en mente, pequeña tigresa_
_Veras que no te vas a arrepentir, esto será lo mejor que nadie te habrá hecho nunca_
Bella sintió que sus entrañas se comprimían ya que sus palabras sonaron más sinceras de lo que en realidad eran.Él se acerco mas a la cama dejando que ella lo viera de cuerpo entero y en cuanto logro ver su rostro sintió una punzada de deseo en el bajo vientre. Era la segunda vez que lo sentía y con el mismo hombre, se negaba a reconocer que él le atraía de una manera tan irracional y más en la situación en al que se encontraba.
Se quedó sobre la cama y se levanto sobre sus rodillas; Bella contemplaba con una admirativa sonrisa el bronceado y musculoso torso después de quitarle la camisa y pensó que en otras circunstancias le habría parecido el cuerpo más bello que hubiera tocado.
Pero en estos momentos deseó no sentirse atraída por él, pero su cuerpo tenía otros planes y en cuanto su mano rozo su torso sintió la humedad en su ropa interior, era demasiado atractivo para que no sintiera nada al respecto y decidió que esto lo tomaría a su favor, después de todo se había acostado con infinidad de hombres por dinero y la mayoría no tenían ni la mitad de atractivo visual de el que él poseía. .
Tuvo la necesidad de pasar su lengua por ese torso tan bien esculpido para cerciorarse que fuera real y no parte de su imaginación, y así lo hizo.
Él gimió al contacto de su lengua y más cuando sintió como iba bajando por el fino camino de bello que tenia hacia el sur, sintió su miembro vibrar, no podía esperar más ya había esperado demasiado tiempo.
Su brazo envolvió su espalda, alzándola hacia él mientras un hambre primitiva sustituía la cuidadosa seducción que había pretendido. Hizo que ella echara hacia atrás la cabeza, cubrió sus labios con los suyos, y encontró el fiero calor que había estado buscando durante esos malditos meses.
Y una mierda si esto no valía la espera. Ella explotó en sus brazos. Un estremecimiento se abalanzó por ella, luego sus manos se entrelazaron en el cabello de él, tirando de las gruesas hebras, y de sus labios fuertemente contra los de ella.
Ella sintió su vientre vibrar al contacto de sus manos en su espalda por debajo del pequeño top, era tan tosco y delicado a la vez que no pudo ahogar un pequeño gemido que escapo de sus labios quedándose atrapado en los labios de el ya que en ese justo momento él devoraba sus labios.
Ella bajó la mano hasta sus pantalones y se apodero de su miembro sobándolo arriba y abajo, causando una deliciosa fricción que pensó que acabaría con ese simple toque.
La dura carne palpitó bajo su mano, sedosa y surcada con gruesas venas, la hinchada cabeza oscurecida, mientras una gota de líquido pre-seminal perlaba el diminuto orificio.
Tentativamente, ella alzo la vista y lo miro a los ojos previéndole de lo que venía a continuación, ysin mas arremolinó su lengua sobre la gruesa cabeza, sintiendo que los muslos de él se tensaban, oyendo el gemido desigual que retumbó en su pecho. Él enredo su mano en los cabellos de ella asiendola más a él.
Su pecho se movía ferozmente, subiendo y bajando rápidamente al ritmo de los latidos de su corazón que en ese momento estaba al borde de un infarto por las intensas sensaciones que le causaba ver como su miembro se perdía dentro ese par de labios carnosos que tanto ansiaban ser devorados por él.
Permitió que su boca se llenara con la cabeza de su pene y las pocas pulgadas más que podía manejar.
_Dulce Dios. Ah Dios, sí, chupa mi polla, pequeña tigresa.
Edward bajo la cabeza. Cuando ella levantó las pestañas, observó el placer aumentando dentro de ella, el hambre y las necesidades, y controlar las suyas fue casi imposible.
_¡Ahora!_ gruñó_. ¡Te necesito ahora!.
Bella miró fijamente a Edward mientras sus dedos se enganchaban en la suelta cintura de los tejanos cortos y empezaban a sacarlos, junto con el tanga que llevaba debajo, lentamente sobre las caderas. Y allí se encontraba él, desnudo, excitado, con los ojos brillantes de hambre incontenible y furiosa necesidad. El penso para sus adentros que ninguna mujer lo habia hecho sentir esta nesecidad tan desenfrenaba esta acostumbrado a volverlas locas no lo contrario, y asombrosamente le agrado la sesacion.
Trémulos dedos se deslizaron sobre los hombros cuando trató de obtener fuerza en los brazos para apartarlo, para apartarse de la tentación.
_Soñé contigo._
_. Soñé con tu beso, tu sabor. Soñé con cada maliciosa fantasía que un hombre puede tener sobre una mujer durante estos meses. _
Su voz se intensificó cuando arrojó los tejanos y las bragas al suelo, y los ojos se agudizaron con enojado deseo al ver lo hambrienta que estaba ella y preparada para el.
_ Muchas noches, ¡maldita sea! Una jodida noche y no me diste la oportunidad de repetirlo. ¡No me diste la oportunidad de demostrar que podía darte todo lo que quisieras y que eras jodidamente mía!_
Posesivo, dominante. Sus ojos se deslizaron sobre su cuerpo desnudo, calentando sus entrañas y enviando los jugos a derramarse entre los muslos. Bella sintió la preocupación en su cabeza, sintió la negativa nacida de un repentino conocimiento de que Edward no era lo que esperaba. Esto no iba a ser una aventura de la que podría alejarse de él, de seguro la mantendria por tiempo indefinido hasta que se hartara de ella o incluso peor, que consiguiera un reemplazo de ella. Por un instante no supo por qué el último pensamiento le pareció el peor. Edward no era un hombre que mantenía una amante por mucho tiempo. Jasper tenía razón, debía buscar la manera de salir de allí, él era malo, era peligroso y quería un objeto sexual y ella no pensaba ser el objeto de nadie.
_Sí, maldita sea _maldijo él, al verla por fin desnuda, sus manos le apartaron las piernas mientras él se deslizaba hábilmente entre ellas. Sus labios descendieron, con pasión y fuego, con un hambre azotadora contra la que no tenía defensas. Cuando la lengua pasó entre sus labios sintió la contundente presión, la cabeza caliente de su pene presionando contra los mojados pliegues de su vagina.
Cuando sintió moverse a Edward, estudiando la absorta expresión antes de deducir el punto dónde su mirada estaba trabada. Allí, entre sus muslos. Sus piernas estaban envolviendo los muslos de él, ampliamente extendidas, sus caderas en ángulo con el grueso eje de carne presionando dentro de ella.
_Tan dulce. Tan caliente._
Agitó la cabeza contra el cojín en el que estaba tendida, aturdida por el placer que empezaba a crecer dentro de ella. No, esto iba más allá del placer. Iba más allá de las palabras con las que Bella podía compararlo. Era como ser el centro de una llama. Ardiendo de éxtasis. Esto estaba mal, muy mal, pero no podía ni quería pararlo.
_Es tan bueno. _Observó. Miró Como el doloroso placer empezaba a llenarla.
_Despacio. _La sujetó cuando retorció las caderas, mientras luchaba por más. Una profunda caricia, un duro y lleno empuje.
_. Estás demasiado apretada, pequeña tigresa. Iremos despacio. Con calma._
_Antes no lo hiciste _susurró sintiendo la agonizante necesidad abriéndose camino en su organismo mientras levantaba la vista hacia él
_ Como antes, Edward. Todo tú. Todo en mí._ Las caderas de él se sacudieron, penetrando otro centímetro antes de controlar el impulso. Recordó la primera vez que se fundió en su cuerpo y sintió el estremecimiento en el. El tenerla inclinada sobre aquel sofá en el club era una imagen que lo había torturado varias semanas después.
_Fuiste salvaje esa noche_Susurró ella.
— ¿Cómo de salvaje? —Su mirada ardió con erótica hambre.
_No vacilaste. _Se llevó un dedo a los labios, humedeciéndolo, luego pintó el duró pezón con la humedad. Su mirada se deslizó hacia el movimiento antes de retroceder a los ojos de ella, más apasionados, más oscuros que antes.
_ Placer y dolor. _Respirando dificultosamente ante el recuerdo_.
_Y tú fuiste salvaje y ansioso._ Inclinó la cabeza hacia atrás cuando un entrecortado y ahogado grito abandonó sus labios con la penetración. A medias. Estaba enterrado en ella a medias, pero retrocedió rápidamente, sus músculos se abultaron mientras la agarraba por las caderas y se hundía en ella otra vez. En su totalidad. Bella se arqueó hacia él, sacudió las caderas, se retorció, serpenteando por el abrasador estiramiento, el doloroso placer y las extasiadas sensaciones la azotaron ahora como un fuego salvaje.
_ ¿Así? _ habló, pero no se detuvo. Fuertes manos la sujetaron debajo de él, las caderas empujando vigorosamente, la erección hundiéndose en su interior, extendiendo el fuego.
_ ¿Es eso lo que quieres?_ le gruñó, follándola ahora violentamente, acumulando sensación sobre sensación. Sus manos se cerraron en las muñecas de él mientras le sujetaba las caderas, la mirada clavada en él mientras sentía el sudor deslizándose por su cuerpo. No podía creer que hubiera caído en su propio juego de seducción a este punto dudaba que tuviera el control de nada incluso de su cuerpo que parecía que tenia vida propia ya que trato por todos los medios que controlar los espasmos que le producía cada una de sus envestidas y no logró que su cuerpo respondiera a sus mandatos.
_Así _jadeó, estremeciéndose bajo él, las manos deslizándose brazos arriba, tratando de alcanzar su cara. _Todo Como antes_
Esas palabras salieron de su boca sin poder detenerlas, solo lo supo cuando las escucho en su propia voz la cual esta distorsionada por la intensidad de la situación.
Y él lo supo. Un apagado gemido abandonó su garganta mientras iba hacia ella, sus labios cubrieron el pezón mientras Bella se perdía en el erotismo de ser poseída por Edward. Fuertes embestidas de cadera, los labios succionándole el pezón, las manos de ella aferradas a su pelo y tironeándolo sensualmente. La franja de tensión en su matriz empezó a intensificarse. Las caderas se flexionaron debajo de él, arqueándose mientras la tomaba con un hambre sin sentido, tomándola con fuerza dominante. Fue poseída. Tomada.
Dedos de fuego ondeaban y quemaban bajo su piel, y en unos segundos la conflagración la superó. El orgasmo que la desgarró le hizo gritar ante la intensidad de placer que corría a través de su cuerpo.
_Oh si, dios así _ Fue todo lo que sus temblorosos labios lograron articular
Estalló a través de ella; rompiendo las pocas defensas restantes alrededor de su alma como si liberaran más que la simple tensión sexual.
Se agarró a él, los brazos apretados alrededor de su cuello mientras se estremecía con cada espasmo de placer, sintiendo su liberación desgarrándolo, y gimoteando ante la recordada sensación de su semen pulsando dentro de ella.
Cuando se colapsó sobre ella, Bella dejó que un aliento cansado abandonara su garganta, sintiendo los músculos relajarse y aflojarse. El cansancio la inundó, y ella cedió. Porque era mejor ceder que pensar en qué había sucedido exactamente. Porque si tenía que pensar, entonces tendría que recordar. Y si tenía que recordar, entonces iba a invadirla el miedo. El miedo de perder su alma.
_Bella _entonces susurró su nombre contra su oído
Y ella espero a que siguiera hablando y solo escucho su alterada respiración que al igual que la de ella, hacía que su pecho subiera y bajara al mismo ritmo.
Se dejo llevar por la penumbra y pensó que mañana, mañana sería tan buen momento como ahora para buscar una salida a su situación.
Bella miró fijamente y con horror a la cama y al hombre tumbado torpemente en ella, mientras tropezaba al alejarse, el conocimiento del error que había cometido la noche anterior le retumbaba en la cabeza como el sonido de una pandereta.
Una y otra vez. Se cubrió la boca con la mano, los ojos completamente abiertos, el estómago revuelto con la asqueada comprensión de la enormidad del error. La equivocación y el hombre.
Ocupaba casi cada pulgada del espacio del colchón, sus poderosas piernas extendidas, los fuertes brazos moviéndose inquietamente como buscando... a ella.
Y la buscaría. El hombre era inagotable y se lo había dicho al oído antes de que ella por fin callera rendida por el ultimo orgasmo. Era suya, su propiedad y no la dejaría marchar, la tomaría de todas las maneras que se pudiera imaginar antes de dejarla ir.
No sabía cuando seria eso ya que él era una verdadera máquina de sexo, sin botón de apagado una vez había empezado. Y ella debería de acostumbrarse a estar siempre dispuesta a todas sus exigencias. Podía sentir el recuerdo de la noche anterior en cada centímetro de su cuerpo: los pechos, hinchados y sensibles por sus labios amamantando los tiernos picos, los labios despellejados y sensibles por sus besos y entre los muslos... Ese recuerdo casi la hizo caer de rodillas al deslizar la mirada hacia sus muslos, hacia la carne semi-erecta que se veía amenazadora y excesivamente grande, incluso sin estar completamente erecta. Sin embargo había entrado. Estirándola ampliamente, con un placer a menudo rayando el dolor. Se las había arreglado para meter cada centímetro de esa dura y férrea carne en su interior, eso la había destrozado de placer, la había hecho rogar por mas a pesar de que su mente le dictaba sus propias reglas.
Y él la había sometido con una fuerza que sacudió la cama y sus sentidos, arrojándola de un orgasmo a otro, dándole tal placer que había sido incapaz de negarse. Incapaz de negarle nada, hasta el final.
Se cubrió la boca con la mano cuando la impotencia la golpeo, la realidad de su situación una rabia inmensa se apoderó de ella en esos momentos al darse cuenta lo que había hecho con ella y lo que pretendía hacer. No, se dijo a sí misma, él no la sometería a sus caprichos, no se lo permitiría.
Tomo sus ropas de alrededor de la cama y comenzó a vestirse con rapidez al mismo tiempo que buscaba con la mirada la forma de salir de ahí, no pensaba esperar que se despertara para volverla a someter de la misma manera.
Se dirigió a la puerta y extendió la mano hacia la manija con el sentimiento de triunfo a flor de piel.
_Toca esa puerta y desearas no haberte cruzado nunca en mi camino_
escucho la voz a sus espaldas y en un acto reflejo ella tomo el pomo de la puerta y al mismo tiempo lo hizo girar, puso un pie fuera y se topo con algo similar a una pared que la hizo rebotar, ya que ella levaba el impulso de correr.
El golpe la hizo aterrizar en el suelo dentro de la habitación, inmediatamente un par de fuertes brazos la sujetaron de los antebrazos y la hicieron pararse en un solo movimiento como si ella no pesara nada.
Escucho una maldición pero no se giro, porque sabía quién lo había dicho, y estaba todavía aturdida por el golpe, y el impresionante hombre que tenía enfrente de ella.
_Que quiere que haga con ella_ pregunto Seth a Edward mientras este último se vestía. Se veía enfurecido.
_Suéltala y cierra la puerta por fuera, yo te llamare cuando quiera salir_
Él hizo lo que Edward le indico y salió de la habitación, en el momento en que la puerta se cerró Bella se giro, solo para encontrarse con la mirada enfurecida de Edward que casi podía sentir la tensión con la mano.
_Y dime, que pensabas hacer después de salir de aquí?_ pregunto con los dientes apretados.
El no permitió que contestara y arremetió con otra pregunta.
_Cual era tu gran idea para huir de mi? Volver a alguna esquina y abrirte de piernas a cualquier tipejo por un par de billetes? El tomo su billetera saco varios billetes y se los aventó encima.
_Con esto es suficiente para que te abras para mí?_ Ella parpadeo no creyendo su actitud tan arrogante, mas que se podía esperar de un sujeto como él.
Esa era tu gran idea de escape?_ ella retrocedió hasta que su cuerpo entero chocó con la puerta, y sintió su cuerpo temblar al verlo acercarse como un depredador acechando su presa.
_No me has dicho que es lo quieres de mi si lo que querías era sexo ya lo obtuviste anoche ahora solo déjame ir_ ella trato que su voz saliera lo más firme que pudo para que el no notara el temor que había en ella no quería darle la satisfacción de saber que la amedrentaba tan solo con su tono de voz.
_Que es lo que pensabas hallar ahí fuera?, eh contéstame, o es que no te fui suficiente anoche que necesitas de otra polla dentro de ti?._ al momento que el iba acercándose ella estiro su mano para intentar detenerlo, él la tomo de la muñeca y la coloco por encima de su cabeza azotándola contra la puerta, provocando un gemido de dolor por parte ella; ella intento golpearlo con la mano que tenia libre y él se la tomo en el aire y la coloco al igual que la otra por encima de su cabeza.
Ella lo miro con furia en los ojos queriendo decirle con ellos todo lo que le inspiraba en esos momentos.
_No tienes ningún derecho de mantenerme aquí contra mi voluntad y no eres mi dueño para decidir cuando o no puedo marcharme, así que será mejor que me sueltes o te denunciaré por secuestro.
El ahogo una pequeña risa que escapo de sus labios al escuchar la última frase.
_Se nota que estas errada pequeña tigresa, y no sabes con quien estas tratando, pero te voy a ilustrar con un poco de charla ilustrativa para tu conocimiento, y quizás de esa manera cambies tu trato hacia mí._
En grandes rasgos él le informo y le enumero las instituciones de gobierno que estaban bajo su poder, la cantidad de dinero involucrado y sus innumerables contactos en la ciudad y otros estados. Ella solo pudo mantener los ojos fijos en él intentando descifrar si mentía solo para atemorizarla, no podía creer a pesar de que Jasper se lo había advertido, que su poder fuera tan grande.
_Así que dime pequeña tigresa o debería decir Isabela, qué piensas hacer al respecto?, porque por el momento yo tengo unas ideas maravillosas para poner en práctica._
Dicho esto sujeto sus manos con una de las suyas y la mano libre la deslizo por su costado hasta el botón de sus cortos pantalones y luego bajo la cremallera de un tirón empujándolos hacia abajo, dejándola solo con sus diminutas bragas, en ese mismo instante ella se tenso y comenzó a forcejear con el intentando soltarse de su agarre.
_No te resistas ya te he dicho que eres mía para lo que se me plazca y en este momento se me place follarte, aquí sobre la pared, después de todo esto es lo que buscabas en las calles no es así? o ahora me vas a decir que nunca te lo hicieron de esta manera?._
El se desabrocho sus pantalones y dejo libre su erección dejando que chocara con su vientre para que ella notara lo duro que lo ponía el solo tocarla.
El se inclino un poco y tomo una de sus piernas la poso sobre su cadera antes de presionarla con su cuerpo a la pared, en el siguiente minuto le arranco las bragas provocando un grito de ella por la impresión y de un solo empuje se adentro en ella.
_El cielo_ Exclamo él al sentirse aprisionado por las paredes internas de su apretado centro.
Comenzó a empujar dentro de ella y al instante se tensó al no sentir respuesta alguna de ella. Su cabeza, que estaba inclinada sobre el hombro de ella, se giro para ver el rostro deformado de ella, no tenía un solo rastro de la pasión que le había demostrado la noche anterior si no todo lo contrario. Temor, pánico.
-Isabela? Pregunto él con cautela al mismo tiempo que le soltaba las manos.
_Por favor, no _ fue lo único que pudo decir antes de largarse en sollozos ahogados por una de sus manos.
Él se salió de ella al mismo tiempo que se alejaba de ella como si fuera una enfermedad contagiosa, ella le tenía miedo.
Él era todo lo malo que había en el mundo pero jamás tomaría a una mujer en contra de su voluntad, por dios! él no era un violador, tenía en mente mantenerla con él bajo amenazas tal vez, pero sabía que como la primera vez, ella sucumbiría a su juego de seducción. En ese instante decidió dejarla descansar un momento, para que se calmara, no le gustaba ver llorara a las mujeres.
_Vaya, veo que después de todo solo eres un pequeño gatito asustado, me gusta que las mujeres lloren y griten de placer en mis brazos no que se derrumben en llantos depresivos, te dejare para que te calmes, analices la situación y te des cuenta cuál es tu lugar aquí, alguien te traerá ropa y comida en un momento._
Él le habló a Seth, el cual le abrió en seguida, salió a zancadas de ahí, huyendo de ese mar de sentimientos derramados por el llanto, lo que menos quería era involucrarse sentimentalmente en estos momentos, pensó por un momento en dejarla ir para evitar se problemas pero en el mismo instante que lo pensó, su cuerpo lo rechazó, todavía estaba duro por no haber obtenido su liberación decidió dirigirse a su oficina, sabia que Lauren bien podría ocuparse de su problema, volvería mas tarde por la noche para seguir disfrutando de su pequeña tigresa, esperaba encontrarla más tranquila y dispuesta para complacerlo.
Emmett se encontraba en su oficina redactando el informe de una de las redadas que se habían hecho donde había caído algunos minoristas de la ciudad, sabía que no era mucho para lo que había detrás de todo, pero también sabía que era algo para las escuelas y adolecentes victimas de el trafico de drogas en cada esquina de la ciudad.
Se puso a rememorar la llamada de jasper habian pasado muchos años desde que habian hablado, aun sentia esa presion en el pecho de sus ultimas palabras ¨tu la mataste¨habian sido las ultimas palabras de jasper antes de darse la vuelta y dejarlo en medio de su propio odio asi mismo.
Era estraño que despues de tanto tiempo el lo buscara para pedirle un favor.
Su teléfono sonó y frunció el ceño al ver que no era un número conocido, aun así decidió contestar, sabia que la mayoría de veces sus chivatos lo contactaban de números que no pudieran ser interceptados.
_Mc Carty_ contesto con el timbre de voz que lo caracterizaba.
Escucho un largo suspiro del otro lado de la línea antes que una débil voz se escuchara.
_Jasper me dijo que tu podías ayudarme, necesito ayuda, me han secuestrado_
Emmett se paro en el mismo instante que escucho el nombre de Jasper ser nombrado por la débil voz, miles de recuerdos que pensó que habían sido enterrados años atrás volvieron a su mente como una avalancha.
La débil voz lo saco de sus pensamientos.
_Bueno? hay alguien ahí? por favor necesito ayuda_ se oyo la voz al otro lado de la linea lo que lo saco de sus pensamientos.
_Si aquí estoy, quien eres y de qué diablos estás hablando?_
En ese momento se escucho el característico sonido que anunciaba que la línea estaba muerta.
Emmett se dejo caer en el sillón sin saber qué diantres estaba pasando, saco su cartera y tomo una tarjeta de un investigador privado, marcó el número y la voz que le contesto lo volvió a retornar a muchos años atrás.
_Jasper, soy Emmett, necesitamos hablar, una chica me llamó pidiendo ayuda y hablando de secuestro, menciono tu nombre_
se escucho un largo silencio y después una puerta ser azotada.
_Voy saliendo, donde te encuentro?_
Bella sintió un ligero alivio al colgar ya que sabía que al menos una persona sabia donde se encontraba, por fortuna él no le había quitado su bolso y dentro traía su móvil, tuvo que colgar al escuchar la puerta abrirse, solo le dio tiempo a aventar el móvil debajo de la cama, antes de que él entrara.
_Muy bien pequeña tigresa en que estábamos? _
Ella lo vio acercarse al mismo tiempo que se deshacía la corbata y se desabotonaba la camisa.
Supo que esta vez llorar no le serviría de nada, solo le quedaba el Consuelo de que tal vez vendrían en su rescate.
Ok a quien no le gustaria ser raptada por semejante ejemplar?
Pido 1era.
como les parecio el capitulo trate de no tardarme mucho esta ves, poco a poco ire haciendolo mas rapido ya tengo la idea del siguiente cap, lo voy escribiendo sobre la marcha, asi pasiencia.
muchas gracias Nuria por tus consejos, nos vemos pronto.
Dejen rew, ya saben que es el unico pago que recibimos y ademas me interesa sus comentarios los leo todos, y los tomo en cuenta.
Cualquier sugerencia puden mandar PM. o dear rew.
espero me dejen rew diciendo que les parecio.
xoxo.
