Bueno gracias a quienes me dieron sus buenas vibras para que me mejorara y sus reviews. Y por supuesto un gran agradecimiento a Crystal Violeta, feel the music, The Saku, VanessaLaUnicorn, Naomi de Aldebaran, Rose Black Dragon, pauoromarsh, Dragonazabache, Guest, Karai Saki y Haoyoh Asakura y el continuo apoyo de quienes leen esta historia por si se me quedo alguien en el tintero pido disculpas. Ojala les guste. De todas maneras las invito a seguir adelante y sigan leyendo.

Disclaimer: Ninguna de las tortugas me pertenece. Solamente las nuevas criaturas y el nuevo villano de esta historia y así también los nombres de ellos.

Chapter 6: Verdadera Identidad.

Limbo

La muerte miraba a Leonardo quien yacía a sus pies con los ojos llenos de dolor y agonía. Lo que le estaba pasando era su castigo por haber hablado con ShinKameskra. Le daría una gran cantidad de dolor en su plano para cuando lo regresara a la tierra Leonardo no olvidara que trabajaba para él y por lo mismo no podía divulgar nada sobre lo que hacía y que no hacía.

-Oh Leonardo….pobre criatura mutante…pobre estúpido que se deja manipular…has quebrantado una regla de quienes trabajan para mi…una regla de nunca hablar de mí con alguien que es pura maldad…a pesar de que te torturen…no puedes mencionar nada…eso es considerado ayuda…-Leo dio un quejido largo mientras cerraba los ojos. Su cuerpo lo sentía en fuego vivo, su propia carne se abría y sangraba. Sabía que no era su cuerpo físico sino su alma la que estaba sufriendo, pero aun asi dolía terriblemente.

-Yo…yo…no…no s-sa…bia…-Musito intentando mantener en control su cuerpo. Pero la muerte simplemente empujo aun mas su mano hacia Leo la cual no lo tocaba y Leo dio otro grito más de dolor-Aaaahhhh….mmmmm….ngh….-Leo solo podía articular.

La muerte desvió la mirada despreocupadamente mientras seguía haciendo sufrir a Leo. Lo único que se oía eran los gritos de dolor de la tortuga de azul quien veía como debajo de su cuerpo una gran cantidad de sangre comenzaba a crear un charco. La muerte parecía no quedar satisfecha con el dolor que le estaba dando ya que continuaba lastimándolo y cortándolo sin importar la profundidad de las heridas que le infligía.

Celda de la nave de ShinKameskra.

Donatello no sabía qué hacer por Leo. Su hermano seguía sin responder ante los intentos de resucitación que él y Raph le estaban dando, pero los minutos seguían pasando, y Leonardo seguía sin respirar o su corazón sin emitir algún latido. Sus ojos se llenaban de lágrimas al ver el cuerpo sin vida de su hermano mayor ante él. Un poco más atrás podía percibir los llantos de su hermano menor y al otro lado del cuerpo frio de Leo, un Raph con el rostro palido y surcado por el dolor. Que a pesar de no querer mostrarse débil frente a sus dos hermanos menores se notaba a simple vista.

-C-como…como...paso es-esto…-Musito Mikey mientras hundía su cabeza sobre el plastrón de Leonardo al tiempo que un llanto incontrolable sacudía su cuerpo.

Raph tragando saliva que sentía como si fuera una piedra que pasaba por su garganta tomo aire-Leo…él nunca se rendiría…no de esta forma…-Farfullo intentando de controlar sus emociones erráticas del momento. Su corazón latía con fuerza en su pecho, su piel la sentía fría y húmeda y el aire apenas era capaz de pasar a sus pulmones. Todo parecía una pesadilla, la misma pesadilla que los había azotado un año atrás cuando Leo murió frente a ellos y revivió horas después. Esperaba que esta vez pasase lo mismo. No podía imaginar una vida sin su hermano mayor. No ahora que se llevaban mucho mejor que antes.

Donnie volvió a tomar el pulso en la muñeca de su hermano mayor. Esperando unos segundos volvió a no sentir nada. Mascullando una maldición por lo bajo continuo con su labor de resucitación con la ayuda de Raph.

Mikey miraba los esfuerzos de sus dos hermanos en traer de regreso a Leo a la vida, pero mientras los minutos seguían pasando era menos probable que su hermano estuviera vivo. Además podía notar el cansancio en Donnie y Raph, ambos habían sido torturados de maneras terribles y aun estaban recuperándose. En eso un sonido en la puerta los hizo detenerse. Alguien venia por ellos.

Pasillo de la nave de ShinKameskra.

-No sé por qué demonios decidiste cambiar el plan en el último momento, yo no sirvo para esto, la última vez que intente rescatar a los chicos cause mas líos que otra cosa, casi nos descubren por mi culpa…-Mascullaba Casey detrás de Usagi.

-No te preocupes Casey-san, decidí que era mejor de esta manera dado que ambos somos menos detectables ante la seguridad de esta nave-Replico el conejo mientras veía una puerta que le pareció sospechosa. Dos guardias cuidaban la entrada a esa habitación. Usagi frunció el ceño, algo había en esa habitación que merecía ser cuidado. Acercándose con cautela se detuvo antes de que los guardias los vieran.

Celda de la nave de ShinKameskra

Donnie con lágrimas en los ojos miro como la puerta se abría y dos figuras que pensó nunca más volver a ver aparecieron frente a ellos.

-U-Usagi…Casey…-Murmuro el ninja de morado mientras ambos personajes ingresaban a la celda. Los ojos de Usagi miraron con terror lo que tenía frente a él, sus amigos estaban muy heridos y Leonardo yacía en el suelo sin dar señales de que respiraba. Al notar las lágrimas en los ojos de los otros chicos, lo que temía se volvía realidad.

-¿Leonardo-san…esta…?-No podía terminar esa frase, no podía imaginar que su mejor amigo estaba muerto.

-No es hora de platicar, debemos movernos antes que las bombas que instale en los pasillos exploten-Insistió Casey al tiempo que ayudaba a las tortugas a ponerse de pie. Raph fue quien se encargo de cargar el cuerpo sin vida de Leo. Al menos le darían un entierro digno a su hermano. Nunca lo dejaría en ese sitio a ser usado como ese monstruo había usado a Shredder y Karai. Usagi detrás de ellos se encargaba de proteger la retaguardia pero en sus ojos se podían apreciar lágrimas de tristeza por la pérdida de su mejor amigo. Raph bajo la vista hacia Leo quien parecía estar dormido, pero la frialdad de su piel le recordaba que ya no estaba con ellos.

Limbo.

La muerte seguía torturando el alma de Leonardo sin piedad mientras la tortuga gritaba una y otra vez de dolor, una gran poza de sangre bajo su cuerpo le indicaba que la tortura debía ser horrenda, había partes de su cuerpo que ya no sentía. Sabía que todo era en el plano espiritual, que lo que estaba siendo dañado era su alma y no su cuerpo físico, pero aun asi dolía terriblemente. Deseaba que se detuviera, que lo dejara en paz, que lo dejara de molestar y mandar. La tortura que estaba recibiendo era algo que no creía que alguien como la muerte daría. Se suponía que la muerte debía encargarse de otras cosas, no de lastimar almas que no podían defenderse en su territorio. Su consciencia lo estaba dejando por octava vez en lo que llevaba en ese sitio bajo tal acto cruel. Escucho pasos a la distancia. Alguien se estaba acercando. A pesar de su debilidad, en momentos como esos eran cuando todos sus sentidos se abrían. Pero podía darse cuenta que la muerte no se había dado cuenta de la otra entidad que se aproximaba hacia ellos.

-¡Parca!-Dijo la voz distorsionada de la nueva presencia que se había detenido a unos escasos metros de ellos-¿Qué se supone que estás haciendo con esa alma?-Pregunto sonando enojado.

La muerte se detuvo al instante y miro a Leonardo quien tenía sus ojos cerrados. Suponiendo que estaba inconsciente, ya que no emitía ningún grito a pesar del daño que seguía recibiendo volteo a ver al nuevo visitante.

-Maestro…eh…yo…-Leonardo frunció el ceño. Era idea suya o la muerte como él creía había llamado a la nueva presencia maestro… ¿Qué significa todo esto? Pensó Leo sin entender nada.

-Te di la orden de dejarlo vivir…. no es necesario que alguien quien se ha encargado de salvar… en innumerables ocasiones el planeta tierra…. este aquí… hay un peligro mayor y tu estas aquí… perdiendo el tiempo…-Leo ahora comenzaba a comprender. Quien se decía ser la muerte no era quien decía ser, pero aun asi tenía un gran poder en su persona. Ese tal Parca se había encargado de llevarlo allí y torturarlo de la forma más terrible que había conocido. Debía hacer algo para decirle al maestro de ese Parca lo que estaba haciendo antes de que hiciera algo mucho peor.

El ahora Parca asintió-Lo sé maestro… enseguida lo mando de regreso… a la tierra-Murmuro bajando la cabeza ante la presencia que se imponía ante él. Este último asintió y se alejo. La Parca maldijo a lo bajo-Maldición… no creí que regresaría… tan pronto, ese maldito… de la muerte… siempre dando órdenes… porque no nos deja entretenernos… un poco con estos… miserables, ellos deben…. encargarse de buscar las… almas de quienes terminan muriendo… por sus peleas no yo… por su culpa he tenido que recoger… tantas almas que perdí… la cuenta…-Leo escucho que decía. Sin más Leo sintió que era absorbido por algo que no podía reconocer. Aun no abría los ojos ya que no quería que supiera que había escuchado todo-No…he terminado…contigo Leonardo…por un tiempo…mas seguirás…siendo mi juguete…-Con lo ultimo Leo sintió que ya no estaba en el limbo. Sentía que caía profundamente en un abismo interminable. Su dolorido cuerpo comenzaba a apagarse y su consciencia lo abandono.

Pasillos en el hangar de naves de ShinKameskra.

Los chicos seguían avanzando. Traximus había puesto un pasillo de conexión entre su nave y la de ShinKameskra para que los chicos pudieran avanzar sin problemas. Al acercarse a ella una gran cantidad de soldados los rodearon. Casey saco su bate de beisbol y miro a los soldados. A simple vista podía decir que eran más de lo que podía contar. Tragando saliva sus ojos dieron con sus amigos, todos tan heridos que apenas podían permanecer en pie. Raph, su mejor amigo cargando el cuerpo de Leo. Todo no parecía tener un sentido.

-Creyeron que los dejaría ir tan fácilmente criaturas débiles-ShinKameskra apareció en medio de los soldados. Casey hizo un gesto de disgusto. Ese extraterrestre era más feo de los que él había visto-No dejare que se lleven a mis experimentos, no cuando uno de ellos me puede dar lo que quiero…-Empezó a decir. Pero un disparo entre los chicos y los extraterrestres formo un campo de energía. Usagi miro hacia la dirección de donde había salido el disparo y se encontró con Traximus quien sostenía un arma enorme entre sus manos.

-Pueden tener cuanta tecnología quieras maldito devorador de planetas, pero jamás podrás igualar la tecnología de mi especie-Con eso los chicos subieron a la nave y se comenzaron a alejar.

Casey miro a Traximus con asombro-Realmente nos salvaste el trasero, amigo-Murmuro sentándose con total agotamiento en un asiento de la enfermería de la nave.

-Nunca dudes de mí poder armamental y tecnológico pequeño amigo-Replico Traximus mirando como Splinter y April quienes había unido su nave a la de ellos se encargaban de examinar a los chicos.

Splinter reviso por segunda vez el pulso inexistente en su primogénito-¿Qué sucedió?-Pregunto intentando no sonar desesperado por lo que estaba viendo ante él.

Raphael haciendo un gesto de dolor al recostarse en una camilla suspiro-No sabemos, de pronto dejo de respirar y su corazón de latir…no pudimos hacer nada para traerlo de regreso a este mundo…lo siento maestro…todo fue nuestra culpa…-Su voz fue perdiendo fuerzas al tiempo que comenzaba a llorar sin poder controlarlo. En las otras camillas Mikey y Donnie lloraban desconsoladamente lo que estaba pasando con Leo.

Splinter cayó de rodillas sintiendo como las lagrimas mojaban sus mejillas y una gran tristeza de plantaba en su corazón.

Leonardo podía oír los llantos de sus hermanos y de… ¿Padre? Pensó sintiéndose sorprendido con lo que estaba oyendo. Era imposible que ese ShinKameskra capturara a su padre. ¿Qué había ocurrido mientras estuvo fuera de su cuerpo? Comenzó a abrir los ojos. No se encontraba en la celda ni en la habitación donde lo había torturado. Parecía una enfermería. Su padre estaba a su lado tomando su mano mientras lloraba con amargura. Leo frunció el ceño. No entendía nada. Pero lo más importante era decirle a su familia lo que estaba pasando con la falsa muerte y lo que estaba haciendo con él. Pero antes de que sus labios se movieran o pudiera pronunciar el nombre de alguno de sus hermanos o el de su padre, un dolor inmenso cubrió su cuerpo. Unos gemidos salieron de sus labios. Su cuerpo dolía terriblemente, podía sentir como las heridas que su alma había experimentado estaban lastimando su cuerpo físico. El dolor era tanto que sus ojos se nublaron, su mente no podía procesar nada, su voz no salía y no podía ni siquiera gritar.

-¡LEO!-Gritaron todos al mismo tiempo cuando se dieron cuenta que la tortuga de azul había emitido unos gemidos bajos. Donnie sin importarle su actual estado se acerco a su hermano y para horror de todos. A la vista de ellos, en el cuerpo de Leonardo comenzaron a aparecer heridas profundas y que empezaban a sangrar profusamente. En pocos segundos la camilla donde yacía Leo estaba manchada de sangre y enormes gotas caían al suelo haciendo un charco del vital elemento.

April saco unas gasas y comenzó a presionar las heridas que el cuerpo de Leonardo estaba creando. No podía creer la cantidad de heridas que aparecían de la nada en el cuerpo de su amigo. Pero sin importar lo que costara tenía que salvarlo a toda costa.

-Donnie no te muevas, también estas muy herido y necesitas que te curen si quieres ayudar a tu hermano-Dijo April mientras veía como Splinter intentaba de curar las heridas de su hijo de morado sin lograrlo por lo mucho que este se movía.

El ninja de morado movió la cabeza a los lados-No puedo, mi hermano estaba muerto y ahora que regreso está sufriendo terriblemente, no puedo quedarme de brazos cruzados y no hacer nada por ayudarlo-Mascullo molesto por todas las circunstancias que llevaron a lo que estaba pasando frente a sus ojos.

-Don…si no te calmas tendré que usar la fuerza bruta en ti-Ordeno Raphael mientras Usagi atendía sus heridas. Podía notar por la mirada del samurai que estaba muy preocupado por el bienestar de Leo.

Leonardo tenía los ojos cerrados pero podían sentir que respiraba, no tan bien como quisieran pero era signo de que estaba vivo. No en tan buenas condiciones como para explicar que le estaba sucediendo pero al menos su corazón latía. Pero las extrañas heridas en su cuerpo causaban un interrogante que nadie podía responder y era ¿Quién había causado esas heridas en el cuerpo del joven líder del clan Hamato y cuándo sucedió todo eso? Esas preguntas debían esperar hasta tener estabilizado a Leo quien seguía emitiendo quejidos de dolor. Habían podido detener la hemorragia, pero la sangre perdida era considerable. Leonardo necesitaba una transfusión y pronto.

Nave de ShinKameskra.

-¿Cómo no pudieron detener a dos simples criaturas?-Pregunto a los dos guardias que había puesto frente a la celda de las tortugas. Ambos guardias no supieron que contestar-Eso pensé-Mascullo sacando su mano de uno de sus bolsillos y sus dedos transformados en garras cortaron el cuello del más cercano-Ahora tom busquen a mis experimentos, los quiero de regreso ahora mismo-El guardia restante asintió y se puso de pie-Si llegas sin ellos, correrás la misma suerte-Dijo apuntando el cuerpo del guardia degollado a sus pies.

-Si mi señor-Con eso el guardia fue en busca de Shredder y Karai para salir en búsqueda de los prisioneros. Pasando por la sala de control, se podía ver como ciudades destruidas estaban infestadas con Lostherins o mejor conocidos como devoradores de seres vivos que todos temían. Capturaría a las tortugas o perecería en el intento. Con esa idea en mente se dirigió donde los dos anteriores experimentos esperaban.

To be continued….

Lo lamento por la tardanza, pero he estado más ocupada de lo que pueden pensar. Pero aquí tienen el capítulo que espero sea de su agrado querida (o) lector. Gracias por leer y dejen review. Me mantienen escribiendo para ustedes. Y dejen sus comentarios.