''Capitulo 6: No puedo''
Ya había llegado la tarde y Quinn en breves estaría en casa de Rachel, esta ordeno su cuarto y toda la casa, se ducho, se cambio de ropa y creó un ambiente relajado para que la rubia estuviera lo más cómoda posible. Había preparado una película para ver y después pedirían un poco de comida rápida para cenar, era viernes y aprovecharía para invitarla a dormir ya que los padres de Rachel pasarían todo el fin de semana fuera. La morena estaba preparada delante del espejo de su habitación ''Bien… vamos, ahora no puedes fallar.''
Sonó el timbre y la morena bajo con calma por las escaleras, abrió la puerta de entrada y puso una gran sonrisa.
Q: Hola… -Estaba emocionada y se puso muy nerviosa cuando vio esa sonrisa por parte de la morena que desde su punto de vista, podía mover las aguas del océano.
R: Hola! Pasa, no te quedes ahí. –Se echo a un lado para que ingresara en la casa.
Q: Bueno… ¿Y qué tienes pensado? –Intento ocultar su alegría mientras entraba por la puerta.
R: Había pensado en ver una película y tal vez pedir comida rápida para que te quedaras a cenar… si puedes claro, mis padres se han ido a pasar el fin de semana fuera.
Q: Si, vale me encanta pasar tiempo contigo… -Se puso colorada y agacho un poco la cabeza. –Aunque… nuestra relación haya sido un poco ''violenta'' últimamente… -No pensó lo que decía y después de decirlo se arrepintió.
R: Quinn… mírame a los ojos. –La rubia alzo la cabeza. –Lo siento, lo siento mucho… te prometo que no volverá a ocurrir. –La abrazo inesperadamente muy fuertemente.
Les paso lo que les había sucedió por la mañana, estuvieron un rato largo agarradas fuertemente. Rachel rompió el momento.
R: De verdad me siento la peor persona del mundo por el trato que te he dado últimamente… -Decía deshaciendo el abrazo. –Realmente quiero que me ayudes a salir de la mierda en la que me he metido Quinn…
Q: No hace falta que me lo pidas siquiera, te ayudare. –Le agarro las manos. –Las dos saldremos de esta pero quiero que me respondas a todas las preguntas que te haga con sinceridad. –La miraba a los ojos con intensidad.
R: Claro. –Sonrió. –Eres tan importante para mí en este momento. –El plan había comenzado e iba a ir a por todas.
Q: Ammm… -No sabía que decir.
La morena agarro la mano de Quinn mientras le sonreía y subieron juntas hasta la habitación, cerraron la puerta una vez dentro.
Q: Bien… -Estaba muy nerviosa, jamás imagino estar en la habitación de la morena.
R: Te quiero dar algo… -Abrió un cajón y saco una caja. –Ven… siéntate. –Hizo un gesto hacia la cama y ambas se sentaron en ella, una al lado de la otra.
R: Quiero que te deshagas de ella. –Le entrego la caja. –Puedes mirar si quieres…
Q: Vale… -La miro con ternura y abrió la caja. –Vaya, veo que aquí hay mucha artillería… -Se puso tensa al descubrir lo que había dentro, no podía evitarlo cada vez que pensaba que SU Rachel tomaba esas sustancias que poco a poco la destrozarían.
R: Quiero que te la lleves y la tires por ahí… No lo quiero cerca, no quiero ser la persona en la que me transforman… -Miro hacia abajo y pudo notar que el ambiente se volvía tenso con Quinn.
Q: Creo que debemos ser sinceras la una con la otra ahora… Rach… te tengo un poco de miedo. –La morena la miro. –Tengo pánico… de que de repente me trates como si fuera una basura o me pegues una paliza… -Estaba abriéndose por completo a la morena. –No me explico cómo pudiste ser capaz de hacerle eso a esa pobre chica. –Sus ojos se tornaban llorosos.
R: Por favor Quinn, no me digas eso. Yo no soy esa… te prometo que nunca volverá a pasar nada parecido, ni a ti ni a nadie. –Suspiro. –Me arrepiento mucho de lo que hice esa noche… el golpe que te di… de verdad… me dolió mucho más a mí que a ti. –Le acaricio el pelo con mucho cariño y la rubia cerró los ojos. –Pregúntame lo que quieras, te responderé con toda la sinceridad del mundo.
Q: El primer día que nos encontramos en el baño y que tu me… Ese día, ¿Ibas drogada? –Empezó a preguntar.
R: Si. –Agacho la cabeza. –Acababa de tomar unas pastillas que Jack me había dado en el aparcamiento.
Q: Vio que la morena iba a responderle a todo y que iba a ser sincera. -¿Te drogas a menudo?
R: Al principio no mucho, ahora… bastante.
Q: ¿Qué drogas tomas? –Quería hacerse una idea de las sustancias que tomaba y muy a su pesar si tomaba Heroína y drogas pesadas, debería comunicárselo a sus padres.
R: Suelo consumir Cannabis preferentemente luego… pues… Estaxis y Anfetamina solo los fines de semana y algún que otro dia… muy pocas veces cocaína. -Alzo la vista y la miro mientras sus ojos se llenaban de lágrimas.
Q: ¿Metadona y Heroína? –Pregunto duramente.
R: Solo he tomado una vez Heroína… -Vio como la rubia se puso de pie y suspiro mientras se cruzaba de brazos. –Te lo pro… Vale, vale… he tomado más de una vez pero no me dejes sola por favor… -Se puso de pie a su lado.
Q: Se giro bastante enfadada. –NO ME VOY A IR RACHEL, NO TE VOY A DEJAR SOLA… PERO ¡EN QUE COJONES ESTABAS PENSANDO! ¿EN ESTA CAJA NO ESTA TODO, VERDAD? –La morena negó lentamente mientras agachaba la cabeza. –¡DAMELO RACHEL, DAMELO TODO! –Suspiro y se tranquilizo, sabía que esas no eran maneras de hablarle y más cuando ella se estaba liberando.
Rachel fue hasta su armario y quito las zapatillas que había puestas en el lateral para dejar ver otra caja pero esta vez de metal y un poco más pequeña que la anterior que había allí. La cogió y se la dio.
R: Esto es todo. Te lo prometo.
Q: Ahora… vamos a tirarlo todo por la taza del váter. –Le dijo muy tranquilamente.
R: Creo que lo mejor será que me dejes algo…
Q: ¡¿Qué QUE? RACHEL, NO! ¿ME ESCUHAS? NUNCA… NO ME VENGAS AHORA CON ESTAS… -La morena le interrumpió.
R: Déjame solo la María, no necesito nada del resto… Quinn mírame no voy a poder quitarme la adicción de repente joder… ¡SOLO QUIERO QUE ME DEJES LA PUTA MARIA! ME ESTOY PONIENDO NERVIOSA… ¡POR QUE YA ESTOY CON EL PUTO MONO! –Suspiro y escondió sus manos un poco temblorosas.
Q: Sabes el esfuerzo que estoy haciendo para no decírselo a tus padres… y si yo no puedo con esto, y si no puedo ayudarte… -Rachel volvió a interrumpirla.
R: Voy al psicólogo… se que ella también me va a ayudar. –Dijo totalmente convencida.
Q: Vale hagamos una cosa… tiraremos todo excepto la Marihuana que me la quedare yo. –Dijo firmemente. –Yo te suministrare cuando lo necesites… vendré a tu casa… tu iras a la mía e incluso podremos quedar en sitios alejados, te iré reduciendo la dosis poco a poco, hazte la idea de que soy como una especie de ''medico'' de una de esas clínicas.
R: Asintió. –Vale, doctora. –Y sonrió como pudo.
Q: Vamos al baño y lo tiramos. –Le dio la mano y fueron juntas hasta situarse frente el retrete.
R: El cannabis está en la caja de cartón. –Se la señalo y Quinn la abrió, cogió la bolsita y se la guardo en uno de sus bolsillos.
Q: Pues ya todo esto es para tirar. –Sonrió y ambas se pusieron de rodillas frente a la taza.
R: Vamos… -Empezó a coger las bolsitas y vaciarlas.
Quinn ayudaba a Rachel hasta que solo faltaba una bolsita por vaciar y decidió que lo mejor sería dejárselo a la morena, dar ese paso significaría algo muy grande y sería muy importante para ella.
La morena no pudo llorar cuando vacio la ultima bolsita.
Q: Eh… vamos… tranquila. –La abrazaba mientras se levantaban y se dirigían a la cama para volver a sentarse. –Deberías dejar de llorar porque aun tengo preguntas que hacer. –Dijo agarrando su mano.
R: Vale, lo siento… es solo que… no se qué va a pasar conmigo ahora. –Se limpiaba la cara y ojos. –Continuo preguntando dijo una vez un poco recuperada.
Q: ¿Quién es Jack? ¿El que te suministra la droga? –Al fin sabría quien era el chico al que Rachel le metía la lengua hasta la campanilla el primer día de curso.
R: No, el era un… folla amigo, manteníamos relaciones sexuales sin tener una relación, es mas solo era sexo. –Respondió sincera como le había prometido a la rubia.
Q: Eso a Quinn le sentó como un baño de agua fría pero se recompuso y siguió. –Hablas en pasado… ¿Eso quiere decir que ya no lo es?
R: No, no es nada mío ahora. Desde que Rory murió no he salido mucho y la única persona con la que hablaba era… el que me pasaba las cosas.
Q: ¿Quién es Rory exactamente? –Pregunto curiosa, solo sabía que era un chico que había muerto trágicamente de sobredosis en el parque.
R: Es un chico que me presento Taylor una vez. Taylor era otra persona con la que tenía relaciones, estábamos en su tiendo y llego el chico y bueno… empezamos a hacernos muy amigos y salir por ahí, el no conocía mucha gente y las pocas persona a las que conocía eran amistades que teníamos en común. Era la única persona con la que podía hablar, como un hermano… no se… le tenía mucho cariño y a veces era el único que me comprendía de la misma manera que otras tantas me regañaba por que no estaba haciendo lo correcto. Siempre era tierno conmigo y pese a conocerme muy bien y de haberme visto actuar de maneras poco convenientes… estaba ahí, siempre. –No pudo evitar que sus ojos se llenaran de lagrimas. –Hasta que esa noche…
Q: Vale… -Sonrió. –Estoy segura de que era un chico realmente especial.
R: Y tanto… Era irlandés –Rio. –Podría haber sido un ser mágico y no habernos enterado. –Ambas rieron y entonces Quinn formulo la última pregunta.
Q: Esta es la última… ¿Le debes dinero a la persona que te suministraba las sustancias? –Parecía una pregunta tonta pero ambas sabían lo que pasaba cuando a alguien que se dedicaba a mover droga le debías dinero, era mejor evitarlo.
R: No… todo lo que compraba lo pagaba. –Dijo muy tranquila. –Estás segura de que no quieres preguntar nada mas, no me importa responder.
Q: No, sinceramente no voy a preguntar qué te ha pasado por que confió en que me lo cuentes cuando estés preparada. –La miro. –Voy a ayudarte a cambiar y ya se lo que tenía que saber, a si de simple.
Empezaron a charlar de cosas tontas, hacer broma y cotillear de todo lo que en el instituto estaba pasando después todo lo que había ocurrido, pusieron la película y no le hicieron ni caso ya que estaban haciendo el tonto constantemente sobre todo Quinn que estaba logrando que Rachel riera como hacía mucho tiempo que no lograba hacerlo. Termino la película y ellas decidieron que era el mejor momento para pedir la cena.
R: ¿Qué quieres para cenar? –Pregunto con un poco de nerviosismo, no quería decírselo a Quinn pero su cuerpo necesitaba lo que en ese momento estaría viajando por las alcantarillas.
Q: Lo que tú quieras, me da igual. –Dijo sonriente mientras intentaba hacer malabares con dos manzanas.
R: ¿Te apetece una pizza? –Le apetecía mucho y cuando vio a la rubia asentir llamo y la encargo. –En 30 minutos esta aquí.
Q: ¿Tú no eras vegetariana? –Pregunto curiosa.
R: Tu lo has dicho ''Era'' no se… ahora como carne. –Le quito una manzana de la mano a la rubia. –Me vas a marear las manzanas. –Rio.
Q: Puedo preguntarte algo…
R: Si, ya lo hemos hablado pregunta lo que quieras.
Q: ¿Por qué ahora? ¿Es por Shelby? –La morena se puso tensa y Quinn lo noto. –Lo siento, no debí haber preguntado.
R: Deberíamos ir abajo y esperar allí la comida. –No espero a la rubia y se bajo.
Quinn no tardo en bajar maldiciéndose por la pregunta, no paraba de darle vueltas al cambio de actitud de Rachel. Habían pasado una tarde al principio para nada agradable debido a la situación pero las dos últimas horas habían sido geniales, todo se había ido al traste por qué no supo medir su pregunta.
Estaban abajo sentadas en el salón haciendo zapping en la tele y Rachel al fin hablo.
R: ¿Has hablado con ella? –Pregunto sorprendiendo a Quinn.
Q: Si. –Fue sincera ¿Por qué iba a mentirle? –Me ha dicho que me dejara ver a Beth siempre y cuando mi comportamiento siga siendo tan bueno. -Hubo un silencio de 20 segundos. –Le he dicho que no quiero verla. –Pudo ver como Rachel la miro completamente sorprendida.
R: No lo entiendo… no… ¿no quieres a tu hija? –La miro.
Q: La quiero demasiado y por eso no quiero hacerlo, Shelby ahora está aquí pero según me ha informado Puck no tiene plaza fija… eso quiere decir que en cualquier momento se larga, no quiero volver a perderla, eso es todo. –El rostro de Quinn se tornaba serio.
R: ¿Sabes lo que significa que tu madre no quiera saber nada de ti?
Q: Me encantaría formar parte de su vida pero es imposible. –Miro a Rachel y le toco el hombro. –Pase lo que pase una madre jamás olvida a su hija… aunque la de en adopción. –Fue interrumpida por la morena.
R: A mí me vendió, para pagarse sus gastos e irse a New York. –Sonrió con ironía. –Me olvido nada mas coger el cheque del dinero.
Q: Te equivocas, yo jamás olvidare mi primer día de nauseas o mi primera ecografía… -Suspiro nostálgica. –Empiezas a coger peso… te compras ropa nueva, la primera patadita… pero sabes lo que es totalmente inolvidable, cuando la oyes llorar por primera vez… el llanto más hermoso y angelical que as escuchado nunca, ese llanto que te dice que alguien salido de ti tiene vida y que muy pronto comerá, andará y te llamara mama. Ese sentimiento de realización que sientes cuando sabes que dentro de ti se ha formado una vida. Shelby te quiere y mucho, pero creo que jamás podrá permitirse perderte de nuevo. –Rachel y Quinn se miraron a los ojos intensamente, entonces sonó el timbre y la rubia sin previo aviso y aprovechando el mutismo de la morena se levanto, atendió al repartidor y pago la cena.
La ex animadora llevo la pizza hasta la cocina, preparo la mesa y saco las bebidas. Rachel apareció unos minutos después cuando la rubia partía los trozos.
R: Llama a tu madre y dile que esta noche dormirás en casa de los Berry, no permitiré que conduzcas a esta hora. –La miraba desde su sitio con mucho cariño, después de lo que la chica le había dicho en el salón.
Q: No… No quiero molestar, me iré cuando acabe de cenar. –Dijo convencida.
R: Vale, si tú no quieres llamarla… la llamare yo. –Sonrió.
Q: No vas a parar… ¿Verdad? –Decía mientras se sentaba junto a la morena para cenar.
R: No. –Cogió el primer trozo y lo mordió.
Q: Después de cenar la llamare. –Imito la acción de la otra chica.
La cena transcurrió entre risas y la buena onda de la tarde volvió a invadir la casa, Rachel estaba muy comoda con Quinn y se sentía por primera vez desde que murió Rory ''querida y mimada'', la rubia empezó a hablar del Glee Club, Kurt y Blaine cantándose canciones de amor, Finn y Puck buscando a una nueva chica para enamorar, Mike y Tina como siempre enamorados regalándose mimitos en la última fila, Santana y Brittany conteniendo su amor por las inseguridades de la latina, Mercedes con sus ataques de Diva y ''Lo canto todo por que Berry se ha ido'', un nuevo chico Samuel un chico muy cristiano y que Quinn parecía adorar y Artie locamente enamorado de Sugar… la niña caprichosa de mama y papa. Recogieron la cocina mientras hablaban de todo eso y después de que la ex animadora acabara de hablar con su madre, subieron a la habitación para irse a dormir.
Estaban ya cambiadas y dispuestas a irse a dormir cuando Rachel hablo.
R: Quinn… no sé si es lo correcto pero… ¿Podrías darme una dosis? –Pregunto mientras jugueteaba con sus dedos y agachaba la cabeza.
La rubia estaba entonces metida en la cama y medio arropada, se le quedo mirando.
Q: ¿Ya? Rachel no se… no deberíamos esperar un poco mas… -Realmente no sabía que decir ni cómo actuar en estos casos, ella seguía pensando que todo esto le venía un poco grande.
R: Es que estuve preparando todo para cuando vinieras y no tome nada… además todas las noches, bueno ya sabes… -Levanto la cabeza y pudo ver como la rubia se levantaba de la cam e iba hasta sus pantalones para sacar la bolsita.
Q: Ven pongámonos aquí. –Ambas se pusieron frente al escritorio y empezaron con la manipulación de la Marihuana. –No se la cantidad exacta que necesitas, lo dejo en tus manos.
La morena sabía lo que necesitaba y lo cogió. Bajo la atenta mirada de Quinn, Rachel saco el papel de liar y tras desmenuzar el cannabis lo empezó a liar con cuidado, dedicación y casi adoración, una vez envuelto se acerco a la ventana, lo encendió y se lo fumo calada a calada, poquito a poco, saboreándolo y disfrutándolo. No le sirvió de nada pues el mono seguía ahí pero los nervios se calmaron un poco. Tras un rato dando vueltas en la cama la morena se durmió con los nervios completamente contralados, pero Quinn no durmió esa noche. No paraba de pensar en cómo podría ayudarla y sabia que no iba a ser fácil, se compraría un libro, buscaría información, hablaría con alguna que otra persona… todo por ayudar a la persona que tenia junto a ella. En un ataque de valentía que ni ella sabía de dónde había salido, se aproximo a la espalda de la morena y la abrazo fuertemente, le susurro al oído un ''Estoy aquí'' y se paso toda la noche inhalando su aroma.
Eran las 9 de la mañana cuando Rachel despertó y vio a la rubia abrazada a ella con esa tranquilidad y no pudo hacer otra cosa más que sonreír. Se fue a la cama con una idea y había decidido llevarla a cabo. Se escapo de entre los brazos de Quinn que se acababa de dormir, y bajo a la planta baja para buscar su teléfono móvil, que la anterior noche se lo había dejado en la cocina. Lo cogió y marco el número con el que quería contactar.
-¿Diga? –Una voz de mujer atendió el teléfono.
R: ¿Hablo con Kate?
K: Si… soy yo ¿Rachel?
R: Quiero hablar contigo, lo necesito. No voy a hacerlo… no puedo.
K: Sonrió al otro lado de la línea. -¿Sabes donde vivo, verdad?
R: Si…
K: Te espero en… 3 horas. ¿De acuerdo?
R: Gracias.
''Adicción: Es la incapacidad de elegir otra opción.''
HE TARDADO MAS DE LO NORMAL EN ACTUALIZAR PERO ES QUE MI CHICA ME TIENE DEMASIADO OCUPADA :P (OJALA SIGA ASÍ)
COMENTAR SEA MALO O BUENO.
UN BESAZO
