Capitulo 6 – La Lista.

Ha pasado un mes desde que Po empezó su entrenamiento y la oscuridad nubla su frágil memoria. Durante ese tiempo Shifu ha dejado de recibir cartas de sus discípulos y su preocupación crece al punto que la meditación no es suficiente para relajar su pensamientos, permitiendo pasar más tiempo con su hija Tigresa y el Guerrero Dragón; observando extraños cambios en sus comportamientos; Po empezo a entrenar desde el amanecer hasta el anochecer, dejando sin atender algunas tareas como la limpieza del templo y la cocina; Tigresa por contrapartida al no poder acceder al Salón de Entrenamiento se dedico completamente a cubrir las tareas de Po, Shifu no le tomo mucha importancia pero un día que ingreso a la cocina observo a Tigresa vestida con un delantal blanco y una pañoleta rosa cubriendo su cabeza preparando el almuerzo, al tratar de interrogarle sobre su atuendo le dijo q no deseaba ensuciar su traje de entrenaniento, shifu estaba consternado por el cambio de personalidades en sus dos estudiante, en especial en Tigresa que siempre había detestado las labores domesticas. Todos estos sucesos lo tenían muy confundido, hasta sus visiones habían cesado por completo.


En las profundidades de un bosque cercano al Valle de la Paz, se escuchan unos estruendosos golpes.

Tigresa: Hací que aquí te escondías, por que no me dijiste en la mañana que ibas a entrenar aquí, sabes cuanto tiempo me llevo encontrarte.

Un imponente panda con vendajes en los brazos y torso, deja de destrozar un árbol de pino

Po-Yang: Ese cuarto al que llaman Salón de Entrenamiento ha dejado de ser útil, y por que deberíamos decirte a donde vamos?

Tigresa frunce el ceño suelta una cesta en el suelo, pero después emboza una delicada sonrisa, acercándose y agarrando a Po del brazo mirándolo a los ojos tierna mente.

Po: Lo siento no lo vuelvo hacer, pero no me mires así.

Tigresa le da un fuerte golpe en el estomago

Tigresa: Eso espero o a la próxima te ira peor, sabes cuanto me tarde en hacer esta comida, ahora de seguro esta fría.

Po se agarra el estomago y se sienta a la sombra de un árbol contiguo

Po: Que haz preparado hoy.

Tigresa: He preparado sopa de fideos

Po: Y eso te ha llevado tanto tiempo

Tigresa: Claro que no, primero fui a la casa del Sr Ping y volver a suplicarle que me enseñe a preparar sus famosos fideos, después fui al mercado a conseguir todos los ingredientes y por ultimo recorrer medio valle buscándote.

Po: Como convenciste a ese viejo ganzo cascarrabias que te enseñara.

Tigresa: Por que dices esas cosas, si el es tu padre; me pregunto por ti y por que ya no lo visitas?

Po: Papá (de pronto varias imágenes borrosas pasan por la cabeza de Po) Si... Si... lo se... que le dijiste?

Tigresa: Que estabas muy ocupado con tu entrenamiento (Le extiende un plato de fideos, para luego sentarse enfrente)

Po: Gracias, tratare de visitarlo... mmm, huele delicioso

Tigresa: En serio...

Po: Por supuesto, has mejorado bastante, en poco tiempo seras mucho mejor que yo.

Tigresa agacho la cabeza para ocultar un suave rubor

Tigresa: Y tal vez algún día tu también seras mucho mejor que yo en el Kung Fu

Po apenas se inmuto al elogio de tigresa, terminando su plato de un solo bocado.

Po: Bueno estuvo delicioso, es tiempo de continuar...

Tigresa: Un momento... primero dejame revisar tus heridas (Se levanta rápidamente, arrodillándose a su lado)

Po: Estoy bien no te preocupes.

Tigresa: Preocuparme... hace 4 noches tuve que romper la puerta y te encontré tumbado en un charco de sangre, no te das cuenta que pudiste morir si no hubiera ido llevándote la cena. Y sin considerar los destrozos que producen tus entrenamientos (lentamente retira los vendajes ensangrentados de los brazos y torso de Po)

Po: Lo siento... creo que me exageré ese día.

Tigresa: El Maestro Shifu todavía sigue enojado, tienes suerte que no hay otros alumnos que tengan que usar el salón de entrenamiento. Y sobre este asunto, porque esta obstinación en mejorar tus técnicas, siempre tratabas de evadir los ejercicios matutinos y desde hace días parece que solo piensas en entrenar, deberías relajarte, tomarte unos días, tal vez... (tigresa posa suavemente su mano por las cicatrices que cubren el torso de Po, mostrando tristeza en su mirada)

Po la observa, sintiendo un fuerte dolor en el pecho, sostiene la mano de tigresa

Po: Perdoname... cuando todo termine...

Tigresa: Termine, de que hablas, que va a suceder... acaso esto tiene que ver con mi hermana

Po se sorprende – Así que recuerdas nuestro viaje...

Tigresa: Tengo vagos recuerdos se que llegamos al territorio de los tigres rojos, la historia que me contó mi hermana sobre mis padres, después todo es confuso... luego me despierto en mi habitación y te escucho mintiéndole a Shifu. Que ocurre, tu nunca has guardado secretos?

Po: Quisiera decírtelo...

Tigresa: Y por que no me lo dices, creía que eramos amigos, que yo te importaba... que tal vez podríamos...

Un pequeño ruido alerta a Po, cambiando su mirada completamente.

Po-Yang: Si aprecias tu vida Zet, será mejor que te muestres o regresaras en un saco a tu hogar.

Zet baja de un árbol cercano, y de la sombras del bosque aparece el Maestro Draco

Draco: Disculpanos por interrumpir tu intimidad guerrero dragón. Veo que has cambiado mucho en este tiempo, desde aquí puedo sentir la energía que expide tu espíritu y veo que tu cuerpo esta en mejor forma que la ultima vez que nos vimos.

Po-Yang: Olvida los elogios anciano, sera mejor que tengas una buena razón en venir hasta aquí o mejor ve eligiendo donde deseas que te entierre.

Tigresa: Po, que ocurre... por que les hablas de ese modo...?

Po-Yang: Ying!

(Un halo dorado cubre a tigresa)

Ying: No te preocupes, ya tome el control

Draco: Veo que todavía intentas protegerla...

Po-Yang: Eso no te incumbe...

Draco: Vaya... vaya... creo que toque una fibra sensible

Po-Yang: Esta charla nos esta aburriendo, a que han venido (se levanta lentamente, cruzando los brazos)

Draco: Solo pasaba por aquí y quería visitar a un viejo amigo, el Maestro Shifu para ser exacto

Po-Yang: Y para que lo buscas...

Draco: Nada importante, quería ver si me permitía acceder a los sagrados escritos del Maestro Oogway y buscar sobre la leyenda de Shen Long y las legiones infernales.

Po-Yang: Hemos leído todos los pergaminos y no hay ninguna información al respecto...

Draco: Ya veo, entonces tendré que viajar al siente lugar

Po-Yang: Cual es tu interés...?

Draco: No es nada importante, sabias que el Maestro Oogway entreno más de 50 Maestros en la técnicas del Kung Fu en los mil años que estuviste sellado y esos Maestro entrenaron a sus propios discípulos.

Po-Yang: Y que tienen que ver esos patéticos ancianos con nosotros?

Draco: Desde que nos dejaste, estuve meditando sobre la técnica que utilizo Oogway para sellar las esencias en los pergaminos, desgraciadamente mi Maestro no dejo ninguna información al respecto en el Palacio Esmeralda, así que imagine que tal vez el Maestro Shifu sabría su localización.

Po empezó a expulsar un aura oscura, mostrando la marca del dragón plateado en su brazo

Po-Yang: No regresare a ese maldito pergamino. Entregame esa lista o la tomare de tu frió y apestoso cadáver.

Draco: No tienes que alterarte... Zet entregale el mapa

(Zet le lanza un pergamino a los pies de Po)

Draco: Supongo que te encargaras de mi búsqueda, asi que nos retiramos...

Ying: Hermano que piensas hacer... no estarás... ?

Po-Yang: Lo mismo que imaginas hermano, buscare a cada discípulo de Oogway hasta localizar el pergamino.

Ying: Y que de tu entrenamiento, falta muy poco para la batalla

Po-Yang: Aquí no podre mejorar mis habilidades, y un combate con los mejores Maestro del Kung Fu será mejor entrenamiento y más divertido.

Ying: Que hay de Tigresa...

Po-Yang: Esa gatita es un estorbo en mi entrenamiento, si no fuera por su lazo con Po, ya hubiera dejado de existir hace días. Pero tienes razón no quiero ser su niñera y muchos menos que me persiga a cada lugar donde voy. Dejame hablar con ella.

Ying: Esta bien, cuida tus palabras hermano.

El aura dorada como la marca del dragón dorado desaparecen de Tigresa, dejándola un poco mareada

Tigresa: Que ocurrio... donde están esos extraños, uno de ellos me parecía muy familiar

(Po se aproxima a Tigresa, la abraza rodeándola por completo con sus brazos, susurrándole al oido con voz dulce)

Po-Yang: Tenemos... Tengo que irme, hay unos asuntos que debo atender.

Tigresa: Que sucede, llevame contigo...

Po-Yang: No puedes venir, son asuntos personales que debo remediar... además el Maestro Shifu se preocupará si los dos desaparecemos.

Tigresa: Por cuanto tiempo... cuando regresaras... yo quería decirte...

(Po le cubre los labios con sus dedos)

Po-Yang: Shhh... ya tendremos tiempo para hablar al respecto cuando regrese y te diré lo que nunca pude decirte desde el día que nos conocimos.

Po la suelta y le da un suave beso en la frente ante de salir corriendo perdiéndose en las profundidades del bosque, dejando a tigresa confundida con lagrimas en los ojos.


Zet: Porque le dio el rollo Maestro, no es imprudente.

Draco: Nada de eso, para que Yang aplaste el espíritu de ese panda, es necesario que se aleje de todos aquellos que son importantes para Po, y ese rollo no solo muestra los dojos de todos los discípulos de Oogway, también incluye la ubicación de los miembros del Consejo y las familias Imperiales, él buscara y asesinara a cada uno los integrantes de la lista y cuando todos hayan desaparecido la garra sangrienta tomara el control y al fin podre gobernar China sin que nadie pueda impedirlo.

Zet: No es peligroso que localice el pergamino para sellar su poder.

Draco: Ese rollo siempre estuvo en mi poder, escondido en una lapida en lo profundo del templo esmeralda, cuando se de cuenta que lo he engañado, Barduk ya se abra liberado y cuando la batalla termine lo usare para regresar a Yang a su eterna prisión.


Saludos a los que leen mi fanfic, sigo muy atareado con mi trabajo y tal vez me demore más en publicar los siguientes capítulos, como siempre me disculpo por los miles de errores que puedan encontrar y a los que crean que mi historia se esta tornando un poco aburrida. Siempre esperando sus criticas.