Los personajes y parte de la historia (hasta el cuarto libro) le pertenece a J.K. Rowling, todos los derechos son de ella o supongo que en su defecto de Warner Bros.

*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*

No podía dejar de llorar, todo era tan jodidamente horrible. Toda una mentira, quería escapar, irse y olvidarse de todo. Pero no podía, no sin él. Lo necesitaba, era lo único real en toda esa mierda. Una joven de ojos violetas empezó a reír histéricamente mientras lloraba.

-¿Nate?, por favor Nate responde, necesito hablar contigo, es urgente, ¡Abre la puerta! ¡Maldita sea Nate!, por favor cariño hazlo por mí- se escuchó una voz al otro lado de la puerta, esta sonaba suplicante, histérica, a punto de romper a llorar.

-Allen, Allen-susurró Nate llorosa, se arrastró desde la tina del baño hasta la puerta, dejó a su magia retirar la protección que había puesto inconscientemente alrededor. En ese momento la puesta se abrió y un manchón negro entró corriendo al lugar, un muchacho de unos 15 años cayó de rodillas y rodeo entre sus brazos a una delgada chica de su edad.

-Él la mató Allen, él las mató, él iba a matarte, Oh Allen, sácame de aquí, ya no quiero estar aquí, es horrible, no más Al, no más…-susurraba al oído del muchacho, al final se desmayó.

-Lo sé Nate, lo sé…-dijo él con voz débil, la sacó del baño y la depositó con delicadeza sobre la cama de la habitación.

Hace una hora Sir Weiss había tenido una amistosa reunión con un viejo amigo, el señor McNair, reunión que él había presenciado en su forma animaga, y Nate escondida en el armario de túnicas del lugar, ya que no tenían permitido estar en el despacho de su padre y serían seriamente castigados si eran descubiertos ahí. Los hombres habían tocado temas como la responsabilidad del asesinato de la madre de Nate y la madre de él mismo como algo que pasa todos los días y habían comentado tranquilamente las posibles maneras en las que moriría "accidentalmente" el joven Rosier mientras reían elegantemente. Allen nunca se había sentido con tantas ganas de vomitar, torturar y matar a alguien en toda su vida. Apostaría lo que fuera a que Nate había estado paralizada por el terror. Algunos métodos para su muerte eran muy creativos.

No tenía opción. Era el secreto mejor guardado de la familia Rosier, pero no tenía opción, con un poco de suerte lo lograría, sólo tenía que emborracharlo. Lo cual no era necesario si lo pensaba bien, pues seguramente luego de su `Reunión de negocios´ estaría lo suficientemente tomado, como siempre. Solo tenía que esperar a que el `señor´ McNair se largara. Solo un poco más.

Mañana sir Weiss estaría muerto, y en unos tres días ellos estarían lo más lejos del mediterráneo que pudieran, o mejor aún, Hogwarts, ¿No acaso decían que era el lugar más seguro del mundo?, ojalá que fuera verdad, pues luego de esto lo que más necesitarían sería seguridad. Porque claro, Nate se iba con él, simplemente no podía ser de otra manera.

/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*

Robert Weiss era una persona perfeccionista, hace años que había planeado su futuro, sin embargo había tenido que ir modificando su plan, adaptándolo a las circunstancias. Aún así este seguía en marcha, y cercano a su final. Sólo quedaba la muerte del mocoso Rosier, casar a Natalie con algún vejete muy rico y otra muerte accidental, el vejete moriría por la edad claro-sonrisa maliciosa-y pronto todo acabaría. En la soledad de su despacho, se sirvió otro vaso de brandy y brindó a la luz de un candelabro por él éxito de sus planes. Sus ojos entrecerrados y vidriosos, su elegante túnica desarreglada y su perfecto cabello ligeramente revuelto. "Tal vez casaré a Naty con McNair", pensaba el hombre mientras veía su vaso ladearse en su mano, lo sostuvo bien "Eh visto cómo la mira desde los 5 y su fortuna no está nada mal, siempre lo podría hacer pasar por una venganza por su pasado mortífago" se quedó reflexionando mientras recordaba con morbosa fascinación la forma en que el padrino de la niña la tocaba cada vez que la tenía a su alcance. No podía culparlo, el mismo lo había hecho a veces, que mal que con eso de la adolescencia haya decidido que ya podía bañarse sola, al menos le quedaban los espejos de su cuarto, conectados a los de él mismo. Sonrió con placer. Si, era un buen espectáculo.

Lástima que esa pequeña belleza terminaría entregando su virginidad a ese maldito sádico cincuentón. "Bueno" razonó en su mente nublada "Eso puede arreglarse" decidió, y sin más se paró, tambaleándose un poco, con torpeza se dirigió a un retrato de él mismo y lo abrió, no se molestó en cerrar de nuevo, concentrado como estaba en no tropezar con sus propios pies, se apoyo dudando en su bastón, una reliquia de generaciones, recordó alegremente, le gustaba tener semejantes tesoros en su propiedad.

Legó al final del pasaje secreto y atravesó la pared por un espejo, echó un vistazo a su alrededor, apenas distinguiendo el contraste de colores en la tapicería. Se acercó a la cama lentamente, cuando llegó una bella imagen lo recibió; Una delgada muchacha, de cuerpo esbelto, algo bajita tal vez, con hermosos cabellos color sangre, color vino. "La piel se ve cremosa, apetecible desde aquí, ¿Cómo sabrá?" Se cuestiono curioso y lujurioso a la vez. Se acercó y con algo de dificultad sacó su varita, susurró un hechizo con voz patosa y se acercó, ahora unas cuerdas amarraban tobillos y muñecas a los postes de los dorseles, sonrió, un hechizó de silencio a la habitación y otro más de privacidad. Se sentó en la cama.

-Weeerry-llamó, un ligero crack se escuchó en la habitación anunciando la aparición de un viejo elfo domestico- quiero que le inyectes uno de los afrodisiacos que tengo en mi habitación a la pequeña, luego vete.

-Si amo-contestó la criatura, lanzándole una fugaz mirada preocupada a la muchacha sobre la cama antes de desaparecer. Cuando el elfo volvió y todo estuvo listo acercó sus manos a la joven, las cuales rápidamente desaparecieron bajo la falda de ésta, minutos después reapareciendo con su ropa interior. "Así será más fácil".

/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*

Nate sentía calor, mucho calor. Estaba confundida, tenía la mente nublada y una punzada placentera entre sus piernas. Sentía frio ahí. "No, algo frío está ahí"

Entonces lo vió, su padre masajeaba algo bruscamente su sexo con sus largos dedos fríos y callosos. Se paralizó, él miedo terminó de nublar su mente, no podía pensar, ni reaccionar, sólo temblar por el miedo, y el frío de esos dedos.

Algo estaba mal, lo sentía, porque él calor se expandía rápidamente en su cuerpo y pronto sólo podía retorcerse y gemir, mucho. Pero el asco y la repulsión seguían presentes. El tiempo pasaba, pero ella no lo sentía, todo el mundo eran tan solo esos dedos, que de pronto se encontraban ansiosos de penetrar su intimidad. Pero todo eran gemidos, jadeos y un temblor constante, nacido del miedo. Se sentía sucia, porque no podía escapar pese a todo y sólo se retorcía en la superficie de la cama, deseando que parara.

Los sollozos llenaron la habitación.

Quería morir.

¿Por qué esos malditos dedos no paraban?, le dolía el alma. Allen le despreciaría. Ese maldito asesino la estaba tomando.

"NO" gritó algo en su mente "No lo dejare, no, no, no, ¡No!"

-¡NO!- rugió mientras algo dentro de ella explotaba, sus pupilas desaparecieron y sus ojos brillaron feroces mientras lentamente unas nuevas pupilas aparecían, iguales a las de un gato.

El odio la consumía por dentro.

Ráfagas de un viento helado azotaron la habitación, lanzando al hombre hacia la pared, gritó de nuevo, de manera salvaje, más parecida a la de una bestia, quería dañarlo, que pagara, quería matarlo. Y lo haría.

Clavó su vista en su presa, sus ojos violeta, con brillos plateados le provocaron escalofríos al hombre. Pronto las ráfagas de viento comenzaron a rasgar su ropa y a lacerar su piel. Y lo supo, lo vió en esos terroríficos ojos, mientras la que un día llamó hija levitaba ante la intensidad de su propio poder. Moriría ahí, cortado lentamente, siendo mutilado por esas ráfagas de viento, hasta desangrarse, y aún entonces ella continuaría, hasta que no quedara nada de él.

Ella le sonrió, y él tembló ante la vista de esa sonrisa salvaje, hambrienta de sangre, totalmente animal. Una nueva punzada, esta vez en su estómago, comenzó a vomitar sangre.

Si, aquel era su fin.

/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*

No estaba por ningún lado. Allen lo había buscado por todo el lugar hasta finalmente entrar a su despacho a esperarlo. Qué bueno que para mañana estaría muerto, si no quien sabe que le habría hecho por haber entrado a su despacho. Si no hubiera sido porque estaba por cometer un asesinato habría bufado, antes apenas había tenido tiempo para echarle un vistazo, pero ahora…era exactamente como había imaginado que sería.

"¿Pero qué?" pensó aturdido en su mente al ver un retrato de-¡oh sorpresa!-Sir Weiss medio abierto, de repente una ola de poder puro hizo vibrar la mansión, aterrorizado ante sus suposiciones entró corriendo en el pasaje oscuro, sabía que algo malo, muy malo había pasado, y estaba totalmente seguro de que ese pasaje secreto, su padrastro y Nate tenían algo que ver.

La imagen lo impactó, en el centro de la habitación Nate suspendida en el aire, su cabello como lengüetazos de fuego rodeándola, cubriéndola, y alguien, seguramente su padrastro, pegado a la pared contraria a la cama, siendo azotado por ráfagas feroces de viento, sangrando, chillando de agonía.

Observó mejor a Nate; parecía en trance.

-¡Natalie!, ¡Despierta Nate, no lo hagas!, no te conviertas en una asesina, no seas como él, tienes que tranquilizarte- comenzó a gritar- No dejaré que te haga más daño, ya estoy aquí, mientras esté aquí el no te podrá dañar, ¿Me crees?

Nate sólo lo miró con sus ojos animales y cayó sobre la cama inconsciente, pronto el viento paró. Pasó por alto el bulto sangrante del hombre y llegó presuroso al lado de su "hermana". Cuando entendió lo que pasó, un odio helado llenó sus sentidos. La arropó con ternura, se dirigió a paso calmo hacia el bulto sangrante apenas consiente y paró a su lado.

-Imperio

/*/*/*/*/*/*/*/*/*

Salieron satisfechos de la estética, con unas bolsas de productos para el cabello, desde acondicionador hasta aceites aromáticos para el brillo y la sedosidad traídas desde la india basadas en el té verde y sábila.

-De verdad Malfoy, ¿Era necesario todo esto?-preguntó el moreno dudoso, después de todo el no sabía sobre el tema, eran raros los días en los que podía utilizar algo más que jabón barato para el cuerpo y el cabello a la vez.

-La verdad no, no todo, pero tú mismo dijiste que tenemos derecho a disfrutar, y definitivamente, después de un baño de tina con todos estos productos, bañarse ya no será lo mismo, te lo aseguro-le contestó el rubio de buen humor- además, soy un Malfoy, Potter; merezco lo mejor-agregó guiñándole el ojo arrogante. Harry sólo sonrió divertido.

-Bien pues creo que es momento de empezar a comprar ropa-dijo el moreno.

-Está bien. Entremos a esa, parece de muggles de nuestra edad-le indicó Draco mientras se dirigía con seguridad a una tienda de aspecto moderno y sofisticado, llena de muchachos de aspecto tan altanero como él mismo.

Harry lo siguió con paso decidido y constante, ignorando las miradas que le dirigían todos los del lugar, ya estaba acostumbrado a ser el centro de atención después de todo. "Pero no deja de ser incomodo" pensó molesto mientras seguía al rubio hacía la sección más elegante de la tienda, agacho la cabeza para ocultar su sonrojo y se pegó un poco a su compañero de manera inconsciente. Este se dio cuenta de su incomodidad pero tan sólo se encogió de hombros mentalmente, no había nada que pudiera hacer al respecto…o tal vez si.

Harry se sobresaltó completamente desconcertado cuando sintió que alguien lo tomaba de la cadera. Levantó la vista y vió al rubio dirigir la mirada que solía darle a él a todos los de la tienda. Pronto todos dejaron de mirarlos, Harry pudo ver la diversión en los ojos grises cuando le miró, luego su mirada se suavizó a una versión más amable.

Draco retiró su brazo de la cadera del moreno sin romper el contacto visual, se inclinó para alcanzar su oído.

-Creo que ya no te acosaran Potter, de nada-susurró quedo antes de adentrarse a un mundo de corbatas de seda y zapatos italianos, dejando a un confuso y agradecido moreno tras él.

Harry estaba confundido, ¿Por qué le había ayudado?, además ¿Por qué le picaba la parte donde el rubio le había tocado y sentía cosquillas que mandaban escalofríos a todo su cuerpo donde el aliento del rubio había acariciado su piel?, peor aún ¿Por qué le había dejado tomarle de esa manera tan íntima?

"¿Qué está pasando?" se preguntó a sí mismo mientras tomaba una corbata de seda negra con diseños góticos y elegantes en un verde profundo, le gustó; "No sé, pero justo ahora no creo poder adivinarlo" así que tomó la corbata y se dirigió a la sección de pantalones.

Ambos se encontraron en los probadores, cada quien con su enorme montón de ropa, Harry sonrió travieso al ver que ambos tuvieron que ocupar de los espacios más grandes por la cantidad de ropa que llevaban cada uno. Y aún así no entró toda lo que habían elegido. Vió a Malfoy mirar todo el proceso con indiferencia y entrar con porte elegante a su propio probador, le imitó.

Probó cientos de combinaciones, y eligió las piezas y combinaciones que más le gustaron, al final eliminó la mitad de la ropa que había escogido al principio, pero estaba muy contento, nunca había tenido ropa de su talla, nueva o que le gustara. Y ahora tendría todo eso, y de la mejor calidad además. Incluso ya no lucia desaliñado, como un delincuente, nunca llegaría ni a las suelas de los zapatos de Malfoy en cuanto a moda y elegancia, pero se sentía contento con su aspecto por primera vez desde que podía recordar, y eso lo hacía feliz.

Pagó en efectivo ante los boquiabiertos dependientes y dueños, les sonrió altanero y sarcástico, desde que había entrado le dirigían miradas sospechosas, como sus vecinos de Privet Drive, los muchachos (era una tienda de hombres jóvenes) sólo lo miraban de manera extraña pero decidió no profundizar en el asunto, algo le decía que no le gustaría enterarse de porque lo miraban así.

Se encontró a Malfoy en el área de ropa interior, observando con ojo crítico un par de medias de apariencia costosa, cuando estuvo cerca habló, aún sin mirarle directamente, lo cual le molestó.

-Tenemos que comprar unas maletas si queremos llevarnos esto, ya luego cuando no haya nadie usaré la varita para agrandarlas interiormente para que quepan nuestras próximas compras.

-Está bien, es una buena idea-aprobó el moreno con algo de fastidio disimulado, eso de que ni siquiera le miraran cuando le hablaban como si no valiera la pena lo hacía sentir algo mal, le recordaba a los Dursley, y eso era estúpido.

-Claro que es una buena idea, se me ocurrió a mí- le dijo con una media sonrisa volteando a verlo-¿Qué opinas de estas medias, son muy caras pero juraría que no son totalmente algodón egipcio como afirma la etiqueta?

-Opino que si no te convencen déjalas, hay cientos de medias más en esta tienda, y más tiendas con medias aparte de ésta.

-Mmmm supongo que si, como sea, ¿Ya has elegido zapatos?-le cuestiono mientras dejaba con graciosos movimientos las prendas junto con el resto.

-No, no se cuales elegir-le contestó sinceramente el moreno, y es que sólo había utilizado 3 pares de zapatos los últimos años, sus deportivos, sus botas de buscador y los de diario del colegio.

-Pues vamos, te enseñare algo de estilo Potter-dijo Draco mientras le tomaba del codo y le dirigía a la zona de zapatos con delicadeza.

Harry escuchaba atentamente el monólogo del rubio, lo cual satisfacía mucho a este, comenzó a hablar de que zapatos iban con cada estilo de ropa y porque, como podía lograr un toque informal con cierto estilo de zapatos, aunque fuera con saco, y que zapatos no debía de comprar, por la mala calidad o el exceso de cuidados y mantenimiento que requerían, detalles de los cuales sería muy cansado ocuparse cada semana. Cuando terminaron, Harry tenía 6 pares nuevos de zapatos, la mitad de los cuales eran zapatillas deportivas. Y el ojiverde estaba seguro de que Malfoy lo habría obligado a comprar más, si no fuera porque aún estaban en la primera tienda y quedaban muchas más que visitar.

Cuando perdió a Malfoy de vista se dirigió de nuevo a elegir ropa interior, y es que era muy vergonzoso decirlo en voz alta, pero la tela corriente de los bóxers que tía Petunia le compraba le irritaba la piel, necesitaba nueva ropa interior; aparte del problema de los boxers no quería usar más las medias del colegio para no usar las horribles y viejas de tío Vernon y además unas camisetas no le vendrían mal.

Eligió unos bóxers de apariencia suave, tal vez seda, y otros más de algodón fino, pero en su mayoría eligió unos pegados que se amoldaban al cuerpo, nunca había tenido de esos así que seguro eran de los mejores. Se entretuvo un rato eligiendo medias. Cuando Malfoy le llamó estaba camino a la caja.

-¡Hey, Potter!, ya son las 5 de la tarde y solo vamos en la primer tienda, hay que irnos, yo ya pagué, así que te espero en los baños de al lado para que hagamos unos trucos en las maletas, para que quepa todo. Apúrate.

Antes de que Harry lograra decir algo, Draco ya se había ido.

/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*

Mientras Harry se cambiaba en el baño no pudo evitar pensar que Malfoy lo confundía, era una persona tan complicada, nunca sabía realmente que esperar del rubio. Era más fácil cuando en la seguridad de sus discusiones, tan solo esperaba recibir comentarios sarcásticos, ofensivos e insultos. Cuando estaba con "el otro Malfoy", sentía que podía confiar en él, que le comprendería mejor que nadie, pues había pasado por algunas situaciones similares a las de él, pero luego se resistía a su encanto y se decía a sí mismo que no fuera idiota, que si bien aquello era cierto, tal vez su alianza fuera temporal, si el Slytherin estaba ahí no era porque realmente hubiera elegido, si no porque en realidad no tenía una mejor opción. Pero cuando esta apareciera, se iría y otra vez estaría solo.

Cortó la línea de sus pensamientos en cuanto la palabra "solo" pasó por su mente, hizo una bolita su antigua ropa y la tiró al bote de basura, seguro Malfoy ya había terminado de hechizar las maletas, salió del baño y junto a la puerta se encontró al rubio con 2 maletas algo grandes, le sonrió, tomó su maleta y comenzó a caminar, seguido de cerca por el otro muchacho…Que a sus espaldas le analizaba intensamente. Una camiseta negra pegada al cuerpo con el logo de D & G junto con unas alas de ángel color plateado muy hermosas grabadas en la espalda, jeans oscuros de apariencia cómoda pero que marcaban las nalgas y unos geniales puma color negro con plata.

"Bueno, tal vez después de todo Potter si tiene estilo" concedió en su mente Draco mientras fijaba su mirada en el trasero del moreno.

……………………………………………..

Resopló molesto, le habían dado la talla equivocada, el porqué esa inútil pelirroja seguía trabajando ahí era un misterio para Draco, salió dispuesto a hablar con el gerente (era la quinta vez que pasaba en menos de media hora) cuando una visión inesperada lo congeló en su sitio.

Potter sin camisa, con unos bóxers negros pegados al cuerpo.

De repente sintió que la cara se le ponía rosa, su estómago cosquilleaba y una parte de su cuerpo comenzaba a despertar. Lo ignoró mientras seguía con su mirada las curvas del moreno.

Este estaba gateando en el piso, al parecer buscando algo con las manos. De repente Harry se dio la vuelta para buscar del otro lado, Draco abrió los ojos de la impresión.

Potter le estaba dando el culo.

De repente Harry lanzó una exclamación de triunfo mientras alzaba sus lentes en una mano, mientras se los colocaba Draco se metió en silencio a su probador, la imagen de sí mismo rojo, jadeante y despierto le recibió en el espejo.

Respiró hondo, necesitaba tranquilizarse.

Enfriarse

Cubrió su cara con las manos y gimió frustrado.

/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*/*

Eran las once algo ya, y tenía que admitir que se había divertido como nunca, el moreno era una buena compañía en cuanto a comprar cosas, era igual que él, si algo le llamaba la atención, lo compraba, aunque la gente lo mirara raro o mal, compraba cosas de la mejor calidad sin importar el precio y además le escuchaba atentamente cada vez que le daba su opinión respecto a cualquier producto, sinceramente interesado. Y aunque sonara mal, eso de tener la completa atención de alguien todo el tiempo era algo que le encantaba, en especial si esa persona era Harry Potter, el maldito desgraciado que osaba ignorarlo en el colegio. Y es que Draco nunca en su vida había sido ignorado, ya sea por su apariencia, sus modales, su poder o su personalidad, estaba acostumbrado a provocar todo menos indiferencia.

Su segunda parte preferida (la primera era la imagen de Potter dándole una espectacular imagen de su trasero) había sido cuando habían comprado los aparatos electrónicos, compraron cafetera, tostadora, televisiones, un horno y reproductores de DVD portátiles, celulares, i pod´s, un X-Box y más, mucho más. Luego habían comprado la despensa, por lo que tenían chocolate, sabritas, burritos, coca cola, palomitas, cigarros, cerveza, vino, jugo, nachos, café, hot dogs y pizzas para todo el mes, lo cual era genial.

Ahora se encontraban "comiendo", pues se habían saltado la comida, en una cafetería de aspecto estilizado, con música electrónica sonando suavemente en el lugar. Ambos estaban relajados, ya habían terminado sus respectivos platillos y ahora disfrutaban del ambiente de absoluto relax del lugar. Pronto Harry se hartó del silencio.

-Oye Malfoy, ¿Cómo es eso de que sabes conducirte por el mundo muggle?, ya sabes, manejar dinero, tomar un bus, vestirte normal y todo eso-pregunto Harry interesado.

Draco suspiró, "¿Es qué acaso este tipo siempre esta curioso de algo?" pensó divertido y exasperado.

-Aunque no lo creas los Malfoy manejamos también empresas muggles-afirmó ante la mirada incrédula del otro-claro que eso no es de conocimiento general, supongo que era un tipo de as bajo la manga de mi padre para cuando necesitara convencer al mundo mágico de que era capaz de mantener relaciones corteses con muggles, que los toleraba y todo eso.

-Vaya, eres una caja de sorpresas Malfoy.

-Por supuesto, pero apuesto que no tanto como tu Potter.

Harry sólo le sonrió en respuesta.

Luego de unos minutos decidieron que ya era hora de regresar, pidieron unos muffins y brownies para llevar y tomaron un taxi, le hicieron detenerse unas cuadras antes de Privet Drive y empezaron a caminar, disfrazados con unos hechizos desilusionadores cortesía del rubio.

Cuando llegaron metieron las dos maletas a la sala, Harry tan sólo llevaría al número cuatro una mochila con comida, revistas, un videojuego de mano, su celular nuevo, su i pod y ropa. Se recargó en la puerta aún cerrada mientras observaba a Malfoy quitarse la chaqueta y dejarla sobre el perchero.

-Al final mi idea no fue tan mala ¿No crees?-le preguntó mientras se ponía la capa de invisibilidad.

-Tengo que admitir que no fue tan terrible como pensé Potter-admitió Draco mientras se sentaba en el sillón individual con una media sonrisa.

-Hasta mañana Malfoy, buenas noches-susurró mientras abría la puerta.

-Igualmente Potter, recuerda llamarme si algo anda mal-le respondió el rubio mientras veía cerrarse la puerta suavemente, sin poder ver la franca sonrisa en el rostro del moreno.

/*/*/*/*/*/*/*/*/*

Harry se acostó en su cama satisfecho, había sido un buen día. Volvía a tener la ropa vieja de Dudley, pero ahora llevaba una suave camisa de algodón por dentro y su propia ropa interior. Había escondido la mochila en su escondite, la tabla suelta, tuvo que agrandar el hoyo, lo que le costó, pero valió la pena. El celular, con mil pesos de saldo, lo puso dentro de los calcetines viejos de su tío que tenía, sin sonido, con vibrador, bien cargado y listo para ser usado en caso de una emergencia. Sí, todo estaba bien. Harry cayó dormido arrullado por el ulular de su lechuza, sintiéndose más a salvo de lo que se había sentido en mucho tiempo.

/*/*/*/*/*/*/*/*/*/

Allen suspiró y volteó a ver a su lado con la mirada interrogante, Nate asintió con expresión seria. Dijo las palabras y un montón de tierra cayó sobre un hoyo en el suelo. Ambos voltearon y se fueron sin mirar atrás.

El muchacho apretó la mano que sostenía un pergamino, un testamento firmado con sangre.

Ambos sabían que el cadáver que dejaban atrás les pesaría por siempre, pero no se arrepentían de nada, ese maldito se lo merecía.

Además, ahora eran libres y sabían que al menos compartirían la culpa, lo cual aligeraba la carga.

Tenían su futuro por delante

Sólo era cosa de alcanzarlo

Juntos

Y eso era más que suficiente

Continuará

*************************************

Hola! Qué tal?

Bueno, ahí está el capitulo seis, no está tan largo como el otro pero bueno.

Espero que no les haya aburrido el día de compras, la verdad yo lo tomé como la calma antes de la tormenta, pues a partir del próximo capítulo empezará la acción, o el trama si prefieren.

Aclaro, Draco sabe que Harry es atractivo, siempre lo ha sabido, pero nunca le había importado porque eran enemigos.

Y ahora no.

Eso no significa que esté perdidamente enamorado de Harry, solo que siente atracción por él y toma el asunto como un reto, además está el orgullo Malfoy de por medio.

En parte está haciendo lo mismo que Harry, buscando una distracción, por eso se impone el reto de ganárselo. Eso tampoco significa que sólo lo esté utilizando. En cierta manera aprecia a Harry, después de todo aceptó ayudarlo, le escucho y le entendió. Y ya han visto que le causa otras sensaciones, como ternura. No sólo lo ve como un buen cuerpo que ganar.

Harry es una persona fuerte y decidida, pero insegura de sí misma, consecuencia de que le estén diciendo que eres un bueno para nada, un monstruo, anormal, etc. desde que puede recordar.

También es algo inocente, después de todo estuvo once años encerrado en un armario y cuatro ocupado por sobrevivir, salvar a alguien e investigando un misterio.

Eso no significa que no sabe cosas como masturbación, sexo anal, oral, faje, y todo eso.

Simplemente que para él esas palabras no forman parte de su vida diaria por lo que no está totalmente cómodo y acostumbrado a esos temas.

Como alguien que no sabe que es una mentira y de repente se encuentra con un mentiroso.

Sobre Allen y Nate, sabremos más de ellos próximamente, ellos son también protagonistas.

Ojalá les haya gustado, lo siento si a su parecer la relación entre estos dos va muy lenta, pero la verdad no me agrada la idea de que en unos días ya se amen con locura.

Es tonto.

Comenten mucho, de verdad me ayudaría su opinión, pues mi idea sobre la historia se modifica continuamente y sus comentarios me ponen en el "buen camino" jajajaja

Bueno cuídense

CIAO!

Terminado el 20 de julio del 2009