Disclaimer: Narnia y sus personajes no me pertenecen, le pertenecen a C.S. Lewis y las personas que tengan los derechos, No escribo esto con ánimos de lucro, solo pura diversión y aburrimiento.

Razones y recomendaciones: Decidí que quería intentar con nuevos personajes de esta saga pero también poniendo un poco de la parejita que anteriormente había escrito, hoy empiezo uno nuevo no sé si guste o no pero lo intentare hoy este fic estará basado en Lucy y Rilian.


CAPÍTULO 6

AMOR ENTRE DOS MUNDOS

(Londres)

Liliandil y la madre de los reyes estaba tan inmersas en la plática que no se dieron cuenta que habían pasado ya dos horas por lo que la esposa del rey de Narnia empezó a buscar a su hijo para irse a su "casa".

-Chicos por favor vallan a buscar a Lucy y Rilian, pienso que están en el pequeño parque es lo más seguro –ordeno su madre a Peter, Edmund y Susan

Estos a regañadientes salieron a buscar a los pequeños enamorados, llegaron al parque que les indico su madre, entonces fue cuando Edmund vio a lo lejos a su hermana con el príncipe pero justo en ese momento Rilian y Lucy estaban abrazados besándose.

-Miren nada más si Lucy no es más una niñita –exclama Edmund

-Ese infeliz me las va a pagar –exclamo Peter enojado tratando de caminar hacia Lucy pero Susan lo detuvo.

-No, déjalo, por favor Peter –decía Susan un tanto alterada pero conservando la calma

-Si déjalo Pit, escucha a Susan ella es experta en eso –decía sarcásticamente Edmund

-¡Cállate Edmund! Tú tampoco eres un santo en ese tema –alzando la voz –o quieres que te lo recuerde –decía Susan amenazando a Edmund

-Ya cálmense los dos, solo venimos a decirle que ya se tiene que ir es todo –dijo Peter tratando de controlarse

-Saben mejor yo voy porque tanto tu –señalando a Edmund –como nuestro gran hermano no se controlaran y pasaran muchas cosas.

Susan fue a encontrarse con Rilian y Lucy diciéndoles que ya era tiempo de partir, estos accedieron. Cuando llegaron a la casa Liliandil tomo a su hijo como niño pequeño y se despidió de la familia Pevensie.

Al término de la reunión Lucy no dijo nada, solo se fue a su habitación y empezó a recordar todo lo que platico con Rilian y ahora si estaba segura que era quien ella había estado buscando para ser su primer amor.

Finalmente llego la noche, Lucy quedo dormida inmediatamente dando paso a los sueños donde su príncipe aparecía y era el más hermoso de los momentos de su vida.


Ya habían pasado 8 meses en Narnia y solo un mes en el mundo ordinario desde que Lucy y Rilian habían comenzado a tener una relación en pareja, todo el pueblo se quedo sin habla cuando supo quien era la novia del príncipe.

Desde ese momento Rilian cambio desempeñaba su papel de príncipe responsable ya que no quería decepcionar a Lucy, la quería y el don Juan que existía se desapareció, el único inconveniente que tenia era que para verla necesitaban pasar dos días en Narnia o a veces una semana.

Lucy veía a Rilian casi todos los días, a veces junto con sus hermanos iban a pasarse unos días a Narnia y pasaba a visitar a su príncipe. Sus hermanos estaban felices pasar tiempo en las tierras de las que un día fueron reyes.

Otra cosa rara que había sucedido es que Liliandil se convirtió en una muy buena amiga de la madre de los Pevensie casi todos los días las visitaba para hacer cosas juntas, como platicar, cocinar o tejer lo cual creía la esposa de Caspian era un reto para ella.

Ese día Lucy había ido a Narnia a visitar a Rilian mientras sus hermanos se reunían con Caspian para charlar y practicar un poco con la espada.

Lucy y Rilian se fueron a una pradera repleta de flores de diferentes tipos cerca de Cair Paravel para platicar sobre muchas cosas.

-¡No me atraparas! –gritaba Lucy justo cuando Rilian la tomaba del brazo asiendo que trastabillara y callera sobre de él.

-Eres hermosa, me encantas –decía Rilian mientras llegaba a los labios de ella para besarla.

Se quedaron tirados entre las flores, abrazándose, Lucy se puso en el pecho de Rilian mientras él acariciaba su cabello.

-No hagas eso, me haces cosquillas –decía Lucy estremeciéndose un poco cuando uno de los dedos de Rilian paso por detrás de su oreja.

-Lucy quiero decirte algo –dijo Rilian con voz seria

-¿Qué pasa? –preguntando un poco sorprendida

-… -suspiro –siempre fui un chico popular, rebelde, irresponsable, mujeriego pero cuando te conocí algo cambio en mi ya que me siento más libre… me siento yo –dijo melancólico

-Por algo me apodaron "la valiente" ya que siempre me arriesgo en casos perdidos –decía Lucy con una risita.

-Ya sé, pero estoy hablando de algo que quisiera decirte… -levantándose para sentarse y quedar frente a ella –solo necesito un momento… es tan difícil, nunca créemelo dije lo que te voy a decir, son momentos en la vida que quisiera que el mundo se detuviera un momento… -saco un caja, colocándola en las manos de Lucy –no te espantes no es un anillo de compromiso, recuerdas aquella moneda que te regale cuando nos conocimos y que te la pedí hace unos días, pues hice un dije parecido al que mi padre le hizo a tu hermana porque él me dijo algo muy cierto, pero necesito que leas la inscripción –dijo Rilian sacando una cadena que llevaba el dije.

Lucy comenzó a leer la inscripción –Solo existen dos palabras sencillas que solo tú puedes despertar en mi… TE AMO. –cuando concluyo sus ojos estaban llenos de lagrimas, Rilian la abrazo fuertemente.

-TE AMO y lo puedo gritar, no me importan las demás solo tú, mi pequeña reina de más de mil años no me importa –decía Rilian poniéndole una flor en el cabello a Lucy

-Rilian… yo también TE AMO –al decir esto de nuevo los dos jóvenes enamorados se fundieron de nuevo en un beso que decía lo que los dos acababan de decir y sentir.

Después de algunas horas solos decidieron volver al castillo, para que Lucy y sus hermanos volvieran a su mundo por aquella grieta extraña que en ese momento tenían vigilada donde solo podían entrar los reyes.


Caspian estaba tan tranquilo en su despacho disfrutando un libro acerca de la historia de Narnia, cuando de repente entro uno de sus más fieles escuderos, un fauno alto, fornido de ojos de diferente color.

-Mi señor –haciendo reverencia –volvió… el enemigo de Narnia –exclamo asustado

-¿Quién? –pregunto el rey

-Máximo y quiere verlo, entro al castillo y no pudimos hacer nada ya que venía con su familia… -poniendo los ojos en blanco –ya sabe su hija Ingrid y su esposa Ruth.

-Pero… -frotándose nervioso las manos –está bien hazlo pasar –ordeno Caspian

-Está bien señor –dijo y se despidió con una reverencia.

Caspian se sentó para tratar de respirar y hacerse a la idea de que el exilio de uno de los más grandes traidores de Narnia se había terminado o simplemente había regresado por venganza.

Después de unos minutos la puerta se abrió dando paso a un señor corpulento, alto, tez blanca, ojos verdes, nariz afilada, tenia barba y bigote, lo que se notaba en su cuerpo era que su cicatriz cerca de su ojo derecho en forma de cruz.

-Hola Caspian, es bueno ver de nuevo a los amigos, disculpa –haciendo reverencia –no recordaba que el rey de Narnia hace 5 años me exilio en la isla de Carlome, me la pase bien pero me trataron un poco mal –decía sarcásticamente

-¿Qué quieres? ¿Por qué viniste? No creo que solo a charlar de los viejos tiempos –decía Caspian con tono elevado.

-Tienes 24 horas para hacer un trato de retirar por completo mi exilio, si no todo un ejército destruirá tu preciosa ciudad créeme hay mas enemigos de los que tú conoces y ni Aslan te podrá salvar –caminando hacia la puerta –solo 24 horas, mañana vendre a ver mi resolución, mi señor –dijo sarcásticamente y salió de la habitación.

Caspian se quedo sin decir ninguna palabra pensando en una solución ya que las palabras de Máximo siempre se cumplían.


Rilian acababa de volver del otro mundo, estaba en su cuarto analizando que había dicho a Lucy cuanto la amaba y hoy más que nunca sabia que ella era la indicada, por lo que se puso a buscar su bolsa donde siempre cargaba la poción y la daga junto con el cuerno, pero no la encontró por ningún lado, recordó haberla olvidado en la casa de los Pevensie por lo que no se preocupo ya que estaba a salvo y a demás después volveria por ella.

Estaba tan concentrado que no se fijo que Ingrid acababa de entrar lentamente a su habitación para ponerle las manos en los ojos y hacerlo brincar del susto.

-¡Lucy, ya te he dicho que si haces eso te ira mal! –exclamaba Rilian sin saber quien le tapaba los ojos era Ingrid

-Pues me gustaría más que me digas Ingrid –dijo está indignada al escucharlo

-¿Ingrid? ¿Qué haces aquí? –dijo Rilian sorprendido al verla

-Visitándote, porque ya no tienes tiempo para las amigas desde que tienes novia de antaño –poniendo cara de enojada –te has convertido en un ñoño, te han cambiado príncipe rebelde, donde quedo el chico atrevido –diciendo mientras caminaba en círculos alrededor de él pasando los dedos por el cuello.

-No hagas eso, lo nuestro se termino –caminando hacia la puerta –además amo a Lucy y no me importa cuántos años tenga –dijo evitando mirarla.

-Vaya si que te ha cambiado Rilian –dijo coquetamente pasando sus dedos por detrás de las orejas de Rilian haciendo que este se estremeciera –yo digo que ahora eres un santo disfrazado porque yo conozco al demonio que tienes dentro –desabrochándole el saco para besarle el cuello y parte del pecho –enséñame al príncipe que conocí

Para esto Rilian la tomo de las manos y ella dio un brinco ágil quedando sujeta de la cadera de este fue donde empezaron como una lucha campal ya que se besaban con tanta pasión, llegaron a la cama de tanto éxtasis que sentían los dos, Ingrid le rompió un poco la camisa, Rilian la volvió a besar con pasión y deseo.

Cuando estaban a punto de empezar un momento erótico Rilian recordó a Lucy, soltó a Ingrid y salto de la cama para vestirse rápidamente, la respiración era irregular mientras Ingrid se le quedo viendo enojada.

-¿Qué te pasa Rilian? –levantándose de la cama para vestirse

-Nada solo que lárgate, estuve a punto de cometer un error que no me lo perdonaría –tomándose la cabeza desesperado

-Por favor Rilian, esto es lo que eres no un santurrón, además ya me demostraste que no te has olvidado de mí, lo de la reinita te va a durar poco –dijo sarcásticamente

-CALLATE Y LARGATE DE AQUÍ –gritando Rilian su cara estaba desencajada llena de rabia

-Está bien pero créeme serás mío a las buenas o a las malas ya lo veras –diciendo esto salió dando un portazo

Mientras el joven príncipe se decía a sí mismo -¿Qué hice? ¿Por dios qué demonios hice?, por lo que decidió calmarse y al siguiente día ir con Lucy y explicarle todo.


Al día siguiente Máximo llego de nuevo al castillo pero esta vez a las afueras estaba su gran ejercito que al ver Caspian decidió convocar a una junta donde tenían que estar todos los involucrados en los que estaba tanto su hijo como esposa.

Cuando estaba todos Rilian se llevo una gran sorpresa ya que se dio cuenta que Ingrid era hija del peor enemigo de su padre y ya que Caspian no había accedido a lo que le había pedido su cara se convirtió en un monstruo, fue cuando Ingrid propuso algo que a todos dejo helados.

-Papito y si te unes con el rey de Narnia, yo tengo una propuesta y todos quedamos felices –decía con su voz de niña fastidiosa

-Dime hija ¿Qué propones tú? –preguntaba su padre tratando de calmarse

-Fácil que Rilian se case conmigo –dijo sin tapujos

-¿Qué? Esta loca tu hija, claro que no lo permitiré, no señor yo prefiero una guerra –dijo Caspian conteniendo el coraje.

-Pues entonces prepárate –decía Máximo desafiando a Caspian

Rilian observaba todo lo que pasaba y pensaba en lo que había hecho el día anterior fue donde dijo algo que nadie esperaba.

-Padre creo que es la mejor manera –Liliandil y Caspian lo miraban incrédulos –no estamos en condiciones de una guerra han pasado 5 años desde que este señor casi destruyo Narnia por sus maldades, yo pienso… no es más como príncipe decido… -le dolía decirlo –casarme con Ingrid

-No Rilian debe de haber otra forma –decía Caspian preocupado e incrédulo

-Por favor mi felicidad es lo de menos, déjame tomar mis decisiones como príncipe una vez, sabes que es lo mejor –casi lo decía en un susurro ya que su corazón se estaba comprimiendo a punto de estallar

-Pero hijo –solo dijo Caspian

-¿Cuándo quieres casarte? –pregunto Rilian con tono furioso a Ingrid

-Mañana u hoy mismo si se puede –dijo Máximo

-No papi, tengo que tener mi vestido y yo no quiero una boda así y menos con el príncipe de Narnia, un mes –dijo Ingrid poniéndose a un lado de Rilian para tomarlo de la mano.

-Entonces no se diga más solo un mes nada más –mirando a Caspian –pero si tu hijo falla solo necesito dar la orden y atacaran a Narnia cuando menos lo esperes –dijo desafiándolo

-Hay una condición, me caso y diciendo el si, mi padre firma la renuncia de exilio antes no y tú te largas de Narnia y dejas a mi padre tranquilo, es un trato –decía Rilian mirándolo fijamente.

-Pues un mes más o menos está bien, ya ves Caspian tú hijo comprende –decía Máximo

-Está dicho, me tengo que ir –caminando a la salida –papá, mamá empiecen con los preparativos para la boda –los miro tristemente y salió para dirigirse a donde podía pensar un poco.

Caspian y Liliandil vieron como su hijo salió, ahora veían como su felicidad era destruida por un tipo que hacia lo que quería, solo que el rey de Narnia se quedo frustrado y decepcionado de sí mismo por no hacer nada ya que estaba enviando a su hijo al matadero.


Espero y les guste no se me ocurrio otra cosa

nos vemos en el siguiente emocionante cap

porque habra mas suspenso y drama