DISCLAIMER: Los personajes no me pertenecen, son propiedad de Nerd Corps y Asaph Fipke. A excepción del OC.

N/A: La ganadora del reto es Ania Sorian 82. Me gustó hacer ese Q&A, quizás lo repita. ¡Disfruten del capítulo!


Capítulo 6:

Tú te lo pierdes

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Trixie.

Levanté la vista de mi deber al oír como la puerta se abría. Era Julieta.

—¿Estas ocupada? —preguntó, con calma.

Había terminado los documentos que debía entregarle hace un par de minutos y respondido la mitad de los cuestionarios.

—Claramente —respondí, un tanto asombrada por la suavidad de la voz de Julieta. Cada vez que me la cruzaba o estaba chillando malas palabras o estaba muriéndose del estrés—, pero puedo hacer dos cosas a la vez. Dime.

Observó su teléfono por un momento y entró completamente a la oficina. Caminó hacia su escritorio y comenzó a teclear en su computadora.

—Brodie me ha dicho que no tienes tarjeta de crédito —comenzó. Asentí—. Te la traerán en un rato, tendrá: doscientos dólares que te alcanzaran para comprar el café todo el mes y cuatrocientos dólares para el pasaje y lavandería del señor Blakk.

—De acuerdo.

Por la mirada que le daba a su computadora, supuse que estaba leyendo cada detalle que me decía.

—Tu ropa. No le gustó al jefe, así que debes cambiarla —Me miró de soslayo.

—Es lo mejor que tengo —Esta vez me observó directamente y arqueó una ceja.

—Como veo que necesitas este trabajo —murmuró—, te prestaré ropa que ya no utilizo.

—¿Gracias? —dije, dándome cuenta de que eso sonó más como una pregunta que un agradecimiento.

—De nada —Al parecer, aquí no se daban cuenta de muchas cosas. Julieta tenía su mirada de vuelta en la computadora—. Debes teñirte el cabello.

No, no. Mi cabello no.

Me limité a negar con la cabeza.

—Debes hacerlo —dijo, después de un suspiro. Quizás estaba acostumbrada a la negación por parte de la chica del café—. Claro, si quieres este trabajo.

Pensé en mi misma como una más de las rubias de este lugar. Físicamente, no se vería la diferencia. Era más común ver a una rubia de ojos verdes que a una pelirroja.

Sacudí la cabeza por tan solo pensarlo.

—El tinte dañará mi cabello.

Y no quería ser una diva, solo no deseaba ser rubia.

—No hay problema. Industrias Blakk creó un tinte que lo único que le hace al cabello es cambiarlo de color —Su voz se oía como uno de esos comerciales en la televisión.

Suspiré. Me estaba quedando sin opciones.

—¿Qué tal una peluca? —ofrecí—. Es práctica, cómoda y no se nota la diferencia.

Julieta rió, negando con la cabeza.

—El jefe si nota la diferencia.

Quité la sonrisa triunfadora de mi rostro y apreté los labios.

—¿Puedo pensarlo? —Ella resopló y asintió.

—Tienes hasta un cuarto para las siete.

Seguí llenando cuestionarios con la oficina en completo silencio, a excepción del sonido de las teclas al ser pulsadas por las uñas de Julieta. Por lo tanto, cuando su teléfono sonó, me asusté.

—Lo siento —masculló ella, yéndose. Al parecer, la persona que le había llamado no le agradaba en absoluto.

Diez minutos después, la puerta se abrió y entró una uniformada rubia con una bata de laboratorio, cuyo cabello le caía a un costado recogido en una trenza de espiga. Dejó cerca de quince carpetas azules en mi escritorio y se fue.

Tomé las carpetas confundida hasta recordar que yo debía llevarlas a algún lugar desconocido.

Abrí mi correo y comencé a escribir a la velocidad de la luz:

"Para: Brodie.

Una rubia de trenza me ha dejado unas carpetas azules en completo silencio. ¿Qué se supone que debo hacer? S.O.S".

Terminé de llenar los cuestionarios y me surgió otra duda.

"Re: Brodie.

¿Y con los cuestionarios? ¿Qué hago? S.O.S x2"

Mientras Brodie me respondía, saqué de mi Backpack una libreta, que contenía aquello que debía memorizar.

No tardé en escuchar el sonido que indicaba un nuevo mensaje.

"Brodie te ha enviado un correo.

Primero que todo, debes calmarte. La chica que te lo ha entregado se llama Katherine y es una pasante en ciencias, las carpetas azules son fórmulas y ecuación químicas junto a estudios. En la esquina superior derecha, hay un omega dibujado que es para indicar los estudios y un beta para las fórmulas.

Debes ordenarlos de beta a omega. Cada beta y omega tienen un número elevado, eso indica en qué orden van. Cuando lo ordenes, debes llevarlo al área de computación y entregárselos a Eli Shane.

Entregas y te vas. Si el jefe te ve (que seguramente lo hará porque está en su enorme oficina viendo las cámaras de seguridad) hablando o siquiera sonriéndole a alguien, te llamará y eso no es bueno.

Los cuestionarios debes ordenarlos también. Su propósito es saber que quiere la gente y demás, pero eso ya lo sabes. Como te dije en un mensaje de texto (porque salí), debes colocar en algunos "No" como si hubieses ido a la calle y preguntado. Si te diste cuenta (y debiste hacerlo), tienen como título nombres de productos hechos por la empresa; debes ordenarlos alfabéticamente.

Suerte".

En conclusión: estoy despedida.

oOo

Eli.

—¿A dónde vas, Eli Shane? —preguntó una voz femenina detrás de mí y yo me lamenté mentalmente.

—A la puerta de madera —dije, esbozando una sonrisa confiada, dándome la vuelta. Brodie me miró, asintiendo, como si me creyera.

—¿No será a la puerta roja más próxima? —Elevó una ceja.

—¿Yo? —Coloqué una mano en mi pecho, haciéndome el ofendido —¿Crees que desafiaría a mi supervisora y a mi jefe por ir a coquetear?

—Sí —respondió de inmediato.

—Pues… —Quité la mano de mi pecho y apunté al techo. A medida que hablaba, agitaba el dedo índice: —¡Yo no soy así!

—Por favor, Eli —Ella negó, fingiendo estar decepcionada. Señaló el vestíbulo—. Ve a trabajar.

—Dame solo un minuto, Brodie —supliqué.

—Tienes treinta segundos antes de que el jefe no te vea en tu puesto y te llame.

—Bien —Sonreí y vi de reojo como Brodie murmuraba los sucesos insólitos que solo a ella le pasaban. Toqué dos veces en la puerta roja y entré.

—Hola, Eli —Me saludó con una sonrisa Julieta, disfrutando de mi cara de desilusión. Tenía hincados los codos en la mesa y las manos juntas, pareciendo una villana cuando éstas traman un plan.

—Hola —Le eché una mirada triste al escritorio vacio, que debía ser el de Trixie, antes de salir—. Tú ganas, Brodie.

La forma en que apretaba los labios para no reírse hizo que dedujera que ella ya sabía que Trixie no estaba en su oficina.

—Eli —Me llamó Julieta asomada en la puerta de su oficina—. El jefe te solicita.

Adiós a mi café.

—Te lo dije —murmuró Brodie, moviendo la cabeza de lado a lado, mientras rodaba los ojos.

Caminé sin ganas hacia la gran puerta de madera.


Reviews:

Guest: Encantada de que adoraras el encuentro. Dana tiende a acercarse a posibles parejas (lol?). Como por arte de magia. ¿Increíblemente hermosa? ¡Muchísimas gracias! Ojalá te haya gustado este capítulo.

Nicole Kawaii: El pairing es nuestro elixir.

karen shane g: Realmente, lo son.

N/A: La razón de porqué no había publicado era de un estresante bloqueo, pero, ¡ya estoy aquí! (Si, tú, te estoy mirando).