¡Hola!

Uff, por fin traigo la conti de este fic, sé que tal vez me quieran matar, pero había perdido el hilo de la historia y la verdad no sabía como seguirlo, bueno, hoy empecé a hacerlo y me salió la inspiración.

Espero que me perdonen por haberme tardado tanto, gomen!

Les dejo la conti ^^

Capítulo 6: Aclarando dudas.

Ella no podía creerlo, él estaba muriendo, muriendo por su culpa, por haber tratado de protegerla. Sus lágrimas no se podían contener aunque quisiera, mientras apretaba su mano con fuerza dentro de aquella ambulancia.

Toushirou abrió levemente sus ojos, buscando desesperadamente con la mirada a Hinamori, queriendo asegurarse de que ella estaba bien, que no corría ningún peligro. Cuando sintió como apretaban su mano pudo verla a ella, lloraba a su lado, pero estaba sana y salva.

Una sonrisa de alivio se formó en sus labios.

-Estás… estás bien… que bueno - Dijo débilmente y de forma entrecortada. Momo puso una mano sobre su rostro, específicamente tocando sus labios.

-No hables Shiro-chan, estás muy débil para eso… - Pidió llorando -. No quiero perderte, no lo soportaría.

-Lo siento… - Hitsugaya no se sentía con fuerzas como para seguir consciente, así que sus ojos se fueron cerrando de forma lenta y cuando Momo sintió el pitido de la máquina a la que lo habían conectado de forma apresurada, temió lo peor y sintió como un miedo terrible se apoderaba de ella, más horrible que cuando esos tipos la tuvieron cautiva, el miedo de perderlo era lo peor que había sentido en su vida.

Él no despertaba, se veía peor, mucho más pálido y eso sólo la hacía desesperarse. El paramédico la alejó de inmediato para atenderlo, las cosas iban peor de lo que pensó.

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Ichigo iba hacia su departamento para tomar unas cosas he irse luego al de Rukia, pero al llegar se llevó una gran sorpresa al verla parada afuera de su puerta.

-Rukia… ¿Pero que haces aquí? – Preguntó extrañado. La ojiazul lo miró seriamente.

-Sabía que ibas a venir aquí primero y no puedo esperar, además esto te conviene Ichigo… es muy importante… - Por primera vez en mucho tiempo, Ichigo pudo ver cierto arrepentimiento en los ojos de Rukia. Sentía como si ella hubiese hecho algo malo y necesitara pedirle perdón por eso ¿Pero que podría haber hecho Rukia que fuese tan malo?

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-¿Estás segura Orihime? – Preguntó Tatsuki sorprendida al oír lo que le había dicho su amiga. Orihime soltó un suspiro y volvió a mirar a su hija que estaba jugando, totalmente ajena a los problemas del mundo de los adultos.

-Si Tatsuki-chan, lo haré por mi hija, ella merece saber quien es su verdadero padre, es más, ni siquiera sabe que es él y ya me ha pedido que Ichigo lo sea… - Dijo la peli naranja con una pequeña sonrisa dibujada en sus labios -. Además Ichigo… él me quiere aún, me lo dijo la otra noche…

-¿Pues entonces que esperas? – Tatsuki comenzó a empujar a Orihime para que se levantara, pero la chica la miraba sorprendida.

-¿Quieres que vaya ahora? – Cuestionó Inoue, más la respuesta de su amiga sólo fue una afirmación con la cabeza y un nuevo empuje hacia su persona. Tal vez Tatsuki tenía razón y este era el mejor momento, así le aprovechaba de aclarar que no había nada entre ella y Grimmjow y que éste había mentido descaradamente.

-Ve Orihime, dile a Ichigo todo lo que sientes de una vez y que Akari-chan es su hija – Dijo la pelinegra animándola una vez más. Orihime se puso de pie decidida.

-Bien, te encargo a Akari-chan entonces – Dicho esto tomó su bolso y salió de la casa de su amiga. Definitivamente iba a hacerlo, tenía que hacerlo -. Sólo espero que me comprendas Ichigo… por que jamás te lo dije.

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Renji se encontraba bastante inquieto mientras revisaba unos documentos. No había tenido ninguna noticia de Hitsugaya desde que éste había salido a caminar y a pensar. Él también había salido y al volver y preguntar por su compañero nadie supo darle razones.

-¿Dónde se habrá metido? – Se preguntó. En eso sintió como alguien golpeaba la puerta de la oficina donde él estaba y al mirar hacia ese lugar pudo ver a una de sus compañeras de trabajo -. Adelante – Dijo con una sonrisa.

Ella entró con su típica sonrisa alegre, su presencia iluminaba el lugar a donde iba y cualquier hombre se quedaría mirándola más de un minuto detenidamente. La agente Rangiku Matsumoto era una de las mujeres más hermosas que él y cualquiera podrían haber visto, lo podía notar con sólo ver esa despampanante figura que ella poseía, acompañada de esos ojos azules y ese largo cabello entre anaranjado y castaño claro.

-Matsumoto-san ¿Qué sucede? – Preguntó Renji parándose de inmediato.

-Renji, Renji ¿Cuándo vas a dejar de llamarme Matsumoto-san? – Preguntó con voz melosa la chica -. El que sea mayor que tú no significa que debas tratarme con tanto respeto, me haces sentir una anciana cincuentona.

-¿P-pero por que dices eso? – Cuestionó Renji un tanto sonrojado por el tono usado por ella. Era bien sabido que Matsumoto era muy coqueta y ninguno de los chicos de la comisaría se salvaba.

-Jeje, que tímido eres – Dijo la mujer sonriendo -. Sólo vine a dejarte estos informes, y a preguntarte si te gustaría tener una cita conmigo ¿Qué dices?

-Lo de los informes te creo, lo de la cita… no sé ¿Estás segura de que va en serio? – Preguntó dudoso. Rangiku se acercó a él y se pegó un poco a su cuerpo.

-Claro… ¿O es que acaso tienes una con otra chica?

-N-nada de eso, está bien, acepto – Respondió aún más sonrojado. Matsumoto se alejó de él y le guiñó un ojo antes de salir por la puerta -. Mujeres… ¿Quién las entiende? Una me ignora y la otra me acosa…

En eso sintió el sonido de su teléfono móvil. Lo sacó de su bolsillo y contestó apurado, pues estaba fijando su vista en esos informes.

-¿Bueno? Ah Momo ¿Qué sucedió? – De pronto su expresión cambió completamente; se veía muy alterado y preocupado y rápidamente dejó esos informes sobre el escritorio, pasando de ellos ya que esto era mucho más importante -. Voy enseguida al hospital – Dijo antes de colgar.

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Simplemente no podía creerlo cuando lo vio. Ishida se encontraba en el hospital cuando vio como traían a su amigo Toushirou y lo ingresaban a la sala de urgencia, al parecer con una herida de gravedad. Después de eso vio llegar a Hinamori, quien no podía parar de llorar.

-¿Qué pasó Hinamori? – Preguntó Ishida preocupado y a la vez alarmado. La chica simplemente lo abrazó llorando.

-Ishida-kun… Shiro-chan está… él está… - Momo no era capaz de completar su frase, el llanto no la dejaba hablar. Uryuu la estrechó para tratar de confortarla, ella estaba sufriendo demasiado por la persona que amaba y lo único que él podía hacer era eso, acompañarla.

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Ichigo y Rukia entraron al departamento del peli naranja. Ella se veía muy seria y hasta algo preocupada y eso era por lo que estaba a punto de confesar, la verdad.

-¿Qué sucede Rukia? ¿Qué vas a decirme? – Preguntó Ichigo intrigado. Observó como Rukia bajaba la mirada, notándola un poco tensa -. ¿Rukia?

-Ichigo… lo que sucede es que tengo que decirte… por que Inoue terminó contigo hace años… yo fui la culpable de eso – Dijo la ojiazul avergonzada, mientras Ichigo fruncía levemente el ceño.

-Eso ya lo sé, ella te encontró conmigo y pensó mal, pero no entiendo por que me dices eso…

-No estás entendiendo Ichigo, ella no quiso oírte, ella pensó mal porque yo hice que así fuera, ustedes terminaron por mi culpa… - Finalmente Rukia se atrevió a mirarlo a los ojos, notando como Ichigo abría los suyos con sorpresa ¿Qué demonios le estaba diciendo Rukia? ¿Acaso esto era una broma de mal gusto?

-¿Q-que dices Rukia? – Cuestionó aún un tanto incrédulo. No lo entendía, ni la razón ni la forma en que las cosas habían sucedido, necesitaba una buena explicación.

-Todo comenzó más o menos una semana antes de esa noche – Comenzó a relatar Rukia, sentándose sobre una silla -. Tú eras novio de Inoue desde hace un año y yo… bueno, siempre supiste que a mí me gustabas - Bajó la mirada, dudando por un momento, pero luego volvió a subirla - ¿Recuerdas esa fiesta?

Ichigo asintió con la cabeza. Esa vez hubo una fiesta y desde ese momento Orihime había comenzado a comportarse un poco extraña.

-Flash Back-

Ambos estaban bailando juntos, muy abrazados una canción romántica. Se miraban a los ojos con ternura y se besaron mientras se quedaban quietos. Al terminar la canción la chica se separó de él un momento.

-Ichigo, voy al baño y ya regreso – Dijo con una dulce sonrisa. Ichigo asintió con la cabeza.

-No te tardes – Le dijo antes de que ella se fuera.

Estuvo un rato esperándola, hasta que la vio regresar, pero ella se veía distinta, se veía un poco triste e inquieta. A él no le gustó verla así.

-¿Sucedió algo malo Orihime? – Preguntó intrigado. Orihime sólo sonrió y negó con la cabeza, aunque se notaba que algo ocultaba.

-No es nada, nada – Respondió.

A partir de ese día se comportaba muy extraño, hasta que una semana después llegó aquella noche.

-Fin Flash Back-

-Si lo recuerdo, algo pasó ahí, pero jamás supe que fue…

-Fui yo – Dijo Rukia rápidamente. Ichigo la miró interesado -. Cuando Inoue se alejó de ti aproveché para acercarme, quería hacerlos terminar…

-Flash Back.

Orihime salía del baño con una sonrisa, dispuesta a volver a reunirse con su querido novio, pero afuera estaba parada Rukia, esperándola.

-Inoue ¿Puedo decirte algo? – Preguntó la pelinegra. Orihime asintió con la cabeza.

-Claro que sí Rukia-chan ¿Sucede algo malo? – Respondió Inoue amablemente. Rukia la miró fijamente.

-Inoue… la verdad es que Ichigo te ha estado mintiendo – Dijo en un tono algo malvado, pero la peli naranja la miró sin comprender.

-¿Qué quieres decir?

-Lo que oyes, Ichigo tiene a otra, él te está engañando – Orihime abrió sus ojos sorprendida, pero no podía creerle, ella confiaba totalmente en Ichigo.

-No lo creo Rukia-chan, debes de estar equivocada, mejor me iré a buscarlo – Y dicho esto Orihime se alejó. Rukia sólo la quedó mirando, no intentó seguirla pues no era necesario.

-Fin Flash Back-

-¿Por qué Rukia…? – Preguntó Ichigo sorprendido y dolido. Ahora entendía que había sido Rukia quien los separó realmente, por eso Orihime confundió las cosas de esa manera, ella pensaba que él la engañaba y al haberlo visto con Rukia debió haber destrozado su corazón. Ellas eran amigas ¿Por qué Rukia haría algo así?

-Lo siento mucho Ichigo… - Se disculpó la chica bajando la mirada. Kurosaki empuñó sus manos con rabia, estaba sintiendo una tremenda ira apoderarse de su ser y esas disculpas no estaban sirviendo de nada.

-¡¿Cómo pudiste Rukia? ¡Yo siempre pensé que lo que ocurrió había sido un mal entendido, y ahora me doy cuenta de que tú lo planeaste desde el principio! ¡¿Cómo pudiste ser tan cruel?

-¡Perdóname! ¡Te juro que no quería hacerlo! – Respondió Rukia parándose de golpe y soltando un montón de lágrimas, aunque sabía que él tenía todo el derecho de reaccionar así.

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-Tranquila Hinamori – Pidió Uryuu mientras le entregaba un pequeño vaso de café a la chica, para tratar de calmarla. Ella lo recibió y esbozó una pequeña sonrisa, bebiendo un sorbo para dejar de llorar.

Desde que él la había abandonado, muchas veces se había tratado de convencer de que ya lo había olvidado, de que Hitsugaya ya no significaba nada en su vida, pero sabía perfectamente que no era cierto, ella lo amaba con todas sus fuerzas, lo amaba con todo el corazón y ahora que sentía el peligro de perderlo, de que la muerte lo arrebatara de su lado, se daba cuenta de que no podría vivir sin él. Si Toushirou moría ella quería irse a su lado.

-Ishida-kun… tengo tanto miedo… - Dijo la joven apretando el vaso entre sus manos, las cuales se calentaban debido al café, pues estaban muy haladas.

-Debes estar tranquila, todo saldrá bien – El doctor arregló sus anteojos y miró hacia la puerta de la sala de urgencias -. Iré a preguntar que tal está, tranquila…

Ishida se alejó y Hinamori volvió a llorar, pero en ese momento vio venir a Renji, el cual corría hacia ella muy preocupado.

-¿Qué pasó Momo? – Preguntó el pelirrojo alarmado. La chica lo abrazó a él también, en estos momentos necesitaba mucho de un amigo.

-Ese sujeto llamado Gin me secuestró y cuando Shiro-chan fue a rescatarme él le disparó… - Respondió con tristeza. Renji se separó de ella y la miró sorprendido.

-¿Gin? ¿Él te secuestró? – Preguntó incrédulo el pelirrojo -. Incluso aunque Toushirou se alejó de ti para protegerte… él fue capaz de hacer eso…

¿Qué se alejó de mí para protegerme? – Repitió Momo atónita. Todo el tiempo había pensado que él ya no la quería y ahora se daba cuenta de que sólo estaba tratando de protegerla. Que estúpida se sentía.

Renji la miró sintiéndose algo culpable, no debería haberlo dicho, pero ya era tarde, ya no tenía caso ocultarlo, de todos modos no había servido de nada pues Toushirou estaba perdiendo la vida dentro de aquella sala de urgencias.

-Lo siento mucho Momo… - Fue todo lo que pudo decir, también estaba preocupado por su amigo ¿Pero que podía hacer?

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Orihime estaba un poco consternada y algo enfadada. Había ido al hospital a preguntar por Ichigo y le dijeron que se había ido a su casa y eso hace como una hora. Después de eso le preguntó a Tatsuki por teléfono la dirección del departamento de Ichigo y hacia allá se dirigía cuando un enorme taco atrapó al taxi en donde iba.

Ahora estaba que lanzaba un montón de maldiciones por todos lados, porque justo cuando estaba decidida a contarle la verdad a Ichigo algo se interponía en ello.

Finalmente se hartó y se bajó del taxi. Si no podía llegar en auto llegaría caminando, pero llegaría de todas formas.

-Tengo que decirle la verdad a Ichigo, y tengo que decirle que aún lo amo – Susurró corriendo hacia el lugar.

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Grimmjow estaba recostado sobre una cama, en una habitación de hotel. Estaba un poco molesto por haber hecho mal las cosas, porque Orihime ahora estaba enojada con él.

-Mi Orihime… - Susurró. Él la amaba y no permitiría que Ichigo se quedara con ella, eso jamás.

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-Ichigo… - Lo llamó Rukia tratando de que él volteara a verla, pero Ichigo estaba demasiado dolido por todo eso y no podía hacer más que darle la espalda -. Ichigo por favor…

-Déjame en paz… lárgate… - Pidió tratando de no explotar. Rukia se alejó de él un momento, cerrando sus ojos.

-No me iré hasta terminar de decirte todo… - Ichigo se volteó a mirarla una vez más -. La razón por la que hice todo eso fue… porque Nii-sama quería que yo fuera la novia del hijo de su amigo… porque yo era una estúpida que sólo hacía las cosas por complacerlo a él, porque… tenía miedo de afrontar que en verdad estaba obsesionada contigo y la persona que en verdad quería era Renji. Ahora me di cuenta de que he sido una tonta y que los perdí a los dos…

-Rukia… - Ichigo no podía negar que aún estaba molesto, que estaba enfadado porque por culpa de Rukia Orihime lo había dejado, pero al verla tan arrepentida no podía odiarla, en el fondo la quería como a una amiga -. Ya Rukia, deja de llorar – Le dijo abrazándola -. Tú eres una chica fuerte.

-Perdóname Ichigo… - Dijo Rukia sinceramente. Ichigo la abrazó más fuerte.

-Tranquila, yo te perdono…

Así era como debía ser, Rukia quería hacer las cosas bien, ya estaba cansada de hacer todo para complacer a su hermano sin sentir que nada de eso la hacía feliz, que sólo estaba haciendo infeliz a las personas que quería. Esta vez cambiaría.

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Tatsuki estaba viendo la televisión, sin percatarse de que Akari en ese momento estaba saliendo de la casa, pues quería buscar a su mamá. Ella jamás había tenido que cuidar de un niño, por eso no le prestó demasiada atención a la pequeña, sin embargo al darse cuenta de que no estaba un gran temor se apoderó de ella.

-Dios mío ¿A dónde se ha ido la hija de Orihime? – Se preguntó aterrada. Salió corriendo de su casa.

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La pequeña Akari iba por las calles mientras buscaba a su mamá. Al no haberla visto en la casa decidió salir, y como ella era una niña muy decidida ni siquiera preguntó a Tatsuki si podía salir, sólo llegó y salió.

-¿Donde está oka-san? – Se preguntaba preocupada. Muchas de las personas que pasaban la quedaban mirando, preguntándose por que una niña tan pequeña estaba sola en la calle.

Ella seguía mirando para todos lados y cuando se disponía a cruzar la calle no se dio cuenta de que un auto se dirigía a ella. La niña estaba corriendo un grave peligro, pero no lo sabía.

-¡Cuidado niña! – Escuchó una voz.

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Aizen estaba sentado en la sala de su mansión, sonriendo de forma pedante mientras recibía las noticias de Gin, quien estaba frente a él.

-¿Así que no comprobaron si había muerto? Bueno, no importa, de todas formas aprenderán a no meterse con los espada – Dijo el castaño levantando una copa de vino y acercándola a sus labios -. Ahora Gin, quisiera saber algo sobre Orihime-chan.

-¿Ella? Bueno… lo averiguaré… - Dijo Gin poniéndose de pie para después salir del lugar y dejar a Aizen a solas.

-Orihime-chan… ya quiero ver cuanto has crecido… - Susurró Aizen con su sonrisa arrogante. Algo estaba planeando con respecto a ella.

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-¿Qué pasó? – Se preguntó Akari sin entender como de un momento a otro estaba entre los brazos de un hombre que nunca había visto y que sin embargo le parecía muy familiar. Él la miró con una sonrisa y la dejó en el suelo.

-¿En que estabas pensando niña? – Le preguntó él, viéndola con una expresión de reproche y a la vez amable.

-Sólo estaba buscando a mi mamá ¿Y usted quien es? – Preguntó la niña. En ese momento vio correr hacia ella a la amiga de su madre, por lo cual sonrió -. ¡Tatsuki onee-chan!

-¡Akari-chan! – Gritó la pelinegra llegando a su lado. Estaba cansada y muy agitada, pero aliviada de que la niña estuviera bien -. ¿Eh? Señor Kurosaki… - Dijo algo desconcertada.

-Hola Tatsuki-chan ¿Conoces a esta niña? – Preguntó Isshin Kurosaki, el padre de Ichigo. Tatsuki asintió con la cabeza.

-Así es, es la hija de una amiga y la estoy cuidando – Respondió ella tomando de la mano a Akari, pero la pequeña era demasiado lista y se había dado cuenta de algo.

-Tatsuki onee-chan ¿Kurosaki no es el apellido de Ichigo nii-san?

-¿Conoces a mi hijo Ichigo? – Preguntó Isshin viendo a la niña con una sonrisa. De pronto la miró más atentamente, ciertamente tenía un ligero parecido con su hijo mayor ¿Por qué sería?

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-¿Cómo está Shiro-chan? – Preguntó Hinamori al ver regresar a Ishida. Ella se veía desesperada por saber algo, y más después de enterarse de que él aún la amaba.

-Está bien Hinamori-san, la bala no tocó un órgano vital, la operación salió bien y ahora esta despierto – Dijo logrando tranquilizar a la chica y también a Renji.

-¿Puedo verlo?

-Si, ven conmigo.

Hinamori estaba feliz al saber que él estaba con vida, toda la preocupación que la abrumaba había desaparecido y ahora sólo deseaba verlo.

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Orihime por fin había llegado al pasillo en donde se encontraba el departamento de Ichigo. Venía totalmente decidida y nada la haría cambiar de opinión, nada excepto lo que vio.

Cuando llegó ahí pudo ver como Ichigo y Rukia salían juntos del departamento, y él la abrazaba tiernamente. Esa imagen le rompió el corazón, esa imagen le quitó todas sus fuerzas por confesarle la verdad al padre de su hija.

-Ichigo… - Susurró con tristeza.

-¿Orihime? – Se preguntó el peli naranja al verla parada ahí, notando como una lágrima se resbalaba por su mejilla.

Continuara…

Bueno, espero que les haya gustado y en serio me perdonen por la demora, prometo no hacerlo más!

Estoy trabajando en la conti del otro fic y creo que el sábado la pondré, pero no prometo nada. En cuando a este fic, trataré de seguirlo lo más rápido que pueda.

Gracias por sus reviews que me animan mucho, y perdón por no responderlos esta vez.

¡Sayonara!