Mírame de otra forma
Capítulo 5
Fiesta en Casa de Marceline
La Dulce Princesa con los papeles en sus manos y una mueca triste deslumbrada en su rostro continuó.
-Hace mucho tiempo… hubo un tiempo después de los horribles acontecimientos donde comenzaba a nacer una nueva era, en donde fue formado Ooo. Uno de ellos fue que del surgimiento de Glob, dos fragmentos de lo que alguna vez fue lo que no conocemos hiso que el bien y el mal fueran materializados. Del espacio cayeron dos piedras de poder descomunal que nadie podría imaginar para las primeras civilizaciones de Ooo - suspiró la Dulce Princesa con un pobre deje de nostalgia - Una piedra, irradiaba odio y la oscuridad más horrible que podrían haber alguien imaginado, esta piedra, cayó en una gran cascada al fondo del bosque; la piedra no podía contaminar el agua porque era única e irrepetible solo llegaría a maldecir al primer ser vivo que la llegara a tocar, acumulaba la maldad más pura dentro de ella… nadie sabe que ocurrió con aquella piedra después de su avistamiento, pero días después como era de esperarse… de las profundidades de ese bosque salió una bestia de aspecto tétrico, se dice que uno de los animales fue infectado por aquella piedra y nació esta bestia. Poseía dos cabezas de cuellos largos en forma de dragón, sus garras eran afiladamente largas que podían cortar unos cincuenta árboles de una sola agitada. Una de las cabezas del monstruo fue cortada por Billy con ayuda de Marceline una vez... esto provocó que la extraña criatura perdiera un poco de su resistencia. La criatura fue nombrada Bestia Nocturna, porque solo salía de noche ya que la luz del sol le producía daño – la Dulce Princesa les terminó de contar a Finn y Jake mientras miraba por el microscopio, Finn y Jake la observaban con atención – pero aun no he logrado acumular energía pura del sol en algo en el que se mantenga completamente puro –
La Dulce Princesa dejo el microscopio y dirigió su mirada a Finn y Jake – Aquel Monstruo duerme durante 99 años y durante un año entero, sin descanso alguno comienza a acabar con todo a su paso… chicos… - miró fijamente a ambos- … en tres días comienza ese año – Finn y Jake se miraron con preocupación - Además, es demasiado peligroso, me atrevería a decir que incluso más que el Lich, a él al menos lo pude encerrar en el ambar del árbol del Reino - Jake dio un pequeño grito de preocupación.
-Princesa… ¿Y nosotros que podemos hacer? – preguntó Finn, se notaba la preocupación en su voz
La Dulce Princesa se quitó los guantes - …la otra piedra es la que irradia luz y bondad, representando todo lo bueno que alguna vez tuvo este mundo. Nadie nunca vio donde cayó porque ambas se dirigieron a lugares distintos, demasiado lejos al parecer – abrió un cajón – aquella piedra es considerada un pedazo muy pequeño que vino del sol – la Dulce Princesa saco un objeto, se dirigió donde Finn y Jake cubriéndolo con sus manos y después al estar frente a ellos abrió las manos lentamente – este es un artefacto muy especial que les daré a ustedes dos, cuídenlo bien. Trabaje en construirlo por muchísimo tiempo y solamente hay uno, tómenlo – se dirige de nuevo a el cajón – es un rastreador… verán… -
-¡Vamos a ir a buscar la piedra perdida! – interrumpió Jake eufórico, la Dulce Princesa rió
-Así es, Jake -
-Pero princesa, después de muchos años es probable que esa piedra ya no debería de existir – objetó Finn
-En eso no estoy segura Finn, pero puedes averiguarlo tú mismo – le señalo el rastreador recién entregado - también les daré esto, son guantes que pueden repeler el poder que tiene la piedra por si la encuentran y no les afecte o haga ningún daño – Finn los recibió, y lo guardo en su mochila para después
-Bien chicos, iría con ustedes pero yo también tengo algo que hacer-
-Princesa, pero mañana es nuestro Club de Películas ¿No será problema? – dijo Finn
-En absoluto, Finn. Voy a ir sin ningún problema, como siempre - les sonrió
~Ya saliendo del Palacio de la Dulce Princesa...~
-Bien, ¿Qué tenemos que hacer primero? – preguntó Finn
-Debemos encender esa cosa, hermano – dijo Jake señalando el objeto
-Está bien – Finn oprimió el pequeño botón que se encontraba en la esquina, el dispositivo comenzó a marcar una dirección – dice que… oh viejo, está muy lejos. Tendremos que cruzar de nuevo ese bosque y… atravesar la casa de Marceline… -
- ¡Chicos, Chicos! –
- ¡Princesa Grumosa!, ya te habíamos olvidado – dijo Finn
-¡Hey Chicos! ¡Quería mostrarles esto! – en su mano había una lata con un logo de Dulces de color rojo y un titulo de otro idioma – Me lo encontré cerca del Reino de fuego un día ¿Quieren probar?
-¡Yo quiero! – dijo Jake, arrebato la lata de las manos de la PG y agarro un puñado de esos Dulces y los introdujo es su boca rápidamente –Mmm… están delicio… ¡Ay, ay, ay! ¡Mi lengüita! ¡Mi lengüita! ¡Quema, quema! – comenzó a correr en círculos al rededor de ambos
Finn rió – PG dijo que venían del Reino del Fuego ¿Qué esperabas? –
-Bueno si… pero si son deliciosos – Dijo Jake con intenciones de sacar más dulces.
- ¡Basta Jake, te rostizaras la lengua! -
-Pero es que son deliciosos… - le hizo un puchero a Finn
- ¡Jake! -
-Está bien, está bien… - caminó entregándoselos a la Princesa Grumosa
-Oye Finn, ¿Qué es eso que llevas ahí? – Dice Grumosa
- … Es un rastreador – dijo Finn entretenido con el objeto recién mencionado y no poniéndole mucha atención a la Princesa
-¿para qué? –
-para buscar algo –
-¿Qué cosa? –
-Una piedra-
- ¿Qué piedra?-
-Agh! - exclamó irritado - Jake, ¡Explicale tú! -
-¡Hey, Hey! ¡Espera muchacho, no me avientes ese reto! – Se dio cuenta de que la Princesa Grumosa lo miraba con interrogación, dio un suspiro – está bien…
~Después de una larga explicación…~
-¿Y a donde vamos a ir primero? – preguntó emocionada la Princesa Grumosa dando pequeños aplausos continuamente
Jake miró los al rededores, poco convencido -Como ya esta anocheciendo creo que debemos de Acampar en el Pantano –
-¡¿Qué?! ¡Jake! ¡Ese lugar ni siquiera fue bueno para nadar! - sentenció Finn recordándole aquella vez que fueron a nadar allí mientras llovía
-Ya lo sé, Finn… pero ¿Qué otra opción tenemos? – dijo, ocasionando un suspiro en el rubio
*·~-.,.-~*'*'*·~-.,.-~·**·~-.,.-~*'*'*·~-.,.-~·
Descripción:
Cueva de Marceline… lago, luces, fiesta, mucha gente, baile, música, comida, diversión y… ¡Muñeco incendiado!
-Jajaja, eso fue muy divertido – decía la Princesa Flama mientras comía un emparedado - ¡Quiero hacerlo de nuevo! –
-¡Ni lo pienses, humanita de fuego! ¡Ese era el único muñeco de trapos que tenia! – dijo Marceline, ocultando obviamente la existencia de Hambo
-¿Enserio no tienes siquiera algo para… quemar? – siguió mordisqueando el sándwich
- te gusta quemar cosas ¿verdad?-
-¿Tan obvia soy? –
-Si-
Ambas empezaron a reír.
En la fiesta ruidosa de Marceline estaban muchas criaturas de Ooo, desde pequeños gusanos hasta habitantes del Pueblo y criaturas espinosas, amigables y otras del bosque. Entre ellos Tick bailando con otros animales.
La Princesa Flama nunca se había visto tan feliz, jamás había compartido un tiempo así con tantas personas ni se había divertido tanto. Con que así se sentía una fiesta… decía ella repetidamente en su cabeza.
-Oye, Marceline ¿Quiénes son esos que bailan por allá? – señalo con los ojos la Princesa Flama con un gesto de disgusto
Marceline dirigió su mirada a donde apuntaba la mirada de la Pf – Son Tronquitos y Cerdo –
-¿Y es necesario que bailen así? – Preguntó ya sin apetito dejando el emparedado en la mesa
-Sí… bueno, con el tiempo te acostumbras… ese par no falta a ninguna fiesta, y menos desde su boda – contestó Marceline
-Ahh si… Pan de… - se quedo callada un par de segundos al darse cuenta de lo que iba a hacer - ¡es decir! Ya me habían contado que se iba a casar una tal Tronquitos – dijo Flama volviendo a comer el emparedado para escudarse
-Oye, ¿Desde hace cuanto que estás por aquí? – le pregunta Marceline
-Amm… desde hace dos días ¿por qué? – Marceline se acerca a ella flotando
- ¿De dónde eres? – le pregunto tiernamente con una sonrisa incomodándola aún más
-Pues la verdad… - evitó mirarla a los ojos
- ¿Te perdiste? - dijo ahora con sorpresa falsa
-Pues… - intentó articular una sonrisa
-¡Oh, eso es terrible! – la alza y comienza a mecerla como un bebé - ¡Tranquila, pequeña niña! ¡Yo encontrare tu hogar! – la Princesa Flama se enfado
-¡Hey! ¡Yo no soy un bebé! – Marceline rió
-Lo sé… - sonrió - pero para mí lo eres –
-¿Para ti? - arqueó una ceja
-Tengo 1003 años – Pheobe se sorprendió
-Woah, ¿Enserio? –
-Sí. ¿Y tú cuantos tienes? –
-15 años – Marceline se comenzó a reír, provocando que Flama volviera a enfadarse - ¿Qué es tan gracioso? –
-¿Ves mi punto? – La Princesa Flama comenzó a arder - ¡Auch! –
-Te lo buscaste- comenzó a reírse
- y... ¿en este tiempo te has encontrado a alguien que te haya caído mal? –
-Pues... un vejete que me molestó – siguió comiendo el emparedado
- ¿Vejete? - se alejó tomando un vaso de jugo de tomate
-Sí, pues era muy molesto y no era nada cuerdo… solamente vestía una bata azul, unos calzones y una corona de dudosa procedencia… - La Princesa Flama siguió comiendo el emparedado después de cada frase. Marceline frunció el ceño, obviamente ella sabia a quien se refería la humanoide fogosa y la interrumpió justo cuando iba a continuar.
-Shhh, ¡no continúes! –
-¿Qué pasa? ... ¿Lo conoces? – Marceline, con los brazos cruzados asintió -Oh… lo lamento… pero... también era tierno y... simpático – dijo fingiendo una sonrisa - ... ¿Qué tanto lo conoces? –
-Mucho, como para saber que tiene un tatuaje en su trasero de un pingüino y que la corona que tiene posee otra gema extra en forma de corazón escondida en el interior de ella- seguía cruzada de brazos, Flama tragó saliva.
- Uhh… perdóname, no era mi intención… -
-Está bien... no importa. Unos amigos míos lo trataban igual antes, no te preocupes - Marceline notó que la chica aun tenía cara de arrepentimiento – Oye, ya olvídalo, mejor ayúdame a hacer unos fuegos artificiales ¿sí? –
Flama sonrió.
*·~-.,.-~*'*'*·~-.,.-~·**·~-.,.-~*'*'*·~-.,.-~·
~Minutos después en otro lugar de Ooo...~
-¡Hey Finn, mira! ¡Fuegos Artificiales! ¡Son muy bonitos! – Exclamó Jake señalando al cielo - ¿Será alguna fiesta? ¿Podemos ir? - movió su cola emocionado mirando a Finn
-Jake, no me hables de fiestas ahora… estoy muy cansado después de caminar tanto y más aun al pensar que dormiré hoy en un pantano… – se veía en el rostro Finn una notable fatiga y cansancio
-Pero ¿es tan horrible, Finn?-
-Tal vez no, pero si húmedo… - Jake negó con la cabeza riendo
-¿Recuerdas aquella cueva donde esa Rana gigante se convirtió en un Príncipe? – Finn asintó
-Sí pero ¿Qué… Ohh… - Finn sonrió - ¿Y recuerdas donde estaba? –
-No.-
-Awhh! Jake! - exclamó gritándole al cielo
*·~-.,.-~*'*'*·~-.,.-~·**·~-.,.-~*'*'*·~-.,.-~·
Después de los fuegos Artificiales la fiesta continuaba varias horas después, toda la comida término en estómagos de todos los presentes. Sobró algo de líquido para beber pero de todos modos Marceline solo quería color rojo, Tick estaba que reventaba y La Princesa Flama ni pensarlo bebería algo.
~Dos horas después…~
-Vaya, la pobre no aguanta nada... – rió Marceline mientras veía como la pelirroja se quedo dormida encima de la mesa de comida - ¡Hey, amiga de fuego! ¡Despierta! – comenzó a moverla de un lado para otro con un palo de madera
-Uhh, Uhh ¿Qué pasa? – La Princesa Flama se estrego los ojos y bostezó mientras se sentaba en la mesa
-¿Dormiste bien? ¿Qué tal Alicia y el País de las Maravillas? –
-Emm… ¿Qué? –
- Te dormiste por dos horas completas - se cruzó de brazos - Te dije que podrías acampar aquí, pero no me refería a esto... - señalo Marceline la mesa en donde estaba la chica
Flama miro donde se había quedado dormida y rió nerviosa bajando de la mesa – Bien… - se estiró pegando un gran bostezo - ¿Dónde está Tick? –
-Todavía no quiere dejar Wonderland - cruzada de brazos, volteó el cuello a donde estaba Tick, yacía profundamente dormido en una roca – ustedes dos se parecen mucho… -
Emparedados! Emparedados por todas partes!
¡No olvides dejar Reviews!
No olvides dejar un Review y escribir cualquier opinión o sugerencia
¡Nos vemos!
Hora de Aventura es creación de Pendleton Ward, ℗ Cartoon Network.
