Bakugo estaba en su habitación leyendo tranquilamente una revista, bueno…no tan tranquilamente, Momo no paraba de abarcar su mente, siempre está con el propósito de alejarse de ella pero no puede evitar preocuparse cuando la ve mal, no puede evitar querer darle su apoyo.

¿Será que Kirishima tiene razón y siente algo por ella? Sacudió la cabeza, no, no debe enamorarse de ella, mierda esta frustración lo volverá loco.

—Mejor voy a dar una vuelta.

Dicho eso, el rubio se puso una camisa ya que no tenía nada en la parte de arriba y salió de su habitación.

En otra parte, Shoto y Deku estaban en la habitación del primero hablando de un tema serio.

—Bakugo… ¿Enserio está enamorado de ti? —preguntó el bicolor estupefacto.

—Eso me dijo Aoyama y también me dijo que todo el mundo lo sabe, incluyendo Uraraka, ¿ahora qué voy a hacer? Ya no sé si seré capaz de confesarle mis sentimientos a Uraraka y para colmo la idea de que Kacchan sienta eso por mí es… ¡No sé qué hacer! —exclamó el peliverde agarrando su cabeza con desesperación.

Shoto estaba incrédulo, ¿enserio Bakugo tiene esos gustos? Ahora que lo piensa… ¿Será que Momo sabe de su orientación sexual y por eso se ha vuelto cercano a ella? No quería ser egoísta pero esa idea le daba alivio, en ese caso las probabilidades de que Bakugo se enamore de Momo son nulas, obvio que no puede evitar sentir pena por Deku pero respecto a Momo es un gran alivio.

—Calma Midoriya.

—No puedo calmarme ¿y si Kacchan se me declara? Me voy a paralizar de seguro, y conociéndolo no aceptará mi rechazo ¡Estoy condenado!

—En ese caso debes confesarte a Uraraka lo más pronto posible.

— ¿P-Pero y si me rechaza? No quiero que se sienta incómoda porque a su novio lo pretende otro hombre.

—Debes ser valiente Midoriya, de lo contrario pues…no sabemos lo que pueda hacerte Bakugo.

Deku tragó duro y palideció, con lo bestia que es Bakugo, es obvio lo que pasaría si lo rechaza.

Imaginación de Deku

—L-Lo siento Kacchan, pero yo estoy enamorado de Uraraka, así que…n-no p-puedo corresponderte.

Con una sonrisa demoniaca, Bakugo se acerca al pobre peliverde.

—Si no serás mío por las buenas, entonces te tomaré a la fuerza.

Dicho eso Bakugo quema la ropa del peliverde y mágicamente saca unas cuerdas amarrando al aterrado peliverde.

— ¡Buen provecho! —grita felizmente el rubio con una sonrisa de violador sadista.

Fin de la imaginación de Deku

Deku estaba por desmayarse del terror tan sólo imaginando eso, tomó a Shoto bruscamente por los hombros.

— ¡Tienes que ayudarme Todoroki por favor!

—Pero cómo yo puedo…

— ¡No lo sé! Lo que sea está bien, no quiero terminar en una silla de ruedas por rechazar a Kacchan ¡Por todos los cielos ayúdame!

— ¡Está bien! Sólo cálmate, debes declararle tus sentimientos a Uraraka, seguro que Bakugo frenará si te ve con ella, debes pasar el mayor tiempo posible con Uraraka.

— ¡Excelente idea! No esperaba menos de ti Todoroki, tienes razón, debo pasar más tiempo con Uraraka.

—Por mi parte, creo que ya es tiempo de dejar de hacerme para atrás y confesarle mis sentimientos a Yaoyozoru, de lo contrario esto me atormentará toda mi vida.

—Realmente amas mucho a Yaoyozoru ¿verdad Todoroki?

Shoto no pudo evitar sonrojarse ante lo dicho por el peliverde, pero es que es la verdad, nunca había sentido ese sentimiento tan fuerte por nadie, además de que el amor que siente por Momo le hicieron darse cuenta de una nueva faceta de él que desconocía y es que no puede evitar ser posesivo, un gran ejemplo es Bakugo, no puede negarlo, no le gusta nada ver como Bakugo y Momo se han vuelto tan cercanos, el cómo Momo le sonríe dulcemente, como si fuera la persona en la que más confía.

Sacudió la cabeza, no debe dejarse vencer por el miedo al rechazo.

—Nunca he sentido esto por nadie, al principio creí que era respeto y admiración, pero conforme pasaba el tiempo quería pasar más tiempo con Yaoyozoru, no puedo dejar de verla de vez en cuando y además abarca mucho mi mente, me costó aceptarlo pero realmente me enamoré de ella, intenté deshacerme de este sentimiento pero en vez de eso se iba haciendo más fuerte, incluso si trato de ignorarlo me es imposible, este sentimiento es más fuerte que yo Midoriya.

Deku no pudo evitar sonreír, es exactamente así como se siente con Uraraka, temía que sus sentimientos por ella pudieran arruinar su amistad, pero es que por más que trate de negarlos no puede, se van haciendo más intensos, y sus deseos de estar con ella son realmente fuertes, el cómo Uraraka le dio un valioso significado a su nombre, el cómo se acercó a él sin verlo como un perdedor o un cero a la izquiera, el cómo gracias a ella pudo entrar a esa maravillosa escuela, le debía tanto a ella, pero no sólo eso, el sentimiento fue naciendo por sí sólo, confundiéndolo al principio con un fuerte aprecio, pero definitivamente es amor lo que siente, no vale la pena negarlo.

Mientras tanto en casa de Momo, la pelinegra y Kirishima estudiaban en la habitación de la primera, el pelirrojo estaba feliz de por fin poder comprender unos problemas que lo estaban atormentando.

—Definitivamente eres genial estudiando Yaoyozoru, a ti te entiendo más que a los profesores—dijo el pelirrojo con una gran sonrisa.

—Me alegra haberte sido de ayuda—dijo Momo sonriendo dulcemente.

—Ahora entiendo por qué a los demás les encanta estudiar contigo, eres paciente y explicas muy bien, ojalá todos los profesores fueran como tú.

—Jejeje es muy amable por tu parte pensar así, pero yo sólo les ayudo, ustedes son quienes hacen todo el trabajo, deben estar orgullosos.

Como siempre Momo tan modesta, quizás esa es una de las cosas por las que Bakugo se está enamorando de ella, Kirishima no pudo evitar recordar aquel día que notó a Bakugo tan mal por empezar a tener esos sentimientos por la pelinegra.

No pudo evitar suspirar, si bien Bakugo es demasiado orgulloso, no le gustaba nada ver cómo su amigo se atormentaba tanto por tener el miedo a enamorarse de Momo, pero…nadie elige a quién amar ¿cierto?

—Te has vuelto muy cercana a Bakugo ¿verdad Yaoyozoru?

— ¿Eh? Oh…sí, creo que sí.

—Siempre lo regañas y sinceramente eso me parecía divertido, así que me resulta un poco extraño verlos tan unidos últimamente, ¿puedo saber por qué?

Momo parpadeó pensativa, no estaba segura si sería buena idea decirle al pelirrojo la razón de por qué se había acercado a Bakugo, decirle "es que me puse triste porque el chico que amo se enamoró de alguien más y Bakugo me ha estado apoyando como un buen amigo y compañero", sinceramente eso no suena agradable.

Aunque quizás…

—Estos últimos días me he sentido algo deprimida y por más que trate de evitar que los demás se enteren Bakugo siempre se da cuenta de todo, aunque lo niegue él insiste en saber qué es lo que me pasa, se preocupa por mí y me ha apoyado, incluso me ha ofrecido su amistad y que vaya a buscarlo cada vez que estoy triste, no quiero abusar de su amabilidad, pero él siempre logra sacarme una sonrisa y siempre me da palabras de aliento para seguir adelante y no dejarme caer.

Kirishima estaba sorprendido, Momo decía todo eso con una gran sonrisa, Momo realmente aprecia a Bakugo, pero no estaba seguro si sería capaz de sentir algo más que amistad por el rubio, vaya, esto sí que es complicado.

De pronto Momo sin proponérselo recuerda las palabras del bicolor.

"Sí, a mí me gusta alguien, estoy realmente enamorado de esa persona"

Sus labios comenzaron a temblar, ¿por qué? ¿Por qué cada vez que recordaba esas palabras se quebraba por dentro? En su mente no deja de repetirse que debe superarlo y no dejarse caer, pero las palabras de Shoto llegan a su mente e inevitablemente siente un gran dolor por dentro.

Sentía un fuerte nudo en la garganta, no, no debía quebrarse delante de Kirishima, suficiente es que Bakugo la haya visto llorar.

Pero no podía, sentía que en cualquier momento se iba a debilitar e iba a quebrarse por completo.

—T-Tengo que ir al baño.

— ¿Estás bien Yaoyozoru?

—S-Sí…estoy bien, es sólo que…

Su voz se iba quebrando ¡Oh no! No aguantaría más.

—Yaoyozoru, estás temblando, ¿segura que estás bien?

—Y-Yo…

Ya era muy tarde, las primeras gotas comenzaron a caer, aterrizando en la libreta del pelirrojo.

— ¡Oh no! Perdóname he manchado tu libreta.

—Déjalo Yaoyozoru eso no importa, ¿por qué lloras? ¿Te duele algo?

—N-No es nada yo…tengo que secar tu libreta la he manchado y…

— ¡Yaoyozoru!

Kirishima tomó fuertemente de los brazos a Momo sorprendiéndola, dejando ver sus ojos húmedos que no paraban de sacar lágrimas, el pelirrojo no puedo evitar preocuparse ¿habrá dicho algo malo?

—Mi libreta no importa ahora, Yaoyozoru, si dije algo que te lastimó por favor perdóname, no fue mi intención.

—N-No, no eres tú, es sólo que…estoy cansada de querer sacarme algo de la cabeza y no poder, estoy cansada de ser tan cobarde.

— ¿De qué hablas Yaoyozoru? Tú no eres cobarde, eres inteligente y muy valiente, he sido testigo de todo eso.

— ¡No es verdad! ¡Soy una cobarde por no ser capaz de decirle a Todoroki lo que siento!

Y sin proponérselo lo dejó salir, Kirishima la miró sorprendido, así que era eso, Momo ama a Shoto, claro cómo no se dio cuenta antes, entre esos dos siempre había una atmósfera bonita, relajante y a la vez tensa, nunca había prestado atención hasta ahora.

—Eres una futura heroína Yaoyozoru, y estoy realmente seguro de que mejorarás y ayudarás a mucha gente, eres bondadosa y muy valiente, sólo debes creer en ti misma, no importa lo que Todoroki te responda, lo que importa es que él conozca tus sentimientos.

—P-Pero…

—No pienses en nada o nunca serás capaz de avanzar, dependerá de él lo demás, pero debes dejar que conozca tus sentimientos, el cómo lo ves, lo que él significa para ti.

— ¿Incluso si él ama a alguien más?

Kirishima levantó una ceja, ¿a quién podría amar si no es a Momo? Había notado que Shoto es muy cercano a Momo, la trata como no trata a ninguna otra chica, le sonríe como no le sonríe a otra chica.

Pero si la cosa es así…

—Si eso es así, aun así debes decirle lo que sientes, sé que tú nunca buscarías meterte en una relación, tú eres buena persona, pero tampoco debes torturarte en guardarte algo, en esta vida hay que correr riesgos y cómo futura heroína te esperan muchos riesgos, quizás sea el momento de empezar a arriesgarse.

El corazón de Momo latía con fuerza, Kirishima tenía razón, en la vida hay que correr riesgos, uno no puede guardarse para siempre las cosas, esperaba que Deku no la odiara, pero definitivamente tiene que decirle a Shoto lo que siente, incluso sabiendo que no será correspondida.

Las lágrimas continuaron saliendo.

—Tienes razón Kirishima, si no me arriesgo, nunca lograré nada, yo...no puedo evitar sentir miedo, pero tienes razón, debo decírselo.

Kirishima estaba nervioso, nunca había presenciado el ver una mujer llorar, ¿qué se debía hacer en estos casos? Comenzó a sudar frío ¡Rayos! Si hay algo que sabe es que con las mujeres hay que tener un poco de delicadeza, ¿qué debía hacer para animar a Momo?

Sin pensar en algo más, le dio un fuerte y tierno abrazo a la pelinegra sorprendiéndola totalmente, el pelirrojo no pudo evitar sonrojarse, rayos, nunca en su vida había abrazado a una chica, se siente realmente extraño, rápido, tiene que decir algo para no incomodar a la pelinegra.

—Lo tomarás con madurez, yo lo sé, cree en ti misma y verás lo fuerte que eres Yaoyozoru.

La calidez de los brazos del pelirrojo la reconfortaban, no pudo evitar recordar la calidez de los brazos de Shoto cuando la abrazó, por mero impulso Momo correspondió al abrazo poniendo a Kirishima más nervioso agrandando su sonrojo.

—Eres muy amable Kirishima, debería ser yo quien te ayude a estudiar, pero terminaste ayudándome tú, lo siento.

—N-No te preocupes, realmente me ayudaste jejeje.

¡Venga calma! Si ella se tranquiliza eso es buena señal, ¿pero entonces por qué sigue tan nervioso y su corazón late tan fuerte? Por cierto, la piel de las chicas es realmente suave ¡No! ¡Cerebro calma! Lo mejor era separarse antes de que se ponga más nervioso.

Con sumo cuidado se separó de la pelinegra quien ya estaba más tranquila, quizás eso debía hacer, hablar de su miedo a confesarle sus sentimientos a Shoto, aunque ya se lo haya dicho a Bakugo, el amigable abrazo de un compañero nunca está de más para levantar los ánimos, vaya, ambos chicos realmente son unas grandiosas personas.

—Gracias Kirishima, definitivamente debo dejar mis miedos a un lado y dar un paso hacia adelante.

Kirishima sonrió, feliz de haberle levantado el ánimo a la pelirroja, aunque sus latidos aún estaban acelerados, pero ya pasarían, se sentía feliz de haber ayudado a una compañera.

Era lunes, inicio de exámenes, lo que muchos temían, los alumnos iban llegando a la escuela, algunos con sus amigos y otros solos.

Bakugo caminaba tranquilamente hacia la entrada cuando…

— ¡Bakugo!

Un par de brazos rodearon su cuello desde atrás sorprendiéndolo.

— ¿Pero qué…?

Rápidamente el rubio se dio media vuelta bruscamente encontrándose con una persona conocida y para nada esperada.

— ¿C-Camie?

— ¡Hola Bakugo! Ha pasado tiempo, aunque no has crecido mucho—dijo con una traviesa sonrisa.

Bakugo tenía un tic en el ojo, vaya comentario para un reencuentro.

—A todo esto, ¿qué haces aquí cara bonita?

—Aww ¿te parece que soy bonita?

—No tengo problema con decirlo.

—Jajajajaja me halagas, he estado aburrida así que pensé en venir a verte para divertirme un rato.

—Te mataré si haces alguna ilusión.

—Jajajajaja descuida, y cuéntame, ¿alguna chica linda que te haya interesado?

Bakugo abrió los ojos con estupor y en su mente llegó rápidamente Momo ¡Maldita sea!

Son un rubor en sus mejillas desvió rápidamente la mirada.

—No te incumbe.

—Aaahhh pero no me lo estás negando, ¿quién es ella? ¿Es bonita?

—Tengo que ir a clase.

—Voy contigo, quiero conocer a esa chica.

—Nunca dije que hay una chica.

—Tampoco dijiste que no la hay—dijo Camie con una sonrisa juguetona.

Bakugo rodó los ojos, vaya chica más terca.

—Haz lo que quieras, pero si me pones en ridículo te mataré.

Y con una gran sonrisa, Camie siguió al rubio.

Shoto había llegado temprano, le había costado dormir pensando en las palabras que le diría a Momo.

Suspiró, reuniendo todo su valor, el momento era ahora, ya no era momento de retroceder.

Sus alarmas se activaron al escuchar unos pasos adentrarse al aula.

Al levantar la vista se encontró precisamente con la persona que estaba esperando.

Momo lo miró sorprendida, pero aliviada, entro más pronto sucedan las cosas mejor.

*Ya no voy a tener miedo*—fue el pensamiento de la pelinegra.

Decidida, se acercó a su lugar al lado del bicolor quien también tenía una mirada decidida.

—Buenos días Todoroki.

—Buenos días Yaoyozoru.

Un leve silencio reinó el lugar, era ahora o nunca.

—Todoroki yo…

—Yaoyozoru yo…

Ambos se miraron con sorprenda cuando hablaron al unísono, desviaron sus miradas con un leve sonrojo, sus corazones latían con gran fuerza.

—Primero tú Yaoyozoru.

La pelinegra tragó duro, era el momento.

—Yo…hay algo que llevo queriéndote decir desde hace mucho tiempo, pero nunca había tenido el valor, tenía miedo de lo que me responderías.

Bakugo y Camie se iban acercando al aula.

—Seré muy breve, yo…

Ambos estaban a punto de entrar cuando…

— ¡Te amo Todoroki!

Bakugo frenó en seco sus pasos.

— ¿Eh? ¿Por qué te detienes Bakugo?

Shoto tenía la mirada estupefacta, era como si el tiempo se detuviera y no se escuchara nada más que el latir de su corazón.

—Yo…llevo sintiendo esto desde hace tiempo, me has comprendido y apoyado, me has ayudado a levantarme cuando me caigo, saber que votaste por mí para representante de la clase me motivó mucho a ser una mejor persona y futura heroína, te has convertido en alguien de suma importancia en mi vida, al principio creí que sólo era aprecio pero…me he dado cuenta de que es mucho más fuerte que eso, yo…realmente te amo Todoroki.

Camie estaba impresionada, escuchando afuera del aula la confesión.

—Wow, una confesión de amor, ahora entiendo por qué te detuviste Bakugo, que considerado de tu parte, que ambiente tan más romántico ¿no crees?... ¿Eh? ¿Qué te pasar Bakugo?

Los flequillos del rubio tapaban sus ojos, tenía la mirada baja, no decía nada, no se movía, no reaccionaba.

— ¿Bakugo?

—Tengo…tarea que terminar—dijo el rubio con una voz que no mostraba ninguna emoción.

—Eh…claro yo…

—Quiero estar solo.

—Pero Bakugo…

—Dije que quiero estar solo.

Dicho eso, el rubio se dio media vuelta dispuesto a irse, pero Camie no lo iba a dejar así, rápidamente lo tomó del brazo.

— ¡Bakugo espera!

Furioso, Bakugo volteó a verla.

Camie estaba incrédula.

— ¿Estás…estás llorando?

En efecto, de los ojos del rubio comenzaron a salir lágrimas, su mirada no mostraba nada más que dolor.

Camie por fin lo comprendió.

—Esa es la chica que te gusta ¿verdad?

Bakugo desvió la mirada.

—Si le cuentas a alguien sobre esto te juro que te mato.

—Te prometo que no le diré a nadie.

—Bien, ahora suéltame, enserio quiero estar solo.

Camie asintió y soltó el rubio, hecho esto Bakugo comenzó a alejarse.

Camie volteó a ver a la pelinegra quien se miraba nerviosa y sonrojada, esperando la respuesta del bicolor.

—Esta chica conquistó el corazón de Bakugo, realmente debe ser especial—susurró Camie.

El rubio iba caminando con la mirada hacia el suelo, al percatarse que estaba cerca del baño de hombres, decidió entrar, se acercó a un lavamanos para mirarse al espejo, notando sus ojos rojos y las lágrimas que aún salían.

—Esa tonta siempre va al baño cuando llora.

Rápidamente abrió la llave del agua para lavarse la cara y ocultar esa gran humillación llamada lágrimas, pero no se detenían, las lágrimas seguían cayendo mezclándose con el agua del lavamanos.

Un dolor horrible comenzó a sentirse en el pecho del rubio.

Apretó los dientes, sintiendo ese intenso dolor.

No valía la pena negarlo más, no valía la pena negar la realidad.

Bakugo se ha enamorado de Momo.

—Esa mandona…realmente es un dolor de cabeza—susurró entre llanto.

Dicen que el amor es el sentimiento más hermoso… ¿Entonces por qué duele tanto?

Continuará…