Les dejo un cap mas...


Un balde de agua fría fue lo que sintió. Era la peor noticia que le daban desde que vivía del otro lado del mundo.

Sabia que ando andaba mal desde el momento en que escucho a su hermano del otro lado del teléfono. Al salir del trabajo tomo un taxi y con el corazón angustiado fue hasta casa de su hermano. Bella se encontraba en el mandado, por lo cual ambos se encontraban solos en la casa.

Edward la llevo hasta el estudio donde le pidió que tomara asiento. Le ofreció algo de comer, pero ella se negó, solo quería saber que pasaba. Miro atentamente a su hermano, tenía el ceño fruncido y más allá de ese punto, su cara era imposible de descifrar.

—Alice—Dijo sin mirarle—Necesito que seas fuerte—Le pidió con voz entrecortada.

Millones de cosas se le vinieron a la mente. ¿Era algo de sus padres? ¿Tenia algún problema su cuñada? No sabia que pensar, pero por la cara de su hermano era algo importante, lo suficiente para llamarla y decirle de frente. Asintió con la cabeza, mientras sus manos sudaban frio.

—Jasper viene a Inglaterra—Dijo el mayor en un suspiro.

Apretó los puños y sintió recorrer la ira por su espina dorsal, mientras la sangre se le iba a los pies. No sabía si enojarse o asustarse. No podía sentir nada, solamente estaba bloqueada.

Miro a los ojos de su hermano, donde encontró lo mismo que en los suyos, confusión.

—Que quiere? —Pregunto la pelinegra entre dientes.

—Alice, no dejare que te toque—Dijo Edward yendo hasta donde ella.

Tomo asiento a su lado y le abrazo, mientras le acariciaba el pelo. Ella simplemente no correspondió el abrazo, los ojos se le llenaron de lágrimas y le impedían pensar con claridad. Sentía los brazos de su hermano a su alrededor, pero ni eso lograba darle seguridad.

— ¿Cuándo? —Dijo separándose bruscamente de su hermano y levantándose de su asiento.

—Un mes a lo mucho—Dijo Edward extrañado por la actitud de la menor.

Se sobo la frente y empezó a caminar por el estudio. Cerro los ojos, tratando se alejar las lagrimas para poder pensar con la razón y no con el corazón. ¿Qué deseaba de ella? El había terminado con todo, sus sueños, su felicidad y hasta sus recuerdos. ¿Ahora que? Se preguntaba una y otra vez.

Respiro profundamente. Al parecer el oxigeno le empezaba a enfriar la mente. Tal vez era cosa del trabajo o venia a vacacionar, pues el no tenia a NADA para con ella. Se tranquilizo y el corazón le volvió a la normalidad.

—Gracias—Dijo al viento.

Salió de la casa de su hermano con paso rápido. Sabia que el le seguía los pasos, por lo cual, al salir de la casa empezó correr. Corrió 6 cuadras sin detenerse. El viento frio y la falta de oxigeno hicieron que parara un momento.

Si, debía de ser fuerte, pues el pasado se empeñaba a no dejar su vida.


Tomo una bocada de aire y salió del auto. Entro a la casa sin pensarlo, pues no quería salir corriendo a otro lugar.

¿Cómo? Se preguntaba una y otra vez.

Dejo su abrigo en un sillón de la sala y se sentó a la cabecera de la mesa. Tenia que revisar una vez más su discurso, antes de llevarse una reprimenda.

Veía los copos de nieve caer a través de la ventana, cuando el sonido de la puerta le hizo pegar un brinco en su lugar. Saludo a su pareja con un simple "Hola" y sin mirarle a la cara. Escuchaba una voz lejana, probablemente era ella, platicándole sobre su día o sobre el clima.

El olor a comida le regresó a la realidad. Delante de el se encontraba un plato caliente con estofado. Victoria empezó a comer, pero el simplemente se mantenía ausente, buscando la mejor manera de empezar una conversación.

—¿Todo bien? —Pregunto preocupada la pelirroja.

El asintió con la cabeza, lanzo una leve disculpa y se retiro a su cuarto. Se sentó en el borde de la cama y se reprendió a si mismo por ser un cobarde. Desde que empezara una aventura con la mujer que se encontraba en el piso inferior, había perdido su confianza, ya que la conciencia le remordía día y noche, mientras que sus agallas se perdieron poco a poco.

Una vez más, miro el caer de la nieve. Cerro los ojos y apoyo sus codos en sus rodillas, mientras que sus manos se pasaban por su pelo.

—¿Jazz? —

Tenia que afrontarlo tarde o temprano. Se levanto de la cama y fue hasta el marco de la puerta, donde estaba su amada.

—Victoria—Dijo sobando su mejilla—Perdóname—Dijo en un susurro.

Aquella imagen se clavo en su corazón como una daga. La recién nombrada abrió los ojos perpleja. Era la misma cara que tenia Alce aquella noche que habían discutido.

—¿Vas a dejarme? —Pregunto con los ojos vidriosos.

Sintió una punzada de culpabilidad en el pecho. Era la imagen viva del dolor que sintió Alice. El negó con la cabeza y le beso en la frente. Victoria se abrazo a el, escondiendo su cara en su pecho.

—Prométeme que esto no romperá nuestra relación—Dijo Jasper con la voz cortada.

Ella asintió entre sus brazos. Estaba llorando y lo sabia, ya que las lagrimas mojaban su camisa. La separo de su cuerpo y tomo su cara entre sus manos. Limpio el maquillaje corrido con sus pulgares y beso delicadamente su nariz.

—Tenemos que ir a Inglaterra—

Un sollozo contenido fue lo que salió de la boca de su pareja. Vio como fruncía el ceño y su cara cambio a enojo en un segundo.

—¿Qué QUIERES DE ELLA? —Pregunto furiosa.

—Nada—Contesto el elevado la voz— Tengo que ir a Inglaterra debido a mi nuevo puesto, tengo que conocer nuevos empresarios y hacer relaciones con ellos y el pez gordo es Edward Cullen—Dijo alterado.

Dio media vuelta y bufo. Se sobo las sienes, tratando de no enfadarse por segunda vez en el día. La noticia no le cayó nada bien a ninguno de los dos. Seguramente al verle, Edward le estrangularía con sus propias manos.

Dio un suspiro y trato de pensar. Tendría que armarse de valor y enfocarse solamente en su trabajo. No tenia ninguna razón para ver a su ex-mujer, solamente tenía que concluir con su trabajo. Era así de sencillo, pero no estaba seguro si el pasado le dejaría hacer lo que debía.


Algo corto, hasta ahora creo que es el mejor de los que he escrito..

Dejen sus reviews ;D