Capítulo 6: Tierra sagrada

—Gracias por invitarme, Albus —dijo Waman, sentado frente a él, en la mesa de la cocina que los Potter habían alquilado provisoriamente en Cuzco.

—Gracias por aceptar venir, Waman —le respondió Albus, sonriendo cómodamente. Por alguna extraña razón que Potter no sabía explicar, se sentía sumamente a gusto en presencia del joven mago descendiente de quechuas. Habían hecho una conexión amistosa aquella noche en el Estadio de Quidditch, y Albus no quería desaprovecharla.

Así, al día siguiente, le había escrito una carta, invitándolo a tomar el té a su casa y conversar un rato. Y Waman había aceptado gustoso.

—¿Y cuándo regresas a Londres? —preguntó Waman, mientras que tomaba una de las galletas que había hecho la madre de Albus para la ocasión y le daba un mordisco.

—Mañana —le respondió Potter, sin poder evitar sentirse afectado frente a aquella respuesta.

—¿Y la cara larga a qué se debe? —se burló Waman.

—No estoy seguro de querer irme todavía —confesó el muchacho inglés, frunciendo levemente el entrecejo.

—Cuzco es hechizante, ¿no? —le dijo su compañero, risueño. Una luz de orgullo pareció brillar en sus ojos grises, y Albus pudo leer en aquella mirada el amor que Waman tenía por su tierra.

—¡Es que hay tanto de Perú que todavía no sé! Y tengo esta especie de obsesión, en la que cuando algo se me mete en la cabeza, necesito descifrarlo —le explicó Potter, mientras que apoyaba los brazos sobre la mesa, inclinándose hacia Waman.

—Así que por eso estoy aquí, ¿eh? —dedujo inteligentemente el muchacho de piel morena, sonriendo divertido.

—En parte por eso—aceptó Potter—. Pero la mayor parte porque simplemente me caes bien —agregó. Waman meneó la cabeza, mientras que una risita se escapaba de sus labios.

—A ver… ¿En qué puedo ayudarte? —aceptó el desafío.

—Verás… Estuve leyendo sobre los Incas… —comenzó a decir Albus. Waman se acomodó mejor en la silla, para dedicarle toda su atención. —Y me quedé bastante sorprendido al leer que los muggles y magos de aquella época convivían pacíficamente en el Imperio.

—Así era —coincidió Waman—. Era otro país en aquel entonces. Los magos y los muggles trabajan juntos para la grandeza de un Imperio. Algo sin precedentes, y algo que dudo que vuelva a suceder jamás en ninguna sociedad.

—Pero entonces… ¿Cómo es que los españoles los derrotaron? Es decir… Estamos hablando de Pizarro, un simple muggle, enfrentándose contra el primer imperio que supo unir lo mágico con lo no mágico… —Albus disparó su primera y más importante pregunta.

Waman lo miró intensamente durante unos segundos y se llevó una mano al mentón, como si meditara qué responder, o mejor dicho, cómo responder.

—Debes entender primero que los Chamanes no eran guerreros. Sí, podían pelear, pero eso no los convertía en guerreros. Su magia, toda su existencia, era de carácter espiritual. Hablamos de hombres que vivían conectados con el mundo que los rodeaba, con la naturaleza, con la Madre Tierra, su adorada Pachamama… No eran magos violentos, y se oponían a la guerra —trató de explicarle Waman.

—Entonces no pelearon cuando Pizarro invadió Perú —sentenció apresuradamente Albus. Waman negó con la cabeza, indicándole que estaba equivocado.

—Nunca tuvieron la opción de elegir. Cuando los españoles llegaron a América, el Imperio estaba en una de sus peores épocas… Acababa de concluir una guerra interna entre los dos herederos al trono: Huascar y Atahualpa. Y finalmente, cuando Atahualpa logró la victoria, los españoles llegaron a Perú. El Emperador entró en pánico. Para él, aquellas armas desconocidas y letales que escupían fuego sólo podían ser obra de magia. Así que ordenó a todos los chamanes del imperio a ir a enfrentarse a Pizarro y sus hombres… Solos. Una lucha entre iguales, así fue cómo lo llamó el Emperador —le aclaró Waman, con cierto sarcasmo tiñendo las últimas palabras. Albus escuchaba en silencio, impactado por la historia. —Los chamanes eran poderosos, pero como te dije, no eran guerreros…. Y los hombres de Pizarro los superaban ampliamente. No está en la naturaleza de un chamán ser asesino… Pero lamentablemente, en una guerra, es matar o morir.

—Así que los envió solos a pelear contra Pizarro… ¿Y murieron todos? —preguntó Albus, todavía sin poder creer la historia. Waman sonrió melancólicamente.

—No, unos pocos lograron sobrevivir y escapar. Tuvieron que adentrarse en la selva y esconderse…

—De Pizarro —quiso cerciorarse Potter. Pero nuevamente, Waman negó con la cabeza.

—De Atahualpa. Volver a Cuzco hubiera sido considerado un deshonor, una deserción de la batalla. No, tuvieron que esconderse y esperar.

—Y sin los chamanes, el Emperador no tuvo otra opción que utilizar al ejercito muggle para luchar —dijo Albus, y esta vez su compañero asintió, dándole la razón.

—Muchos creen que si muggles y chamanes hubieran peleado juntos, habrían tenido más posibilidades de derrotar a Pizarro que por separado. Pero el Emperador confiaba en que los chamanes podrían solos… Confiaba en la magia para salvarlos a todos —comentó Waman.

—¿Y tú qué crees? — Albus hizo la pregunta personal.

—Pienso que la magia y los muggles deben permanecer separados por el bien de ambos —sentenció el peruano.

Ambos permanecieron varios minutos en silencio, sumergidos en sus propios pensamientos. Albus trataba de digerir la información que acaba de recibir. Casi podía imaginarse a los chamanes peleando en marcada desventaja, dejando su vida por proteger el Imperio… Un imperio que los había enviado a una muerte segura simplemente porque eran brujos. Un imperio que había esperado que "mágicamente" sus problemas se solucionaran.

No pudo evitar coincidir con Waman en que, definitivamente, el mundo mágico y el no mágico debían permanecer separados. Porque cuando confluían, cuando se entremezclaban, uno de los dos salía perdiendo, herido profundamente. El Imperio Inca era una prueba de ello.

—¡Al! —lo llamó repentinamente su hermana menor, Lily, entrando en la cocina. —Tienes otra visita—anunció la pelirroja, y desapareció rápidamente.

Detrás de ella, entró la figura alta y lúgubre de Hedda Le Blanc. Albus pudo comprobar que su amiga había crecido, pero que esencialmente, continuaba igual. Llevaba el cabello negro suelto, largo y pesado, que contrastaba de una forma aterradora con la palidez de su piel. Tenía el mismo caminar que la primera vez que Potter la había visto, como si flotara sobre el suelo, y sus movimientos eran rápidos y fluidos. Los ojos turquesas de Hedda se encontraron con Albus, y a pesar del aspecto frío que mostraba aquella muchacha, una sonrisa se dibujó en sus labios.

—Albus Severus Potter… Comenzaba a extrañarte —le dijo Le Blanc, en su voz musical. Albus le devolvió la sonrisa, y poniéndose rápidamente de pie, la recibió con un abrazo.

—Yo también te he extrañado —confesó Potter, mientras que se separaba de ella—. Déjame presentarse a un nuevo amigo que he conocido aquí en Perú. Él es Waman Ruka —hizo la introducción Potter.

Waman se puso de pie para saludarla. Y entonces Albus se dio cuenta de que algo andaba mal. El muchacho peruano se veía tenso, y la sonrisa jovial que había mostrado previamente se había borrado por completo, para ser reemplazada por un claro gesto de rechazo. Sus ojos grises, intensos y penetrantes, miraban atentamente a Hedda, con clara desconfianza.

—Hola, soy Hedda Le Blanc —se presentó la susodicha. Y Potter notó que su amiga también había cambiado. Se había retraído, y repentinamente, se había convertido en aquella niña misteriosa y fría que había conocido tres años atrás.

Durante algunos incómodos segundos, Waman y Hedda permanecieron quietos, paralizados en sus lugares, mirándose fijamente, midiéndose mutuamente, desconfiados el uno del otro. Albus permanecía a un lado, expectante y temeroso de lo que pudiera llegar a pasar luego, sin comprender la extraña actitud que ambos invitados mostraban en ese momento.

—No deberías estar aquí… Tu gente tiene prohibido pisar tierras sagradas —escupió Waman, una de sus manos extendidas hacia un bolsillo donde Albus estaba seguro que guardaba su varita.

—¿Mi gente? —repitió Hedda, la voz gélida, capaz de erizar los pelos de la nuca. Su mano, delgada y de largos dedos, se deslizaba suavemente, casi de forma imperceptible, hacia donde ella guardaba su varita.

—Sí, tu gente. ¿Crees que no te reconozco? He visto suficientes vampiros como para reconocer a uno cuando se encuentra en la misma habitación que yo —respondió Waman, y su mano se introdujo rápidamente en el bolsillo de su túnica para tomar la varita. Hedda lo imitó velozmente. Y Albus supo que había llegado el momento de intervenir.

—No, espera —dijo Potter, interponiéndose entre ambos, y tomando fuertemente la mano de Waman por la muñeca, para evitar que sacara la varita. —Ella no es lo que crees—aseguró.

Pero Ruka no hizo ningún intento de liberarse. Su expresión parecía haber cambiado de la furia a la confusión, y su mirada aturdida estaba fija en Hedda, quien había sacado su varita y apuntaba amenazadoramente con ella al muchacho peruano.

—Puedes hacer magia —dijo atónito Waman. Ella asintió rudamente—. Suéltame, Albus. No voy a lastimarla —le prometió, volviendo a su actitud pacífica.

Albus dudó, pero entonces sus ojos se encontraron con los de Ruka, y supo que no mentía. Hedda, sin embargo, permaneció con la varita en alto, desconfiada.

—Hedda… Puedes bajar la varita ahora —le sugirió Albus. Ella frunció el ceño, y finalmente, bajó la varita.

—Creo que será mejor que me vaya, Albus… Sólo quería pasar a saludar antes de irme de regreso a casa—explicó Le Blanc, con su mirada atenta en el chico inca. —Vendrás a visitarme, ¿verdad? —quiso asegurarse la pálida muchacha.

—Por supuesto —confirmó Albus, quien todavía podía percibir la tensión que emanaba de Hedda.

—Entonces nos vemos en Francia —se despidió ella, y sin dirigirle una palabra a Waman, abandonó la casa.

Albus esperó a que Hedda hubiera salido de la casa y se hubiera alejado antes de increpar a Waman con la mirada, exigiéndole una explicación.

—¿Qué fue eso? —preguntó Potter. Waman desvió la mirada, visiblemente avergonzado.

—Lamento haber reaccionado así frente a tu visita —se disculpó el quechua.

—No era simplemente una visita. Hedda es mi amiga —lo corrigió Albus, molesto. Una extraña sonrisa se dibujó en los labios de Waman. Una sonrisa irónica.

—¿Sabes acaso lo que es tu amiga? —preguntó Waman Ruka, desafiante. Albus se tensó frente a la pregunta.

—Sí, lo sé. Es hija de un vampiro —respondió Potter de igual modo. Waman negó suavemente con la cabeza.

—Es mucho más que eso, Albus. Lleva sangre negra en sus venas —lo corrigió.

—No entiendo a qué te refieres —tuvo que confesarle.

Waman volvió a sentarse a la mesa, y Potter lo vio adoptar la misma expresión pensativa que un rato atrás había adoptado a la hora de explicarle la historia del Imperio Inca.

—Conozco a los vampiros de memoria, Albus. Sudamérica es tierra de vampiros, tierra de criaturas oscuras, seres nocturnos y terribles. Y si hay algo que he aprendido, es que los vampiros pueden parecerse a los seres humanos, pero no son seres humanos —comenzó a explicarle Waman. Albus se sentó frente a él, dispuesto a escuchar todo lo que tenía para decir. —Puedo reconocerlos con la misma facilidad con que tú puedes reconocerte a ti mismo en un espejo. Y no es su piel de mármol, ni sus movimientos rápidos y gráciles, ni la fatalidad de sus colmillos lo que los delata. Es su mirada, Potter. Una mirada que no es humana. Y tu amiga, Hedda, tiene la mirada de un vampiro —sentenció Waman.

—Pero no lo es. Su padre era un vampiro, pero su madre era una bruja. Y ella puede hacer magia. Tú mismo supiste que no era un vampiro cuando sacó su varita, ¿no es así? —negó Albus, dispuesto a defender a su amiga a toda costa.

—Supe que no era enteramente vampiro. Pero no importa… Una parte de ella lo es.

—Ella es una buena persona —insistió Potter.

—Yo no he dicho lo contrario —aclaró Ruka—. Dime, Albus… ¿Cuántos hijos de vampiros conoces?

—Una— respondió sinceramente.

—Pues yo he visto muchos. Y ahora tú no lo puedes ver, porque todavía son jóvenes… Y ella es una niña. Pero cuando empiece a crecer, y alcance la madurez, lo verás —le advirtió Waman.

—¿Qué se supone que veré?

—Cómo la parte animal se apodera lentamente de ella.

—No. Eso no pasará —lo contradijo Albus, poniéndose estrepitosamente de pie.

—Sí, pasará. Y no podrás detenerlo, Albus. Lo lleva en las venas. Y lo puedo leer en su mirada —dictaminó su compañero.

Luego de un breve silencio que se sintió como una eternidad, Waman se puso de pie. Albus salió de sus pensamientos, y lo imitó. Ambos se miraron fijamente, casi como si quisieran leerse los pensamientos.

—Talvez no te guste lo que te he dicho, pero es la verdad, Albus. Y así como puedo leer la mirada de ella, también puedo leer la tuya —dijo Ruka.

—¿Y qué lees? —preguntó Potter. Waman sonrió tristemente.

—Veo a una buena persona con demasiadas ambiciones —respondió sinceramente. Albus frunció levemente el entrecejo, y se cruzó de brazos.

—¿Es eso malo?

—Todo depende.

—¿De qué depende?

—Del camino que elijas tomar, Albus —le dijo Waman, y apoyó una mano sobre su hombro, en gesto afectuoso. Potter sintió la paz y la sinceridad reflejada en la mirada gris de Ruka. —Ha sido un verdadero placer conocerte.

—Lo mismo digo —devolvió el saludo. A pesar del sabor amargo de las palabras de Waman, Albus seguía sintiendo afecto por el muchacho.

Waman se encaminó hacia la salida de la casa, pero luego de unos pasos se detuvo, y giró a mirar nuevamente a Albus.

—Si puedes, recuérdale a tu amiga que éstas son tierras sagradas, tierras de Chamanes, y los vampiros tienen prohibido tocarla —dijo Ruka. Albus abrió la boca para objetar aquello, pero el quechua se le adelantó—. Sé lo que dirás: que tu amiga no es un vampiro. Pero de todas formas, mi consejo es que abandone Cuzco cuanto antes, y que de ser posible, nunca regrese… Porque el resto de los chamanes no se detendrán a hacer preguntas cuando la vean —le explicó.

—Le pasaré tu mensaje —le concedió Potter.

—Que tengas paz, Albus —se despidió finalmente Waman, y abandonó la casa.

Albus permaneció largo tiempo paralizado en su silla, digiriendo toda la información que su nuevo amigo había revelado en tan breve tiempo.

¿Sería verdad? ¿Estaba Hedda destinada a convertirse en una criatura desalmada y cruel? ¿Sería su parte racional, tan notoria en la Hedda que él conocía, devorada por su lado salvaje? ¿Crecería en ella la semilla oscura que había heredado de su padre?

La simple idea de que su amiga no tuviera la posibilidad de elegir lo trastornaba. El concepto de que era posible que alguien estuviera marcado desde el nacimiento como "malo" lo perturbaba sobremanera. Porque…, si así era con Hedda, ¿por qué no podía serlo también con él? El Sombrero lo había enviado a Slytherin, y hasta Waman le había señalado que en sus ojos se leía la ambición. ¿Qué diferencia había entre él y Hedda? ¿Por qué no podía él, Albus Severus Potter, estar marcado por el mal?

No. No estaba dispuesto a aceptar que el destino de Hedda estaba decidido incluso desde antes que ella naciera. No estaba dispuesto a aceptar que ni ella, ni él, carecían de control sobre sus vidas, sobre sus destinos.

Confiaba en Hedda porque la conocía. Y sabía que a pesar de su sangre, Hedda era una buena persona. Y estaba dispuesto a ayudarla cuando el momento llegara para decidir el camino que debía de tomar. El buen camino.

Aquella tarde en Perú, Albus se juró nunca contarle a ninguno de sus amigos lo que Waman le había dicho. Sabía que, eventualmente, Hedda lo increparía, exigiéndole saber el porqué de la reacción de Waman al verla. Y Potter estaba dispuesto a contarle la verdad. Pero a ella y a nadie más. Protegería a su amiga como ella lo había protegido a él. Todavía tenía fresca en la memoria la charla que ambos habían tenido en medio de la noche, en la sala común de Slytherin, cuando Albus era atormentado en sueños por la "muerte" de Icarus Primus. Ella había escuchado su mayor secreto, su mayor debilidad y su mayor miseria. Y había sabido callar. Él haría lo mismo.

Hedda se merecía la oportunidad de elegir quién ser.


Creo que este capítulo responderá algunas preguntas sobre Waman y su participación en la historia. Como podrán ver, en joven chamán le ha revelado una información más que relevante a Albus... Veremos qué decide hacer él con esa data. Tengo que decir que este capítulo toca uno de mis temas favoritos: la posibilidad de elegir. ¿Hasta qué punto somos dueños de nuestro propio destino? ¿Es posible que Hedda este marcada desde el nacimiento para seguir un determinado camino? ¿Está destinada a convertirse en una criatura oscura? ¿O puede elegir? Y de poder elegir... ¿qué elegirá? Creo que podría discutir horas al respecto de este tema... ¡Pero aguardaré a sus propias opiniones antes de dar la mia!

En cuanto a Albus... Creo que en este capítulo se deja entrever mucho del hombre en que se está convirtiendo. Particularmente quisiera remarcar un momento en la conversación con Waman, cuando le pregunta qué opina sobre la relación entre los magos y los muggles, sobre la posibilidad de que ambos puedan coexistir sabiendo de la existencia del otro. Nuevamente, tengo mi opinión al respecto, que he dejado por escrito en palabras de Waman Ruka, pero como siempre, los escucho a ustedes!

Por último, agradecer a Arcano, mi Beta de ortografía y gramática, de quien estoy aprendiendo mucho. Y a RoseBlack Malfoy, mi Beta de Narración e IC, quien me ayuda a perfeccionar esta historia día a día. ¡Gracias a ambos!

Como siempre, respondo sus reviews:

adrisstbdt: ¿Te gustó el capítulo? Sí, yo también soy amante del deporte, y me divierte mucho poder escribir sobre Quidditch (aunque no sé si lo hago del todo bien!). En cuanto a Waman... Sí, es una persona amable. Es un chamán. Son personas naturalemente buenas. Pero en este capítulo has logrado ver un poco de su cara más agresiva... Y es de esperar, pues si los chamanes son criaturas naturalmente buenas, entonces los vampiros se convierten en criaturas naturalmente malas... Llevan años de enfrentamiento, y mucho rencor de por medio. Luego de siglos de muerte, los chamanes han llegado a un acuerdo con los vampiros: ellos no los cazarán en tanto los vampiros no pisen tierras sagradas. Por eso se enviolenta tanto al verla a Hedda. en cuanto al destino de Waman Ruka... Solo puedo decir que Waman no nació para ser Cazador del equipo de Perú. Pero sea cual sea, te puedo asegurar que su destino volverá a encontrarlo con Albus. ¿Así que irías a Tenochtitlan? Yo iría al Río de la Plata! Jaja... Sentí que América Latina se merecía un poco de mérito... No seremos lo mejor, pero tampoco lo peor! Jaja.

Nat Potter W: Mmm... ¿Te intrigué con el comentario sobre el destino de ambos? Bueno, como le respondí a adrisstbdt, solo puedo decirte que Albus y Waman volverán a verse... Pero habrá que esperar un tiempo para ello. En cuanto a mi comentario sobre la posibilidad de que lo detesten... Pues, no quiero entrar en detalles al respecto, pero supongo que este capítulo te dará una idea sobre ello. En cuanto a Harry... Creo que le debía esa charla padre e hijo. Desde que empecé la historia, la mayoría de las charlas que han tenido han involucrado temas serios... Hacía falta una charla trivial, tranquila, sentados ambos en una mesa relajados... Harry ha crecido mucho en los últimos, y ha aprendido mucho de sus propios errores... Ahora hay que ver si puede transmitir esa sabiduría a sus hijos.

jjaacckyy: Así que sos de México, ¿eh? Pues, cuando tuve que buscar los nombres para las escuelas americanas, traté de buscar lugares significativos. Creo que sin duda, Tenochtitlan fue el más acertado! A ver si este capítulo te ayuda a hacerte una opinión de Waman. ¡Quiero aclarar no que digo esto porque tienes que pensar mal de él! Al contrario, yo también tengo una buena primera impresión de él. Después de todo, es un hombre de paz, hijo de la Madre Tierra, protector de su pueblo. Espero que te haya gustado!

maddie . sophie: Yo también pienso que Waman y Albus pueden convertirse en grandes amigos... Pero no si Waman no es capaz de aceptar a Hedda. Albus puede hacerse cientos de nuevos amigos, pero siempre están primero Scorpius, Hedda, Ely, Lysan y Rose. Pero como bien señalaste, las puertas están abiertas para cualquier cosa ;) Sí, ha ganado Francia... Me resultó una decisión difícil, ya que mi corazón quería que ganara Perú... pero bueno, desde el principio yo tenía pensando que ganara Francia, jaja. Al menos Hedda estará feliz.

G-annie: ¿Aí que ibas a a ir a Cuzco? Yo también estuve a punto de hacerlo el año pasado, pero al igual que vos, me quedé sin dinero para el viaje. Pero visitar Machu Pichu es una de mis cuentas pendientes! ¿Estudias medicina? ¡Yo también! Sí, es una carrera larga, agotadora, y definitivamente cara. Pero por suerte ya casi estoy terminando... :) Buena suerte! En cuanto a la victoria de Francia... Sí, no eras la única que quería la victoria de Perú. Pero lamentablemente Francia tiene un juego demasiado sólido. Pero no te preocupes, América se hizo escuchar en el mundial. En cuanto a los chamanes... He estado leyendo mucho últimamente libros sobre culturas aborígenes y civilizaciones pre-colombinas, y me sorprendió que casi todas tienen un punto en común muy fuerte: La Tierra. Y tiene sentido, después de todo, es la que nos da la comida, el aire que respiramos, un lugar donde refugiarnos. Y me encantó el término Pachamama, propio de la civilización incaica. Hace un año hice un viaje al norte de mi país (yo vivo en Argentina) y ahí la gente tiene mucho respeto por la Madre Tierra. En cierta forma, Waman se inspira en esa gente norteña que conocí durante el viaje. Me gustan las deducciones que haces porque, generalmente, suelen ser correctas. Sí, Waman desciende de una larga línea de chamanes. Los chamanes tienen un compromiso con la Tierra, y con los frutos de esa tierra. Para Waman, su tierra es Perú, y los frutos son la gente que habita allí. Pero eso es todo lo que te puedo decir! Jajaja, ¿crees que la historia tiene éxito? Yo estoy más que satisfecha con mis queridos lectores y sus reviews!

Alfy Malfoy: alguien parece decidida a forman una pareja, incluso a traves del odio! Jaja, me gusta tu persistencia. Al igual que le dije a G-Annie, tu concepto de Waman es bastante acertado. Waman es un chamán, y como tal, su destino está en Perú. Pero... ¿Por qué no podemos darle la espalda a nuestro destino? ¿Quién dice que todo está escrito? En cuanto a los Malfoy... Ya los verás! Muy pronto.

Thorio2002: Sí... Argentina perdió. Tengo que confesar que estuve tentada de llevarla hasta la final, pero hubiera sido puro ego mío. ¡Es que realmente deseaba que Argentina ganara el mundial de futbol! Jajaja. Pero no, necesitaba que llegara Perú. Y que ganara Francia. En cuanto a los chamanes... Pues, quedan muy pocos de ellos con vida en la actualidad. La mayoría han elegido refugiarse en la selva o en las montañas de los Andes, para estar en paz, conectados con la Madre Tierra. Solo unos pocos siguen junto al pueblo peruano, como fieles guardianes. El Presidente Ruka, abuelo de Waman, es un claro ejemplo.

Harry Laos: ¡Te diste por vencido antes de tiempo con el encuentro entre Albus y Hedda! Como verás, el encuentro entre ambos estaba reservado para este capítulo. En cuanto al pensadero... ¿Las Reliquias? Oh, esos son recuerdos peligrosos para dejar en un pensadero. Draco... Es un personaje conflictivo. Sería para él muy fácil unirse al Mago de Oz, ¿no? Después de todo, Inglaterra nunca lo perdonó por ser un mortífago. Desde que la guerra terminó, Draco ha tenido que vivir exiliado en Francia. De seguro guarda algo de rencor hacia la gente de Inglaterra... ¿Pero crees que sería capaz de cometer el mismo error otra vez? Es decir, han pasado 20 años, y él ya no es el mismo niño cobarde y manipulable. ¿O si?

Lunalu-chan: Así que sos de Perú, ¿eh? Bueno, me alegra que a alguien perteneciente a dicho país le haya gustado mi descripción. En cuanto a tu pregunta sobre Scorpius y Ted... Sí, son familia. En realidad, Draco era primo de Tonks, lo que lo convertiría a Teddy y a Scorpius en una especie de primos segundos, o algo así... Pero no, no tienen relación entre ellos. No se conocen, ni saben absolutamente nada el uno de la vida del otro... Draco ha vivido en Francia desde la muerte de Voldemort, y Scorpius ha crecido también ahi... Claro que ahora que Scorpius es amigo de Albus es muy probable que empiecen a atar cabos... Y comiencen a conocerse.

Albem: Actualicé increíblemente rápido, ¿no? Es que estos capítulos llevan bastante tiempo desarrollándose en mi cabeza, así que cuando me senté a escribirlos... Simplemente salieron rápido! Sin duda Albus comprende que su padre lo ama, y que jamás haría algo que pudiera lastimarlo. Pero Albus no comprender a la persona de Harry Potter. Harry nunca ha hablado con sus hijos para contarles verdaderamente lo que él tuvo que vivir durante su infancia. Sí, Albus sabe que un loco llamado Voldemort mató a sus abuelos y se obsesionó con su padre, hasta el punto en que causó mucho daño a la vida de Harry. Y luego, sabe que Harry lo derrotó. Y eso es todo. No sabe sobre los fracasos que hubieron de por medio. De las muertes, de los miedos que tu tuvo que soportar su padre. De los peligros que se enfrentó, y de las veces en que tuvo que elegir entre lo correcto, y lo fácil. Y el desconocer toda esa información impide a Albus ver que su padre no es perfecto y que los dos se parecen más de lo que creen. Oh, en cuanto a Waman... ¡Todo es posible! Waman tiene un destino por nacimiento... Pero nada esta escrito en tinta indeleble. Pero me alegra que le des un voto de fe, porque Waman Ruka es un buen muchacho. Harry y Ginny, bueno, ellos tuvieron que pasar por muchas cosas para poder estar juntos, y creo que eso es lo que cuenta. Harry no solo la ama, él esta orgulloso de la mujer que tiene al lado. Y creo que gran parte de lo que Ginny es se lo debe a su madre. ¿Así que vos también te unis a los fans pro James/Hedda? Oh, espero no partirles el corazón ;) En cuanto a Lily... Pues, sí, va a tener bastante protagonismo en la historia. He creado para ella un personaje que me encanta. Es una chica avispada, perspicaz, divertida, y sinvenguenza (en el buen sentido de la palabra). ¡Y habla tanto! A veces hasta me agota a mí como escritora con sus inagotables preguntas. Gracias por el review... y espero haber respondido todas tus dudas!

Cygnus Malfoy: responderé a este review por separado, si se me permite! Jajaja. Creo que Cygnus es bastante más centrado que su hermano, Malfoy-son, ;) Sí, supuse que esa había sido tu interpretación de Lily... "metiche" es un adjetivo que le cuadra a la perfección, ¿no crees? Oh, me encantaron tus observaciones del Imperio Inca, pero te me adelantaste! Toda esa se suponía que sería información que Waman le revelaría a Albus... Y que de hecho, vuelve la cuestión mucho más turbia. Pero qué se puede decir de América... Fuimos demasiado inocentes, intercambiando oro por baratijas. Demasiado tontos para confiar en los españoles, y demasiado brutos como para matarnos entre nosotros. Y parece que todavía seguimos sin aprender nada, ¿no? Siglos de la misma historia repitiéndose una y otra vez, y seguimos cayendo una y otra vez en los mismos errores. Pero bueno, hay que amar a los hombres con sus imperfecciones que los hacen tan humanos! En cuanto a Waman, sí, es muy suspicaz. Y es que él no es un mago cualquiera. Él es un chamán.

Malfoy-son: respondiendo a la pregunta que te quedó en el tintero... ¿Dónde están Scarlet y su hija? ¡Te estas adelantando a mi historia! ¿Te resulta muy cargada la historia? No te preocupes, yo puedo manejarlos... Al menos por le momento. Además, no todos los personajes estarán al mismo tiempo, ¿verdad? Solo espero que como lector no te resulte complicado seguir la historia. Coincido en que hay una íntima relación entre la magia y el mago. Y eso es lo que intenté reflejar en el capítulo "El origen de nuestra esencia". En cuanto al alma de Albus... El alma de Albus está entera, no se ha quebrado a la mitad por un acto de maldad, pero eso no quiere decir q este intacta, sino al contrario. Lo que to dije fue que estaba entera, pero que los eventos sucedidos durante el final de su segundo año le habían dejado marcas profundas. Ya lo verás más adelante. Espero que se haya entendido, sino no dudes en volver a preguntarme al respecto!

KarsLovesKars: ¡Hola Karen! Bienvenida a mi historia. Me alegro que te haya gustado, y espero que te guste el final de "El Templo de Hades"! ¿Así que eres una fanatica de Scorpius Malfoy? Espero seguir viéndote por acá, y ojala pronto termines con TDH, y puedas empezar a leer esta historia! Saludos y estaré esperando tu opinión!

Sin más, y habiendo respondido los reviews, me despido hasta la próxima entrega!

Saludos,

G.