Hola! Desafortunadamente los personajes no me pertenecen, son de Capcom.

P.D.V: Punto de vista.

Ahora sí, disfruten!


Sherry PDV.

Jake y yo nos sentamos a descansar en completo silencio. Tenía miedo de hablar ya que su semblante estaba serio y miraba fijo a la pared de piedra que teníamos en frente, probablemente pensando.

-Lo siento.- Susurré. Él giró su cabeza y me miró con confusión.

-¿Por qué?-

-Por haberte metido en este lugar. - Respondí abrazando mis piernas - De no ser porque tú me salvaste de esa gran roca ahora mismo estarías con Jill y Claire buscando a Leon y no aquí sentado junto a mí sin hacer nada.-

Su semblante se suavizó un poco mientras miraba al techo.

-No es tu culpa. No te hubiera salvado si no hubiera querido.- Respondió.

-De todos modos, no estarías aquí si yo no hubiera venido a la misión. - Suspiré - Claire tenía razón, supongo que debí pensar mejor en la idea de convertirme en agente.-

-Que se pudra Claire.- Dijo con una voz grave y fuerte que me decía que estaba enojado - Cuando te conocí eras la mejor agente de toda esa maldita DSO.-

-¿Cuando nos conocimos?- Pregunté. Él me miró y suspiró.

Se acomodó un poco en su lugar y yo también lo hice para oír mejor la historia. Según lo que Claire me dijo, cuando pequeña yo amaba que me contaran historias.

-Todo comenzó cuando tú fuiste a buscarme a Edonia. Supuestamente, mi sangre contenía anticuerpos que contrarrestaban el virus que todos estos idiotas de allí afuera tienen y querían crear una vacuna para eliminar de una vez por todas el virus expandido por todo el mundo.- Comenzó - Tú querías salvar al mundo.-

-Continúa.-

-Dijiste que debías llevarme a los Estados Unidos para que tomaran muestras de mi sangre y así crear una vacuna, así que al ser tan solicitada mi sangre y tanta la urgencia del gobierno a mantenerme vivo por ello, solicité una gran suma de dinero.-


Jake PDV.

#Flashback#

-De acuerdo, primero es lo primero. Quiero 200.000 ahora, otros 200 cuando esto acabe y los B.O.W.S... esos son extras. Un grande adicional cada uno.- Dije pensando en todo el provecho que podía sacar de esto.

-No estoy aquí para contratarte.- Contestó ella.

-¿Qué? ¿Entonces por qué estás aquí?-

-Tu sangre.-

Me reí.

-¿Acaso eres de la cruz roja o algo así?-

-No. Escucha, esas cosas que nos atacaron...todos estuvieron expuestos a un nuevo virus llamado el virus C. El mismo tipo del cual tomaste una dosis. No te afectó porque tienes los anticuerpos.(...) Necesitamos tu sangre.-

#Fin del Flashback#

-Luego apareció esta cosa que nos atacó - Continué - que tenía un brazo robótico con el cuál podía matarte en cuestión de segundos si te descuidabas. Tuvimos que correr hasta perderlo pero luego nos encontró otra vez y debimos luchar, digamos que esa no fue la última vez que lo vimos.-

-¿Y logramos matarlo?-

-Si no lo hubiéramos hecho no estaríamos aquí, supergirl.-

Su cara se tornó confusa.

-¿Por qué me llamas así?-

-¿Supergirl?-

-Sí.-

Sonreí para mis adentros, era la primera vez que tenía tantos buenos recuerdos de la misma persona.

-Luego de haber luchado mil veces con ese idiota, esta vez la lucha fue en helicóptero. El desgraciado logró colgarse y desbalancear el helicóptero en el que estábamos y caímos en medio de la nada en una tormenta de nieve, tomamos un paracaídas antes de caer pero el avión al hacer explosión voló en miles de pedazos y nos lo rompió. Al caer, una parte rota del helicóptero atravezó tu cuerpo de lado a lado y creí que ese era tu fin, hasta que insististe en que quitara la pieza que lastimaba tu cuerpo.- La miré, ella me miraba muy atenta - Cuando quité el metal, de inmediato tu herida comenzó a cicatrizar como si nada hubiese pasado. Te dije que tu sangre debería ser la que examinaran para hacer vacunas y me respondiste que ya lo habían hecho más de lo que podías aguantar. Así que comencé a llamarte supergirl.-

-Con que esa era la historia...-Murmuró.

-Sí.- Respondí, y dispuesto a no perder la oportunidad de hacerle saber de nuestra gran aventura, continué.- Luego dijiste que habías perdido los chips que contenían la información acerca de mis anticuerpos, mi sangre y todas aquellas pruebas que me harían cobrar el cheque al final del trabajo, así que fuimos a buscarlos en medio de una tormenta de nieve. Al encontrarlos todos nos refugiamos en una cabaña que había allí y fue en ese entonces cuando me contaste...-

-Te conté sobre el virus que mi padre me inyectó y cómo se adaptó a mi cuerpo cuando Claire me dio la vacuna.- Respondió Sherry.

Me sorprendí y la miré.

-¡¿Recuerdas eso?!-

-Sí, yo...acabo de hacerlo.- Dijo sorprendida mirándome, luego sonrió.-Jake, cuéntame más.-


Jill PDV.

Claire y yo habíamos dejado a Sherry y Jake detrás para seguir avanzando y encontrar a Leon. Luego de habernos preocupado por ellos nos dimos cuenta de que estarían bien, al fin y al cabo ellos ya habían logrado llevarse bien una vez, no veíamos la razón por la cual no volvieran a hacerlo.

Continuamos nuestro camino por la cueva un corto tiempo hasta que nos topamos con un lugar el cuál era idéntico al que habíamos pasado hace rato cuando matamos al monstruo de dos cabezas.

-¿Dimos vuelta en círculos?- Dijo Claire confundida.

-No lo creo.- Respondí - Aquí hay puertas y además no está el líquido verde y baboso que quedó del monstruo cuando lo matamos.-

Sin más preámbulo nos dividimos para investigar las habitaciones. Intentamos abrir todas las puertas que habían pero los picaportes no cedían, salvo uno.

-¡Jill! ¡He abierto una!-

Me acerqué a Claire y ambas tomamos nuestras armas y linternas, listas para adentrarnos en el lugar. Claire me miró y asentí con la cabeza en señal de que podía abrir la puerta, y cuando lo hizo, las dos entramos de golpe quedando de espaldas la una a la otra, una apuntando hacia la derecha y la otra hacia la izquierda.

No había nada, el lugar estaba limpio de zombies o científicos dementes. Era un cuarto con máquinas muy pequeño, pero lo que más importaba era el vidrio que se encontraba en la pared enfrente a la puerta. Del otro lado de éste se podían observar unos enormes tanques llenos de líquido carmesí al fondo, y en el centro del lugar habían muchas personas de batas blancas, todos alrededor de una camilla en la que podía divisarse a...

-¡LEON!- Claire gritó al verlo y comenzó a golpear el vidrio -¡LEON!¡LEON!-

Intentó patear el vidrio con todas sus fuerzas pero éste se mantuvo sin una grieta. Siguió pateando desesperadamente mientras gritaba su nombre pero no consiguió nada más que torcerse el tobillo.

-¡LEON!-

-¡Claire! ¡Para ya!- Le grité tomándola por los hombros y alejándola del vidrio. Los científicos que estaban alrededor de Leon no se habían percatado de nuestra presencia, por lo que supe que algo extraño estaba sucediendo.

-¡No! ¡Él está ahí! ¡Tengo que salvarlo!-

-¡No podrás salvarlo si tienes una pierna rota! ¡Piensa!-

Agachó su cabeza y luego miró hacia su izquierda.

-Oh, Leon.- Dijo viéndolo detrás del vidrio y una lágrima resbaló por su mejilla.


Hola! Lo sé lo sé, el final de este capítulo es muy triste y dramático :( Pueden decirme que soy una mala persona por haberlo terminado aquí.

"Guest": Gracias! Por supuesto que voy a continuarla, no pienso dejar a medias esta historia :) Si ves esto dime el nombre de tu usuario así la próxima vez sé a quién le estoy contestando jeje. Gracias por el aliento, me ayuda muchísimo!

Recuerden que si les gustó agradecería que me dejaran un review para saber qué piensan y si ven alguna falta ortográfica siéntanse libres de decirme pues odio tener faltas :(

Besos y nos leemos pronto, adiós! :*