El día de la fiesta de Santiago había llegado sin ningún inconveniente para ninguno de los invitados, Rachel y Britt habían ayudado con el acomodo de los muebles y la preparación de vasos, bebidas, botanas y todo lo necesario para que todo estuviera listo, Santana por su parte se había quedado a dormir con Marley para de ahí llegar a casa de su hermano, y así las horas iban pasando hasta el momento indicado.
-Creo que nos has mentido y no tienes amigos, por eso querías que viniéramos para no estar solo- le dijo Rachel a Santiago mientras esperaban los tres entados en el sillón que la gente comenzara a llegar.
-Sí tengo amigos, pero la mayoría tenia turno hoy, así que llegaran más tarde- explicaba Santiago haciendo pucheros.
-Nosotras no te juzgaremos, aunque pudiste habernos dicho y no arreglábamos tanto- la relación entre Rachel y Santiago era básicamente la de molestar y ser molestado.
-Britt, dile que si tengo amigos y que me deje de molestar- pidió Santiago como niño pequeño.
-Rachel, Santiago si tiene amigos y vendrán, y ya por favor los 2 que parezco su mamá- pidió paz al ver que Rachel volvería a molestarlo.
Rachel sonrió y llevo sus dedos índice y medio a sus ojos y después apunto a Santiago en una clara señal de "te estoy vigilando", Santiago sonrió también y cuando estaba a punto de responderle el timbre sonó haciendo que los 3 se miraran como si realmente no estuvieran esperando a alguien.
-¿No vas a abrir?- pregunto Rachel al ver que Santiago se acomodó más en el sillón.
-Yo soy el festejado y no debo hacer nada- respondió poniéndose las manos en la nuca y estirando las piernas.
-Rachel abre por favor- pidió Brittany mientras volvía a revisar que todo estuviera perfecto.
-Pero es su fiesta- reviro Rachel obviando el motivo de aquella reunión.
-Ya escuchaste a mamá Britt- se burló Santiago.
Rachel le regalo una mirada cargada de malas palabras a Santiago y se dirigió a la puerta para recibir a quien fuera que estuviera detrás de ella.
-Hola, ¿esta Santiago?- pregunto un chico no muy alto, pero con buen cuerpo.
-Sí, adelante- respondió Rachel con su mejor cara.
Y después de él llegaron más y más, el departamento no era pequeño, pero tampoco se estaba dando abasto con la cantidad de personas que estaban llegando, las chicas comenzaron a platicar con timidez con los invitados, pero con el paso de los minutos se fueron soltando y terminaron en el grupo de amigos más cercanos de Santiago.
-¿Y cómo diablos vamos a entrar?- pregunto Marley mientras veían desde afuera la ventana del departamento de Santiago.
-No lo sé, a quien se le ocurre descansar cuando hay fiesta- al parecer el portero del edificio no estaba disponible así que no podían pasar.
-Tengo una idea- propuso Marley mientras observaba la escalera de incendios.
-Estás loca, son casi 15 pisos- renegó inmediatamente Santana.
-No pienso esperar hasta que el portero vuelva, puede no hacerlo en toda la noche, así que es eso, o nos vamos- advirtió Marley mientras veía la indecisión de Santana.
-Que sepas que si se arruina mi vestido o mi maquillaje te hago la única responsable- Santana termino por ceder, al darse cuenta de que no podía no llegar.
Caminaron hacia la escalera de incendio y se dispusieron a subir los pisos que hicieran falta para llegar a la fiesta.
-Hey, Santi, alguien está tratando de entrar- anuncio una de las chicas que se encontraba en la fiesta.
-¿Crees que debamos llamar a la policía?- menciono otro, provocando pánico en Brittany.
-No creo que un ladrón use tacones tan altos y de tan buena marca- menciono Santiago para tranquilidad de Brittany.
-Pero si es tu pequeña hermanita- anuncio el chico con el platicaban Rachel y Brittany.
-Ya no tan pequeña- grito otro de entre la multitud llevándose miradas asesinas por parte de Santiago y de Brittany.
Por su parte Santana y Marley se habían quedado cerca de la ventana por donde había entrado, siendo receptoras de todas las miradas que se posaban en ellas. La primera en darse cuenta de la presencia de las otras 2 había sido Marley, quien al encontrar la mirada de Rachel le sonrió genuinamente, aunque Santana no reacciono de la misma manera.
-¿Qué diablos está haciendo ella aquí?- pregunto a Santana de forma brusca, pero sin levantar la voz.
-Es un gusto verte a ti también hermana- respondió sonriéndole a los invitados invitándoles a que siguieran con la fiesta.
-Déjate de tonterías y respóndeme- exigió dirigiendo la mirada a Brittany quien tomaba del brazo a Rachel.
-Son mis invitadas, aparte no tenían donde vivir y han estado aquí- explico Santiago muy tranquilamente.
-¿Invitadas?, ¿tenían?, ¿han?... eso significa que la otra estúpida también ha estado aquí- aseguro Santana llenándose de furia.
-Déjalo, por la paz, ellas son mis invitadas, y no quiero ningún percance, aparte, ¿no fuiste tú quien termino con ella?- la actitud de Santana solo había logrado molestar a Santiago y se la llevo a la recamara para no incomodar a los invitados.
-¿Ahora estas de parte de ella?- respondió Santana con otra pregunta.
-No digas tonterías, pero no debería de importarte cuando fue decisión tuya dejarla- le grito ya sin prudencia alguna.
-Esto no está bien, tú y yo deberíamos estar festejando, y sin embargo estamos peleando por personas que no valen la pena- menciono Santana después de un largo silencio.
-Está bien, simplemente lo olvidamos, ahora ven a mis brazos y felicítame- a Santiago tampoco le interesaba seguir peleando.
Se sonrieron mutuamente y se abrazaron fuertemente, abrazo que les reafirmo el cariño y comprensión a ambos.
-Hey chicas tocan- aviso una de las amigas de Santiago a Rachel y Brittany.
-Puedes abrir, por favor- pidió Rachel asomando su cabeza desde la cocina donde servía más cervezas.
La chica le hizo caso y cuando abrió la puerta se encontró de frente con una Quinn que parecía desorientada, pero le duro poco, inmediatamente adopto su posición normal y pasó al departamento dejando a la chica que le había abierto ahí parada.
-Tenemos compañía- anuncio Brittany cuando vio entrar a Quinn.
-Eso es obvio, tenemos una fiesta aquí- obvió Rachel mientras buscaba algunos vasos.
-No, fíjate- hizo un ademán con su cabeza y logro hacer que Rachel volteara había Quinn.
-Era de suponerse, es amiga de la hermana de Santiago- menciono Rachel buscando sonar tranquila, pero lo cierto era que no contaba con lo que sentiría al verla.
-¿Que vamos a hacer?- pregunto Brittany en un susurro.
-Disfrutar la fiesta, tu simplemente no las tomes en cuenta- Rachel tomó las manos de Brittany buscando darle su apoyo.
-No te separes de mi- suplico Britt apretando las manos de Rachel.
-Jamás lo haré- le aseguro Rachel sonriéndole.
Brittany le devolvió la sonrisa, y con un último apretón de manos se dirigió al grupo de chicos con los que estaba anteriormente. Mientras tanto Rachel siguió con su trabajo sirviendo bebidas viendo de reojo todos los movimientos de Quinn, le gustaba, y lo estaba comprobando en ese momento, verla caminar enfundada en su cortísimo vestido color negro de un solo tirante ancho y sus zapatos de tacón del mismo color que la hacían ver más alta de lo normal, logro hacer que su pulso se acelerará, y extrañamente sentía ganas de sonreír.
-¿Puedo invitarte una copa?- se escuchó desde la entrada de la cocina.
-Hola- saludo Rachel con una sonrisa al ver de quien se trataba.
-Hola- se adentró en la cocina hasta llegar a un lado de Rachel -Marley Rose- se presentó con una enorme sonrisa.
-Rachel Berry- respondió estirando su mano para formalizar la presentación.
-¿Soda?- pregunto Rachel mostrándole una lata.
-Pensé que al venir a una fiesta de adultos podría tomar algo más fuerte- se lamentó Marley de manera graciosa.
Rachel no respondió y se dedicó a servir en un vaso vacío el contenido de la lata, tomó ese vaso y otro de los que anteriormente servía y ofreció los 2 a Marley.
-Vaya pensé que podía conseguir alcohol sin un falso ID- la cara de Marley mostraba cierta decepción.
Rachel sonrió más ampliamente y le ofreció el vaso que ya estaba servido.
-Yo no bebo alcohol- le aclaro Rachel y choco los vasos.
-Está fuerte- aseguro Marley después del primer sorbo.
-Así toman los que no necesitan ID- bromeo Rachel.
-Bueno, pues me tendré que acostumbrar- Marley siguió la broma mientras volvía a beber.
-¿Haz comido algo?- pregunto Rachel al escuchar el estómago de Marley gruñir.
-La verdad es que Santana no me dio tiempo ni de eso- sonrió Marley con vergüenza.
Rachel respondió la sonrisa y comenzó a sacar del refrigerador las cosas necesarias para prepararle un sándwich.
-No es necesario- hablo Marley mientras se sentaba en el mueble donde Rachel trabajaba.
-Aquellos que ves ahí afuera llevan más de 10 tragos como el que tu estas tomando y están completamente lúcidos, ¿Crees aguantar tanto como ellos?- pregunto Rachel dejando lo que hacía.
-Que sean 2 entonces- y dicho eso fue ella quien comenzó a preparar el sándwich -Gracias por lo del otro día- volvió a tomar la palabra sin mirar a Rachel.
-De nada, ¿estas mejor?- pregunto Rachel extendiéndole lo recién preparado.
-Sí, bueno no, pero es una fiesta y lo trato de olvidar- menciono Marley sin muchas ganas.
-Lo olvidamos entonces- respondió Rachel con una sonrisa.
-Por cierto, ¿Sugar te entrego ya tu chamarra?- pregunto cómo si nada desconcertando a Rachel.
-¿Mi chamarra?- pregunto confundida.
-Quinn me dijo que se la había dado a Sugar para que te la devolviera- se explicó Marley mordiendo su sándwich.
-A si claro... ¿Porque la tenía Quinn?- pregunto Rachel.
-Me quede con ella esa tarde y la olvide en su casa- explico Marley sin ningún problema.
Rachel sonrió al darse cuenta de que puso dársela esa misma tarde cuando la había visto afuera de su casa o en todo caso dársela a Sugar cómo se suponía que había hecho.
-Te he estado bus…- la cara de Quinn al encontrar a Marley y Rachel no podía haber sido peor.
-Pensé que no vendrías- Marley se bajó del mueble donde se encontraba sentada y se acercó a Quinn.
-Tenía que arreglar el asunto con Santana- respondió Quinn sin quitarle la mirada de encima a Rachel.
-Eso es genial, ven vamos a buscarla- sonrió mientras tomaba la mano de Quinn -gracias por todo Rachel- dijo en forma de despido y salió de la cocina con Quinn.
Rachel levanto su vaso y lo señalo a Quinn quien solo giro los ojos y siguió a Marley.
-¿Que hace aquí?- pregunto molesta a Marley.
-No sé, aquí estaba cuando llegamos- explicó Marley tomando de su vaso.
-¿Y Santana?- volvió a preguntar Quinn revisando con la mirada todo a su alrededor.
-¿Que carajos haces aquí?- se escuchó la voz de Santana firme y fuerte.
-Quinn, que sorpresa- intervino Santiago.
-Hola, muchas felicidades- saludo Quinn mientras le regalaba un sentido abrazo -mi padre manda sus saludos y esto- le extendió un regalo.
-Gracias, aunque no era necesario- agradecida Santiago mientras rompía la envoltura.
-Ya sabes que te aprecia- respondió Quinn quitándole importancia a sus palabras.
-Esto es genial- menciono Santiago agitando un libro con su mano.
-Sólo es un libro- para Santana no representaba mayor emoción.
-Claro un libro de la biblioteca del gran Russel Fabray- la emoción de Santiago no se la iba a quitar nadie.
-Lo que sea, ya le diste el regalo, ya puedes irte- apresuro Santana a Quinn quien por lo visto estaba dispuesta a soportar cualquier mal trato por parte de su amiga.
-Santana- Santiago pedía por la compostura de su hermana.
-Está bien, haz lo que quieras- y dicho eso tomo la mano de Marley y la dirigió a la improvisada pista de baile.
Durante el transcurso de la noche y de la fiesta Quinn perdió la cuenta de las veces que trato de acercarse a Santana, pero siempre recibía la misma negativa de su amiga, y la misma mirada de pena por parte de Marley, por su parte Brittany y Rachel estaban siguiendo los que habían planeado anteriormente "disfrutar la fiesta", la 2 buscaban el momento preciso para no ser descubiertas mirando a las otras 2 y parecía resultarles muy bien, pero aquello era una fiesta en la recta final y entre menos personas quedaban más posibilidades había de que en algún momento se encontraran de frente.
-Ustedes se quedan a cargo, ni mi hermana ni sus amigas se van, así que se acomodan- le dijo Santiago a Rachel mientras una de las invitadas le hacía señas desde la puerta para que se fuera con él.
-¿Se van todos?- pregunto Rachel queriendo entender lo que decía.
-Sí, ellos ya están muy borrachos y no las voy a dejar con ustedes- menciono señalando a los últimos de sus amigos quienes iban abrazados unos a otros para evitar caerse.
-¿Y tú?- pregunto Rachel sabiendo de antemano la respuesta.
-Me ha dicho que mi regalo lo ha olvidado en su casa y tendré que ir por él, no quiero ser maleducado- respondió Santiago con picardía.
-Vale, que si es por el regalo lo entiendo, aunque no tendremos que esperarte despiertas ¿verdad?- aseguro Rachel mientras lo acompañaba hasta la entrada del departamento.
-No, parece que el regalo me llevara lo que resta de la noche- le susurró al oído para que su acompañante no lo escuchara.
Rachel sonrió mientras negaba con la cabeza y con un gesto de su mano se despidió de todos, incluyendo los últimos invitados, cerró la puerta y se recargo en la misma para analizar sus siguientes movimientos, tenía en la casa a Brittany, Marley, Santana y Quinn, quienes estaban más bebidas que los que acababan de irse, respiro profundo y su mente se aclaró fugazmente, lo mejor era llevarlas a dormir a todas, o a las que se dejaran, por su parte sabía que Brittany no representaría mayor problema, e incluso Marley tampoco, las del el problema iban a ser Quinn y Santana, pero ellas podían hacer lo que les diera la gana, solo se preocuparía por las otras 2, así que con un último suspiro abrió los ojos y se preparó mentalmente para llevar a cabo el último plan de la noche.
-Sera mejor que nos vallamos a dormir- le dijo a Brittany quien se encontraba recargada en la barra de la cocina viendo bailar a Santana con Marley.
-¿Qué hice mal?- le pregunto Brittany completamente perdida.
-Nada, solo no era para ti- respondió rápidamente Rachel mientras la obligaba a hacer contacto visual con ella.
-Carajo, si tan solo hubiera nacido hombre- Brittany ya no pensaba claramente.
-Haber Brittany, eso es una tontería, porque igual te faltaría el dinero- bromeo Rachel.
-Si tan solo hubiera sido hombre y rico- Brittany no había tomado tan bien la broma y se soltó a llorar amargamente.
Rachel pego a Brittany a su cuerpo y respiro profundo, sabiendo que algún día se arrepentiría de lo que estaba por hacer, pero no tenia de otra.
-Mírame Britt- pidió Rachel mientras levantaba el mentón de su amiga delicadamente.
-Perdón, el alcohol- se excusó rápidamente.
-No pasa nada, y si hubieras nacido hombre y con dinero tampoco habría pasado nada, porque ella se fijó en ti, siendo mujer y sin mucho en tu cuenta, así que por favor deja de pensar tonterías- dijo Rachel haciendo sonreír ligeramente a Brittany –así me gusta, ahora vete a recostar que ya me arreglo yo con estas- menciono señalando con la cabeza hacia donde se encontraban las demás.
-No seas muy dura, son unas bebés- pidió Brittany mientras dejaba un tierno beso en la mejilla de Rachel.
Rachel sonrió por la referencia que acababa de hacer Brittany y la siguió hasta la recamara con la mirada, quito la sonrisa y asintió con la cabeza al recordar su plan.
-Marley- le llamo haciendo que voltearan todas a verla.
-Dime- respondió Marley mientras se acercaba a ella por el lado externo de la barra.
-¿Tu sabes de la historia de Santana con Brittany?- pregunto directamente Rachel.
-¿De quién con quién?- el razonamiento de Marley tampoco estaba en todo su esplendor.
-Santana con Brittany- puntualizo Rachel mientas señalaba a cada una.
-¿Esa era la Brittany de Santana?- pregunto sorprendida Marley.
-Si Marley, era ella, ¿sabes la historia?- volvió a pregunta un tanto fastidiada.
-Claro, ellas se aman, luego Santana tiene miedo y la deja- la exacta historia resumida.
-Bien, ¿las quieres ayudar?- pregunto Rachel rápidamente mientras veía a Santana acercase.
-Si- fue la única respuesta que necesitaba.
-Bien, llévala a la recamara de lado izquierdo- le dijo Rachel mientras veía a Santana discutir con Quinn como toda la fiesta –corre- la apresuro al ver que no se había movido de su lugar.
Marley movió la cabeza para concentrarse y camino decidida hacia Quinn y santana, tomo a esta última del brazo y la jalo hasta donde le había pedido Rachel, una vez ahí abrió la puerta y la metió si mayor problema, por parte Rachel rápidamente le puso llave a la puerta y se alejó sin intensión de interrumpir lo que ahí pasaría
