Capítulo 5. En las caídas hay memorias
TK despierta….TK….
Un golpe mudo con intensidad es lo que percibo sobre la cabeza sobresaltándome y parpadeando lentamente analizando mi entorno.
-Vamos amigo, sal de la ensoñación y despierta de una vez, no quiero quedarme más de lo necesario-expresa bufando mi castaño amigo que sostenía un cuaderno entre las manos-¿Cómo logras levantarte tú solo en la mañana? Tienes el sueño pesado
-No lo molestes Davis, tú haces lo mismo todos los días, déjalo en paz-interviene mi castaña favorita a mi defensa-¿estás bien? Has estado en las nubes todo el día y ahora te dormiste, ¿qué sucede?
Con algo de confusión pero dispuesto a no causar mayores preocupaciones le dedico una sonrisa-tranquila Kari estoy bien, vamos a casa-dicho esto me levanto del lugar siendo seguido por mis compañeros de forma inmediata.
Por alguna razón me siento intranquilo aunque al mismo tiempo lleno de una gran paz, noto cada detalle a mi alrededor, como si de alguna manera me hiciera falta algo pero no logro adivinar de que se trata, más procuro relajarme.
-Bueno mi camino es por acá, cuida de Kari y no intentes ningún movimiento porque lo sabré y vendré a detenerte, nos vemos-se despide amistosamente el castaño dejándonos con la misma expresión de siempre a cuando realiza esos comentarios, por lo que solo atinamos a iniciar nuestro paso.
-¿En verdad estás bien?-preguntas mirándome fijamente a un costado-Sé que lo he preguntado mucho pero estos días te ves muy absorto en tus pensamientos, ¿tienes algún problema?
-No diría que es eso…-digo al aire para mirarte nuevamente con una ligera sonrisa-no me hagas mucho caso, está todo bien-
-Pero TK…-dices preocupada por lo que coloco mi mano sobre tu cabeza para despeinarte amistosamente
-Tranquila, si tengo algún problema te lo haré saber ¿de acuerdo?-con una ligera sonrisa asientes y te dedico una aun mayor mientras tomas mi mano entre las tuyas alejándolas de tu pelo y apretándola con fuerza haciendo que emita un quejido
-No soy una mascota para que revuelvas mi cabello así-emites sacando tu lengua y empezando a correr mientras te persigo a pocos pasos de distancia entre risas.
Tras finalmente alcanzarla la rodeo con mis brazos elevándola un poco del suelo ganándome de su parte mayores risas, más al terminar reaccionamos ante la poca distancia que nos separa y aun con eso me rehúso a deshacer el abrazo mientras el nerviosismo se hace presente en mí.
Nuestras miradas se cruzan, paseándose de sus labios a sus ojos, más el pudor pudo más en mí por lo que lentamente la fui liberando de mi agarre bajando la mirada apenado por mi acto.
-Bueno creo que ya estamos en la esquina de tu casa, deberías entrar pronto o se van a preocupar por ti-expreso con una sutil sonrisa en mis labios que correspondes de igual forma y un asentimiento de cabeza mientras caminas en dirección a tu hogar, permitiendo que emita un suspiro que calme mis nervios, más al abrir los ojos te siento tan o más cerca que hace unos instantes por lo que casi como un acto reflejo retrocedo un paso chocando con el poste a mi espalda causando tu risa-¿Q-qué sucede?
-Olvidé darte esto-dices y en el acto depositas un corto beso en la comisura de mis labios sorprendiéndome en sobremanera mientras los colores suben a mi rostro mientras te observo-nos veremos el fin de semana ¿sí? Será interesante vernos todos otra vez-dicho eso comienzas a caminar nuevamente a contra corriente dejándome sumamente nervioso-¡TK!-escucho como gritas mi nombre y al verte una vez más lanzas un beso al aire mientras el color me acompaña una vez más y con una risita en tus labios entras a tu morada haciéndome suspirar mientras emprendo mi andar.
…
Negro…obscuridad…dolor…eso me embarga ahora…ayuda…piedad.
El agudo sonido que emite un ensordecedor aparato, llanto, gritos conmocionados, ¿son instrucciones o lamentos? Ninguno tiene concordancia, ¿qué está pasando? No puedo ver nada, lo que antes fue una visión de lo que me rodea ahora desapareció, no hay siquiera una sombra de aquella instancia… ¿qué recuerdo? Mi cuerpo inerte sujeto a muchos cables que me monitoreaban… ¿y ahora por qué no soy capaz de ver más nada?
¿Cielo o infierno? ¿Existen? ¿Sigo en coma o tan solo estos son mis últimos momentos de vida y por eso mi consciencia se mantiene? No comprendo que sucede…
¡Duele! ¡Alto! Veo luz tenuemente, y ahora…una imagen se hace presente…un doctor…enfermeras…¿Tai? ¿por qué el portador del valor se ve asustado?
Dolor otra vez...por favor…ya basta
…
