Lalalalalalalala~ nuevo capitulo señoras y señores, un tanto confuso (digo yo) ya que por ahora me salteare algunas cosillas que en el futuro recalcara o hare recordar ya que esta historia va a durar para rato, y por razones "irrelevantes" no subi el capitulo ayer pero como dije: se actualizara jueves temprano o viernes tarde.
Sin mas disfruten leyendo! Y dejen reviews opinando si les gustaria que haya algo en particuar! :D Nos vemos!
POV Kendall
No sé que estoy haciendo, solo me dejo arrastrar por mis amigos por los pasillos de este hospital, oigo lo que me dicen pero no presto atención, solo tengo la cabeza funcionando para una sola cosa:
James va a tener al bebe.
Y una parte de mi dice que debería alegrarme por saber que mi hijo sigue vivo pero no puedo, me siento traicionado por haber sido engañado todo es tiempo pensando que James lo había abortado y que Kelly haya sabido de ello, que ella haya sido la única al lado de él mientras nosotros le dimos la espalda. Sobretodo yo.
Las luces del hospital me aturden un poco, entrecierro los ojos para ver mejor mi camino aunque dejo que los demás me guíen, necesito encontrar lógica a todo esto. Pero nos detenemos y me doy cuenta porque: veo a Brooke parada en medio de la sala de espera con la cabeza baja y su mano en la barbilla, preocupada.
De inmediato levanta la vista hacia nosotros al oír nuestros pasos y frunce el ceño, mezcla de confusión y enfado.
-Kelly, ¿Qué hacen ellos aquí? –interrogo severa a la asistente, tomándola del brazo.
-Lo lamento Brooke, se que te prometí no decírselos….-suspira y se vuelve hacia nosotros –pero merecían saber la verdad.
Brooke no dijo nada, solo aspiro con fuerza y frunció los labios hasta que eran una delgada línea, luego sacudió la cabeza y rio con ironía, alejándose de Kelly y nuestro grupo hacia una silla.
-Algo me decía que terminarías diciéndoselos –dijo –no te culpo.
Kelly camino hacia ella y se sentó a su lado, tomando su mano en señal de empatía. Nosotros seguíamos observando como si fuésemos unos extraños y lo éramos en parte, dejamos ir a nuestro mejor amigo y lo apartamos de nosotros por ser unos idiotas en especial yo. Kelly tenía razón, soy un cretino.
-Kendall –siento que me llama Brooke –ven, tenemos mucho de qué hablar.
Me invita al lugar vacio a su otro lado, mis pies se movieron solos y me senté allí sin quitarle los ojos de encima. Mis amigos se ubican a mi lado también, todos sentados esperando porque alguien saliera de esa puerta justo delante nuestro.
-Primero lo primero: no te odio, solo intento ponerme en el lugar de James –comenzó a relatar, ahora mucho más calmada, tomando mi mano entre las suyas.
-Me imagino –digo algo aturdido.
-Me temo que ni por cerca, estos meses no han sido fáciles para nadie de nosotros y por ende no lo fue para James –callo unos momentos, como si tratara de ser cuidadosa con sus palabras –aunque al parecer tú supiste superarlo.
Note que miro por un segundo a Zack, justo a mi lado, el desvió la mirada, intimidado por sentirse como el culpable de esta situación sabiendo que él no tenía nada que ver.
-No sabes cuánto lastimaste a James cuando dijiste que terminaban, le tomo mucho tiempo olvidarse por completo de ti.
-¿S-se olvido de mi? –pregunte atemorizado por saberlo, porque seré sincero, yo no puedo olvidarme de él, jamás pude y por eso lo oculto con indiferencia.
-Al 100 por ciento –aseguro ella.
Allí termino nuestra conversación y me deje descansar en mi asiento, pensando y recontra pensando en lo que se torno mi vida en menos de una hora. Iba a ser padre. Si así se sintió de asustado James el día en que supo que estaba en cinta, ahora entiendo porque quería deshacerse de él, estoy aterrado y no es para nada. Debo darle crédito a James por haberlo hecho todo él solo.
Paso media hora, una hora y seguíamos sin saber de James o el bebe. Ahora me desesperaba así que me levante y comencé a caminar en círculos sin detenerme poniendo nerviosos a todos en la habitación.
Podía oír hablar a Kelly con Brooke, al parecer debatían sobre algo pero no pude escuchar, estaba tratando de calmar mis ansias de ver a James cuando una mujer con ropa de hospital y un barbijo colgando de su cuello aparece, de inmediato Brooke se levanta y va hacia ella.
-Ellen, ¿Cómo están? –pregunto sin darle tiempo a la mujer a que dijera algo.
-Te seré sincera, hay una pequeña complicación con la bebe –de inmediato todos nos volvimos alarmados al oírla a quien supongo era la doctora –y tendrá que quedarse en cuarentena para ver como progresa.
-¿Q-que tiene? –exigió aun mas alarmada la empresaria.
-Solo una insuficiencia respiratoria temporaria, con los antibióticos y los cuidados se pondrá bien, no te preocupes –Brooke suspiro aliviada al igual que yo.
-¿Cómo esta James? –luego pregunto al esperar uso segundos.
-El está bien –sonrió la doctora –por ahora está descansando debido al esfuerzo físico pero podrás verlo mañana…-vacilo un momento al pasar la vista por todas las personas reunidas allí –juraría que aquí hay muchas personas presentes…-
-Sí, es una larga historia –explico Brooke con un suspiro –pero, ¿puedo ver a Lizzie?
-¿Solo si te parece bien hacerlo a través de un vidrio? Creo que Kelly también quisiera verla –miro a la nombrada que no ocultaba la sonrisa de alegría en su rostro.
-Le dejare el honor primero a Brooke –dijo y entonces ella se fue con la doctora dejándonos a todos de nuevo en silencio.
Sin darme cuenta me quede parado sin decir o hacer algo, estaba petrificado por tantas cosas: tuve una hija y ahora estaba en terapia intensiva. Sentí algo tirar de mi brazo y era Kelly que me atraía al espacio a su lado junto a mis amigos, que esperaban por respuestas.
-Se que tienes muchas preguntas –yo asentí –todos las tienen y se las voy a contestar.
-¿Es una niña?
-Sí, su nombre es Elizabeth o Lizzie, para cortarlo –sonrió ilusionada –y también deberías saber que el embarazo fue duro para James.
El tono de su voz era pausado para que yo entendiera a la primera.
-¿Qué tan complicado? –pregunto Logan.
-Mucho, es mas no sé si deba decirte esto pero…James casi pierde a la bebe cuando entro en el quinto mes –oculte mi rostro entre mis manos, apoyando los codos en mis rodillas, ya estaba teniendo suficiente dosis de culpa como para que continuara.
-Kelly –dijo Carlos, posando su mano en mi hombro –creo que deberías parar.
-Lo siento tienes razón –concordó ella y nadie hablo.
Sentía las miradas puestas en mí y yo quería que se detuvieran, me levante y salí prácticamente corriendo, espantado por ello, salí del hospital y me senté en la primera banca que encontré en un pequeño espacio verde junto al lugar. Adopte la misma forma de antes y deje que la fría brisa de la noche calmara mis músculos estresados, por la mañana terminare con un resfriado pero eso no me importa ahora. Tenía tantas cosas en la cabeza que un pequeño resfriado era el menor de mis problemas…incluso pensé que ahora mi problema mayor tenía un nombre: Elizabeth.
Es bello, para ser sincero. Mi pequeña Lizzie…dios, quiero saber cómo es ¿a quién de los dos se parecerá mas, a mi o a James? ¿O una combinación justa y perfecta de ambos? ¿Acaso dije perfecta, refiriéndome a James...?
Intentaba responderme esa pregunta cuando siento una presencia a mi lado, ni me moleste en levantar la cabeza para saber quiera, su perfume de productos para el cuidado de la piel me lo delataba, Zack. Sentí su mano frotar mi espalda, logrando que me relajara un poco pero no lo necesario.
-¿Te sientes mejor? –Pregunto y yo no le respondí –eso es un no.
Pasaron 5 minutos más sin decir nada y apreciaba ese silencio, Zack jamás preguntaba o decía cosas de más si alguien no quiere hacerlo, sabe respetar esa decisión y es algo que me agrada de él. Tal vez demasiado, como para recordarme a alguien más.
-Kendall…no puedes escapar para siempre –ahora si levanto la cabeza y lo miro, aguardando a que diga algo mas –puede que lo que sea que haya pasado entre James y tu…-
-¿Acabo? –Reí con ironía –ciertamente sí.
-No, en absoluto –asegura –terminaría si no hubiera nada pendiente entre ustedes y eso…por dios, míranos, en un hospital esperando por James y…tu hija.
Desvié la mirada a otro lado mientras recargaba mi espalda en la banca.
-Las cosas entre ustedes jamás terminaran.
-Nosotros si –respondí sin ganas y una gran sonría falsa en mi cara.
-Como pareja tal vez y amigos…pero algo los une por el resto de sus vidas y es su hija. Te guste o no.
-Suenas como si fueses mi abogado en medio de mi divorcio con James, luchando por quien se queda con las cosas –bromeo o lo intento y fracase, Zack me dirigió una mirada para que me detuviera –lo siento.
-Kendall –toma mi rostro entre sus manos y me mira fijamente –me gustas y mucho.
-Tú también me gustas –mi corazón late rápidamente porque digo la verdad, me gusta mucho Zack –pero…
No pude continuar porque el soltó un suspiro, esos seguidos de un fatal "Pero". El soltó mis manos y se tiro contra la banca, sacudiendo la cabeza con ironía.
-Algo me decía que salías conmigo solo para hacerle creer a todos que te olvidaste de James…-
-Y para creerme a mí mismo que ya no estaba enamorado de él….-tome mi cabeza entre mis manos –lamento haberte utilizado.
-No lo hacías con intenciones de lastimarme, lo entiendo…pero duele un poco.
Y a mí también por usarlo, me siento fatal y tal vez fue eso que me impulso a besarlo a modo estúpido y torpe de disculpa. Estuvimos pegados unos segundos hasta que me quede sin aire y me aleje lentamente mirándolo a los ojos.
-Si te sirve de consuelo, a mi me duele mucho mas –comente logrando sacarle una sonrisilla.
-Vamos, los chicos están preocupados por ti.
Tomo mi mano y me guio de vuelta al hospital, aun sin fuerzas para enfrentarme a James.
-0-0-0-0-0-0-0-
POV Normal
Brooke estaba extasiada de felicidad. No podía quitar la boba sonrisa de su rostro por más que quisiera, simplemente esa pequeña cosa delante suyo, detrás del vidrio, envuelta en una manta rosa con borreguitos y un gorro blanco la derretía. Sabía que sería una abuela muy consentida y ya se comenzaba a sentir pena por James por tener que lidiar con eso, era algo gracioso.
-Es hermosa –dijo a la Doctora Ellen, parada a su lado -¿James la ah visto?
-Sí, pero solo 5 segundos antes de que tuviéramos que traerla aquí y antes de que el cayera dormido –contesto con seriedad –pero estoy segura que lo recuerda, con el mínimo de detalle.
-Ella ah sido el aire que respira durante estos últimos meses.
-Déjeme decirle algo, Señora Diamond, estaba un poco sorprendida cuando James vino a mi consultorio luego de que "perdiera esa cita" –hizo énfasis en estas palabras –en todos mis años siendo obstetra, no muchas personas cambian de opinión como él. Debería sentirse orgullosa.
-Y lo estoy –aseguro Brooke.
Ambas se quedaron en silencio unos momentos más pero Brooke estaba exhausta y soltó un gran bostezo que le hizo gracia a la doctora.
-Debería dormir, ha sido un largo dia.
-Tiene razón, es mejor dejar que las cosas se tranquilicen un poco hasta mañana.
Decía sin quitar los ojos de la pequeña bebe que ahora dormía dentro de la incubadora. Mañana seria un dia muy largo para Lizzie, James y Kendall.
-0-0-0-0-0-0-0-
El reloj de la sala de espera marcaba las 8:12 a.m y todos allí estaban casi al borde caer del sueño pero no podían, no antes de al menos ver a James, en especial Kendall quien era el que más despierto estaba, no había podido pegar ojo en toda la noche no como sus compañeros que se las ingeniaron, al menos, para descansar los ojos por una hora.
Jennifer Knight suspiro al mirar a su hija dormida en su hombro, esto era algo loco e impensado para ella como para todos. Era abuela y sin saberlo por los últimos meses. Aun recordaba cuando apenas unas horas antes recibió el llamado de su hijo desde el hospital, diciéndole que venga urgente, que le contaría cuando estuviera allí.
Ella por supuesto se alarmo, pensó que algo malo le había sucedido a su hijo pero la sorpresa fue aun mas grande cuando arribó junto a Katie y se encontró con Brooke sentada al lado de Kendall en esa misma sala. Luego hubo una discusión porque Katie sabia lo del bebe y con más razón Kendall se sentía traicionado. Ahora no le dirigía la palabra a la adolescente, al menos hasta después de hablar con James y recibir una explicación a todo esto.
Dentro del hospital la actividad comenzaba a aparecer de a poco pero ellos seguían igual, con sus caras agotadas, con cuerpos agobiados y pensamientos cansados, esperaban por alguien que les dijera que podían ver a su amigo. Y sus plegarias fueron escuchadas cuando vieron aparecer a la doctora Anderson, ahora con bata blanca y una sonrisa en el rostro.
-Puedes ver a James –dijo con anticipación al momento que Brooke se levanto hacia ella, ansiosa –está ahora con la bebe.
La mujer miro de reojo al resto y siguió a la doctora hasta la habitación de su hijo.
POV James
Al fin llego, no puedo creerlo, la tengo en mis brazos y aun sigo pensando que es solo un sueño del que en cualquier momento puedo despertar y notar que es solo una ilusión. Es tan irreal al igual de maravilloso. Mi pequeña Elizabeth, Lizzie…no tienes idea de cuan feliz me siento en estos momentos al verte dormida, en mis brazos, con una de tus pequeñas manitas cerradas en mi dedo índice. Tan frágil, tan pequeña con su delicada piel blanca que brilla bajo la luz y esas casi inexistente cejas rubias en su frente arrugada, parece que estuviera de mal humor, tal vez estaba cómoda en el útero y no quería salir y conocer el mundo y tambien su pequeña nariz se frunce cada tanto, acostumbrándose a los nuevos olores.
No hay nadie más presente, solo nosotros dos y es más que suficiente. Este es nuestro momento y no hay nada ni nadie que lo estropearía. Me parece ridículo por como sonrió ahora pero no puedo evitarlo, eres mucho mejor de lo que esperaba, mi princesa.
-¿Puedo pasar? –levante la vista y vi a mi madre asomar la cabeza por la puerta, aguantando las ansias.
Sonreí y entendió que era un permiso a que pasara. Entro y camino casi en puntitas hasta mi lado y se sentó en mi cama, delante mío y no dejaba de observar a la pequeña envuelta en mis brazos. Es increíble cómo me había olvidado mi madre, ella no me abandono en todo este tiempo, a pesar de la distancia y de mi decisión del principio. Ella merece estar aquí ahora.
-James, es hermosa –confeso.
-Lo sé, y es mía –volví a verla y esta vez frunció los labios en un puchero, estaba por despertarse así que comencé a mecerla –tranquila, papi esta aquí al igual que la abuela.
La arrulle tratando de sonar lo más calmado y tranquilo posible pero no fue suficiente para evitar que Lizzie abriera los ojos y el gris apareciera para asombro de mi madre. Cuando la vi por primera vez anoche pensé que era extraño ese color pero la doctora Ellen me dijo que era normal que los bebes nacieran con ese color, luego con el tiempo sus ojos se tornarían a su verdadero color y era lo más me tenia preocupado.
Cafés o verdes. Gran parte de mi salud mental dependía de esos dos.
-No la muevas tan rápido o solo harás que llore peor –aconsejo mi madre.
-Lo intentare –respondí algo inseguro pero lo intente y funciono, Lizzie comenzó a cerrar los ojos lentamente hasta caer dormida de nuevo sin antes soltar un gemido, el equivalente a un gato ronroneando –funciono.
-Aun te falta aprender algunas cositas, pero yo estaré aquí para ayudarte –se inclino y me beso en la frente para luego hacer lo mismo con Lizzie.
-Gracias, mama, no sé que hubiera hecho sin ti.
Pasamos otros minutos hablando de trivialidades o solo disfrutando del silencio de observar a mi pequeña dormir hasta que ella miro su reloj y frunció el ceño, preocupada.
-¿Sucede algo? –pregunte.
-No, no es nada –dijo a la defensiva –solo que Kelly también está aquí y…quiere verla.
Se veía nervioso mientras lanzaba miradas rápidas a la puerta, supuse porque bueno, Kelly estaba acá y lo más probable es que haya venido a escondidas a verme. No quiero quitarle mucho tiempo, tendremos otro momento para charlar.
-Tranquila, ve y dile que también estoy ansioso por que conozco a Elizabeth –sonreí con inocencia, y fui un idiota al hacerlo.
-S-si…como tu digas.
Mi madre se levanto y camino hacia la puerta con la vista baja y sin decir nada más salió de la habitación, yo volví a mí actividad numero uno: contemplar a mi hija.
POV Kendall
Vuelco mi atención a Brooke que al fin sale de la habitación y la noto preocupada cuando me ve.
-Algo me decía que me seguirías –dice sin ánimo.
-Tengo que hablar con James –afirme seguro de mi decisión –y no me importa si tu no me dejas, lo hare de todos modos.
Ella simplemente me miro y suspiro, dio un paso al costado y señalo la puerta.
-Nadie te detiene.
POV Normal
James continuaba en lo suyo de observar a su hija dormir y sujetar su dedo, bobamente distraído del sonido de la puerta al ser tocada.
-Pasa… -dijo sin mirar la entrada ni de la persona que entraba en la habitación –wau, tienes que verla es-
Sus palabras desaparecieron en el aire al igual que su sonrisa para dar lugar a la confusión y la sorpresa de ver a cierto rubio de ojos verdes parado en su habitación. Kendall estaba igual de sorprendido de verlo con ese bulto entre sus brazos pero intentaba disimularlo, solo que con malos resultados.
Sus piernas temblaban y sus manos comenzaban a sudar sin embargo no podía dejar de mirar a James y a su hija.
Esa escena era demasiada información para procesar. Necesitaba sentarse pero sus piernas no respondía, ninguna parte de su cuerpo respondía.
-K-kendall.
James titubea aun asombrado y el rubio pestañea sorprendido.
-¿Por qué no me lo dijiste? –Kendall pregunto, usando fuerzas que ni él sabía de dónde había sacado –James, ¿Por qué no me lo dijiste? ¡Tenía derecho!
Levanto la voz despechado. De nuevo hubo silencio antes de que el moreno suspirara agobiado y mirara a su hija.
-No voy a discutir esto en frente de ella, hasta que bajes la voz –dijo con calma –o la despertaras.
A Kendall le hizo raro tanta calma y tranquilidad en James, que continuaba sonriendo a Lizzie.
-Escucha…cuando salga, matare a Kelly por decirte todo pero igual no cambia el hecho de que ya lo sepas… -miro al rubio –y yo no tengo ganas para pelear contigo, solo quiero hacer lo mejor por ella.
Kendall se relamió los labios al fijar su vista en la bebe. Luego volvió a mirar a James.
-¿Cómo decidir abortarla meses atrás? –soltó severo.
-No te discutiré eso porque: si, quise hacerlo pero ya es cosa del pasado-
-Igual no quita el hecho de que quisiste matarla por un capricho –corto el rubio mirando fijamente al moreno que suspiro agotado.
-Ya hemos discutido esto muchas veces Kendall…y ya no quiero hacerlo, ella está aquí y la quiero-
-Deja de mentir-
-La quiero –reitero James, aun manteniendo la calma –más de lo que puedas creerme y no te culpo por seguir teniendo esa opinión de mí. Pero debo preguntarte algo.
A Kendall el corazón comenzó a palpitarle aun mas rápido, atemorizado por la pregunta que ni se podía imaginar cual podría ser.
-¿Qué días quieres tenerla?
-Espera…. ¿Qué? –el rubio estaba confundido.
-Que, ¿Cuáles días la quieres tener? Es obvio que ahora sabes sobre ella…quieras ser parte de su vida –explico James con simpleza, como si estuviese diciendo la hora.
Ahora si la situación no podía ser más extraña, pensaba Kendall. Notaba a James extraño, casi como si fuese mas ¿maduro? ¿Acaso estaba en un sueño?
-Y-yo…ne-necesito pensarlo –sin pensarlo mucho Kendall se levanto y le dio la espalda al moreno, sonriendo de vuelta a la bebe.
-Además, se que pasa entre Zack y tu –comento James.
-¿Cómo...? –volteo el rubio pero cayó a la mitad al pensar en una persona que podría haberle dicho, Kelly. Suspiro incomodo –no me vendrás a decir que no tengo derecho a seguir mi vida-
-En realidad siempre creí que tu avanzarías primero –volvió a cortar James al mirarlo.
-Lo sé, leí tu carta –el silencio se presente unos segundos –James…aun no puedo creer nada de esto.
-Pues créelo.
-¡Es lo que me cuesta! –Protesto Kendall en voz alta –me engañaste y nos mentiste a todos, inclusive hiciste que mi hermana me ocultara que sabía lo del bebe desde siempre.
Reprochaba ofendido y con lágrimas en los ojos, James suspiro cansado, sabía que esto pasaría. Necesitaba detenerlo o Lizzie despertaría y no estaba listo para que ella lo conociera aun.
-Ella me encontró, para aclarar…mira Kendall, podemos hacer las cosas de la forma más tranquila posible o llamar a un abogado para hacerlo por escrito –su exnovio frunció el ceño –sobre compartir la tenencia de Elizabeth.
-¿Acaso no confías en mi?
-Lo hago pero eres tu quien no confía en mí.
-Me mentiste, ¿Cómo quieres que lo haga? –una vez más reclamaba.
-Como quieras, necesitaremos un abogado, si te sientes mas…tranquilo.
-0-0-0-0-0-0-0-
-¡Lo lamento tanto, Jamie! –Suplicaba por perdón Kelly, apenas entro a la habitación -¡p-pero no podía mentir por mucho más!
-Kelly, cálmate o la despertaras –dijo James en voz baja por Lizzie que aun seguía durmiendo en sus brazos –y si, tendrás que pedir muchas veces para que te perdone.
Ahora si sonaba molesto y Kelly no lo culpaba, después de meses de no tener contacto con Kendall, el tenerlo parado delante de él era un gran shock y mas en presencia de su hija que este desconocía que tenia.
La situación debía haber sido incomodo, pensaba ella.
-En verdad lo lamento –la mujer se sentó en la cama a los pies del chico -¿Cómo estuvo la "visita"?
-Aun no puedo quitarme la imagen de Kendall entrando como si nada –suspiro James –fue un tanto…sorpresiva.
-Para el también es una gran sorpresa todo esto. Incluso para los demás.
-Se que están aquí pero… -callo un minuto para pensarlo mejor –pero no los quiero ver. No quiero a nadie mas en esta habitación aparte de ustedes, bueno, puede que a Katie la dejes pasar.
-Menos mal, porque esta como loca esperando por ver a Lizzie –argumento logrando sacar una sonrisa en el chico.
-Me imagino…sabes, te dejare cargarla.
-¿Q-que? ¿Me-e dejaras cargarla? –Pregunto Kelly sorprendida y nerviosa –p-pero y si la sue-uelto y-y-y-
-Eso no va a pasar –el moreno se rio –ven, te enseñare.
Se acerco a Kelly quien se podía elegir saldría corriendo y evitar el bochorno pero la insistencia de James era demasiada así que no le quedaba de otra. Este le indicaba como posicionar los brazos y que sobretodo se relajara, que todo iba a salir bien. Entonces decidió pasarle la bebe, para desgracia rápida de la mujer. Pero se tranquilizo e hizo lo que James le indico.
Cuidadosamente el chico sujeto a la bebe entregándosela, Kelly contuvo el aliento hasta saber que estaba firme en sus brazos y luego se rio asombrada. James también sonrió.
-Lo hice –soltó ella.
-Te lo dije, era sencillo.
-No puedo creerlo…- acaricio la mejilla de Lizzie con su dedo –lo hice, oh dios, es hermosa James.
-Gracias.
-Hay que admitirlo, Kendall y tú hicieron un…buen trabajo.
James forzó una sonrisa y se froto la nuca, incomodado por esas palabras.
-Diría gracias pero…creo que no es lo mejor –murmuro él con timidez.
-Oh vamos, no seas tan tímido –apremio ella golpeando su brazo –debes admitir que para concebir una preciosura como esta, debiste hacerla con mucho amor.
-Sí, es cierto –admitió este, ahora rojo como un tomate –en ese entonces estaba enamorado, pero es cosa del pasado ahora.
2 dias después
Apenas pasaron 48 horas pero eran las suficientes para revolucionar la vida de todos. James ya estaba de vuelta en casa con la nueva integrante, Brooke estaba con ella por las siguientes dos semanas por que luego tendría que hacer un viaje de negocios por Europa y quería aprovechar el tiempo con su hijo y su nieta, pero Kelly estaría allí para ayudarlo en lo que sea.
Y de verdad necesitaba ayuda, ser padre era una cosa totalmente nueva para él: preparar biberones, cambiar pañales, tener reflejos de ninja era solo lo básico. Por suerte Lizzie era una bebe bastante tranquila que rara vez llorara, al menos que ya sea hora de tomar su biberón básicamente cada 3 horas. Inclusive durante la noche, antes la simple idea de tener que interrumpir su "sueño de belleza" era catastrófico pero con los diversos cambios en su vida ya no tenía tiempo para eso. Y tampoco le importaba ya.
-Shh, todo está bien…todo está bien…-consolaba a la bebe en uno de sus brazos mientras con el otro preparaba el biberón de leche, ser malabarista era otro requerimiento para esta loca vida de crianza.
El llanto de su hija le atemorizaba, para él, el oírla llorar era como clavarle una espada en el corazón, no soportaba oírla sufrir aunque sea solo 5 minutos, había prometido cuidarla y protegerla y sentía que esta no era la manera en cómo debía ser. Pero siempre se sentía aliviado cuando ella callaba y tomaba la leche.
-¿Necesita ayuda? –se dio la vuelta y vio a su madre en pijamas en la puerta de la cocina, se veía agotada y no quería molestarla a estas horas.
-Estoy bien, mama, puedo manejarlo. Ve a dormir.
-Oh vamos, cariño –Brooke dijo hacia él, tomando el biberón a Lizzie en sus brazos –un poco de ayuda no te matara.
-No, pero es mi hija y tú te irás en unos días y es momento de que tome responsabilidad de mis actos y mi vida –comento serio James –y no me estas ayudando de esta forma.
-Pues tú eres mi hijo y tú sigues siendo mi responsabilidad –puntualizo la mujer a lo que James respondió con un resoplido –escucha, estoy realmente orgullosa de que decidas ser responsable y maduro a pesar de todo lo que paso, pero-
-Estuve el 90 por ciento del embarazo solo, mama. Si es cierto, venias de vez en cuando y Kelly cuando podía pero el resto tuve que hacerlo por mi cuenta…-
-Entiendo a donde quieres llegar –asintió ella –te eh criado a ti.
-Luego del divorcio y yo ya tenía 12 pero antes de eso tú tenías a papa.
-Oh, ¿entonces admites que te hace falta Kendall? –cuestiono la mujer con picardía.
-No seas ridícula –respondió su hijo exasperado –si es por mí no le hubiese dado el derecho de ver a Elizabeth cuando él quiera, ni siquiera me gusta la idea de tener que volver a verlo luego de lo que paso.
Se apoyo de espaldas a la isla con los brazos cruzados y suspiro cansado por el estrés de los últimos 3 dias. Se mentalizaba con que este solo era principio pero era consciente de que era lo que se merecía. El tuvo la culpa de quedar en cinta y de decidir no tener a la bebe para más tarde cambiar de opinión. Era su responsabilidad, y no quería la ayuda de nadie.
-Pero Kendall es su padre también y el tiene que hacerse cargo de su parte –argumento Brooke seria.
-Lo dudo, aunque tampoco quiero que lo haga. Pienso que lo hare mejor yo solo.
-Pero no puedes, Lizzie debe ver a su padre.
-Esa es la razón por la que sugerí custodia compartida, muy contra mi voluntad –admitió el chico acercándose a su madre y tomando a su hija para acostarla sobre su hombro y darle suaves palmadas en la espalda apenas termino su biberón –es increíble lo que hago por ella.
Increíblemente lo decía con una sonrisa en el rostro. Brooke había notado esto antes, James podría estar de malhumor todo el día y hablar mal o decir cosas malas sin medirse pero cuando se trataba de Lizzie o ella estaba cerca su humor cambiaba radicalmente, como ahora.
Realmente Elizabeth era la luz en su vida y agradecía por eso.
Brooke soltó una risita al oír a Lizzie soltar un pequeño eructo.
-Bien señorita –sonreía de oreja a oreja James al besar la cabeza de su hija –es hora de dormir.
