La Familia

Tengo dos hermanos: Jonah y Dianna. Jonah me lleva dos años y a Dianna yo le llevo uno.

Mis padres llevan por nombre Molly y Jalien.

Ambos dos trabajaban en la industria del Distrito, la energía. Por un accidente, una fuga, mi padre perdió su antebrazo izquierdo. Son cosas que pasan y no es el primero. Pero por motivos claros, ya no trabaja. Así que solo recibimos el dinero de mi madre.

Lo que es difícil.

Pero que muy difícil. Habíamos renunciado a casi todos los caprichos y sobrevivíamos con lo vital. Vivíamos en una casa más pequeña, pasamos de la ciudad a La Ribera.

Mi madre, Molly, es una mujer muy vivaz y muy positiva. Siempre que podía sonreía y nos las regalaba en los peores momentos. Todo lo contrario a mi padre. Frío, calculador, siempre veía las imperfecciones de las cosas más pequeñas, no hablar de las cosas más grandes. Es muy sincero, siempre dice la verdad en todo y como lo piensa, aunque duela.

Mi hermano Jonah siempre ha sido más bajito que yo. Con rasgos desgarbados y rostro hosco, Jonah es serio pero una gran persona. Responsable, no se deja llevar y estaba obsesionado con ser el mejor fabricante de energía.

Pero eso es otra historia.

En cambio, mi hermana Dianna es mucho más parecida a mi madre. Es alocada, muy atrevida y curiosa. Cuando éramos pequeñas, íbamos juntas a todas partes, pero somos realmente distintas y acabamos distanciándonos. Por un tiempo.

Yo, la astuta y discreta.

Ella, la lanzada y la nerviosa.

Muy pocas veces hemos tenido lo que se dice "escenas familiares comunes". Yo no tengo primos ni por parte de padre ni por parte de madre, y ambos abuelos maternos y paternos fallecieron antes de que yo naciera. Pero lo que sí recuerdo es que lo mejor que me ha pasado con mi familia, fue justo el día que murió nuestro perro Maqui.

Maqui ya estaba muy viejo y no nos sorprendió. Quien más le tuvo cariño fue Dianna sin duda, y se negaba a incinerar sus restos sin conmemorarlo.

Mis padres rehusaron a ello. Era una perdida de dinero innecesaria y estúpida, pero Dianna no quería que Maqui cayera en el olvido. Se encerró en la habitación que compartíamos y nos evitó cada vez que salía a buscar comida.

Cuando cayó la tarde ya pensé que era suficiente. Dianna se negaba a dejarme entrar en mi habitación, aunque mis padres la amenazaban con castigarla.

-No nos podemos permitir una lápida, Hope-confesó mi madre, que tenía su rostro deslucido por una pelea con su hija. Yo tampoco. Todavía era pequeña y no recibía una pequeña paga (bastante pequeña de hecho, demasiado, casi nada, pero eficaz si se ahorra durante bastante, muchísimo tiempo)

Entonces mi cerebro de diez años comenzó a pensar. ¿Y si no había lápida? ¿Y si en vez de…?

Sobre las doce de la noche, llamé a todos para que vinieran al terreno que tenemos detrás de nuestra casa, entre los árboles y el hogar. Insistí en que viniera Dianna, se resistió, pero pude convencerla con chantajes y sobornos.

Así que allí nos reunimos, toda la familia Reed. Y se quedaron deslumbrados.

Con unas cuantas latas y algo de chatarra había construído una pequeña, algo basta, estatua de Maqui. Era grande como una vez había sido el perro. Delante tenía un pequeño cartel de metal que rezaba su nombre y una frase que decía "El mejor perro del mundo", hecho con una piedra, chatarra y mucho esfuerzo.

Dianna fue la primera en acercarse, pero lo suficientemente lejos como para mostrarle respeto.

-¿Lo hiciste tú, Hope?-me preguntó.

-Sí-admití-Pero es algo vulgar, aunque pensé que serviría para una pequeña y modesta…

Dianna me abrazó con fuerza.

-Es muy bonita, Hope, me encanta.

Mi madre me sonrió.

-Eres una gran hermana, Hope.

Mi hermano me dio un suave puñetazo en el brazo y me sonrió.

-Bien hecho, enana.

Y mi padre por primera vez, no vio fallos a algo que claramente tenía.

No nos quedamos así durante media hora, como en una escena de un cuento feliz. Estuvimos segundos mirando la estatua y volvimos a dentro porque hacía frío y amenazaba con llover.

Pero fueron unos segundos que tengo grabados en la mente por siempre.

O todo lo que viva.


He pasado muchos momentos malos con mi familia. Cuando abandonamos la casa en la ciudad, los peores que lo pasamos fueron Jonah y yo. Nunca hemos estado muy unidos, siempre me he sentido más conectada a mi hermana. Pero momentos como cuando dejamos nuestro hogar, o cuando me salvó la vida en el río, es cuando más me sentí cerca de mi hermano.

Yo era pequeña, mucho, y jugaba con mis hermanos al escondite en los al rededores de la ciudad. Pero mi hermano se aburría y decidió, que por qué no, no hacíamos una excursión al río. Éramos pequeñas, Dianna y yo, y todo lo que hacía nuestro hermano mayor era lo que se hacía y punto. Por lo tanto, le seguimos y continuamos con el juego allí.

Pero yo no encontraba un escondite, solo al otro lado del río podría haber un sitio donde muy posiblemente, no me vería.

Yo solo tenía cinco años y era realmente impulsiva, así que decidí saltarlo, porque era pequeña y me sentía capaz de todo. Pero me caí dentro.

Enseguida noté calambres y cables a mí alrededor. Grité por ayuda, no sabía nadar, mis pulmones se llenaban con agua y yo perdí la consciencia.

Recuerdo despertarme en mi casa, entre los aullidos que mi madre le gritaba a mi hermano y lametones de Maqui, que aún vivía.

Pasaron como dos semanas antes de enterarme que mi hermano me había salvado la vida. Ahora me pregunto si lo hizo en vano.

Mis hermanos, mis padres, mi familia…los hecho muchísimo de menos. Las bromas de mi madre, la expresión seria de mi padre que amenazaba en convertirse en una sonrisa, los insultos cariñosos de mi hermano, las rabietas insolentes de mi hermana…

Pero ellos no son los únicos en mi familia. Niray y Garrison, los dos, se convirtieron en parte de la mía con demasiada facilidad. Recuerdo días de verano, antes de que todo ocurriese, jugando a salpicarnos por la zona segura del río, riéndonos, como si dejáramos de vivir en el 5, dejáramos de vivir en la injusticia perpetua que nos rodeaba constantemente… Ahora todo resulta tan lejano. Pero son recuerdos, sueño con ellos lo poco que duermo por las noches, lo que me ayuda a descansar.


¿Si conoció mi familia a Garrison o a Niray? Solo Dianna, aunque eso es otra historia. Pero mis padres…bueno, mi padre si que tuvo un encontronazo con mi amigo.

Niray se había olvidado sus libros(encontramos sus cosas tiradas detrás de la ex-casa de su hermana, por nuestra suerte) en el callejón, así que volvió corriendo. Se había aprendido todo el recorrido desde mi casa al callejón y del callejón al colegio.

Los tres hacía poco que habíamos cumplido los quince años. Teníamos las hormonas revolucionadas sí, Garrison se había convertido en un apuesto muchacho y yo en una chica atractiva. ¿Qué a veces hubo tensión entre nosotros? Muchas, pero por encima de todo, éramos amigos. Así que nos acostumbramos.

Hablamos sobre cosas superficiales, pero yo y mi torpeza natural me hizo tropezar solo porque di un paso hacia atrás. Garrison me agarró antes de que besara el suelo, su mano en mi cintura y la mía en su cuello. Para el colmo, mi padre salió de la casa justo en ese momento.

-Ejem-se hizo notar. Yo me incorporé rápidamente.-Hola, Hope.¿Quién es tu amigo?

-Mmm…papá, este es Garrison. Garrison, este es mi padre-presenté. La tensión se podía cortar con un cuchillo, porque sabía lo que mi padre pensaba y no me gustaba nada.

-Señor.-Garrison extendió la mano, pero mi padre la rechazó.

-Sea lo que sea que estuvieran haciendo, creo que no es prudente hacerlo delante de mi casa-aconsejó Jalien.

-Papá, yo solo…-intenté aclarar.

-No quiero saberlo, Hope-en el momento siguiente, se acercó al oído de Garrison y le susurró, pero lo suficientemente alto para que yo lo oyera:

-Las manitas quietas.

Ambos aguantamos la risa hasta que mi padre desapareció de nuestra vista.

-Eso ha sido realmente incómodo-me reí.

-¡Eh!¡No eres tú a quien amenazó!-dijo Garrison, intentando aparentar seriedad, pero sin poder evitar reírse.

Niray apareció en escena y Garrison se puso repentinamente serio.

-Ejem-se aclaró la garganta.-Pues eso, lo que te decía, Hope.

-¿Qué pasa?-preguntó Niray. Siempre fue muy perspicaz.

-Nada-aseguré, todavía riéndome. Por esa época, estaba muy claro los sentimientos de Garrison hacia Niray. Y no solo era afecto fraternal. Niray claro que lo sabía, pero se hacía la loca. ¿Quería conquistarla?¡Tendría que esforzarse! Fue un día realmente divertido. Lo recuerdo como si solo hubieran pasado días, no años.

Mi familia no es una familia perfecta, ni mucho menos. Somos y siempre seremos cinco y dos hermanos añadidos. Donde quiera que estemos, estemos vivos o muertos, separados o juntos, la familia es una de las cosas más importantes de mi vida y posiblemente lo único que podrá hacerme querer sobrevivir a los Juegos del Hambre. Por eso lucharé por ellos y por poder volverlos a ver.


Hola! Después de muchos one-shots y viñetas de Harry Potter, he vuelto... Este capítulo está especialmente hecho para que la gente vea que NO todo en la vida de Hope es triste, también puede haber cosas bonitas o divertidas. Es el cap. más corto hasta el momento, pero era más bien para que conocieran a la familia de Hope un poco más, principalmente.

Y Niray y Garrison? Bueno...faltan un par de capítulos para que entiendan un poquito más de su relación. Y también que conozcan a la nueva Niray.

Respondo a reviews de Guest:

ale: Muchas gracias, de nuevo! Ya, la historia de Garrison es triste, pero bueno... espero que con este capítulo, te hayas reído, la reacción del padre de Hope es que es súper auténtica, es la típica reacción de padre sobre protector.

El próximo capítulo llegará algo más tarde de lo prometido, sí...estoy desarrollando una historia de la tercera generación de Harry Potter con betas y todo, así que voy a dedicarme de lleno a ello.

Pero no voy a dejar la historia! Como me llamo como me llamo, terminaré estas memorias.

Bueno, hsta el próximo cap.!

Ns vms,

Liz Marcia.

P.D:Si hay alguien por ahí que le gusten los retos, en el foro "Hasta El Final de La Pradera" de Los Juegos del Hambre, hay un reto abierto llamado "Reto: La vida en el Distrito..." donde tendrán que describir la vida en un Distrito escogido al azar. Anímense!