Agonía

"Bella, déjame explicarte" decía Edward, aún mojado y con una toalla enredando su cuerpo, mientras Bella avanzaba por el pasillo hacia las escaleras.

"Yo no quiero oír otra de tus mentiras" y al decir esto se jaló el corazón, que llevaba en el cuello, y lo arrojó al piso. Edward no pudo seguir más, ella bajaba a gran velocidad las escaleras y él se había quedado congelado al ver cómo ella tiró su corazón.

Alice vio cómo su amiga salió de su casa, y cómo Edward regresaba a su habitación donde aún estaba Jessica.

"Lárgate en este instante de mi habitación, si no quieres que yo mismo te saque de aquí" La cara de Edward estaba irreconocible, era un Edward que de verdad daba miedo. Jessica tomó su ropa y salió de la habitación, Alice la encontró y la ignoró por completo.

"¿Edward?" al entrar Alice vio a su hermano sentado en la orilla de su cama, en su mano sostenía el corazón de diamante de la abuela Cullen, y en su cara rodaban lágrimas.

"Déjame Alice, tengo que cambiarme y buscar a Bella" el sonido de su voz mostraba signos de angustia.

"Edward no vas a conseguir nada, ¿qué no viste cómo iba? No te va a querer escuchar, tienes que esperar un poco."

"No puedo Alice, Bella tiene que saber que yo nunca la traicioné, que fue Jessica la que entró"

"Conozco a Bella y ella necesita tiempo, de verdad te lo digo porque lo sé"

"Entonces déjame solo, necesito privacidad" Alice salió de la habitación y le avisó a Renee que Bella se había ido a su casa. Ella no entendía muy bien por qué pero su sexto sentido de madre le advertía que algo no andaba bien entre ella y Edward.

Mientras Bella en su habitación no dejaba de llorar, sus lágrimas simplemente caían sin control sobre su rostro. Los recuerdos de su relación con Edward le hacían daño y acosaban su mente sin piedad. No podía creer cómo todos esos momentos tan puros y que creyó tan reales, sólo habían sido una farsa, un engaño orquestado por Edward, al que creyó diferente y que no era más que uno más.

Si Edward la había dejado de amar, ella con mucho dolor, lo entendería. Se haría a un lado y lo dejaría ser feliz, pero le dolía la deshonestidad de él, en su propio cumpleaños y básicamente enfrente de ella, se iba a revolcar con Jessica, en esa habitación que tantas veces había sido testigo de los momentos de amor entre ellos.

Un sonido distrajo a Bella, alguien llamaba a su puerta, inmediatamente secó sus lágrimas y respondió.

"¿Si?" su voz estaba temblorosa.

"Bella, ¿puedo pasar?" era la voz de su madre. Bella siempre había muy autosuficiente, a veces era incluso más madura que su madre, pero en este momento no podía negar que necesitaba de un abrazo reconfortante, de esos abrazos que sólo las madres pueden brindar.

Se levantó de donde estaba y abrió la puerta, Renee entendió que podía entrar. Vio a su hija con el vestido arrugado, el maquillaje corrido y los ojos rojos e hinchados, ojos que por cierto no dejaban de llorar.

"Por Dios, Bells, ¿Qué te pasó?" Renee se preocupó de inmediato, sospechaba que la repentina desaparición de Bella de la casa Cullen, se debía a alguna pelea entre ella y Edward, pero nunca llegó a pensar que eso pusiera tan mal a su hija.

"Ay mamá, sólo abrázame" Bella se derrumbó en el regazo de su madre y ella la arrulló como si se tratara aún de una niña pequeña y es que para Renee con todo y todo ella siempre sería su niña. No sabían cuánto tiempo había pasado, pero Bella por fin había logrado quedarse dormida. Renee estaba a punto de marcharse cuando Bella empezó a hablar, en sueños claro.

"No Edward, ¿Por qué me mentiste?... Yo te amo… vete con ella si es lo que quieres"

Renee no pudo evitar preocuparse aún más, el misterio sobre lo que había pasado en casa de los Cullen, le seguía atormentado. Todo lo que restaba de la noche se quedó con Bella.

"¿Mamá?" dijo Bella con los ojos adoloridos, y viendo a Renee recargada en la cabecera de su cama.

"Bells, por fin despertaste. ¿Cómo te sientes?" preguntó tratando de disimular la preocupación de su voz.

"Yo…" su voz se cortó, si continuaba, las lágrimas surgirían de nuevo.

"Sabes que puedes confiar en mí, ¿verdad?" Bella asintió y con la cara mirando a sus manos empezó a contarle a su madre lo sucedido una noche antes.

"Hija, respira, sabes que siempre te apoyaré y estoy para lo que necesites; pero creo que antes de hacer otra cosa, deberías de enfrentar a Edward. Pedirle que sea honesto contigo y que te diga que hay de sus sentimientos, sólo tú sabrás si creerle o no. O si definitivamente ya no quieres estar con él, hija si tu lo pides podríamos hacer un esfuerzo y regresar a Phoenix."

"¿De verdad, podríamos irnos a Phoenix?" Bella no podía creer lo que oía.

"Claro, huir no es bueno, pero a veces sólo se necesita tiempo para curar las heridas, en unos meses más te irás a la universidad y verás todo diferente. Claro eso en el caso más fatalista, porque casi estoy segura de que debe haber una explicación para todo esto". Renee le brindó un abrazo y una sonrisa a su hija, que parecía cada vez más frágil.

"Aún no sé si pueda ver a Edward, pero te prometo que lo voy a pensar" Bella se sintió muy apoyada por su madre, quizá eso era lo que necesitaba para recuperar un poco de la confianza que había sido destruida una noche anterior.

"Está bien, ahora anda ve a tomar un baño, que yo te hago el desayuno" Bella se le quedó viendo, pues Renee jamás había sido buena en la cocina "Vale, sabes que en realidad ordenaré que te preparen el desayuno" Bella logró reír, quizá la sonrisa no iluminó sus ojos, pero le trajo un poco de tranquilidad a Renee.

"Gracias mamá, te quiero mucho"

"Y yo a ti Bells"

El día avanzó dolorosamente lento, no habían llegado ni siquiera las 12 del medio día cuando Alice ya estaba en casa de Bella, había insistido en llevarla a dar una vuelta, pero Bella no se sentía de ánimo. El teléfono sonó y la empleada fue la que contestó.

"Srita. Swan, el joven Edward le llama por teléfono, dice que es urgente" Bella aún no quería enfrentar a Edward, ni siquiera por teléfono.

"Dile que salí con Alice" la empleada se retiró y aunque Edward no creía que Bella hubiera salido, confiaba en que su hermana la convenciera de hablar con él.

"Bella, debes saber que no vine aquí a defender a mi hermano, si no a contarte lo sé y lo que vi" Alice estaba sentada enfrente de Bella, en su cama, como muchas veces lo había estado en el último año y cómo lo había estado desde siempre cuando iban de vacaciones juntas.

"Alice, no sé si quiera oírlo, me siento tan confundida"

"Lo sé, pero te ruego que me escuches"

"Ayer después de que saliste de mi casa, subí a buscar a Edward y claramente escuché, cómo corría a Jessica de su habitación, él estaba muy enojado y triste, quería venir a hablar contigo en ese momento pero le convencí que te diera tiempo para despejarte un poco" Alice calló cuando la mirada de su amiga se hizo cristalina, pero continuó, "Después de que lo deje en su habitación, interrogué al mesero que había derramado la bebida en su ropa, sabía que algo ahí faltaba…"

"Espera, ¿qué es eso del mesero?"

"Ayer cuando tú te despedías de Lauren y Tyler, un mesero derramó el contenido de uno de los vasos que llevaba, sobre la camisa de Edward y él subió a cambiarse" Alice pensó que su amiga conocía los detalles previos pero al parecer hasta eso iba en contra de su hermano. "Pero como te decía, cuando pude hablar con él, me confesó que había sido Jessica quién le pagó para derramar la bebida en Edward"

"Pero yo los encontré en la regadera a los dos" Bella estaba todavía aún más confundida.

"Bella, yo te he dicho lo que sé, pero está en ti atar cabos, de verdad que quisiera decirte mis conclusiones pero no podría interferir, además después de todo Edward es mi hermano y lo que yo te pueda decir a su favor sería demasiado subjetivo"

"Lo sé y te lo agradezco" Alice abrazó a su amiga.

En su casa Edward no paraba de dar vueltas, no había dormido en toda la noche y cuando por fin amaneció las horas se le hicieron eternas para llamar a casa de Bella, cuando lo hizo, ella se negaba a contestar, o quizá de verdad había salido con Alice. Había que reconocer que el 'pequeño monstruo' como él le llamaba, siempre se las ingeniaba para llevar un paso adelante a todos los demás que la rodeaban. Estaba dispuesto a no esperar más, bajó a la sala y vio a Alice entrar por la puerta principal.

"¿Hablaste con ella?, ¿cómo está?, ¿qué te dijo?, ¿puedo ir a verla ya?" Edward soltó tantas palabras de golpe, que Alice seguía sin creer lo mal que estaba su hermano, él siempre era mesurado y tranquilo pero tratándose de Bella todo aquello era nada.

"Si, me dijo que puedes ir a verla…" Edward corrió hacia la puerta, sin dejar que Alice terminara, parecía que ese día nadie la dejaba terminar las oraciones. "Espera, ella no quiere que Charlie se entere aún de lo que pasa, y me pidió que esperes a que él y Renee se vayan a la cena de beneficencia del hospital, para que puedas ir a su casa"

"¿A qué hora se irán?" La voz de Edward mostró un poco de esperanza, al menos podría verla para explicarle todo, eso sería suficiente.

"A las 8 ya no habrá nadie"

"Alice, gracias. Te juro de verdad que yo no tuve nada que ver con lo que pasó ayer" Edward besó a su hermana en la mejilla como señal de agradecimiento.

"Ed, yo no soy quien debe creerte, sino ella" Alice se separó de su hermano y subió a su habitación.

Horas más tarde, Edward estaba entrando a la casa de Bella y la encontró en la sala sentada en la alfombra y con la mirada fija en la apagada chimenea.

"Hola" dijo con la voz nerviosa. Bella volteó a verlo y vio como aquellos hermosos ojos chocolate estaban cubiertos por una nube de tristeza. Él y sólo él era el culpable, bueno en gran parte había sido de Jessica, pero eso no importaba ahora, porque él asumió toda la culpa del dolor que su Bella demostraba.

"Hola" respondió tan fría que le caló el alma. Se tuvo que contener para no atravesar la sala y tomarla en sus brazos y consolarla con sus besos, se veía tan frágil.

Lentamente se fue acercando hacia donde estaba Bella y se sentó a su lado, respetando la distancia que ella misma había impuesto.

"Bella yo tengo que explicarte..." su voz se cortó porque Bella lo confrontó cara a cara y ver sus ojos tristes era un golpe a su corazón, "lo que viste ayer, Bella no fue lo que crees".

"Entonces qué fue Edward, porque lo que vi, daba mucho que entender" Edward tampoco se veía bien, parecía que lo había pasado una aplanadora, sus ojeras se marcaban y esos ojos verdes que a diario la conquistaban ahora estaban opacos. Incluso su barba estaba empezando a crecer, dejando notar que ni siquiera se había rasurado. Sus cabellos broncíneos lucían apagados, seguían despeinados pero había algo en ellos que no iba de la misma forma que antes. Ver así a Edward hizo que Bella se preguntara si él estaba sufriendo igual que ella.

"Cuando subí a cambiarme la camisa mojada, decidí tomar un baño porque me sentía sucio. Aún estaba en la regadera cuando sentí cómo alguien más estaba conmigo, por un segundo creí que eras tú, pero cuando habló me di cuenta que era Jessica. Me besó y me tomó por sorpresa" Edward decía todo tratando de sonar lo más sincero posible y es que de verdad lo era, pero temía que Bella no le creyera.

"Ay si y tu pobre niño indefenso que no pudiste quitártela de encima, si sabías que no era yo, ¿por qué le permitiste que llegara a tanto?" Bella hizo el reclamo casi sin titubear, no quería que Edward la tratara como una tonta. Trataba de considerar lo que él decía y también lo que habían dicho Renee y Alice, pero era difícil.

"Porque me tomó por sorpresa, te lo juro" Bella se levantó de la alfombra y él la secundó.

"Eso no quita el hecho que la hayas besado, no Edward, creo que fue demasiado pronto para hablar contigo…" Antes de que Bella pudiera decir otra cosa, Edward había empezado a cantar, ni siquiera llevaba su guitarra, simplemente estaba cantado a capela.

Still feels like
Our first night together
Feels like the first kiss
It's getting better baby
No-one can better this
Still holding on
You're still the one
First time our eyes met
Same feeling I get
Only feels much stronger
I wanna love you longer
You still turn the fire on

So if you're feeling lonely, don't
You're the only love I ever want
I only wanna make it good
So if I love you a little more than I should
Please forgive me
I know not what I do
Please forgive me
I can't stop loving you
Don't deny me
This pain I'm going through
Please forgive me
If I need you like I do
Please believe it every word I say is true
Please forgive me
I can't stop loving you

Still feels like our best times are together
Feels like the first touch
Still getting closer baby
Can't get close enough
Still holding on
Still number one
I remember the smell of your skin
I remember everything
I remember all your moods
I remember you, yeah !
I remember the nights you know I still do

One thing I'm sure of
Is the way we make love
One thing I depend on
Is for us to stay strong
In every word and every breath I'm praying
That's why I'm saying

Please forgive me
I know not what I do
Please forgive me
I can't stop loving you
Don't deny me
This pain I'm going through
Please forgive me
If I need you like I do
Please believe it every word I say is true
Please forgive me
I can't stop loving you

Bella no pudo contener más las lágrimas y Edward no pudo más que abrazarla y besarle el cabello, la cara, los ojos, la nariz, antes de que Bella se diera cuenta, él ya había atrapado sus labios, la besaba con tanta ternura, sus besos sabían a sal y a miel. Se separaron para tomar aire, pero él la mantuvo cautiva en sus brazos.

"Bella, no puedo besar a sí a otra mujer que no seas tú. Eres lo único que hace que mi vida valga la pena, sólo contigo me siento de esta manera".

"No, Ed…" ella se resistía, pero su postura era cada vez más vulnerable.

"Te Amo Bella y eso jamás cambiará. Te necesito para respirar, para vivir, no puedo estar sin ti. Qué acaso mis labios no te han demostrado lo que mi corazón siente." Y sin dar oportunidad a que respondiera, la besó de nuevo, esta vez con más fuerza, obligándola a abrir sus labios para que pudiera saborearla bien. Bella no opuso más resistencia, se dejó besar y ella lo besó también, jaló sus cabellos, exigiendo que él se acercara más, lo cual ya era imposible. Cuando el aire fue insuficiente se volvieron a separar y Bella lo tomó de la mano y lo guió hasta su habitación.

Bella quería comprobar sí él todavía era de ella y lo besó lento, muy lento, distrayendo a Edward, mientras ella le desabotonaba la camisa, pasó sus dedos por su piel que parecía quemar. Él sintió el roce y notó como su anatomía crecía cada vez más. Liberó a Bella de sus labios solo para besar su cuerpo que cada vez más se acercaba a la cama, cuando por fin cayeron, la ropa solo era un recuerdo, y así en la penumbra y víctimas de sus propias sensaciones, empezaron a hacer el amor, ella lo sentía entrar una y otra vez, poseyéndola al máximo, demostrándole que él era su dueño y que ella la de él.

"Te amo Mi Bella, tu eres mi vida" le dijo cuando ya la tenía segura entre sus brazos y descansando sobre su pecho.

"Y yo te amo Edward, te amo más que a mi propia vida" él le besó la coronilla y la abrazó más fuerte. Poco después se levantó y sacó algo de uno de los bolsillos de su pantalón.

"¿Aceptas de nuevo mi corazón?" dijo mostrando el corazón de diamante que ella se había arrancado una noche antes.

"Siempre" respondió sin más que una gran sonrisa enmarcando su rostro. Se levantó el cabello y él le colocó la gargantilla con el diamante.

Él se volvió a recostar y tomó a Bella en sus brazos, se quedaron dormidos, unas horas después el sonido del móvil de Edward los despertó.

"Alice, ¿qué pasa?" la voz de su hermana era diferente, se oía nerviosa.

"¿Estas con Bella?"

"Si, Alice si llamaste solo para eso…" Alice no lo dejó terminar.

"¿Edward qué pasa?" Edward colgó y miró a Bella con la cara helada.

"Tenemos que ir al hospital"


Canción: Please Forgive me - Bryan Adams (pueden encontrar el link en mi perfil)

Espero que el capítulo no las haya decepcionado, Gracias a todas por sus reviews, cada uno ha sido muy importante para mí. No dejen de hacerlo.

Nos leemos pronto.