Disclaimer: algún día el mundo me pertenecerá.
Capítulo seis: Las Quejas del Arrogante Habitante de las Mazmorras
Potter ha vuelto a las clases
Después de haberse pasado todo el fin de semana en la enfermería cuidado por mamá-gallina Poppy, Potter ha vuelto a merodear por el castillo para deleite de Malfoy, quien se tira perfectamente al suelo cada vez que ve a Potter cerca de él. Me parece terriblemente divertido, pero eso es muy poco profesional, así que directamente lo ignoro. Y Lupin ha vuelto a trabajar, desafortunadamente está tan sano como una lechuga, a pesar de todos mis intentos por envenenarle. Me pregunto si sería capaz de conseguir castigar a un grupo de primero para que vayan al Bosque Prohibido mientras él esté por ahí destrozándolo todo. Un par de niños de primero muertos podrían persuadir a Dumbledore para que reconsiderase su política de contratos. Por supuesto, eso también le haría plantearse mi situación en el castillo, pero si me despidiese, podría ir a algún sitio para elaborar pociones ilegales y vendérselas a la gente rica e importante.
McGonagall es un montón de mierda de murciélagoParece habérselas apañado de algún modo para convencer a Dumbledore de que soy YO el que le dijo a los dementores que fueran y atacaran a Potter mientras estaba volando porque no quería que Gryffindor ganara. Soy el primero en admitir que puedo ser extremadamente grosero a veces, pero no llego al punto de McGonagall, que no sabe perder. Dumbledore se ha tirado una hora y media intentando "interrogar" a los Dementores, los cuales le chirriaron un rato y luego se fueron flotando por ahí, haciendo que Dumbledore se irritara aún más y que decidiera que si no podía desahogarse con los dementores, buscaría a alguien con quien poder hacerlo. Por ejemplo yo, que estaba tranquilamente dedicado a mi trabajo intentando dar de comer matarratas al calamar.
-Ahhhhhhhhhh, Severus.- He empezado a darme cuenta de que cuanto más molesto está contigo, más largos hace sus "ahhhh". Me pregunto cuanto seré capaz de alargar sus "ahhhhhhhhh".
-Me temo que ABRIGAS un resentimiento contra un alumno en PARTICULAR.
-Abrigo exactamente el mismo resentimiento con todos y cada uno de los alumnos, Director.- De hecho se ha reído al oírlo. Todavía cree que estoy de broma, eso o quiere ignorar el hecho de que ha contratado a un profesor de pociones que odia el mero hecho de que la otra gente exista.
-Severus, ven conmigo.- Err... piensa en una excusa, una excusa, cualquier cosa, simplemente di algo... Creo que es una trampa para que me meta en el Bosque Prohibido y luego enterrará mi cuerpo mutilado bajo el Sauce Boxeador...
-¿Severus?- Ah, maldición; tendré que ir con él. Si ese lunático me mata prometo que le perseguiré hasta el día de su muerte.
En cualquier caso, acortando lo que sería una conversación que se anda por las ramas y entre líneas, básicamente ha dicho que si le hago daño a Potter, serviré de alimento al Calamar Gigante. Un miembro cada mes hasta que Dumbledore lo considere oportuno. He encontrado un fallo en su amenaza: no ha mencionado a McGonagall. Y ese es el problema con Dumbledore: no te das cuenta de que te ha estado amenazando hasta dos horas después de que ha pasado.
Comida Navideñas y buena salud para todosMe dan ganas de vomitar, de verdad. Dumbledore siempre llega al tope de lo ridículo, no puedes andar por este condenado castillo sin terminar cubierto de espumillón y lucecitas. Ayer pasé por una puerta a la vez que Poppy y antes de que supiera lo que estaba pasando, se puso a apuntar un trozo de rama que pendía sobre la puerta antes de abalanzarse sobre mí. Me aparté de ella lo más rápido que pude y huí de allí con todo el orgullo del que fui capaz. Me ha estado evitando desde entonces, creo sospechar que los elfos domésticos han deslizado un poco de "alegría navideña" (Nt: "Christmas cheer" cheer es alegría pero también comida. En este caso, tiene un doble sentido") entre el desayuno de huevos con bacon ya que me siento un poco más alegre de lo normal esta mañana. McGonagall me ha estado lanzando miradas de las que matan debido a los días pasados, como si supiera que estoy intentando acabar con la gente que no sirve para nada en Hogwarts, empezando con Potter y Lupin y seguidos muy de cerca por ella y el calamar. Está loca, loca de remate. La dejaré para el final.
Nadie quiere a Potter...
No puede ir a Hogsmeade porque nadie ha firmado el consentimiento, todavía me sorprende que Dumbledore no haya ido corriendo ha poner su firma en el papel, pero sospecho que es porque no quiere que Potter ande por ahí con Black en paradero desconocido. Podría encontrarse en una situación peligrosa, y eso sería de lo más desafortunado. Creo que voy a ir a buscar a Potter y a chincharle un poco con el hecho de que todos sus amiguitos se lo están pasando bomba mientras él tiene que permanecer en el castillo. Que le sirva de lección. Pensaba que yo daba pena, pero por lo menos no necesito permiso para salir cuando quiera.
Potter, Potter, PotterNo puedo encontrarlo por ningún lado, y esto empieza a ser sospechoso. He mirado por todo el castillo y hasta me he rebajado a preguntarle a la Señora Gorda si Potter estaba en la sala común, pero ella no le había visto en todo el día. No lo encuentro... debería estar por aquí, en alguna parte. A menos... que esté en Hogsmeade; puedo sentirlo en mis huesos. Voy a pedirle a Dumbledore que me deje salir un rato.
Odio a Dumbledore
Parece ser que McGonagall y Hagrid se han ido a beber y no puede tener a todos sus profesores merodeando por Hogsmeade. Parece pensar también que por alguna extraña razón yo haría un viajecito al callejón Knockturn, y eso tampoco sería un buen ejemplo. Debería haberle dicho que sólo quería salir para pillar a Potter con las manos en la masa para poder expulsarlo, pero todavía piensa que odio a Potter más que a nadie, así que no habría servido de nada. Hmmmm, acabo de leer lo que escribí antes, lo de que yo no necesitaba permiso de nadie para salir y me acabo de dar cuenta de que es una basura ya que sí que necesito permiso para hacer cualquier cosa en este sitio. Y si consigo el permiso McGonagall siempre se las apaña para arruinármelo.
Vacaciones... paz y tranquilidad¡Por fin! Todos se han ido, bueno, menos los pocos cuyos padres son lo suficientemente inteligentes como para pasar las vacaciones sin tener que reservar habitación para sus hijos. Debería irme a casa, pero no tengo muchas ganas y aquí puedo molestar a McGonagall un poquito más. He estado meditando sobre los regalos de Navidad y estoy pensando en comprar un gato, afilarle las garras y mandárselo a McGonagall la mañana de Navidad, para que empiece bien el día. Lo único que me echa para atrás es Dumbledore y su opinión concerniente a mi conducta "agresiva". Por la cara que pone Potter, está enfermo... está sentado en la mesa de Gryffindor con cara de murciélago indigestado de caviar. Espero que sea algo serio.
