Capítulo 6. El ritual Familiar

Con el pasar de los días observé que mi familia estaba llena de tradiciones y excitantes y maravillosos rituales.

Uno en especial me dejó asombrada. Cada vez que un Malfoy tiene la edad para entrar en Hogwarts y empezar a practicar magia y a entrenarse en ella, la familia más próxima se reúne para dar bienvenida al nuevo mago o bruja y para enlazar su magia a la grandiosa tradición familiar.

Scorpius era el siguiente. La verdad yo no esperaba ser parte del ritual, mi sangre no corría por sus venas y no podía pretender más amabilidad de parte de ellos y más teniendo en cuenta que mi sangre era mestiza. La familia jamás había aprobado a los de mi clase y yo aún continuaba sin entender porque lo hacían.

Para mi sorpresa y la de Scorpius -quién sonreía de oreja a oreja- el ritual también se realizaría conmigo.

-Madre ¿Por qué formaré parte del ritual? Por mis venas no corre sangre Malfoy y además soy mestiza.

-Sabía que lo preguntarías. La verdad espero que tu curiosidad e inteligencia no haga que termines siendo una Ravenclaw.

-Espero que no sea así. -Respondí-

-Es algo muy complicado pero te lo responderé. El ritual de bienvenida se realiza como bien sabes en los miembros jóvenes de la familia listos para empezar su adiestramiento en magia. Este ritual despierta magia ancestral y familiar que ha estado por generaciones en la familia. Dado que tú legalmente eres mi hija y de mi esposo Lucius queremos realizar este ritual contigo. Para ello necesitamos pedir permiso a nuestros antecesores y mostrar que tú eres merecedora de que la magia Malfoy corra por tus venas. Dado que Lucius se encuentra en Azcaban, Draco es el patriarca familiar en este momento. Él será el encargado de presentarte ante ellos y que ellos realicen la prueba pertinente para determinar si mereces formar parte de la familia o no. Después de una respuesta positiva que de seguro tendrás, podremos realizar el ritual.

-¿Cuándo será la prueba?

-En la medianoche.

En silencio caminé hacia la biblioteca a pensar en lo que pasaría esa noche.

Tras una agradable y deliciosa cena mi madre me llamó.

-Valerie, ven por favor. Es hora de comenzar.

-Son cerca de las 9 de la noche. ¿Por qué tan temprano madre?

-Debo prepararte.

Asintiendo fui tras ella y me llevó a la parte trasera de Malfoy Manor, después de los jardines había una Casa más pequeña pero igual de elegante y sobria que el resto de la mansión.

Al entrar en la casa procedimos a bajar a un sótano en el que se encontraba una bañera de mármol negro rodeada por velas flotando alrededor, era una vista hermosa, definitivamente amaba la magia.

-Desnúdate y entra en la bañera por favor.

Sin preguntar nada procedí a hacerlo.

Mi madre se arrodillo a mi lado y comenzo a pronunciar palabras en latín, un idioma que no desconocía pero que tampoco manejaba. Sus manos estaban unidas y entre ellas estaba su varita. Mi madre era hermosa, eso era indudable.

Después de terminar de pronunciar este hechizo un halo de luz gris empezó a recorrerme y comenzó a llenar poco a poco la tina de un líquido que en principio parecía agua con un leve tono rosado y que después comenzó a tornarse mucho más oscuro, llegando al tono y la textura de la sangre. Y en efecto eso era.

-Esta es la sangre de los ancestros Malfoy. Yo Narcissa Malfoy Black te baño en ella para purificarte y ungirte con su protección. Lavando todo rastro de tu vida pasada y dándote la oportunidad de comenzar un nuevo camino.

Agitó su varita e inmediatamente la tina quedo vacía y limpia por completo.

Comenzó de nuevo a pronunciar hechizos en latín de la misma forma en la que lo hizo anteriormente. Y la bañera se llenó de nuevo de sangre, sin embargo esta vez apareció un halo de luz verde a mi alrededor.

-Esta es la sangre de los ancestros Black. Yo Narcissa Malfoy Black, te unjo con ella para que lleves con honor, orgullo y nobleza la magia de nuestra familia.

Agitó su varita de nuevo y la bañera fue vaciada completamente. Me tendió su mano, invitándome a salir de ella y me vistió con una túnica completamente negra.

Pasamos a otra habitación, esta tenía un círculo marcado con cenizas y velas negras flotando a su alrededor. Mi madre me indicó que entrara en él e inmediatamente lo hice sin decir palabra alguna.

-Ancestros Black, les pido el favor que escuchen mi pedido. He traído aquí a mi hija para presentarla ante ustedes y conseguir su favor para hacerla miembro de nuestra noble familia.

A continuacion varias siluetas sin rostro aparecieron y me rodearon. Luego dirigiéndose a mi madre dijeron:

-¿Osas traer aquí a una mestiza que ni siquiera tiene nuestra sangre para que la hagamos parte de nuestra familia? ¿Cómo te atreves a deshonrar a tu hermana Bellatrix presentándonos el fruto de su humillación?

-Bellatrix y su obsesión por Riddle destruyeron nuestra familia. Primero fue ella, luego fue Regulus y por último Sirius terminó muerto en sus desquiciadas manos.

-¡Ella no es digna! -gritaron-

-Hagan la prueba, creánme que lo es, lo juro por mi magia.

Dirigiéndose a mí preguntaron:

-¿Eres consciente de que tu sangre es insuficiente? ¿Eres consciente que traerte aquí representa una alta traición a nuestro lema "Toujours Pour"? Eres una asquerosa mestiza no podemos aceptarte.

Mi madre tomó mi mano y con una daga cortó mi palma y vertió mi sangre dentro del círculo. De ella empezo a brotar un vapor de color verde oscuro y comenzó a tomar forma. Luego de unos segundos tomó la forma de una serpiente que se levantaba orgullosa en medio de aquellas siluetas y pocos segundos después un perro surgió también de aquel vapor que se ubicó al lado de la serpiente, ésta lo envolvió y él jugueteaba con ella.

Una de las siluetas, que había permanecido callada hasta el momento dijo:

-Eres depositaria de un grandioso poder, a pesar de que por tus venas no corre sangre pura.

-Lo sé, quiero demostrar que soy digna de servir a la gran Casa Black y a la Gran Casa Malfoy.

-¿Cuál es tu mayor objetivo?

-Devolver el honor y la nobleza a las grandes familias que me acogieron. El sólo hecho de estar aquí ya me hace superior a muchos.

-Veo tristemente que tienes el orgullo característico de esta familia.

Las demás siluetas gritaron al unísono:

-Calla Sirius! Gran Traidor a la sangre!

-No lo haré! Ella lo merece! Ella es nuestra oportunidad para levantar a la familia bajo un nuevo orden!

-Ella lo merece! -interfirió mi madre.-

-¿Jurarás por tu magia que cuidarás de ella y que jamás permitirás que traicione las tradiciones Black? ¿Jurarás tú Valerie sólo luchar por conseguir de nuevo la grandeza de nuestra casa y jamás doblegarte ante otros seres inferiores?

-Lo juro por mi magia. -Dijo mi madre-

-Lo juro por mi vida y mi magia.

-Aceptaremos bajo una condición.

-¿Qué condición?

-Dejarás de lado tu sangre, impura y sucia y vivirás con la sangre de tus nuevos ancestros.

-Es demasiado joven! No lo resistirá! -Gritó la silueta alejada de las demás, el hombre llamado Sirius.-

-No! Es demasiado peligroso, es magia muy oscura. -Dijo aterrorizada mi madre-

-Acepto -Dije sin miedo y sin pensar en las consecuencias-.