Disclaimer: Bleach le pertenece a Tite Kubo y a nadie mas que a él...

Advertencias: Ninguna por el momento.


¡Gracias por su apoyo, sus alertas y favoritos! Me alegra saber que este remedo de fic les gusta.

Este capitulo va dedicado a Misari, Katte Turner Y Moon Sweet Pink. De todo corazón, perdónenme por no responderles el review, ando algo liada últimamente, pero quiero que sepan que me encanta leer sus opiniones y los aprecio de verdad.


+o+

+o+o+o+o+o+o+o+

+o+

Consejos de Vida

X

T-Annita

+o+

+o+o+o+o+o+o+o+

+o+


+o+

Consejo 7

+o+

++ Vuélvete una mejor persona, y asegúrate de saber quién eres antes de conocer a alguien,

y espera a que ese alguien sepa quién eres tú ++

+o+


+o+

— ¿Seguro, seguro, seguro? —reitero una vez más.

—Señorita—me dice algo exasperado. —Ya le dije que no recuerdo a ningún Ulkorra.

—Ulquiorra—le corrijo.

—Bien, Ulquiorra—me dice el señor mientras gira los ojos. De verdad que no quiero presionarle, pero es que estoy un poquito ansiosa. —No recuerdo que ningún Ulquiorra haya trabajado para nosotros.

Me parece extraño que diga eso siendo que este fue el último lugar donde le vi. Así que no puedo evitar preguntarle nuevamente.

—¿Esta segu…

—¡Por kami-sama!—exclama exaltado y yo no puedo evitar sorprenderme y retroceder. ¡Lo siento! Pero no puedo evitarlo. ¿Será que he sido muy exigente?

—Señorita, —me dice más calmado, pero también de forma más firme— no importa cuantas veces me lo pregunte, no hemos tenido a ningún sujeto con ese nombre laborando aquí. Y sobre todo, no hemos tenido trabajando a ningún hombre mitad murciélago—no estoy del todo segura, pero creo que eso lo dijo de forma sarcástica. Mis dibujos no son tan malos, ¿o sí? —En todo caso, vaya y pregunte en el café cosplay que hay dos cuadras abajo—termina de decirme para entregarme el boceto que hice del chico misterioso alias Ulquiorra, para irse a trabajar.

Suspiro por quien sabe cuanta vez en este día mientras salgo del lugar y miro mi dibujo pensando que puede que haya exagerado un poquitín al trazarlo.

Que nadie me pregunte el porque, pero por alguna razón siempre me imagino a Ulquiorra con alas, y no me refiero a las de un ángel o a las típicas llenas de plumas blancas y puras; insisto, no se porque, pero en todos mis bocetos término poniéndole una imagen bastante aterradora: alas de murciélago, cuernos sobresaliendo de su espesa cabellera negra y unas extrañas líneas verticales surcándole el rostro que comienzan desde sus amarillentos ojos.

Los ojos son lo que más me desconcierta, ¿para que colorearlos de amarillo cuando posee unos increíbles ojos verdes? Un verde profundo, hipnotizante y enigmático.

Supongo que es por ello que recientemente me ha empezado a gustar mucho el color verde, siendo que antes no le ponía atención.

Y como diría Tatsuki-chan: "Ahí vas otra vez tomatito", frase que me dice cada vez que me sonrojo. ¡De verdad que no tengo remedio! Pero es que no se me pasa. Bueno, si sé, que no soy tonta. Aunque, tal vez si lo sea un poco… ¡Por saten kesshun! ¡Ni yo me entiendo!

Sé muy bien que es extraño, pero me gusta Ulquiorra. No, no me agrada, ni es cosa de que me caiga bien, el asunto aquí es que me gusta. ¡E ignoro el porque! ¡Ni siquiera lo conozco!

Y es así como término avergonzada de mí misma, porque soy una mentirosa, una gran y enorme mentirosa.

Me consta que dije que sabría esperar, pero siendo honesta, ya me cansé de esperar. Fue lo que hice con Ichigo durante años y no me fue muy bien que digamos. Lo estuve pensando, y ya que estoy con eso de los consejos, pensé en hacerle caso a uno de ellos aunque no me haya llegado de la mano de un chico atractivo y…

¡Orihime! ¡Aplícate!

Como decía, existe un dicho que dice: "Si la montaña no va a ti, tú ve a la montaña" (1), y si la montaña viene a ti, corre, que es una avalancha.

No puedo evitar reírme muy fuerte logrando que todos en la calle me volteen a ver. ¡Es que es muy gracioso! Lo escuché hace unos días en un programa de televisión nuevo. Aunque si lo pienso con detenimiento, me aterraría estar en una situación así, probablemente me congelaría antes de que me encontraran. Me pregunto: ¿que haría Ulquiorra en un ambiente helado? Pero por mas que lo pienso no lo ubico entre la nieve, me parece que su estilo seria mas como un lugar desértico, lleno de arena y poca vegetación, quizás viviendo en un palacio enorme de color blanco, similar a una fortaleza.

Y ahí voy de nuevo. No tengo una sola pista de porque me imagino a Ulquiorra en historias tan extrañas. Quizá mejor debí ser escritora en vez de enfermera.

La verdad es que también me estoy planteando eso. Cursé la carrera de enfermería creyendo que era lo mejor para mi futuro con Ichigo, pero nunca me puse a pensar si realmente era lo que yo quería. No se que pensar, me gusta la medicina y sobre todo me gusta ayudar a la gente, pero últimamente me siento, algo así como, insatisfecha.

Me he tomado unas pequeñas vacaciones para pensar las cosas, para tratar de entenderme a mi misma un poquito más. He buscado a mi mesero misterioso por todos lados por la misma razón, ya que él sabe aparecer justo cuando lo necesito, me pareció que esta era una situación ideal para que me aconsejara, pero nomás no logro dar con su paradero, ¡como si se lo hubiera tragado la tierra! ¿Es eso posible? Ya interrogué en todos los lugares en que le he visto. Nada. Es como si no existiera; nadie me da señales de haberle conocido o siquiera visto. Incluso en la empresa donde contratan a los meseros de todos estos lugares lucen desconcertados cuando les pregunto por él.

En un principio creí que se trataba de un espíritu, pero lo descarte porque otras personas también podían verle.

Lo he meditado mucho, pero creo saber que es lo que pasa. Es un joven misterioso y educado, aparece siempre cuando le necesito, siempre parece saber que consejo darme e incluso me entrega esas tarjetas misteriosas, sus palabras me reconfortan y me llenan de una increíble paz, tanto que puedo decir que no es terrenal.

¡Viva Orihime! ¡Le has dado en el clavo al misterio!

Ulquiorra: es un alien.

Primero pensé que era un robot, pero ¿A quien se le ocurre semejante locura? Me dije, ¡Orihime, hazte el favor! ¡Los robots no tienen sentimientos y se les iluminan los ojos cuando precisan una orden! ¡Orihime, piensa un poquito! Y viendo que Ulquiorra podía aparecerse y desaparecerse así como así, la respuesta vino sola.

¡Estoy tan feliz! Tatsuki-chan siempre me dijo que dejara de ver Los Archivos Escondidos Z, porque me llenaban la cabeza de extraños pensamientos, pero ahora puedo confirmar que "ellos" están entre nosotros. ¡Mi amiga va a quedar tan asombrada cuando se lo cuente! Pero primero debo de encontrar a Ulquiorra si quiero tener pruebas, lo que me lleva a donde comencé, ¿Dónde podrá estar?

Ante esto no puedo evitar deprimirme. Ya pasaron dos meses desde la última vez que le vi y simplemente no consigo saber de su paradero. Ya intenté invocarlo pronunciando su nombre tres veces, pero nada. Hasta he pensado en comprarme una radio para intentar mandarle un mensaje, pero no estoy segura de como se maneja eso de las ondas de radio y de su velocidad a través del espacio.

Pues que remedio, hasta no tener un mejor plan, no me queda de otra que esperar.

+o+

Acorde con mi lista, ya tengo los limones, el glaseado de vainilla, bagre fresco y alcaparras. Ya solo me faltan los clavos de olor, el extracto de jengibre y…

¡No puede ser! ¡La mantequilla de maní y malvavisco de Chappy esta de oferta!

Inmediatamente me apresuro a tomar el único frasco que queda en la penúltima repisa del estante. Justo cuando ya me podía saborear los panquecitos con la mantequilla y pepinillos una mano apareció para tomar el mismo frasco. Realmente quiero ese dulce, pero no me parece correcto tomar el recipiente si alguien más lo quiere, así que lo solté en su lugar.

—Disculpe—me acelero a decir antes de notar de quien era la otra mano. Me paralice en mi lugar y me quedé muda mientras nos contemplábamos mutuamente. De todas las personas con las que me podía topar en la ciudad de Karakura, era la que menos esperaba. También era, con la que menos sabría como comportarme.

—Kuchiki-san—pronuncio después de varios minutos que me parecieron eternos. Ella también parece sorprendida e incomoda. Debo admitir que luce realmente bien con su nuevo corte de una melena más madura, y no puedo evitar pensar si no era ya hora también de que cambie mi estilo de cabello.

—Inoue-san, si quieres…—dubitativa, me señala el pomo.

Yo no soy una persona conflictiva. ¡De verdad que no! Normalmente dejaría que la otra persona tomara el artículo y todos contentos, pero no pude detener el extraño sentimiento que sentía en el estómago.

—¡Yo lo vi primero!—y como vil berrinche me apodero del frasco de la discordia.

Kuchiki-san parece sorprendida por mi acción y no es la única. Yo tampoco comprendo a que vino eso, sin embargo y pese a que no quiero decirlo, mis labios se mueven solos: —Aunque claro, no es como si eso te importara.

Ya es tarde para cuando logro captar el peso de mis palabras. ¡¿Qué sucede conmigo?!

Era más que claro el contexto de mis palabras. No acarreaban solamente el hecho de quien se quedaría con la mantequilla de maní, ¿Verdad, Orihime?

—Yo…—intento remediar la situación mas no tengo ni la menor idea de como.

—Descuida—me interrumpe Kuchiki-san. Quiero pedir disculpas pero las sílabas se atoran en mi garganta cuando veo sus ojos brillosos. ¡Ay no! ¡Soy un monstruo! ¡¿Por qué dije lo que dije?!

—No es como si hubieras dicho una mentira—me dice y yo me convierto en el ser más despreciable del planeta. Me sonríe con la boca, pero el sentimiento no le llega a los ojos. No me había percatado antes de que Kuchiki-san no luce feliz. Mientras que este tiempo me ha ayudado a sentirme dichosa y a encontrar a mi mesero alienígena misterioso, se entiende que a ella no le ha ido igual. Esta más delgada de como la recuerdo, tiene ojeras que el maquillaje no ha logrado cubrir y, definitivamente, sus ojos están tristes.

Ya no se me antoja tanto el dulce.

—Hay manera de recuperar una cometa después de mandarla a volar—ambas escuchamos una voz suave y profunda que nos hace voltear, y en mi caso, que se me detenga el corazón.

¡No! ¡No! ¡No! y ¡No! ¿Es enserio? ¿Justo ahora? ¡¿Por a mi?!

—…pero las palabras jamás se podrán recoger después de haber salido de la boca—tanto Kuchiki-san como yo le miramos a la par de que él se dirige al estante a tomar un frasco de la ultima repisa para dárselo.

—Gracias—murmura débilmente, y con una leve inclinación para despedirse y sin atreverse a dirigirme la mirada, se marcha.

¡¿Por qué no hice lo mismo?! ¿Tanto me costaba dejarle un condenado frasco? ¿Acaso era tan difícil tomar uno que estaba más a mi alcance que al de ella?

No quiero, no obstante, me obligo a encarar a Ulquiorra. ¿Era necesario reencontrarnos de esta manera?

Y pese a que lo deseo y no al mismo tiempo, en esta ocasión no me dice nada. Se limita a entregarme la tarjeta que yo había añorado por semanas: —Reflexiónalo— termina por decirme con su rostro estoico antes de marcharse sin darme oportunidad a redimirme.

Todas las preguntas, todas las conversaciones que tenía preparadas se fueron a la basura. No puedo ni con mi cara de la vergüenza. ¿En que estaba pensando? O mejor dicho, ¿Por qué no pensé antes? De todas mis facetas, esta era la que menos quería que Ulquiorra conociera, y ahora, por un impulso, lo había echado todo a perder.

Sin ánimos, leo el consejo y sonrió ante la ironía. Aún tengo mucho por aprender.

+o+


+o+

+o+o+o+o+o+o+o+

Hello Girls! Esta vez no tarde tanto, digo, si comparamos dos años a un mes xD

Insisto mis niñas, amo su apoyo, y que sepan que estoy comprometida con este fic, no quiero dejarlo inconcluso, Procurare no tardarme mas allá de un mes en publicar, y si lo termino antes, así lo publicare.

En cuanto al capitulo, estuvo algo fastidioso, lo sé, pero todo tiene su razón de ser, así que denme chance a que todo se ponga en su lugar, para después, ahora sí, comenzar con lo mero bueno.

Y díganme, ¿Que o quien creen ustedes que es Ulquiorra? Orihime tiene su teoría xD y por supuesto, yo ya tengo a mi personajepero deseo conocer sus opiniones.

Se me cuidan! Chao!

+o+o+o+o+o+o+o+

+o+