Nota: Gracias por los comentarios. Tardaré un poco en actualizar los capítulos porque tengo exámenes en la Universidad, pero prometo que trataré de actualizar lo más pronto posible. Terminaré este fic cuesto lo que cueste xD.

Perdón por el capítulo corto, prometo que el próximo será más largo.

Comentario: Mari Pie85 yCasery Blood : Por fin personas que me entienden. Casi todo el fandom de GF es Dipcifica y lo shippean a lo loco. Creo que el Dipcifica es una pareja tan forzada, osea Dipper apenas habló con Pacífica en toda la serie y porque en un episodio ella fuera amable con Dipper no significa que ya estén enamorados. Creo que no tiene el suficiente desarrollo para ser creíble como pareja, veo más desarrollo al Wendip y al Pinecest (bueno el pinecest es la pareja con más desarrollo en toda la serie sea como relación romántica o de hermanos/amigos). Además Dipper creo que eligiría a Mabel encima de todos (incluyendo Wendy y sus tíos).

Aún tengo esperanzas que el final tenga un final abierto en cuestión de las parejas y que haya momentos de Dipper y Mabel (espero abrazos, tomadas de manos y momento dramático) xDD

Bueno sin más tontera , aquí va el capitulo.

Los personajes de Gravity Falls son propiedad de Alex Hirsch y Disney , yo solo los uso para entretenimiento.

Capítulo VI

Dipper no entendía lo que había ocurrido ayer en la noche. Mabel había entrado en una mini crisis pero no sabía el porqué. Las palabras de su hermana referente al principito y las estrellas lo habían sorprendido y hasta lo habían asustado un poco. Todo era muy confuso.

-Tierra llamando a Dipper- dijo Ryan, al no obtener repuesta lo pateó por debajo de la mesa.

-¡Pero que mierda!-gritó Dipper ganándose la mirada de todos los demás chicos de la cafetería que comenzaban a reírse y burlarse de él. Dipper se sonrojó avergonzado. Lo único que le faltaba, ser el hazme reír justo un día antes del baile, ya tendría suficiente mañana cuando asista con Mabel.

-¿¡Pero que rayos te sucede!?- dijo con molestia a Ryan que reía de la cara que había puesto su amigo.

-Es que estabas como perdido y yo hablándote de mi cita con la preciosa y fogosa de Sally y tú como idiota mirando al vacío- respondió mientras volvía a darle una mordida a su emparedado de pavo.

Dipper suspiró y se acercó un poco a su amigo- Lo siento…Es que Mabel ayer tuvo una especie de crisis y comenzó a llorar…realmente me asusté-dijo con desgana apoyando los codos en la mesa.

Ryan lo miró y le dio palmaditas en la espalda- Tranquilo, ya ha pasado antes ¿no? Y luego es la misma de siempre- dijo-Además había pasado tiempo desde la última vez…seguro necesitaba desahogarse o algo así-volvió a decir tratando de animarlo.

Dipper asintió. Era verdad ya había entrado antes en crisis más graves pero aun así lo asustaba.

-Y bueno cambiando de tema- dijo el pelirrojo- Mañana es el gran día… Mañana llevaré a mi linda cita a bailar y lo siento por ti que debes llevar a tu hermana- dijo con sorna. Dipper lo fulminó con la mirada y el pelirrojo rió.

-Soy un perdedor ¿verdad?-dijo Dipper con una sonrisa sarcástica.

-El mayor perdedor de todos, más perdedor que Peter y eso que apuesto que irá al baile con su mamá-dijo riendo. Dipper rió y se alegró de tener a Ryan como amigo, siempre lo hacía reír con sus ocurrencias o con la mota que solía proveerle. Sea como sea, era un buen amigo.

Mabel veía como su hermano reía junto con el tonto de su amigo al otro lado de la cafetería. Sonrió y trató de alejar los pensamientos negativos pero le era imposible. Mañana sería su último baile y luego su plan para alejar a Dipper de ella tenía que ponerse en marcha y eso la estaba consumiendo. Sintió ganas de llorar pero recordó que Sarah y Jennifer estaban a un lado y si la veían así, lloraría más y no se podía permitir eso.

Rió ante un comentario sobre un gran trasero para un vestido, pero sus pensamientos volvieron a darle vueltas a las estrellas y a la despedida del principito con la rosa y la despedida del principito con el zorro y la despedida del principito con el aviador. Se preguntó si la rosa murió después de que el principito la había dejado o si fue el cordero la que acabó comiéndose a la rosa. Se preguntó si el zorro después de la despedida pudo dejar de llorar. Se preguntó si las estrellas del aviador alguna vez se volvieron cascabeles que reían con él o siempre fueron lágrimas. Se preguntó si el aviador alguna vez volvió a ver de nuevo al principito. Se preguntó si ella, Mabel Pines podría dejar ir a su hermano sin tener que vivir en el país de las lágrimas. Se preguntó si era capaz de dejar de ser egoísta por una vez.

La noche volvía a envolver al día y Dipper pudo ver que el entusiasmo que Mabel había tenido solo ayer por el baile había desaparecido. Estaba decaída y no había salido de su habitación desde que llegaron del Instituto.

Sus padres estaban cenando y Dipper aprovechó el momento y subió hasta el cuarto de Mabel. Golpeó un par de veces y no obtuvo repuestas así que decidió entrar.

Mabel se encontraba acostada en el piso solo con un sujetador rosa y un corto short de tela, llevaba el pelo en un moño alto y tenía en la cara, en el abdomen y en las manos varias manchas de pintura.

Mabel levantó la mirada y sonrió. -¿Qué haces aquí, Sir Dippigsauce? – le dijo desde su posición. Dipper la miró confundido. Parecía que ya había vuelto la Mabel de siempre.- Ryan tenía razón, solo fue una crisis sin más, ella está bien- se dijo así mismo.

-¿Qué haces tirada en el suelo?-preguntó Dipper mientras se acercaba al lienzo que estaba en el caballete a un lado del escritorio.

-Pensando en Gravity Falls-dijo la castaña. Dipper se volvió a su hermana y la miró.- Parece un ángel- pensó Dipper y se sentó en la cama mientras aún admiraba a su hermana que yacía tendida en el suelo.

-No me mires así Dip-dijo Mabel rodando sobre el piso para luego sentarse- Creo que deberíamos pasar unos día en Gravity Falls ¿no crees?- dijo de repente mirando los pocos destellos de luz que se colaban por la ventana.

Dipper se sorprendió por un momento. Miró a su hermana y buscó un rastro de broma pero Mabel seguía mirando hacia el suelo.

-Mabel, no entiendo…Sabés que no te dejarían ir a Gravity Falls-dijo Dipper- Aun tienes que seguir el control médico y…-trató de decir pero Mabel lo interrumpió.

-En Gravity Falls hay un hospital…Mamá y papá solo exageran-dijo mientras suspiraba y volvía a acostarse en el suelo- Quiero pasar unas vacaciones reales como antes y no estar aquí encerrada.

-Pero Mabel…

-Pero nada, hoy trataré de convencerlos…además podrás ver al tío Ford y resolveremos misterios o sea lo que sea- dijo Mabel mientras tapaba sus ojos con su antebrazo.

Dipper miró a su hermana. No entendía porque de repente Mabel quería ir a Gravity Falls.

La señora Pines gritó el nombre de Dipper y éste solo suspiró y caminó hasta la puerta.

-Si eso quieres Mabel , hablaré con papá ahora-dijo Dipper. Mabel asintió y escuchó a su hermano salir y la puerta cerrarse.

Ahora Mabel solamente debía llorar y convencer a sus padres para que la dejen ir a Gravity Falls sola con su hermano y recordarle a Dipper sus sueños y su amor por Wendy.

El tío Ford había llamado a Mabel y le explicó todas las oportunidades que Dipper tenía si iba a Gravity Falls, pero sabía que si ella no iba, su terco hermano tampoco.

Necesitaba recordarle lo mucho que amaba los misterios. Su plan era: pasar un par de semanas en Gravity Falls con Dipper mientras él va recordando sus sueños, ella se alejaría de a poco y cuando Dipper vea que podría alcanzar su sueños estando en Gravity Falls, Mabel se despediría de él y volvería.

Ella no podría vivir en Gravity Falls. Sus padres no lo permitirían y menos si sospechaban de su relación con Dipper. Además no quería ser un estorbo para él. Su relación estaba prohibida y solo estropearía toda la vida de Dipper y eso no era justo.

Mabel rodó por el suelo y miró su pintura: Las estrellas se habían convertido en lágrimas. El cordero se comió a la rosa.

Dipper aún no comprendía como su hermana había convencido a sus padres para poder viajar a Gravity Falls después de la graduación. Mabel consiguió un par de semanas para quedarse pero Dipper podría mudarse ahí si quería- Si te da la gana de vivir con tu Tío Stan, será mejor para todos pero Mabel vuelve ¿entendido?-había dicho su padre de forma brusca como advirtiéndole, pero se alegró que pasaría dos semanas a solas con Mabel.

El día del baile llegó y Dipper se alejó de sus pensamientos y trató de poner correctamente su corbata negra que su tío Stan le había regalado el verano pasado.

Miró a su alrededor y pudo ver como la gente saltaban al son de una música electrónica en la pista del baile. Buscó con la mirada a Mabel y la encontró a un costado riendo con sus dos amigas mientras bailaban entre ellas.

Mabel se veía preciosa o eso fue lo que pensó Dipper. Su vestido dorado y con brillos le llegaba hasta las rodillas revelando así sus largas piernas; llevaba unos zapatos de tacón también dorados; su vestido descubría un hombro pálido y a Dipper le dio ganas de darle un beso en ese lugar; su cabello lo llevaba suelo y le encantaba como se movía cuando Mabel bailaba.

Dipper tuvo ganas de cruzar toda la pista y tomarla entre sus brazos, pero eso no podría ser posible. Suspiró frustrado y volvió a mirar a la gente que más que bailar parecía que convulsionaban.

De pronto Dipper vio a Ryan que bailaba de forma ridícula con una hermosa chica rubia. Dipper rió cuando el pelirrojo levantó las manos y las sacudía frenéticamente. Estaba haciendo el ridículo. La pobre chica miraba avergonzada a su alrededor. Dipper negó con la cabeza aun riendo y se preguntaba como Sally tuvo el coraje de aceptar a Ryan como pareja, debió de estar desesperada.

La voz de Mabel lo hizo volverse a un costado. La música era demasiada ruidosa y solo oía murmullos de la voz de su hermana. Se acercó más a ella para poder escucharla mejor.

-¡Vamos a Bailar!-gritó nuevamente Mabel. Dipper negó con la cabeza pero Mabel ya comenzaba a tirarlo y no obtuvo más remedio que acompañarla a la pista de baile.

-Vamos Dip, es muestro último baile…mueve ese culo- dijo Mabel comenzando a moverse al ritmo de la música. Dipper a duras penas se movía. Mabel rodó los ojos y comenzó a sacudirlo para que baile a su ritmo. Después de unos minutos Dipper ya era parte de esa gran masa de personas que se convulsionaba al ritmo de la música y se sintió un idiota al imaginarse que seguramente se veía igual o peor que Ryan al bailar.

La música electrónica terminó y una música romántica ochentera comenzó a sonar haciendo que todas las parejas bailaran con calma alrededor de la pista. Dipper miró a su alrededor y vio como algunas parejas se besaban o simplemente se abrazaban mientras giraban al ritmo cadencioso de la música.

Dipper atrajo a Mabel y la tomó por la cintura mientras ella rodeaba su cuello con los brazos.

La miró a los ojos y pudo ver el brillo inocente lleno de vida que tanto amaba de ella. Comenzaron a girar alrededor de la pista. Dipper sentía como la mirada de Mabel lo tenía hipnotizado, sus ojos eran como estrellas. Sin darse cuenta comenzó a acercarse a los labios de su hermana pero en un acto de reflejo Mabel había apartado su rostro mirando hacia el suelo.

Dipper avergonzado miró a un costado esperando que nadie haya visto su intento de besar a su hermana pero al parecer todos bailaban sin prestar atención a su alrededor.

-Lo siento- musitó Dipper y Mabel solo negó con la cabeza sonriéndole. Después de unos minutos más la música electrónica volvió a sonar y los saltos retornaron dentro de la pista.

Dipper se separó de Mabel y le indicó con la cabeza que lo siguiera. Mabel tomó su mano y comenzaron a caminar entre la multitud que bailaba.

Dipper y Mabel salieron afuera del gimnasio donde se desarrollaba la fiesta y caminaron un poco más hasta alejarse de los demás adolescentes que estaban fumando o tomando.

-¿A dónde vamos?-preguntó Mabel. Dipper le sonrió y paró la caminata, tomó el rostro de su hermana y la besó. Mabel sorprendida correspondió el beso y enredó sus brazos alrededor del cuello de su hermano. Después de unos minutos ambos se separaron en busca del vital oxígeno.

-Esto quería hacer desde que te vi con ese vestido-dijo Dipper besando la punta de la nariz de su hermana. Mabel rió y escondió su rostro en el cuello de su hermano.

La música se escuchaba fuerte desde el gimnasio. Ambos hermanos Pines aún seguían abrazados.

-¿Cómo convenciste a papá para ir a Gravity Falls?-preguntó Dipper- y sobre todo ¿Cómo lo convenciste de que te deje sola conmigo?

-No lo sé-respondió Mabel levantando los hombros y abrazándose más a su hermano. Se quedaron así un par de minutos más hasta que el celular de Mabel sonó. Contestó y gesticuló un débil si para luego colgar.

-Mamá ya viene a buscarnos-dijo Mabel tomando la mano de su hermano y caminó hacia la salida del Instituto.

-Apenas son las once, no tenemos ni una hora que llegamos- dijo molesto Dipper. Mabel suspiró para luego sonreírle.

-Bueno, por lo menos tuvimos una hora para estar juntos-dijo Mabel dándole un beso en la mejilla. Dipper sonrió y soltó la mano de su hermana al ver la camioneta de su mamá acercarse.

-¿Se divirtieron?-preguntó la señora Pines. Dipper entró molesto a la camioneta y Mabel lo siguió.

-Bueno, solo nos quedamos una hora así que creo que acabábamos de llegar cuando nos llamaste para decir que venías a recogernos- respondió molesto Dipper mirando hacia la ventanilla. Su madre lo miró por el retrovisor y sonrió con tristeza.

-Lo siento chicos, su padre no quería que se queden mucho tiempo, solo estaba preocupado por ustedes- dijo poniendo en marcha la camioneta.

-Si claro-espetó Dipper. Mabel tomó su mano y le dio un apretón para tranquilizarlo. Dipper sonrió y volvió a mirar hacia la ventanilla sin dejar de soltar la mano de su hermana; con la oscuridad dentro de la camioneta no tenían que preocuparse por ser regañados.

-Bueno, dentro de una semana irán a Gravity Falls y eso les debe alegrar- dijo la señora Pines. Mabel asintió con una sonrisa y miró a Dipper que no dejaba de mirar la ventanilla.

La señora Pines suspiró y se sintió culpable de que sus hijos tengan que vivir tan presionados por las sospechas que tenía su esposo pero se alegró de que ambos tendrían dos semanas para alejarse de la presión paternal. Se lo merecían. Después de hablar con Stan y Ford sobre vigilarlos y que no les deje solos mucho tiempo y que estos aceptaran sin entender el porqué, su esposo había aceptado a regañadientes dejarlos ir a Gravity Falls.

Volvió a mirar por el retrovisor y vio a Dipper que aún seguía mirando por la ventanilla y a Mabel que miraba a su hermano con gesto triste. La señora Pines suspiró pesadamente y volvió a mirar el camino sin apartar la vista hasta llegar a su hogar.