CAPITULO 6: Pensamientos

Mientras se dirigía al lugar de encuentro para entrenar, Sakura pensaba en su jefe, debía ser un ninja muy fuerte. Ella no pudo hacer nada contra ese ninja, no era que ella fuera muy fuerte pero al menos tenía algo de entrenamiento y su jefe no tuvo ni un rasguño.

No podía correr más, no sabía ni siquiera como había llegado hasta allí a esa velocidad, sus heridas le ardían, y la fiebre estaba alta. Empezó a caminar cada vez más lento hasta que por fin, a lo lejos diviso a sus amigos. Naruto, Sasuke y Kakashi… ¡Kakashi!, que siempre llegaba tarde estaba allí.

Se acercó lentamente con la mirada baja, no había pensado qué explicación iba a dar, pero no quería faltar al entrenamiento. Sus compañeros la miraron asombrados.

—Tengo que confesar, Sakura, que no suelo esperar a las personas. Más bien, las personas me esperan a mí. —le dijo Kakashi.

—Lo sé, perdón. Se me hizo tarde. —respondió Sakura.

—Bueno, Sakura. ¿Serías tan amable de explicarnos por qué estás tan golpeada?. —le preguntó Kakashi.

Sasuke y Naruto la miraron fijamente. Habían visto sus golpes desde lejos y al igual que Kakashi se estaban preguntando la razón.

—L-lo que paso fue que... tuve algunos problemas. —la mirada de Sakura se encontró con la de Sasuke, que la interrogaba intensamente, no pudo sostener más la mirada y la apartó. Pero no pudo permanecer más en pie, se sentía agotada, estaba adolorida y el dolor era insoportable. Perdió el conocimiento. Antes de que su cuerpo colapsara contra el suelo duro, Sasuke la sostuvo.

—¡Sakura-chan! —gritó Naruto alarmado.

Sasuke acomodó a Sakura en el suelo con delicadeza.

—¿Saben qué está pasando? —les preguntó el ojinegro muy serio.

—¡No tengo ni idea! —respondió Naruto casi gritando.

—Tampoco yo. —dijo Kakashi con aire pensativo. Él era un gran ninja, pero no era adivino, si no le contaban no podía saber.

Naruto alzó cuidadosamente a Sakura y juntos emprendieron el viaje a su casa. Había muchas cosas que querían que les explicaran, muchas preguntas revoloteando en sus cabezas. Tocaron la puerta y una pequeña Sakura abrió la puerta.

—Hola, ¿les puedo ayudar? —la mirada desconcertada de la pequeña recorrió los rostros de Kakashi, Sasuke y Naruto hasta que se dio cuenta de que el rubio llevaba a su hermana mayor en sus brazos. —¡Sakura! ¿Qué le pasó? —preguntó alarmada la niña.

—Hola, somos compañeros de Sakura. ¿Quién eres tú? —preguntó el rubio.

—Soy Sakuma Haruno, la hermana menor de Sakura. —los tres se quedaron boquiabiertos, ninguno tenía idea de que Sakura tuviera una hermana. —pero pasen, sigan por aquí, por favor coloca a Sakura en su cama. —les decía mientras los guiaba a través de su casa hasta la cama de su hermana.

Sakuma observo detenidamente a su hermana, estaba golpeada, además la fiebre estaba alta de nuevo. Invitó a los compañeros de Sakura a que se sentaran mientras ella preparaba un poco de té. Preparó algunos pañitos húmedos y se los puso en la frente a Sakura. Necesitaban un ninja médico que bajara la fiebre y curara los moratones de su cuerpo. Pero, ¿Dónde conseguiría alguien que ayudara a su hermana y que cobrara poco?

—Sakura nunca mencionó que tenía una hermana. —le dijo el pelinegro mientras acercaba la taza a su boca.

—A lo mejor nunca le preguntaron. —respondió la menor de las Haruno, era cierto, ninguno de los tres le había preguntado a Sakura sobre su familia, jamás. Ella no tenía por qué hablarles acerca de ellos. —¿Saben qué le pasó a Sakura? —la preocupación era notoria en la voz de la pequeña.

—No tenemos ni idea, esperábamos que tú nos lo dijeras. —le dijo Kakashi.

—Pues no lo sé. —Sakuma sabía que Sakura no quería preocupar a sus amigos, pero; aunque no compartiera su decisión, la respetaba. Hablaría con ella después, además ellos no sabían nada, no se iba a enredar en un cuento tan largo, en algún momento su hermana tendría que contarles.

Le contaron a la pequeña el estado en que Sakura llegó al entrenamiento, como se desmayó delante de ellos, y que no saben la razón de sus golpes. Después de un rato los tres se despidieron de Sakuma y se fueron a sus casas, no sin dejar de darle vueltas al asunto, ¿qué estaba pasando con Sakura?

Naruto vio un tazón de Ramen y se olvidó totalmente de su compañera, Kakashi se perdió en su libro favorito, pero Sasuke caminaba a su casa aun tratando de atar cabos, lo malo era que no tenía ninguna pista. ¿Qué podía hacer para ayudar a su amiga?

Sasuke llegó a su casa y preparó algo para comer, ya era de noche, no estaba cansado pues no hubo entrenamiento, pero tenía mil cosas dando vueltas en su cabeza. Entro a su habitación y se quitó su camisa, se tiró en su cama mirando hacia el techo.

Muchos recuerdos estaban llegando a su mente, la mayoría eran sobre lo molesta que resultaba Sakura en algunas ocasiones pero que, al fin y al cabo, siempre estaba sonriente y muy alegre. Últimamente estaba decaída y sus sonrisas no eran sinceras, claro que lo había notado, él se daba cuenta de todo. Pero ese día, vio a Sakura diferente, estaba muy golpeada y parada frente a él vulnerable. Sintió ira, ¿quién se atrevió a golpearla de esa manera?. Quería golpear a quien fuera.

Al mismo tiempo recordaba la noche trágica en que su hermano, su querido hermano mayor, porque lo amaba sobre todas las cosas, había asesinado a todo su clan dejándolo sólo. Nadie era capaz de comprender su dolor, si, Naruto tampoco tenía a nadie, pero él creció solo, no lo perdió todo. Para Sasuke, su experiencia era más dolorosa que la de Naruto, más insoportable que la de nadie.

Debía admitir que durante todo el tiempo que había estado con el equipo 7, los llegó a considerar como una familia, su nuevafamilia, y como tal, no quería que nada malo les pasara, no a Kakashi, no a Naruto, no a Sakura.

Sus objetivos no habían cambiado, por supuesto que no, aun quería asesinar con sus propias manos a su hermano; esperaba que al estar con el equipo 7 pudiera volverse lo suficientemente fuerte como para vencerlo, lo sabía, Itachi Uchiha era un monstruo, demasiado poderoso. Un genio.

Se cubrió fuertemente la cabeza con la almohada y cerró los ojos, ¿Dónde estará su hermano? ¿Qué pasará con Sakura?, estas preguntas rondaban en su cabeza una y otra y otra vez.

Al otro día, Sasuke se levantó muy temprano y se arregló rápidamente, salió de su casa hacia su lugar de entrenamiento donde practicó durante mucho tiempo sus técnicas. Todo lo que quería era mejorar, que nadie fuera más fuerte que él.

Cuando terminó salió a caminar un rato, pasó por el restaurante favorito de Naruto y efectivamente, como suponía, lo encontró allí.

—Naruto.

—Hola Sasuke, ¿vienes a desayunar ramen? —le preguntó Naruto con su entusiasmo tan característico.

—No, ¿has visto a Kakashi?

—Si, dijo que hablo con el hokague y que no tenemos ninguna misión asignada debido a que nos falta un integrante. ¡Tenemos mini-vacaciones!

—No seas tonto, Naruto.

—Oye, ¿sabes que le paso a Sakura?, yo creo que el hokague le dijo algo a Kakashi-sensei porque también me dijo que necesitaba hablar con nosotros una vez Sakura despertara.

—Oh, ¿Sakura no ha despertado? —preguntó sorprendido el ojinegro.

—No, esta mañana fui a visitarla y aun dormía, Sakuma me dijo que el ninja médico había dicho que iba a dormir, por lo menos, durante un día más. Parece que estaba muy agotada así que ese descanso le sienta muy bien.

—Me tengo que ir.

Sasuke no pensó que Sakura no hubiera despertado. ¿Tan agotada estaba? ¿Un día más? ¿Qué sabía Kakashi?. Sin querer llegó al frente de la casa de su compañera, pero no se atrevía a tocar, sabía que por cortesía debía preguntar por Sakura pero lo sentía como un duro golpe a su orgullo, él era frío con todos, no quería permitir que lo vieran de esta manera, pero era su compañera.

Mientras Sasuke tenía su conflicto interno, si tocar o no tocar, la puerta se abrió y Sakuma, la hermanita de Sakura salió. Lo miró con ojos muy abiertos por la sorpresa.

—Oh, ¿vienes por Sakura? —le preguntó la niña que tenía un pequeño canasto en sus manos. —voy al mercado, necesito algunas cosas, Sakura está profundamente dormida, si quieres me acompañas y cuando volvamos puedes pasar a verla.

Sasuke la observo atentamente durante algunos segundos. —Sí, iré.

Hola! Este fue todo el capítulo, espero que haya sido de su agrado :)

Espero comentarios, críticas (constructivas) y sugerencias.

¡Gracias por leer!