Aviso importante

A todas las personas que se toman la molestia de leer "Despedida", les agradezco de todo corazón que tomen una parte de su valioso tiempo para leer mi fic. Así mismo quiero comentarles que cuando publiqué el capítulo 5. Lazos, cometí un error y borre accidentalmente una parte importante (que le da lógica a este capítulo), así que lo tuve que borrar y subir nuevamente pero ya con la parte que había sido borrada. Si tú que estás leyendo esto, no sabes si leíste el capítulo completo o el incompleto, te invito a que te des unas vueltecita al capítulo 5 y le des un vistazo. Muchas Gracias!


Capítulo 6. Sentimientos

Nicolás

Al fin estaba en casa, en este departamento que en realidad puedo llamar hogar, aunque en estos momentos pareciera demasiado solitario muy pronto estaría mi futura esposa y con el paso del tiempo un travieso niño corriendo de un lado a otro mientras mi pequeña princesita estaría jugando con sus muñecas en la sala.

Solo pensar en eso me llenaba de energías y de felicidad. Deje las llaves en la repisa cercana a la puerta y camine en dirección a la sala, sonreí solo de recordar lo que había pasado y de un salto me tire al sofá, tome uno de los cojines y lo lleve hasta mi cara, grite de alegría mientras dejaba salir carcajadas de satisfacción, abrasé el cojín y me imagine el rostro de mi futura esposa mientras lo besaba.

Podía sentir mi corazón latir y mi pulso acelerarse, cada átomo de mi cuerpo reclamaba su presencia, cada suspiro susurraba su nombre y yo no podía ser más feliz que en ese momento. Me pare del sillón aun con mi sonrisa, mire por la pared de cristal que me ofrecía una grandiosa vista de Manhattan y me aflojaba la corbata mientras subía a mi habitación, deje las maletas a un lado de la cama, abrí el armario y escogí cuidadosamente un traje.

-Chikane, por favor ven conmigo, tengo todos los medios para poder darte una vida mejor que esta

-Sabes que no me interesa el dinero

Sonreí al escuchar esas palabras y la abracé – Y tú sabes que no me refería al dinero. Por favor Chikane, ven conmigo, vivamos lejos de toda esta farsa de "familia perfecta", creemos nuestra propia familia…

-Pero… Eres mi hermano!

-Nadie tiene por que enterarse de eso! –Tomé su rostro entre mis manos y la mire directo a los ojos, sus hermosos ojos azules, me acerque lo más que pude a sus labios, pude sentir como se tensaba pero no se retiraba del lugar y sin previo aviso mis labios se posaron sobre los de ella – Yo te quiero… -

Después de unos segundos ella se liberó de aquel contacto, dio un par de pasos hacia atrás y llevándose su mano a su boca toco sus labios mientras me miraba con una mezcla de confusión y culpa.

-Nicolás… esto no está bien…

La tomé de su muñeca antes de que pudiera huir de la sala –No necesito que me des una respuesta en este momento… Me es suficiente con saber que lo pensaras… Mañana regresare a América pero volveré para tu cumpleaños, por favor Chikane, dime que lo pensaras…

-Lo hare… Pero por hoy es suficiente…. Ya es tarde y mañana comienzo el instituto… -Se liberó de mi contacto y desapareció en la penumbra de la habitación.

Ambos nos habíamos quedado en la sala, en un improvisado maratón de películas de última hora, pero entre tantas risas y alegrías, hubo un momento de absoluto silencio, donde yo no pude mantener la boca cerrada y confesé mis sentimientos…

-Nicolás eres un tonto… pero el tonto más feliz del mundo… - Camine hacia la ducha aun recordando cada uno de sus gestos, de sus sonrisas, de sus miradas… armando momentos perfectos entre ella y yo.

Comenzaba a desvestirme cuando sonó mi celular, decidí ignorarlo mientras me liberaba de la molesta camisa, pero siguió sonando insistentemente, hasta que fastidiado puse el altavoz y continúe con el nudo de la los zapatos.

-Himemiya mordió el anzuelo, dentro de unas horas firmará el contrato con Matsumoto&Lee.

-Estas segura de esa información?

-Yo misma lo confirmé.

-Excelente, el plan sigue su curso

-Estas seguro de querer seguir con esto?

-Ahora más que nunca!

Después de aquellas palabras la llamada se cortó, no podía desear nada más en ese momento, todo iba de acuerdo al plan o incluso mejor. Termine con el pantalón y me metí a la ducha.

En la oscuridad de una habitación

Colgué el teléfono y mire por la ventana, la luna estaba en su máxima expresión y yo aún no podía calmar mi corazón. Tenía unas horas de que me había enterado de la noticia y no podía conciliar el sueño… Él iba en serio…

Chikane

Sei me llevo hasta mi habitación, entramos sin hacer mucho ruido y ella seguía con esa sonrisa pícara que me encanta. Me acostó en la cama y se sentó a mi lado. Nuestras miradas se cruzaron en un momento que parecía eterno, se acercó a mi rostro y cerré los ojos, como si esperara aquel ansiado roce de nuestros labios, lo cual no recibí.

Desvió la trayectoria de sus labios hacia mi frente y deposito un dulce beso que duro algunos segundos, después chocamos nuestras frentes para que pudiéramos encontrar de nuevo nuestras miradas.

- Te quiero -Susurro mientras llevaba su roce hacia mi barbilla

-También te quiero - Le respondí con completa seguridad de mis palabras

-Prométeme que no volverás a irte a mitad de la noche, o me veré obligada a atarte a la cama señorita- Su tono era autoritario pero su sonrisa seguía tan picara y burlona que solo me limité a reír.

- De que te ríes? A caso no me cree capaz de cumplir mi amenaza?

No respondí, pues mi risa no de dejaba hacerlo, pero la abrace lo más fuerte que pude haciendo que ambas cayéramos al piso en un estallido de risas que iban en aumento.

-Eres hermosa cuando ríes así - Dijo mientras trataba de incorporarse torpemente debido al peso de mi cuerpo sobre el de ella.

- Que tiene de hermoso reír a carcajadas? Le conteste mientras me ponía de pie y la ayudaba a ella a incorporarse.

-La forma en que puedo callarte - Después de pronunciar aquellas palabras me beso con intensidad y sus manos comenzaron a acariciar mi espalda.

Mi cuerpo correspondía a sus caricias pero esta vez mi razón no me había abandonado, sabía perfectamente lo que pasaba y lo que pasaría si continuábamos. Esta vez no me sentía vulnerable a nada.

Sería acaso por mi visita a aquel jardín o... por aquel encuentro inesperado con Himeko.

Sei

Detente... Detente... Prometiste que no harías ninguna locura... Mi cuerpo no obedecía a mis pensamientos, mis manos no dejaban de acariciarla y mis labios quemaban si se separaban tan solo unos milímetros.

Chikane... Por favor detenme... Logre susurrarle débilmente. Detenme ahora o no lograre contenerme después...

Me separo lentamente de su cuerpo, sus ojos brillaban de forma distinta, mientras su rostro lucia apacible. Ella me había escuchado y separado nuestro contacto lo cual agradecí enormemente pensando en nuestros años de amistad.

- Es demasiado tarde Sei, ahora conoce las consecuencias de tus acciones- Bajo el cierre de mi sudadera y dejo que esta resbalara de mis hombros dejando al descubierto mi blusa de tirantes.

Se inclinó un poco a la altura de mis senos donde comenzó a besarlos y succionarlos delicadamente, pese a que la blusa estorbaba no limitaba la excitación tan grande que me producía, me curve hacia tras dejando más expuestos mis pechos para el deleite de ambas, hasta que comenzó a subir a lo largo de mi pecho y cuello dando pequeños besos, intenté pedirle que no parara hasta que escuche su voz susurrándome.

- Ponle seguro a la puerta… no queremos que nadie nos interrumpa o sí?

Aun con mi pecho agitado camine casi a tropezones hasta la puerta, donde por unos breves segundos trate de recobrar la compostura y evitar cometer alguna locura, fueron durante esos escasos segundos que pensé en salir de la habitación de Chikane y encerrarme en mía.

Pero como si hubiera leído mis intenciones me tomo por la cintura y me aferro a ella por la espalda, sentía su respiración entrecortada y no fue hasta que la escuche hablar que me percate que ya le había puesto seguro a la puerta. Ya no había escapatoria, ya no había vuelta de hoja…

-Acaso tratabas de huir de tu castigo? Hermosa… eso no se hace…. –Dijo con un tono que incluso para mí era desconocido.

Termino de sacarme la sudadera que ya solo pendía de mis muñecas y con un veloz movimiento me arrancó la blusa con arte magistral.

-Uhm… más que castigo… digamos que sería la recompensa por ser mi noble príncipe. Lamio mi cuello y yo no pude evitar dejar escapar un pequeño gemido al sentir su contacto. Tengo que admitir que sus roces y caricias me encendían, su contacto con mi ansioso cuerpo me quemaba.

Se aferró más a mi cintura y paso de lamer mi cuello a morder cada parte que pudiera, mientras que con la mano izquierda apretaba con fuerza mi busto, jugando con mi ya erecto pezón, solté un gritito ante la rudeza de su toque pero fue ahogado cuando su mano derecha se deslizo por mi cadera hasta llegar al broche de mi jeans que no dudo en desabrocharlo y aventurarse a mi centro, haciendo que el cierre se abriera más en cada movimiento intencionado.

Cuando estuvo a escasos milímetros de mí ya húmedo centro se detuvo y me giro hacia ella. Y supe que pese a la pasión que se sentía en la habitación, a la excitación en el aire, y el deseo en nuestros cuerpos, sus hermosos ojos me miraban distinto y un susurro fue silenciado por su celular…

-No contestes…-Le rogué

-Tengo que hacerlo… Es mi padre… -Digo tensando los músculos y borrando toda expresión de su rostro

-Como lo sabes? –Fruncí el ceño, alegando a lo improbable de sus palabras

-Por el tono de la llamada… -Ella camino para tomar el celular y muy a mi pesar contesto.

-Buenas Noches Padre… Sí, estoy en casa de Sei… Esta aquí conmigo… No es necesario… Entiendo… Ahora te comunico… - Extendió su mano y me entrego el celular. –Quiere hablar contigo.

Sonreí forzadamente y tome aquel aparato. –Buenas noches Sr. Himemiya, Chikane está aquí conmigo, en mi casa, si no me quiere creer le puedo poner al teléfono alguno de los guardias, carceleros o espías, usted dirá cual prefiere.

-Así que estabas con mi hija,(…) eso explica por qué no contestabas a mis llamadas, por esta vez lo dejare pasar, pero donde vuelvas a ignorarme te juro que jamás la volverás a ver. Entendiste preciosa?

-Entendido… -Me esforcé por parecer lo menos asqueada y nerviosa posible, pero los nervios de hablar con ese… señor (¿?) enfrente de Chikane me comían viva.

-Te enviaré información sobre un negocio que tengo en manos y tu serias una candidata perfecta para llevarlo a cabo. Tienes hasta el fin de semana para entregarme los resultados. –Después de eso colgó.

-Sei, lamento haberte metido en esto, no creí que llamaría a estas horas de la noche…

-Tranquila hermosa, ya sé cómo es tu padre, te parece bien si vamos a dormir? – Realmente lo último que quería era ir a dormir, después de lo que había pasado, dormir me resultaría casi imposible, pero Chikane siempre estaría muy por encima de mis deseos.

Levanto mi ropa del piso y camino hacia mí. –Creo que es lo mejor que podemos hacer en este momento, aunque debo decirte que te ves muy provocativa en ese medio traje de Eva –Agarre mi ropa y me puse rápidamente la sudadera mientras hacia uno que otro gesto de vergüenza, ella se acercó más a mí y yo aún nerviosa retrocedía hasta que tope con la puerta, cuando al fin no tenía a donde más huir ella me tomo de la cintura y fue bajando poco a poco sus manos y… me abrocho el pantalón.

–Te falto esta parte… -Para después despedirme con un beso en la nariz y sacándome de su habitación con una enorme sonrisa.

-De veras que… -Suspire aun experimentando cosquilleos en ciertas partes de mi cuerpo y entré a mi habitación. Tenía ganas de tirarme en la cama y terminar lo que Chikane había iniciado ya que el cosquilleo amentaba cada vez más, pero entre la oscuridad de mi habitación una débil luz parpadeaba con insistencia.

Me acerque sabiendo que eran notificaciones de los mensajes o llamadas perdidas del padre de Chikane, pues al final de cuentas ignorarlo sería uno de mis mayores errores.

Más te vale que no hayas intentado nada con mi hija, aún no te he dado el permiso de violarla, primero tendrías que entregarme una empresa mucho mejor que Matsumoto&Lee, Esta es la próxima empresa que me interesa, si lo haces bien, quizá te garantice una noche de sexo con mi hija. Que descanses cariño.

Estuve a punto de estrellar el celular contra la pared, la rabia me invadió, no puedo concebir la idea de que ese hombre incluso esté dispuesto a vender a su hija por garantizar sus negocios… no existe adjetivo alguno para el malestar que me causa, pero debo de seguir adelante, solo yo puedo salvar a Chikane de las garras de ese monstruo.

Chikane

Necesitaba despejar mi mente, por lo que salí a la terraza, si bien esa llamada de alguna forma me la esperaba, no comprendo porque siempre son cuando estoy a solas con Sei y para colmo siempre tengo que ponerla al teléfono para comprobar que en verdad estoy con ella. Suspiré tratando de calmar todas las ideas que se venían a mi mente y agradeciendo el fresco de la madrugada me recargue en el barandal mirando a lo lejos aquella casa abandonada.

-Así que Kurusugawa Himeko, me pregunto por qué has llegado tan lejos y tan poco tiempo.-

Pese a la pasión que se sentía en la habitación, a la excitación en el aire, y el deseo en nuestros cuerpos, su mirada con destellos esmeraldas se transformaron en un hipnotizante color amatista que se me clavo en el alma.

- Himeko, susurre débilmente, agradeciendo que en ese momento sonará el celular y Sei no haya logrado escuchar mis palabras.

Por primera vez tengo algo que agradecerle a mi padre, pensé aún con la mirada fija en aquella casa.


Se que me la paso disculpándome por tardar tanto en actualizar el Fic, pero simplemente me tienen explotada en el trabajo y en la universidad, tanto que no se como es que sigo con vida.

Aún así Muchas gracias por leer, Se que el capitulo esta muy corto, pero era o subir eso, o esperar hasta no se cuando para subir uno decente... T_T y miren que ya casi va un mes sin actualizar D: Por favor no me odien T_T

Gracias!