Capitulo 6: Juego de hermanos.

Era un nuevo amanecer para los dos hermanos; otro día más atrapados en esta isla, sin tener algún éxito de encontrar una forma para regresar a Royal Woods. Cuanto tiempo había pasado desde que llegaron aquel lugar; pues casi dos semanas completas naufragando. Desde el día que ocurrió esa horrible tragedia, las cosas no hay sido para nada felices; para ambos jóvenes. A pesar que ellos luchaban por sobrevivir, no perder la fe y seguir adelante sin el apoyo de su familia, ya que posiblemente estaba muerta, siempre tenían un hueco vacio dentro de su corazón que no dejaba de llorar por esa perdida.

Pero hoy era un día mucho más triste y doloroso tanto para Luan; como para Lincoln. No solo por estar casi dos semanas naufragando solos en esta isla con esperanzas en vano, sino también porque hoy era el cumpleaños de sus hermanas gemelas.

En la cual desde un principio sus padres le tenían planeado una fiesta sorpresa para sus hijas. Que se realizaría en una sala especial para cumpleaños, que poseía el crucero. La sala tenía una sección de juegos muy divertidos, muchos tipos de pizzas y bebidas, acompañados con unos pequeños espectáculos que se realizarían antes de repartir el pastel doble. Pero antes de acabar la fiesta las gemelas recibirían un regalo muy especial de parte de Lincoln y Luan; un pequeño show que contaba la historia de una linda princesa que se enamoraba de un pobre caballero de humilde corazón, debido que las niñas eran fanáticas de ese tipo de historias y genero. El cumpleaños de las gemelas era la manera perfecta para finalizar sus vacaciones familiares en el último día, pero desgraciadamente todo eso se arruino por una estúpida roca que provoco esa rajadura en el casco del barco, con ello produciría el accidente.

…..

El peliblanco iba llegando a su refugio y con sus dos manos cagaba una caja, que por dentro traía una media docena de cangrejos recién capturados para la cena. Desde que llegaron a la isla el peliblanco fue aplicando sus experiencias, que fue aprendiendo de los programas de supervivencia de Rip Hardcore, por al menos lo que era básico y fácil de hacer, ya que el chico tenía el presentimiento que permanecerían en la isla por un largo tiempo, aparte que le serbia como un pasatiempo.

Por otro lado la comediante estaba a cargo de reforzar, mejorar y decorar su refugio, para que no estuviera vulnerable en los días de lluvias o vientos fuertes, ya que hubo un vez que medio de su refugio se cayo así que debían reforzarlo un poco más y porque no decorarlo para darle una imagen más bonita. En ocasiones ella intentaba de hacer alguna rutina de chistes con su muñeco de ventrículo, pero aun no estaba animada para hacerlo, así que en ocasiones recorría algunas partes de la isla como la cascada para tomar un baño o caminar en las orillas del mar.

–Luan… mira lo que traje para la cena. –Decía el peliblanco, mientras que ponía en el suelo la caja con los cangrejos que había capturado. –Cenaremos cangrejo que te parece.

–Si… me parece buena cena. –Dijo la comediante sin mucho ánimo.

–Oye Luan… –El peliblanco estaba preocupada por ella, y sabia a que se debía la razón. –Nosotros ahora deberíamos estar celebrando el cumpleaños número ocho de las gemelas… juntos como familia, finalizando las vacaciones. –El chico al igual que su hermana estaba triste por el día de hoy, pero tenía una idea de cómo levantar sus ánimos. –¿Te gustaría hacer un juego?

–¿Qué?

–Te acuerdas que uno de los juegos favoritos de las gemelas era las escondidas… y pensaba que podíamos hacerle un tipo de tributo a ellas por su cumpleaños.

–Suena como una buena idea… –A la comediante se le iba levantando un poco el ánimo. –pero crees que se puede hacer con solo dos personas.

–Es que en realidad estaba pensando de otra manera. –Decía el chico mientras que sacaba unas piedras de color blancas. –Encontré estas piedras en el mar, mientras que cazaba a los cangrejos… mira cada uno tendrá cinco de estas piedras, tú te encargaras de esconderlas en el lado izquierdo y yo del derecho… cuando ya hayamos escondidos las cinco piedras, cambiaremos de lado e iremos a buscarlas de los escondites… y el que encuentre las cinco piedras primero se ganara un premio de parte del perdedor.

–Vaya eso suena genial… entonces el que pierda tendrá que darle un premio al ganador. –El peliblanco asiente. –Entonces ya puedes darme el premio ahora mismo jaja.

–Jaja muy graciosa... pero la que me deberá un premio serás tú, se puede reclamar después cuando salgamos de esta isla y quiero la nueva edición de la saga pokemon.

–Jaja que eres tonto… ese juego no sale en venta aun. –Decía entre risas.

–Pero las preventas empezaran en este mes… así que te recomiendo juntar mucho dinero. –Le entrega a su hermana las cinco piedras para el juego. –Cuando estés lista nos reuniremos aquí para iniciar el juego.

La comediante al recibir sus cinco piedritas blancas para luego irse al lado izquierda, iba a dejar bien escondidas las piedras para que su hermano no las encontrara fácil, ella tenía planeado un buen escondite. Por otro lado Lincoln también no se la dejaría fácil a su hermana, deseaba mucho ese juego de pokemon. Cabe por resaltar que los chicos tenían unas pequeñas reglas para juego; no esconderlas bajo y entre la arena, tampoco ir tan adentro de la isla ósea no apartarse muchos metros de su refugio.

Una vez que acabaron de esconderlas, los dos chicos se reunieron en sus refugios, pero en esta vez iban a ir en direcciones distintas con las intensiones de ganar y también de divertirse, para relajarse y distraerse de todo lo que les había pasado.

–¿Estas lista?

–Mucha más lista que tú. –Le respondió entre risas.

–Ja… entonces a la cuenta de tres iniciamos.

Ambos hermanos se pusieron en posición de un corredor, como si de una carrera se tratara. Haciendo la cuenta regresiva los dos a la vez: –Tres… dos… uno! –Los dos hermanos empezaron a correr hacía sus direcciones indicadas para iniciar la búsqueda.

Cada uno de ellos buscaba entre los arbustos, debajo de las rocas, huecos de los troncos, en el agua y por las dudas entre la arena, si alguno no quiso respetar las reglas.

Después de unos largos minutos o posiblemente horas. Cada uno de ellos le faltaba encontrar una piedra blanca para ganar.

La comediante poseía cuatro piedras en su poder. Las había encontrado en las orillas de la isla debajo de una cascara de cocos, otro la encontró debajo de una ruma de hojas secas, otra en un pequeño agujero de tierra y la penúltima en un caparazón e cangrejo. Solo le faltaba una para ganar y tenía que hacerlo antes que su hermano lo hiciera primero. Pero durante la búsqueda pudo volver a sentir esa sensación de diversión, de volver a reír de las travesuras de ella y de su hermano. Hasta que encontró la última piedra que estaba escondida en lugar horrible, haciendo que la sonrisa de la chica cambiara a una de horror.

–Lincoln… eres un maldito tramposo. –Decía la peli castaña sin apartar su vista o cambiar su expresión. La última piedra estaba escondida en el hueco de un árbol viejo y en ella había, lo que parecía ser una manada de ciempiés. Lincoln en verdad no se lo dejaría tan fácil así que la escondió en un lugar en que su hermana no fuera capaz de meter la mano. La chica pensaba rendirse, pero no dejaría que ese tramposo de Lincoln ganara, así que pensó en alguna estrategia.

Aun así ella tampoco le dejo tan fácil el escondite de la piedra.

Por otro lado el peliblanco, al igual que su hermana le faltaba una sola piedra para ganar. Las anteriores las había encontrado en un arbusto con espina, debajo de una roca, una lata de atún y de algo que por suerte era un puñado de lodo. El muchacho tenía activado todos sus sentidos para encontrar la última piedra antes que su hermana.

Él tenía una sonrisa malvada debido que una piedra lo escondió en un manada de ciempiés y posiblemente Luan se rendiría por el miedo a esos insectos. Pero lo que no sabía que ella también le había planeado un escondite extremo. Su última piedra estaba ubicada en un pequeño nido de pájaros, que se encontraba en un árbol cerca de un pequeño pozón de agua. Para su mala suerte el árbol no era para nada pequeño.

–Ash… que tramposa, pero que no crea que me voy a rendir. –El chico se había dispuesto a escalar por el árbol para llegar hacia el nido. Tenía la idea de aventarle piedras, pero no quería dañar a los huevos o tener problemas con el pájaro alfa por arruinar su nido, no quería ser alguien tan descarado para ganar.

El peliblanco estaba en la cima de una rama poco gruesa y arriba estaba el nido, empezó acercarse a poco hacia el nido. Se estaba sujetando con otras ramas, para así no perder el equilibrio, mientras que avanzaba por conseguir la última piedra. Ya le faltaba muy poco, solo era cosa de estirar su brazo y tomar, pero sintió un crujido…

Regresando con la comediante. Ella había utilizado una rama para apartar a un lado los horribles ciempiés y así tener libre el espacio para tomar la piedra, sin hacer contactos con esos monstruos. Ella lo había hecho; logro conseguir las cinco piedras y era el momento de hacer su grito de victoria con una gran sonrisa de triunfo, pero justo en ese momento escucho gritar su hermano, no la palabra victoria o gane, sino era de miedo o dolor (AH!). A la comediante se le iba borrando su linda sonrisa, sabía lo que le había pasado a su hermano. –Ups… creo que no fue buena idea.

….

–Porque mundo cruel… no quiero morir. Soy muy joven y extremadamente guapo para ser sepultado en una fea isla. –Decía el pobre de una forma exagerada. Se encontraba sentado en una roca, y estaba un poco mojado.

–Lincoln por favor deja de exagerar… solo es una pequeño moretón en tu rodilla.

El peliblanco había tenido un poco de suerte en aterrizar justo en el pozón de agua, pero lastimosamente para su rodilla derecha no fue tan bien, ya que esta había chocado con una gran roca que estaba en pozón durante su caída. Con eso le provoco un tremendo dolor, dejándole un poco moretéate y inflamado.

La peli castaña le estaba mojando la rodilla de su hermano, con agua del mismo pozón y con un trozo de tela. Esperando que su dolor se aliviara un poco. Ella estaba preocupada era la segunda vez que su hermano se lastimaba en la isla, pero a diferencia de la anterior se sentía algo culpable quizás no fue buena idea de poner tan arriba la piedra. Tenía mucho miedo que ocurriera algo mucho peor como una factura, rompimiento de hueso o enfermedad, ya que no sabían cuanto tiempo estaría en esta isla.

–Auch… de verdad duele mucho… Eres una Tramposa! –Dijo con un tono molesto.

–Como que tramposa, tú también hiciste trampa… ocultaste una piedra en una manada de ciempiés, sabes que me dan miedo esos bichos.

–Sí, pero… Aahh. –El chico quería seguir combatiendo contra su hermana, pero el dolor en su rodilla llegaba ser muy insoportable.

A pesar que la comediante estaba un poco molesta, se sentía culpable aunque no lo admitiera. Nunca pensó que alguna de las ramas se rompería o que el pozón tuviera piedras. La rodilla de su hermano estaba mal, no se quería imaginar de cómo su pobre hermano aguantaba ese dolor y malestar. Después de todo los dos hicieron algo de trampas, así que antes de envolverle su rodilla decidió darle algo especial.

Fue entonces que los ojos del chico se pusieron grandes como un plato. Sentía algo muy cálido y sueva en su rodilla mala. Era nada menos que los preciosos labios de su hermana, dándole un tierno beso.

–Eh… porque… hiciste eso. –El chico no lo había venido venir, por un momento creía que su hermana le seguiría alegando por el juego sucio de los ciempiés, pero en cambio le dio un sincero beso en su rodilla a pesar de su feo estado. Tenía una extraña sensación, su corazón latía muy rápido como lo fue cuando le hizo esa respiración de boca a boca o cuando dormían abrazados en la noche.

–Pues para que te sientas mejor tontito, no hay nada dulce que no pueda curar. –Le respondía, mientras que le envolvía la rodilla a su hermano, con unas hojas largas y frescas.

–Luan perdón… quizás jugué un poco sucio, pero también soy un mal perdedor al acusarte de tramposa… me ganaste en mi propio juego, así que ahora te daré tú premio. –Después que la chica le diera ese beso en la rodilla, le hizo capacitar. El metía su mano en su bolsillo para sacar una pequeña y brillante perla, para luego entregarse en la mano de su hermana. Un pequeño secreto aunque hubiese ganado igual tenía planeado dárselo a esa chica especial. –Es una perla… la encontré en una almeja durante mi cacería de cangrejos, ojala que te guste o sino después…

–Me gusta, es muy bonita… me encanta. Gracias Lincoln. –Respondió ella, dándole un pequeño beso en la frente. Sonrojando un poco al chico. –Y mejor suerte para la próxima jeje.

La comediante se encargaría de preparar la cena de la tarde y quizás buscar unas cosas más, mientras que buscaba unas ideas para decorar su perla y llevarla puesto en ella. De todos los regalos que ella había tenido, esa simple perla le hizo sentir muy especial a la comediante.

Por otro lado Lincoln estaba pensando, sin quitarse de la mente los suaves besos de su hermana. Desde pequeños tenían un lindo lazo de hermanos, pero ahora era como si esos sentimientos fuera más allá de esos límites. Se sentía raro como si tuviera mariposas en su estomago. Ellos dos son hermanos, pero no podía impedir esos sentimientos el chico estaba confundido, quizás solo era amor de hermanos. Pero antes nunca se había sentido hace con alguna chica de su clase o otra de sus hermanas y fue de mucha suerte que Luan no notara que el pequeño Junior había despertado.

–Debo estar loco… ella es mi hermana. –Dijo el peliblanco, quizás una pequeña siesta no le haría nada mal.

Nota del autor: Bien amigos espero que les haya gustado este capitulo, disculpen si hay algún error, y porque también no informe antes que los personajes eran un año mayor, siempre se me olvidan de informar estos detallitos.

También informo que por ahora este era el ultimo capitulo que tenia en Wattpad, cuando avance con la historia la iré subiendo en ambas plataformas, y quizás demore por mis estudios.

Shishosv: El mensaje de Leni, lo recibirán los chicos tarde o temprano, pero no diré como lo conseguirán o de que se trata. Pero si que le tocaran el corazón ambos hermanos.

También en el siguiente capitulo, las cosas se le irán complicando ambos hermanos, antes de descubrir sus sentimientos. Eso es todo y nos vemos.