Bienvenidos a alahmut.
Nota:Lamento la demora de avance en este fic, debido que tuve trabajo algo pesado y me enferme momentáneamente impidiéndome avanzar nada, ya que aparte tenía pensado avanzar de añadir nuevo contenido para el "códice de dragones" con nuevos tipos de dragones que alguno de ustedes habrá escuchado más adelante. Bueno, sin más los dejo con la historia.
Capítulo 5: Bienvenidos a alahmut.
Aldea de alahmut, fronteras entre los territorios persa-sirios.
El grupo de jóvenes jinetes caminaban siguiendo al mentor de los nisarines rumbo al comedor donde todos los nisarines disponibles en Alahmut se reunirían en el castillo y fortaleza de los nisarines al ver como los arqueros o nisarines que estaban custodiándolo miraban algunos curiosos y otros con desconfianza. Mientras que el grupo de dragones miraban curiosos a los aldeanos y a los nisarines que los miraban con desconfianza al presenciar en sus vidas estar frente a estas criaturas que se conocían por ser criaturas asesinas que podrían asesinarte si ellos querían ganándose el apodo como demonios por los humanos.
¿Así que, son jinetes de dragones? -preguntaba el mentor de los nisarines algo sorprendido de ver a jinetes de dragones a tan corta edad-
Así es señor -respondía el pelinegro hacia el anciano nisarin mirándolo con duda- pero, ¿quién es usted?
Me dicen el mentor o el sabio de la montaña, pero mi nombre es... -mencionaba el anciano mentor hacia el joven jinete mientras ingresaban al castillo de alahmut sorprendiendo a los jóvenes jinetes la cantidades de libros y pergaminos que había en el lugar- esta es nuestra biblioteca donde algunos nisarines aprenden y traducen distintas lenguas de otros lugares...
¡Mentor! -decía un nisarin encapuchado corriendo donde estaba su mentor junto con el grupo de jinetes- lamento su interrumpirlo así, pero, tenemos buenas y malas noticias…
Bien, dime, ¿las buenas noticias? -miraba el anciano mentor hacia uno de sus nisarines-
Los mentores de persia, china y turco, vienen a visitarnos ¿creemos que ellos ya sabían que unos jinetes de dragones están en alahmut? -decía el nisarin hacia su mentor mientras intentaba de recuperar el aliento-
Y ¿las malas? -preguntaba el anciano mentor hacia su nisarin que estaba exhausto debido que debió haber venido rápidamente al terminar sus tareas asignadas-
Unos hermanos en el continente pasando de roma hacia el noreste, dicen, ¿qué se esta formando una orden llamar, el ejército de los pobres? -respondía el nisarin algo agitado hacia su mentor mientras miraba dudoso de ver a un grupo de jóvenes junto a unas criaturas que jamás había visto en su vida- pero, sabemos que ese ejercito están planeando aliarse con un ejército llamado el "ejército de la muerte"…
¿Necesitaremos ayuda de alguna parte? -decía el anciano mentor al saber que posiblemente las murallas de la fortaleza no resistirán por mucho y temor de que sus nisarines sean exterminados- bueno, gracias por el aviso hermano, ahora vuelve a tus tareas, mientras llevare a estos jóvenes al jardín de alahmut por unos momentos
Sí, mentor -mencionaba el nisarin haciendo una reverencia hacia su mentor y marcharse para seguir en sus deberes asignados-
Díganme, ¿cómo se llaman? -preguntaba el anciano mentor guiando a los jóvenes jinetes entre la gran biblioteca hacia donde estaba el jardín del castillo-
Mi nombre es aquilus -decía el castaño presentándose al anciano mentor de los nisarines para luego señalar a sus compañeros de viaje- y ellos son maría, robert, matilda, jacob, ruth, matias y sara, son mis amigos…
Son muy jóvenes, ¿para ser unos jinetes de dragones? -respondía el anciano a los jóvenes que estaban caminando detrás de el y mirando de reojo al grupo de dragones siguiendo a los niños- y ¿ellos son sus dragones?
Así es, ellos son nuestros amigos -respondía el pelinegro hacia el anciano mentor que miraba curioso al grupo de dragones que seguía al grupo de jinetes-
Bien, muy bien -mencionaba el anciano mentor de los nisarines pasando la gran biblioteca y ver como los mecanismos de la puerta se abrían dejándolos pasar a los jardines del castillos con unas hermosas flores que los jóvenes nunca habían visto jamás en sus vidas y ver a algunos estudiantes nisarines leyendo algunos libros o pergaminos que habían estado en la biblioteca estaban impresionados por los dragones que acompañaban a unos jóvenes, ya que ellos los habían visto en el libro de dragones que había dejado la primera jinete de dragones y la primera mujer nisarin- esas personas de allá son novicios, algunos vienen a leer aquí en los jardines para aprender distintos idiomas, como el árabe y latín
¿Entre ustedes? -preguntaba el pelinegro curioso de ver que posiblemente en alahmut podría aprender nuevos idiomas o culturas de otros lugares del mundo-
Claro joven, aquí aprendemos diplomacia, poesía, matemáticas y también, ¿entrenamos nuevas formas de asesinato contra nuestros enemigos? -respondía el anciano mentor ubicándose cerca de un acantilado dejando ver un hermoso paisaje montañoso del lugar en donde estaban viviendo los nisarines- y este es el jardín de alahmut, aquí vienen algunos asesinos nisarines para inspirarse por el bello paisaje montañoso de alahmut y este hombre de aquí es umar, nuestro segundo mejor nisarin en alahmut, puede ser un poco frió y distante con algunos nisarines novatos, pero en el fondo es un buen hombre
Oh, mentor -decía el mencionado nisarin de unos 35 años al ver a su superior haciéndole una leve reverencia de respeto- es un honor, tenerlo aquí en los jardines de alahmut
Ya, ya, umar, no es necesario de ser tan formales ahora, te presento a nuestros invitados, ellos son jinetes de dragones -señalaba el anciano mentor al pequeño grupo de jinetes de dragones que estaban observando el hermoso paisaje montañoso del lugar- sus nombres son maría, sara, matilda, ruth, robert, matias, jacob y aquilus
Un momento mentor, ¿aquilus? -mencionaba el nisarin adulto mirando al joven castaño de ojos ámbar haciéndole familiar de ciertas personas- vaya, sí ,¿que eres idéntico a marcos con sally?
Creo, que te has dado cuenta, que él es hijo de marcos y sally -decía el anciano mentor de los nisarines al ver que su segundo mejor nisarin era un buen analista con las personas que eran parte del gremio-
Sí, me acuerdo que esos dos venían de vez en cuando a alahmut, ¿para enseñar nuevos movimientos de combate para enseñar a los nuevos novicios nisarines? -mencionaba el nisarin adulto con una sonrisa al ver que cierto castaño era idéntico al padre en cierta forma- dime, ¿es verdad, que marcos fue asesinado?
Umar… -mencionaba el mentor nisarin seriamente hacia su mejor nisarin al hablar de eso ahora- no es momento para preguntas, tenemos algo mucho peor acercándose
¿Qué? -miraba el nisarin impresionado por las palabras de su superior- ¿cómo puede decir eso mentor? nuestras murallas son impenetrables contra cualquier invasor
Mi amigo, con el tiempo entendí que nuestras murallas algún momento para otro serán inevitables para lo que se acerca… -mencionaba el mentor nisarin mirando a los jóvenes jinetes que algo le llamaba la atención sobre que esos jóvenes sobrevivieran para algo es el destino de cada uno- el nuevo ejército que se está forjando no tardaran en venir a invadirnos
¿Es el ejército de la muerte? -preguntaba el nisarin esperando que eso jamás sucediera en alahmut ya que el había visto constantes invasiones contra su hogar y ver los fracasos de sus enemigos en el intento- ¿verdad…?
Así es mi amigo -respondía el mentor de los nisarines directamente con toda sinceridad hacia su mejor nisarin- me temo que eso pueda suceder en algún momento…
Señor mentor, mi padre dejo escrito una carta para usted mucho antes de que fuera asesinado? -mencionaba el castaño acercándose a su dragón para sacar de la bolsa una carta sellada con un símbolo de un dragón entregándosela al mentor de los nisarines-
Una pregunta, aquilus -decía el anciano mentor mirando curiosamente al hijo de su mejor nisarin que había tenido- seguro, ¿qué quieres tomar el camino de un nisarin?
La verdad es que quiero unirme a los nisarines para poder vengar a mi padre -mencionaba el castaño mirando fijamente al mentor de los nisarines con seriedad- no puedo dejar que el asesino de mi padre siga viviendo
Sabes, ¿cuál es nuestra causa? -preguntaba el anciano mentor mirando al joven jinete que había hablado con seriedad justo como lo había hecho su padre cuando se habían unido a los nisarines-
Pues, para serle sincero no… -respondía el castaño con frustración al no saber las causas de ser un nisarin-
En unos momentos leeré esta carta de tu padre, aquilus… -decía el anciano mentor mirando como el joven se parecía a sus dos nisarines que eran jinetes de dragones- pero, seguramente necesitaran descansar debido a su largo viaje
Sí, mentor… -miraba el castaño algo preocupante por lo que sucedería a sus amigos-
Mentor -mencionaba el encapuchado que había entrado con los jóvenes jinetes llegando a donde se encontraba su mentor rápidamente- pude reunir a los otros mentores de los nisarines donde me ordeno… pero, lo están esperando en su despacho
Bien, iré a ver a los demás mentores nisarines -decía el anciano mentor al saber que serían una larga charla con los demás mentores designados de distintas partes del mundo- mientras tanto selim, cuida de nuestros invitados en alahmut, ¿seguramente deben tener mucha hambre?
Bueno... ¿vamos los llevare a mi casa, para que puedan comer algo ustedes y sus dragones? -mencionaba el encapuchado nisarin al ver que no tenía más opción que guiarlos a su casa, mientras era seguido por los jóvenes jinetes con sus dragones algo decepcionados por no poder formar parte de los nisarines-
Los jóvenes jinetes de dragones habían salido de los muros fortificados del castillo de alahmut, para caminar ignorando las miradas de los aldeanos y nisarines por los dragones que acompañaban al grupo de niños. Mientras que Selim se encargaba de guiar a los jóvenes hacia su casa que estaba algo apartada de las demás casas de la aldea e invitarlos sentarse en los cojines que se encontraban en el suelo con una mesa pequeña en medio.
Bueno, bienvenidos a mi casa -mencionaba el nisarin hacia los jóvenes jinetes con los dragones detrás al sentarse en uno de los cojines ya que el tamaño de la casa era justa para que sus dragones pudieran moverse en la acogedora casa- les preparare de comer unos deliciosos pescados ¿qué me dicen?
Está bien, selim -contestaba el pelinegro sentándose junto a sus compañeros mientras sus dragones esperaban a que les dieran pescados-
¿Qué te pasa aquilus? -preguntaba la rubia algo preocupada por su amigo al verlo algo pensativo-
No es nada, debe ser el viaje que tuvimos… -respondía el castaño algo frio y distante hacia su amiga-
Vamos aquilus, tienes que dejar de ser una persona fría y distante -mencionaba la rubia intentando de animar a su amigo sin resultado alguno-
Necesito estar un rato solo -mencionaba el castaño algo frustrante saliendo de la casa del nisarin dejando a sus amigos atrás mientras que su dragón lo seguía para no dejarlo solo-
Déjalo solo un rato, maría -decía la castaña al ver que su amiga quería ir detrás de su amigo- a él siempre le ha gustado estar solo para tranquilizarse, el único familiar que es muy cercano a él, es aquiles, anda, vamos a ayudar a selim con la comida ¿sí?
Está bien, sara… -mencionaba la rubia siguiendo a su amiga no sin antes mirar por donde se había ido su amigo-
¿María? -mencionaba la castaña llamando a su amiga al ver que no había respondido - oye, maría
Hmm, ¿qué pasa sara? -le pregunta algo confundida a su amiga-
¿Por qué estabas tan pensativa? ¿te preocupa aquilus? -preguntaba la castaña preocupada de que su amiga este muy pensativa hoy sin saber que había dejado a su amiga con un leve sonrojo en sus mejillas-
E...Este pues...yo... -murmuraba la rubia algo incomoda por el comentario de su amiga haciéndolasonreír-
Sabes, si los otros te ven preocuparte por aquilus… diría, que ustedes dos harían bonita pareja cuando sean un poco más mayores? -decía la castaña aguantándose de la risa de su amiga dejándola aún más sonrojada por esas palabras-
S...Sí, pero... -murmuraba la rubia avergonzada de lo que pudiera decirle hasta ser interrumpida por su amiga-
Puede que aquilus sea muy frió y muy distante con los demás -mencionaba la castaña algo preocupada por su amigo por saber cómo se sentía al perder a sus padres sin que ninguna de ellas se diera cuenta que el castaño aquilus estaba sentado en una piedra escuchando la plática de ambas chicas sin saber que se había sentado cerca de la cocina- pero, sé que en el fondo, es amable, responsable, un buen amigo y se preocupa por nosotros, si aquilus fuera mi familia, lo consideraría un hermano ejemplar
Pero, ¿no te preocupa de que no muestre emociones? -miraba la rubia algo dudosa hacia su amiga sabiendo que hay personas que cambian-
La verdad, siempre me he preocupado por el-mencionaba la castaña menor soltando un suspiro pesado sorprendiendo con esas palabras a cierto castaño que estaba afuera de la casa cercana a la cocina y saber que ella lo ve como si fuese un hermano de toda la vida- por eso maría ¿debes comprenderle? el perdió a su madre y asesinaron a su padre cuando tenía el 7 años, ¿sí yo perdiera a mis padres así? estaría como aquilus, con una personalidad fría y distante hacia lo demás y guardaría toda esa parte de amable, sociable con los demás en el fondo de mi corazón…
Bueno, pero, ¿si aquilus volviera a ser lo que era antes? -miraba la rubia algo preocupada por su amigo al verlo siempre tan distante del resto del grupo de jinetes- Ya sabes, antes de que fuera a ser una persona fría y distante
Pues, eso sería normal para cualquiera -respondía la castaña cruzándose de brazos mientras miraba a su amiga sin darse cuenta que cierto castaño se había retirado- bueno, será mejor que terminemos de preparar la cena
Sí, tienes razón -mencionaba la rubia con una sonrisa en su rostro a su amiga mientras preparaban la cena para comer todos y mandar al nisarin a donde estaban los demás esperándolos-
Tras haber colocado unos platos con los pescados cocidos en la mesa, y dejado algunas cestas de pescados para que los dragones comieran. En la mesa, algunos jinetes de dragones estaban hablando entre ellos con Selim para conocerse mejor, ya que el castaño estaba muy callado en silencio escuchando la plática de todos con el nisarin.
Aquilus -decía la rubia algo preocupada llamando la atención de su amigo que había estado callado todo el rato- ¿te encuentras bien?
Sí, estoy bien -respondía el castaño lanzándole un pescado a su amigo dragón que este había atrapado en el aire- además, quería disculparme por la forma en que te he hablado durante nuestro viaje hasta alahmut…
Bueno, yo también quería disculparme, ¿no debería meterme en cosas personales de los demás? -decía la rubia con una mirada triste al recordar que ella también había perdido a su familia-
María, no es necesario que te disculpes -mencionaba el castaño percatándose de que su mano estaba temblando sin razón alguna- sé que tu querías ayudarme y yo lo rechace, siento... ¿que no soy la misma persona que conozco? ¿es como si fuera otra persona…?
Ya aquilus, ¿no es necesario que te pongas mal con esas cosas? -miraba la rubia con una sonrisa colocando su mano en hombro de su amigo- ¿no es tu culpa?
Gracias, maría -respondía el castaño devolviéndole una sonrisa a su amiga por ver que ella quería que dejara de ser tan distante entre sus nuevos amigos jinetes-
Todos habían terminado de cenar en la casa de Selim, ya que había 3 habitaciones, dividiendo al grupo de jinetes entre habitaciones de la casa, separando a las chicas y los chicos. Mientras que el nisarin usaría su habitación para dormir y los dragones podrían dormir cómodamente en la casa.
A la mañana siguiente, mientras que los jóvenes jinetes y sus dragones dormían tranquilamente en la casa del nisarin, hasta que un nisarin había llegado a la casa de Selim para llamarlo selim usara su habitación y los dragones podrán dormir cómodamente en la casa. Al día siguiente, unos nisarines habían llegado a la casa de selim.
Selim -decía un nisarin tocando la puerta del nisarin que seguramente estaba aun dormido- despierta selim
¿Sí? -mencionaba el nisarin saliendo de su habitación y caminar hacia la puerta principal abriéndola y encontrarse con su maestro nisarin poniéndolo nervioso- ah… maestro umar, ¿qué necesita?
El mentor quiere hablar con el joven aquilus en su despacho de inmediato -respondía el maestro nisarin con seriedad hacia el joven nisarin que estaba en frente suyo- ¿que tengas un buen día?
Entiendo maestro, se lo diré de inmediato para escoltarlo al despacho del mentor -mencionaba el joven nisarin con nerviosismo mientras hacia una reverencia y dirigirse a donde estaba el castaño- que tenga un buen día…
Bueno, ahora debo despertar a aquilus -murmuraba el joven nisarin algo preocupado con lo que querría el mentor dirigiéndose a la habitación donde estaban los chicos- ¿aquilus?
Aquilus, despierta -mencionaba el joven nisarin llamando al castaño desde la puerta al no recibir respuesta de este sin más opción entrar a la habitación y ver a los chicos profundamente dormidos- oye aquilus, ¿vamos despierta?
Mmm... ¿selim? -miraba el castaño algo somnoliento al ver al nisarin que lo había despertado- ¿qué sucede?
Vamos levántate, el mentor ¿quiere hablar contigo? -decía el joven nisarin con seriedad al castaño dejándolo para que se preparara dejando al joven jinete confundido-
Tras haberse levantado y desayunado algo antes de partir, Selim guiaba al joven jinete hacia el castillo donde se encontraba la gran biblioteca de los nisarines donde el mentor de los nisarines lo estaría esperándolo. Mientras que era guiado por el joven nisarin era observado por algunos nisarines y algunos aldeanos con desconfianza por las verdaderas intenciones del grupo de jinetes de dragones.
El anciano mentor de los nisarines desde la ventana de su despacho observaba como el joven nisarin escoltaba al joven jinete de dragones hacia el castillo donde lo estaba esperando la llegada del castaño. Al entrar por la biblioteca del castillo y subir unos escalones hasta llegar al centro donde había un escritorio donde el mentor estaba dándoles la espalda y a los lados habían dos estantes con muchos libros.
Mentor, aquí le traigo a aquilus -mencionaba el joven nisarin haciéndole una reverencia a su superior-
Bien, gracias selim, puedes retirarte -decía el anciano mentor mirando desde la ventana todo alahmut con los nisarines y aldeanos haciendo sus tareas- Bien aquilus, ¿sabes para que le pedí a umar a buscarte?
¿No se aun, señor? ¿solo le pido que me acepten en los nisarines? -respondía el castaño algo dudoso en que el anciano acepte a él como un nisarin-
Bien joven aquilus, intentare de ser franco con usted -mencionaba el anciano mentor soltando un pesado suspiro mientras se daba a vuelta y se sentaba en su asiento para mirar fijamente al joven jinete- he leído la carta de su padre con los únicos mentores de otros lugares alahmut, me debí la obligación en negar eso... pero, al saber que su padre murió a manos del enemigo y que posiblemente nos exterminen a nosotros a los nisarines y esclavizar la libertad de la humanidad por el ejército de la muerte, tuve que hacer votaciones, usted tuvo 6 votos a favor por parte mía y de umar con otros 4 maestros nisarines… pero, también tuvo 5 en contra de algunos que no querían que un jinete de dragones, aún muy joven se convierta en un asesino, ¿cómo nosotros?
Eso quiere decir, ¿que soy un miembro de los nisarines? -miraba el joven castaño sorprendido de la noticia que le estaba informando el mentor de los nisarines-
Así es, la petición de su padre antes de que muriera y dejara esta carta, es aceptada en la orden, pero, el camino de un nisarin tiene muchos caminos muy difíciles, llevar en tu conciencia de haber matado a alguien, no matar por placer a la gente inocente, solo a los enemigos y por nada en el mundo nunca, pero, nunca comprometas a la orden o a tus hermanos y hermanas nisarines al enemigo, ¿entiendes aquilus? -miraba el anciano mentor con una seriedad hacia el jinete de dragones- romper esas normas de la orden, se pagan con la muerte aquilus
Sí, señor -mencionaba el castaño con firmeza en su mirada al saber las consecuencias que traería si rompía las normas de los nisarines- y estoy consciente de cumplir en caso de que rompa las normas de la orden…
Bien, vuelve con selim, él te explicara todo lo que debas saber y aprender a ser un buen nisarin como lo hicieron tus padres -decía el anciano mentor mientras tomaba una pluma con algo de tinta para escribir algo en un pequeño pergamino en su escritorio-
Ah, mentor -mencionaba el castaño algo dudoso llamando la atención del anciano mentor-
Sí, ¿qué ocurre aquilus? -preguntaba el mentor con duda en lo que le estaría pidiendo su nuevo nisarin-
Mis amigos también quieren unirse a los nisarines, ellos también perdieron a sus familias hace mas de un año y les prometí que serían parte de los nisarines -respondía el castaño algo serio a pesar de tener 9 años ya estaba demostrando una mirada firme como todo nisarin de alahmut - jure, que les ayudaría y cumpliría sus sueños y sus metas en esta vida…
Mire joven aquilus, sé que es difícil en esta situación, pero... no podemos interferir a más vidas como un nisarine, ese camino lleva al sufrimiento, a ser serios y casi sin emociones hacia tus compañeros… -mencionaba el mentor levantándose de su asiento y colocar su mano en el hombro del castaño- pero, sé que en algún lugar tus padres te están cuidando, yo algún día dejare este mundo y dejare a un sucesor para que guie a mis nisarines… pero, para ese día, tú y tus amigos deben volverse unos excelentes nisarines y jinetes de dragones expertos.
Momento, usted me está diciendo ¿qué? -miraba el castaño sorprendido de lo que estaba diciéndole el anciano mentor sorprendiéndolo-
Sí aquilus, tus amigos serán unos nisarines y serán entrenados como todos los nisarines -decía el mentor con una sonrisa hacia su nuevo nisarin al saber que tendrían más y se volverían más fuertes para más adelante en la vida de esos jóvenes jinetes de dragones- Ahora vete, necesitare escribir a unos hermanos y hermanas ¿que están a punto de llegar a alahmut?
Sí, mentor -respondía el castaño haciéndole una reverencia hacia su mentor y dirigirse a la salida del castillo de alahmut para caminar rumbo a la casa de Selim-
Tras haber salido del castillo de alahmut y pasar la muralla fortificada que protegía al castillo se encontraba Selim cruzado de brazos esperando al castaño. Mientras que el joven nisarin guiaba al castaño al mercado para comprar algunas cosas para preparar el almuerzo ignorando las miradas de los demás nisarines.
Algunos nisarines estaban atentos en lo que estaban hablando el nisarin y jinete de dragones camino hacia el mercado de la aldea de Alahmut. Sin saber que Umar se encargaba de que terminaran el trabajo sin distracciones debido que estaba encargado de que los nisarines reforzaran los portones de madera en caso de cualquier ataque invasor.
¿Cómo te fue aquilus? -preguntaba el joven nisarin curioso de lo que paso con el joven jinete con su mentor-
Bien, el mentor me acepto a mí y a mis amigos para ser entrenados como nisarines -respondía el castaño algo animado de empezar como un nisarin-
Bien, debes desayunar primero, ya será un largo entrenamiento -mencionaba el joven nisarin caminando junto a su nuevo compañero nisarin hacia su casa- ¿creo que tu padre te ha enseñado a combatir? ¿no es así?
Sí, me enseño algo de combate con la espada, la arquería y algunas cosas básicas en el combate-decía el castaño mirando al nisarine por ese comentario- ¿porque lo preguntas, selim?
Veras aquilus, lo que te enseño tu padre, te enseño a usar la espada como un nisarin, eso ahorra trabajo en parte de ese entrenamiento, pero debes tener buena resistencia y velocidad -respondía el joven nisarin con seriedad al saber lo que le esperaría al castaño con el resto de los jóvenes jinetes- porque si vas en una misión, tienes que escapar de tus perseguidores como sea
¿Cuánto tiempo llevas siendo un asesino? -preguntaba el castaño algo curioso de saber cuánto tiempo llevaba el joven nisarin-
Llevo gran parte de mi vida como un asesino, me crié con mi padre, mi madre murió al darme a luz, pero mi padre... el murió en una misión, pero él me cuidaba bien, por eso no quiero decepcionarlo, ¿por eso quiero ser alguien grande aquilus, quiero ser alguien en la vida, aparte de ser un asesino nisarin entre los demás? -decía el nisarin con algo de seriedad mientras caminan y mira al cielo-
Mira selim, no soy nadie para juzgar tu decisión-decía el castaño mirando al nisarin que estaba a su lado dándole una sonrisa leve- pero, para eso están los amigos para ayudarnos ¿no es así?
Sí, tienes mucha razón en eso aquilus… -mencionaba el nisarin revolviéndole el cabello al joven jinete devolviéndole una sonrisa sincera- tarvez, aprenda algo de ustedes en el trabajo en equipo
El maestro nisarin junto con el joven jinete de dragón habían caminado por un buen rato platicando de cómo podrían ser los entrenamientos de los nisarines exigiendo al cuerpo un buen estado de fuerza, resistencia, reflejos, agilidad y combate, siendo supervisado por un maestro nisarine.
Tras llegar a la casa de Selim, ven como los demás jinetes con sus dragones estaban esperándolos en la sala a que ambos llegaran debido que Umar se había quedado con ellos unos momentos para que ningún nisarine chismoso espiara a los invitados de alahmut y nisarines.
Aquilus, ¿dónde habías estado? -preguntaba la rubia al ver como su amigo llegaba con el nisarin al tenerla a ella y a los demás algo preocupados por no haber visto a su amigo al despertarse-
María, estoy bien, ¿no me paso nada? -respondía el castaño tranquilamente delante del resto de sus amigos- había hablado con el mentor y sí, nos entrenara como nisarines, a todos, pero, recuerden que nunca debemos rendirnos, debemos seguir luchando hasta el final
Aquilus -mencionaba el nisarin llamando la atención del castaño y del resto de los jinetes-
Sí -miraba el castaño caminando hacia el nisarin seguido de los demás jinetes para escuchar lo que quería decir el joven nisarine-
Escuchen bien, los entrenamientos de los nisarines son muy duros y sobre esforzados, deben tener cuidado ustedes con cada entrenamiento, pero, antes de que hagan el entrenamiento, quiero que vengan ustedes con sus dragones -decía el nisarin sacando algo de su bolsillos del atuendo una llave y camina hacia las montañas un poco alejadas de la aldea de alahmut- ¿vamos?
¿A dónde nos llevas selim? -preguntaba robert al nisarin que los guiaba un poco apartados de la aldea caminando detrás de el-
Iremos a una casa, donde vivían los padres de aquilus, es una casa especial para los jinetes como ustedes son los únicos en venir a alahmut -respondía el joven nisarin hacia el pelinegro que era seguido del resto de los jinetes con sus dragones- los padres de aquilus dejaron esta casa, cuando era un niño, me pidieron que lo cuidara, en mis tiempos libres, me dedicaba a mantenerlo como ellos lo habían dejado
Habían caminado entre la montaña de alahmut y se veía una casa bastante amplia y hermosa que ninguno había visto jamás en la vida, era una casa grande, para que dragones y jinetes pudieran vivir tranquilamente en su interior, era de un color rojizo carmezi y una puerta mediana de madera de roble.
Bienvenidos a su nueva casa, ¿aquí podrán vivir cómodamente con sus dragones? -decía el nisarin abriéndoles la puerta y mostrarles la casa- la construyeron los padres de aquilus cuando vivían aquí, es una casa muy hermosa, tiene un almacén para la comida, una pequeña herrería por allá, tiene como 10 habitaciones, un comedor, una sala, un librero con libros que seguramente les agradara, una pequeña armería junto a la forja al lado y una cocina, ¿espero que sea de su gusto?
Wow, miren esos libros -mencionaba la pelirroja observando diversos libros de medicina, cartografías, mapas y de culturas que nunca había visto, mientras que los demás jinetes exploraban la casa con sus dragones-
Jamás había visto estos libros… -miraba el pelinegro tomando dos libros que le llamaron la atención- jamás he escuchado de estos libros en mi vida, seguramente son libros muy antiguos…
¡Miren esto, un libro de cómo criar dragones! -decía la castaña llamando la atención de sus amigos- e incluso, explica las diferentes maneras de incubaciones de cada huevo de dragón…
Sorprendente… -murmuraba el pelirrojo oscuro sorprendido de la explicación exacta de las incubaciones- debieron tardar años en anotar y descubrir las maneras de incubación…
¡Wow, miren esas armas! -mencionaba la pelinegra sorprendida de revisar la pequeña armería y ver varios tipos de armas que jamás creyó ver en su vida, mientras tomaba dos espadas- ya quiero probar que tan fuertes son estas linduras…
Iré a ver las habitaciones, además no creo que haya lugares ocultos en esta casa o ¿sí? -mencionaba la rubia algo dudosa mirando a sus amigos jinetes-
Seguramente, los padres de aquilus crearon alguna habitación secreta en la casa -decía el nisarin sin decir nada más debido que el resto debería descubrir la enorme casa-
Iré a explorar el resto de la casa -mencionaba el castaño oscuro hacia sus amigos mientras se alejaba del grupo con su dragón siguiéndole por detrás-
Elijamos una habitación para dejar nuestras cosas -decía el pelinegro al resto del grupo caminando a buscar alguna habitación para dejar sus cosas seguido de su dragón y de los demás jinetes-
Ten, es todo tuyo -mencionaba el joven nisarin entregándole la llave al castaño que estaba a su lado- ya no necesitare tener esta llave de esta casa, ahora es de ustedes
Gracias, selim -decía el castaño observando detalladamente la llave que tenía forma de un dragón-
Ahora si me disculpas, tengo que irme, ¿nos vemos cuando el mentor necesite que los llame? -decía el joven nisarin retirándose de la vivienda dejando solos a los jóvenes jinetes con sus dragones, para ir a donde su mentor para saber que necesitaba si tendría una misión para él o llamar a los jóvenes jinetes-
"Ahora, ¿qué haremos aquilus?"-miraba el joven dragón negro hacia su amigo algo dudoso en que hacer ahora-
Sera mejor que conozcamos la casa -respondía el castaño guardando en su bolsillo la llave de la casa y caminar junto a su dragón- además, mis padres seguramente dejaron algunas habitaciones secretas en la casa
"Seguramente" -murmuraba el dragón negro algo fastidiado y con ganas de comer algunos deliciosos pescados-
Ah, aquilus -mencionaba la rubia saliendo de la sala junto con su dragona-
¿Ocurrió algo malo, maría? -preguntaba el castaño mirando a su amiga que había salido de la sala-
Eh, no… -respondía la rubia dudosa por la pregunta de su amigo-
¿Entonces? -miraba el castaño dudoso de lo que quería referirse su amiga-
Bueno… -murmuraba la rubia algo nerviosa en que decirle a su amigo-
"Mi hermana quería preguntarte, si quieres acompañarnos en explorar la casa" -mencionaba la joven dragona azul hablando por su hermana humana-
Nightshade… -miraba la rubia algo avergonzada hacia su hermana dragona-
No sé para qué te avergüenzas -mencionaba el castaño siguiendo su camino seguido de su dragón- ¿vienes o no?
S…Sí, ya voy…-decía la rubia mirando de mala ganas a su hermana dragona-
"¿Qué?"-miraba la dragona azul hacia su hermana humana que la estaba mirando mal mientras seguía al castaño- "tu no estabas haciendo nada"
Vamos jacob, vamos a ver la pequeña armería de la casa -mencionaba la pelinegra jalando a su amigo rumbo a la armería de la casa seguido de sus dos dragones detrás de ellos-
Oye, no me jales de esa forma ruth -decía el castaño oscuro intentando de no caerse debido que su amiga lo estaba jalando fuerte-
No te empieces a quejarte-regañaba la pelinegra a su amigo mientras se dirigían a la armería de la casa-
Sara, ¿me acompañas a ver la cocina? -preguntaba el pelirrojo oscuro a su amiga que estaba mirando cuidadosamente desde la puerta del almacén de la casa-
S…Sí, porque no -respondía la castaña siguiendo a su amigo con su dragona rumbo a la cocina de la casa-
El grupo de jinetes de dragones habían estado explorando su nueva casa, que habían construido los padres de Aquilus, tras haber explorado toda la casa todos se reunieron en el comedor para comer algo junto a sus dragones. Mientras que en el castillo y fortaleza de los nisarines, se encontraba el anciano mentor de los nisarines leyendo unos pergaminos sin percatarse de que su mejor nisarin se había acercado en el despacho de su mentor.
Mentor… -mencionaba el maestro nisarin llamando la atención de su mentor que estaba leyendo unos pergaminos-
Sí, ¿qué sucede umar? -miraba el anciano mentor al ver que su maestro nisarin estaba parado en frente de su escritorio-
Tengo una duda mentor, ¿porque, acepto entrenar a aquilus y a sus amigos como nisarines? -preguntaba el maestro nisarin algo dudoso sobre la decisión de su mentor al verlo que estaba sentado-
Umar, mi querido amigo, entiende que nuestra sociedad y por la lucha de la libertad de la humanidad siempre estará en peligro de enemigos, por eso acepte en que el joven aquilus y sus amigos fueran entrenados como nisarines... -respondía el anciano mentor de los nisarines soltando un gran suspiro pesado levantándose de su asiento y caminar para observar por la ventana a unos nisarines entrenando y ver de reojo a umar- es un joven hábil y con un don especial, ¿puede que el sea joven a simple vista? pero, tiene un destino único y diferente a los demás, ¿como su padre me dijo? el será alguien especial que cambiara a la humanidad, ¿aunque no se cuál es su propósito de su destino?, sé que será alguien, que sus enemigos querrán de el en algún futuro cercano…
¿Cómo cual mentor? y ¿a qué se refiere?-preguntaba el maestro nisarin algo dudoso de las palabras de su gran mentor buscando entender a lo que se refería-
Su don y su habilidad de hablar con los dragones… -respondía el anciano mentor volteándose a mirar con seriedad hacia el horizonte de las montañas- me preocupa de que a aquilus o a sus amigos, los capturen nuestros enemigos y lo utilicen como una herramienta para manipular a los demás dragones y así esclavizar la libertad de aldeas, pueblos, reinos y incluso tribus vikingas… por eso, tu amigo mio, serás su maestro designado para entrenar a aquilus y sus amigos, en pulir sus habilidades como nisarines y usar sus sentidos…
Entiendo mentor, pero, ¿usted cree que aquilus y sus amigos hagan algo contra el ejército de la muerte? -preguntaba el maestro nisarin algo dudoso mirando a su mentor-
Sí, él tiene deseo de vengar a su padre, según esta daga -respondía el mentor mostrando una daga con la cual asesinaron al padre de aquilus- es una daga del ejercito de la muerte, así que aquilus, demás va a querer eliminar a todos los líderes de ese ejército, como generales, capitanes, líderes y el jefe que manda a esa tropa de desquiciados
Pero, ¿qué hay de los hombres del otro ejército? -miraba el maestro nisarin algo dudoso del otro conflicto que tenía con otro ejército-
Te refieres al ejército templario, maestro umar -decía el mentor sorprendiendo al nisarin-
Sí y ¿es verdad que tenemos aliados de ese ejército? -preguntaba el maestro nisarin algo dudoso de que tuvieran aliados con ese ejército que nunca tuvieron buena relación por la cultura que los diferenciaba a ambos-
Así es umar, tenemos aliados en ese ejército, ellos no son personas que buscan requisas o poder, ellos luchan por su gente, por eso, algunos de ellos, vendrá a alahmut, así que quiero que los reciban como invitados en alahmut -decía el mentor con una sonrisa sincera hacia su nisarin-
Sí, mentor… pero, dudo que sean con... -mencionaba el maestro nisarin algo dudoso mientras es interrumpido por su mentor-
Son de confianza, a pesar de ser templarios y no tengamos buena relaciones por la diferencia de cultura que nos dividen -decía el mentor comprendiendo la preocupación de su maestro nisarin por las visitas que tendrían- son muy sinceros con el corazón, nadie hace eso excepto ellos, puedes retirarte
Sí, mentor -decía el maestro nisarin haciéndole una reverencia a su mentor retirándose del castillo, dejando solo al mentor mirándolo por la ventana, mientras pensaba las cosas que le dijo-
El mentor de los nisarines estaba algo pensativo debido que entre los nisarines de Alahmut contra el nuevo ejército que estaban dispuestos ser sus aliados, no tenían una buena relación política o religiosa poniendo en duda de que esto sería una nueva etapa de que el conflicto de los nisarines y su nuevo aliado terminarían por fin.
Habían pasado ya unos minutos, desde que el grupo de jinetes de dragones habían explorado la casa donde sería su nuevo hogar donde vivirían junto con los nisarines. Desde que el joven nisarin había dejado solos a los jinetes con sus dragones, hasta que la puerta principal se abrió por el mismo nisarin que los había dejado solos debido que no habían cerrado la puerta principal con llave.
Hola, ¿están aquí? -decía el nisarin caminando por los lugares de la casa hasta llegar al comedor donde estaban todos reunidos- ¿sucede algo, chicos?
Selim, ¿sabes cuándo podremos entrenar? -preguntaba el pelinegro algo dudoso cuando los llamarían a entrenar como nisarines en alahmut-
No lo sé aun robert, eso lo decidirá el mentor -respondía el nisarin al ver que los jóvenes jinetes estaban esperando a que los llamaran-
Oh, entiendo -mencionaba el pelinegro algo frustrado de esperar ya que quería empezar a entrenar-
Robert, ¿te gusta leer libros? -miraba el nisarin al joven jinete que estaba mirándolo con frustración-
¿Tienen libros sobre política? -preguntaba el pelinegro al nisarin algo animado de poder leer algo mientras esperaba a que lo llamaran a él y a sus amigos a entrenar como nisarines-
Claro, pero debes aprender árabe -respondía el nisarin con algo de duda al saber que si los jóvenes jinetes iban a leer los libros de la biblioteca de alahmut, deberían leer árabe-
¿Árabe? -respondían todos sorprendidos de tener que aprender un lenguaje que ellos no entendían excepto aquilus ya que estaba callado todo el tiempo-
Sí, ¿nosotros los nisarines hablamos árabe y latín? -miraba el nisarin con duda al comportamiento de los jóvenes jinetes-
Bueno, ¿por qué no los llevas selim? -decía el castaño levantándose de su asiento mientras se apoyaba en la pared cruzado de brazos- además, ellos deben aprender su idioma y las costumbres culturales de ustedes
Bueno, aquilus tiene razón… -mencionaba el nisarin al saber que el resto de los jinetes debería aprender las costumbres de los nisarines y el idioma árabe- ustedes tienen que aprender nuestras costumbres y nuestro idioma que es el árabe
Aquilus, ¿a dónde vas? -preguntaba la castaña al ver a su amigo caminar hacia la salida del comedor de la casa-
Iré a la herrería que hay aquí en la casa, ¿quiero ver si mi padre me dejo algo? -respondía el castaño dirigiéndose hacia la forja que habría en la casa preocupando a los de más jinetes-
¿Creen que este bien? -preguntaba el nisarin al ver que aquilus se había ido seguido de su dragón-
Sí, estoy seguro que estará bien -respondía el pelinegro al haber pasado con aquilus desde su viaje aprendiendo en saber en qué momento era dejarlo solo un rato- podrías llevarnos al castillo para leer los libros, ¿que tienen?
Claro robert, síganme -decía el nisarin saliendo de la casa guiando a los jóvenes jinetes hacia el castillo de alahmut-
En la casa de los jinetes, Aquilus junto a su dragón estaban buscando la fráguala que tenía la casa de sus padres, sabiendo que en algún lugar se encontraría la herrería. El resto del grupo de jinetes con sus dragones guiados por Slim hacia la gran biblioteca de alahmut donde habían llegado a los muros de la fortaleza y castillo de los nisarines donde aprenderían a leer árabe.
¿Creen que fue buena idea dejar a aquilus y aquiles solos en la casa? -preguntaba el nisarin algo preocupado de haber dejado solos al joven jinete en la casa-
Descuida selim, ¿esos dos saben cuidarse entre ellos? -respondía el pelinegro al nisarin para que este un poco más tranquilo-
Bueno... ¿sí ustedes lo dicen? -miraba el nisarin un poco dudoso y seguir su camino seguido de los jinetes de dragones, pero antes de seguir avanzando, alguien conocido los detuvo en su camino-
Vaya, si es selim y los jóvenes jinetes de dragones -decía con un tono de burla y arrogancia en su voz un nisarin bloqueando el paso-
Selik, por el nombre de alah, ¿qué haces aquí? -mencionaba el nisarin al ver a su compañero nisarine bloquear el paso- ¿no deberías estar vigilando en las fronteras con los nisarines?
¿Qué? acaso no puedo venir a alahmut para relajarme un poco -respondía el nisarin algo molesto hacia selim-
¿Con razón eres el nisarin más odiado entre nuestros hermanos y hermanas nisarines? -decía el nisarin mirando seriamente contra selik que no los dejaba pasar-
¿Cómo me has dicho? -mencionaba el nisarin agarrándolo del atuendo de selim y a punto de darle un golpe-
¿Inténtalo selik y sabrás que pasara? -decía el nisarin haciendo aparecer su arma oculta por los nisarines desde su manga izquierda-
¡Serás un cabrón! -mencionaba el nisarin apunto de propinarle un golpe a Selim, hasta que una mano detuvo el avance del puño-
¿Podrías controlarte selik? ¿Sabes que ellos son invitados del maestre umar y del mentor? y selim, está encargado de ellos -decía una joven encapuchada mientras mira a selik con una mirada asesina-
Pero shaly, ¿cómo sabes de eso? -preguntaba el nisarin sorprendido de las palabras de la nisarin con esa mirada fría contra el-
El mentor aviso a todos nosotros sobre los visitantes con dragones, ¿así que si vuelvo a ver que estas holgazaneando y molestando a nuestros invitados? -respondía la nisarin desenfundando una daga siria y lo pasa entre la entrepierna de selik- ya sabrás como terminaras si sigues fastidiando, ¿entendiste?
S...Sí -decía el nisarin algo aterrado por lo que le podía pasar por la nisarine-
Buen chico, ahora largo -mencionaba la nisarin empujando a Selik fuera del muro haciéndolo caer, mientras este corría con miedo de la nisarin- si que es un idiota…
Gra...Gracias, Shaly -decía el nisarin algo nervioso por estar enfrente de la nisarin, mientras este ocultaba su arma de su manga, mientras ella camina hacia el-
No hay problema, selim -mencionaba la nisarin volteándose a ver a los jóvenes y sus dragones- así que ellos son los jóvenes jinetes, ¿que nos habló el mentor?
S...Sí, ellos son robert, matilda, jacob, ruth, matias, sara y maría -decía el nisarin presentando a los jóvenes jinetes hacia su compañera nisarin- creemos, ¿que son los únicos jinetes de dragones que quedan?
Huy... son unas linduras, pero, ¿no eran ocho jinetes? -preguntaba la nisarin hacia su compañero al ver que eran siete jinetes de dragones a su compañero nisarin- aquí solo veo siete jinetes de dragones
Ah, sí, la verdad es que el octavo jinete de dragones están en la casa del maestre marcos, con su dragón -respondía el nisarin hacia su compañera nisarine-
Bueno, si necesitan ayuda sobre algo, ¿no más me avisan? -mencionaba la nisarin despidiéndose de los invitados dejando a un selim con una cara de bobo mientras ve alejarse- cuídense, chicos
Oye selim, ¿te gusta esa chica? -decía la pelinegra con un tono burlona hacia el joven nisarin sacándolo de su trance y dejándolo con un leve sonrojo por el comentario-
¡Ruth! -mencionaba la castaña regañando a su amiga para defender al pobre de selim que estaba rojo-
¿Qué? ¿solo es una broma? -decía la pelinegra hacia su amiga explicándole que era una simple broma-
Aunque fuese una broma, ¡¿no deberías mencionar esas cosas?! -mencionaba la castaña molesta por el comentario de su amiga al molestar a Selim-
Bueno, señorita aguafiestas -miraba la pelinegra con fastidio cruzándose de brazos molesta por el regaño de su amiga-
Bueno... vamos a la biblioteca -decía el nisarin algo sonrojado y molesto con ruth mientras caminan hacia el castillo-
Ruth, no debes meterte en asuntos ajenos -mencionaba la pelirroja reclamándole a su amiga-
Oigan, ¿yo solo estaba bromeando? -decía la pelinegra excusándose para su amiga-
Pero igual, no deberías estar molestando a selim -mencionaba el pelinegro regañándola a su amiga-
Ya niños, ¿podrían calmarse un poco? -miraba el nisarin deteniéndose a la entrada del castillo- así que les pido, por favor, no meter mucho ruido, ya que algunos nisarines están leyendo libros y pergaminos muy importantes, ¿está claro?
Sí -respondieron el grupo de jinetes entrando con sus dragones al castillo de los nisarines-
El grupo de jinetes guiados por Selim por la gran biblioteca donde los nisarines guardaban sus libros y no muy lejos de ahí se encontraban un grupo de aprendices nisarines leyendo algunos libros o pergaminos desviando sus miradas al grupo de jinetes con sus dragones y no muy lejos de ahí se encontraba el anciano mentor junto con algunos nisarines que le estaban pidiendo ayuda sobre unos libros para leer.
Tengan estos dos libros, les servirá mucho en sus lecturas -decía el anciano mentor alegre a sus aprendices-
Gracias, mentor -decían los dos nisarines que se habían retirado de su mentor haciéndole una reverencia de respeto-
Ah, selim y los jóvenes jinetes de dragones, ¿cuál es su motivo de su gran visita a nuestra biblioteca? -preguntaba el mentor al ver a los jóvenes jinetes con el nisarin que los estaba guiando-
Pues... mentor, ellos quieren aprender árabe y ¿leer los libros que tenemos nosotros? -respondía el nisarin por los jinetes que estaban a su lado-
Bien, pueden leer los libros para que aprendan, pero deben saber que luego de que vuelvan a la casa, quiero que vengan todos aquí -decía el anciano mentor con una sonrisa hacia el grupo de jinetes en dar la noticia de que los jóvenes jinetes de dragones serian parte de su familia ahora-, porque les voy a presentarles a todos los nisarines que ustedes serán parte de nuestra causa, bueno, si me disculpan, debo irme
Adiós mentor -decían el grupo de jinetes despidiéndose del mentor con una reverencia al verlo irse-
Vamos, ¿por aquí debe haber algún libro que les gusten? ya que algunos de estos libros están en árabe y latín -decía el nisarin mostrando los libros de colores, rojo vino, cafés, verde esmeraldas y azul marino-
Selim -mencionaba la castaña llamando la atención del mencionado que estaba algo nostálgica de suexpresión- ¿nos enseñarías árabe?
¿Creo? -respondía el nisarin algo dudas de saber si podría enseñarles a los jóvenes jinetes el árabes- pero…
Gracias, selim -mencionaba la castaña dándole un abrazo al nisarin incomodándolo al ver como otros nisarines observaban la escena-
N...No hay de que, sara… -murmuraba el nisarin algo nervioso el nisarin ya que no estaba acostumbrado a recibir esa clase de afecto-
Selim, podrías mostrarme, ¿dónde están los libros de que hable sobre política? -mencionaba el pelinegro algo curioso en saber que aquí puede que haya algún libro que hable sobrepolítica-
Mmm... ¿no lo sé robert? pero lo buscaremos para que lo leas, ¿que te párese? -preguntaba el nisarin con una sonrisa al empezar a agradarles a los jóvenes jinetes de dragones-
Sí -respondía el pelinegro alegra al nisarin siguiendo-
Bien, ¿busquemos algunos libros para de su edad y algunos libros sobre política? -mencionaba el nisarin mientras buscaba algunos libros para que los jóvenes jinetes pudieran leer-
Selim junto a los jinetes buscaban algunos libros que les podría interesar y los libros sobre política para el jinete pelinegro entre todos los libros de la gran biblioteca de los nisarines. Mientras que en la nueva casa de los jinetes, habían estado buscando la pequeña herrería que estaba en la casa por unos minutos hasta que por fin lo habían encontrado.
Al entrar jinete junto a su dragón a la forja que había en la casa, observaron que era como lo que tenía en casa años atrás de emprender su viaje hacia alahmut, era idéntica a la misma herrería que tenían en casa, los mismos instrumentos de la forja, como si ambos nunca se hubieran ido de la casa, sin que Aquilus supiera como, empezó a ver una silueta que era su padre que estaba forjando algo que el desconocía y al lado de su padre, estaba su madre, ayudándolo con el fuego de la forja.
"¿Que ves aquilus?" -preguntaba el joven furia nocturna algo preocupado al ver la reacción de su mejor amigo en su rostro-
Son... mis padres aquiles, ¿ellos están aquí? -respondía el castaño algo sorprendido de lo que estaba viendo-
"¿Qué? ¿eso es imposible aquilus?" -miraba el joven furia nocturna incrédulo de las palabras de su amigo- "ellos están muertos, no deberías verlos… ¿estás seguro de que son ellos?"
No lo sé, pero… puedo verlos claramente, ellos estuvieron aquí, ¿estaban forjando algo, cuando yo no había nacido aun? -mencionaba el castaño algo curioso sorprendiendo a su amigo dragon por lo que estaba viendo el-
"Debe ser algo raro que tú puedas verlos claramente" -miraba el joven furia nocturna en la misma dirección que su amigo humano- "y más aún ver en lo que están haciendo ellos aquí…"
No es nada de raro, joven dragón -mencionaba una voz anciana detrás de jinete y dragón sorprendiéndolos al ver que era el mentor de los nisarines en el marco de la entrada de la herrería-
"Usted, ¿cómo sabe eso?" -preguntaba el joven furia nocturna algo sorprendido de ver al anciano los había observado desde que él y su amigo humano habían entrado a la herrería- "y ¿cómo es que me puede entender perfectamente?"
Les puedo entender, marcos y sally, nos había enseñado hablar su idioma de dragón cuando ellos llegaron -respondía el anciano mentor de los nisarines a la pregunta del joven dragón negro-
¿Qué hace aquí usted, mentor? -le pregunta aquilus al mentor de los nisarines-
Llegue apenas unos minutos a esta casa, pero, veo que usted está viendo lo que sus padres hacían aquí hace mucho tiempo, antes de que usted naciera y sus amigos con sus dragones -respondía el anciano mentor a la pregunta del castaño-
¿Qué es lo que estoy viendo? ¿podría decírmelo, mentor? -preguntaba el castaño algo dudoso de lo que estaba viendo delante de sus ojos-
Lo que usted está viendo, es un don que algunas personas nacen y desarrollan los 7 sentidos de un humano, eso se le podría llamar el don del águila, es por lo que los llamamos nosotros, ya que su padre y madre le han gustado las águilas, mientras estuvieron aquí y quisieron que lo nombráramos así ese don, como usted desciende de su padre y madre, esos dones de hablar con dragones y don del águila se mezclaron y ahora por lo que veo, ¿está empezando a despertar esos sentidos? -observaba el anciano mentor atentamente a la reacción del joven castaño-
¿Desarrollar sentidos? -miraba el castaño algo curioso como su dragón por el comentario del mentor- ¿cómo cuáles, mentor?
Como por ejemplo, audición, vista, entorno y entre otras cosas, ¿que desconozco yo mismo? -respondía el mentor algo dudoso de darle una explicación debido que no conocía esos dones debido que algunos nisarines nacían con ellos y otros no-
"Entonces lo que está diciendo es, ¿que lo que está viendo aquilus es normal?" -preguntaba el joven furia nocturna hacia el mentor de los nisarines-
Así es aquiles, muy pocas personas nacen con esa habilidad que tiene el joven aquilus, bueno, venía a avisarles que se reúna con sus amigos en el castillo, porque tengo pensado en informar a todos los nisarines en alahmut, que ahora ustedes son parte de los nisarines, ¿que tengan una buena tarde? -mencionaba el anciano mentor marchándose dejando con muchas dudas y preguntas sobre un don especial que le llamaba la atención del joven jinete y dragón-
Habían pasado unas horas desde que el mentor se había ido de la casa de los jóvenes jinetes de dragones, dejando al joven jinete y dragón con más preguntas y dudas sobre la explicación que el mentor de los nisarines. Mientras que en el castillo de alahmut, el resto de los jinetes estaban curiosos de cómo los nisarines tenían diversos libros de distintas palabras en latín y árabe, siendo enseñados en aprender el lenguaje árabe por Selim.
Tras haber pasado unos minutos, nisarines y los jinetes vieron entrar al mentor de los nisarines y dirigirse directo a su escritorio que estaba en la segunda planta de la gran biblioteca de alahmut, observando en uno de los pergaminos la noticias y avances de otros nisarines en otros lugares del mundo.
Mentor -mencionaba el maestro nisarin llegando al despacho de su mentor algo preocupado-
Sí umar, ¿qué sucede? -miraba el anciano mentor a su segundo mejor maestro nisarin-
Ya están todos los nisarines, como le ordeno a selim -decía el maestro nisarin con una reverencia hacia su superior- lo están todos reunidos esperándolo afuera del castillo
Bien, quiero que valles a donde está la casa en donde viven nuestros nuevos invitados a por aquilus-mencionaba el anciano mentor masajeándose la sien en pensar en su discurso delante de todos los nisarines de alahmut- llego el momento de anunciar la noticia a nuestros hermanos y hermanas nisarines?
Sí, mentor -decía el maestro nisarin partiendo inmediato a buscar al jinete castaño dejando su mentor en su escritorio con muchos pensamientos y dudas sobre el destino del joven jinete-
El anciano mentor observaba el horizonte de alahmut muy pensativo sobre su discurso hacia los demás nisarines que estaban en la aldea y fortaleza que aún no habían sido asignados en misiones lejanas del lugar. Umar había entrado a la casa donde estaban viviendo los jóvenes jinetes y buscar por toda la casa en búsqueda de Aquilus, al encontrarlo junto a su dragón en la herrería de la casa y darle la noticia de que fuera a la biblioteca donde estaban los demás jinetes, escoltando al jinete con su dragón rumbo al castillo.
Había pasado unos momento desde que la mayoría de los nisarines habían sido reunidos por parte del mentor cercanos al castillo de alahmut para darles una noticia a todos sin excepciones dejando con algunos nisarines experimentados y nisarines novicios al algo de duda murmurando entre ellos de tal reunión urgente. Cuando Umar junto con Aquilus, habían llegado a la entrada del castillo, vieron la cantidad de nisarines en el lugar y sin más dirigirse al castillo donde estarían el resto de los jinetes donde estaba el mentor de los nisarines esperándolos y dirigirse adelante para hablar con todos que estaban en la reunión.
Hermanos y hermanas nisarines, quiero comunicarles algo muy importante para todos nosotros –hablaba el anciano mentor de los nisarines seriamente a los demás nisarines que estaban reunidos a las afueras del gran castillo- Como ya sabrán, tenemos nuevos invitados y nuevos miembros en nuestra orden…
Así es mis hermanos y hermanas, ellos son los jinetes de dragones, igual que al maestro marcos y a la maestra sally, ellos serán parte de nuestra orden… -mencionaba el anciano mentor observando la reacciones de sus nisarines mientras hacia una señal de que los jóvenes jinetes se pusieran en frente para que todos los nisarines los vieran- ellos posiblemente sean los únicos jinetes de dragones que quedan en el mundo, como también tenemos noticias de que gracias a nuestro enemigo en común y llevamos un buen tiempo en conflicto, nos avisaron que parte de un nuevo ejército está en movimiento…
Nuestros aliados, nos informa que mayor parte de su ejército se unió al nuevo ejército que está surgiendo y que los rumores eran ciertos, el nombre de esta nueva amenaza se llama el ejército de la muerte -observaba el anciano mentor a sus nisarines que estaban en silencio al estar sorprendidos de la noticia que les estaba dando- este ejército ha estado atacando aldeas, ciudades, pueblos y hasta reinos para esclavizarlos como sirvientes a su antojo…
Así que debemos prepararnos para cualquier intento de ataque desde hoy por parte de nuestros enemigos y entrenar a los novicios para que se vuelvan auténticos nisarines -mencionaba el anciano mentor con total seriedad y sabiduría en sus palabras por lo que ha tenido que pasar toda su vida- así que desmole la bienvenida a estos jóvenes jinetes de dragones para convertirse en nisarines como nosotros, así que trátenlos bien como sus nuevos hermanos y hermanas…
Descansen bien por hoy que mañana será un día distinto, y gracias por haber venido, volved a sus trabajos asignados -decía el anciano mentor hacia sus demás hermanos y hermanas nisarines de Alahmut mientras los veía retirarse volviendo a sus deberes asignados-
Bueno, como ahora ustedes son parte de los nisarines, me encargare de sus enseñanza como todos los nisarines -mencionaba el maestro nisarin cruzado de brazos al ver que ahora tendría a nuevos novicios que entrar a los ocho jinetes de dragones- y si necesitan ayuda en alguna cosa, ¿le pueden pedirle a selim o shaly que los ayuden?
Gracias, u… maestro -mencionaban los jinetes de dragones haciéndole una reverencia a su superior como lo habían hecho todo los nisarines novicios hacia los que eran superiores-
Bueno, será mejor que vuelvan a su casa debido que se acerca la hora de cenar-decía el maestro nisarin al ver que el sol se estaba ocultando y sin perder más tiempo se retira dirigiéndose hacia el mentor que lo estaba esperando para hablar con unos asuntos muy importantes-
El Maestro junto con el Mentor de los nisarines habían dejado solo a Selim con los jóvenes jinetes con sus dragones en la entrada del castillo con algo de curiosidad en la plática del anciano mentor con Umar, sin mas decidieron volver a la casa donde ahora estarían viviendo en alahmut para descansar, ya que estaba anocheciendo con la apuesta del sol muy hermosa. Al llegar a la casa, el joven nisarin se había ido a la cocina de esta casa para preparar la cena, para que los jóvenes comieran algo debido al arduo día que les había tocado a los jóvenes jinetes de estar intentando de aprender árabe.
María junto con su amiga Sara, habían ido a ayudar al nisarin que los estaba encargado de cuidarlos en preparar la cena, mientas que Matilda junto con Robert habían ido al almacén de la casa a buscar las canastas de pescados para los dragones, ya que el resto de los jinetes de dragones, estaban ayudando a colocar los cubiertos y los platos para cenar en grupo.
Bueno, aprovechen de comer bien, mañana será un día muy difícil en los entrenamientos -mencionaba el nisarin levantándose de la mesa a punto de retirarse a su casa sintiendo que alguien lo agarraba desde su manga-
Por favor selim, ¿podrías quedarte a dormir aquí con nosotros?-decía la castaña algo triste al saber que Selim posiblemente siempre pase solo en casa toda su vida- tenemos un cuarto de sobra para que puedas dormir
Bueno... ¿cómo no tengo nada que hacer en mi casa? -mencionaba el nisarin algo incómodo rascándose la mejilla y observa que la jinete le estaba poniendo una carita tan tierna que era difícil de resistirse a esa miradita- creo que tendré que aceptar la invitación a quedarme aquí para pasar la noche…
¡Sí! -mencionaba la castaña feliz de saber que su amigo nisarin se quedaría en la casa de ellos por esta noche mientras se dirigía a su dragona para acariciarla-
Bueno, tengo que irme a dormir mañana empezara una misión que tarves no vuelva de ella, ¿así que si me disculpan? -mencionaba el nisarin hacia el grupo de jinetes al saber que irían a impedirle irse dirigiéndose a su nueva habitación de la casa, para poder dormir tranquilo-
Tras pláticas entre los jóvenes jinetes de dragones para pasar el rato antes de irse a dormir, María observaba de reojo como el castaño con su dragón retirándose del comedor para irse a la pequeña herrería que tenía la casa. Cuando todos se habían ido a sus habitaciones para dormir al saber que iniciarían su entrenamiento temprano en la mañana debido que Umar les enseñaría todo lo necesario para convertirse en nisarines, ya en su habitación la jinete y su dragona no podían dormir bien por estar algo preocupadas por esos dos que aún no habían salido de la herrería.
Al no habido poder concebir el sueño, María junto a su dragona habían ido a ver como se encontraba el castaño con su dragón al no poder dormir, al pasar cerca de la habitación del castaño y no escuchar a nadie durmiendo ahí caminaron por el pasillo a oscuras, siendo guiada por su dragona ya que los dragones podían ver mejor en la oscuridad por tener una visión 5 veces mejor que la vista humana.
Al llegar a la puerta de la herrería de la casa, vieron una puerta medio abierta por la curiosidad de observar por el espacio de la puerta, vieron a Aquilus golpear algo en el yunque de la pequeña forja junto con su dragon que estaba avivando el fuego con bolas de plasmas para encender las llamas de un color azulado. Mientras que el castaño enfriaba el objeto y colocándolo de nuevo en el fuego azul, vieron que Aquilus estaba muy feliz, ninguno de los demás habían visto a su amigo así de feliz y alegre, según Roberth o los demás jinetes, decían que el padre del castaño vivía, el observaba como su padre forjaba herramientas para los cultivos o armas para venderlas en el mercado de roma para ganar algo de dinero.
Ya que para Aquilus, eso era algo de un recuerdo muy hermoso e inolvidable para él junto a su amigo dragón mientras seguían forjando el extraño objeto candente azulado por las llamas azules de la forja. María junto a su hermana dragona se habían cargado mucho en la puerta para observar que es lo que estaba haciendo el castaño, haciendo que cayeran las dos al suelo desgraciadamente llamándole la atención de algo y ambas observaban a alguien parado enfrente de las dos estaba el Aquilus cruzado de brazos por la inesperada visita.
¿Qué haces despierta a estas hora de la noche? -preguntaba el castaño algo molesto hacia la rubia de su amiga que estaba aún en el suelo junto a la dragona-
"Se puede saber, ¿que hacen ustedes dos aquí?" -miraba el joven furia nocturna igual de molesto como su jinete al ver a la dragona azul-
Este... verán, no podíamos dormir y... -respondía la rubia algo dudosa en sus palabras por los nervios y ayudar a su hermana dragona a levantarse del suelo-
"Íbamos a buscar una jarra con agua, pero, ¿cómo vimos la puerta abierta? nos asomamos y los vimos ambos aquí" -decía la joven furia nocturna con una mirada nerviosa hacia el dragón negro-
Entiendo que no puedan dormir bien, pero…-decía el castaño algo fastidiado dejando escapar un suspiro pesado al ver a su amiga rubia algo incomoda junto a la dragona azulada ¿era necesario espiarnos?
Perdona aquilus, no era nuestra intención molestarlos -mencionaba la rubia agachando la mirada al suelo avergonzada-
"Sí, no era nuestra intención en espiarlos" -decía la dragona azul algo avergonzada como su hermana humana con la mirada agachada-"¿solo que nos habían preocupado cuando no entraron a su habitación?"
"Bien, pero, ¿que no vuelva a suceder eso otra vez?"-mencionaba el dragón negro algo molesto por la interrupción de sus dos compañeras de viajes- "¿entendieron las dos?"
Sí -respondía la rubia mientras su hermana dragona asentía mirando hacia el castaño y dragón negro-
"¿Qué es lo que están forjando?" -preguntaba la joven furia nocturna azulada algo curiosa de lo que estaba forjando el castaño-
"Es algo que no te importa" -respondía el joven furia nocturna negro algo molesto por la intromisión de la dragona azulada-
"¡¿Por qué tienes que ser tan frió como aquilus?!"-mencionaba la joven furia nocturna azulada algo molesta de cómo la había tratado el furia nocturna negro a ella-"¡¿porque cuando lo vimos, tú y aquilus estaban sonriendo muy alegremente?!"
"¿Así que nos espiaban las dos?" -miraba el joven furia nocturna negro muy molesto hacia la dragona azulada y luego a la rubia-
Espera aquiles, déjalas si ellas quieren observar, que observen -decía el castaño haciéndole un gesto de parar con su mano hacia su amigo dragón al ver que gritar o enojarse no servirían de nada, mientras colocaba el objeto candente azulado en el yunque y golpearlo con un martillo que estaba en un mesón- si no quieren quedarse a observar, será mejor que vayan a su habitación
¿Qué es aquilus? -preguntaba la rubia algo curiosa al ver como su amigo golpeaba el objeto candente azulado con el martillo-
Es algo que siempre he querido hacer -respondía el castaño concentrado en su trabajo martillando el objeto metálico algo alargado y dándole forma-
Podrías decirnos, ¿qué es? -miraba la rubia algo curiosa de saber que estaba forjando su amigo-
No -mencionaba el castaño contestándole seriamente haciendo que su compañera se fuera a sentar en una banquilla que había en la herrería junto a su dragona al lado cercana a una mesa para que se apoyara mientras observaba como su compañero golpeara el objeto metálico ardiendo y moldeando por cada martillazo en el yunque-
La joven jinete junto a su hermana dragona observaba como Aquilus junto a su dragón trabajaban juntos, uno encargado de golpear, enfriar y volver a colocarlo en el horno del fuego y el otro mantenía caliente el horno para que no se apagara las llamas de la pequeña herrería, hasta que ambas no aguantaron más y se habían quedado profundamente dormidas las dos en el mesón, sin percatarse de que el castaño se había volteado al ver a ambas si seguían despiertas, pero, estaban dormidas por el cansancio, dejando el metal en el yunque un rato para buscar dos mantas que había dejado apartado del fuego y tapar a la rubia junto a la dragona azulada y volver a forjar el objeto ardiente azulado toda la noche hasta el amanecer.
