Los personajes no son de mí propiedad.
Llamadas anónimas
Sumary: Marqué con dedos temblorosos el número ya tan conocido para mí, espere nervioso y tragando saliva mientras escuchaba el tono del teléfono llamando, tres tonos más tarde se escucho como descolgaban el teléfono. "¿Hola?" Te escucho y no puedo hablarte
Capítulo V
Eh sentido el calor de tus labios, sin haberlos rosado, eh notado un pinchazo en el alma creo que tu disparo me a dado
*
*
Sabádo 29 de abril, 16:00 hs:
Suspire pesadamente- nuevamente- en lo que iba de una hora. Me encontraba al lado de Jasper, y cada uno íbamos cargados de bolsas, cosas así pasaban cuando tu pequeña hermana diabólica te obliga a ir con ella al centro comercial y hacer que su novio y yo lleváramos las bolsas de lo que ella y Rosalie compraban. La verdad es que Emmet tenía mucha suerte de haber ido a ayudar a su prima a hacer no-se-que-cosa.
"Y Edward, ¿Cuándo piensas hablarle?... dentro de dos día puede que te estés dando la cabeza contra una pared" Dijo, Jasper a mí lado. Lo mire contrariado, sentía que él sabía mucho más de lo que me decía.
"Simplemente yo... yo no sé" Me hallaba completamente frustrado, pero sabía que Jasper tenía razón, si no me apuraba y le hablaba, pronto podía ser demasiado tarde.
Sábado 29 de abril, 19:45 Hs:
Baje del ascensor suspirando de alivio, al fin pisaba mí piso, estar todas esas horas con Alice en el centro comercial me habían dejado totalmente agotado, ni siquiera tenía los ánimos como para hablarle, bueno mejor dicho llamar a Bella. Estaba totalmente molido, solo quería llegar a mí cama y dormir. Y eso mismo hice, llegue a mí apartamento y me dirigí directamente hacía mí cama.
Durante el día había pensado en lo que me dijo Jasper y realmente había llegado a la conclusión que mañana hablaria con ella, que iría a su apartamento y le diría que el de las llamadas era el idiota que tenía en frente, osea yo. No importaba si me invadía el miedo, lo soportaria y me quedaría plantado frente a su puerta.
*
*
Isabella Swan:
Sábado 15 de abril, 23.30 hs:
Ring... Ring. Escuche desde la cocina el teléfono de linea sonar y corrí a atenderlo. "¿Hola?" pregunté una vez que levante el tubo, espere unos segundos, esperando finalmente que esta vez si recibiera una respuesta pero simplemente, nada "¿Hoolaa?" Canturree en tono medio chistoso. Sabía quien era, bueno, no a ciencia cierta, sabía que era la misma persona que me llamaba todas las santas noches y que nunca hablaba. Estuve dos segundos escuchando una respiración, hasta que finalmente la otra persona colgó.
Sabía que debería sentirme un poco asustada ante una situación así, pero por alguna extraña e ilógica razón, su llamada me reconforta y contra todo pronostico me hacía sentir protegida y hasta querida. Como sea, al fin de cuenta, durante mis veintidós años de vida siempre dije que no era una chica normal. Y aquí tenían una prueba de ello.
Me dirigí a la cocina y termine el café que estaba tomando antes de la "misteriosa" llamada, por alguna razón mí mente se empeñaba en pesar que era Edward, mi guapo vecino, pero más bien era lo que yo quería. Cosa que era muy improbable, ni siquiera nos hablabamos, ¡Si ni siquiera nos saludábamos!.
Cuando finalmente termine el dichoso café y me dirigí a mi pequeño cuarto oscuro para revelar las fotos que había sacado en los últimos tres días.
A medida que el revelado de la fotos avanzaba, podía ver que varias de las fotos tomadas eran de Edward, fotos en las que siempre se hallaba mirando o hacía un costado o distintos lados, pero nunca hacía la cámara.
Amaba sacarle fotos a mi vecino, era mí pequeña obsesión y aun sin conocer nada de él, más que su nombre y que tocaba el piano, me había enamorado locamente de ese hombre de pelo cobrizo y ojos verdes.
Seguí por algunas horas revelando las fotos, procurando de que quedaran bien y seleccionando las que más me gustaban para luego cuando secaran ponerlas en un álbum especial.
Domingo 16 de abril, 14:15 hs:
Bostecé fuertemente mientras intentaba despertarme por completo, hacia tan solo unos minutos que me había levantado, ya que la noche anterior me había quedado hasta altas horas de la madrugada revelando las fotos.
Al menos tenía la ventaja de no trabajar en ningún lado ya que yo me dedicaba a trabajar de fotógrafa. Tampoco es que necesitara trabajar de alguna otra cosa, tenía los suficientes ahorros como para sobrevivir por unos años sin tener que trabajar de otra cosa.
No terminaba de despertarme por completo cuando el timbre comenzó a sonar con insistencia, sonreí. Sabía perfectamente de quien se trataba.
"Hola, Alice" Saludé cuando abrí la puerta. Esa como toda respuesta tiro sus brazos alrededor de mi cuello, atrapándome en un efusivo abrazo.
"¡Bella!" Chilló en mi oído, creo que me quedare sorda luego de eso.
"¿Cómo has estado?" pregunté, una vez que estuvimos dentro de mi apartamento, ambas sentadas en el sillón y con una taza de café bien cargado para mí y una taza de té para ella -No quería arriesgarme a estar cerca cuando toma cafeína-, Me sonrió ampliamente.
"De lujo, super liada con los últimos detalles de la boda, pero simplemente genial" habló con esa efusividad tan característica de mí amiga "¿Tú, cómo has estado? ¿Qué me cuentas?" Me devolvió la pregunta, me encogí de hombros, mí vida no era muy emocionante.
"Bien, ocupada con la fotografía como siempre y disfrutando de ello" me consideraba afortunada en ese aspecto, no muchas personas podían trabajar de lo que realmente les gutastaba...
"Juro que si no fuera por que te quiero en las fotos, te contrataría como fotógrafa para mi boda con Jazz."Comentó, emocionada "Amo la facilidad con la que captas esos momentos especiales, que hacen tus fotos maravillosas. Eres capas de captar momentos realmente únicos. Bell's" El rubor atacó mis pobres mejillas sin piedad, no estaba acostumbrada a los halagos.
"Gracias, Alice" Murmure, realmente agradecida.
"Claro, sacando el hecho de que en mí boda vas a estar demasiado bien acompañada como para poder sacar fotos" La mire confundida, hasta lo que yo sabía yo iba a ir sola a la boda.
"¿De qué hablas, Alice?, si no voy a ir en compañía de nadie" Me sonrió misteriosa.
"Nop, no iras con nadie, pero igualmente alguien te hará compañía... ¡Y que compañía!" Exclamó, asentí. Estaba empezando a pensar que Alice estaba realmente loca.
Estuvimos hablando un par de horas hasta que finalmente ella tuvo que irse, cuando estuve totalmente sola, me duche y cambie con ropa cómoda, para volver a encerrarme en el cuarto oscuro y terminar las fotos que me habían quedado por revelar
Cuando las termine dediqué el resto de la tarde-noche a encuadrar algunas fotos y colgarlas por distintos lugares de mí apartamento.
Esa noche volví a recibir otra llamada anónima y mí mente siguió queriendo pensar y fantasear que quien llamaba era Edward. Realmente, no entendía como ese hombre sin siquiera conocerlo había entrado tan hondo en mi vida, ni con los pocos hombres que salí logre sentir la mitad de lo que sentía por él cada vez que lo veía o simplemente lo imaginaba del otro lado de la linea telefónica, tímido, sin el valor para confesarme su amor. ¡Dios!, empezamos con el desvarió otra vez. Sabía que jamás un hombre como él se fijaría en mí, pero a pesar de ello no podía evitar desear que fuera él, el de las llamadas.
Esa noche decidí irme a dormir temprano.
Martes 18 de abril, 13:45:
hoy me había levantado temprano e hice la misma rutina de todos los días, ordenar mí apartamento, desayunar, lavar algo de ropa y ahora finalmente estaba terminando un vaso de agua, cuando lo termine tomé mí cámara de fotos que se encontraba sobre mí cama y asegurándome de apagar las luces me encamine fuera de mí apartamento.
Una vez cerrada la puerta de esté me volteé dispuesta a caminar hasta el elevador, casi me quedo parada en medio del pasillo al ver al dueño de mis sueños y vecino, caminando por el corto trecho que lo separaba de su apartamento, camine en su dirección y al pasar por su lado lo mire brevemente, y él me devolvió la mirada, mis manos temblaron levemente y mí cuerpo se estremeció, él con su sola presencia descolocaba mí mundo, no quería imagina que pasaría si me hablara o algo.
Seguí mi camino al elevador y una vez en este clave mí mirada en él, gracias a dios no se dio la vuelta, cuando las puertas del ascensor se cerraron delante de mis ojos un pesado suspiro salio de mis labios.
Una vez fuera del edificio me encamine al parque que tenía justo delante de mis ojos, ese parque en el que había retratado tantos momentos increíbles, camine despacio y antes de empezar a sacar fotos me senté y me relaje durante un largo tiempo, abre estado alrededor de una media hora sentada en el césped, con mí espalda apoyada contra un árbol, me dediqué a mirar a mí alrededor, a cerrar mis ojos y sentir la naturaleza, mis sentidos se agudizaron haciendome sentir, escuchar todos lo sonidos, aromas que se hallaban a mí lado.
Finalmente decidí levantarme y comenzar a sacar fotografías, la primer foto que saque fue a una pareja de adolescentes que se hallaban a muy pocos metros de mí, ella estaba echada sobre el césped mientras que él arremetía contra ella haciendole cosquillas en su abdomen, de los labios de la chica, rubia por cierto, escapaba una dulce risa y él la acompañaba.
Otra de las fotos que saque y una de las que más me gusto, fue de dos pequeños niños, ella se encontraba llorando por que se había golpeado y el pequeño se había acercado, regalándole una paleta, la niña había sonreído en el acto. Se imaginaran que momento capte, en el que ella sonreía con lágrimas en lo ojos recibiendo la paleta y el pequeño niño tenía sus mejillas sonrojadas. Seguí capturando esos momentos que me llamaban, hasta que mí vista se dirigió al balcón de mí vecino, me di cuenta que observaba detenidamente el bosque, como buscando a alguien, antes que que me viera aproveche y le saque una foto, sus manos se encontraban apoyadas en la baranda del balcón y su cara mirando hacia un costado, desviela mirada antes de que me viera y sonreí como una idiota, segundos después volví a mirarlo y su mirada estaba clavada en mí dirección, sonreí ampliamente cuando se hizo rápidamente hacía atrás entrando a su casa. Continué con mis fotos hasta que unos pequeños bracitos se cerraron alrededor de mis piernas, casi haciendome caer.
-¡Tía Bella!- Exclamó la pequeña niña haciendome sonreír, quede a su altura cuando soltó mis piernas y la abrace con delicadeza.
-Pequeña, que alegría verte- Musite, sonriendo sinceramente, La pequeña Isabella, sí, se llamaba igual que yo, era hija de mí mejor amiga de toda la vida, Ángela Weber, la cual se encontraba detrás de su hija, sonriendonos ampliamente. Alce a la pequeña y bese sonoramente su mejilla, rió encantada. Me acerque a Ángela y la salude con una sonrisa y beso de mejilla.
-Hey, Bell's. ¿Sacando fotos?- Reí y asentí, La pequeña que tenía entre mis brazos chilló y empezó a dar pequeños botes en mis brazos, me recordaba tanto a Alice.
-¡Tía, tía, tía, tíaaaaaaaa! ¡¿Me sacas una foto?!- Hizo un adorable puchero, ¿Quién podía negarle algo a una niña tan tierna?- ¡Porfis, así se la regalo a mí profe, Eddie!- Oh, olvide decirlo, Edward era el profesor de piano de mí pequeña sobrina, estaba encantada con su profesor y no paraba de hablar de lo bueno y lindo que era, digo quien no pensaba esto último. Suponía que venía a una de sus clases.
-Claro que sí, Cariño. Te sacare una foto, así se la regalas- Le guiñe un ojo y ella volvió a chillar.
-Pero quiero que en la foto estés tú también, quiero que él conozca a la tía más hermosa del mundo- Intenté negarme poniendo mil excusas, pero la pequeña me gano cuando casi se larga a llorar. Como pude me las ingenie para sacarme una foto con ella, ya que Ángela no quería sacarla ella diciendo que siempre le salían corridas. Cuando me saque unas cinco fotos, por las dudas de que salieran mal. Ellas marcharon hacía lo de Edward y Ángela me dijo que la dejaba y venia.
-De acuerdo, Ang. Te espero en mí apartamento.- Por lo cual subí con ellas, pero procure que Edward no me viera quedandome en la entrada de mí departamento, casi adentro de este.
Hi, se que me tarde demasiado... pero realmente es que no tengo tiempo para nada y si actualizo un fic no puedo actualizar el otro, no por que no quiera, si no por que no tengo tiempo para escribir, realmente no tengo tiempo para absolutamente nada y el poco tiempo que tengo, no me alcanza para escribir, y lamento decirles que el proximo mes aun menos tiempo voy a tener, tengo las pruebas, evaluaciones integradora y si no quiero desaprobar y llevarme las materias me tiene que ir bien en esas cuatro materias, aunque se que una ya esta perdida :s...
En fin... con respecto a los comentarios... Así que varias vieron Rebelde Way... Wiii, yo lo amaba y la canción de la cual esta basado este fic era una de mis favoritas... y para las que me dicen que Edward es un cobarde, totalmente, pero entiendan que la canción y el video del tema habla de eso, obvio que no es todo igual al video, ya que cambio varios aspectos, pero bueno... y que tengo pensado que no termine igual que el video... para las que no conocen el tema ni el video les dejo el nombre para que lo vean o lean la letra... Se llama : Inmortal- Erreway o Rebelde way.
En fin, mil gracias por sus Reviews y la paciencia, espero les guste el cap... y nos leemos en cuanto pueda xD... Besiitoss
¿Reviews?
