Hello~ Sorry por la tardanza, minna! Demasiado ocupada esta semana… Bueno, respuesta a la anónima (no tan anónima a estas alturas eh? XDDDDDD)!
-Blue: tus reviews siempre me ponen colorada UvU. Sí, Izaya es el príncipe heredero. Dado que sus padres están muertos, él cedió el trono a Shiki (su tío en esta historia) hasta considerarse lo suficientemente preparado para aceptar su lugar. Aquí explico lo de humano -vampiro, pero no de qué se conocen la parejita. De hecho, Shizuo no conoció a Izaya…*pistapista* En este capítulo hay un momento en el que CASI se desvela, pero no lo dejo demasiado claro para vosotros todavía~ Shizuo…digamos que hay una buena razón para el odio de Izaya, y que Celty y Shinra la conocen.
Capítulo 6
"No más"
Por unos momentos, nadie dice nada. Yo sigo ignorando a los demás, mirando los mensajes y llamadas perdidas que había recibido durante estos tres días, y respondiendo con un mensaje a los que eran más importantes. A pesar de lo aburrido que me resulta encargarme del papeleo, al menos con el móvil se hace más ameno. Y sé que, de una forma u otra, voy a tener que encargarme de todos los que han intentado contactarme, así que me viene bien tener un rato ahora.
Me pregunto cuándo va a decir algo alguno de los presentes. Porque, desde luego no voy a ser yo quien le explique al imbécil lo que ha hecho. Si abro la boca probablemente empezaré a gritarle sin control, así que me limito a apretar los dientes, contando en mi cabeza para intentar relajarme. No parece funcionar completamente, pero algo es algo.
Me pregunto cómo estarán Mairu y Kururi. He acabado ya mi trabajo de revisar y contestar los mensajes necesarios, pero no hay ninguno de ellas. Probablemente no sabrán que he recuperado mi móvil. Me convendría saber su localización. Vínculo o no, prefiero a mis hermanas mil veces más que a cierto cazador.
Ojalá te mueras, de una manera lenta y dolorosa, Shizu-chan.
No me conviene seguir esa línea de pensamiento, ni tampoco recordar cuando le tengo a menos de dos metros frente a mí. Por suerte, deciden hacer la decisión por mí.
"¿…Un vínculo?" Murmura el rubio, con una expresión en blanco. No puedo desvelar que está sintiendo ahora mismo, ni revelar qué esconde esa expresión.
"E-Em, sí, Shizuo. Verás, esto…es una especie de pacto que se forma entre dos vampiros o uno y un humano, cazador en tu caso, al tomar cada uno la sangre del otro al mismo tiempo. Voy a suponer que cuando mordiste a Izaya él todavía no había bebido toda la sangre que había tomado de ti, por lo que fue válido…y, bueno…espero que no te incomodase demasiado que se alimentara de ti, p-porque con el pacto lo va a volver a hacer." Shinra se esconde tras su amada Celty, quien suspira al ver la cobardía de su esposo. Aunque, la verdad, en este caso, mi querido amigo Shinra, más que cobarde te debo llamar prudente.
"¡¿Y QUÉ TE HACE PENSAR QUE VOY A ALIMENTAR A SEMEJANTE SANGUIJUELA?! ¡No tengo nada que ver con esa asquerosa criatura!" Je. Menudo hipócrita, Shizu-chan. Y eso que fuiste tú ayer quién se acercó a mí. No te creas que mis sentimientos hacia ti son diferentes. Te mataría con mis propias manos. Pero ahora no puedo, por tu estupidez y este maldito vínculo. La vida se cree que tiene gracia, pero yo no me estoy riendo.
"Shizuo. Compara vuestras mordidas por un segundo. Es importante." Celty, Celty. La voz de la razón para todos nosotros. Al menos Shizuo se calma y para de gritar. Lo cual, en primer lugar, no entiendo por qué lo ha hecho.
Mi cuerpo me está intentando convencer para darme de cabezazos contra la pared repetidas veces. Pero, obviamente, no voy a perder mi compostura. Al parecer, todos esos años de clases de etiqueta resultan útiles para algo. ¿Quién lo hubiera imaginado?
No estoy interesado en saber nada sobre cómo se encuentra, ya está bastante claro. Para él soy un insecto, un ser asqueroso. Por eso, ni siquiera miro en su dirección cuando sé que está observando atentamente mi cuello, antes de bajar su mirada hasta su muñeca. Suelto una risa seca y vacía para mí mismo. No hace falta mirar para saber cuál mordida fue más fuerte. Y sé las consecuencias de tal resultado.
"…La mía en su cuello es más profunda."
"Exacto. ¿Estudiaste alguna vez a fondo este tema, Shizuo? ¿Tienes alguna idea de lo que puede significar?" Shinra vuelve a tomar su lugar como diccionario. Puede parecer que me estoy burlando de él, o incluso de Celty, pero ellos dos son mis únicos amigos. Les debo mucho.
"No. Si supiera algo de esto, jamás habría formado un vínculo con esa maldita pulga." Sigo aquí Shizu-chan. No hables mal de mí en mi presencia. Y si lo vas a hacer, dímelo a la cara.
"Bueno…en los vínculos vampíricos, se nombra a uno de los dos el dominante. Se elige quién es tal persona de los dos por la intensidad y fuerza con la que se ha infligido la mordida de cada uno en el otro. Quién muerda más fuerte a su compañero, adopta el rol de dominante. Debido a esta condición del pacto, en los vínculos que se forman entre un vampiro y un humano, es el vampiro quien muerde más intensamente, pues posee más fuerza que un humano. Pero en tu caso…em, bueno, tu fuerza no es común, y sobrepasa a la de un vampiro. Y dado que Izaya es un vampiro…" Shinra no puede ni completar la frase, mirándome a mí con lástima.
No la necesito, Shinra. Pero es bueno saber que al menos te importa.
"…Dado que Izaya es un vampiro, y tú un humano, debería haber sido Izaya quien quedase de dominante, pero tú has mordido más fuerte al usar tu fuerza, por lo que ahora mismo, Izaya es el…sumiso. Eso quiere decir, que tendrás que alimentarle con tu sangre siempre que lo necesite." De nuevo interviene la esposa del doctor. Se ha acostumbrado bien a usar de nuevo su boca para hablar, en lugar de su móvil.
"Me estás diciendo que la pulga está a mi cargo."
"Sí."
"Que debo darle mi sangre cuando la quiera, y supongo que ahora sólo querrá la mía, si es que he podido leer bien entre líneas."
"Eso es correcto."
"¿…Y de verdad esperas que le ayude sabiendo todo esto? Le dejaré morirse de sed, entonces." El rubio se ríe, creyendo firmemente en su hipótesis. Oh, pobre Shizu-chan. Te has equivocado en un punto bastante importante de todas tus suposiciones.
"No puedes hacer eso. ¿Por qué te crees que se llama vínculo? Une a dos personas, en más de una manera. Si muere él, morirás tú, y viceversa. Es la razón de que estos vínculos sean tan escasos hoy en día. Entre vampiros, por el gran sentimiento de confianza que implica entre la pareja; y entre vampiros y humanos porque no muchos humanos quieren ser convertidos. Si no se convierten en vampiros, eventualmente mueren, y a los vampiros no suele hacerles mucha gracia acabar con su preciada inmortalidad."
Shizuo se queda callado, abriendo y cerrando su boca una y otra vez, como si estuviera a punto de decir algo pero hubiese olvidado cómo hablar. Pasado un rato, se vuelve hacia mí, con sus ojos ardiendo de rabia. Rápidamente me levanto del sofá, retrocediendo cautelosamente.
"¡Todo esto es por tu culpa, Izaya!" Lanza un puñetazo en mi dirección, que esquivo por los pelos. Shinra se mueve en su sitio, inquieto, sabiendo que no puede ayudarme pero intentando pensar en algo para detener al cazador frente a mí. Celty también entra en pánico, sin poder hacer nada que no me perjudique a mí también.
"Te equivocas, Shizu-chan. Si no hubieras perseguido a mis hermanas, no nos habríamos encontrado. Si no nos hubiéramos encontrado, no me habrías traído a tu casa. Y si no me hubieras traído a tu casa, no tendría por qué haber sentido sed, ¡ni beber tu asquerosa sangre!" Subo el tono de voz inconscientemente al final de la frase, ya que está empezando a enfadarme.
"¿Asquerosa sangre, eh? ¡No parecías quejarte de cómo sabía, bastardo!" Me agarra del cuello, levantándome unos centímetros del suelo y empotrándome contra la pared. Automáticamente subo mis manos allí, intentando deshacer el doloroso agarre que ejerce sobre mí. Puedo respirar, pero me está haciendo mucho daño.
"¡Tu sangre no es el problema! ¡TE ODIO! ¡TE ODIO, TE ODIO, TE ODIO! ¡ME REPUGNAS, MERECES MORIR!" Su agarre se afloja y me deja caer sobre mis pies, sorprendido ante mi cambio de tono de voz. Tanto su rostro como el de los otros dos ocupantes extra de la habitación reflejan asombro y desconcierto ante mi actitud, pero los de Shinra y Celty reflejan comprensión. En estos momentos me da igual no estar ocultando lo que siento. Quiero gritar, una y otra vez.
Y quiero gritar a este imbécil.
"¡¿Y sabes qué?! ¡Te mataría yo mismo, repetidas veces! Pero ahora no puedo hacer ni eso…NO PUEDO NI SIQUIERA MATARTE CON MIS PROPIAS MANOS, MALDITO A-"
Me interrumpe el sonido de mi móvil al recibir una llamada. Lo lanzaría contra la pared, si no fuera porque ésa era la canción que había seleccionado para mis hermanas. En un segundo vuelvo a estar en el sofá, donde se había caído desde mi bolsillo, y lo pongo contra mi oído, contestando la llamada. Tomo aire un par de veces para volver a mi tono normal, antes de hablar.
"¿Mairu…?" Digo, tentativamente, ignorando ya el resto de la gente en la sala.
"¡Iza-nii!" Aparto levemente el móvil de mi oído, para no quedarme sordo en el proceso, antes de volver a ponerlo en su posición original.
"Sí, soy yo."
"¡Iza-nii, Kuru-nee ha empezado a comportarse raro! ¡Dice que le duele mucho todo! N-No sé qué hacer…" Siento las vibraciones en el volumen de su voz que me hacen saber que está llorando. Suspiro mientras intento mantenerme calmarme, una vez más. Puedo sentir que mi estrés se encuentra por las nubes en este momento, pero ellas dos no tienen la culpa de nada. Nunca la han tenido.
"¿Celty os contó dónde estoy, verdad?" Por favor di que sí, por favor di que sí…
"S-Sí…Estamos de camino…Nos queda un kilómetro, tal vez algo menos…" Menos mal…
"Llévala en brazos y ven corriendo. Es su hora. ¿Me oyes? Cuanto menos tardes, más rápido acabará su dolor." Oigo un sonido de afirmación, antes de que Mairu cuelgue la llamada. Me paso una mano por la cara, intentando no perder los nervios ahora mismo. Kururi me necesita. No voy a dejar que otras circunstancias afecten la forma en que cuido de ellas.
Siento tres pares de ojos sobre mí, pero los ignoro a todos. Sólo reacciono cuando Celty se sienta a mi lado, empujando mi pecho hasta que me encuentro apoyando mi cabeza en su regazo. Estoy cansado de todo esto. Demasiado para mí en un día. Vuelvo a sentir la familiar sensación de su mano en mi pelo, acariciando lentamente, con el objetivo de relajarme. Decido olvidar a los otros dos hombres en la habitación, y me comporto como cuando éramos pequeños, simplemente dejándome llevar por esas manos suaves y delicadas, incluso al estar cubiertas por su sombra.
"Gracias, Celty…" Susurro, lo suficientemente bajo como para saber que sólo ella me ha oído, y cierro mis ojos.
"Celty, sabes que quien estás acariciando es-"
"Cállate, Shizuo. Es suficiente por un día, ¿no te parece?" Por la alteración en el aire que siento cerca de mi cara, puedo suponer con mis sentidos que ha movido una mano en mi dirección. Intimidado por la Dullahan, Shizuo se queda callado, al igual que Shinra. Él está acostumbrado a esto. Celty es la única persona que puede calmarme cuando estoy así.
Pasados escasos minutos, abro los ojos de nuevo, mucho más calmado.
"Están aquí."
Tan pronto como acabo esa frase, se oye el sonido de una puerta abriéndose de golpe, y unos pasos apresurados en mi dirección. Me levanto del sofá justo a tiempo para acoger en mis brazos a mis queridas hermanas, abrazándolas con fuerza. Puedo sentir a Mairu humedeciendo ligeramente mi hombro con los restos de sus lágrimas. Me retiro tras unos segundos, cogiendo en brazos a Kururi y sentándome de nuevo para que esté más cómoda. Mientras, Mairu se da cuenta del rubio que se encuentra en la habitación.
"No puedes, Mairu." Mientras hablo acaricio la mejilla de Kururi, susurrando en su oído que abra su boca. Asiente con la cabeza débilmente, y le doy algo de tiempo para que lo haga, entiendo perfectamente el dolor que está sufriendo. La transformación de humano en vampiro siempre es dolorosa, principalmente por los colmillos, que desgarran las encías de repente, sin ningún tipo de advertencia.
"¿Por qué?" Parece controlarse un poco al ver que Shinra y Celty también están aquí, lo que la hace bajar su guardia frente al rubio un poco. Curiosamente, dicho rubio está con una expresión sorprendida.
"¿Entonces eres humana? Pero…yo te vi correr…"
"Por supuesto que es humana, estúpido." Decido intervenir, cansado ya de oír cómo él no sabe nada de nada, y sin embargo no hace más que darme problemas, uno tras otro. "¿No te han enseñado nada de la jerarquía vampírica? ¿Quién está arriba del todo?"
"Incluso yo sé eso, pulga. Son los purasangre, los que nacen siendo vampiros." No te miro a la cara, he conseguido que Kururi abra su boca, y no me sorprendo al ver ya pequeños colmillos comenzar a aparecer lentamente. No les queda mucho para terminar de desarrollarse, sólo unos minutos.
"Esa definición es incorrecta, Shizu-chan. Los purasangres no nacemos siendo vampiros. Nacemos de vampiros, para ser vampiros, una vez que hemos madurado lo suficiente. Piensa un poco con ese cerebro casi inexistente tuyo. Si los purasangre naciéramos siendo vampiros completos, dado que nuestra edad no avanza, seríamos bebés para siempre. Por eso, nuestro cuerpo y habilidades maduran hasta un determinado punto, siendo humanos que toman una pequeña dosis de sangre a la semana, para acostumbrar al paladar y saber qué tipo de sangre es mejor para cada uno. Y una vez llega al punto necesario, pasa esto."
Muevo la cabeza en la dirección de mi hermana, que suelta lágrimas de dolor, mordiéndose el labio para no gritar. Eso significa que sus colmillos han acabado de desarrollarse. Puedo sentir que Shizuo ha pillado la implicación de mis palabras. No soy un plebeyo, como él creyó en un principio. Estoy en la cima de mi mundo. Acaricio la espalda de Kururi, intentando calmarla un poco antes de proceder, y en un gesto que me resulta familiar, subo mi muñeca a sus labios temblorosos.
"No puedes de beber de mi cuello por culpa de cierto imbécil aquí presente, y porque no es aconsejable la primera vez. Así que, adelante." No duda más de un segundo, pues desde pequeños nos han educado para saber lo que tenemos que hacer una vez fuese nuestra hora de convertirnos: conseguir la sangre de otro vampiro como primera 'comida'. Cuanto más pura, más rápido se iría el dolor.
Desafortunadamente para mí, yo sí que siento el dolor al sentir sus colmillos clavarse en mi piel, pero no hago nada que lo demostrase. Si lo hago, luego se sentiría culpable, y eso no puedo consentirlo. Así que aprieto los dientes para no soltar ni un solo sonido mientras clava sus dientes aún más profundo, lamiendo la sangre según salía de la herida directamente a su boca.
Dada la pureza de mi sangre, pues los Orihara jamás se han mezclado con humanos, tarda relativamente poco tiempo en saciar su sed. Lame la herida una última vez, quitando los restos de sangre, antes de separarse y estirarse como si fuera un gato, luciendo mucho mejor que antes.
"Iza-nii...(Iza-nii, gracias por todo.)" Sus ojos ahora lucen carmesí, un tono más claro que los míos, y con sólo mirarla puedo saber que ya no siente dolor. Simplemente sonrío y acaricio su pelo una vez.
"No hay de qué Mairu. ¿Qué tal te encuentras? Deberíais volver. Te vendrá bien descansar para acostumbrarte a tu conversión." Parece percibir de repente a todos los demás presentes, y sus ojos escanean la habitación, parándose unos segundos en cada uno, hasta llegar a Shizuo, quien sigue sin camiseta. Ugh. ¿Acaso no tiene modales?
"Iza-nii…¿pacto…?" Dejo de sonreír con tanto entusiasmo, pero aún así no borro la sonrisa de mi cara.
"Así es. Accidentalmente, pero es cierto." Mantengo la sonrisa forzada, mientras ella sigue mirándose a los ojos con Shizuo.
"Shizuo-san…lo siento, Iza-nii." Vuelve a mirarme a mí, con ojos llenos de tristeza. No, no. No puedo permitirlo.
"No tienes nada que ver con ello, de acuerdo. Ni tú ni Mairu tenéis la culpa. Así que no estés triste, ¿vale? Volved a la mansión usando el atajo del bosque, así podrás probar las nuevas piruetas que puedes hacer por el camino." Sigo sonriendo falsamente, sin querer preocupar a ninguna de las dos.
Con un último abrazo, la puerta se cierra tras ellas.
No acabo mis exámenes hasta el miércoles u.u Es horrible DX
Bueno, aquí he explicado las dudas que teníais algunos de que cómo podía ser un humano (Izaya) el príncipe de los vampiros. Por si no ha quedado claro en el texto, los purasangre nacen de una pareja de dos vampiros, y su familia siempre ha estado formada por vampiros, nunca por humanos o humanos convertidos en vampiros. Al alcanzar la madurez de su cuerpo y sus habilidades, se produce la conversión natural de "humano" a vampiro. La fecha varía según la persona, por eso Mairu no lo ha hecho al mismo tiempo que Kururi. Cuánto más tarde se madura, más se han desarrollado las habilidades de dicho vampiro. Por eso, mientras que Kururi lo ha hecho a los 12, Izaya lo hizo a los 21 (Forever 21~ XD). Ya que él en la serie dice que él siempre tendrá 21, he decidido usarlo.
Review, qué sabéis que eso me anima mucho~ 3
