Disclaimer: Los personajes no me pertenecen (por desgracia), todos ellos, los lugares, los nombres, etc, son únicos y genuinos de la inigualable J.K.Rowling.
Bueno pues después de muuuuuuuuucho tiempo por fin he subido el nuevo capítulo del fic!!!
Se que he tardado mucho pero he tenido ciertos desajustes con los dos últimos capítulos (éste y el epílogo), se me borraron y los tuve que rehacer, y como no me quedaban como quería me enfade y... bueno una patata!!!
Pero aquí está, y creo que al final no me ha salido tan mal.
Bueno, pues si aún estáis por ahí (que se que sí porque me han llegado muchos reviews pidiéndome la actualización pronto) espero que lo leáis y que me digáis que os ha parecido... espero que os haya merecido la pena la espera!!!
Este es el último capítulo, el siguiente ya es el epílogo donde os enteraréis de muchas cositas.
Vale, ya se que me estoy extendiendo mucho jejejejejej os dejo con el capítulo.
Besotes!!!!
-"No juegues conmigo¿vale?"-le pidió Hermione dándose la vuelta y mirándole temerosa a los ojos. Se quedó estática aguantando la respiración, sorprendida. La estaba mirando embelesado...
-"Esta vez no..., ya no. El sábado te lo demostraré"
'Eso espero'.
CAPITULO 5
Esas palabras llenaron de dudas a Hermione, que las repetía mentalmente una y otra vez. Deseaba creerle¡necesitaba creerle!, pero el recuerdo de todas las veces que había jugado con ella actuaba como un frío muro entre su corazón y su conciencia y sabía quien llevaba las de perder porque, a fin de cuentas... ¿Quién le podía asegurar que no era otro estúpido truco para que volviera a casa?.
La castaña prefirió admitir que el único motivo que tenía Sirius para salir con ella era que quería volver a tener pleno control sobre ella, y se convenció aún más al comprobar su extraño comportamiento durante toda la semana siguiente.
En todo ese tiempo casi no tuvo oportunidad de verlo, salvo a la entrada y salida y en alguna que otra ocasión puntual en la que prácticamente no tenían tiempo para hablar. Se sentía completamente desconcertada ante la actitud que estaba teniendo Sirius con ella. En las escasas ocasiones en las que se cruzaban por los pasillos apenas se hablaban, pero siempre tenía un gesto cómplice con ella: le sonreía, le abría las puertas, le guiñaba el ojo...
El resto de compañeros, sin saber muy bien como interpretarlo, les miraban intentando no cruzarse en su camino, porque la felicidad aparente de su jefe les asustaba más que cualquier otra cosa.
Harry sonrió al enterarse, aun no llegaba a creerse del todo los rumores que circulaban por el departamento, pero en cuanto tuviera un hueco intentaría confirmarlo con Hermione. Si era verdad lo que andaban diciendo, él sería el primero en felicitar a su padrino. ¡Ya era hora de que hiciera lo correcto! Ahora sólo quedaba esperar el "y fueron felices para siempre...".
La chica, nerviosa, se paseó por su pequeña habitación mientras miraba el reloj por décima vez. Aun le quedaban unas horas para que Sirius fuera a buscarla y no sabía si sería capaz de soportar la espera.
Nerviosa, caminó de un lado para otro colocando cosas que no estaban fuera de su sitio mientras intentaba sacarse de la cabeza unos enormes ojos grises. Si seguía dándole vueltas preguntándose por los motivos que tenía Sirius para querer salir con ella iba a volverse completamente loca.
Resignada se sentó desechando la pregunta que le rondaba insistentemente en su cabeza… '¿Será todo un tonto truco?'. De pronto el sonido del teléfono hizo lo que su voluntad no consiguió: distraer su atención.
-"¿Diga?"-preguntó la castaña que había pegado un brinco al oír la llamada. ¿Sería Sirius para anular la cita?, pensó angustiada.
-"¡Si te hace algo me lo cargo!"
-"¿Ron?"-Hermione separó bruscamente el auricular de su oreja dolorida por el grito de su amigo-"¿Qué demonios…?"
-"¡Me da igual que sea el padrino de Harry, tu tutor o incluso mi jefe en el cuartel de aurores…!"-siguió gritando furioso el pelirrojo al otro lado de la línea-"Es un mujeriego y no pienso dejar que se aproveche de mi hermana"
-"¡Ron!"-exclamó la chica haciendo esfuerzos vanos por cortar el monólogo de hermano mayor de su mejor amigo-"Sirius sólo me va a llevar a cenar, él no siente por mi lo que tu crees…"
-"Y tu estás más ciega que…"-la cortó el pelirrojo que de pronto se calló bruscamente para empezar a maldecir de inmediato-"¡Maldita sea¡Suelta el Felétono, Luna!"
-"Hermione lo siento"-la castaña entre risas, se separó el auricular de la oreja al oír el grito de su amiga Luna que le había arrebatado el teléfono a su novio-"El idiota de Ron ha pensado que como Sirius se ha pasado al lado oscuro, debía hacer él de sufrido y recto hermano protector"-añadió la rubia tirándole besitos al pelirrojo para intentar aplacar la mirada asesina que le estaba dedicando en ese momento.
-"Sí"-contestó la castaña amortiguando la risa con su mano-"Creo que me estoy empezando a dar cuenta".
-"¿Estás nerviosa?"-preguntó haciendo que se le cortara la risa de golpe.
-"No… sí… yo…."-contestó titubeando Hermione. Merlín¡por supuesto que estaba nerviosa!-"Estoy como un flan"-suspiró finalmente-"No sé que es lo que pretende con esta cita, pero…".
-"Pero nada, Hermione"-le corto Luna suavemente-"Has esperado mucho tiempo para que pasara algo así, dale un voto de confianza y…"-Luna se calló emitiendo unos breves ruiditos mientras esbozaba una traviesa sonrisa.
-"¿Y?"-preguntó Hermione temiendo oír la respuesta.
-"Y ponte el vestido tan sexy que te compraste hace dos meses sólo para enfadarlo y coquetea con él hasta que sufra un colapso nervioso…".
-"¡No pienso hacer…!"-protestó la chica ruborizándose hasta las pestañas, Luna no lo entendía, si tonteaba con él de aquella manera Sirius sería capaz de encerrarla de por vida.
-"Oh, vamos Hermione¡Eso es lo que todos estamos esperando!"-le contestó Luna dando saltitos con el teléfono enganchado entre las manos a punto de resbalar al suelo-"Si hasta hemos hecho apuestas, Fred y George…"
-"¡No!"-gimió la castaña sentándose bruscamente en la cama mientras con la mano libre se tapaba la cara-"No me puedo creer que seáis tan…"
-"Bueno, no es para tanto"-contestó Luna intentando sonar responsable-"Ron, por ejemplo se ha negado rotundamente a… Ron… ¿Ron?... ¡Ron!"-Hermione oyó como Luna maldecía por lo bajo-"Hermione, lo siento"-dijo la chica nerviosa-"Creo que a Ron le acaba de dar una apoplejía… ¡está echando espuma por la boca!... diviértete, usa protección y oblígale a que se case contigo… ¡Chao!"
Hermione se quedó mirando el teléfono con la boca abierta y sin parar de pestañear. ¿Había oído lo que creía que había oído? Rogando que las últimas palabras de su amiga hubieran sido producto de su influenciable imaginación colgó el teléfono y levantó lentamente la cabeza para comprobar la hora en el pequeño reloj de pared que había en la habitación. Dando un grito ahogado de sorpresa, se levantó rápidamente y se fue directa a la ducha, Sirius no tardaría en llegar y ella aun no estaba lista.
Tras una ducha rápida, se maquilló ligeramente y se puso el vestido que le había obligado a comprar Ginny. Se sentía extraña… aun no se había hecho a la idea de que ella iba a ser la próxima cita de Sirius…
De pronto la realidad la golpeó como una bludger en las costillas… ¿Y si después del empeño que había puesto por que Sirius la viera como una mujer, la trataba como a las demás¿Y si para él, salir con ella no significaba más que salir con una de sus rubias? Agitó la cabeza para deshacerse de ideas estúpidas. Sirius nunca jugaría con ella de esa manera tan horrible. Al menos… eso esperaba.
Nerviosa, miró el reloj por décima vez. Aún le quedaban veinte minutos antes de que llegara y no sabía que iba a hacer con su pelo. Con cuidado intentó desenredarlo lo mejor posible, pero los rizos rebeldes se empeñaban en alborotarse una y otra vez…
Pensando, probó varios peinados en el espejo, todos con el mismo resultado: un desastre. Cuando, desesperada, estaba a punto de cortarse el pelo a la altura de la raíz, sonó el timbre sobresaltándola y haciendo que el corazón le bombeara más deprisa de lo normal.
Temblando, se miró por última vez, repasando el impecable y ligero vestido que resaltaba sus curvas más de lo cardíacamente recomendable y se dejó el pelo suelto resignándose y deseando tener un pelo más normal. Nerviosa caminó hacia la puerta mirando de reojo el reloj de la pared… No podía ser él… aun faltaban diez minutos, dudaba de que estuviera tan nervioso como ella como para ir antes de lo normal.
La persona que estaba detrás de la puerta, impaciente, volvió a tocar el timbre mientras Hermione, caminaba vacilante deseando, por momentos, salir corriendo. Inspiró hondo intentando controlar los latidos de su corazón… sólo era Sirius… ¡Oh, Merlin¡Sirius!.
Aún descalza, asió el pomo de la puerta y cuando abrió… se le cortó la respiración.
-"Hola"-susurró Sirius con la voz un poco ronca mientras la recorría de arriba a abajo con sus ojos grises-"Llego un poco pronto".
-"No… no pasa nada"-contestó la castaña soltando una sonrisilla nerviosa mientras se hacía a un lado para dejarlo pasar. De pronto se sintió completamente estúpida al darse cuenta de que aún iba descalza.
-"Estás increíble"-dijo Sirius sin poder quitarle los ojos de encima-"Estaba deseando verte…"
-"Yo también"-contestó Hermione mirándolo tímidamente, de pronto se sentía como una niña pequeña a su lado, incapaz de construir una frase madura.
-"Toma"-dijo el hombre acercándose a milímetros de ella-"Como esto es una cita como Dios manda, te he traído flores…"-dijo a la vez que le daba un enorme ramo de rosas-"bombones…"-añadió inclinándose hacia delante para dejar una pequeña cajita encima de la mesa que había detrás de la chica. Hermione le miró a los labios mientras notaba como todo giraba a su alrededor-"… y un beso"-y sin decir más Sirius la rodeó con sus brazos y juntó sus labios haciéndola derretirse por momentos.
-"Vaya"-atinó a responder la chica casi sin aliento separándose levemente de él.
-"Me gusta esa respuesta"-Sonrió el hombre acariciándole suavemente la espalda con sus dedos.
-"Creo…"-susurró la chica cerrando los ojos mientras tragaba saliva dejándose llevar por la caricia-"Que… deberíamos irnos… ya¿no?".
Con mucho trabajo, Sirius se fue separando de ella, no quería soltarla y sentir de nuevo el vacío que lo había acompañado durante el tiempo que habían estado separados. Abrazarla era como volver a casa, pensó sonriendo mientras la observaba ponerse los zapatos más sexys que había visto en su vida, y pensaba hacerlo durante el resto de su vida… si Hermione le aceptaba.
El restaurante al que la llevó Sirius no se parecía a ninguno en el que ella hubiera estado jamás. Nada más entrar enrojeció por completo, si aun tenía dudas de que Sirius la hubiera invitado a salir como una mujer y no como su responsabilidad, se le borraron de golpe.
Era un local bastante amplio, pero íntimo, que derrochaba lujo por todos lados, con una pequeña orquesta y lleno de parejas muy acarameladas. Sin duda, pensó Hermione mirándole de reojo con una sonrisa, se estaba esforzando al máximo para impresionarla, parecía querer de verdad estar con ella. Pero a pesar de que su corazón le decía que Sirius era completamente sincero, su mente escéptica aun se negaba a aceptar del todo el cambio de su tutor.
-"Vaya"-exclamó Hermione mientras el maitre les conducía a su mesa.
-"Parece que hoy no vas a cambiar de palabra"-comentó burlón provocándole una pequeña risa, que se le cortó bruscamente al sentir el brazo de Sirius rodeándole la cintura y pegándola completamente a él-"Estás sensacional esta noche y esos hombres no te quitan los ojos de encima"-aclaró al ver la cara de sorpresa de la castaña-"Quiero que les quede bien claro, que eres sólo para mi".
El corazón de la chica se aceleró aún más. Tras dedicarle una impresionante sonrisa que hizo que a Sirius le temblaran las rodillas se apretó más a él.
-"Tampoco te quitan las mujeres la vista de encima"-Susurró la chica fingiendo inocencia. Sirius sonrió de medio lado y agachó la cabeza acercándose a su cuello.
-"No me había dado cuenta de que en este restaurante había más mujeres aparte de ti"-exclamó dándole un pequeño beso en la base de su cuello.
Hermione suspiró, pero no aliviada como debería al oír las palabras del hombre… no, porque ella sí que veía a las mujeres, todas despampanantes, con vestidos caros y sofisticadas, que ponían muecas de incomprensión al ver como la besaba… y que se lo comían con los ojos. Y no era para menos, Sirius se había puesto un elegante traje que le marcaba cada músculo de su cuerpo, y con el pelo recién cortado y esos ojos grises tan especiales, Hermione no dudaba que alguna dejara plantado a su pareja y se echara a sus pies… Sólo era cuestión de tiempo que él aceptara alguna proposición.
Pero eso no pasó. Para sorpresa de Hermione, esa noche sólo tenía ojos para ella.
La cena fue tranquila, íntima y perfecta. La chica no recordaba jamás haber hablado de tantos temas con Sirius, desde política hasta cine y música descubriendo entusiasmada que tenían demasiadas cosas en común. Se complementaban perfectamente.
Aún no podía creer que estuviera allí con ella… cenando, como si fuera una mujer especial, una de sus rubias… Abrió los ojos sorprendida, ese pensamiento la hizo darse cuenta de la verdad. La trataba como una de sus novias, lo que quería decir que lo único que quería de ella probablemente fuera pasar una noche agradable… y ella quería mucho más… lo quería todo. La voz de Luna resonó en su cabeza al acordarse de su consejo… que disfrutara la noche… ¿pero sería ella capaz de comportarse así¿Disfrutar de una noche y dejar que todo volviera a ser como antes?.
No, sabía que no. Si Sirius no pretendía ir en serio con ella sabía que acabaría marchándose para siempre.
-"¿Estás bien?"-preguntó Sirius mirándola fijamente. Estaba empezando a ponerse nervioso al ver la expresión angustiada de la castaña, no sabía lo que le estaba pasando por esa cabecita suya, pero no le gustaba en absoluto.
-"¿Eh?"-Hermione sorprendida alejó sus pensamientos-"Sí, sí claro"-añadió sonriendo mientras lo miraba a los ojos. Que Merlin la ayudara porque lo quería demasiado.
-"¿Quieres bailar?"-preguntó el hombre con gesto suplicante, necesitaba sentirla cerca.
Hermione miró a las parejas que bailaban en la pista y su mente conjuró la imagen de ella bailando pegada al cuerpo de su tutor… de inmediato un intenso color escarlata brilló en su cara.
-"Claro"-contestó mientras tragaba saliva, esperando que su temblor de piernas no se le notara demasiado.
Sirius se levantó y la ayudó a levantarse. Después, de la mano, la llevó a la pista de baile y le pasó el brazo por la cintura, obligándola a pegarse completamente a él, y comenzó a moverse despacio al ritmo de la música. Hermione se perdió en su olor, enterrando la cabeza en su pecho. Sabía que si tenía que morir en ese momento, lo haría en paz.
Sirius la abrazó aun más fuerte y dejó que sus sentidos lo dominaran por completo. Era increíble lo mucho que la había echado de menos, aun no lograba explicarse como la sabelotodo mejor amiga de su ahijado había pasado a ser lo más importante en su vida… sin prácticamente darse cuenta de nada. Y se arrepentía… por Dios que se arrepentía de haber desperdiciado tanto tiempo lejos de ella, sin verla realmente, sin ver lo que se perdía…
Sus labios se curvaron en una media sonrisa, ahora entendía tantas cosas… por fin entendía la fijación que Hermione tenía con sus citas… rubias. ¡Estaba celosa!, y él había sido tan increíblemente estúpido que no había sabido reconocer las señales, y había tenido que llegar al extremo de casi perderla para despertar y prometerse a si mismo que jamás la dejaría marcharse con Sean… porque Hermione era únicamente suya… y le pensaba dar el lugar que le correspondía en su vida… el de su mujer.
-"Hermione…"-susurró el hombre con voz gutural mientras la abrazaba fuertemente y le acariciaba el cuello con sus labios. Al sentir el pulso completamente desbocado de la chica unas palabras que jamás pensó haber dicho salieron con un suspiro ronco de su boca-"Tengo un apartamento…"
-"¿Qué?"-la mente de la castaña casi no podía entender las palabras de Sirius, perdida en las sensaciones que le provocaba tenerlo tan cerca de ella.
-"Tengo un apartamento cerca de aquí…"-repitió titubeando, mirándola con fuego en los ojos.
Hermione se puso completamente tensa al notar la mirada de Sirius, y su cara debió reflejar la sorpresa y las dudas que estaba sintiendo en ese momento porque la expresión del hombre cambió de expectante a desilusionada y finalmente a una de asombro que lo obligó a abrir los ojos de manera desorbitada.
-"¡No para lo que estás pensando, Hermione!"-añadió al ver que la chica se separaba levemente de él-"No te voy a negar que he llevado allí a un par de mujeres, pero jamás te haría eso a ti…"-continuó pensando en el fondo que lo que más deseaba era estar con ella en… pero jamás como con las demás porque ella sería la dueña legitima de todo su mundo.
-"No hace falta que me des ninguna explicación, Sirius yo…"-Hermione aun más roja desvió la mirada, parándose en mitad de la pista.
Sirius no la dejó terminar, porque al segundo la estaba besando. La chica soltó un pequeño gemido inconsciente, sin darse cuenta de como ese pequeño sonido repercutía en el cuerpo del hombre.
-"Ven conmigo, Hermione"-susurró Sirius sin dejar de acariciarla con sus labios. Poco a poco la fue pegando nuevamente a él hasta hacerla temblar en sus brazos. Tenía que sacarla de allí o no respondía de sus actos…-"Te prometo que no haré nada que tu no quieras hacer"-añadió mirándola serio. Hermione supo al instante que ese era el problema, que ella quería… y de que manera.
La chica se mordió el labio nerviosa. No quería ser una más en su lista, pero si esa noche era lo único que él estaba dispuesto a ofrecerle lo atesoraría como el mejor de sus recuerdos.
-"Está bien"-contestó con voz temblorosa. 'Al menos me querrá por esta noche…'.
El hombre la miró completamente asombrado, deseándola más a cada segundo que pasaba. 'Increíble', pensó mientras la besaba lentamente, 'No te volveré a perder… te lo prometo'.
XxXxXxX
El apartamento de Sirius no era como se lo había imaginado.
Situado en un alto y moderno edificio del centro de Londres, tenía unos grandes ventanales desde los que se veía una inmensa e increíble vista del Tamesis.
Hermione caminó hacia una de las ventanas mirando disimuladamente a su alrededor. Le gustaba lo veía, parecía estar muy bien decorado, tenía unos cómodos y amplios sillones de cuero beige y un pequeño mueble decorado con figuras tribales, y el olor… era todo tan… masculino.
Reprimiendo un temblor, respiró hondo y se cruzó de brazos mientras fijaba su atención en el ondular del río intentando apaciguar, sin resultado, los latidos de su corazón… Estaba sola con Sirius en su casa… completamente sola… tragó saliva intentando aguantar una risita floja. Seguramente ahora sería cuando se iba a despertar y comprobar que se había caído de la cama…
Estaba tan concentrada en su propio nerviosismo que no oyó a Sirius acercarse lentamente por su espalda hasta que unas fuertes manos acariciaron su cintura haciéndola estremecerse de la cabeza a los pies.
-"Estas muy callada"-le susurró al oído. El aliento del hombre le rozó mientras él acariciaba el cuello con la punta de su nariz.
-"Sirius… dijiste…"-cerró los ojos demasiado absorta en las sensaciones que le estaban provocando las caricias del moreno.
-"Shhh"-la calló pasándole los labios por el cuello-"No va a pasar nada… a… menos que…"
-"¿A menos…?"- intentó preguntar la castaña, pero de pronto la respuesta se le antojó completamente tonta e innecesaria.
Sirius abrió la boca y le pasó suavemente la lengua por el hueco de su hombro a la vez que subía las manos acariciándola la espalda para bajarle la escueta cremallera del vestido.
Sin poder soportarlo un minuto más, Sirius le dio la vuelta y poniendo una mano en su nuca, la atrajo hacia él para besarla fuertemente. Parecían que se habían fundido el uno con el otro… el beso, de pronto, se convirtió en duro, los dos luchaban por llevar un control que indudablemente ganó Sirius empujándola contra la pared para pegarse completamente a ella.
-"Si… Sirius… No deberíamos…"-balbuceó la chica intentando desasirse momentáneamente, ya que al instante rodeó el cuello del hombre para fundirse aun más a su cuerpo.
-"No me pidas que pare…"-le suplicó Sirius con la voz demasiado ronca-"No podría soportarlo ahora…"-rogó cerrando los ojos y cediendo, por fin, al deseo que tenía desde que la chica entró en su vida. Sin darle la oportunidad de contestar la levantó en brazos sin dejar de besarla un segundo demostrándole lo mucho que la necesitaba.
Sin pensar en nada, Hermione se dejó llevar dócilmente en brazos. Estaba demasiado concentrada en la boca de su tutor, por lo que ni siquiera notó como entraban en la habitación y la colocaba de pie a la vez que le bajaba el vestido impaciente para tumbarla en la cama y colocarse encima de ella.
Cuando, entre besos, logró abrir los ojos, los profundos ojos grises la miraban fijamente, con las pupilas completamente dilatadas intentando explicarle lo que no sabía expresar con palabras.
-"Cariño…"-susurró Sirius antes de volver a besarla.
La castaña dejó de pensar… la cabeza le daba vueltas, sabía que después de esa noche saldría de su vida. Pero ahora lo tenía… y Merlín sabía que esa noche no lo pensaba dejar escapar.
Un sonido insistente le zumbaba, molesto, en los oídos. No tenía conciencia de lo que era hasta que, a regañadientes la boca de Sirius se despegó de su ombligo balbuceando todo tipo de maldiciones y se separó de ella poniéndose a toda prisa los pantalones. Era el timbre de la puerta.
-"Perdona cariño"-exclamó con voz gutural. Hermione le miró, estaba de pie con el pelo completamente revuelto, mostrando sus fuertes músculos a través de la camisa abierta, con los ojos brillantes y la respiración aun entrecortada… abrió los labios inconscientemente provocando un sonoro gemido de frustración en Sirius que cerró los ojos poniendo una mueca-"No te muevas de aquí. Vuelvo en un minuto".
Sirius salió completamente frustrado de la habitación, no sabía quien podía ser tan estúpido para enfrentarse a él en ese momento… pero más le valía tener unas buenas piernas, porque le iba a hacer salir corriendo en cuanto le cerrara las puertas en las narices.
Volvió a cerrar los ojos mientras caminaba hacia la puerta de la entrada pensando en Hermione… su corazón latió aun más deprisa que hacía unos minutos recordando como la había dejado… en su cama… en ropa interior… y ahora sola.
-"Sea quien sea… lo pienso transformar en una babosa"-gruñó abriendo la puerta. Pero de pronto se quedó helado.
La chica se tumbó en la cama y suspiró tapándose la cara con un brazo. No lo podía creer… ¡Estaba en la cama de Sirius!. Una sonrisa tonta iluminó su cara que enterró en la almohada completamente colorada, era tan perfecto con el pelo revuelto, sin camisa, sin…
La chica pegó un gritito nervioso, hacía tanto tiempo que soñaba tenerlo así solo para ella. Desde que tenía diecisiete años no podía olvidar la imagen de Sirius que se había grabado a fuego en su memoria, saliendo del baño sólo con una toalla rodeándole sus estrechas caderas y ahora estaba en su cama… y él quería…
-"¡Oh, Merlín!".
Hermione se incorporó de golpe volviendo a la realidad, se miró con los ojos desorbitados dándose cuenta de pronto como estaba y lo que ello implicaba. Estaba prácticamente desnuda en la cama del hombre más condenadamente sexy que había conocido en su vida.
Un poco avergonzada intentó apartar el edredón para meterse dentro de la cama, enrojeciendo por lo que sabía que iban a hacer en unos minutos, cuando unas voces llegaron hasta ella. Curiosa se levantó para buscar su vestido que encontró arrugado en el suelo, cerca de una de las patas de la cama.
Tras colocárselo de mala manera salió al pasillo. Aquella voz… era de una mujer, y estaba segura de que la había oído en alguna parte.
-"¡No me lo puedo creer!-gritaba la voz de la mujer con un tono de incredulidad-"¡No me has llamado!, no sabía nada de ti hasta…".
-"Ya sabías como iban a ser las cosas cuando te metiste en mi cama"-le cortó Sirius bruscamente. No necesitaba una discusión con la tonta de Rhina en ese momento… no cuando Hermione estaba en su cama…-"Nunca quise compromisos".
Hermione abrió mucho los ojos que de pronto se llenaron de lágrimas. Ella ya sabía que Sirius jamás se comprometería con ella, pero oírselo decir fue más duro de lo que pensaba. Con el corazón latiendo despacio por la desilusión se asomó despacio intentando no ser vista y sus ojos volvieron a agrandarse, esta vez de sorpresa…
'Rhina…'
-"Pero… pero tú…"
-"Rhina yo…"-titubeó Sirius pasándose nerviosamente la mano por el pelo mientras echaba una mirada de reojo a la puerta del pasillo. Esperaba que Hermione no pudiera oír nada-"Nos lo pasamos bien, pero… ahora tengo otras prioridades".
-"Sí"-exclamó ella contrayendo la cara en una mueca de dolor-"Como la chica que sé que tienes en tu cama"-añadió en tono venenoso.
Hermione frunció el ceño y apretó los puños y los labios tan fuertemente que se convirtieron en una pequeña y fina línea. ¿Se convertiría ella en una más de su lista¿acabaría dentro de un tiempo yendo a reclamarle para interrumpirle cuando este con su nueva novia, igual que estaba haciendo Rhina en ese momento?.
La castaña movió la cabeza intentando olvidarse de todas las cosas que sabía que pasarían si seguía con Sirius, a pesar de que su cabeza le decía que dentro de unos meses estaría en la situación de Rhina su corazón la impulsaba a defender a la persona más importante de su vida. Hecha una furia salió de su escondite, más tarde ya tendría tiempo de arrepentirse… de todo.
-"¿Y qué si es así?"-le gritó a la rubia que la miró atónita. La había cambiado por… ¡Ella!-"Esto ya no es asunto tuyo".
-"Hermione… ¿Qué…¿Qué haces aquí?"-Sirius se giró bruscamente al oírla entrar en el salón-"Te pedí que me esperaras…"-añadió caminando hacia ella.
-"Estoy charlando con una de tus amigas"-contestó la chica sin quitarle la vista de encima a la rubia que parecía haberse congelado en el sitio.
-"Por Dios, Sirius"-Rhina abrió los ojos demasiado sorprendida. Paseaba la mirada por todo el cuerpo de Hermione, quien se sintió terriblemente incómoda al compararse con su arrugada y carente de estilo, ropa a la siempre impecable y sexy modelo Rhina Daniells-"Es… eres… Por Dios¡eres su tutor!"-balbuceó tontamente-"¡Es sólo una niña!"
Hermione palideció y se cruzó de brazos para que no vieran su nerviosismo. Eso era lo que él pensaba, por eso nunca…
-"Es una mujer"-exclamó Sirius de forma seca visiblemente enfadado por el insulto de la rubia-"Toda una mujer"-añadió abrazándola para dejar claro que para él, Hermione, era lo más importante.
Sirius notó como Hermione se relajó inmediatamente entre sus brazos. Él sabía que aún dudaba de él y las palabras de Rhina no hacían sino aumentar más su desconfianza, pero iba a lograr hacerla cambiar de opinión empezando por echar a Rhina de su casa. Lograría que Hermione le creyera costara lo que costase. Abrió la boca para despedir a la rubia con cajas destempladas pero la suave voz de la castaña le hizo tensarse por completo.
-"Lamento que estés enamorada de él"-dijo Hermione en apenas un murmullo-"Pero yo también lo quiero"-añadió notando como Sirius se tensaba apretando su abrazo-"Y no pienso dejarlo por mucho que te pese".
El corazón de Sirius empezó a latir aceleradamente… ella aún le quería. Era la señal que estaba esperando, ella le quería… ¡Le quería!.
-"No te engañes, niña"-dijo la mujer en tono amargo-"Él no es capaz de querer a nadie"-añadió encogiéndose de hombros-"Podrás gustarle, fascinarle por ser la novedad. Pero cuando se aburra de ti, te dará la patada como a todas".-Sin decir más se dio la vuelta y salió de la casa altiva y orgullosa.
-"Lo siento"-dijo Sirius tras unos segundos de intenso silencio mientras intentaba poner en orden sus ideas… le quería…
-"No te preocupes"-contestó ella casi sin voz moviendo nerviosa las manos para intentar alisar el frente de su vestido.
-"Gracias por hablar así…"-balbuceó el hombre nerviosamente, necesitaba confirmar que lo que había dicho era cierto… si eso fuera cierto…-"Por… por decir que me quieres".
-"Es la verdad"-afirmó la castaña alzándose de hombros-"Creo que llevo casi toda la vida enamorada de ti".
Sirius la miró sintiendo que su pecho se ensanchaba mientras soltaba poco a poco el aire que, sin darse cuenta, estaba reteniendo en sus pulmones. De pronto parecía flotar y sintió que sería capaz de aullar y saltar, y reír… Él también la quería.
Pero la expresión de Hermione le bajó rápidamente de su nube de algodón. La castaña se restregó rápidamente los ojos para evitar que las dos rebeldes lágrimas que estaba reprimiendo la delataran, demasiado tarde se giró y Sirius pudo ver como resbalaban por su cara.
-"La has creído¿verdad?"-preguntó con dolor en su voz ronca.
Hermione volvió a encogerse de hombros mientras se sentaba cruzándose de brazos y agachaba la cabeza. No le pillaban de sorpresa las palabras de Rhina, después de todo ella ya sabía lo que iba a pasar.
-"¿Hermione?"-susurró el hombre agachándose junto a ella alzándole la cara hacia él. De pronto estaba tan cerca…
-"Da igual, Sirius"-contestó ella con voz apenas audible-"Al igual que tu amiga, yo también sabía donde me metía cuando vine aquí contigo"-añadió levantándose bruscamente-"Se que te horrorizan los compromisos, jamás se me ocurriría pedirte…"
Sirius la miró luchando por controlar su furia. Quería gritarla que desde que ella apareció en su vida la idea de compromiso era lo que le mantenía con vida cada día, que no pensaba pasar ni un momento si no la tenía cerca. Quería gritar que la necesitaba, que era lo único importante que tenía en el mundo y que, si se lo permitía, se lo demostraría durante el resto de su vida.
Pero seguramente no le creería, era demasiado terca y lo había hecho tan mal con ella durante todos estos años que pensaría que sólo le estaba dando excusas para terminar lo que habían comenzado hacía unas horas…
'No', pensó, 'Tengo que hacer algo para convencerla'
-"Voy a terminar de vestirme"-susurró la chica limpiándose las lágrimas traicioneras-"Creo que será mejor que me vaya".
Hermione se dio la vuelta y caminó hacia el pasillo para terminar de arreglarse.
-"¡Hermione!"-la llamó el hombre haciendo que ella se parara en seco y se diera la vuelta.
-"¿Sí?"
Sirius respiró hondo y sonrió cálidamente.
-"Esto no es una aventura"-Hemione le miró sin entender-"Pero necesito que me creas, que estés completamente segura de…"
-"Sirius, no hace falta que tú…"-le cortó agitado la cabeza, si supiera cuanto le dolía oírle hablar así.
-"No, Hermione."-exclamó seriamente-"Quiero que me creas. Necesito que me creas"
-"Pero yo se que tu no quieres compromisos"-contestó la chica obstinada-"No tienes…"
-"Esto es diferente"-contestó Sirius fijando sus ojos grises en su boca-"Pero vas a acabar creyéndome"-añadió extendiendo los brazos para acariciarle suavemente el cuello. La chica se estremeció por el contacto, levantó la cara para mirarle a los ojos. La duda aun se podía ver claramente en los suyos. Sirius la miró largamente antes de continuar, se iba a jugar su última carta-"No nos vamos a volver a ver en un tiempo"-dijo completamente serio.
Hermione abrió los ojos, asustada, aunque fuera lo más sensato le dolía saber que no lo volvería a ver. Demasiado confundida asintió levemente con la cabeza.
-"Te daré tiempo para que me eches de menos y te subas por las paredes por volver a verme"-continuó el hombre con una mueca burlona.
-"¿Qué…?"-balbuceó la chica aun más sorprendida que antes.
-"Cariño, voy a dejarte de plazo hasta tu cumpleaños"-susurró el moreno besándole sus labios, entreabiertos por la sorpresa-"Y ese día, al fin, podrás tener lo que siempre quisiste"-añadió con tono arrogante.
-"¿El… el que?"-preguntó Hermione temblorosa mientras cerraba los ojos y se dejaba guiar por el ritmo de su boca.
-"A mí".
XxXxXxXxX
-"¡Ya está aquí!"-gritó una voz desde la puerta de entrada de la mansión Black. Al momento todas las personas que estaban prácticamente apiñadas en el amplio salón corrieron a sus puestos.
-"Shhhhhh"-dijo otra voz agachándose junto al sofá-"Todo el mundo en silencio"
-"Venga ya, mamá"-susurró una tercera voz sentándose tras la mesita de café-"Como si no se hubiera dado cuenta de que le estábamos preparando una fiesta sorp…"
-"¡Fred Weasley!, o cierras el pico o te dejo…"
-"¡Mamá!, como puedes tratar así a tu hijo que…"
-"Vamos, dejadlo ya de una vez"-dijo Harry riendo mientras intentaba tranquilizar a los dos Weasley que habían empezado a correr alrededor de la montaña de regalos para Hermione-"Está llegando a la puerta"
Hermione se sobresaltó al oír un ruido detrás de la puerta, pero agitó la cabeza pensando que lo había imaginado. Después de todo era imposible que hubiera nadie en la casa ya que la fiesta no comenzaría hasta dos horas después.
El corazón le empezó a latir apresuradamente¿y si era Sirius que había llegado antes para poder verla a solas?. Una risa tonta se le escapó de su garganta, sabía que era imposible que Sirius estuviera en casa por dos motivos de bastante peso, el primero porque no sabía que ella había decidido llegar dos horas antes para ocuparse personalmente de que todo estuviera preparado ya que a la única que se lo había comentado había sido a Luna… y la segunda… la segunda era que estaba en Southampton intentando atrapar a uno de los pocos pero escurridizos mortífagos que aun seguían rindiéndole culto al Señor Tenebroso.
Pero deseaba tanto poder verlo por fin, las últimas semanas habían sido un completo infierno en el que no había parado de darle vueltas a sus últimas palabras… 'A mí…' ¿Qué demonios había querido decir con eso?, había intentado averiguarlo, pero Sirius no había soltado prenda. No, la había besado, la había ayudado a vestirse y la había acompañado hasta su pequeña habitación en la pensión. Y después la había vuelto a besar… pero la había dejado sola. Cumpliendo su promesa, no la había llamado, ni siquiera había coincidido con ella en el departamento de aurores dejando a la castaña vivir unas semanas de auténtica agonía, necesitaba estar con él… abrazarlo… y…
-"Basta ya, Hermione"-se regañó a sí misma mientras se colocaba un mechón de rizos rebeldes que se le había escapado del recogido-"Hoy le vas a ver, y…"-tragó saliva, algo dentro de ella le decía que no vendría… y deseaba tanto creer que no era verdad…
Intentando dejar de lado cualquier pensamiento sobre el hombre, abrió la puerta dispuesta a prepararlo todo para cuando llegaran los invitados…
-"¡¡¡SORPRESA!!!"
-"¡Dios mío!"
Hermione, asustada, gritó dando un paso atrás al ver una lluvia intensa de confeti volar hacia ella.
-"¡Feliz Cumpleaños, Hermione!"-gritaron Ron y Harry corriendo hacia ella.
La castaña, feliz, sonrió y abrazó a todos sus amigos que la rodeaban haciendo aspavientos y llenos de confeti, serpentinas y gorritos de todos los colores… su familia.
Hacía ya varios años que había perdido a sus padres y a pesar de que los echaba terriblemente de menos en ese día tan especial, contaba con el cariño y el apoyo de su otra gran familia, que jamás la dejarían sola y que le habían dado todo… como Sirius, al que no veía por ningún lado.
-"¿Dónde está Sirius?"-le preguntó a Harry deshaciéndose amablemente de todos sus abrazos-"¿Sabía que teníais pensado adelantar la fiesta?"
-"Sí, se lo dijimos cuando Luna nos comentó que tenías pensado venir antes"-dijo Ron quitándole la palabra a Harry que lo miró con el ceño fruncido-"Pero aun no ha venido y sabiendo como es, dudo que lo haga".
Hermione notó un frío vacío en el estómago mientras esbozaba la sonrisa más falsa que había logrado fingir en su vida. No iba a dejar que su desilusión empañara la fiesta que habían planeado con tanto cariño para ella, a pesar de saber que Sirius la había fallado, no iba a ir…
-"Vamos Hermione, no pongas esa cara"-dijo Ginny pegándole a su hermano en la cabeza-"Ron no quería decir eso en serio"-añadió mirándolo severamente mientras el pelirrojo se encogía sobre sí mismo-"Seguro que llegará más tarde".
-"Sí, claro"-dijo la castaña levantando los hombros fingiendo indiferencia-"Ya sabe lo importante que es para mí".
-"Vendrá, ten paciencia"-Harry le guiñó un ojo aparentando una confianza que no sentía. Sirius había quedado en reunirse con ellos hacía media hora y aún no había llegado. La cosa no pintaba nada bien… esperaba no tener que llegar a decírselo a Hermione.
La fiesta estaba a punto de terminar y aún no había aparecido. Hermione había reído y disfrutado con sus amigos fingiendo una alegría que desde luego no estaba sintiendo en absoluto. Porque la realidad era que se moría de la impaciencia.
Ahora estaba segura de que Sirius le había tomado el pelo. Ella no le importaba en absoluto, lo único que había pretendido desde un principio era controlar su vida como cuando tenía diecisiete años, y ella había confiado… había deseado tanto…
-"¿Te encuentras bien, Hermione?"-una voz masculina la sacó de sus pensamientos. Parpadeando rápidamente para evitar derramar las lágrimas que se agolpaban en sus grandes ojos, se giró sonriente.
-"Sí"-asintió con muy poca convicción haciendo que el hombre la mirara desconfiado. Si al menos, no estuviera tan pálida-"Gracias Remus"-añadió encogiéndose de hombros mientras dirigía una mirada a su alrededor. Todo el mundo parecía tan contento…
-"No se como…"-comenzó a decir el licántropo, pero unos fuertes gritos llamaron su atención interrumpiendo su conversación y haciendo que se centraran en el alboroto que dominaba la entrada de la casa.
-"¡ESPERO QUE TENGAS UNA EXCUSA LO SUFICIENTEMENTE CONVINCENTE PARA ESTO!"-gritó Harry completamente enfadado atrayendo la atención de todos los presentes.
-"¡Harry!"-gritó Hermione echando a correr hasta él-"¿Que narices…?"-balbuceó confundida llegando hasta él.
-"No me lo cuentes a mí"-dijo Harry mirando a la persona que había junto a la puerta-"Díselo a ella"-añadió señalando a Hermione-"No se lo merece"-después de alejó de allí dejándolos rodeados de todos sus amigos que no les quitaban los ojos de encima, mirándolos asombrados.
-"Hermione… déjame que te explique"-rogó mirándola angustiadamente la persona que se apoyaba junto a la puerta completamente agotada.
-"Sirius…"-susurró la castaña palideciendo mientras le recorría el maltrecho cuerpo con la mirada. El moreno estaba lleno de barro y tenía las manos destrozadas.
-"Lo siento… lo siento tanto…"-comenzó a disculparse haciendo que todos los presentes se miraran demasiado sorprendidos. Era la primera vez que oían eso de sus labios-"Intenté llegar¡Te lo juro!"
-"¡No!"-dijo Hermione mordiéndose el labio-"No hace falta que te disculpes, yo…"-la chica se calló intentando controlar el temblor de sus manos. ¡Seguramente había tenido un accidente! Y ella pensando… pensando…-"¡Sirius!"
Hermione no pudo contenerse y se lanzó a sus brazos que inmediatamente la rodearon olvidándose del lacerante dolor que le palpitaba por todo el cuerpo. Sirius respiró aliviado¡maldita sea su mala suerte!, todo tenía que haber sido diferente, tenía que haber salido perfecto, y había estado a punto de perderlo todo ¡por un estúpido artefacto muggle!.
-"Lo siento"-repitió el hombre abrazándola más fuerte-"El coche me dejó tirado…"-comenzó a explicar atropelladamente-"Y no podía sacarlo… y lo intenté¡Merlín sabe que lo intenté!. Y tampoco podía hacer magia, y sabía que no iba a poder llegar a tiempo, la grúa no llegaba y me olvidé de todo. Me dio igual y me puse a correr¡No podía desaparecerme!, pero al final…"
-"¡Sirius¿Has… has venido corriendo desde Southampton?"-preguntó atónita mirándole a los ojos que no la perdían de vista ni un segundo ignorando completamente al resto de invitados.
-"No del todo"-contestó el moreno riéndose entre dientes-"Pero sí más de la mitad"
-"¿Has venido corriendo… por mi?"-el corazón de la chica amenazó con pararse pero de pronto latió mas fuerte que en toda su vida.
-"Creía que el otro día en mi apartamento lo había dejado bien claro, haría lo que fuera por ti, Hermione"
-"Tenía tanto miedo de que solo hubiera sido…"-contestó la castaña bajando la cabeza avergonzada por haber dudado de él-"Yo no sabía…"-lo miró con los ojos empañados.
Sirius, sin poder soportarlo más, la levantó en brazos y se la llevó a su despacho lejos de las miradas y cuchicheos de su familia y amigos. Necesitaba abrazarla, necesitaba besarla hasta dejarla sin aliento.
Nada más entrar, cerró la puerta con el pie y junto sus labios con los de Hermione en un beso desesperado.
-"Sirius…"-acertó a decir la chica pasándole los brazos por el cuello y apretándose aún más a él, mientras el hombre la bajaba lentamente y la ponía de pie sin soltarla ni un segundo.
-"Hermione…"-exclamó con voz gutural separando levemente su boca de los labios de chica-"Te quiero… te quiero demasiado".
Hermione se separó levemente de él y lo miró a los ojos sorprendida y entusiasmada ante la declaración del hombre. Cuando observó el brillo en sus ojos grises y el amor con el que la miraban, supo que estaba diciendo la verdad.
-"Yo también te quiero, Sirius"-contestó casi incapaz de articular las palabras. Eufórica, le besó como no había besado a nadie en su vida.
-"Espera…"-dijo él separándola bruscamente de su cuerpo. La chica le miró asustada, sería todo una broma…-"Por más que me guste pegarme a ti…."-comenzó a decir con una expresión demasiado seria-"Tengo que decirte algo, antes de que me falte el valor y…"
-"Sirius…"-susurró la chica mirándole asustada, mientras sus ojos perdían brillo poco a poco-"¿Estas tratando de decirme que no puedes…?"-preguntó mordiéndose el labio con el estómago contraído de los nervios. Sabía que la quería, pero también sabía que era un hombre bastante mujeriego, a pesar de que la quisiera estaba convencida de que él no veía futuro en ellos.
-"¡No!"-la cortó bruscamente el moreno-"No tiene nada que…"-balbuceó intentando expresarse nerviosamente. Merlín…¡Nunca había estado tan nervioso!-"No es lo que estas pensando… Es…"-Se volvió a callar repentinamente mientras fruncía el ceño e introducía la mano en su túnica manchada rebuscando para sacar un pequeño paquetito.
Hermione le miró cada vez más nerviosa, no sabía lo que se proponía Sirius… ¿Qué pretendía decirle?.
-"Yo…"-habló de nuevo, Sirius titubeando mientras se pasaba la mano por el pelo revolviéndoselo aun más de lo que ya estaba-"Mierda, esta mañana lo tenía todo ensayado, pero ahora que te tengo delante me siento como un adolescente sin saber como comenzar"-añadió sonriendo ampliamente-"Cada vez que te miro, me olvido incluso de cómo ordenar una simple frase. Solo puedo decirte… lo mucho que necesito que estés siempre a mi lado".
Hermione abrió desmesuradamente los ojos cuando Sirius abrió el pequeño paquete para enseñarle un pequeño pero increíble anillo de zafiro rodeado de pequeños diamantes y se lo puso en el dedo besándole el dorso de la mano. Estaba temblando.
-"¿Estás… estás…¿Me estás pidiendo que…?"-preguntó Hermione entrecortadamente.
-"Cásate conmigo, Hermione"-Sirius la miró a punto de prender fuego con sus ojos grises, mientras la rodeaba con sus brazos para sujetarla fuertemente.
Hermione tembló al oír las palabras del hombre, por fin había dicho las palabras mágicas. Sonrió, feliz, olvidándose de todos los malos momentos que finalmente habían desembocado en aquella orden, más que declaración. Pero esta vez no pensaba desobedecerle, había llegado el momento de ser obediente y hacer caso de lo que le ordenara su tutor, después de todo siempre llevaba la razón.
Sirius la miró impaciente esperando la respuesta afirmativa que lo haría respirar tranquilo. La castaña aumentó su sonrisa y le rodeó el cuello con sus brazos haciendo que todo su cuerpo se pegara totalmente a él.
-"Sí"-susurró y le besó.
Taaaaaaaaaa daaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!!!
Jejejejejejejeje, bueno ¿qué os ha parecido?, yo al final me he quedado conforme, aunque se me hizo un poco difícil escribir algunas escenas... no sabía como plantearlas sin parecer un poco vulgares pero creo que al final han quedado como esperaba.
Quiero dar las gracias a todos aquellos que (muy pacientemente) habéis estado esperando y animándome a continuar, en el capítulo anterior creo que conté hasta 30 reviews!!! .
Espero también el vuestro en este capítulo para decirme tanto si os ha gustado como si os ha chafado... jejejejejejeje
Muchas gracias a todos!!!!!!!!!!!!!!
emeraude.lefey; naduuu, RociRadcliffe, Palabras Grandes, Mira Black-Lupin, taniamalfoyfelton, atenea, Klass2008, Akira Akyzuki, MoLly Strife , sara fenix black , Shani 3000 , mica-prongs , Kamy-Magic , BiAnK rAdClIfFe , dolce'queen, herminione, travesurarealizada, Tohko, Sucubos, Arsami, HoneyBeeM, Diony Black Potter , Alex M, marina66, Kavy-Lostday , Xia MAlfoy , choconinia, Carolyn, Siara-love , Rally, cl./fromparis , ...aZuCeNa... , vickyevans, Triny, Hermione Potter Adams , arwen andrew black , Alba Black , Rumys, karen, Sallyblack, KiaraStars. ERY MALFOY, hermione amamie, XX-breath-of-life-XX.
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Leonysse Weasley
