Han pasado varios días desde que recibí esa extraña nota, aun no puedo entender ni recordar a que se refiere con ese "Lo siento, no pude atraparte", leo y releo esa nota, pero aun no puedo descifrar su significado.

Mis amigos vienen todos los días después de la escuela a visitarme, siempre me traen detalles pequeños pero muy lindos, me da mucha pena que no reconozco a la mayoría, pero por suerte no se han dado cuenta, soy muy torpe a veces los llamo con otros nombres que ni siquiera son los suyos, pero ellos creen que aún estoy aturdida.

Lo bueno es que ahora puedo llevar la cuenta de las horas que paso aquí recostada en esta aburrida habitación. A las 9 de la mañana y a las 10 de la noche llega la enfermera a suministrarme más suero y dejarme un coctel de pastillas que odio tomar, ya que me provocan aún más desorientación, a veces no puedo recordar ni en donde estoy. Hace unos días intente esconderlas y evitar tomármelas, pero desgraciadamente la enfermera se dio cuenta de mi truco barato, y ahora no se va de mi habitación, hasta que ve que me eh tomado hasta la última de las enormes pastillas.

Quiero recordar más, es decir, quiero recordarlo todo, pero no puedo…

Parece que las pastillas han surtido su efecto, tal y como dijo la enfermera. Cada día que pasa, mis recuerdos sobre ¿Jack?...si… Jack, desaparecen poco a poco, ahora dudo sobre su existencia.


-Emeli –Dice una mujer mientras asoma la cabeza por la puerta-. Como estas, linda?, eh venido en cuanto pude, lo siento por no estar aquí antes…ya sabes, mi trabajo es muy desgastante- . Dice con tono de reproche

Me encuentro sentada en la cama con las manos sobre las piernas, solo me limito a observarla con una expresión de confusión, la verdad que no recordaba a aquella mujer, era alta, llevaba puesto un traje que se veía bastante caro, su cabello era largo y ondulado tenía el mismo tono de negro que yo en el cabello, si la observo bien, puedo notar que se parece un poco a mí.

-¿Linda?... emm puedo entrar ¿verdad?-. Parpadeó un par de veces, parece que se a dado cuenta de que la eh observado muy detenidamente.

-Si, supongo.-digo- Ella entra enseguida y puedo ver que lleva cargando varías bolsas color rosa, a duras penas las logra subir a mi cama y las pone sobre mis pies, enseguida siento su peso.

-Hoy te dan de alta y como no tienes ropa decidí comprarte algo – Me dice con una amplia sonrisa, mientras comienza a sacar la ropa muy entusiasmada, hay que admitir que la ropa era muy linda y se veía de muy buena calidad, osea algo cara.

-¿A que se debe todo esto? –digo en voz baja, mientras observo una linda falda color lila pero ella logra escucharme

-¿Cómo que a que se debe? Emeli, parece que estar aquí te ha hecho daño, no te preocupes regresarás a casa y todo volverá a la normalidad, te lo prometo-. Me dice mirándome directamente a los ojos, mientras me toma de las manos y me las acaricia con sus pulgares. Yo solo desvió la mirada. –Y bien Emeli cámbiate, iré a firmar unas cosas para que te permitan salir, ahora regreso!.

Me pongo de pie perezosamente, veo la ropa sobre la cama, esa es demasiada ropa pero no le tomo importancia, decido ponerme lo primero que alcanzo, toda la ropa es bonita así que no habrá problemas, me pongo los zapatos. En solo 5 minutos estoy lista y esa mujer aún no regresa, estoy harta de esta habitación así que tomo la pequeña nota que recibí y salgo de la habitación sin peinarme.

Los pasillos largos del hospital hacen que me desoriente, todos se ven iguales y no puedo encontrar la salida, llevo unos pasillos caminando y parece que no podre salir de aquí muy pronto, de repente escucho la voz de la mujer que me llama desde pasillos atrás, empiezo a correr, solo quiero librarme de ella y encontrar a Jack, el me llevará con el a un lugar seguro como lo hizo cuando me trajo directamente al hospital.

Después de unos minutos logro salir del edificio, corro aun mas, lo suficiente para alejarme considerablemente del hospital, por fin llego a una pequeña plaza con una linda fuente en el centro y bancas alrededor.

Por fin, supongo que aquí no me encontrarán – Digo mientras trato de recuperar mi respiración, ya que estoy bastante agitada, camino lentamente hacia la banca más próxima y me recuesto en ella, llevo puesta una falda, pero no me importa, solo cierro las piernas para evitar mostrar de más.

A duras penas saco la notita y la leo, de nuevo. –Jack, se que existes… y aprieto la notita entre mis manos, mis parpados comienzan a pesarme demasiado, y sin querer, me quedo dormida en la plaza, en pleno invierno.


Perdón por la tardanza, e tenido demasiado que hacer :(