Aprendiendo a perdonar
NOTA IMPORTANTE: la mayoría de los personajes son de Stephanie Meyer, yo solo pongo la trama.
Edward POV
Amanda ya tenía los cuatro años cumplidos, y tal parece que heredo dos de las cualidades que más destacan en mis hermanos. La energía de Alice, y la mente perversa para hacer travesuras de mi hermano Emmett.
Era muy difícil mantenerla tranquila, y eso solo complicaba mas las cosas, ya que no había quien la cuidara cuando yo estaba haciendo trabajos de la universidad. Ya teníamos aproximadamente 4 meses viviendo solos en un apartamento que aunque no era nada lujoso era más o menos aceptable.
Después del drama que armaron Esme y mi hermana por fin logre convencerlas de que era tiempo de que empezara a ser independiente a lado de mi hija, y aunque se negó durante un buen rato logre convencerlas, pero obviamente tuve que prometer de que mientras este en la universidad ellas cuidarían de la niña y que todos los fines de semana iríamos a pasar un buen rato con mi familia.
La universidad iba muy bien para mí, estaba a menos de medio año de terminar, adelantando materias logre adelantar algunas materias, en solo 4 años termine la carrera y ahora solo estaba en las prácticas y todo eso. Ademas de que para poder pagar la renta y todos los gastos de la casa tenía que trabajar medio tiempo en la cafetería, ya que me negué a que mis padres pagaran nuestros gastos.
Hoy era sábado y teníamos que ir a casa de mis padres. Me levante temprano y fui a ver a mi hija, y aun estaba dormida, aunque era muy pequeña era muy inteligente y a veces usaba esa inteligencia para idear nuevas travesuras o cosas por el estilo, y en ocasiones me dejaba mas cansado de lo normal.
Me fui a duchar y prepare el desayuno para la niña y para mí, trate de hacer algo sencillo, así que prepare huevos revueltos con jamón, jugo de naranja, la leche de Amy y café para mí.
Ya que estaba todo preparado supe que era tiempo de despertar a mi niña, así que subí las escaleras hacia el cuarto de Amanda y entre, aun estaba dormida y se veía tan tierna,
Sus rizos cobrizos tapaban su cara y estaban todos desordenados, su cara estaba tranquila y así dormida me recordaba a Isabella.
Empecé a despertarla y sabía que no iba a ser una labor muy fácil.
-Amy es hora de despertar.
-no quiero pá – me dijo de manera adormilada y sin abrir los ojos.
-anda bebe, hoy es sábado y tus tíos nos esperan.
-pero es temprano. – reprocho con tono de voz fastidiado.
- no, no lo es, ahora levántate ya esta listo el desayuno.
Después de 10 minutos de pelea para que se despertara y levantara llegamos a las escaleras, ya listos para bajar.
-papi me llevas en brazos a la cocina. – dijo Amy con voz chiqueada, y tenia que aceptarlo, tenia a la niña muy consentida, y es que no era fácil prestarle atención cuando trabajaba y estudiaba al mismo tiempo. Así que intentaba de hacerla lo mas feliz posible en el poco tiempo que tenia para ella.
-Amanda ya lo habíamos hablado, ya eres una niña grande.
-pero papi, es divertido, y ya casi nunca lo hacemos. – me dijo con una de esas miradas de cachorro bajo la lluvia, de nuevo tenia que recordar no dejarla pasar tanto tiempo con mi hermana.
-esta bien, pero solo esta vez. – le dije mientras me daba una sonrisa deslumbrante y bonita.
La subí a mi espalda y empezó a reír mientras yo bajaba las escaleras corriendo para hacerlo mas divertido. Llegamos a la cocina y parecía entusiasmada por el desayuno. Ella para ser una niña de recién 4 años cumplidos comía demasiado bien.
-gracias papi estuvo genial el desayuno.- dijo con la boca mancada de leche con chocolate.
-de nada princesa, ahora ve a vestirte para que no se nos haga tarde.
Minutos después bajo vestida con un vestido lila con holanes y sus zapatos blancos, esa niña no podía verse más tierna, y no lo digo solo por que es mi hija.
-¿estas lista?
-si papi, pero ya vámonos- dijo mientras jalaba mi chamarra.
Salimos del departamento y nos dirigimos hacia la salida. Era una mañana algo fría así que casi tuve que rogarle a Amanda para que usara un bendito sweater.
-buen día Edward, hola Amy. – saludo la adorable ancianita que se encargaba del edificio.
-buenos días señora blanca. – salude amablemente.
-y ¿adonde va esta niña tan linda y arreglada? – le pregunto a Amy.
-voy a casa de mis bitos señora blanca. – respondió con una tierna sonrisa.
-bueno entonces no los detengo mas. Que tengan un lindo día.
-gracias señora, igualmente.
Fuimos al estacionamiento por el auto, mis padres me regalaron un volvo S60 por mi cumpleaños numero 20 y aunque yo insistí en que era algo excesivo, ellos lograron convénceme diciéndome que nos haría falta.
Este a diferencia de mi primer volvo era negro y más espacioso.
-Amanda sube al auto nena.- ella insistía en sentarse al frente.
-si papi.
Después de que subió al auto y que yo me percatar de que los cinturones de seguridad estuvieran bien fijos subí yo y empecé a conducir.
Ya en camino Amy empezó a subir y a bajar el vidrio lo cual me empezaba a desesperar.
-Amanda, ¿podrías dejar de hacer eso? – le dije con voz amable pero autoritaria.
-¿y porque papá?
-por que si, anda ya vamos a llegar.
No pasaron ni cinco minutos cuando ya estaba buscando con que jugar en la guantera. No se de donde demonios saco una pluma, de esas que se le tiene que apretar un botón para que salga la punta y empezó a sacarlo y a meterlo.
Pensé que lo dejaría de hacer. Pero estaba equivocado.
-Amy deja es pluma donde la encontraste.
-pero papá.- me dijo a forma de reproche.
-solo ponla en su lugar mi amor. – le dije con voz fastidiada.
-¿puedo poner música? – pregunto.
- esta bien, pon música. – respondí un poco desesperado.
Estaba mi memoria USB en el estéreo así que no tardo en prenderlo. No dejaba ninguna canción, solo las pasaba rápidamente. Era increíble como podía pasar de canción en canción.
Pasaban canciones de The Beatles, Simple plan, Aerosmith, Guns N´ Roses, los Caligaris, Green day, Música clásica. Y no se decidía por ninguna maldita canción.
-Amanda, deja solo una canción ya.- dije ya muy de mal humor.
No dijo nada, solo dejo la canción.
-papi, ¿estas molesto?
-no amor, solo quédate tranquila, ya casi llegamos.
A los 10 minutos llegamos a la casa de mis padres, Emmett y Alice estaban afuera jugando básquetbol, lo cual casi era una burla considerando la diferencia de tamaños.
-¿enserio están jugando basquetbol? –pregunte para llamar su atención.
-hola Eddie- dijo mi hermano casi gritando.
-Emmett tienes 27 años, estudiaste derecho estas próximo a casarte ¿y aun me dice Eddie?.
-nunca se es demasiado mayor para molestar a mi pequeño hermanito.- dijo mientras me desordenaba el cabello.
-Hola Eddie- Ed – me saludo Alice. No puedo creer que ellos sean mis hermanos mayores.
-hola Alice
-pero mira a quien tenemos aquí, a la pequeña y poderosísima Amy.- dijo mi hermano mientras cargaba a mi hija.
-no soy Amy tío Emm.
-¿entonces nena?- pregunto mi hermano
-soy Amy bebe.- dijo mi hija con voz de niña pequeña.
Mis hermanos me vieron con un poco de burla. Y tenían razón, yo cuando tenía los dieciocho jamás soporte a los niños pequeños, cuando venían mi prima Kate con su hijo pequeño, yo me encerraba en mi cuarto y no salía de allí hasta que mi prima se fuera.
El tener hijos jamás figuro como una de mis prioridades, y ahora al verme siendo un padre amoroso y consentidor supongo que era una imagen divertida.
-¡hay, pero si ya llegaron mis bebes!.
-hola mamá- mi madre a veces era muy efusiva y protectora con nosotros.
-hijo, ¿Cómo estas?- pregunto mi padre, el era… menos efusivo.
-bien pá.
-pero pasen mis amores, como estuvo es viaje.
-madre. Es un viaje de 20 minutos. Pero si estuvo bien.
-hola Amanda- saludo mi padre.
-no soy Amanda bito. Soy Amy bebe.
-bueno bebe, preare galletas, vamos a la cocina para que las pruebes.
-hijo, jamás me imagine que fueras un padre tan… consentidor.
-papá, ya lo se. Pero es que no lo puedo evitar y…
-AMANDA NO TOQUES LAS TIJERAS. – escuche a mi madre gritar.
-creo que es mejor entrar.
Estuvimos platicando un buen rato, hasta que llego mi madre con Amanda.
-papi, ¿puedo ir a jugar arriba?
-no se Amanda, eso depende de tus abuelos.
-sabes que puedes Amy.- dijo mi madre, después de eso Amanda se fue corriendo.
-Eddie Eddie, te ves tan dulce en tu faceta de papi consentidor, que me picaras una muela.
-jajaja muy gracioso Emmett, pero algún día estarás en mi lugar. Alice ¿Cuántos hijos dijo Rosalie que le gustaría tener? ¿Tres o cuatro?
-puede que sea cierto hermano, pero mientras eso no pase, seguiré riéndome de ti.
-Emmett tiene razón Edward, tienes a Amanda un poco consentida.- dijo mi padre.
-si pá, yo se que si. Pero es imposible no negarle algo y…
-mira papi estuve jugando en el cuarto de mi tía, ¡quede genial!
Amanda venia bajando con la cara llena de maquillaje. Y eso no era lo peor. ¡ERA EL MAQUILLAJE DE ALICE!.. y solo hay dos cosas que hacen que Alice se enfade a tal grado de querer matar al mundo entero. Una de ellas era la ropa y la segunda sus maquillajes.
-AMANDA, ¿QUE HICISTE? – pregunte un poco molesto.
-estaba jugando papi.
-pero te eh dicho cientos de veces que no debes de jugar con cosas que no son tuyas.
-pero papi – trataba de decir algo ya con los ojos llorosos.
-pero nada hija, te pedí que te portaras bien hoy.
-tranquilo hermano, no me molesto tanto, además ya quería una paleta de sombras nueva.
Mi hermana había reaccionado mejor de lo que yo hubiese pensado. Y solo había dos opciones del por que Alice no me había matado a mi y a mi hija.
La primera era que Alice quería unas sombras nuevas. Y la segunda era que amaba mucho a su sobrina como para patearla por la destrucción de sus preciados cosméticos.
El timbre sonó y mi hermano fue a abrir la puerta. Minutos después entro mi hermano abrazado de Rosalie y Jasper atrás de ellos.
-buenos días- saludo Rose y todos le contestamos con un amigable hola, claro excepto Amy que fue corriendo hacia su otra tía favorita.
-TIA ROSE- grito Amanda en los brazos de su tía.
-hola Amy.- saludo dándole un tierno beso en la mejilla.
-que no soy Amy. Yo soy Amy bebe.- dijo mi hija y Jasper y su hermana me miraron con burla. Genial dos más.
-jajaja ven con tío Jazz Amy bebe- dijo Jasper mientras sacaba a Amanda de los brazos de su hermana mayor.
-hola tío Jaspi- la verdad yo y Emmett adorábamos molestar a Jasper con el "tierno" apodo que le puso Amy.
-¿pero que te paso en la cara Amy?.
-Dios ¿son los cosméticos de Alice? ¿Cómo es que siguen vivos? – pregunto Rose, por que no era un secreto que Alice amaba todos sus objetos de arreglo personal.
-cierto, pero te ves muy linda pequeña Amy. – dijo mientras le tocaba su parpado a mi hija.
-Auu tío me picates mi ojito. – dijo Amanda con un quejido y diciendo mal la palabra picaste.
-perdón Amy- se disculpo Jasper, aunque pensé que Amanda empezaría a llorar.
-no, no, déjame en paz.- dijo mientras se removía en los brazos de Jasper. – papi me pico mi ojito.
-Amanda ¿me estas acusando? – pregunto Jasper con una voz burlona.
-shi, papi dile que me deje en paz. –decía mientras veía a Jasper con una mirada amenazante.
-vamos Amy, no lo hizo al propósito.
-pero me dolió.
Y así pasaron unos 10 minutos en los que Jasper pedía perdón y Amanda le recordaba a su ojito adolorido.
Después de su discusión donde obviamente Amanda gano le dio sueño y se durmió, después de que la lleva a donde era mi habitación regrese a la sala.
-hijo, creo que tenemos a Amy muy consentida.- dijo mi madre. Y la verdad yo estaba de acuerdo.
-lo se mamá, pero a veces siento que no le presto la atención suficiente.
-aunque te entendemos hijo, es difícil educar a los hijos, recuerdo que contigo éramos muy sobre protectores. – dijo mi padre.
-claro, aun recuerdo que Eddie siempre fue el consentido.- dijo Emmett a forma de burla.
-claro que no Emmett. – dije mientras le arrojaba un cojín.
-pues en esto tu hermano tiene razón, tu eras nuestro hijo el pequeño, y a demás de eso por tu enfermedad de asma siempre te… protegíamos de mas.
-jaja cierto. Oye Emm recuerdas el primer partido de futbol soccer de Eddie. – demonios ¿Por qué Alice tuvo que abrir la boca? Ese fue uno de los momento mas traumantes de mi infancia.
Flash Back
Estaba más que feliz, hoy después de tanto insistir a mis padres de que me dejaran jugar soccer por fin me habían dado permiso. Hoy era mi primer juego, y estaba más que orgulloso.
Además ya era un niño grande, tenia 8 años ya era tiempo de que me dejaran hacer cosas nuevas.
-mi nene ¿estas seguro de esto? – pregunto mi mamá desde el asiento delantero del auto.
-si mami, estoy mas que seguro.
-Eddie, es que a veces son muy rudos te pueden lastimar. – dijo mi hermana Alice de de 10 años.
-pero ya soy grande.
-esta bien Ed, pero si no funciona o no te gusta sabes que siempre podrás salir del equipo.- dijo mi papi.
-si alguien te hace algo se las vera conmigo hermanito- dijo mi hermano de 13 años.
Llagamos al campo de la escuela y empezó el partido, todo iba genial hasta que un niño me hizo una falta, yo pensé que se la iban a marcar pero el árbitro lo paso de largo. Aun me dolía el pie y el brazo cuando escuche a mi madre gritar.
-¿QUE TE PASA? ¡ESO ES FALTA!.
Vi que venia bajando de las gradas hasta que llego al campo muy, pero muy enojada.
-¿QUE DEMONIOS TE PASA AMIGO? ¡CLARO QUE FUE FALTA? ¡NO VISTE COMO EL NIÑO SE BARRIO? ¿QUE CARAJOS TIENES EN LA CABEZA?
-señora yo…
-NO, TU NADA. CREO QUE TE FALTAN LENTES AMIGO, ESTE ES UN GRAN PARTIDO Y TE LO ESTAS PERDIENDO POR QUE ¡ESTAS CIEGO!
-pero es que…
-ES QUE NADA. POR DIOS SANTO ESTABAN DENTRO DEL AREA, ERA OBVIO QUE ERA FALTA, Y PUDO SER HASTA PENAL,
-es que yo…
-QUE NO SEPA ARBITRAR NO ES MI PROBLEMA, PERO LO ES CUANDO LASTIMAN A MI BEBE.
-lo lamento pero…
-PERO NADA, PRIMERO LEE UN LIBRO SOBRE LAS REGLAS DEL SOCCER ANTES DE CUALQUIER COSA.
Dios no dejo de ni hablar al árbitro y se veis la cara de miedo del hombre. Demonios este seria el peor día de mi corta vida
Fin del flash back.
-jaja si aun recuerdo la cara de miedo del hombre.- dijo Emmett partiéndose de la risa.
Y entonces entendí una cosa más. Cuando eres padre darías todo por tus hijos, y aunque para mi fue el momento mas horrible de mi infancia. Si hubiera sido Amanda a quien hubieran lastimado ese día, hubiera reaccionado igual que mi madre en ese momento.
No cabía duda tenia aun muchas cosas que aprender…
HOLA DE NUEVO. PERO ANTES QUE NADA UNA DISCULPA POR NO PODER ACTUALIZAR ANTE.
LES EXPLICARE MAS O MENOS, ESTA VACACIONES ME PIDIERON AYUDA PARA CUIDAR UNOS NIÑOS EN UN CURSO DE VERANO QUE SE HACE CADA AÑO (EBV). Y LA VERDAD NO ME DABA TIEMPO DE NADA.
AUNQUE DEBO DE DECIR QUE CUIDAR DE ESOS NIÑOS FUE GRATIFICANTE Y LINDO.
ESPERO QUE ME DISCULPEM Y LES GUSTE EL CAPITULO.
GRACIAS POR LEER Y DEJAR COMENTARIOS
