N/A: Hola! aquí les traigo un nuevo capítulo. Tiene exactamente 2,503 palabras jejeje, me emocioné un poco, lo siento. Espero no darles tanto la lata.

Los reviews por PM los contesté C: Gracias por dejarme sus mensajes, me suben el ánimo y además me encanta recibir feedback y responderlo, es lo mejor del mundo jajaja No sean tímidos y háblenme de sus vidas si quieren, yo feliz los leo jajaja En fin no los molesto más.

Aclaración: Los personajes le pertenecen al gran Dios de la muerte sadístico y masivo, Ishida Sui-sensei. La historia es mía.

Diálogos entre comillas. Cualquier duda me dicen.


CAPITULO 6

Dime que me amas y si no es así, entonces miénteme.

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"¿Y cómo supiste de mí?"

Hide la observó de pies a cabeza. Se dio un momento para contemplar sus ojos azules y sus labios rosados, aunque no llevaba maquillaje, se había colocado un poco de brillo labial, se preguntaba de qué sabor sería.

Su cabello era corto, le llegaba hasta el reborde del rostro. Tenía un flequillo que le cubría el ojo derecho. Estaba usando una polera blanca de hombros descubiertos la cual llevaba la palabra "Rabbit" estampada de color negro. Unos jeans cortos y unas medias negras que le llegaban hasta las rodillas. Se fijó en la piel de su cuello y hombros, parecía tersa, como seda. Se preguntaba si sería tan suave cómo la imaginaba.

"Es un secreto" Hideyoshi le contestó guiñándole un ojo.

"Eh…" Touka hizo una mueca de desagrado.

"¿Piensas que te he estado acosando?"

"La verdad… sí" se cruzó de brazos y se alejó un paso de él. No había otra forma en la que hubiera descubierto su lugar de trabajo.

"Podría ser cierto–"

"¡Ah! Lo sabía–"

"Pero–"

"¿Pero?"

Touka lo miró atentamente con desaprobación. ¿Qué excusa tenía para justificar el acoso? Ninguna según ella. Era igual de desagradable.

"Tenía una muy buena razón para hacerlo"

"¿Y cuál sería esa gran razón si se puede saber?"

Hide se acercó el paso que Touka había retrocedido y le levantó la mirada tocándole suavemente la barbilla con su mano.

"Tu nombre"

Touka sintió de repente calor en sus mejillas. Era extraño este sujeto. Muy, muy extraño. Le hacía sentir incómoda.

Mientras que Hide había comprobado la suavidad de su piel.

"¿Mi nombre? ¿A qué te refieres?"

"Eso. Quería saber tu nombre" Hide se aclaró la garganta, se le estaba secando. Se había puesto nervioso.

"Bueno, ya lo sabes, así que ¿ahora qué? Tu forma de acosar no debe ser muy buena si ni siquiera fuiste capaz de averiguar mi nombre ¿o no?"

"Qué agresiva" pensó él. "Me gusta"

"Parece que desaparecieron tus modales en cuánto se fue Kaneki ¿Qué pasó con la formalidad y el trato de usted y de sempai?"

"No pienso ser educada con acosadores. Y menos me interesa ser educada con la gente mayor que yo por tan poco; es un año de diferencia solamente, no te creas tan listo" Le había caído como patada en el estómago ese nombre. Se estaba empezando a enojar.

"Ahora me gustas más"

Hideyoshi soltó una pequeña risa. Touka tenía un carácter mordaz, tal como se la imaginaba. Iba a ser un desafío conquistarla, pero eso era lo más entretenido. Además, su belleza lo deslumbraba.

"¿Quieres que te traiga algo de tomar?"

"¿Qué…? No, no quiero. Además ya me tengo que ir a–"

"¡Eh! ¡Nagachika! ¡Así que al final viniste!"

Desde atrás de Touka se escuchó que alguien llamó a Hide. Esa voz… claro, era evidente, nadie más que él podría haber sido. Se demoró dos segundos en atar los cabos sueltos.

"¡Oh! ¡Nishiki-sempai!" Hide saludó animadamente alzando su mano.

"¡NI-SHI-KI!" le gritó Touka a su jefe. "¡Maldito! ¡Tú!" caminó dando zancadas antes de que Nishio pudiera llegar hasta donde estaba Hideyoshi.

"¿Y qué te pasa a ti ahora? ¿Por qué estás tan enojada?" Nishio estaba muy perdido, no entendía qué le pasaba. Si hace cinco minutos estaba llorando de la felicidad por su debut y ahora de pronto tenía esa mirada asesina de siempre. "¿Estará en sus días?" pensó. Porque, con Kimi había aprendido que tantos cambios de humor tan bruscos en un día era típico de eso.

"TÚ… ¡TÚ FUISTE! ¡Tú le diste una entrada a ese idiota y ahora no me deja en paz, todo es tu culpa!"

"¿Qué idio–? Ah… ¿Hideyoshi? Sí. Es que insistió en que quería venir y bueno, le debía un favor así es que–"

"¡Me está acosando! ¡¿No ves?! ¡Haz algo, inútil!"

"¡Ya basta, Touka, no seas tan fastidiosa y vuelve a tu puesto de una vez antes de que se me acabe la paciencia!"

"¡NO PUEDO VOLVER A MI PUESTO, PORQUE ESE IDIOTA QUE INVITASTE A ESTA FIESTA ESTÁ AHÍ PARADO ACOSÁNDOME!" Ya estaba empezando a perder ella la paciencia mejor dicho, si no la había perdido ya. De todos estos hombres con los que se había encontrado ¿cuál era el más irritante de la noche? Estaba poniendo sus apuestas en Nishiki que no paraba de ignorar sus quejas.

"Perdón ¿me perdí de algo?" Para su mala o ¿buena? suerte, Hide llegó justo en el momento en que Touka le estaba gritando lo anterior a Nishio.

Sintió un poco de arrepentimiento… a nadie le gustaba que hablaran mal a sus espaldas, aunque fuera un acosador molesto. Así que resolvió decírselo en su propia cara.

"Mira, lo siento por decir esas cosas, pero sinceramente cualquier intención que tengas en este momento conmigo, no me interesa; además…"

"¿Además?"

Se le vino la imagen de Kaneki a la mente y se tragó sus palabras. Estuvo a punto de meter la pata con lo que iba a decir, así es que rápidamente cambió la frase.

"Además" retomó "No tengo tiempo para tener un novio; tengo mucho trabajo aquí y más la escuela, es demasiado, así que–"

"Pero, yo nunca te pedí que fueras mi novia"

Oh. Eso había sido un golpe bajo al ego de Touka. Estaba segura que eso era lo que ese sujeto buscaba.

"A no ser que eso fuese lo que buscabas que te pidiera"

"N–no ¡Claro que no! ¡Eso es lo que te estaba diciendo! ¿No escuchas nada de lo que te digo, acaso?"

"Cada palabra"

Hideyoshi se quedó mirándola directamente a los ojos, y lo que dijo lo hacía parecer como si de verdad se estuviera tomando sus palabras en serio. Touka se sorprendió y se sentía cohibida al mismo tiempo. Algo tenía esta persona, que la hacía sentir totalmente expuesta, como si…

Como si lo supiera todo de ella con solo observarla. No como acosador, sino con su intuición.

"Okey… Yo mejor me voy, veo que estoy sobrando aquí"

Al ver las miradas intensas que se estaban regalando esos dos, Nishiki decidió que era el mejor momento para escapar y no interrumpir lo que fuese que estuviera sucediendo entre ellos.

"¡Eh, Nishiki, espera…! ¡Ah! ¡Idiota!"

Touka no quería que la dejaran sola con Hide. No era que no pudiera zafarse de él de alguna forma, de hecho sabía muchas maneras de hacerlo, la mayoría groseras, sin embargo tenía la impresión que nada de lo que dijera iba a hacer que se fuera.

"¡Qué difícil eres!" exhaló con frustración. Ya no tenía idea de lo que quería con ella entonces.

"Tú lo eres más" se rió. "La verdad es que me intimidas bastante, porque sueles ser demasiado sincera como veo, pero…"

Hide hizo una pausa para acercarse un poco más. Estaba dejando a Touka sin aire.

"¿Pero?... ¿Qué es lo que quieres?"

"No quiero comprometerte con nada que no quieras hacer. Si me rechazas, está bien, entiendo, no me conoces, y yo tampoco a ti, pero me gustaría que me dieras la oportunidad de hacerlo"

Touka levantó la vista, Hide se acercó a su oído y le susurró algo.

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"¿Ya estás mareado? Pero, si sólo te tomaste uno" de nuevo soltó esa risita aguda burlona, que Kaneki odiaba. Porque, le recordaba todo lo que había pasado entre ellos dos.

Lo único que hizo fue mirarla con desdén.

"¿Quieres otro? Ya que te tomaste el mío, voy a ir a buscar uno nuevo"

"No, déjalo. Yo voy a ir a buscarlo"

"No creo que te vendan nada con esa cara de niño que llevas"

"Déjame en paz, Rize. Yo puedo solo"

Kaneki se dio media vuelta tratando de no perder el equilibrio. Oh, de verdad se sentía muy mareado. ¿Tan débil era frente al alcohol?

Rize iba detrás de él.

"No seas tan terco ¿Todavía sigues enojado por lo que te hice? No seas tan rencoroso, te hace mal"

Ken hacía oídos sordos a todo lo que le dijera ¿Le hacía mal? ¿Ahora se preocupaba de lo que le hacía bien o mal?

Hipócrita.

Qué mujer más mentirosa.

Totalmente opuesta a…

Bueno. No era que él estuviese libre de pecado tampoco. De hecho, también le había mentido a…

"Touka" la nombró en voz baja, porque tenía ganas de saborear su nombre, porque el alcohol le hacía tener ganas de decirlo, de gritarlo. Porque, cuando pudo, no, cuando debía decirlo, se calló.

Y lo arruinó todo.

Se rió para sí. Ahora burlándose de sí mismo.

"¿De qué te ríes, cariño?" le preguntó Rize.

"De mí"

Rize lo observó un momento. Estaba borracho, pero todavía no inconsciente. Necesitaba que estuviera en un estado en el cual cualquier pregunta que le hiciese la respondiera con la verdad.

Lo había estado observando, porque por supuesto, necesitaba algo de él.

Kaneki de alguna forma se las arregló para llegar hasta la barra luchando en contra de la masa que se dirigía al escenario y hacia el podio del DJ.

El espectáculo de DJ Rabbit había retomado su curso. Desde lejos escuchó su voz por el micrófono. De nuevo no entendió nada, o no quiso entender. No se quiso voltear a mirar tampoco. Hide podría estar por allí cerca, no tenía ganas de verlos juntos.

El ambiente en la barra estaba tranquilo al menos. –Tranquilo– en comparación al bullicio de la pista de baile. Las luces de neón, el humo, la música, todo lo mareaba mil veces más que cuando había llegado al recinto. Escuchaba los gritos de la muchedumbre, todos esos jóvenes, alegres, junto a sus amigos bailando y él, miserable, sentado junto a una de las personas que más detestaba en la Tierra y posiblemente se iba a aprovechar de nuevo de él.

Kaneki no era tan estúpido para caer en una trampa dos veces, así es que si caía, se dejaba caer, por voluntad propia. Porque, estaba cansado de su mala suerte y aparte, tenía algunas estrategias guardadas que pensaba utilizar para vengarse, si es que lograba mantener su consciencia intacta durante la noche.

Nunca había tomado alcohol, así que sabía que eso era un punto en contra. Tenía que apresurarse entonces. Si no podía estar con Touka, por lo menos iba a recobrar su dignidad.

"Mmm… qué tenemos aquí, Rize-san ¿Otro –amor de una noche–?"

El barman parecía conocer a Rize. Por supuesto que sí, ya lo tenía todo arreglado en su telaraña de intrigas. Observó al barman, tenía una apariencia intimidante. En su cuerpo poseía varios tatuajes, figuras que no sabía interpretar en su mayoría, salvo la inscripción en su cuello, que parecían ser letras en latín.

"Puede ser" respondió Rize "pero, por mientras, por qué no nos traes dos de lo de siempre, Uta-san"

"Ok. Va saliendo" el barman le guiñó el ojo a Kaneki y él sólo esbozó una sonrisa levantando una esquina de su boca un poco más que la otra y asintió con la cabeza tratando de expresarle que eso era exactamente lo que era, un amor de una noche.

Aunque no hubiera amor de por medio. Sólo rencor.

"Entonces, Kaneki-kun ¿Todavía me amas?"

La miró y estalló en una carcajada que no pudo evitar, efecto del alcohol en su sangre. La tomó de un brazo y la atrajo hacia sí. El alcohol aparentemente lo tornaba más violento. O más desinhibido. A pesar de eso, todavía conservaba el control de su cuerpo; ahora quería controlar la situación.

Con sus narices a punto de tocarse, y Kaneki con una mirada malévola le contestó "No sé ¿quieres averiguarlo?"

En eso llegaba Uta con los dos brebajes y uno extra "La casa invita, para el –amor de una noche–"

Rize todavía seguía en una especie de shock ¿desde cuándo Kaneki había cambiado tanto? No sabía si lo hacía, porque estaba borracho o porque se traía algo entre manos. Cualquiera fuese el caso, ella no se podía permitir perder esta noche. Bebió un solo sorbo de su trago. "Vaya, lo necesitaba" para despejar sus ideas. Y algunas cosas más en su estómago.

Kaneki bebió los dos de un golpe y casi se cae de espalda. Se secó la boca con su manga. "Estoy listo" pensó, como si se tratase de una sentencia de muerte. Esta vez la tomó de la mano y se dirigió a la pista de baile.

"¿A dónde vamos?" preguntó Rize, inquieta. Apenas alcanzó a dejar su vaso en la mesa de la barra sin que cayera al suelo.

"A averiguarlo"

"¿A averiguar qué?"

"Si todavía te amo" le sonrió con malicia, entrecerrando sus ojos.

De alguna forma Rize se sentía como volando entremedio de la gente. "Si ni siquiera sabes bailar"

"Eso se puede arreglar" ya lo había visto antes, a ese sujeto que llevaba gafas de sol y el pelo desarreglado. Y lo más importante, las drogas.

"¡Hey, tú!" levantó su mano libre para atraerlo, el tipo captó en seguida la señal y se dirigió rápidamente hasta donde estaban "Dame dos, ahí está el dinero, guarda el cambio" el muchacho no tardó nada en hacer la transacción y en menos de cinco minutos ya tenían el éxtasis en sus manos.

"¿Desde cuándo te drogas?" no pudo evitar inquirir. Todo esto era muy extraño, se sentía como si estuviese con una persona diametralmente opuesta.

"¿Importa?" colocó las dos pastillas en sus dedos índice y el del medio "¿Querías saberlo, o no?"

Rize empezó a sentirse intranquila. Entendió las intenciones de Kaneki, pero ya era tarde, porque la había arrinconado entre sus brazos en una pared cerca del escenario.

Y del DJ.

"Tómala" le ordenó.

"No quiero" respondió y su tono de voz se hizo más suave, más indefenso. Kaneki se estaba emocionando más y más a medida que Rize se iba sintiendo más débil ante él.

"Okey. Hagámoslo entonces"

"¿A qué te–?" no pudo seguir la frase que quería decir.

Algo se había interpuesto con su lengua para poder seguir hablando.

Era la de Kaneki. En un movimiento fugaz se colocó las dos pastillas en la boca y se las metió a la fuerza en su propia boca.

Por medio de un beso.

Las piernas de Rize tambalearon.

Kaneki no sintió si tragó una o dos pastillas.

Lo único que alcanzó a captar fueron un par de ojos zafiro brillantes. Sorprendidos, decepcionados, enojados. Fríos.

De todas las paredes del lugar había escogido la más cercana al podio del DJ para acorralar a su presa.

Más no alcanzó a maldecirse a sí mismo, sus ojos se pusieron en blanco; ya había perdido el control de sí mismo.

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Un tono de celular de una canción de moda en los 90' sonó. Su dueño lo cogió rápidamente, era un mensaje de texto.

"Acepto. El próximo domingo, a las 3. No llegues ni un minuto tarde o te mato."

Qué pocas palabras se necesitaban para hacerlo inmensamente feliz. Necesitaba desahogar su alegría, qué mejor que hacerlo con su mejor amigo.

Pero, él no contestaba.

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N/A: "Mezclar éxtasis con alcohol es extremadamente peligroso y puede ser fatal" Así que ya saben niños, no lo intenten en su antro de la perdición más cercano por el amor de Dios. Solo Kaneki-kun puede hacer esa clase de barbaridades. Se merece un buen coscacho de Touka-chan, pero ya lo tendrá, que se espere no más, bakaneki.

No pero en serio, las drogas son malas, no se metan con ellas ni con la maria iguana por favor jajaja siempre con precaución.

Necesito un consejo; para futuros capítulos quiero escribir smut/lemmon, como sea que le llamen ustedes... Y no sé si aquí me censuran ¿alguien sabe si censuran?... Tendría que cambiarle el rated? ;O; help, o sino tendré que cortar mis escenas cochinas y no quiero jajaja Son importantes para el argumento (?)

Y bueno, se acabó la fiesta! Por fin! ajaja lo peor está por venir! Gracias por leerme ;u; me hacen extremadamente feliz y más aún si me dejan un review, ojalá amable y con críticas constructivas o si quieren hablar de su vida igual está bien, pero no con insultos ni nada no amistoso, porque ni los leo, los borro y los reporto aah :C

Más Ayahina y Touken para la próxima, lo siento, pero era necesario este capitulo OTL

Nos vemos en el capítulo 7!