¡Acabé! Oh dioses, fue un infierno; no he tenido mucho tiempo para escribir y en el poco tiempo que logré mi imaginación estuvo más seca que una piedra bajo del sol (ni para referencias funciono ahora)
Los personajes son de Rick Riordan y yo no tengo la menor idea para que los utilicé esta vez.
Will había recibido uno ENORME regaño, no solo por su espada doblada, sino por su desaparición durante tres días sin que nadie supiera nada de él, lo cual era falso ya que se había marchado del campamento con ayuda de Lou Ellen pero al parecer su amiga no había dicho palabra. El castigo no mejoró en nada cuando admitió haber ido al inframundo en busca de Nico y aumentó considerablemente al no ser capaz de borrar la sonrisa de sus labios a pesar de estar siendo regañado, pero cómo podría borrarla cuando Nico le había dicho que sí.
Por otro lado, no pudo quejarse a la hora de cumplir con sus castigos: trabajar en el campo de fresas, con un pelinegro sentado a la sombra que solía conseguirle bebidas heladas cada cierto tiempo; hacer turnos dobles en la enfermería con un Nico que solía aparecerse para llevarle algo de comer y pasar los entrenamientos corriendo hasta el cansancio para al final recibir una toalla del italiano y su compañía al ir a nadar al lago. Era feliz y mayor era su alegría al notar que Nico también lo era, conforme avanzaba su castigo las sonrisas de Nico eran cada vez más recurrentes y de manera natural comenzó a bromear con él.
···
No tardó en correrse el rumor de que salían por lo que una mañana Will encontró al hijo de Hades siendo importunado por Kayla y Austin.
−Al ser el líder de la cabaña siete necesitas nuestra aprobación para salir con Will –comentaron ambos logrando hacer que Nico luciera bastante intimidado.
−Ya sabes, es necesario que tengas la aprobación de sus dos hermanos favoritos.
−Nunca he oído tal cosa como hermanos favoritos –comentó Will llegando con ellos−, soy el líder de la cabaña, no puedo tener favoritismo.
−Vamos, Will –comentó Austin con una enorme sonrisa−, estamos solo los cuatro, puedes admitirlo.
−Lo haré –comentó Nico interrumpiéndolos de pronto.
−No necesitas hacerlo –respondió Will al ver las enormes sonrisas en los rostros de sus hermanos.
−Está bien ¿qué tengo que hacer?
Will estuvo a punto de pedir que pararan dos veces hasta que notó que Nico se divertía con sus dos hermanos, Kayla había convencido a Nico de pintar algunos mechones de su cabello de morado, por su parte con Austin terminó con un video en youtube con bastantes felicitaciones por el sorprendente maquillaje y efectos especiales de los zombies que bailaban thriller.
−Lo siento –el rubio se encontró sentado con Nico que miraba su cabello.
−Está bien, Kayla me prometió que el tinte se irá en una semana y Austin fue el que enseñó a bailar a los zombies, realmente no tuve que hacer nada.
Will pasó su mano por el cabello de Nico, si no miraba con atención el color no se notaba en el cabello negro, el hijo de Apolo sonrió, sus hermanos sabían que el italiano no necesitaba ninguna aprobación de la cabaña siete, esa había sido su manera de hacer sentir a Nico como parte de la familia.
−Noté que la pasaste bien.
−Fue divertido, es agradable tratar con gente que no me teme por ser el hijo de Hades.
−Hay mucha gente que quiere tratar contigo, es cuestión de mejorar un poco tus habilidades sociales; sólo, por favor, no las prefieras a mí.
−Muy tarde, prefiero a Lou Ellen y a Cecil a ti –comentó sonriendo traviesamente.
Will suspiró, era un buen momento para besarlo y así lo hizo.
···
Nico soltó un suspiro y dando media vuelta quedó de frente a Will, el rubio notó como apretaba sus manos muestra clara que se encontraba nervioso, sonrió para después abrazarlo con fuerza.
−Te adoro –susurró en su oído, logrando un sobresalto en el italiano y que cuando se alejara su rostro luciera rojo.
−Yo-yo igual –logró tartamudear para después continuar caminando como si nada hubiera pasado.
El hijo de Apolo fue incapaz de borrar su sonrisa antes de seguirlo en silencio. Sabía que Nico odiaba el contacto físico y a pesar de eso le había pedido que lo abrazara "Si lo intento es obvio que puedo lograrlo, me dijeron que solo necesito acostumbrarme" había sido su explicación antes de que se volviera una costumbre para ellos el que se detuviera frente a él sin decir nada a la espera de su abrazo.
···
No todo en su relación con Nico era agradable. El hijo del inframundo tenía sus fantasmas, tanto metafóricamente como literal, pero eran aquellos fantasmas que Will podía ver eran los que más le molestaban: el fantasma del miedo a no ser aceptado, el de los prejuicios de un pasado tan lejano que había sorprendido al hijo de Apolo cuando supo de él, pero principalmente el fantasma del propio Nico que se empeñaba en no dejarlo ser feliz.
Y como todo a lo que Will Solace se había enfrentado en su vida lo hizo con empeño y cabeza dura. Le costó enfrentar las lágrimas de Nico, le costó su propio dolor cuando más de una vez el pelinegro negó que estuvieran saliendo por miedo al qué dirán y se alejara de él fingiendo un asco a las palabras de llamarlos pareja. El sanador tuvo que enfrentar el odio al hijo de Hades, un odio que venía de quien menos lo esperaría y que era el propio Nico di Angelo; a palabras amables y constantes se las arregló para hacerle entender lo valioso que era, lo importante que le parecía y lo maravilloso que era su existencia para él.
Pero dolía, las inseguridades de Nico le lastimaban tanto como nada lo había hecho antes, el ir caminando de la mano cuando lograban salir del campamento se volvía amargo cuando Nico lo soltaba por el simple hecho de ver a alguien.
−Quizá si fuera una chica –fue la gota que derramó el vaso del rubio.
Will se negó a soltar la mano cuando caminaban, se negó a los ruegos de que fingieran que no eran pareja, le dijo no a tantas cosas que Nico pidió que por las noches no lograba dormir por temor a que la mañana siguiente el hijo de Hades pensara que había sido suficiente y diera por terminada esa relación que ambos tenían.
Pero nunca pasó, lo que sí sucedió fue que la presión de su mano se volvió más fuerte cuando caminaban en público, aprendió a aceptarse por quien era y para sorpresa de Will, sucedió que lo presentó como su novio ante su hermana.
···Nico···
Nico se sonrojó hasta la raíz del cabello cuando vio la sorpresa de Hazel y escuchó la agradable risa de Will a su lado, al pelinegro le hubiera gustado decirle a su hermana (aquella nacida, al igual que él, en una época cuando una relación como la que ahora él tenía era penada incluso con la muerte) que se trataba de una broma, pero no fue capaz, por el simple hecho de que había tenido demasiado de lastimar a Will.
Nico no era ciego, más de una vez había visto el dolor cuando negaba que hubiera algo entre ellos, cuando sin consideración alguna lo apartaba o cuando soltaba su mano como si quemara.
−¿Novios?
Preguntó Hazel mirándole con sus ojos abiertos ante la sorpresa.
−Por desgracia –se atrevió a responder. Y la risa de Will sonó bastante alegre a su lado.
−Los dejaré solos –había comentado a su lado el rubio, pero Nico lo único que se atrevió a hacer fue tomar su mano con fuerza, en una súplica silenciosa de que no le dejara, tratando de hacerle saber que solo tenía la valentía de aceptarlo porque él se encontraba a su lado.
−Esto es horrible –soltó Hazel de pronto, Nico apretó con más fuerza la mano de Will, sin atreverse a mirar a su hermana, sintiendo el nudo en su garganta que amenazaba con volverse llanto, pero la hija de Plutón continuó− mi hermano se consiguió un novio más guapo que yo.
Y esa fue la ocasión de poner cara de sorpresa a Nico, Hazel sonreía mientras se presentaba ante Will que lucía tan alegre como ella y acariciaba con su pulgar la mano de Nico. "Todo está bien" sabía que intentaba decirle.
−Fuiste muy valiente –le comentó besando su frente, horas después.
−No volveré a hacerlo –admitió abrazándolo− no lo negaré si alguien me lo pregunta, puedes decirlo tú también, pero no me pidas que sea yo el que lo haga.
−Lo harás –Will sonrió−, solo dale tiempo.
Y Nico lo beso mordiendo sus labios, lastimándole un poco, de esa manera que solía hacerlo cuando Will, con su bonita boca, había hablado de más.
···
−Nunca te di las gracias –comentó Nico sentado al lado de Lou Ellen.
Will seguía castigado haciendo turnos extra en la enfermería, su amiga le hacía compañía al pelinegro a la hora de la cena.
−No es necesario que me las des. Fui imprudente e hice a ambos sufrir.
−Fue doloroso para ti…
−¿Cómo? –la hija de Hécate pareció sorprendida por sus palabras.
−Lo siento mucho –Nico apretó el cubierto que traía en sus manos− fui egoísta.
−¿Nico?
−Cuando Will nos presentó te la pasabas hablándome acerca de él, yo…
−Quería que te interesaras más en él –para el pelinegro no pasó desapercibida la sonrisa.
−Solo lo noté cuando Will te contó que empezamos a salir, pero no quise aceptarlo hasta ayer. Siento mucho salir con la persona de la que estas enamorada.
El gesto de sorpresa de su amiga dio paso a uno de tristeza.
−Él nunca me hubiera mirado. Eres lo mejor para Will, te ama, ambos se aman –Nico sintió el dolor de las lágrimas de su amiga− las vacaciones están por acabar –la chica sonrió−, no tendré que soportar su cara un tiempo, cuando nos volvamos a ver estaré bien –Lou Ellen se puso en pie−, solo cuídalo ¿de acuerdo? Y haz que lo pase un poco mal por mí.
···
Nico dejó escapar el aliento que se vio blanco debido al aire frío que lo rodeaba por el uso de su espada. Dejó caer su arma incapaz de sostenerla más, sintiendo sus dedos entumidos.
−Ese fue el último –sintió unas manos sujetándolo por cadera, al voltear hacia atrás se encontró con la mirada preocupada de Will.
Soltando un suspiro de alivio, Nico se recargó en el pecho del sanador.
−¿Jason está bien?
−Lo vi cuando venía hacia acá, intacto.
El hijo de Apolo se sentó en el suelo, llevándose a Nico con él quien quedó sentado en su regazo, el italiano se acomodó al sentir que lo abrazaba.
−Estás cálido –murmuró.
−Tú eres el que está helado, así que, por favor, no te quedes dormido, necesitas entrar en calor.
El hijo de Hades lo vio tomar sus manos y llevarlas a su boca, calentándolas con su aliento.
−Exageras –comentó con una sonrisa.
−Se trata de mi novio, tengo derecho incluso a ponerme histérico.
El rubio lució más alegre al verlo sonreír. Nico lo tomó de las manos, rodeándose con ellas se acomodó cerrando sus ojos.
−Te amo –se sinceró cuando el sueño comenzó a vencerlo.
−Oh… wow.
Nico abrió sus ojos sintiéndose aterrado de sus propias palabras, sabía que su rostro estaba rojo debido a lo caliente que lo sentía; encontrándose con el rostro de Will lo vio posiblemente tan rojo como seguro él se encontraba.
Trató de apartarse del sanador pero este lo evitó abrazándolo con fuerza.
−Pensé que tendría que esperar toda una vida para oírte decirlo –Nico notó la alegría en su voz−, yo también te amo, Nico di Angelo.
Y la enorme alegría que sintió el pelinegro no le permitió hacer nada más que permitir que Will lo abrazara, que fue como los encontró Jason media hora después, dándoles un buen regaño a ambos por tenerlo esperando por estarse haciendo arrumacos. Nico sonrió, lo que dejó a su amigo sin palabras, y se negó a soltar la mano de Will durante todo el camino que hicieron hasta el campamento.
···Sus besos···
Los besos de Will eran medicina, no debido al desagradable sabor que tenía más de un remedio que lo había obligado a consumir, pero sabía que eran medicina ya que cada beso lento y dulce que le había dado curaba poco a poco las heridas que había en su corazón: un beso para la pérdida de su hermana, uno por el amor no correspondido, uno por cada palabra que le había causado daño; y los besos continuaron incluso cuando no había más que sanar, siguieron cada vez más dulces y cálidos, encontrándose con que era él que los deseaba cada día más que el anterior.
Los primeros besos de Nico eran inexpertos, Will notaba como perdía el aliento cada vez que lo besaba con pasión, como le sujetaba con fuerza para no caer al suelo y como, cuando se apartaba, de sus labios escapaba un breve suspiro que le robaba el corazón. Los besos de Nico eran tímidos, al hijo de Apolo no le costó saber la cantidad de valor que le había costado reunir al italiano para darle ese primer beso, cuando él lo había lastimado, por lo que cada beso que le daba venía acompañado de otros dos que intentaba decirle lo mucho que lo sentía y todo lo que lo amaba.
Will era un hijo del sol, era algo que Nico nunca dudaba, ya que algunos de sus besos solían convertirse en fuego cuando nadie lo miraba, cuando sus manos por su cuerpo lo hacían dejar escapar sonidos que no deseaba hacer pero que dibujaban traviesas sonrisas del sanador contra sus labios. Besos profundos, calientes y adictivos que ponían a su cabeza a dar vueltas y lo hacían olvidarse de cosas tan importantes como respirar o el simple hecho de que los dioses seguramente no apartaban su vista de lo que estaban haciendo los dos solos en la cabaña de Hades.
Y para sorpresa de Will, con el pasar del tiempo, se encontró con que los besos de Nico eran traviesos, unos falsos besos que terminaban como una simple caricia en sus labios que lo hacían prácticamente rogarle por más; unos besos que dolían cuando los dientes del chico del inframundo se clavaban en sus labios y después le besaban con un falso arrepentimiento y enormes sonrisas; besos que volvían loco a Will y solían terminar con un Nico en sus brazos dejando escapar casi inaudibles gemidos contra sus labios.
···
Nico terminó de comer su chocolate cuando sintió a Will sentarse a su lado.
−Terminó el castigo –comentó alegre el hijo de Apolo.
−Nada mal, solo te tomó un mes –el pelinegro apartó su mirada del sol que desparecía en el mar− ¿estás listo para escapar de nuevo al inframundo sin avisar a nadie?
−Sólo si tengo que ir a buscarte, Di Angelo –volteó a ver el atardecer que estaba por desaparecer− ¿debo ponerme celoso?
−¿Por qué?
−Tú, aquí solo en la playa, viendo el mar.
−Eres un bobo, Solace –comentó soltando un suspiro−, es obvio que vine a un lugar romántico en donde pueda estar con mi novio a solas.
El sanador sonrió, una sonrisa que desapareció cuando sus ojos se encontraron con los del hijo de Hades; apartó algunos mechones de cabello de su rostro como excusa para dejar su mano en su mejilla, Nico cerró sus ojos al verlo acercarse, pero los volvió a abrir al sentir a Will lamer la comisura de sus labios y apartarse.
−Tenías un poco de dulce –dibujó una enorme sonrisa ante la mala cara del italiano.
−Eres un completo idiota, Solace –comentó levantándose, Will lo sujetó antes de que pudiera marcharse, logrando que Nico cayera encima de él.
Rodeó con un brazo su cintura mientras pasaba su mano entre el cabello del pelinegro, Nico se sujetó a su cuello al sentir que perdía el equilibrio, su intentó de protesta se ahogó en los labios del sanador quien le abrazó con más fuerza al sentir que correspondía el beso, el sanador no pudo evitar la sonrisa ante el sabor dulce, lo que logró que el pelinegro mordiera sus labios al notar que se burlaba de él, el ojiazul se acostó en la arena sintiendo como Nico lo sujetaba con más fuerza al sentir que perdía el equilibrio, terminando sobre su cuerpo.
−¿Conque un completo idiota? –preguntó sonriendo a notar que Nico se sonrojaba.
−Mejor cállate, Solace –comentó antes de volverlo a besar.
Me hubiera gustado darles un final más mono, pero la vida no está de mi parte últimamente (mi cerebro me abandona ;_;)
Mil gracias por TODO el apoyo que recibió este fic, los reviews, los favoritos y los follow, siento que no les di un final digno de todo el apoyo, pero compensaré, cuando me tome mis vitaminas o un kilo de chocolate o vaya a comprar libro y ropa y zapatos, (eso siempre me anima) o lo que sea que necesite para mejorarme (los grandes escritores dicen que es el alcohol, habrá que seguir sus consejos)
Breves comentarios del fic:
Se llamaba encrucijada porque Lou Ellen es hija de Hecate y prácticamente paso todo el fic poniendo a Will en dramas existenciales de sí o no con Nico.
En este último capítulo el que Lou Ellen estuviera enamorada de Will no me lo saqué de la manga (especialmente porque hoy no traigo mangas, dioses, hasta mi sentido del humor se volvió malo), siempre estuvo enamorada de él, por eso cuando se molestaba con él lo hacía en serio.
La parte en la que Kayla y Austin le dan su aprobación a Nico sucede después de que Nico presenta a Will como su novio con Hazel, pero debido a que uno es desde la perspectiva de Nico quedaba raro si lo ponía después, problemas de estilo que espero sepan disculpar.
Friki (así firmas tus reviews, no estoy intentando ser grosera) había olvidado el beso también en este capítulo, espero que el final ayude un poco con tu frustración.
Y el fic a acabado, como ya es costumbre: besos y abrazos de mi parte, muchas gracias por leerme hasta el final.
