A que no se esperaban que Astrid y Elsa se hicieran amigas, ya lo tenía planeado hehehehe. Este capitulo es la continuación del flashback…. ¡No podía dejarlo así como así, sin terminar!

No soy dueña ni de Frozen ni de HTTYD.

«Capítulo 6. Un regalo muy especial»

Flasback

Seis años atrás

No sabia si algo lo había matado y ahora estaba en el Valhalla. Ahí estaban los tres, como antes, Anna jugando con el agua del mar, gritando y riendo. Elsa y él sentados en una de las rocas mirando a Anna divertirse. Sí….Elsa su querida Elsa estaba sentada a lado de él, se sentía igual como cuando estaba con Astrid, nervioso y no sabia ni que hacer. ¿Cómo habían convencido a Elsa a que fuera con ellos? Es un gran misterio.

Hiccup y Anna estaban en al herrería haciendo planes para ir al otro lado de Berk para poder jugar en el mar. Ese día había amanecido con el sol sonriéndole de buena gana a Berk y con un calor que parecía que los dioses estaban enojados con ellos o contentos, quien sabe.

—¿Y si invitamos a Elsa? —pregunto Anna ilusionada.

—No creo que sea buena idea —nadie mas que él sabia como Anna se ponía al ser rechazada o evitada por su hermana.

—No perdemos nada.

—Ahí va —dijo Bocón.

—¡Elsa! —grito a todo pulmón.

—Esta niña va a venir destruyéndome los oídos —vocifero Bocón.

La aludida volteo a ver hacia donde le gritaban, Anna estaba con los brazos extendidos hacia arriba moviéndolos con rapidez. Hiccup no sabia ni que hacer, estaba ahí asustado, tenia miedo a la reacción de Elsa.

—Anna —dijo Elsa ya frente a los dos—. Esas no son actitudes de una princesa.

—¿Quieres ir con nosotros a pasear? Hoy, y no vayas a decir que no, por favor Elsa tienes que venir con nosotros…es nuestra ultima tarde en Berk y todos estos días no has estado con nosotros, que va a decir Hiccup, que no te gusta su compañía —dijo Anna con una rapidez que casi se sofoca—. Di que si, sique si, di que si, por favor, por favor.

—¿Dónde se apaga esta niña? —grito Bocón desesperado.

—¿Si acepto dejaras de fastidiar?

—Sí —grito.

—Esta bien, iré con ustedes —dijo vencida.

—¡Estupendo! —se dio cuenta que seguía gritando—. Iré por la comida para el paseo, cuando vuelva nos iremos —dijo en voz baja y salió corriendo de ahí.

Elsa bufo.

—¿Puedo entrar?

Hiccup y Bocón se quedaron helados por la pregunta, con los ojos bien abiertos asintieron con la cabeza. Elsa se sentó lo más lejos posible, que no era mucho, de los dos hombres que trabajaban duro con unas armaduras. El castaño no paraba de verla de reojo. Y cada vez que sus miradas se cruzaban él volvía a su trabajo con un leve sonrojo sobre su pecosa cara.

—Anna me dijo que le ibas a hacer un regalo —tanto Bocón como Hiccup voltearon a verla sorprendidos—. Si querías vengarte de mi por lo de la otra vez lo has logrado.

—¿Por qué?

—No para de fastidiarme "Hiccup me va a regalar algo y a ti no" —dijo imitando cómicamente a Anna.

—Creo que mi plan a dado buenos frutos —dijo divertido.

—Demasiados —dijo con expresión divertida.

Un silencio sepulcral invadió el lugar, hasta que Anna llego con una canasta llena de comida.

—¿Nos vamos? —pregunto sonriente.

—Deja voy por mi chaleco.

Caminaban Elsa y Hiccup detrás de Anna que no dejaba de parlotear de lo divertido que se lo iban a pasar. Elsa iba fastidiada y se estaba quedando atrás. Hiccup se detuvo para que ella pudiera alcanzarlos pero lo único que recibió era que lo rebasara.

—¿Hiccup? —Anna caminaba de espaldas.

—¿Qué?

—¿Ya has dado tu primer beso? —el rostro de Ann parecía una zarzamora.

—No, pero espero que sea pronto soy el único vikingo en la isla que no ha besado a una chica —se paro en seco— ¿Por qué?

—Solo era una pregunta —dijo volviendo a caminar correctamente.

Elsa se rio entre dientes, pues sabia que venia esa pregunta. Anna se había fijado en Hiccup desde hacia un año y estaba decidida a decírselo. Llegaron a su destino después de una larga caminata, Anna se quito las zapatillas y las calcetas, echando a andar hacia el agua. Elsa se sentó en la roca seguida por Hiccup. Anna de vez en cuando les aventaba agua o les gritaba para que le hicieran caso.

—Ten —dijo Elsa dándole a Hiccup una cajita—. Para ti de Anna.

—¡Oh! Gracias —lo desenvolvió con cuidado—. ¿Tinta?

—Dijo que como te encantaba dibujar y solo usabas carbón decidió regalarte tinta —se rio—. No consiguió la pluma, hubieras visto su rostro de decepción.

—¿De qué tanto te ríes? —sonrió, llevaba tiempo sin verla reír y quería atesorar ese momento.

—¿Es que aún no te has dado cuenta? —reía llevándose las manos a la boca.

—¿De qué? —la tomo de las manos.

—A Anna le gustas —dijo seria.

—Lo sé —sonrió—. Pero ¿Cómo una chica como Anna se puede fijar en alguien como yo? —le hacia mucha gracia el comportamiento de Anna los últimos días—. Solo mírame parezco un pez parlanchín.

—Hiccup, tu tienes un atractivo no muy común…Eres lindo a tu manera, tienes un atractivo tierno, de que a las mujeres vikingas lo tierno sea sinónimo de débil no quiere decir que para chicas como Anna y yo le sean indiferentes —le dijo acariciándole la mejilla.

—Gracias —su rostro pecoso se volvió un tono más arriba del rojo.

*PLASH*

Anna les había aventado una cubeta con agua. Y empezó una guerra, Elsa y Hiccup atacaban a la pecosa aventándole agua. Cansados y hambrientos decidieron comer de una vez antes de irse. Anna recibió por fin su regalo, era un broche para el cabello que parecía una enredadera de flores hecha de metal, sin pensarlo dos veces se la coloco en el cabello.

De regreso a la aldea Anna se despidió de sus dos acompañantes.

—¿Me acompañas al Gran Salón? Se me olvido un libro haya —Hiccup solo asintió.

El Gran Salón estaba vacio pero iluminado por unas cuantas antorchas.

—Aquí esta.

—Elsa.

—Sí —se paro frente a él—. ¿Qué pasa?

—Ten —le tendió un envoltorio hecho del papel que usaba para dibujar—. También hice algo para ti.

Lo tomo con cuidado, lo desenvolvió admirando una cadena de metal que de el colgaba un anillo del mismo material. Tomo el anillo entre sus dedos acercándose a la llama de una antorcha para admirarla mejor. En toda la cara exterior del anillo estaban grabados copos de nieve muy elaborados y en el interior estaba su nombre también grabado.

—Lo puse en una cadena, como no sabia la media de tu dedo tuve que adivinar, así que si no te queda puedes usarlo con la cadena y si no te gusta puedes botar… —fue interrumpido por unos fríos labios que se posaron sin previo aviso en los suyos.

—Gracias —dijo Elsa separándose de él.

—De nada —suspiro y sonrió de una forma soñadora.

—Buenas noches —agarro su mentón con el dedo índice y pulgar plantándole otro beso pero esta vez moviendo sus labios—. Descansa.

Dio media vuelta dejando a un feliz y sonrojado Hiccup que no era capaz de respirar bien ni sostenerse en pie.

Fin de flasback

Espero que les guste, querían beso pues ahí esta el beso xD muchas muchas gracias por sus cometarios, ya estoy trabajando el capitulo con la conversación de Hiccup y Elsa no se desesperen.

Besos y abrazos, hasta el próximo capitulo.