Je, je, je lo siento en verdad. Mi trabajo es muy absorbente.
Pero que mejor disculpa puedo darles que actualizando XD.
Respecto al comentario de june-li, de que quería escuchar desde el punto de vista de Okita pues aquí esta, aunque debo decir que es difícil escribir desde su punto pues Sougo es indiferente, sádico e inexpresivo y pues no se pare mucho al Okita que todos conocemos pero XD en fin.
No podre ahora contestar individualmente sus comentarios pero quiero decirle a todos que gracias a ellos puedo seguir publicando y no dejar este fic sin un fin.
Espero contar con sus reviews y hasta la próxima
Cuando un helado pone fin a una cita
Cerca de la escuela Yorozuya, existe un complejo de departamentos muy famosa por dos cosas; todos son estudiantes y todos son chicos. Por esto mismo es que a estos departamentos son conocidos como el Shinsengumi.
Por el momento todos los chicos dormían, ya que al despertar se toparían con el día más importante de sus vidas y ese era…. El día de blanco.
Así que como era de esperar muchos tendrían citas y los que no se encontraban llorando a moco suelto con algún peluche de Elizabeth….
…Así es el peliche de Elizabeth ya esta a la venta. Un artículo que todos deben tener consigo, que al apretarlo no emite ningún sonido con el original y no solo eso, cuenta con tres diferentes carteles para que se pueda comunicar….
(Okita y Kagura: quieres continuar con la historia)(Autora: lo siento, sé que tanto como los lectores como ustedes quieren verlos agarrados de la mano) (Okita y Kagura: (hacen caras como si vieran a excallibur de soul eater)
Continuando con la historia…
… como era el caso de gorila, mejor conocido como gorila-san (Kondou: hey que demonios fue eso crees que con el "san" lo aceptare) en raros gritaba:
- ¡Tae-san! -
Sin embargo uno de los chicos no podía conciliar el sueño y no se debía a que no tendría una cita mañana o a los gritos de Gorila-san (Kondou: oye que acabo de decirte) (Autora: pero si ahora lo escribí con mayúscula), si no a los sentimientos confusos que tenia, pero mas que nada aunque odiaba admitirlo a la emoción que sentía porque amaneciera. Así era como se sentía Sougo Okita mientras daba vueltas a su cama.
Realmente no podía conciliar el sueño, ni su mas efectiva estrategia de contar HIjikatas asesinados por él funcionada para adormecerse. Y todo se debía a la culpa de ella….
*** Flash Back***
Okita caminaba silenciosamente hasta los casilleros algo frustrado pero no lograba entender por qué, si había fastidiado a Hijikata con éxito.
La campana sonó indicando el final de la batalla de las chicas y ella… ella no se había presentado para darle un chocolate acaso no era para él quien lo hizo. Acto seguido Okita se golpeo la cabeza contra su casillero.
Que demonios le pasaba, acaso quería chocolate de la chica más masculina de toda la escuela, definitivamente no, aunque, su mente traicionera trajo la imagen de Kagura vestida como una chica norma lo que provoco arder las mejillas del chico-
- NO - se dijo y abrió su casillero para tomar sus cosas - definitivamente no espero su chocolate, debe ser para… - sus palabras fueron ahogadas por la nueva imagen de su mente, la cual mostraba a una Kagura timina entregándole a un Shinpachi con cara de morboso los chocolates.
Esto provoco que le diera una patada al casillero de bajo. Enojado cerro su casillero y de disponía a irse cuando…
Escucho unas pisadas que se acercaban a él y…
- Que haces aquí tan solo, de seguro estas triste porque no recibiste ningún chocolate -
Esa voz acaso, Okita giro lentamente la cabeza y vio a Kagura parada frente a él con la cabeza agachada.
- Para que no te sientas mal te daré el que hice - la chica le extendió una bolsa de papel.
Okita estaba anonadado, que quería decir esto… de verdad aquel chocolate era para el… que quería decir esto porque de pronto sentía retumbar su corazón… ¿felicidad? Pero un momento su se trataba de una broma… si eso debía ser una broma así que se giro de cuerpo completo hacia ella.
- China tus palabras están fuera de lugar - le dijo mientras le mostraba todos los chocolates que le habían regalado.
Okita miro fijamente la reacción de la chica la cual la sorprendió ya que estaba apenada.
- Yo que tenia pensado darte el mio - dijo la chica molesta - pero como veo que no lo necesitas - se guardo el chocolate.
Que significaba esto… acaso de verdad era todo esto… o era un truco… miro como Kagura se disponía a irse, no podía permitirlo así que estiro la mano y la detuvo.
- Espera - la llamo Okita y la retuvo sosteniéndola de la mano - ese chocolate lo hiciste para mi.
La chica tímidamente asintió. Entonces realmente eran para el.
- Entonces no tienes derecho a llevártelo - le espeto Okita, con una gran sonrisa - mirar que llegar tan lejos para dármelos - continuo el chico y al ver la cara de desconcierto de Kagura agrego - se lo de los baños.
- Pues que no se te suba - le dijo Kagura y levanto su pierna para darle su típica patada - solo buscaba a viejita pervertidas.
Porque reaccionaba así, quizás estaría apenada. Serias eso, sin embargo no lo pensó mucho y a que tenia una gran vista frente él.
- Por cierto hoy no traes pantalón - le recordó Okita.
Kagura inmediatamente bajo la pierna mientras que con su mochila trato de golpearlo, lo cual resulto sencillo para Okita esquivarlo, la chica se preparaba para otro ataque así que Okita salió corriendo, mientras lo hacia el chico iba desenvolviendo el chocolate y antes de salir de edificio, se volvió hacia ella con el chocolate que el había obsequiado en la boca, y sin pensarlo simplemente salió de su boca dijo.
- Kagura hoy te ves muy linda - le dijo con una sonrisa en el rostro.
Y salió corriendo ya que como supuso Kagura salió tras de él.
*** Fin Flash back ***
Okita nuevamente dio la vuelta al otro lado de la cama un poco irritado por el recuerdo, ya que realmente le hacia feliz la cara tímida que Kagura le había mostraba. El chico abrió los ojos y se dejo rodar por la cama hasta caer de ella, dándose un buen golpe. Porque demonios tenia que pensar aquello… todo esto… todo esto… era culpa de ella.
El chico se incorporo y se sentó en el suelo, ese mismo día al llegar a su casa sucedió….
El descubrimiento de aquellos molestos y confusos sentimientos…
*** FLASH BACK***
- Oh - exclamo con una mirada indiferente Okita, ya que frente de él, subiendo las escaleras estaba - ¿Una botarga de mayonesa? Ese psicópata de la mayonesa es un enfermo, mirar que contratar un estríper mayonesa.
La botarga de la mayonesa se detuvo y se volvió hacia el sádico, dejando ver el rostro de Hijikata con un claro enfado.
- A quien le dices enfermo - exclamo salpicando saliva el chico mayonesa (Hijikata: hey! -Con una vena saltona dice-)
- Lo siento Hijikata-san - se disculpo el castaño - eras tu el stripper.
- ¡ Te estoy diciendo que no! -
- Entonces porque estas disfrazado -
Hijikata bajo la vista parecía aterrado.
- Fue muy aterrador - comenzó a relatar - al oír sonar la campana inmediatamente corrí hacia mi casillero para huir de la escuela, pero… - trago saliva - algún imbécil golpeo mi casillero y se atascó - una fecha mágica apareció apuntando a Okita diciendo "aquí esta ese imbécil" - mis libros para hacer mis deberes estaban adentro - prosiguió Hijikata - así que no podía irme tan rápido y cuando pude abrirlo ya era demasiado tarde y la escuela estaba vacía… y…. y… y lo que secedio… - su cara era de terror - fue… era…
- No me interesa podrías quitarte - ordeno Okita y lo empujo caleras abajo.
Hiji-mayonesa salió rodando.
- Sougo bastardo - se le escucho decir a lo lejos.
(Autora: XD esta es la historia de Okita y Kagura, lo siento Hijikata)
Okita llego hasta su cuarto, abrió a la puerta y lo primero que hizo fue dejarse caer en su escritorio para comenzar a hacer su tarea. No lo parecía pero Okita era un excelente estudiante, estaba entre los diez mejores estudiantes.
Pasados unos minutos el chico llego a la conclusión que no podía concentrarse. Pues se debatía entre su libreta y uno de los cajones de su escritorio, revolviéndose su cabello frustrado dejo su lápiz junto su libreta y decidido abrir el cajón.
Lo que había adentro era nada más y nada menos que la envoltura en la cual estaba el chocolate que le había dado Kagura. Por alguna razón había sido incapaz de tirarla. La observo un instante, luego estiro su mano para tocarla pero antes de poder hacer eso su celular sonó.
El chico dio un respingo, que demonios estaba haciendo, suspiro profundo y contesto el teléfono.
- Bueno - dijo.
- Sou-chan, eres tu Sou-chan - se escucho una voz femenina al otro lado de la bocina.
- Hermana, cuantas veces te he dicho que dejes de preguntar eso, es obvio que soy yo este es mi número telefónico - le explico Sou-chan.
- Tienes razón - se rio su hermana, al oírla Sougo sonrió cálidamente.
La hermana de Sougo había vivo muchos años en el campo por su salud, pero hacia unos meses habían permitido a su hermana iniciar nuevamente su hermana, así que se mudo a la misma ciudad de su querido hermano.
- Quería saber si tenías suficiente ropa interior para la semana - quiso saber su hermana.
- Hermana, puedo cuidarme solo. Lo único que debes hacer en este momento es descansar lo mas que puedas - le reprendió su hermano.
- Pero ha sido tanto tiempo el que hemos estado separados y quiero recuperar ese tiempo perdido -
- Lo entiendo, pero no quiero que vuelvas a recaer hermana - dijo preocupado Sougo.
- Esta bien, entiendo, pero si hay algo que pueda hacer por ti no dudes en pedirlo - cedió su hermana.
Sougo guardo silencio y miro la envoltura que estaba aun en su cajón.
- Que significa cuando tu corazón late rápidamente y no puedes dejar de sonreír - soltó de repente Sougo.
- Sou-chan acaso tú… - contesto entre risitas.
Las mejillas de Okita se tornaron rosadas porque le había preguntado tal cosa a su hermana.
- No… yo no quise… ¡no te rías hermana! - un Okita exaltado trato de argumentar - es que… no entiendo esto porque pasa esto con esa chica machista… - Okita tenia cubierto su rostro por una de sus manos.
- Así que el pequeño Sou-chan ya esta en esa edad - Sougo guardo silencio esperando la respuesta de su hermana - lo que sucede es que estas enamorado.
Sougo bajo la mano que cubría su cara, pues no esperaba tal respuesta. Pero una vez oyéndola todo comenzó a tener sentido; eran celos los que sentía cuando estaba con Gin-sensei, era emoción cuando toco su frente y por eso latía tanto su corazón cuando le dio ese chocolate.
-¿Enamorado? - se pregunto atónito.
- Y quien es, alguien de nuestro colegio quien, quien - quiso saber su hermana.
- Que tarde es tengo que dormir ya - dijo con ímpetu.
- Hey Sou-chan espera… -
- Adiós - y colgó el chico.
Okita dejo el celular en su escritorio y sabiendo que no podría concentrarse para termina su tarea se dejo caer en su cama.
- Así que eso era - subió su brazo a la altura de su cara y se cubrió los ojos con el - Kagura - dijo afablemente - el chico dio un respingo - que demonios - tenia la cara ardiendo - que me gusta esa tipa plana, pega mocos y machista.
Se dio la vuelta quedando boca bajo.
- Como se supone que deba actuar después de esto… creo que no será fácil hablarle nuevamente -
*** Fin del Flash Back***
Después de todo esto le había resultado muy difícil ver a Kagura. Además que debía hacer respecto con el chocolate… era un chocolate giri o quizás un homei… no lo sabía pero él quería darle una respuesta… pasaron unas semanas pero por fin había logrado invitarla. Lo único que quedaba por hacer era esperar.
- Porque resulta tan difícil conciliar el sueño - se dijo y se cubrió la cara con su manta - no al alternativo - dijo bajo las mantas - tendré que hacer eso, si no jamás podre conciliar el sueño - hizo a un lado sus mantas y salió de su cama - tendré que matar a Hijikata-san de verdad para poder dormir - y con una espada (que ignoro de donde salió) fue en busca de su presa.
^-^ _\°o°/_^-^_
Por fin había llegado el día prometido.
Kagura había llegado al lugar citado, el día era soleado con varias nubes esponjosas en el cielo un día perfecto para una cita.
Con las manos en la sus caderas y las piernas extendidas a su lados Kagura comenzó a reírse.
- Jo, jo, jo - reía locamente - parece que soy la primera en llegar.
Y tan rápido como lo dijo, se oculto detrás de un bote de basura.
Que demonios estaba haciendo pensó, como había podido llegar hasta aquí. Bueno desde ese día había sentido tanta felicidad que parecía que caminaba sobre las nubes (lo cual era un poco cierto ya que a su paso noqueaba a las personas y caminaba encima de ellas).
Pero ahora había llegado el día y ya no estaba muy segura si esto era una buena idea. Porque había aceptado la invitación, no le gustaba… bueno si le gustaba… un poquito quizás… aun no podía entender como el gustaba un sádico como él, que hasta torturaba a los caracoles arrojándoles sal (por favor no lo intenten en sus casas).
Saco al cabeza de su escondite y miro a la entrada del parque no se veía por ningún lado a ese sádico, lo único que vio fue a Katsura y Elizabeth entrando muy felices de la mana al parque.
Y si era un trampa… por otro lado si no lo era eso significaba que ¡LE GUSTABA! Kagura comenzó a rascarse la cabeza con el bote.
- Que diablos estas haciendo -
Kagura reconoció esa voz y se volvió parado frente a ella estaba Okita, realmente estaba aquí y su mirada se ilumino.
- Comprobando que no hay miados de perro señor - instintivamente respondió.
- Y cual es el reporte cabo -
- Sin orines señor - contesto Kagura mientras se levantaba.
Y después el silencio los invadió, porque era ahora tan difícil interactuar entre ellos, sin embargo había algo que Kagura quería saber así que mirando hacia otro lado y armándose de valor pregunto.
- ¿Por qué has invitado? -
- Bueno - Okita también miro hacia otro lado y rascándose la mejilla respondió - hoy es el día de blanco y… no quería deberte nada.
Así que después de todo no era que le gustaba pensó tristemente mientras miraba el suelo, después sacudió su cabeza, claro que no era eso.
Okita que la había observado agrego.
- No me digas que realmente querías una cita conmigo -
Al oír eso Kagura subió tan rápido la cabeza que se escucho tronar su cuello.
- Creo que algo se rompió - dijo Okita.
- Como crees solo miraba si no había mierda de perro en el suelo - dijo la chica.
- Y cual es el reporte cabo - pregunto nuevamente Okita -
- Sin mierda- señor -
Sougo la miro y sonriendo dulcemente se adelanto hacia el parque.
- Vamos - le dijo sin detenerse.
Kagura lo siguió, cuando estuvo cerca de el miro su espalda. Realmente Okita siempre había sido así de alto.
Los chicos dieron sus boletos y al entrar quedaron fascinados había tantas atracciones a cual debían subir primero era tan difícil.
- Definitivamente no, no quiero, no quiero -
- Vamos será divertido -
Los chicos voltearon a ver quien era el que se quejaba y lo que vieron fue a su profesor que estaba atado mientras estaba siendo arrastrado por Sa-chan.
El profesor noto a sus alumnos y les imploro con la mirada para que lo ayudaran. Los chicos le desviaron la mirada lo ms rápido que pudieron.
- Vamos por aquí - dijo Okita a Kagura.
- Si - contesto Kagura.
Gin-sensei vio como sus alumnos se alejaban dejándolo solo con la sadomasoquista Sa-chan XD.
- LOS REPROBARE - se escucho a su ardido profesor gritar.
Olvidando a su pobre profesor los chicos decidieron divertirse de lo grande.
Se subieron a al montaña rusa, a los columpios giratorios, entraron a la casa de los espejos entre otras cosas.
Los chicos en verdad se estaba divirtiendo, hasta habiendo olvidado pelear como era su costumbre.
- Estoy agotada - dijo la pelirroja mientras se dejaba caer en una banca.
- Yo también - concordó con ella mientras agitaba el cuello de su camisa para que entrara el aire y también se sentó a su lado. El chico la miro de soslayo y recibió una sorpresa pues Kagura también lo estaba haciendo.
- Eh - subió la vista hacia el cielo - sabes creo que realmente no fue tan mala idea el pagarte la deuda - se levanto Okita de la banca lo que agradeció Kagura pues su rostro nuevamente había adquirido ese rojo que solo Okita podía provocar.
- Pienso que tampoco fue tan mala idea pasar el día con un sádico que asa caracoles - le dijo mientras jugaba con sus pulgares.
(Kagura: yo no actuó así!) (Autora: ya lo se pero es mi Fic jejeje)
Como Okita no decía nada Kagura subió la vista para verlo y lo que le mostro el chico fue esa sonrisa tan encantadora que la derretía. De verdad como era posible que su cara no se derritiera, casi podía sentir como se sentían los caracoles cuando les arrojaban sal.
(Caracoles: creo que jamás logras entender como nos sentimos T-T)(Autora: por favor no lo intenten en sus casas XD)
- Por que estas sonriendo así - le soltó Kagura, el chico al parecer lo había hecho inconscientemente pues inmediatamente se voltio y comenzó a sacudir nuevamente su camisa.
- Hace mucho calor - dijo - que tal si vamos por un helado.
Kagura se levanto y los dos se encaminaron hacia el puesto más cercano.
Algo que jamás debieron hacer, ya que ahí se encontrarían con algo que daría un gran giro a su perfecta cita.
(Okita y Kagura: QUE ES UN PAGO DE DEUDA)
Okita llego al puesto y pidió dos helados. El señor se los entrego y cuando le iba a dar a Kagura el suyo este los dejo caer.
- ¡HIJIKATA! - dijo con furia.
La chica noto que Okita miraba detrás de ella, así que se dio la vuelta y lo que vio fue al nombrado que iba acompañado de una chica la cual le pareció muy guapa.
Okita sin dar una explicación se acercó a ellos.
El chico se paro detrás de Hijikata y le dijo al oído.
- Esta bueno el helado bastardo -
Hijikata reconoció inmediatamente la voz y estrello su cabeza sobre el helado que estaba degustando.
- Toshi-kun sucede algo - pregunto la chica que iba con el, entonces esta reparo en la presencia de Okita - ¡Sou-chan! - exclamo.
¿Sou-chan? Se dijo Kagura que iba llegando al lugar.
- ¿Por qué están juntos? - les pregunto Okita.
Hijikata que tenia por todo el rostro gotitas de sudor se quedo callado.
- Toshi me ha invitado a salir hoy - dijo felizmente la chica.
- Ah! Eso es verdad Toshi - sádicamente le pregunto.
- Yo… bueno - trago saliva - así es - contesto como todo un hombre, aunque sus dragon ball se hicieron chiquititas.
- Ya veo - su rostro mostraba mas maldad que el de Kira cuando L murió (jajaj disculpen aquellas que aman a L)
- En este momento solo el radar del dragón puede encontrar mi dragon ball por lo chiquitas que están ahora - pensó Hijikata
Kagura miraba a todos los participantes e inflo sus mejillas, estaba enfadada pues no entendía nada.
Entonces la chica miro a Kagura y esta a ella.
- Ella… - dijo la chica y miro a Okita - Sou-chan acaso será…
- Nadie - se apresuró a decir el castaño - no es nadie, solo una compañera mas de clases.
Mas que sentirse triste Kagura se sentía enfadada, Okita se arrepentiría de haber dicho eso encantó a esta chica también le haría pasar un infierno.
