¡Hola a todos y feliz navidad! He estado muy ocupada con las últimas semanas de curso y todo eso, pero finalmente pude terminar el capítulo de hoy a tiempo (de hecho, recién lo acabé y lo revisé a toda velocidad). Creo que no es muy bueno esta vez, espero que me perdonen pero no pude hacer más. Antes de irme, les dejaré una mala noticia: la semana próxima no habrá capítulo, ya que me voy de viaje toda la semana y no tendré tiempo de terminarlo. Pero volveré la semana siguiente y espero sorprenderlos esta vez con algo realmente bueno, ya que verdaderamente se lo merecen, por estar aquí conmigo cada semana leyendo este fic. Significa mucho para mí, así como sus comentarios, que una vez más lamento infinitamente no poder contestar. En cualquier caso, eso es todo por esta semana. Ahora les dejo leer.

Aviso: Contiene spoilers del capítulo 362 del manga. Aparte de eso es un fic un poco raro. Digamos que la historia original de Naruto se 'detiene' en el capítulo 362 y a partir de ahí sigue una evolución completamente distinta del manga. Me cuidé de no hacer AU, OOC ni nada de eso, pero eso era necesario para la historia, de algún modo.

Disclaimer: Los personajes de Naruto, idea original, derechos y bla bla bla pertenecen a Masashi Kishimoto. Yo sólo los tomo prestados con la esperanza de entretener a los lectores. Aunque como buena fangirl, desearía que Kakashi-sensei, Neji-kun o Itachi-sama entre otros fueran míos, pero de momento no hay modo.


CHAPTER 6

Entrevieron las primeras pistas al caer la noche. Habían observado que la niebla, a la que empezaban a acostumbrarse, se disipaba poco antes del crepúsculo. Fue entonces cuando Gaara se detuvo una vez más, alerta, y todos lo imitaron. A pocos metros de ellos se alzaba una cadena montañosa formada por picachos irregulares de poca altura. Parecía un lugar lleno de cuevas y escollos, ideal para esconderse. Con cautela, iniciaron la exploración y pronto advirtieron que alguien había estado allí antes que ellos. La arena aparecía extrañamente removida, como si quienquiera que fuese hubiera querido borrar sus huellas, pero lo hubiera hecho apresuradamente, con prisa. Tenía que tratarse de Zetsu, sin duda alguna. Si hubiera sido alguno de sus compañeros, habrían dejado signos o marcas para que ellos lo supieran. Con todo, a pesar de extremar las precauciones, no encontraron nada más que ese peculiar rastro en la arena hasta que se hizo demasiado oscuro para ver nada.

Estaban en una encrucijada, por lo que se sentaron a discutir sobre los próximos movimientos. No tenían nada más que una pista, pero podría no ser lo que estaban buscando, y en ese caso perderían un tiempo del que no disponían. Por otra parte, poco podían hacer mientras durase la noche. Y aunque esperaran a la salida del sol, se encontraban en un paraje demasiado agreste. Aunque su ritmo era rápido, no podían escalar y descender todos los picos, les llevaría demasiado. 'Además, eso no sería bueno para Hinata, le conviene hacer el mínimo esfuerzo posible', pensó Ino para sí. Entonces, tuvo una idea.

- Yo exploraré durante la noche - se ofreció.

Sus tres compañeros la miraron desconcertados.

- ¿Qué estás diciendo, Ino? - Gaara, en calidad de capitán, exigió una explicación.

- Mirad todas estas montañas. Aunque pudiéramos explorarlas todas, nos llevaría demasiado tiempo. Además, estoy segura de que contienen túneles o escondrijos secretos que ni siquiera sabemos que existen. Y no podemos rastrear bien mientras está oscuro. Pero yo puedo hacerlo con el shintenshin - anunció.

- Eso es ridículo - protestó Shikamaru - Todos poseemos técnicas de espionaje tan válidas en la oscuridad como durante el día, ese no es el problema. ¿Sabes por qué formamos este equipo? Los cuatro disponemos de técnicas especiales idóneas para esta misión: la arena de Gaara, el byakugan de Hinata, tu shintenshin y mi kagemane. Pero además, contamos con dos luchadores cuerpo a cuerpo, Gaara e Hinata, un estratega y tú, una ninja médico. Este equipo se basa en el equilibrio y el éxito de la misión radica en el trabajo conjunto. Individualmente se reducen nuestras posibilidades. Y si uno de nosotros queda incapacitado por cualquier cosa, será fatal para todos - Shikamaru finalizó su explicación como si se dirigiera a un niño pequeño, algo que molestó sumamente a Ino. En esta ocasión no sintió el habitual remordimiento, sino una especie de rabia hacia el chico. Se oponía a su propuesta por razones meramente teóricas, pero él mejor que nadie sabía que, por muchas estrategias ingeniosas que discurrieran, en el momento de la verdad nada salía según lo planeado. La realidad no podía ser planificada a conveniencia. El Shikamaru que ella conocía siempre había sido consciente de ello y por eso nunca fallaba. En sus planes introducía siempre la posibilidad de improvisar como si de una variable más se tratase. Pero ahora parecía diferente, parecía otro.

- Shikamaru tiene razón - intervino Gaara de nuevo. No podemos arriesgarnos, podría ser demasiado peligroso - a Ino la invadió una cálida sensación al oír estas palabras. Era parecido a lo que tiempo atrás experimentaba cada vez que su sensei o Shikamaru intentaban disuadirla de hacer algo peligroso en las misiones, porque temían por su vida. Pero ahora a Shikamaru sólo le importaban sus probabilidades y sus cálculos.

- Pero es nuestra única opción - se defendió ella - Aunque pueda ver en la oscuridad, el byakugan de Hinata no tiene suficiente alcance y mucho menos el kagemane, sobre todo en terreno tan escarpado. Y tu arena no analizará todos los recovecos a tiempo. En cambio, con el shintenshin, puedo introducirme en la mente de cualquier ave nocturna y explorar desde el aire. Descubriré donde hay escondrijos en la mitad de tiempo y tú podrás enviar a tu arena a explorarlos.

- Aun así, Ino-chan, será peligroso para ti. Si tu mente sale del cuerpo y enemigo ataca, estarás indefensa - Hinata participó por primera vez en la conversación.

- Y tú eres la única ninja médico del grupo - le recordó Shikamaru. Otra vez aquella maldita frialdad.

- Pero con los tres aquí, no habrá problemas. Y si hay dificultades, lo veré y podré regresar a mi cuerpo. Incluso podría seguir comprobando el terreno y bloquear mi mente con el shinranshin.

Nadie dijo nada esta vez. Gaara parecía estar sopesando seriamente la posibilidad, mientras que el gesto de Shikamaru era de evidente desacuerdo. Ino respiró hondo: no tenía por qué temerlo. Sabía que se había ganado su odio, su desprecio; pero no creía merecerse ese tratamiento. Por mucho que quisiera perderla de vista, estaba juntos en aquella misión, así que mejor sería que la tratara como un miembro más del equipo, como una persona y no sólo como una ninja médico. Pero aún así, un pequeña parte de su conciencia le recriminaba su egoísmo y le susurraba que se había buscado lo que tenía. Quizá era esa parte la que la había impulsado a tomar esa decisión un tanto suicida. Porque, por muy firme que pareciera su resolución, Ino sabía que incluso con el shinranshin el riesgo era mayor de lo que pretendía aparentar.

- De acuerdo - accedió Gaara - Pero hemos de tener mucho cuidado. Esto es lo que vamos a hacer: nos dividiremos por parejas. Hinata se quedará vigilando con el byakugan y si detecta algo, Shikamaru lo seguirá y lo atrapará con su kagemane antes de que se de cuenta. La oscuridad nos favorece en eso. Mientras Ino explora desde el aire yo cuidaré de su cuerpo. Cuando haya terminado el reconocimiento general, enviaré mi arena donde ella me vaya indicando. Una vez hayamos finalizado, volverás a tu cuerpo. Si hay problemas, quiero que regreses de inmediato, sin excepción - la expresión de sus ojos era grave, e Ino se preguntó si acaso se preocupaba por ella - bien, vamos allá.

Se pusieron en pie. Ya era noche cerrada, pero no se arriesgaron a encender un fuego. La ausencia de luz que minutos antes había constituido un impedimento para su misión, ahora jugaba a su favor. Hinata y Shikamaru se alejaron unos metros y se mantuvieron bien escondidos, ocultándose aún más entre las sombras. Ino y Gaara se posicionaron en un lugar al abrigo de unas rocas, en dirección opuesta. La chica se concentró, intentando sentir el chakra a su alrededor como había hecho esa mañana con Hinata. Percibió la presencia de un águila nocturna cerca de donde se encontraban y, sin perder tiempo, realizó una combinación de sellos con las manos. Su cuerpo cayó inerte sobre Gaara, quien estaba esperando para recogerlo pero aún así no pudo evitar un respingo de inquietud. Nunca había visto aquella técnica en persona, aunque era muy famosa dentro y fuera de Konoha. Observó con interés; la chica parecía simplemente desmayada o dormida.

Los minutos transcurrieron lentamente. A pesar de que no habían advertido signos reales de peligro desde que comenzaran la misión, todos estaban nerviosos, como si esperaran el ataque de un momento a otro. Por eso, no los cogió desprevenidos, pero sí confusos. Todo sucedió muy rápido. Ino había recorrido al vuelo la mitad de la pequeña cordillera, escudriñando con presteza las formaciones rocosas y anotando en su memoria todos los lugares que convenía revisar más a fondo, cuando sintió que algo estaba mal. Dejó de sobrevolar las montañas y se elevó aun más, describiendo círculos para abarcar un mayor campo de visión. Entonces, divisó a sus compañeros a muchos metros por debajo y advirtió que estaban en serios problemas. Zetsu había hecho su aparición al fin, como ellos esperaban. Pero no sólo había uno; decenas, quizá incluso medio centenar de ellos habían aparecido de la nada, cercándolos, rodeándolos e impidiéndoles escapar. Ino se preguntó por qué no atacaban, pero se dio cuenta enseguida: era obvio que sólo uno de ellos era el verdadero Zetsu, o quizá éste no se encontraba allí y ninguno fuera real. En cualquier caso, no podían luchar contra todos ellos. Las habilidades cuerpo a cuerpo de Hinata no servían en una lucha contra tantos enemigos, lo mismo que el kagemane de Shikamaru. Gaara podría quizás con todos ellos, pero no era seguro y además tendría que descuidar la protección de su cuerpo.

La embargó la angustia al comprender que ese era el obstáculo que impedía atacar a Gaara y, pese a que sus instrucciones habían sido claras, tomó una decisión. No volvería a ser una molestia para nadie. No volvería a quedarse atrás, a arrepentirse de no actuar. Descendió unos cuantos metros, aminorando la velocidad para no ser detectada, pues no sabía hasta qué punto el enemigo era consciente de sus habilidades. Cuando estimó que se encontraba lo bastante cerca de su cuerpo, inició la transferencia. Fue consciente de cómo su conciencia volvía a introducirse lentamente en el recipiente original, su cuerpo, y abandonaba la del pájaro, pero no se movió. Simuló seguir ausente, con los ojos cerrados y controlando su respiración para que fuera lo más pausada posible, intentando pasar inadvertida. En ese momento, se topó con una dificultad que no había planeado. ¿Cómo haría para avisar a Gaara de que se encontraba de nuevo allí? No podía hacerlo sin llamar la atención de su enemigo y aunque contaba con el factor sorpresa, quizá éste reaccionara a tiempo y le permitiría llevar a cabo la segunda parte de su plan. No tenía tiempo que perder, por lo que finalmente decidió arriesgarse. Buscó otra vez al pájaro, que por fortuna aún se encontraba algo desorientado después de sufrir los efectos de su técnica, y cuando lo tuvo localizado, abrió los ojos y gritó 'shinranshin' alto y claro, de modo que Gaara supiera lo que se proponía hacer. Sin que éste tuviera tiempo de responder, Ino realizó una segunda formación de sellos más compleja que la anterior y volvió a sumirse en su estado de trance. Durante ese breve instante que duró su acción, Zetsu aprovechó para atacar, todos ellos a la vez, perfectamente coordinados, pero Gaara estaba preparado y se defendió con su arena. Dio la orden a Hinata y Shikamaru de que lo ayudaran; la lucha se había vuelto seria.

Shikamaru, siempre tan perspicaz, había comprendido al momento la idea de Ino: con el shintenshin, estaba indefensa mientras se encontraba fuera de su cuerpo y eso impedía a Gaara abandonarla. Pero con la versión mejorada de su técnica, el shinranshin, podía encontrarse fuera de él y al mismo tiempo proteger su mente con una barrera de chakra. No era una protección muy fuerte, pero serviría. Eso esperaba Gaara, pese a que la chica había desobedecido las órdenes. Shikamaru también sabía por qué: ella no era buena en combate cuerpo a cuerpo y si regresaba a su cuerpo, más que ayudar, estaría en problemas. En cambio, desde el aire, podía vigilar los movimientos del enemigo e interceptarlo, enviándoles la información para que se adelantaran a él. También se encargaría de buscar una vía de escape en caso de que la batalla se prolongase demasiado y además, cuando lograran huir o vencer, estaría en perfectas condiciones de regresar y ayudarlos si era preciso, ya que era la única ninja médico y no sufriría heridas de ninguna clase. El problema era la cantidad de chakra que necesitaba para mantener esa técnica: por el bien de Ino y el de todos, sería mejor que terminaran pronto.

En tierra, Gaara y los demás tenían problemas. Hinata y Shikamaru no podían más que con uno, dos enemigos a la vez como mucho, por lo que el Kazekage tenía que encargarse del resto. El problema era que no parecían disminuir: eran los mismos que al principio. '¿Qué clase de habilidades tiene este monstruo?' pensó Gaara, exhausto. Miró a sus compañeros; no estaban en mejores condiciones que él, por no hablar de Ino. ¿Cuánto chakra llevaría gastado ya? No tenía ni idea de lo que podía llegar a pasar si la chica agotaba toda su energía sin haber regresado antes a su cuerpo, pero no pensaba averiguarlo. Mientras divagaba sobre todo esto, sucedieron dos cosas. Aproximadamente la mitad del grupo enemigo se dispersó e Hinata y Shikamaru se apresuraron a seguirlos. Quizá estuviera entre ellos el verdadero Zetsu. Gaara se quedó solo con el resto de oponentes y, sin dejar de luchar, se preguntó si estarían bien. Entonces observó que el cuerpo de Ino, que había quedado desprotegido, ya que ahora no necesitaba de su atención, sufría unas extrañas convulsiones. Aterrado, Gaara intentó acercarse pero el enemigo le impidió el paso. Siguió tratando de avanzar, sin éxito, mientras su cerebro exploraba todas las posibles explicaciones para lo que estaba pasando, ninguna buena. La chica no había vuelto en sí y parecía realmente desmayada. Estaba muy pálida y Gaara advirtió entonces que no respiraba. ¿Habría conseguido el verdadero Zetsu, camuflado entre todas esas copias, llegar hasta su mente? La chica había descubierto su técnica con la acción anterior y el Kazekage deseó que eso no hubiera sido fatal para ella. La rabia se apoderó de él, ella no merecía semejante final. Además habían pasado por mucho para llegar hasta allí. Había formado una alianza entre todas las naciones son precedentes en el mundo ninja y había prometido acabar con la amenaza de una vez por todas y para siempre. No podía defraudarlos a todos. Y no podía dejar que un miembro de su equipo muriera. Por ello, continuó intentándolo, poniendo todas sus habilidades en juego, acercándose centímetro a centímetro, hasta que, extenuado, cerró los ojos y todo se volvió negro.


¿Los tengo en suspenso? Bueno, siento que tengan que esperar más de la cuenta para ver como sigue pero realmente no voy a poder la semana que viene y prefiero tenerlos esperando y traerles algo que merezca la pena a hacerlo rápido y mal y que me cuelguen por ello (al fin y al cabo son los fans). Como siempre, si tienen algún comentario, duda, sugerencia, queja, petición, agradecimiento, etc, pueden dejar un review. Yo los leeré todos a la vuelta. En fin, nada más por esta vez. Les deseo felices fiestas a todos, que sean buenos y les regalen muchas cosas. ¡Nos leemos en el siguiente!

Matta ne!

Karin16