CP#6. El precio de la inmortalidad.
Había pasado mucho tiempo, desde que Yue Tsukishiro no sentía esa adrenalina al matar un vampiro, miró con una expresión fría y mortal a la hermosa mujer que estaba debajo de él, antes de sonreír de forma siniestra y luego de constatar que sus flechas con punta de platas envenenadas hayan dados en lugares vitales para un humano pero no letales para un vampiro, comentó sin dejar filtrar en su voz ningún tipo de emoción:
—Ni siquiera lo intentes, las puntas de las flechas contienen un veneno tan poderoso que si bien mataría en cuestión de segundos a un humano, en tu caso «vampiro» solo te va aturdir por un momento no necesito más para hacer esto...— Yue sin perder tiempo sacó una daga de plata que no estaba envenenada y al ver su expresión de asombro, comentó con calma—: Tranquila vampiro, no pienso matarte… Sería un desperdicio hacerlo, aunque debo reconocer que no me esperé que fueras tan hermosa, sin duda eres un demonio… Eres un hermoso súcubo… En fin solo quiero algo por ahora, tu sangre. Tu maldita sangre de vampiro.
—¡¿Qué?!— preguntó Sakura con desconcierto no solo por la sorpresa que le causó tal comentario, sino por verse inmovilizada en el piso, hace mucho tiempo que no la sorprendía de esa forma, se alertó al ver esa expresión tan sádica en el cazador, quién luego de mirar con fascinación como destilaba la sangre de ella a través de sus heridas productos de sus flechas envenenadas reveló sus verdaderas intenciones al decir:
—Es un experimento… ¡¿Sorprendida?!... No voy a convertirme en un maldito vampiro como tú— recalcó con desdén y comentó con rapidez al ver que tenía toda su atención—: Mi abuelo y mi padre hicieron experimento con vampiros al beber su sangre adquirieron parte de sus habilidades, pero debía tomar la sangre de un vampiro que haya sido convertido por uno de sangre pura… Tú lo eres preciosa.
—¡¿De qué diablos estás hablando?!— preguntó Sakura entre dientes al sentir que poco a poco el veneno iba perdiendo su efecto en ella pero antes de contestar el cazador no dudo en sacar una flecha más y enterrarla en su estómago, haciéndola estremecer por completo.
Está vez con la daga en mano afirmó con toda naturalidad mientras se la pasaba por su pecho de una forma sutil y se relamía los labios producto de la adrenalina y la excitación que experimentaba:
—Si tomo tu sangre maldita, tendré un poder superior al de un humano normal porque me convertiré en uno de los cazadores más poderosos que hay en…— Yue no pudo completar su monólogo cuando los colmillos de un imponente lobo de color negro le desgarró el cuello a tal grado que lo rompió.
Sakura abrió los ojos de forma desmesurada al ver el cuerpo inerte decapitado caer sobre ella, pero aunque no la tocó porque el lobo se abalanzó sobre él su sangre la ensucio por completo.
El silencio fue abrumador cuando el animal se transformó justo en el vampiro que odiaba, antes de decir palabra alguna el enfurecido vampiro tomo sus manos desnudas y las cubrió con parte de las prendas del cazador para tomar flecha que tenía ella incrustada en la pierna derecha y quitarla de forma abrupta, el dolor que sintió Sakura fue intenso, no tuvo opción de replicar cuando él sacó de la misma forma el resto de las flechas.
Sentir ese dolor era parte de su castigo por dejarse atrapar por un simple cazador.
Aprovechando que ella aún estaba aturdida en el piso, Xiaoláng sonrío de manera retorcida, pero no dudo en ponerse sobre ella una acción que sabía que la iba hacer enojar, sobre todo cuando él comentó con burla y sarcasmo puro:
—¡¿Por qué te has tomado tanto tiempo en venirme a ver?! ¿Te perdiste en el camino o qué?— sonrió de forma abierta cuando Sakura gruñó por lo bajo, no dudo en decir—: Esto ya lo pasamos antes… ¿Era Livorno o Génova? Lo que sí me acuerdo fue el año 1822 y pensar que te confundieron con una bruja.
El vampiro la miró con intensidad pero al ver sus heridas que no cerraban con rapidez frunció el ceño, cuando comentó con malestar:
—¿Continúas sin usar tus colmillos?— acortó peligrosamente las distancia entre ellos, para comentar con más enojo que antes a tal grado que sus ojos estaban completamente rojos—: Te he dicho una y otra vez debes usar tus colmillos para tomar la sangre de tus víctimas, es por eso que eres débil.
Sakura expresó no dijo palabra alguna, era momento como aquellos que las acciones del vampiro demente la desconcertaba por completo, pero ella no iba demostrar el efecto que causaba sus injustificadas acciones en ella, además esperaba el momento oportuno para que pase el efecto del veneno y atacar de una vez por todas.
El vampiro estudio sus facciones y comentó en un tono que demostraba estar fascinado, no solo por tenerla a su merced sino por haber descubierto algo nuevo en ella:
—¡Interesante! Aprendiste a bloquear tu mente para que yo no la pueda leer— hizo una pausa a sus comentarios, se acercó a su oído peligrosamente y le susurró de manera siniestra antes de lamer su cuello de una forma descarada—: Tu sangre me dará las respuesta que busco.
Antes que el vampiro usará sus colmillos en su cuello Sakura intentó tomar su espada pero falló por completo, Xiaoláng fue más rápido al clavar sus colmillos en su cuello, Sakura sentía drenar sus energías vitales hasta que él sacó sus colmillos.
El tiempo parecía detenerse delante de ellos, Xiaoláng se relamió líquido carmesí que salía de su cuello y se atrevió a susurrar contra sus labios:
—El sabor de tu sangre es deliciosa, ya la extrañaba… Es como aquella noche que te convertí… ¿Quieres recordar?
Sabía que ella no iba responder, entonces tomó sus labios haciéndola estremecer por completo al hacerla sentir su propia sangre en ellos y antes que ella reaccione, él ingresó su lengua en su boca de una forma intempestiva haciéndola responder con la misma intensidad.
«¡¿Por qué?!» Era la única pregunta que tenía en su mente Sakura, al sentir el vértigo provocado por la intensidad del beso robado, no entendía cómo su cuerpo se encendía ante aquel beso ensangrentado, menos entendía por qué esa impotencia que experimentaba de someterse ante él, entonces un destello de luz vino a su mente y empezó a recordar sobre esa noche, aquella noche en la que se convirtió en hija de la oscuridad.
Continuará…
