Buenas a todos de nuevo. Sé que hace muchísimo que no subía un nuevo capitulo de esta historia,pero no estaba muy inspirada y otras historias me han exigido más su atención, así que pido un poco de paciencia a todos aquellos que la estén leyendo,¿si?.

CAPITULO 6.

Despertó al día siguiente,dentro de una celda. Al menos,eso fue lo que le dijo la decoración y todo aquello que se encontraba a su alrededor.

Una sirena sonó por todo el lugar,sin que pudiera decir de donde venía exactamente ,y todas las celdas se abrieron,indicando que debía de ser alguna hora concreta para los presos,ya fueran alguna comida o lo que hicieran los presos en aquel lugar.

Él buscó sus cuchillos ocultos,pero,no le habían dejado nada,lo cual indicaba que le habían registrado a conciencia.

Esa prisión era mucho más estricta de lo que él había pensado en un principio.

Ante la puerta de su celda se detuvo una mujer rubia y de ojos pardos,con un rostro sereno del que se podría decir que era atractiva.

Le dedicó una sonrisa y le señaló su entorno.

-¿Bonito tu nuevo hogar?-.

-No voy a a permanecer aquí el tiempo suficiente para poder llamarlo así-.

-Nadie escapa de Crazy Street-.

-Eso dicen de todas las prisiones y yo me he fugado de cada una de ellas. Eso solo sirve para mediar en el animo de los presos. Siempre ahí una salida-.

Se puso en pie y se asomó a la pequeña ventana de la celda,que daba al patio,donde el césped no rebasaba los dos centímetros de altura,todo sumamente controlado y medido al centímetro.

-¿Quien eres?. Me suena tu cara-.

-Soy Riddick-dijo saliendo de la celda con sus gafas puestas y,siguiendo a la fila de presos que avanzaban por los pasillos, se dirigió al comedor,donde los presos ya hacían cola para que les sirvieran los desayunos.

Un guardia le tendió una bandeja plateada,el color que parecía tener aquel estúpido lugar, y él lo cogió mirando al guardia fijamente. Pero,este no se achantó,si no que siguió dando bandejas a todos los que se ponían en la fila.

Debía de tener un buen entrenamiento para mantenerse en esa calma.

La chica se había colocado detrás de él. Lo único de color en aquel lugar eran las ropas de los presos,que era lo único que parecía que les dejaban conservar.

La chica,de su edad por la sensación que le dio a él,iba vestida con una camiseta corta de tirantes azul claro y unos pantalones ajustados negros,al igual que las altas botas de tacón. Él mismo iba de negro,con la camiseta de tirantes y ajustada y los pantalones. Normalmente,en las botas llevaba ocultos pequeños objetos cortantes,pero,hasta eso le habían quitado.

-Sí eres el famoso Riddick,¿qué haces aquí?-.

-Tuve un pequeño encontronazo,pero,no estaré aquí mucho tiempo. No me sigas cuando me vaya,por que no me haré responsable de tu muerte-.

-¿Cómo estás tan seguro de que podrás irte?-.

-Por que todas las prisiones tienen una salida y yo he dejado una cuenta pendiente fuera-.

…...

Al día siguiente,la chica volvió a acercarse a él mientras estaban en el patio y él hacia estiramientos en las barras.

-Ya llevas dos días aquí y todavía no has conseguido nada- dijo sentándose en un banco al lado de las barras.

-Eso no es verdad-le contestó mientras seguía con los estiramientos-. Nos despiertan a las 8 y media en punto. A las 9,nos saca al patio y cada 10 minutos pasa una pareja de guardias en dos sentidos contrarios. A las 2,nos llevan a comer y a las 3 nos vuelven a sacar al patio. Mientras estamos aquí,las limpiadoras cambian las sabanas y sacan la basura en una nave especializada que,debido a su cercanía,debe dirigirse a Cybiterk 8,donde lo más seguro es que lo quemen. Allí ahí un pequeño pueblo. Si alguien consiguiera colarse en la nave,podría salvarse. A las 7 en punto,nos meten a cenar y a las 8,estamos en nuestras celdas,con guardias revisándolas cada media hora-.

-Entonces,¿que es lo que quieres hacer?-.

-¿Por qué te lo iba a contar?. Ni siquiera sé como te llamas-.

-Soy Úrsula. Soy asesina a sueldo,pero,en la última misión, cometí el error de llevarme a la hija de el tipo al que mate como escudo. Por los llantos de la mocosa,me encontraron y me metieron aquí. Por lo menos me quede con la satisfacción de haberla matado-.

El semblante de Riddick se endureció mientras seguía haciendo sus estiramientos.

-¿Utilizaste a una niña de escudo?-.

-Claro. La madre no hubiera disparado contra ella y yo pude escapar mientras la enana no dejaba de gritar-.

-¿Cuantos años tenía?-.

-No sé. Unos seis-.

Él no dijo nada más mientras Úrsula esperó a que hablara.

-¿Qué?.¿Me vas a contar tu plan?-.

-No-.

-¿Cómo que no?.¿Por qué?-.

-Una persona que mata niñas se merece estar aquí-.

Úrsula encajó la mandíbula.

-¿Cómo te atreves?. Tú también has matado a muchos-.

-Pero,nunca niños. No hay nada de gratificante ni glorioso en matar a un niño. Largate. No te contaré mi plan-.

Esta se puso en pie muy enfadada.

-Te lo juro, Riddick. No podrás salir de aquí mientras yo también lo esté. Estaré pegada ti y cuando te fugues,yo iré detrás. Puedes estar seguro de ello-.

La vio alejarse,pero,él no se movió y siguió con sus estiramientos.

-¿Quien te dijo que te dejaría salir?-.

...

Las limpiadoras repasaban los dormitorios a las 8 y media. Y tiraban las basuras a la nave a las 9 y media. Eso dejaba una hora para poder moverse.

Riddick estaba de nuevo en las barras al día siguiente. A las 9 y cuarto,se acercó a un guardia y le informó que tenía que ir al lavabo. Este le hizo un gesto para que pasara. Los lavabos estaban en el edificio de las celdas y no dejaban a los presos ir si estos no informaban a alguien antes.

Con el mayor sigilo posible,subió a su celda,que acababa de ser limpiada y cogió las almohadas que las limpiadoras no habían encontrado en el cuarto,que él había metido en el conducto de ventilación que tenía sobre su cabeza. El hueco no era lo suficientemente grande para que alguien entrara en él,pero si para esconder las almohadas.

Colocó estas en la cama y las tapó con las sabanas,lo suficiente para que pareciera que él estaba durmiendo.

Bajó rápidamente a las cocinas,donde las limpiadoras habían comenzado a agrupar los contenedores para que la nave los recogiera. El guardia que le había dado el permiso no sería el mismo dentro de poco y en las comidas no contaban a los presos,así que tenía todo el día para huir en la nave,llegar al planeta y robar una nave para dirigirse a Lobo 5. Conociendo a Toombs,todavía no se habría gastado la recompensa por su cabeza.

No sería agradable viajar con las basuras,pero,era la única forma que había podido encontrar en aquel lugar. Había tardado menos en Crematoria.

Se metió en un cubo que previamente había vaciado en el espacio por un tubo que daba al exterior. Solo dejó la suficiente basura para que se viera caer algo en la nave sin problemas.

Hasta el día siguiente,nadie repararía en su falta.

Esperó dentro del contenedor a que llegará la nave. Como había esperado,la nave tenida dos pinzas que alzaban los cubos,así que nadie notaría el peso de él en el cubo ni revisarían el contenido de este.

Cuando le tocó el turno a su cubo,se preparó y cuando estuvo a la suficiente distancia,se lanzó a la basura lo más rápido que le fue posible para que nadie lo viera. Escondido donde estaba,vio a las limpiadoras asegurándose que todo caía en la nave. Junto a ellas habían dos guardias. Ya había contado con ellos.

Por si había una fuga como la de él.

Sonrió para sí debido a su ineptitud.

De repente,alguien se abrió paso entre las limpiadoras y saltó a la nave cuando esta comenzó a alejarse.

Riddick pudo ver la cara de Úrsula casi pegada a la suya cuando esta cayó cerca de él.

-Te dije que no te irías sin mi-.

En ese momento,un disparo rompió el aire y la cabeza de Úrsula cayó inerte al lado de la suya,que era,todo lo que sobresalía de él en el montón de basura.

Ya temía que la nave volviera para bajar el cuerpo y él tuviera que sumergirse en la basura para ocultarse entre los desechos,cuando la voz del conductor se oyó por un altavoz que tenía conectado a la nave,en el techo de esta.

-La quemo como a los otros,¿no?-.

Uno de los guardias asintió y la nave siguió su camino al planeta Cybiterk para deshacerse de la carga extra.

…...

Una vez allí,mientras el conductor se bajaba y preparaba el aparato que quemaba las basuras, Riddick saltó de la nave y corrió fuera del recinto.

No fue para nada complicado saltar la verja ridícula que rodeaba el lugar.

El pueblo estaba a cierta distancia para huir del mal olor,así que tuvo que hacerse una buena caminata aguantando el hedor que salia de su propio cuerpo.

Buscó un río y se lavó de pies a cabeza. Esperaba que nadie tuviera que beber ya de aquellas aguas,por que él las había contaminado y no podía entrar en el pueblo exhalando semejante peste.

Una vez allí,buscó una nave que le resultara fácil de manejar y que pudiera ocultar de el radar de Toombs.

No había gran cosa allí,en un pueblo tan pequeño,pero, consiguió una nave de un color naranja enrobinado y partió en cuanto el dueño de la pequeña nave se metió en su mugrienta casa,debido al miedo en el cuerpo que le metió Riddick.

Despegó en el mayor silencio que le fue posible y se alejó de aquel planeta lo más rápidamente que pudo poniendo rumbo a Lobo 5 ,en busca de Alira.

...

En Lobo 5 le dijeron que Toombs y sus hombres se habían marchado el día anterior. Aunque una cosa si le dejaron claro. Una chica muy hermosa iba con ellos. Se resistía a las tonterías de él,pero,no podía hacer gran cosa,ya que casi siempre,la había llevado atada.

Hasta que,cuando se marcharon,la chica iba detrás de ellos sumisa. No sabían como se había producido el cambio.

En otra circunstancia,hubiera pensado que le mentían,pero, tenía al dueño del bar donde se habían gastado casi todo el dinero cogido del cuello y alzado en peso,con su mujer en el suelo,observándolo todo llorando sin parar.

Salió de allí,intentando recordar hacia donde le dijo Alira que Toombs y los suyos iban a ir.

Supuestamente,hacia el antiguo lugar donde se encontraba el sistema aguileño.

Montó en la nave y se dirigió hacia ese lugar.

Allí no consiguió encontrar nada. El sistema entero aparecía desierto despúes del paso de los necróferos. De todas formas,buscó por los alrededores volando lo más silencioso que le fue posible para no dar signos de su nave en ningún radar.

Finalmente,encontró la nave en un rincón alejado de el sistema. Las pequeñas naves acopladas de rastreo no estaban en su lugar,así que los hombres de Toombs no estaban.

Todo se ponía mejor que mejor.

Subió a la nave por una de las compuertas de las naves de acoplamiento. Para su sorpresa,Toombs lo estaba esperando, con Alira sentada sobre sus rodillas.

Le habían cambiado de ropa. Solo llevaba un top negro y una minifalda que apenas le cubría algo.

-¿Has visto?. Una vez que la lavas,esta mucho más guapa-.

Riddick avanzó un paso hacia ellos,pero,este sacó un cuchillo y se lo colocó a Alira en el cuello.

Esta no se movió. Sus ojos aparecían vacíos,sin brillo,como si estuviera drogada.

-No veas los inventos de ahora-le dijo Toombs cuando se dio cuenta hacia donde estaba posada la mirada de Riddick y sacó un pequeño mando ,mostrándoselo-. Con este pequeño cacharro,puedo controlar la voluntad de tu amiguita-.

-Suéltala, Toombs-.

Y dio otro paso hacia ellos. Pero,este clavó otro poco el cuchillo en el cuello de ella,lo suficiente para que saliera un pequeño hilillo de sangre. Ella se encogió un poco,pero no se movió.

-Si no quieres que le rebane el cuello ahora mismo,será mejor que calles y escuches-.

Riddick se detuvo y se quitó las gafas,molesto por que las gafas le impedían ver los cambios más sutiles en la cara de este,pero le molestaba la luz en el interior de la nave.

Aunque la sonrisa de Toombs se veía incluso en su visión nocturna.

-Bien. Tengo algo de dinero ahorrado para el futuro,pero, no tengo el suficiente para poder retirarme y vivir tranquilo el resto de mi vida,así que...-.

-Así que quieres que yo te capture unos cuantos y tú te llevarías el dinero solo para ti,sin compartirlo con tus hombres a cambio de que me devuelvas a Alira,¿cierto?-.

La expresión de Toombs se endureció.

-Siempre me ha molestado que me interrumpas cuando te estoy explicando algo, Riddick-.

Y clavó el cuchillo un poco más en el cuello de Alira.

Los ojos de esta brillaron ligeramente.

-Creo que no es bueno que le hagas cortes-le comentó.

Este echó la cabeza hacia atrás y se echó a reír.

-¿De verdad crees que estas en situación de darme ordenes?-.

Y le hizo un corte en el brazo.

Ella frunció el ceño y miró la sangre que resbalaba por su brazo. Después,alzó la cabeza y miró a Riddick,que le dedicó una sonrisa torcida de saludo.

Vio por el rabillo de el ojo el brillo del cuchillo de Toombs y recordó todo lo que había pasado,pareciendo que salia del trance en el que el aparatito de este la había mantenido sumida.

-¿Y ahora que vas a hacer?-.

-Yo,nada. Pero,ella creo que te va a partir la cara-.

-¿Ella?. La tengo bajo mi control-.

-Pues yo creo que comprando cosas como esa en lugares de poca monta y haciéndola enfadar hace que el chip que le has implantado deje de funcionar-.

Este poco a poco giró la cabeza hacia Alira,que lo miraba, realmente molesta.

En unos pocos movimientos,le quitó el arma y lo tenía en el suelo,besando este,con el brazo retorcido,mientras le hacia gritar de dolor.

-¡¿Cómo te has atrevido a tratarme como si fuera tu puto juguete,gilipollas?.-.

Riddick tuvo que quitársela a Toombs de encima antes de que ella lo matara a cuchilladas.

-¡Suéltame,Riddick!.¡Me voy a cargar a ese tipo!.¡Si no hubiera sido por que ese cacharro no podía doblegar mi voluntad totalmente,me hubiera obligado hacerle cosas que no te serían nada agradables de oír!-.

Este cogió a Alira y la colocó a su espalda mientras se ponía las gafas y miraba a Toombs.

-¿Es eso cierto?-.

Este,todavía desde el suelo,intentó retroceder con las palmas hacia él en señal de rendición.

-Ya te dije que me parecía atractiva-.

Este cogió el cuchillo de las manos de Alira sin mirarla y se acercó a Toombs amenazadoramente lento.

-Yo siempre he visto nuestras rencillas como un juego,pero,tú siempre lo vistes como una competición en la que debías hacer todo lo posible por ganar. Pues bien. Ya me he hartado-.

Y el cuchillo brilló en su mano.

...

Alira miró fijamente a Riddick mientras ambos iban montados en la nave que él había robado en Cybiterk.

-No me puedo creer lo que has hecho-.

-Ya le tenía muchas ganas-.

-Pero,eso...-.

…...

Cuando los hombres de Toombs volvieron,se encontraron a su jefe tendido en el suelo,atado de pies y manos a los mandos y columnas de la nave. Un cuchillo que apuntaba a su entrepierna le impedía levantarse sin perder algo muy querido para él.

-¡¿Queréis dejar de mirarme y ayudarme a levantarme de aquí ahora mismo?-.

…...

-Y,¿ahora,que vamos a hacer?-.

-No lo sé. Vuelvo a ser un preso fugado y mucha gente daría un buen dinero por mi cuello. Tal vez deberíamos irnos a un lugar lejano de todos por un tiempo.

-Sí. Creo que me merezco unas pequeñas vacaciones. ¿Qué tal...Aqua 2?. Es un planeta con inmensas playas y la luz no muy intensa,pero,da calor-.

-Hace tiempo que no me tomo un descanso. Vale. Vayamos a Aqua 2-.

-¡Sí!-.

Y la nave comenzó a virar para dirigirse a su nuevo objetivo.

El planeta en sí se encontraba en un pequeño sistema solar formado solo por el planeta Aqua 1 y Aqua 2. Riddick echó un vistazo a los alrededores antes de que Alira bajara de la nave.

Esta estaba obsesionada en que le quitara el chip que Toombs le había implantado,pero, Riddick le había dicho por activa y por pasiva que el chip se desprendería solo y que su cuerpo lo expulsaría en unos pocos días,aunque esta seguía molesta llevando en su cuerpo algo que aquel imbécil le había colocado.

El planeta,por suerte para ellos,aparecía totalmente desahitado. Era un lugar paradisíaco,pero,demasiado alejado de los demás sistemas como para que la gente lo visitara. Además, no todo el mundo poseía una nave espacial y no habían transportes para esa parte del sector.

Alira se bajo de la nave y respiró profundamente el aire limpio que parecía correr por aquel lugar.

-Esto es precioso. Seguro que ha nadie se le ocurre buscarte en este lugar-.

Riddick se volvió hacia ella,con las gafas puestas y una ceja alzada.

-¿Qué quieres decir con eso?-.

-Bueno... Dudo que tus enemigos,que te consideran un asesino implacable,piensen que te has escondido en un planeta paradisíaco,¿no crees?-.

-Cierto. Pero,aún así,no podemos estar seguros de que aquí no nos encuentren nadie. Así que ten cuidado mientras vas por el planeta-.

-Tranquilo. Cada vez sé defenderme mejor. No temas por mi-.

-Espera aquí. Tengo que buscar algo para hacer un fuego. Por las noches puede hacer mucho frío-.

Pero, Alira,con su espíritu aventurero despierto al cien por cien,no le hizo caso,bajó de la nave y se internó en la jungla para explorar.

``Riddick me considera una niña pequeña,pero no lo soy. Puedo ir sola por este lugar sin que me ocurra nada malo´´.

De repente,alguien la golpeó en la cara,lanzandola cual larga era contra el suelo. Lo siguiente que vio fue el brillante cuchillo que pendía de su cuello a escasos centímetros.

Un joven más o menos de su edad,de cabello marrón oscuro y unos extraños ojos,ya que no sabía decir si eran marrones o verdes, la miró,sorprendido,como si no esperara que fuera ella.

Se puso en pie para quitarse de encima de ella y le tendió la mano para ayudarla.

-Lo siento muchísimo-.

Ella rechazó su ayuda con un manotazo y se puso en pie de un salto mientras Riddick aparecía silenciosamente tras ellos.

-De eso puedes estar seguro-le dijo,sacando uno de sus cuchillos lentamente.

-¡No!.Verán,hace días que los soldados de la muerte están pasando por aquí y siempre intentan capturarme. Me llamo Jacob, Jacob Tauder. Trabajo aquí desde que mis padres me abandonaron en el planeta hace ya unos 12 años-.

-¿Tus padres te abandonaron aquí?-le preguntó Alira, mucho más que sorprendida.

-Sí. Eramos unos 11 hermanos,así que nuestros padres los daban en adopción o nos abandonaban,como ha sido mi caso. Eran Claudietanos. No es de extrañar lo que hicieron-.

Alira miró a Riddick,aún sin creérselo.

-Los claudietanos no son una raza muy familiar. No ponen medidas para no tener hijos,pero,no suelen hacerse cargo de estos. Se quedan con uno o dos,pero,del resto,le dan igual de lo que sea de ellos-.

-Bueno...Dejemos a un lado mi triste historia y decirme si os puedo ayudar en algo. Tengo un vestido que te quedaría de maravilla-.

Cogió a Alira por la muñeca y la arrastró hacia la jungla.

Entre unas enormes palmeras,tal vez,las más grandes de toda el planeta,había una andrajosa construcción de madera de dos plantas de altura. Abajo,oculta tras una cortina raída,estaba la tienda de Jacob,con unos cuantos vestidos de mujer y unas cuantas prendas para hombres.

-No gano mucho ,pero,cuando alguien viene a tomarse un respiro,siempre me compran algo-.

-¿Y que haces con el dinero que te dan?. Estás aquí atrapado. ¿Para qué lo necesitas?-.

-Oh. Es que no vendo mis trajes por dinero,sino por cosas que necesito,como herramientas,comida... Esas cosas-.

-¿Y nunca has salido de este planeta desde que tus padres te abandonaron?-le preguntó Alira,sentándose sobre un taburete mientras observaba como Jacob buscaba el vestido que le había dicho a ella por entre los montones de vestidos.

-No. ¿Han donde iba a ir?. No tengo más casa que esta. ¡OH!. Ya he encontrado el vestido-dijo mientras mostraba entre sus manos un vestido verde claro apagado de tirantes finos y que casi llegaba al suelo.

-Toma. Probártelo, a ver si te queda bien. Es para que me perdones por haberte golpeado antes-.

-¡Vaya!. Es muy bonito. ¿Donde me lo pruebo?-.

Jacob descorrió otra pequeña cortina en la otra punta de la tienda mientras le dirigía una sonrisa.

Mientras ella se cambiaba,Riddick y Jacob se quedaron cayados, cada uno en una punta de la habitación.

-¿Por qué están los soldados de la muerte rondando por aquí?- le preguntó Riddick sin moverse de la puerta.

-Eso...eso no...no lo sé...señor-tartamudeó el pobre mientras observaba la imponente figura de Riddick.

Este sonrió.

-¿Me tienes miedo?-.

Jacob asintió.

Había que admitir que el chico era sincero.

-En otra ocasión,te diría que gracias por el alago,pero,en este momento,a los únicos que tienes que temer son a los soldados de la muerte-.

Este volvió a asentir.

-Lo siento,pero,como es la pareja de Alira,yo...-.

-¿Qué?. Yo no soy su pareja. Viaja conmigo por protección. Nada más-le contestó rápidamente,tal vez,más rápidamente de lo que tendría que haber contestado.

Jacob sonrió.

-¿De verdad?. ¡Vaya! . Que alivio-.

-¿Por qué?-.

Pero, Jacob no contestó,ya que en ese mismo momento, Alira salió tras la cortina,con el vestido.

Era como si Jacob le hubiera echo el traje a medida. El color combinaba exactamente con su tono de piel y color de pelo. La única nota discordante eran sus botas,que no pegaban con el traje.

-¡Guau!- exclamó Jacob.

Con lo que Alira se sonrojó.

Riddick no dijo nada. Estaba paralizado en la puerta.

-No me miréis así. Vais a conseguir que me sonroje-.

-Ya lo has hecho-le murmuró Riddick,solo logrando que esta cogiera un color aun más rojo.

¿Por qué demonios él se había quedado en aquel estado al verla?.¿Llevaba tanto tiempo sin ver a una mujer de su agrado y se encontraba en ese estado por eso?.

Agitó la cabeza para apartar esos pensamientos,pero Alira seguía allí de pie ante él.

Tanto ella como Jacob parecían que estaban esperando a que este le dijera algún tipo de piropo.

Podía comprender que Jacob,que no lo conocía de nada,lo hiciera,pero... Alira,que ya sabía como era él...¿por qué?.

Fin del capitulo 6.

Estoy segura que de esta historia ya os habíais olvidado,pero este verano,mientras escribía los capítulos de mis otras historias,recordé esta y comencé a pensar que tenía que desenterrarla e intentar terminarla aunque me llevara mucho tiempo,ya que,de otro modo, no me quedaría tranquila.

Así que,cada ciertas semanas,intentaré tener un capitulo echo,¿si?.

Y que todos vosotros sigáis ahí leyéndolos,ya que vuestros reviews también animan.

Besos y nos seguimos leyendo.

Bye.