¡Hola a todas y a todos! Gracias a todos y a todas por seguir mi historia y sé que quizás se haya ido un poco la emoción, pero solo les quiero contar que aún les quedan muchas sorpresas y que en este capítulo, Tenten va a descubrir algo...
Los personajes de Naruto no me pertenecen.
Dame Miller
Ya habían pasado un par de semanas y la melancolía de no tener a Kiba cerca se iba deshaciendo al paso de los días, pero aún así, la espina de no tenerlo estaba clavada en el corazón de todos los que lo conocían.
La relación entre Neji y Tenten iba mejorando por días, a ella le gustaba tenerlo cerca aunque lo sentía extraño, siempre se habían tratado como simples compañeros, simples amigos sin llegar a excederse.
Neji no quería que estuviese sola en casa o que no pasase mucho tiempo en ella, por eso siempre iba a buscarla todas las tardes para ir a dar una vuelta y si alguna vez faltaba ya era por culpa de alguna misión. Como a la que tuvo que marcharse hace dos días, inquieto y preocupado por saber si ella estaría bien.
*****
Tenten se encontraba tirada en su cama, mirando una tarjetita que tenía un nombre con un número de teléfono, se encontraba pensativa, esa era la mujer que Souta le dijo, había pasado un par de semanas geniales, no la había vuelto a ver y su estado de ánimo empezó a subir, se empezaba a encontrar como antes, incluso se veía capaz de volver a hacer misiones.
El no tener esta semana a Neji a su lado la dejaba vacía, con algo de temor a lo que pudiese pasar, pero tenía que ser fuerte, él estaría siempre a su lado, pero tenía un trabajo y era el mismo que el que había elegido ella, no podía retenerle, no podía depender siempre de él.
Dejó la tarjeta en la mesita de noche que tenía a la derecha, junto a una foto de su equipo, al principio la miraba hasta aburrir, pero ahora ya solo la miraba en los momentos que se sentía sola.
Estaba aburrida, no sabía qué hacer, no se le apetecía nada, pensó en salir ella sola en ir a dar una vuelta eso era una buena idea, pero no tenía ningún sitio en especial a donde ir, se quedó tumbada en la cama sin hacer nada, hasta que se quedó dormida y cayó en un profundo sueño...
*****
Había tres niñas, una tenía el pelo de color marrón tenía la mitad del pelo recogido en forma de coleta con una cinta roja, tenía unos bonitos ojos de color chocolate y vestía con un vestido de color rojo que le llegaba hasta las rodillas y llevaba unas bonitas chanclas de color rojo.
La segunda chica tenía el pelo de color negro era muy largo y lo llevaba recogido con una larga trenza, sus ojos eran castaños y los tenía llenos de vida, ella en cambio vestía una camisa de tirantes de color azul cielo, una minifalda blanca y unas chanclas blancas.
Y la tercera tenía el pelo de color negro y los ojos del mismo color, la única diferencia era que ella tenía el pelo corto y sus ojos se veían vacios, era como si no tuviese vida. Las niñas aparentaban tener desde unos cuatro a seis años.
Las tres niñas estaban jugando en los columpios, una de las niñas empujaba, la otra se estaba columpiando y la última estaba apoyada en el palo hablando con las dos.
-Kokoro no empujes tan fuerte, que ya va muy rápido y me da miedo- Decía la niña del pelo recogido con una trenza
-Eres una miedica, mira Tenten, le da miedo que vaya así de rápido el columpio- Dijo Kokoro mientras empujaba más fuerte.
-¡Kokoro para! Le da miedo, ¿no lo ves? ¿Por qué eres tan mala a veces?- Dijo Tenten mientras paraba el columpio y se acercaba a la niña que estaba llorando
-Si claro, ella llora y tú le haces caso, ella sí que es mala, desde que ha llegado aquí ha hecho que tú no quieras ser mi amiga, eres mala, mala, mala.
-No, no es verdad, yo no soy mala, yo soy buena- Se defendía la niña
-Somos las tres amigas, y no somos malas.
-¡Mentira! Solo somos amigas tu y yo Tenten, ella sobra- Dijo Kokoro mientras empujaba a la otra niña.
-¡Déjala Kokoro! Ella no tiene culpa de nada.
-¡Basta niñas!- Gritó una mujer de piel tostada, pelo de color negro y ojos castaños- Basta ya con esta discusión, sabéis que pelear no es bueno y menos por tonterías.
-Miyu, no queríamos pelear, lo sentimos- Dijo Tenten mientras ayudaba a la otra niña a levantarse
-No sé qué ha sucedido, pero no quiero que os peleéis, ¿queda claro? Y venga que empieza a anochecer y hay que irse a dormir- Dijo Miyu mientras cogía en brazos a la niña de la coleta- ¿Te encuentras bien?- Le preguntaba Miyu a la niña mientras se dirigía a la casa
-Tenten, es verdad, solo quiere separarnos, ella es mala, no te acerques a ella-Dijo Kokoro
-¡Para, cállate! Ella es pequeña y no tiene papas, es como tú, es como yo, quiere cariño, quiere sentirse acompañada, como tú, a veces tú sí que eres mala- Dijo Tenten mientras salió corriendo para entrar en la casa.
Kokoro se quedó allí sola, mirando al suelo con su mirada vacía.
-No... Tenten es mi amiga, solo mi amiga... - Susurró
*****
Tenten entró en la habitación en la cual dormía con la niña del columpio, allí se encontraba Miyu y esa niña. Miyu estaba arropando a la niña, al ver a Tenten entrar le dio unas palmadas avisándola de que tenía que darse prisa, Miyu abrazó a la niña mientras con una mano empezó a hacerle cosquillas.
Tenten apareció esta vez con su pijama puesto, se acostó cerca y esperó a que se le acercase Miyu para que la arropase y diese las buenas noches. Y no tardó mucho Miyu cuando se acercó a arropar a Tenten, una vez arropada se le acercó para darle un beso a Tenten en la frente.
-¿Porqué no quiere decirme su nombre?- Susurró Tenten
-No lo sé, quizás no le gusta, seguro que cuando te coja confianza te lo dirá, estoy segura.
Dicho esto Miyu salió deseándoles buenas noches a las niñas, cerró la puerta y la habitación se quedó con la luz de la lamparita de noche que había en medio de las dos camas.
Tenten se giró hacia la izquierda y se quedó observando a esa niña y vio como dormía.
*****
Tenten se despertó, no sabía qué hora era, esta vez estaba todo confuso muy borroso, se veía fuego, se veía a Kokoro llorando, Tenten se veía a sí misma correr por el pasillo y viendo a todas las demás chicas corriendo como ella, veía el fuego, todo estaba borroso y se escuchaban gritos, muchos gritos, pero solo un grito que se repetía continuamente era uno que decía:
-¡YUNA! ¿DÓNDE ESTAS? ¡YUNAA!
*****
Tenten despertó a causa del sonido del teléfono, no sabía cuánto tiempo llevaba durmiendo, ni cuánto tiempo llevaba el teléfono sonando, miró su mesita de la izquierda y cogió el teléfono, estaba realmente sudada, ahora volvía a tener miedo, volvía a tener pesadillas, pero esta vez era como un pasado que ella desconocía totalmente.
-¿Si diga?- Preguntó Tenten, pero no obtuvo respuesta, se sentía un ruido extraño- ¿Hola?
-No... Me... iré...
Tenten se quedó pálida, era ella, un sudor frio empezó a salir de su cuerpo tiró el teléfono lejos de ella y volvió a sonar, esta vez no lo cogió, sabía que era ella, no quería cogerlo, seguía sonando sin parar, saltó el contestador y pudo escuchar una voz reconocible.
-¿Tenten, dónde estás? Llevo llamando desde hace dos horas y no coges el teléfono, ¿te pasa algo? Por favor, llámame en cuanto
-¡Neji!- Gritó Tenten mientras cogía el teléfono- Per... perdóname
-¿Dónde estabas? Llevo dos horas llamándote y no contestabas, ¿estás bien?- Preguntó asustado
-Si, estoy bien, me quedé dormida y no habré escuchado el teléfono, perdóname
-¿Estás segura? Te noto nerviosa
-No tranquilo, he tenido una pesadilla y bueno, aún me estoy recuperando, ¡ja ja!
-Tenten... ¿ella otra vez?- Preguntó Neji, pero esta vez había cambiado de tono
-No lo sé, pero estoy bien, de veras
-Cualquier cosa, llámame al hotel, el número del que te llamo es el de la habitación, no creo que tengas problemas. Ahora estamos lejos, pero quiero que cuando te empieces a encontrar mal, por poco que sea vayas a casa de Hinata, ¿queda claro?
-Si tranquilo, lo haré, no te preocupes.
-Está difícil eso, pero lo intentaré. Estoy agotado...
-¿Ha ido todo bien?- Preguntó Tenten
-Si, no hemos tenido ninguna clase de retraso y hemos llegado incluso antes de lo que esperábamos, pero si tengo que decir la verd...
Neji seguía contándole a Tenten como había ido la ida cuando todo quedó en silencio, no escuchaba nada, pero de repente empezó a escuchar gotas caer, no sabía lo que era, pero solo se escuchaba eso.
Tenten cogió la tarjeta y se preparó para salir cuando vio a la niña, se quedó pálida.
-Kokoro... - Dijo Tenten mientras vio como le caían a Kokoro gotas de sangre, cada gota era un estruendo en su cabeza- ¡NEJIIIII ESTÁ AQUÍ! ¡NEJI AYÚDAME!- Gritó Tenten dejando a Neji helado, no reaccionó, no sabía qué hacer.
Tenten salió por la ventana, era la única salida que tenía ahora mismo, miró la altura, Tenten se lanzó por la ventana aterrizando en un seto, que pese estar allí no acolchó la caída, Tenten soltó un gemido de dolor, su muñeca, sentía un dolor agudo en ella. Seguí allí tirada en el suelo sujetándose la muñeca lo más fuerte posible para hacer desaparecer el dolor lo máximo posible.
Miró la ventana y no vio nada, estaba vacía y luego empezó a buscar el teléfono, el cual no aguantó tan bien la caída desde un segundo piso. Tenten se levantó y se dirigió al hospital, no era muy tarde e iría a urgencias a que la atendiesen rápido.
*****
Pasó una hora y Tenten llevaba la muñeca escayolada, se había roto la muñeca, tuvo que inventarse una escusa barata para que no pensasen que estaba loca.
La médica, que justo le tuvo que tocar una de muy mal genio y que aquel no había sido su mejor día para ir a trabajar, le dio a Tenten unas pastillas para el dolor.
Tenten ahora pensaba en llamar a Neji y a la mujer de la tarjeta; una vez que salió de la consulta se acercó a una cabina telefónica, pero no llevaba dinero, cosa que la frustró más. Salió del hospital encontrándose con Shikamaru, no supo cómo reaccionar al saber que uno de sus amigos sabía que llevaba la mano escayolada.
Tenten se acercó a él y le saludó pacíficamente, no quiso entretenerse y necesitaba unas monedas para la cabina, le gustaría pedírselo a Shikamaru, pero le daba mucha vergüenza.
-Shikamaru, mira siento pedirte esto, pero es que con el dolor de la muñeca y todo salí de casa sin las llaves ni nada y quería llamar por teléfono- Hizo una pausa, miró a Shikamaru y vio como su rostro decía a gritos "Yo no entiendo nada chica"- No llevo dinero y vergüenza me da pedírtelo, pero te juro...
-¿Quieres unas monedas para la cabina? No Tenten- Dijo Shikamaru dejando avergonzada a Tenten- Te dejo mi móvil, té- Dijo Shikamaru prestándole el móvil
Tenten
lo cogió dudosa, pero algo la dejó más triste aún, no se sabía
el número de teléfono de la habitación Neji y ahora no sabía qué
hacer, solo esperar y llamar a la mujer que se llamaba Dame Miller.
Empezó a marcar nerviosa y vio como Shikamaru se sentó en un
escalón, Tenten lo observó, le pasaba algo.
-Quizás sea Ino- Se decía a sí misma.
La voz de una mujer proveniente del móvil hizo que Tenten saliese de sus pensamientos.
-Eeeh, ¡hola! ¿Dame Miller?- Preguntó nerviosa
-Si, soy yo, ¿y usted?
-Me llamo Tenten y Souta me dio su número para hablar de ciertas cosas y siento llamarla ahora, pero es que es urgente.
-Entiendo, venga a mi tienda ahora, estoy libre, así que pásate.
Eso alegró a Tenten, estuvo un rato hablando con ella y al acabar le devolvió el móvil a Shikamaru, el cual se encontraba en el escalón fumando un cigarro.
-Pensé que lo habías dejado- Dijo Tenten sonriéndole
-Solo fumo cuando quiero despejarme de todo lo que me rodea, cuando estoy aburrido de la monotonía, solo espero que el bebé venga pronto y pueda romperla. Estoy cansado de hacer siempre lo mismo: misiones, llega a casa sin ganas de hacer nada, Ino intenta contarte lo que le ha sucedido hoy y yo no la escucho por el cansancio, ceno, veo la tele, nada interesante, me acuesto en la cama un beso a Ino y dale la espalda y finge que no ves tu relación ir cuesta abajo. Quizás fue todo muy rápido- Terminó Shikamaru tirando el cigarro
-¿Eres feliz?
-Si, pero no sé si ella lo es y eso es lo que me agobia y me mata por dentro
Quedaron en silencio, Tenten se levantó y se despidió de Shikamaru no sin antes darle un pequeño consejo.
Era algo tarde cuando llegó a la tienda de esa extraña mujer, pero no estaba vacía, había gente comprando en ella, entró y vio a una mujer de unos setenta años detrás del mostrador, miraba a su alrededor con cierta desconfianza, nunca había entrado en un lugar de esos y entrar ahora le daba un poco de miedo. La tienda estaba llena de crucifijos, cosas de todas las religiones, Tenten se acercó al mostrador y sonrió a la mujer, de pelo blanco, estatura media, gordita y ojos de color negro.
-Perdone, busco a Dame Miller, ¿puede ayudarme?- Preguntó temerosa
-Si claro, soy yo, tú debes de ser Tenten verdad- Dijo sonriente- Ven conmigo aquí dentro
La mujer le hizo una seña haciendo que Tenten entrase en un cuarto que había detrás del almacén, seguía mirando con temor a su alrededor. Llegaron a una habitación pequeña, de paredes lilas, con una mesa en medio tapada con un mantel rosa y cuatro cojines alrededor. En la mesa había piedras esparcidas, cosa que extrañó a Tenten.
Dame Miller se sentó en uno de los cojines, haciendo otra señal para que Tenten hiciese lo mismo. Una vez sentadas las dos, Dame Miller miró a Tenten, más bien la analizó, incomodando a Tenten.
-¿Qué es eso tan urgente?- Preguntó Dame Miller mientras recogía las piedras
-Verás, es que desde hace varias semanas tengo un sueño con una niña que me pegunta todo el rato que si quiero jugar con ella...- Tenten pausó- Y me lo repite todo el rato y cada vez que lo repite su tono de voz empieza a aumentar y también empieza a llorar sangre y sangrar por la boca...- Tenten se cayó, tenía miedo, mucho miedo, otra estaba volviendo esa sensación
-¿Ahí algo más?
-Si, la he visto un par de veces y la última vez ha sido hará una hora y media- Contestó- Incluso el último sueño que he tenido era como un pasado que yo no recordaba y una de las niñas era ella, ¿por qué?
Dame Miller no contestó, solo tiró las piedras y la miró con asombro.
-Estás en peligro mi niña, lo que esa niña quiere es, mi niña, esa niña quiere una cosa y para conseguirlo tiene dos opciones: matarte o nacer
*****CONTINUARÁ*****
