"INFIDELIDAD"
Satsuki Idaka
CCS pertenece a CLAMP. Historia escrita sin fines de lucro.
Resumen: Nos encontramos. Tú saciabas las necesidades que tenía, yo las tuyas. Nos complementamos. Ni la soledad ni los miedos de mi pasado existían entre tus brazos, pero sí la tristeza. Y es que, no es fácil ser tu amante, Shaoran
Capítulo VI
"Enamorados"
Sonó el timbre de su departamento; estaba sola, por lo que se dirigió a abrir la puerta inmediatamente. Al hacerlo, se llevó una horrible sorpresa. Su ojos color verdes se abrieron más de lo normal, sus manos comenzaron a temblar al igual que sus rodillas, un miedo inundó su cuerpo, estaba en perpleja, inmovilizada, no podía reaccionar.
- "Hola, querida Sakura" – dijo Yue Tsukishiro frente a ella.
Yue Tsukishiro era un hombre de treinta y cinco años, de piel blanca como la nieve, al igual que su largo cabello que siempre llevaba amarrado. Sus ojos plateados mostraban frialdad y seriedad. Su estatura era alta, su cuerpo musculoso y grande, cualquier mujer podría caer a sus pies, pero, ella era la excepción.
Sakura no respondió, estaba totalmente asustada, aterrada. No sabía qué hacer.
- "Veo que no te gusta mi presencia" – comentó él, con su típica voz seria y de superioridad.
- "T-Tú... Tú lo sabes mejor que yo" – tartamudeó Sakura dejando su semblante asombrado para transformarlo a uno serio y lleno de rencor.
- "Eso no me importa, y tú lo sabes" – con aire de superioridad, entró al departamento sin ni siquiera ser invitado a pasar – "Tú eres de mi propiedad y hagas lo que hagas no podrás cambiar eso. Tienes mi marca, recuérdalo"
La dueña de los ojos esmeralda sintió unos grandes deseos de llorar. Sentía tanto temor, el tenerlo allí frente a ella... Ya sabía todo lo que iba a ocurrir, no por algo él estaba en su departamento.
- "Yo no soy tuya" – murmuró esperando no ser escuchada.
Pero, sus ruegos no fueron escuchados.
- "Te equivocas Sakura. Eres mía, fuiste mía y seguirás siéndolo. No importa cuanto te intentes escapar, no importa si me delatas... Siempre lo serás. Además, tú sabes las consecuencias de si llegas a hacer eso" – se acercó a ella a paso lento, haciendo crecer el miedo en su receptora, lo cual lo llenaba de satisfacción – "¿Sabes? Me gusta que me temas. El miedo que profesas te hace ver como una pequeña niña, lo que te hace tentadora" – tomó a Sakura por la barbilla, obligándola a fijar su vista en sus plateados y fríos ojos.
Un par de lágrimas bajaron por las mejillas de Sakura, provocando una pequeña pero malévola sonrisa de parte de Yue.
- "No, no llores" – susurró imitando un tono de preocupación que nunca era escuchado en él. Paralelamente, secaba las lágrimas de Sakura, produciendo en ella pánico, escalofríos y mayor intensidad en los temblores de sus manos y rodillas – "Te prometo que esta vez no dolerá tanto¿bueno?"
Yue Tsukishiro alzó una de sus manos antes de transfórmala en puño. Sakura cerró sus ojos. La mano con la que Yue sostenía la mejilla de la chica, comenzó a bajar por sus hombros, su cintura... Con rapidez comenzó a acercar su puño hacía Sakura...
- "¡No!" – susurró Sakura asustada despertándose de su sueño.
Pequeñas lágrimas bajaron por sus mejillas, y unas cuantas más salieron de sus ojos esmeralda que en ese momento mostraban miedo, pánico y desconsuelo. Su respiración era acelerada al igual que el palpitar de su corazón.
Miró a todos lados para ver si en realidad todo había sido un sueño, dándose cuenta que estaba en su sala, con la televisión prendida y con su ropa de trabajo aún puesta. Sintió un brazo rodear su cintura y un nuevo escalofrío bajó por su espalda.
- "¿Será él?" – se preguntó en la mente refiriéndose al sujeto de su sueño.
Giró su mirada hacia su derecha para terminar encontrándose con el rostro de su prometido, durmiendo. Lanzó un suspiro de alivio, mientras secaba sus lágrimas. Sintió como su corazón dejó ese rápido palpitar. "Todo había sido un sueño", se dijo. Se recostó nuevamente junto a su prometido, acurrucándose entre sus brazos. Intentó conciliar el sueño, lo cual le fue difícil por el miedo de volver a soñar con Yue Tsukishiro. Miró el rostro de Kojishi con culpabilidad, recordando así, nuevamente, el beso que tuvo con su jefe dos días antes... Cómo le gustaría que Shaoran estuviese junto a ella, con él se sentía segura. No se regañó al pensar eso, ya que, en ese mismo instante y con una pequeña sonrisa, volvió al mundo de los sueños.
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12:36pm. Departamento de los Kinomoto.
La nueva habitante de ese departamento, me refiero a Nakuru Akisuki, había vuelto después de la noche que pasó arreglando unos asuntos. Había llegado con cama nueva para ella y para su adorado Touya. Nakuru estaba muy ilusionada, su pequeña cuñada había accedido a su pedido de cambio de habitaciones y su querido novio se encontraba ahora durmiendo después de una ardua noche de trabajo en el hospital.
En ese momento, Sakura se encontraba en la entrada de su casa despidiendo a su prometido, a quién no volvería a ver dentro de dos a tres semanas más, lo que la entristecía un poco.
- "Adiós amor" – se despidió Kojishi, entre tanto le robaba un beso en los labios a Sakura.
- "Adiós" – dijo ella antes de separarse del oji-celeste – "Buen viaje" – le deseó con una pequeña pero sincera sonrisa.
- "Te llamaré"
Y así, se alejó de ella. Sakura cerró la puerta de su departamento y se apoyó con su espalda en este mientras suspiraba triste. Kojishi se iba, no lo vería por varias semanas y así nunca podría aclarar sus sentimientos. Lo peor de todo es que no le había podido decir la verdad sobre el beso con Shaoran, tal vez, era mejor así.
- "Sí, tal vez lo sea" – susurró para así para volver a la sala, en dónde se encontraba Nakuru viendo la televisión.
Sakura se sentó en uno de los sillones mientras suspiraba cansada.
- "¿Y... Cómo fue la noche con Hagiwara a solas, Sakura?" – preguntó Nakuru, pícaramente, cerrándole un ojo a la aludida.
La menor de los Kinomoto parpadeó confundida, sin haber entendido lo que la novia de su hermano había intentado decirle.
- "Tú sabes¿lo hicieron?" – preguntó Akisuki directamente, sin cambiar su tono de voz.
La oji-verde no pudo evitar sonrojarse por la pregunta de su cuñada, quién sonrió ampliamente al creer que sus sospechas eran ciertas.
- "¡Lo sabía!" – gritó Nakuru – "Veo que aunque muestres tanta inocencia puedes llegar a ser muy pícara, Sakura" – añadió feliz, provocando que el sonrojo de la aludida se volviese más intenso.
- "Y-Yo... Quiero decir... Kojishi y yo no..." – tartamudeó avergonzada sin poder hablar.
- "¿Y, cómo fue¿Fue cariñoso mientras lo hacían?" – volvió a preguntar, totalmente impaciente a las respuestas.
- "¡Qué?" – casi grita Touya Kinomoto desde la entrada de la sala, perplejo a la conversación que las chicas habían armado.
El sonrojo de Sakura se volvió más intenso, aún. Nakuru miró a su novio un tanto sorprendida. Mientras Touya mostraba un semblante de asombro mezclado con enojo, mirando con este a su hermana.
- "Sakura¿es verdad lo qué Nakuru dijo?" – preguntó serio.
La aludida titubeó. A veces su hermano podía ser tan sobre protector. Recordaba que cuando estaba en la preparatoria, muchas veces su hermano fue a su propia escuela a amenazar a los chicos que se les acercaban.
- "No, hermano. No tuve relaciones con Kojishi" – respondió Sakura por fin, avergonzada claro está.
Touya suspiró aliviado pero sin suavizar sus expresiones.
- "Amor, Sakura es libre de hacer lo que quiera, ya tiene veinte y cinco años, si quiere puede tener relaciones con su novio. No tienes porqué sobre protegerla tanto. Es su decisión¿no crees?" – manifestó Nakuru, volviendo los celos de Touya en un enfado incontrolable.
- "¡Mientras viva en esta casa, ni un hombre tiene derecho de tocar a mi hermana¡Ni uno!" – gritó enfadado antes de salir de la sala a paso enojado y así dirigirse a su habitación, cerrando la puerta de esta con un portazo.
Sakura se sonrojó, mientras que Nakuru tan sólo suspiró.
- "Tan orgulloso, enojón y sobre protector que es" – murmuró la oji-café.
Kinomoto tan sólo atinó a asentir con la cabeza.
- "No te preocupes. Cuando entré a esa habitación y hagamos lo que a ningún hombre se resiste, se le pasará y olvidara todo" – dijo Nakuru pícaramente, mientras comenzaba a arreglarse en el acto.
El sonrojo en la castaña clara se volvió más intenso aún, mientras miraba el rostro seductor que su cuñada ponía mientras se levantaba del sofá en el que estaba y se dirigía a la nueva habitación que ella y su hermano compartían.
- "Y-Yo... Yo voy a comprar algunos víveres y vuelvo" – anunció Sakura antes de salir de la sala, tomar su abrigo, su cartera y salir de su departamento.
Nakuru Akisuki sonrió feliz, agradecida y satisfecha; estaban solos. Miró la puerta que estaba frente a ella que era de la habitación que ahora ella y su novio compartían. Intentó arreglarse el cabello y la ropa que llevaba puesta. Suspiró cómo quién entraba a una reunión de trabajo, y abrió la puerta de la habitación con mucho cuidado para no hacer ruido. Pudo ver a su amado Touya sentado en la nueva cama de dos plazas que comenzarían a partir, con su cabeza entre sus manos y de espalda a la puerta. Cerró esta con una sonrisa, produciendo un pequeño ruido que Touya escuchó. Kinomoto giró su cabeza para encontrarse con Nakuru.
- "No tenias porqué decir eso" – murmuró Touya refiriéndose al comentario que su 'novia' momento antes había dicho.
- "Pero es verdad Touya, tienes que acostumbrarte a que tu hermana ya creció y que es toda una mujer, que puede tomar sus propias decisiones. Ya no es necesario que la sobre protejas tanto. Ella sabe lo que hace" – comentó ella.
El mayor de los Kinomoto no dijo nada, tan sólo le dio espalda a la chica. Nakuru, al ver aquella reacción, mostró un pequeño semblante preocupado. De verdad que amaba a ese hombre. Se acercó a él con paso cauteloso, subió a la cama y lo abrazó por la cintura. Él la miró extrañado, mas, Nakuru sólo se dejó llevar por las sensaciones que ese hombre le provocaba.
- "Te amo, Touya" – confesó en un suspiro.
El aludido no se permitió contestar, tan sólo tomó el rostro de Nakuru obligándola a mirarlo a los ojos. Ella mostró un pequeño sonrojo en sus mejillas ante la mirada fija de él en ella y sentir el roce de su piel con la de él. Touya no resistió y, de un momento a otro se encontraba tocando sus labios con los de Nakuru, quién, ante la acción de él, mostró asombro, ya que nunca había sido Touya quién tomara la iniciativa para besarse, siempre había sido ella. Mas, no podía negar que estaba sumamente feliz. Respondió al beso con la misma intensidad, mientras rodeaba el cuello de aquel hombre con sus brazos. Touya dejó sus manos del rostro de ella, para comenzar a bajarlas por el cuerpo esbelto de esa mujer y así llegar hasta la cintura. Como la pose en la que estaban no era de lo más cómoda (por lo menos no para el mayor de los Kinomoto), Touya empezó a recostar a Nakuru sobre la cama. Ella no mostró resistencia. Tuvieron que separarse por falta de aire, mirando fijamente los ojos de quién tenían enfrente, cada uno hipnotizado por los del otro.
- "¿Me amas, Touya?" – preguntó Nakuru, un tanto asustada por la respuesta que él podía llegar a darle.
El aludido guardó silencio, mas no se alejó de ella. No sabía que contestar, no porque no supiera sus sentimientos, sino por que nunca le había sido fácil decirlos. Tomó por la otra opción: volver a besarla.
Akisuki no mostró resistencia, mas, debía admitir que no estaba muy satisfecha con la respuesta que le habían entregado. Lo único que deseaba es que su amado Touya le dijese de una vez por todas sus verdaderos sentimientos, no quería volver sentirse querida sólo por su aspecto físico (aunque tampoco le desagradaba la idea de ser atractiva), esta vez quería sentirse amada por lo que era también en su interior.
El beso entre ambos comenzó a volverse uno más profundo y apasionado. Las ropas para ambos ya comenzaban a ser un estorbo. Y así comenzaron un baile que para los dos no era desconocido, y tampoco desconocían el baile del otro; ya lo habían hecho un par de veces antes. ¿Cómo termina el baile? Con la unión de las dos almas, de los cuerpos, de los sentimientos. En un acto hermoso y lleno de pasiones, terminaron haciendo que para algunos era algo desconocidos, para otros, era lo más puro: terminaron haciendo el amor. Demostrándole al otro los sentimientos que sentían y que para él eran más difíciles de demostrar. Sentimientos que para ella eran desconocidos, y él lo tenía bien claro.
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12:56pm. Casa de la familia Li.
El timbre de este sonó, la dueña de casa se dirigió a abrir la puerta.
Estaba un poco angustiada; la actitud de su esposo el día anterior había sido de los más extraña. Primero, la besó con pasión y dulzura, como nunca antes se habían besado. Después, de un momento a otro, se separó de ella murmurando cosas incoherentes y... tontas. Y por último, después de ese beso, lo único que terminó diciendo fue: "Tengo sueño, me iré a dormir". Lo peor de todo es que aquel día en la mañana apenas pudo verlo, ya que se excusó diciendo que tenía asuntos del trabajo que atender. Pero, lo que más la preocupaba era lo que su marido había susurrado mientras se besaban: "Saku". ¡Qué diablos era eso¿Y porqué lo había dicho mientras se besaban? Obviamente que no iba a creer la excusa de las cortinas. Podía ser un poco egocéntrica, pero nunca una tonta.
Abrió la puerta algo cansada y, antes de que pudiese decir algo, una pequeña niña la abrazó de la cintura. Meiling no tuvo que mirar su rostro para saber quién era, sabía que era su pequeña hija: Aiko. Y, detrás de su hija se encontraba una de sus tantas cuñadas, Shiefa, a quién le había pedido que cuidara sus hijos el día anterior.
Shiefa Li era una mujer de treinta y ocho años, de cabello corto hasta los hombros color castaño chocolate y ojos marrones, de semblante tranquilo y agradable. Casada con cuatro hijos.
Su pequeño Ryuu se encontraba en los brazos de su tía con su típico semblante serio.
- "Hola Shiefa" – la saludó.
- "Buenas tardes Meiling" – dijo la castaña en forma de saludo antes de entregarle al pequeño Ryuu.
- "¡Hola hijo¿Cómo lo pasaste con tus primos en la casa de la tía Shiefa?" – preguntó Meiling.
- "¡Muy bien!" – manifestó la pequeña Aiko muy contenta, como si la pregunta se la hubiesen echo a ella – "Mi prima Meiko tenía un nuevo juego que era muy entretenido. Además que la tía Shiefa nos dejó quedarnos hasta las once de la noches despiertos para así poder ver una película" – especificó la niña sumamente contenta.
Meiling mostró una pequeña sonrisa. Su hija, tanta energía que tenía, como ella.
- "¿Qué tal si suben a jugar con sus juguetes ahora? Tengo algo que hablar con su tía¿bueno?" – dejó a su pequeño en el suelo para que pudiese caminar por su cuenta.
Sin reclamar, los dos pequeños subieron al segundo piso de la casa dejando su progenitora y a su tía a solas.
- "¿Cómo es eso de qué quieres conversar conmigo?" – preguntó la hermana de Shaoran.
- "Pasa, por favor. Te explicaré todo" – dijo invitándola a pasar a la casa y después al living.
Meiling pidió a la criada unas tasas de té. Cuando ya las tenían en sus manos, comenzaron con la conversación, mejor dicho, la expresión de Meiling sobre sus sentimientos de angustia por el estado de su matrimonio y lo sucedido la noche anterior –obviamente, omitiendo el hecho de que se había casado con su esposo por dinero-.
- "¿Saku?" – dijo Shiefa confundida cuando su cuñada había terminado de contar su relato.
La dueña de casa asintió con la cabeza.
- "Ya veo" – susurró la castaña, antes de suspirar – "¿Y tú piensas que mi hermano menor te esta siendo infiel?" – preguntó seria, algo característico en su familia.
- "No, es decir, no lo sé. Shaoran ya no me ama, Shiefa, no tiene razón para seguir siéndome fiel, en especial con lo mal que está nuestra relación. Además ese 'saku' es muy sospechoso" – expresó Meiling mostrando angustia.
Shiefa dejó a un lado su tasa de té y miró a Meiling directamente a los ojos.
- "Meiling, conozco muy bien a mi hermano. Sé como es, cuales son sus defectos y virtudes. Y algo que lo caracteriza es lo fiel que le es a la gente. No importa en que circunstancias esté, ni cuál sea la relación con esa persona: de trabajo, de pareja, de amistad, familiar... Él siempre es fiel, nunca sería capaz de engañar a alguien, y mucho menos a alguien que sea de su familia; ya sabes que para él, lo primero es la familia, todo lo demás está en segundo plano. Digamos que la infidelidad no esta en su naturaleza"
La oji-rubí guardó silencio, reflexionando lo dicho por su cuñada. Ella tenía razón, su esposo siempre había sido una persona fiel aún en las circunstancias más decadentes. Mas, ese "saku" aún la atormentaba.
- "Pero¿y el 'saku'?" – preguntó dudosa, cómo una pequeña niña a la que se le está enseñando una lección muy complicada.
- "Tranquila, de seguro fue una tontera del momento. No te atormentes tanto, ni siquiera sabemos lo que esa palabra significa. Estoy segura de que no es nada y que sólo fue algo sin importancia"
Meiling Li intentó creer las palabras de su cuñada, se le hacía un poco difícil, pero sabía que ella tenía razón. Se estaba preocupando de más; Shaoran era conocido por su fidelidad a las personas, y que susurrara "saku" no significa nada, de seguro que fue que recordó algo en ese momento y, sin darse cuenta, lo dijo. Sí, no había de qué preocuparse.
- "Tal vez tienes razón" – admitió la morena, con una pequeña sonrisa.
- "No tal vez, la tengo, Mei" – susurró Shiefa – "Shaoran tal vez ya no siente lo mismo que antes por ti, pero de seguro que tiene guardado en su corazón un cariño hacía tu persona. Con sólo tener ese cariño en su corazón, él será incapaz de serte infiel. Además, es ese cariño el que tienes que aprovechar para volver a conquistarlo".
La progenitora de Aiko Li y Ryuu Li, hizo crecer su sonrisa. Las palabras de su cuñada tenían mucho sentido, además que la alentaban a continuar con su plan de reconquistar a su marido.
- "Gracias, Shiefa"
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1:36pm.
Hace ya más de cincuenta minutos que había salido de su departamento y aún se avergonzaba por lo que su cuñada le había comentado, en especial sus últimas oraciones. ¿Dónde estaba ahora? En su lugar favorito: el parque Ueno, estanque Shinobazu. Un paquete de un poco cantidad de víveres se encontraban a su lado. No iba a hacer que hubiese dicho una cosa y hacer otra.
Miró el estanque y otra vez el recuerdo de Shaoran atacaba su mente. Ya no comprendía sus sentimientos; sabía que lo necesitaba a su lado, que lo quería mucho... Pero¿lo amaba? No estaba segura, tampoco quería que fuese así. ¡Nunca podrían estar juntos! Él ya tenía a su familia, ella estaba por formar una con Kojishi. El pensar esas cosas la hacía sentirse muy triste.
Se abrazó a si misma pensando que eran los brazos de su jefe lo que los rodeaba. Esos brazos, ese beso, esos ojos, esas palabras... Todo, todo en él era perfecto. Lo extrañaba mucho, quería escucharlo, ver sus ojos una vez más.
- "Oh, vamos, Sakura. No hablas con él desde hace dos días solamente¿y ya lo extrañas?" – se dijo a si misma en su mente – "No lo amas, punto".
¿A quién crees que engañas?
Él es lo que tú mas quieres.
Ocultarlo tratas.
Es hermoso lo que sientes.
No lo disimules, bien sabemos donde está tu corazón.
No, no lo amaba, no podía amarlo. Era un amor imposible, algo que simplemente no podía ser. Aún que lo amara, él nunca se podría fijar en ella. Shaoran tenía a su esposa, a sus hijos, quienes eran su primera prioridad. Estaba completamente segura que él nunca podría prestarle atención o nunca tendría algo con ella por ellos... sus hijos. Simplemente no se podía, y si lo amará, nunca podría confesarlo; acabaría con la amistad que tenía con él.
No van a oír que lo diga, no, no.
Tu sueño es, no lo niegues.
Jamás lo haré, no hablaré de mi amor.
Creía ya ver aprendido.
Siempre el inicio es hermoso.
Mi mente dice ten cuidado, porque no todo es maravilloso.
Listo, así eran las cosas, tal vez tristes, pero ya estaba acostumbrada a vivir con la tristeza; no se podía, listo, a sacarse a su jefe de la cabeza. Por lo menos habría algo bueno en ellos dos: su amistad. Sí, podrían ayudarse mutuamente y eso era lo que necesitaba ella y Shaoran. De seguro que era eso, tal vez sólo era una ilusión causada al encontrar a alguien que la pudiese escuchar sin juzgarla y que esa persona tuviese su plena confianza. Sí, era eso: una ilusión. O eso quería creer.
Claramente vemos que lo quieres y lo extrañas.
No lo aceptaremos; date cuenta que lo amas.
Trata de admitirlo. Tienes que aceptarlo.
Muy enamorada estás.
No van a oír que lo diga, no, no.
Ya ríndete, tú sonrisa es de amor.
No quería asumirlo, no quería sufrir más. Ya había encontrado un hombre que la amaba y la hacía feliz¿para qué soñar con un hombre que nunca podría fijarse en ella? Ya había encontrado tranquilidad, estabilidad; no quería perder todo eso. Ya había sufrido bastante en los últimos años y ¿ella misma crearse sufrimiento? No había que ser un genio para la respuesta: ni pensarlo, no lo permitiría. Listo, punto, decidido, no había que pensarlo más, no amaba a Shaoran y nunca permitiría que eso pasara.
No insistan más, no diré que es amor.
Quieras o no, te atrapó el amor.
No pidan más que lo diga.
No harán jamás que lo diga.
Su orgullo no deja que hable de amor.
Nuevamente sintió esas manos recorrer su cuerpo, esos ojos mirándola fijamente, esos labios sobre los suyos, esas miles sensaciones recorres su cuerpo, esa sensación de protección, lo vulnerable que se sentía al estar junto a él, lo inestable también; como si hubiese vuelto hace diez años atrás, cuando era ella apenas una adolescente, una niña pequeña que apenas tenía experiencia en la vida.
Nadie sabrá.
Hablaré de mi amor.
Fue cuando lo comprendió por fin; ya era tarde, ya se había enamorado de Shaoran Li. ¿Qué iba a hacer? No estaba segura. Tal vez lo que todos los cuentos, telenovelas y películas dicen: seguir a su corazón.
- "¡Sakura!" – la llamaron, sacándola así de su trance.
La aludida miró hacía su lado derecho de dónde había venido el grito. Sus expresiones, que hasta ese momentos eran suaves, se volvieron duras y frías. Frente a ella y tomados de la mano se encontraban Tomoyo Daidouji y Eriol Hiraguizawa.
- "¿Qué hacen aquí?" – preguntó fría.
- "Queremos hablarte" – respondió Eriol.
- "Yo no quiero hablar con ustedes, y lo saben. Así que déjenme en paz" – tomó la bolsa con sus víveres, se levantó de la banca en la que momentos antes estaba y comenzó su marcha hacía cualquier lado en dónde ellos no estuvieran.
Mas, los esposos Hiraguizawa se interpusieron en su camino, impidiéndole el paso. Sakura endureció su semblante.
- "Esta vez nos escucharas, quieras o no" – susurró Tomoyo en un tono muy extraño para lo dulce que era su voz.
- "No me importa lo que digan, siempre serán los causantes de la muerte de mi padre" – dijo la castaña antes de volver a retomar su camino.
Eriol no le permitió irse, ya que agarró de su brazo con fuerza. Sakura le gritó que lo soltase amenazándolo con que gritaría aún más fuerte, pero el joven no le hizo caso.
- "Vas a escucharnos" – le dijo Eriol – "¿Sabes porqué estábamos en el auto con tu papá? Pues él, muy amablemente, se ofreció a llevarnos al vernos caminando bajo la lluvia. Obviamente, nosotros aceptamos"
Sakura se soltó de la mano de esa persona que una vez llamó su amigo.
- "Claro, para así matarlo¿o me equivocó?" – lo interrumpió ella desafiantemente – "No tienen que darme explicaciones, ya es muy tarde para eso" – así, retomó su camino.
- "Tú papá se desmayó, Sakura" – dijo Tomoyo.
La aludida se detuvo y abrió sus ojos mostrando asombro en ellos.
- "Estábamos en la carretera, como sabes era una noche de lluvia, tu padre se veía mal y de un momento a otro se desmayó. Fue cuando tomé el volante e intenté estabilizar el auto, pero las calles mojadas no me lo permitieron. En ese momento, un loco venía a toda velocidad en sentido contrario. Como el auto estaba tan inestable, no hubo manera de tener el choque" – agregó la señora Hiraguizawa.
Ni Eriol ni Tomoyo podían ver su rostro de asombro, sus lágrimas ni su semblante arrepentido. Aquel relato explicaba muchas cosas, como: el diagnóstico que le dieron a su padre, las posibles evidencias de que el volante haya sido agarrado por su ex amiga, el hecho de que no eran capaces de hacerle daño a su propio padre. Mas, habían dudas.
- "Si fue así cómo dicen, entonces ¿porqué no se quedaron a explicar las cosas?" – manifestó Sakura, luchando contra las lágrimas – "Lo siento, pero no puedo creerles. De seguro que inventaron esa historia para que así yo los perdonara y pudiesen estar tranquilos¿no?. Si son inocentes, debieron haberse quedado" – después, se alejó de ellos.
Tomoyo intentó seguirla, pero su marido se lo impidió tomándola de su mano. La dueña de los cabellos grisáceos suspiró triste.
- "Tranquila, ya escuchó una parte de la historia. Si seguimos insistiendo menos querrá escuchar" – dijo él antes de apretar su mano con la de ella para demostrarle apoyo.
- "Pero no nos creyó" – susurró Tomoyo, entre tanto fijaba su mirada azulina y, ahora, bañada en lágrimas sobre su esposo.
Eriol la acercó a su cuerpo y la abrazó. Acarició el ahora corto cabella de su esposa, mientras miraba a lo lejos a Sakura que se alejaba cada vez más. Podía sentir los sollozos de Tomoyo.
- "No te preocupes. Todo saldrá bien" – la consoló – "Mientras estemos juntos, nada nos detendrá¿bueno?. Recuerda que nos prometimos el uno al otro no rendirnos" – hizo separar a su esposa de él, para obligarla a mirarlo a los ojos – "Te amo"
Tomoyo intentó mostrar una fallida sonrisa, por lo que no le quedo otra que besar a ese hombre que tanto amaba.
- "Pase lo que pase, todo estará bien" – pensó al recordar aquella frase típica en su querida Sakura Kinomoto.
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- "¿Me amas?" – le volvió a preguntar.
1:58pm.
Estaban ya vestidos y en la sala viendo televisión. Habían decidido mostrar esa imagen, ya que la hermana de él llegaría en cualquier momento, y obviamente Touya no quería darle una impresión no adecuada a su hermana Sakura. Él rodeaba sus hombros con su brazo y ella apoyaba su cabeza sobre el pecho de él. Touya suspiró ante la respuesta de Nakuru.
- "Responde. ¿Me amas?" – ya sonaba una obligación.
Miró a su novio directamente a los ojos, algo desilusionada. Sabía que a él le era muy difícil expresar sus sentimientos, confesarse, todo. Mas, ella necesitaba saber la verdad; ya se había sentido amada por lo de afuera con su ex esposo, y no quería que le pasara lo mismo con Touya, al hombre que le había robado el corazón.
Kinomoto se quedó quieto mirando, con su típico semblante, los ojos de su novia. ¿Qué no podía darse cuenta de sus sentimientos con los besos que le daba, con la entrega total de su ser?.
- "¿Porqué preguntas?" – fue lo único que terminó diciendo, desviando su mirada de los ojos de ellas para fijarla nuevamente en el televisor.
- "Touya, tú sabes lo que pasé con mi divorcio, sabes que sentía cada vez que estaba con mi ex marido: soledad, un amor fijado sólo en los cuerpos. No quiero volver a sentir eso, era algo muy frío. Y menos quiero sentirme así contigo, al hombre que más he amado a la vida y que siempre amaré" – expresó ella en un tono melancólico – "Necesito que me digas que sientes por mi. Aunque sea sólo una vez" – suplicó.
Touya Kinomoto reflexionó. Los argumentos de Nakuru eran muy válidos.
- "Bueno, yo... Yo..." – comenzó a decir, mas ¡qué difícil se le hacía! – "Nakuru, yo..." – la mirada atenta de la chica, claramente no lo ayudaba en nada – "Pues,... La verdad es que..."
- "Ya llegué" – anunció una voz desde la entrada. La pareja reconoció la voz: era la hermana menor de él.
Sakura, en la entrada, se secó las últimas lágrimas que bajaban por sus ojos, y es que aquella conversación con Tomoyo y Eriol había hecho sentir en ella culpabilidad, arrepentimiento, melancolía. Cómo deseaba que de una vez por todas las cosas dejaran de ser negras para ella. Se acercó a la sala con sus ojos rojos y sus mejillas mojadas, provocando en la pareja preocupación.
- "¿Sakura¿Qué sucedió?" – preguntó Touya, mientras se separaba de su novia para acercarse a su hermana menor.
- "Nada, no te preocupes. Me iré a mi cuarto" – intentó sonreír, pero le fue imposible.
- "No, tú no vas a ni un lado hasta que me expliques qué diablos te sucede. Has estado ocultando cosas, y desde ahora no lo seguirás haciendo" – manifestó serio.
- "No,... No puedo decírtelo" – dijo Sakura, evitando la mirada de su hermano mayor.
Ella no quería que se enterara del porqué su enojo con Tomoyo y Eriol, de seguro eso lo destruiría y lo haría sentir aquel rencor que ella sentía. No podía dejar que su hermano pasara lo mismo que ella se encontraba pasando.
- "Será mejor que yo me vaya" – dijo Nakuru antes de salir de la sala y, segundos después, del departamento.
- "Sakura" – la llamó su hermano, dándole a entender que le dijera la razón de su tristeza.
La aludida se sentó en uno de los sofás más cercanos a ella, mientras ocultaba su rostro entre sus manos. Su hermano se sentó junto a ella.
- "¿Qué sucede?" – volvió a preguntar.
- "Hermano, hay algo que debes saber sobre la muerte de papá" – susurró Sakura. Unas cuantas lágrimas escaparon de sus ojos.
Touya mostró un pequeño semblante de asombro, mas guardó silencio para dejar a su hermana continuar.
- "Se encontró evidencia de que hubiesen posibilidades de que el accidente hubiese sido intencional" – miró el semblante de su hermano. Los ojos marrones de él estaban abiertos a la par. Prosiguió – "Había evidencia de que el manubrio lo hubiese tomado otra persona que se encontraba dentro del auto, y que tal vez fue esa persona quién causo el choque"
Su hermano estaba perplejo, impresionado, inmóvil. No podía creer lo que Sakura le estaba diciendo.
- "Y las personas que se encontraban dentro del automóvil eran... Tomoyo y Eriol" – después de por fin decirlo, comenzó a sollozar y a expresar toda la tristeza que sentía en su interior.
Ahora sí que no creía lo que su hermana le estaba diciendo. ¿Cómo podía ser posible? A Daidouji y Hiraguizawa los conocía desde hace mucho tiempo, eran muy buenos amigos de su hermana, siempre cuidaban de ella y siempre se mostraron amables e inocentes. ¿Los causantes de la muerte de su padre¿¡Cómo podía ser posible? Escuchó los sollozos de su hermana, lo que hizo que todos sus pensamientos se esfumaran. Ella sufría más que él¿cómo no? Al fin y al cabo Daidouji y Hiraguizawa fueron sus amigos desde siempre.
La miró mientras ella lo miraba a él. Lo abrazó, él no puso resistencia. Acarició su largo cabello, mientras Sakura continuaba llorando en su regazo.
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Lunes 9 de Noviembre, 7:12pm. Departamento de los Kinomoto.
La menor de aquella familia se encontraba durmiendo placidamente en su cama, en su nueva habitación por el cambio de ellas que hizo con su hermano y su novia. Su despertador sonaba ya desde hace algunos minutos, pero Sakura no mostraba alguna gana de levantarse.
- "Monstruo¿¡quieres diablos levantarte?" – gritó su hermano desde la entrada de la habitación.
Fue tanto el ruido que causó que Sakura por fin se despertó, extrañada que su hermano se encontrara en su habitación.
- "¿Hermano?" – dijo confundida.
El aludido se acercó a la mesita que estaba junto a la cama de Sakura y apagó el despertado, ya que el sonido de este lo tenía muy alterado. Sakura se mostró más confundida.
- "¡Levántate monstruo¡Son las 7:15!" – dijo él, ocasionando enfado en la aludida.
- "¡Se me hace tarde!" – exclamó mientras se levantaba – "Y no soy ningún monstruo" – susurró enfadada.
- "A la próxima no pongas el maldito despertador¿quieres¡Se escucha por todo el departamento!" – dijo alterado, comenzando a salir de la habitación – "Ah, pero es verdad... Los monstruos inviernan en invierno"
- "¡Que no soy un monstruo!" – gritó enfadada mientras tomaba un objeto que se encontraba en su escritorio y se lo lanzaba a su hermano. Mas, este logró esquivarlo cerrando la puerta de la habitación – "Qué molesto" – murmuró antes de comenzar a sacar su ropa para dirigirse a la ducha.
Al salir de la ducha, ya lista y arreglada, se dirigió al comedor donde encontró a su hermano besando a Nakuru. Se sonrojó al ver la escena, es que nunca había visto a su hermano besando a una chica. Al mismo tiempo, su hermano se daba cuenta de su presencia y alejaba a su novia de él. Nakuru miró a Sakura y sonrió, no se mostró enfadada, ya que sabía muy bien que a Touya no le gustaba expresar sus sentimientos frente a las personas.
- "Buenos Días, Sakura" – saludó contenta.
- "Buenos Días Nakuru"
Luego de eso comenzó con su desayuno. Al terminarlo se despidió, tomó sus cosas y salió del departamento en dirección a su trabajo. Al llegar allí se quedó mirando el edificio unos momentos.
- "Shaoran" – susurró recordando a su jefe.
Estaba nerviosa, avergonzada, pero a la vez entusiasmada. Entró al edificio a paso lento, subió al ascensor y se dirigió a su piso. Las puertas se abrieron y pudo ver a todos sus colegas corriendo de un lado para otro. Se acercó a su escritorio y dejó unas pocas carpetas que tenía entre sus brazos en él. Miró hacia la oficina de su jefe, mas, no pudo ver a su interior ya que las persianas estaban cerradas. "¿Habrá llegado?", se preguntó. Se sentó en la silla y suspiró. Deseaba que sí fuera así... No, mentira, deseaba que no lo fuera... ¿O sí? Quería verlo, tenía muchos deseos de hacerlo, pero la vergüenza que sentía...
- "Maldición¿porqué corazón, porqué¿Porqué tuviste que escoger a Shaoran?" – susurró para que nadie la escuchara.
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8:04am.
¡Rayos! Había llegado tarde, mejor dicho, no había llegado temprano como hubiese querido. Maldita de su esposa que lo retuvo en su casa durante mucho tiempo. No quería ver a Sakura, aún sentía vergüenza por lo pasado el jueves anterior. "Han pasado tres días Li, tal vez lo olvido", se dijo en pensamientos mientras entraba al edificio de su revista, para luego entrar en el ascensor. Ella tal vez lo haya olvidado, pero él no podía sacarse ni el beso, ni la misma Sakura de su cabeza. Todo el fin de semana se la pasó pensando en ella. Estaba tan confundido, no sabía cuál era la razón para pensar tanto en ella, ni porque se sentía tan nervioso ahora que sabía que habían posibilidades de que la viese. "¿Siento algo por ti, Sakura?", se pregunto cuando las puertas del ascensor se abrieron. Suspiró y salió de él.
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"¡Diablos!", fue lo que pensó al notar que algunos de sus papeles se cayeron al suelo. Se levanto de su silla y comenzó a recogerlos uno por uno. Notó que un par se había alejado un poco más de la cuenta. Se levantó del suelo y ahí lo pudo ver. Sus ojos se abrieron a la par, su corazón comenzó a latir aceleradamente, sus manos temblaban, sus mejillas se pusieron coloradas, se estremeció y una ola de sensaciones extrañas recorrían su cuerpo, pero, en especial, su corazón.
Él también la miró directamente a sus ojos verdes. Y al igual que a ella, su corazón comenzó a latir rápidamente, sintió un escalofrío y sus mejillas sonrojarse, todo su cuerpo comenzó a temblar y, también, extrañas sensaciones recorrieron todo su ser.
- "Bu-Buenos Días Sakura" – tartamudeó por culpa del nerviosismo.
- "Buenos Días Shaoran" – su sonrojo se intensificó al escucharle decir su nombre.
El ambarino, a paso lento y dudoso, se acercó aún más a Sakura, causando en ella estremezones nunca antes sentidas para ellas.
- "¿Puedes venir a mi oficina? Tenemos que hablar" – manifestó nervioso.
La oji-verde tan sólo atinó a asentir con su cabeza, para luego seguir a su jefe al despacho de este. Shaoran abrió la puerta dejando pasar primero a Sakura, para después seguir tras ella y cerrar la puerta. La invitó a sentarse frente a él, dejando al elegante escritorio entre ambos.
- "¿Quieres algo para tomar?" – ofreció él, sin poder evitar mostrar su nerviosismo.
- "No, gracias" – sonrió, causando en su jefe un sonrojo bastante intenso.
Silencio, incómodo para los dos. Ni uno sabía cómo empezar la conversación, estaba claro que tendrían que hablar de aquel beso que fue tan placentero para ambos y que le dio a Sakura la clave para responder sus sentimientos de amor hacia él. Sí, lo amaba, y eso era algo que la angustiaba demasiado; no quería amarlo, él era sólo un amigo además de su jefe, y lo peor de todo es que estaba casado. Nunca podría mirarla a ella más que como una amiga.
Shaoran, por otro lado, no podía entenderse. Tanto nerviosismo que le causaba esa mujer, tantas sensaciones nunca antes vividas. ¿Qué diablos le pasaba?. "Ya, Shaoran, es ahora o nunca, explícale lo del beso", se dijo para armarse de valor.
- "Eh, Sakura" – tartamudeó.
La aludida posó su mirada atenta en él, lo cual no lo ayudaba en nada.
- "Pues... Lo que pasó el jueves... El beso ese..." – comenzó diciendo nervioso.
El rostro de Sakura mostró una leve tristeza, ya sabía lo que venía y la verdad es que no quería escucharlo.
- "Es decir, el beso fue..."
- "¿Algo del momento?" – continuó Sakura.
Shaoran abrió sus ojos y la miró sorprendido. ¿Era así como veía aquel beso?. Una ola de tristeza lo recorrió. Él había pensado en aquella posibilidad que explicaba el hecho de haberla besado, pero la verdad es que en esos tres días no pudo convencerse de que así fuera. Pero si ella veía el beso de esa manera, tendría que verlo de esa manera también. Al fin y al cabo, no quería perderla.
- "Eh, sí. Algo del momento" – respondió un tanto triste.
Sakura sintió en ese mismo instante su corazón romperse en pequeños pedacitos. Sonrió para que él no pudiese ver la tristeza en su rostro, mas en sus ojos se reflejaba perfectamente. Bueno, por lo menos lo tendría a su lado como amigo... Sólo como eso.
- "Pues, entonces, así quedará. Nos dejamos llevar por el momento y listo. No significó nada. No habrá porqué volver a tocar el tema¿cierto?" – dijo ella intentando no mostrar la tristeza en su voz, mientras luchaba contra las lágrimas.
- "Cierto" – aseguró él, también ocultando el dolor que las palabras de ella le causaban.
Ella se levantó de su asiento y lo miró directo a los ojos, algo que lo estremeció a él.
- "Espero que continuemos con nuestra amistad" – manifestó ella.
- "Así será"
Sakura mostró una débil sonrisa, al mismo tiempo que las lágrimas querían aparecer. Le dio la espalda a su jefe y, sin nada más que decir, se dirigió a la puerta para después salir del despacho.
Shaoran no la detuvo, tan sólo la miró alejarse. ¿Porqué se sentía tan triste, tan vacío¿Porqué le habían dolido tanto sus palabras? "Nos dejamos llevar por el momento y listo. No significó nada", fue lo que dijo. Esas palabras retumbaban en su mente. Sólo tenía algo claro; para él, ese beso sí había significado algo, pero no sabía la razón.
- "Sólo amigos" – susurró Shaoran.
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- "Sólo amigos" – repitió ella mientras se recargaba sobre la puerta.
Cerró sus ojos esmeraldas entre tanto respiraba hondo. Sin quererlo, un par de lágrimas bajó por sus mejillas, las que secó rápidamente. No iba a llorar, aún cuando las aseguraciones de él le hubiesen dolido en el alma. Todo lo que había dicho allí adentro era mentira para ella. Ese beso sí significo algo, tal vez, demasiado. Odiaba sufrir por amor, era, tal vez, más doloroso que por todo lo que había pasado en los últimos años. "¿Porqué me tuve que enamorar de ti, Shaoran?", pensó. Se odiaba a si misma, a su corazón por escogerlo a él y a su mente por ser tan poco fuerte para así poder haber luchado para no sentir todo lo que sentía.
Respiró hondo nuevamente y se alejó de la oficina de su ser amado.
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11:26am. Hong Kong, China.
Salió de una pequeña casa que había estado viendo. Hace tres días que estaba en aquel país y no había gastado ni un minuto en buscar lo que sería su nuevo hogar. Kojishi Hagiwara miró la pequeña, pero aún así bella casa de color pastel que había frente a él. Le gustaba mucho, y estaba seguro que a su futura esposa también.
- "Este será el hogar de la próxima generación de los Hagiwara" – susurró para sí.
Esperaba que para dentro de dos meses, él y su amada Sakura comenzaran una nueva vida juntos en esa ciudad, particularmente en esa casa. Y es que, amaba a Sakura Kinomoto con todo su corazón que no podía esperar para dejar de llamarla "su novia" y así transformarla en su esposa.
- "Ya verás Sakura, pronto seremos muy felices juntos" – volvió a susurrar.
Sí, pronto se casaría con aquella bella mujer, se irían a vivir a Hong Kong, tendrían hijos y serían felices. Por lo menos, eso era lo que él soñaba, lo que más deseaba en su vida y que no estaba muy lejano a la realidad. Sakura era ya su prometida, había aceptado casarse con él. Así que¿para qué esperar? Mejor hacerlo pronto para así no hacer crecer ni la desesperación ni las ansias.
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12:08pm. Revista "Open".
Shaoran y sus mejores periodistas se encontraban reunidos en una habitación aparte, en la cual había una larga mesa rodeada con sillas, para ver lo que vendría en las próximas ediciones de la revista. Obviamente, Sakura se encontraba entre aquel pequeño grupo; era su periodista estrella, no podía dejarla afuera. Además de que no quería. No sabía porqué, pero no podía poner atención a lo que los demás decían, sólo la miraba de ella de reojo para que no se diera cuenta de que tenía su mirada sobre ella. ¿Porqué no podía dejar de pensar en Sakura aunque fuese unos segundos?. Intentó poner atención a lo que uno de sus periodistas decía, pero le era imposible. El recuerdo de la conversación que tuvieron en la mañana llegaba a cada segundo a su mente, causándole una inexplicable tristeza.
Sakura por otro lado, tampoco podía concentrarse. De vez en cuando mirada a Shaoran intentando de que él no lo notara. No podía evitar mostrarse triste, las palabras de él en la mañana la tenían así. Le dolía mucho, pero tenía que agradecer que por lo menos guardaron su amistad y no habría problemas en eso.
- "¿Qué piensas de eso, Shaoran?" – preguntó uno de los periodistas que se encontraba exponiendo una idea.
- "¿Shaoran?" – lo llamó otro de sus periodistas al ver que no respondía.
El aludido no respondió. Con su codo apoyado sobre la mesa, su mano tocando su rostro y sus ojos cerrador; Shaoran pensaba en la dueña de esos ojos esmeralda, en la conversación que tuvieron en la mañana y el maldito beso. Cuando la mano de la persona que se encontraba a su lado tocó su hombro mientras decía su nombre, todos sus pensamientos se esfumaron y volvió a la realidad.
- "¿Eh¿Qué?" – dijo saliendo de sus pensamientos.
Al ver que la mirada de todos estaba sobre él, no pudo evitar sonrojarse un poco, en especial por la atenta mirada de la dueña de sus pensamientos: Sakura.
- "¿Te gusta la idea, Shaoran?" – volvió a preguntar el primer periodista, el dueño de la idea antes expuesta.
- "Eh, pues..." – Li no sabía qué contestar¡ni siquiera sabía de que estaba hablando su trabajador! No había puesto ni un segundo de atención en lo anteriormente dicho – "Claro, me gustó, me parece muy buena" – terminó contestando.
- "¿No le arreglas nada?" – preguntó esta vez una de las pocas mujeres que se encontraban en la reunión.
El ambarino titubeó. ¿Y si estaban esperando algún comentario negativo? Tal vez estaba metiendo la pata. Bueno, era mejor tener confianza en las ideas de sus trabajadores.
- "Eh... No, esta bien así" – respondió antes de ver su reloj: 12:13pm – "Bueno, la reunión a concluido. Pueden retirarse" – anunció.
Y así, los periodistas tomaron sus pequeñas carpetas y se levantaron de sus asientos, para después salir de la habitación, el ultimo de estos cerró la puerta que se encontraba de espalda a él.
Shaoran suspiró y cerró sus ojos. ¿Porqué no podía dejar de pensar en ella? Simplemente no podía, esa era la verdad. "Sólo amigos", era lo que siempre se repetía y lo que causaba tristeza en su interior. ¿Porqué? Era lo que eso quería¿no? "Nunca podrás ser algo más para ella, Shaoran", se dijo. ¿Pensando en tener una relación... con Sakura¡Qué loco se estaba volviendo! Estaba casado y tenía hijos. Simplemente, no, no se podía y de seguro que ella no aceptaría. Al fin y al cabo, Sakura tenía un corazón muy puro para eso.
- "¿Sha-Shaoran?" – lo llamó una dulce voz tras él.
Al castaño, el corazón le dio una vuelta completa, comenzando a latir rápidamente; sentía como mariposas volaban en su estómago; como sus manos comenzaban a perder la seguridad de siempre; un nerviosismo en su interior junto a un nudo en su garganta le impedían decir alguna palabra; y, por último, sentía cómo sus mejillas ardían por culpa del sonrojo. Lentamente y dudando si hacerlo o no, abrió sus ojos marrones y se dio la media vuelta para darse cuenta que no había sido su imaginación quién lo había engañado, sino que la mismísima realidad. Ahí, junto a la puerta, se encontraba una nerviosa y sonrojada Sakura. El corazón de Shaoran comenzó a saltar de la felicidad.
- "Ah, pues... Yo" – intentó explicarle la razón de su estadía, pero la mirada de él sobre ella le impedía pensar correctamente – "Yo... ¿Estas bien?" – preguntó por fin, preocupada.
El ambarino se sorprendió ante la pregunta, lo cual se mostró en su semblante.
- "Lo... Lo que pasa es que te noté distraído, y me preocupé" – explicó Sakura, mientras su sonrojo se intensificaba.
Shaoran volvió a darle la espalda, para poder ocultar el tono carmesí de sus mejillas. Sakura, al ver la reacción de él, no pudo dejar de mostrar un semblante triste y preocupado. Se alejó de la puerta y se sentó junto a él. Intentó buscar la mirada de sus ojos, mas le fue difícil, ya que él evitaba su mirada.
- "¿Estas bien?" – ya no estaba nerviosa, más bien preocupada.
- "S-sí" – tartamudeó él.
Levantó su vista y ahí pudo ver esos dos ojos verdes que preocupados lo miraban. Ella vio los ojos marrones del hombre que amaba. Y así se quedaron, como tantas veces, hipnotizados por la mirada del otro. Sin poder despegarse, mejor dicho, sin querer hacerlo.
Ella está, ahí sentada frente a ti.
No te ha dicho nada aún,
Pero algo te atrae.
Sin saber porqué te mueres por tratar de darle un beso ya.
"¿Besarla?", fue lo que pensó mientras miraba los labios entreabiertos de Sakura. Sí, que ganas de besarla sentía en ese momento. ¿Se atrevería? No, no tenía el valor. Ella le había dejado las cosas muy en claro: Ese beso en el parque fue algo del momento, sin significado, tan sólo eran amigos. Punto. Y así seguiría siendo. No quería arruinar la amistad que tenían, y tal vez si la volvía a besas ella ya no le volvería a hablar. Desvió su mirada de Sakura, pero ella de él no.
Si la quieres, si la quieres mírala.
Mírala y ya verás,
No hay que preguntarle.
No hay qué decir, no hay nada qué decir.
Ahora bésala.
El ambarino miró la insistencia de ella por buscar su mirada, así que decidió volver a posar su vista en los ojos de la chica. ¡No podía quedarse ahí no más¡Necesitaba poder besarla otra vez! "Shaoran¿cómo puedes pensar eso?", se regañó a si mismo. Recordó, ella estaba comprometida y de seguro que amaba a ese tal Kojishi. Un sentimiento de repulsión y de enfado recorrió su cuerpo. ¿Celoso? Sí, tal vez sí. "¡Yo?", pensó. Tal vez sí, un poco. Sakura era propiedad de ese tipo, no tenía derecho a besarla.
La oji-verde miraba a su jefe sumamente preocupada. De un momento a otro había cambiado su semblante a uno de enfado. Algo le sucedía y no sabía qué era, le preocupaba, no quería verlo triste, eso era algo que la destruía por dentro. Mas, tenía que admitir que estaba con unas ganas de poder besar esos labios. "Compostura, Sakura. Él nunca lo haría", pensó en su interior.
¡Qué diablos¡Tenía que besarla! Cada uno de sus poros insistía por eso. Comenzó a tomar una postura para poder acercarse a sus labios, mas su mirada sin querer se posó en el anillo de compromiso de ella. No podía, estaba enamorada de otro sujeto. Para dar una excusa a ese pequeño acercamiento de rostros, se levantó de su asiento, dándole la espalda.
Shalalala¿qué pasó?
Él no se atrevió y no la besara.
Shalalala, que horror.
Que lástima me da,
Ya que la perderá.
Sakura suspiró un poco triste al ver la reacción en su jefe. Por un momento las ilusiones habían aparecido en su mente y había creído que la iría a besar. Como deseaba un beso de él, lo necesitaba. ¿Porqué tenía que haberse enamorado de su jefe, un hombre casado y con hijos? "Sólo amigos, nada pasará entre nosotros dos", se repitió por enésima vez en el día.
¡Diablos¡Qué arrepentido estaba! Tenía muchas ganas de besarla, pero pensar que ella estaba comprometido con otro hombre lo sacaba de quicio. "¿Qué has hecho en mí, Sakura?", pensó. Estaba hecho un caos; deseaba a esa mujer como a nada en el mundo, mas no por su cuerpo, sino también por lo que era por dentro. Sentía una felicidad embriagar su corazón cada vez que sonreía, una tristeza lo atacaba cuando se iba o cuando se mostraba triste, una soledad cuando no estaba. ¿Qué diablos sentía?.
El momento es, en esta laguna azul.
Pero no esperes más, mañana no puedes.
No ha dicho nada y no lo hará,
Sino la besas ya.
Dio media vuelta y la pudo ver, de nuevo a los ojos. Fue cuando todas sus preocupaciones se esfumaron: el prometido de Sakura, su esposa, sus hijos, lo que podía decir la demás gente; nada, no había nada de eso, sólo ella y él. Nuevamente esas sensaciones de placer y nerviosismo atacaban su cuerpo. Nuevamente con esas ganas de besarla. Era increíble, inexplicable para él la facilidad con que se perdía en esos ojos verdes.
Sakura lo miró a los ojos. Sentía cómo su corazón palpitaba fuertemente, sus tristezas se esfumaban al igual que su soledad. Quería estar junto a él por siempre, aún sabiendo que fuese imposible. Si en ese momento le hubiesen preguntado por Kojishi, hubiese respondido: "¿Qué Kojishi? Yo sólo conozco a Shaoran". Hace dos días se había dado cuenta que lo amaba y sentía que ese hombre era todo para ella.
¿Besarla o no¡Tenía tanto miedo¡No quería perderla! Con tan sólo pensar que eso pasara comenzaba a sentir un vacío en su interior, como si se hubiesen llevado una parte importantísima en él. No, no podía. ¿Y si lo rechazaba¡No quería sentir esa vergüenza! "Shaoran Li, con treinta y dos años y teniendo miedo de besar a una mujer", se burló de si mismo.
Shalalala, no hay porqué temer,
No te va a comer. Ahora, bésala.
Shalalala, sin dudar,
No lo evites más. Ahora, bésala.
Shalalala, por favor escucha la canción.
Ahora, bésala.
Shalalala, es mejor que te decidas ya.
Ahora, bésala.
¡Listo¡Al diablo con formalidades, miedos, todo¡Haría lo que su corazón le decía en ese momento!.
Sin saber cómo y en un movimiento rápido, se agachó a la altura de ella, mientras acercaba su rostro. No le dio tiempo de reaccionar, ni de rechazar. La besó, tan sólo la besó como desde hace tres días quería besarla. Como la posición no era muy cómoda para él, posó sus dos manos en la pequeña y delicada cintura de esa mujer, y la obligó a levantarse. La acercó a su cuerpo, mientras sentía cómo las manos de Sakura comenzaban a tocar su abdomen con delicadeza.
Sakura, obviamente, no opuso resistencia. Estaba muy sorprendida por el hecho de que él se hubiese acercado a besarla, mas tenía que admitir que le encantaba. Amaba la delicadeza con la que él acariciaba su espalda y su cintura, amaba todas esas extrañas sensaciones que causaba en su ser completo, amaba lo segura que se sentía entre sus brazos, amaba que hiciera saltar a su de felicidad. Mas, ahora se encontraba luchando contra las lágrimas. ¿Porqué? El miedo de que él estuviese jugando con ella comenzaba a recorrer su cuerpo; no encontraba otra razón para que él estuviese besándola.
El ambarino estaba encantado con las manos delicadas de ella acariciando su abdomen, con la gran cantidad de escalofríos bajar por su espalda, con el hecho de sentirse completo y como un niño recién descubriendo el mundo. Eran los mismos sentimientos que sintió cuando besaba a su esposa, pero esta vez eran más intensos y más reales. No había preocupaciones, tristezas, tiempo, espacio, nada... Sólo ella y él. ¿Qué más podía pedir?.
We were strangers starting out on our journey
Never dreaming what we'd have to go through
Now here we are and I'm suddenly standing
At the beginning with you
Separaron sus labios por falta de aire, pero continuaron con sus cuerpos pegados en uno del otro. Shaoran apoyo su frente sobre la de ella, dándose cuenta de cómo era que Sakura retenía las lágrimas en sus ojos. Pocos segundos después, la castaña se separó de él.
- "No, esto no puede ser. No, no, no y ¡no!" – decía dándole la espalda a él e intentaba secar un par de lágrimas que habían caído de sus ojos – "Esto está mal, muy mal. No podemos seguir así, Shaoran" – alegaba para después mirarlo nuevamente – "No podemos. Tú estás casado y yo comprometida. No puedo hacerle esto a..."
Shaoran no la dejó continuar, se acercó a ella, la tomó de la cintura y selló sus labios para que no continuara con la tortura que le causaba saber que estaba comprometida. Sakura no pudo resistirse, con ese hombre tan apuesto era imposible, especialmente por el sentimiento de amor que inundaba su corazón. Nuevamente posó sus manos sobre el pecho con los músculos marcados de él, mientras Shaoran acariciaba su cintura con esa delicadeza que la estremecía.
No one told me I was going to find you
Unexpected what you did to my heart
When I lost hope you were there to remind me
This is the start
El beso no duró mucho tiempo, pero aún así todas esas sensaciones los recorrieron. Al separarse volvieron a la posición anterior: sus frentes pegadas una a la otra. Unas cuantas lágrimas volvieron a bajar por las mejillas de Sakura, causando en Shaoran preocupación y a la vez tristeza.
- "¿Porqué haces esto¿Porqué?" – decía ella casi a gritos mientras golpeaba su pecho.
El editor y dueño de la famosa revista "Open" se sorprendió ante la reacción de la oji-verde, mas sólo terminó abrazándola más fuerte para que se calmara, al mismo tiempo que acariciaba sus largos cabellos castaños. Sakura dejó de golpearlo, pero sus sollozos no cesaron.
- "¿Porqué lo haces? Respóndeme, por favor" – rogó ella entre sus brazos.
Shaoran la miró fijamente con una pequeña sonrisa, mientras secaba sus lágrimas. Fue cuando lo comprendió. Hay, él¿quién lo creería? Una persona tan fría y que además ya tenía una esposa y dos hijos... Él¿enamorado de una de sus trabajadoras? Tan sólo había que verlo ahí con ella en sus brazos para creerlo.
And Life is a road and I want to keep going
Love is a river I want to keep flowing
Life is a road now and forever
A Wonderful journey
- "Respóndeme¿porqué lo haces¿Porqué juegas conmigo?" – continuó alegando Sakura, sin luchar contra sus lágrimas.
- "Yo nunca he jugado contigo, Sakura" – respondió él un tanto sorprendido por lo dicho por ella.
- "Sí lo haces. En la mañana estuviste de acuerdo con que el otro día nos besamos por algo del momento¿y ahora me vuelves a besar? Eso..." – por tercera vez tenía los labios de él sobre los suyos.
Fue un corto beso, él tan sólo quería hacerla callar.
I'll be there when the world stops turning
I'll be there when the storm is through
In the end I wanna be standing
At the beginning with you
- "No puedo jugar contigo, Sakura" – respondió cuando se separaron.
- "¿Porqué lo haces entonces?" – él iba decir algo, pero no lo dejó hablar – "¿Qué acaso no puedes ver que estoy llorando¿No te das cuenta que yo... que yo... te amo?" – esto lo dijo casi en un susurro, esperando que él no la escuchara. Mas, por las cercanías de sus rostros, ese deseo era imposible de realizar.
El corazón del ambarino comenzó a saltar de felicidad. Un cuarto beso hubo entre ambos, la diferencia de los otros es que este era más profundo y más provocativo. En ese beso, Shaoran aprovechó la oportunidad de demostrarle los sentimientos que también inundaban su corazón. Miles de ilusiones atacaron la mente de Sakura, haciéndola dudar sobre sus anteriores sospechas; no quería sufrir más y menos por amor, ya tenía suficiente con todo. Respondió al beso con la misma intensidad, mientras otras pequeñas lágrimas bajaban por su rostro, tal vez, esta vez, de felicidad.
I knew there was somebody somewhere
Like me alone in the dark
I know that my dream will live on
I've been waiting so long
Nothing's gonna tear us apart
Se separaron y se miraron a los ojos, deseando estar así por siempre. Era como un sueño del que no querían despertar nunca. Quedarse juntos y quedarse mirando a los ojos diciéndose todo en ellos. Sin remordimientos, miedos, preocupaciones, tristezas.
- "Yo también, Sakura. Siento lo mismo por ti" – dijo Shaoran con una pequeña sonrisa, causando una en la oji-verde.
Y, antes de que pudiese reaccionar, los brazos de Sakura rodearon su cuello y, por quinta vez, los labios de ella se encontraban sobre los de él, aunque, esta vez, era ella quién tomó la iniciativa.
In the end I wanna be standing at the beginning with you.
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Notas de la Autora.
Aquí esta! Les presento el sexto capítulo de esta historia! Reconocieron las canciones? jajaja... Las dos primeras son de las películas clásicas de Disney. La primera: "No hablaré" de la película "Hércules". La segunda: "Bésala" de "La Sirenita" (sinceramente, a mi me encanta esa canción). Por último, la tercera es: "At the beginning" no sé cuales son sus autores, pero encontré algunos videos de un par de series con esa canción, y me gusto mucho . Además que al escuchar esas canciones me acordé mucho de las escenas en las que las puse, concordaban perfectamente así que decidí ponerlas!
Les gusto la escena S+S? Espero que sí! (por fin apareció una escena! O.O! jajaja).. ññ Ya que me esmeré mucho en escribirla, tuve que poner varias canciones románticas para poder inspirarme bien! Jajaja xD. Y les digo que este capítulo sí me convenció!.
Y bueno, agradecerles infinitamente por sus reviews! Tengo 42! Jajaja, nunca espere tener tantos! Creí que con la historia completa tendría por lo menos sus 15 (tal vez menos! O.O!), pero veo que me equivoqué. Muchas gracias por hacer eso posible! Y llenarme de felicidad antes de que vengas las clases! ¬¬ (aquí en Chile estamos en vacaciones de verano).
Bueno, ahora responderé uno por uno los reviews.
Rika-chan: Me alegra que te este gustando! Y es verdad, por suerte no dijo el nombre completo! O.O! jajaja xD Y sí, desde ahora Sakura estará 100 pensando en Shaoran! . Bueno, gracias por tu review! Nos vemos!
Danielita: No sabes lo alegre que me pones saber que esa escena te haya hecho reír (me gusta hacer reír a la gente, pero la verdad soy pésima contando chistes! TT) Bueno, gracias por tu review! Nos vemos en el prox cap!
Serenity-princess: Wow! Wuii! Gracias por tu fidelidad a la historia! Bueno, decirte que, la excusa de Shaoran... Es cierto, era media tonta, pero la verdad no se me ocurrió otra cosa que poner Uu. Pero mira, fui mala e hice dudar a Meiling! (claro que se fue gracias a la hermana de Shaoran ¬¬) Y, sinceramente, también me cae mal, sin contar la lastima que me da hacerla sufrir tanto! XD. Lamentablemente Kojishi tendrá que sufrir, pero ahí veré si puedo darle alguna alegría por ahí 0). Espero que esta última escena la hayas podido grabar. Fueron cinco besos, intenté hacerlo lo más romántico posible. Espero en verdad te haya gustado!. Lo de Yue, supongo que te quedarás con la duda hasta un par de caps más ... Y tranquila, que lo más que me gusta antes de los reviews, son los reviews largos! Jajaja... Besos! Te deseo lo mejor! Y, muchas gracias por tu apoyo y tus palabras!
Norma: Me alegro que te haya gustado el cap anterior, me hiciste comenzar a convencerme de él! jajaja xD Bueno, aquí esta la continuación. Espero te haya gustado y espero de tus comentarios. Gracias por tu apoyo!
Waterlily Lozania: O.O! Mi canción favorita de evanescence? Pues, es una pregunta difícil de responder, ya que me gustan todas todas! Uu Supongo que las demás que me gustan son: Going Under, Whisper, Imaginary, Farther Away, Anywhere, October, Before the Dawn... Y, eso! Jajaja xD Las últimas tres vienen de CDS y demos anteriores de que el grupo sacara el CD "Fallen". Si no las tienes, te recomiendo que las busques en internet! (Eso sí, son varias! Jajaja xD) Hay canciones muy buenas y bellas! Te las recomiendo. Y me encantaría saber también tus canciones favoritas de este grupo TAN BUENO! Jajaja xD. Y pues, ME ALEGRO MUUUCHO que te haya gustado mi otro fic "Antiguos Conocidos" yo ya creía que había quedado en el olvido uU. Y pues, ahí sabrás si casare o no a Sakura! 0) Muchas gracias por tus comentarios!.
Sakume Nohara: Que bueno que te haya gustado. Y tienes razón, los hijos sufrirán más. Pero tengo planes para la pareja Meiling y Shaoran (no adelantaré nada para dejarlos en la duda! ) Espero te haya gustado el cap! Gracias por tu review!
Lulu: Perdón! TT Perdón! Lamento poner a Yue como malo, créeme que hasta a mi me dolió ponerlo! TT Lo siento, pero es que Yue es tan serio y frío que era el único que podía tomar ese papel! Además, tenía que hermano de Yukito! Uu Lo siento! Gracias por tu apoyo y tu review! .
Aneth: Gracias por tu comentario! Y me alegro que te hayas reído! o Eso me dice que tal vez no soy tan mala para contar chistes! jajaja xD Cierto que es divertido eso del sí y no, que lo miro, que no lo miro? Jajaja, pero desde ahora eso se terminara, como puedes ver en el cap! Hagiwara si, da un poco de pena, y te puedo asegurar que por la forma en que me lo imaginé, sí esta bueno bueno! jajaja Para cuando el divorcio? Creo que tendrá que esperar un poco, tengo planes con esa pareja! Bueno, gracias por tu apoyo! Y tus comentarios! o
MARIANA CASTILLO COLN: muchas gracias por tu comentario! Y darte el tiempo de escribirme un review! Me alegró mucho lo que dijiste! (me subiste el ego! XD) jajaja Muchas, muchas gracias!
Saku Cerezo4: Aquí tienes la actualización, con canciones y hartos besitos! Jajaja xD Espero te haya gustado, muchas gracias por tu comentario!... ññ
Maria: Gracias por tu review! Como viste en este cap! Si se pudieron volver a hablar! Jajaja (y algo mas).. Ni siquiera duraron cinco horas con que habían acordado! OO jajaja Bueno, gracias por tu comentario.
JuliaSakura: Gracias por tus palabras! Aquí tienes el sexto cap! Espero te haya gustado!
Manacols: Gracias por tu comentario! Ya veras, con el paso de la historia, lo que paso entre esos dos!
Bueno, AGRADECER A TODOS POR SU APOYO! ññ Hacen muy feliz a esta escritora! Jajaja Gracias a todos por tomarse el tiempo de leer la historia y comentar sobre ella! Ah, y pedir disculpas por las FALTAS DE ORTOGRAFIA! (que deben ser varias! Jajaja xD) Hago lo que puedo! UuU jajaja xD
Y por último, quiero mandarle un saludo a una persona que sé que esta leyendo esta historia... Mi mejor amiguina VAI! Te quiero amiga, gracias por todo! .
Bueno, besitos a todos! Este cap es para ustedes!
Satsuki Idaka.
