Encuentros Desagradables

Disclaimer: Naruto no me pertenece si no al gran Masashi Kishimoto.

Summary: ¿Qué pasaría si Hinata Hyuga, la tierna, dulce y tímida chica de la aldea de Konoha dejara toda esa inocencia por perder lo más importante en su vida? Porque desde que el murió, ella ya no está, dejo de sentir, de respirar… de vivir. Quedo el recuerdo para quienes la amaron, a ella ya no le importa, se marchó dejando todo atrás, soledad y miedo será su única compañía y solo uno podrá volverla a la vida.

Parejas:

GaaHina

SasuHina

NaruHina

"Pensamientos"

Flash Back

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-Ha pasado mucho tiempo… Hyuga Hisashi…

Parado, unos metros frente a ella, Hyuga Hisashi portaba un rostro serio e indiferente de ver a su "Hija" sana y salva, teniendo en cuenta y por lo que acaba de ver, lo fuerte que se volvió. Todos miraron desconfiados al líder del Clan Hyuga.

-Tiempo en el que pensé que estabas bajo tierra.- Respondió seriamente el ojiperla mayor.- Ahora mismo vine a traerte de vuelta al Clan, Hyuga Hi-

-No… soy… una… Hyuga.- Interrumpió controlando su rabia.

-Tus ojos y tu sangre dice lo contrario.

-Ojos y sangre que detestó y deseo librarme… No sabes cuánto tiempo e odiado ser una más de ese estúpido Clan.- Lo miró duramente arrugando su frente.

-No puedes librarte de tu naturaleza…

-¡Ja!, ¿Naturaleza?- Rio con sarcasmo poniendo los pelos de punta a los presentes.- Aun recuerdo tus palabras Hisashi, "Ser un fracaso es tu naturaleza, jamás pensé tener una hija fracasada como heredera, Hanabi se merece ese puesto mejor que tú"- Arrugo más su frente.

-Puede que no me creas Hinata, pero realmente te apreciaba y me preocupabas mucho…

-Hipócrita.- Habló escupiendo las palabras.

-Hyuga Hisashi, le ruego por favor que se retiré...

-No tiene por qué decirme que me retire una estúpida Matsumoto.- Miró a Yuuki y esta estaba con la boca abierta.- Por culpa de su hermano, mi hija abandono sus deberes de heredera, se opuso a su Clan y fue desterrada.

-Akira no tuvo la culpa de como despreciaba a su hija, el solo la salvo de su soledad.- Le respondió decidida.

-Yuuki, por favor no te metas en esto…- Hinata la miró de reojo duramente para que guardara silencio, Yuuki se mordió el labio inferior.- Esta es una pelea entre este hombre y yo.

-Este hombre es tu padre Hinata.- La miró a los ojos y estos estaban echando furia.

-Te notificó que tú no eres mi padre.- Le devolvió la mirada caminando hacia el.- Todos son mejores padres que tu Hyuga Hisashi, tu nunca fuiste un buen padre, nunca lo fuiste.- Aruka y Kaname la siguieron de cerca pero Hinata puso su mano en medio de ellos indicándoles que permanecieran en su lugar.

-Tu madre no estaría tan orgullosa de lo que te has convertido.- Esa era la gota que derramó el vaso. Hisashi puso los ojos en par al ver como Hinata corría hacia el dándole un puñetazo en la rostro dejándole caer, no lo veía venir.

-Mi madre no estaría tan orgullosa de ti de ver como tratas a tus hijas.- Dijo con indiferencia.- Además, ella estaría feliz de ver cómo me he vuelto fuerte sin tú ayuda Hisashi.

-Ella quería que fuéramos una familia antes de morir…- Se agarró el rostro mientras cerraba su ojo derecho por el dolor.

-Pero tú desperdiciaste su sueño.- Empezó a caminar alrededor de el con su mirada llena de asco.- Tu nunca nos valoraste, ni a ella ni a tus hijas…

-Yo amaba a tu madre.

-¡Vaya que sí!- Dijo sarcástica alzando las manos.- ¿Entonces por qué la dejaste morir?- Le señalo mirándolo con sus ojos perlas.

-Eso te lo preguntó a ti Hinata… ¿Por qué dejaste morir a tu madre?- Preguntó sonriendo de lado.- ¿Por qué la dejaste morir?

-No tengo ni la más puta idea de que me hablas.-Habló desconfiada. ¿Qué tenía que ver ella en la muerte de su madre?

-Así como tú no tienes idea, yo tampoco sé cómo. Me duele que tu madre allá muerto, la única que tiene culpa de la muerte de tu madre eres tú Hinata, tú la mataste.- Lo único que tenía a su favor era dañarla mentalmente, como siempre lo hacía cuando estaba más pequeña, más no contaba encontrarse a una Hinata con mirada indiferente y con los brazos cruzados. Sí que había cambiado tanto física como mentalmente.

-Entonces la maté a los 6 años ¿no?-Preguntó.- Ya no soy la misma mocosa que criaste Hisashi.

-No lo recuerdas, eso te vuelve de nuevo en una inútil.

Hinata frunció el ceño, recordar era una flojera para ella y era cierto, ella no recordaba la muerte de su madre. La servidumbre siempre le decía que murió por un enfermedad que azoto Konoha. Siempre se preguntó que enfermedad era, cuando le preguntaba a Hisashi el solo la ignoraba o le contestaba de manera fría y cortante.

Arrugó su frente. ¿Qué fue lo que le dijo?

-Si no lo recuerdo, ilumíname gran líder Hyuga.- Su voz sonaba sarcástica.- Aunque, ahora no me importa la forma y el por qué en que murió mi madre.- Ladeó la cabeza mirándolo con superioridad.- Solo eres un estorbo en mi camino que deseó eliminar.

-Soy tu padre Hyuga Hinata.- Le dijo frustrado.

-Yo nunca te consideré un padre.- Habló con tristeza fingida.- Espero que Hanabi te esté soportando al igual que lo hice yo, porque realmente, me dolía la cabeza de solo escuchar tu voz.- Se puso de cuclillas, acercó su rostro y le dijo en el oído- Eres el peor padre que pude haber tenido, no mereces mi respeto, eres un fracaso, inútil, no sirves para nada, ni siquiera para ser lo suficientemente hombre para afrontar tus errores.- Se separó de él y lo miró indiferente.- Jamás nos valoraste, descuidaste tus hijas y dices ser un genio que nunca supo darles amor. El apellido Hyuga esta maldito por ti y el estúpido consejo.

-Hinata… hija por favor perdóname…- Hisashi se agarró el corazón con un gran dolor en su pecho, se sentía horrible ser desperdiciado por tu propia hija y a la que decía mucho tiempo lo había respetado a pesar de las palabras frías y duras a su persona. Se sentía un horrible padre.- Perdóname…

-Ya es demasiado tarde para disculparse.

-Dame una oportunidad…

-Siempre me decía eso, "Hinata, dale una oportunidad, pronto cambiara y se enorgullecerá de ti" pero lo único que hacía era mentirme a mí misma, tu nunca cambiarías y las oportunidades se acababan. ¿Sabes cuánto sufrí por no recibir un te quiero o un abrazo? ¿Sabes cuento me dolía ser un estorbo en el Clan y que te sentías orgulloso de Hanabi que de mí? Sufría y dolía mucho, pero ese dolor y sufrimiento se fue acostumbrado y las lágrimas de tristeza y amor hacia ti se acabaron. Me das lastima Hyuga Hisashi por qué, en un futuro, tu estarás completamente solo y deseo presenciar ese momento.- Ya de pie, se volteó y empezó a caminar del lado contrario, Kaname y Aruka guardaron sus armas y se irguieron.- Aruka, Kaname, vámonos, ya no tenemos por qué estar aquí y esto se torna aburrido.

-Sí, Hinata.- Respondió Aruka siguiéndola detrás.

-Sí mi hermosa perla.- El peli rojizo se puso a lado de Hinata, intentó vanamente agarrar su mano pero la ojiperla camino muy rápidamente.- ¡Hinata no me ignores!- Dijo lloriqueando.

-¡Hyuga Hinata espera!- Gritó Hisashi con desesperación.- ¡Hyuga Hinata!

Hinata paro su caminata y suspiró.

-No soy una Hyuga.- Dijo con simpleza sin mirarlo y comenzó a caminar.

-¡Hinata!- Gritó más fuerte Hisashi.- ¡Hinata!-Volvió a gritar pero Hinata no se detuvo.- ¡Hinata hija!- Intentó alcanzarla pero se cayó en el intentó.- ¡Hinata!

La ojiperla no paro su caminata, no tenía por qué verlo arrastrarse gritando su nombre, más bien le valía un comino. Una pelea innecesaria y un encuentro de desagradable pasó ese día. Lo que nunca imagino fue sacar ese lado comprensivo hacia el Kazekage de Suna, sus compañeros le pedirían explicaciones claras a sabiendas que ella tampoco las tenía. Ahora falta que se vuelva a suavizar con otro chico y ya no quería hacerlo.

Ese reencuentro con su según "Padre" le dejo mal sabor de boca.

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Se dejó caer en su cama y suspiró aliviada. Ahora podría dormir como Dios manda.

Se dio la vuelta para quedar boca arriba, se cara se tornó pensativa, arrugo su frente y con el ceño fruncido, solo pudo sentir una mano acariciaba su mejilla con dulzura. Se dejó acariciar por esa mano, hace tiempo que no la había estado mimando en todo el viaje, le pareció extraño.

Volteo su rostro y miró aquellos ojos granate que no dejaba de ver sus labios, seguramente se quedó con la sed de probarlos en la noche. Hinata suavizo sus facciones y dejo se arrugar la frente, estar con Kaname era como encontrar relajación en ella, por eso le gustaba estar con él y haberlo convertido en su caballero.

-Kaname…

-Shhh…- Silenció el peli rojizo acariciando sus labios, Hinata entrecerró los ojos cansada.- Duerme querida.

-Si lo hago… prométeme que no te iras- Pregunto acercándose a él acercando sus rostros, Kaname se sonrojo pero solo atino a besar su frente para no encontrarse con esos rosados labios.

-Te lo prometo…- Escondió su cara con sus mechones rojizos atrayéndola a él y abrazarla con todas sus fuerza, sabía que Hinata nunca será suya, quería intentar convertirse en su esposo pero muchas razones lo impedían.

La recordó llegando a la mansión Akuma, con su rostro pálido y rasguños en él, con su ropa toda rota pensando lo peor y esos ojos tan vacíos que lo atraparon por completo. Sus ojos perlas, reconociéndola como una Hyuga pero, como hasta ahora, lo negaba diciendo no serlo. Tendría sus razones, por aquello no la presionaron.

Su personalidad término atrayéndolo por completo, no confiaba en nadie, ni en él, solo en Aruka y el maestro, quería cambiar eso, él quería hacerla confiar en él. Al principio la notaba muy distraída y su rostro siempre tenía el ceño fruncido o decaído, eso le dio la motivación de acercársele. La ojiperla siempre lo ignoraba y le contestaba cortante, siempre le decía ser un dolor de trasero. Eso lo hizo reír a sobremanera enojándola más.

Nunca se dio por vencido y se había vuelto terco con ella, hasta se lo decía muy amenazante. Tuvo que enseñarle algunas técnicas, estrategias y salvarla en más de una ocasión para que confíe en él. Una vez estuvo a punto de morir y solo puso sentir sus labios cálidos en los de él. Un líquido carmesí inundo su garganta impulsándolo a tomarlo, todo se volvió oscuro para encontrarse en el hospital con una Hyuga recargada en su cama tomando su mano. En ese momento se dio cuenta que no se había enamorado perdidamente de ella.

El medico de los Akuma había entrado a su habitación y despertar a su perla, ella solo limpió rudamente sus ojos gruñendo por haberse quedado dormida, sin saber que Kaname se había dado cuenta que había visto su rostro con lágrimas en los ojos mencionando su nombre en sueños.

Cuando salieron de esa habitación horrenda, el maestro le notifico en algo muy sorpresivo. Hinata tenía un Akuma dentro de ella muy poderoso que la hace importante entre "Ellos", después de salvarlo, el maestro mencionó sobre unas personas que protegían y sentían las emociones de su amo. Se les hacía llamar "Caballeros" que funciona en beber la sangre de un Akuma poderoso para así convertirlo en su amo y él era el primer caballero de Hinata al hacerle beber su sangre.

Pasaron los años y mientras más pasaba el tiempo, más sabía leer los sentimientos de su perla. Sabía cuándo estaba triste, frustrada, enojada, feliz y asustada. También presentía cuando la ojiperla se encontraba en peligro. Sucedió lo mismo con Aruka, ella estaba apuntó de morir y por el deseo de la peliazul, se convirtió en su Caballero también.

El maestro los hizo un grupo de tres, convirtiendo a Hinata en la líder.

Protegerla y cuidarla fue lo mejor que le pudo haber pasado.

-Kaname…-Susurró la Hyuga cerrando los ojos.- Gracias por estar conmigo…- Dijo débilmente, Kaname estaba más sonrojado que nunca al sentir la respiración de Hinata en su nuca, cerró sus ojos granates para suspirar. Sonrió.

-Siempre lo estaré… Hinata…

Kaname cayó en los brazos de Morfeo y tubo el mejor sueño de su vida, junto a Hinata.

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-¿Qué fue lo que paso?- Preguntó Tsunade caminando de un lugar a otro acariciando su sien.- ¿Por qué permitieron esto?- Se situó frente de Sasuke.- ¡Todo es tu culpa!- Le culpo dándole un golpe en la cabeza.

-No tengo la culpa de esto.- Dijo mientras se agarraba la zona dañada. Frunció el ceño.

-¡Cuando se trata de hormonas, tú tienes la culpa!- Regañó. Suspiró, ahora tenía que lidiar con un gran problema, gracias a los celos de su discípula, termino con estrellitas en la cabeza y con varios moretones en su rostro y lesiones en su cuerpo. Agradecía mentalmente que a Sakura se le haya ocurrido mantener fuera las armas, si no, ya estaría con una cicatriz de su pérdida de por vida.

-Todo esto fue decisión de Sakura-san, es más Hinata-san no le interesa el Uchiha.- Hablo Gaara. Lo último dijo encarándoselo a Sasuke, este solo bufo.

-Eso es cierto.- Habló Naruto, Tsunade lo miro con furia.- P-p-pero- Tsunade a velocidad sobrenatural le dio un golpe tirándolo al suelo.- ¡Duele!

-¡Te lo mereces por idiota!- Gritó con ojos en llamas. Naruto se incorporó hasta quedarse sentado en el piso. Se sobaba el área donde Tsunade le había golpeado.

-Por cierto... ¿Cómo esta Sakura-chan?- Intentó evadir la mirada de furia de sus compañeros.

-Todavía sigue inconsciente…- Dijo Tsunade viendo por la ventanilla.- Uno de ustedes debe de hablar con Hinata, seguramente el encuentro con Hyuga Hisashi la dejo traumada.

-Ni que lo digas.- La voz del Uchiha sonaba sarcástica, se recargo en la pared y se cruzó de brazos al igual que Gaara.- Haberlo enfrentado quizás le haya quitado un gran peso de encima.

-Iré yo.- La voz de Gaara resonó en los oídos del Uzumaki y el Uchiha. Naruto se levantó completamente para así hablar.

-Ni lo sueñes mapache, el único que irá seré yo.- Sasuke interrumpió a Naruto, miró a los ojos al Kazekage y este también. Sus miradas echaban chispas.- Ya estuviste muy cerca de Hinata para que lo vuelvas a hacer.

-Ninguno de los dos irá a verla.- Sentenció Tsunade.- Los dos estuvieron dentro de este problema y lo único que harán es sentir incomoda a Hinata.- Se acercó a Naruto y le toco el hombro.- Naruto, tu irás a ver que sucedió con Hinata, eres el único que le puede sacar una sonrisa y no su soledad.- Lo último se refería a Gaara y Sasuke.- Ve con ella por favor.- Suplicó.

Naruto sonrió hasta las orejas y asintió energéticamente. Gaara y Sasuke se quedaron con los ojos y boca bien abiertos, mandaron al más tonto de los tres en vez de ellos. Esto era el colmo.

El rubio estaba feliz, al fin tenía la oportunidad de hablar con la ojiperla, sin interrupciones y sin Sasuke o Gaara.

Era lo mejor que le pudo a ver pasado.

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Caminó llegando a la puerta, no tenía por qué pedir permiso para entrar, la casa del Teme era su casa. Entró a la sala y vio a Aruka en el sillón leyendo con unos lentes puestos.

-Esto… Aruka.- Habló con un intentó de llamarle su atención.

-¿A qué se debe tu visita Uzumaki-san?- Dijo sin despegar la vista del libro, Naruto se rascó la nuca nervioso, esperaba encontrarse a Hinata a la sala o en la cocina pero al parecer estaba equivocado.

-Busco a Hinata, ¿Me puedes decir dónde está?- Habló acercándose a ella, Aruka lo miró y guardo su libro, se quitó los lentes y lo volvió a mirar con sus ojos violetas. No sería fácil decírselo.

-Si te digo, prométeme que no pensarás mal.- Le ordenó levantándose y empezando a caminar. Naruto la seguía de cerca, ¿Prometer? ¿Pensar mal? Puede que el viejo pervertido le pegará un poco de su imaginación pero no era para tanto.

-Te lo prometo.- Dijo decidido. Aruka se paró en seco deteniendo su caminata, Naruto casi choca con su espalda pero pudo ver al final del pasillo una puerta, la ojimorada le indicó que esa era la habitación de la Hyuga, se fue sin decir más y lo dejo solo. Respiró hondamente y saco el aire ruidosamente.- Bien, es hora.- Caminó hacia la puerta y cuando iba tocar, Kaname la abrió y se dio cuenta de una cosa.

Sin camisa, mostrando su pecho y abdomen marcado, rascaba su cabeza despeinando sus mechones rojizos con su ojo derecho cerrado. Naruto frunció el ceño.

-Corcel, ¿Qué haces aquí?- Pregunto curioso. Naruto se quedó helado aun con la mano en el aire.- ¿Estás bien?- Abrió sus ojos.

-Y-yo vine a buscar a Hinata…- Sus mejillas se sonrojaron a sobre manera, Kaname estaba medio desnudo y con el botón del pantalón desabrochado. ¡¿Qué Hinata ya no era tan inocente como antes?!

-¡Ah!, lo siento mucho pero Hinata está durmiendo…- Se dio la vuelta caminando dentro de la habitación.

-¡¿Durmiendo?!- Naruto ahora le sangraba la nariz, ahora se imaginaba a una Hinata desnuda entre las sabanas durmiendo tranquilamente. ¡Tenía que dejar de imaginar esas cosas!

-¿Qué? ¿Tiene algo de malo?- Volteó a verlo confundido, el rubio estaba deteniendo el sangrado de su nariz.- Corcel… estas muy raro hoy, ¿Sucede algo?

-N-no nada.- Se destapo la nariz para sacudir su cabeza negativamente, la sangre no paraba de salir y a Kaname se le formo una gotita en su cabeza.

-¿Qué está pasando aquí? Hacen mucho ruido…- Y este era el momento en el que Naruto debe taparse los ojos, pero no lo hizo.

Hinata salió agarrando el brazo de Kaname, tallándose el ojo derecho y tener entrecerrado el izquierdo, y con un lindo sonrojo en las mejillas parecían ver a lo más tierno y hermoso del mundo. Sus piernas blancas estaban descubiertas pero lo único que la cubría era la grande camisa de manga corta negra de su Caballero. Abrió los ojos completamente y vio a Naruto sonrojado sin quitarle la mirada de encima. Después miro a Kaname y se dio cuenta que este dejaba mostrar su marcado torso.

Kaname sonrió nervioso y Naruto desvió la mirada sonrojado.

Hinata desvió la mirada y se alegó de Kaname sin notar un casi inexistente sonrojo en las mejillas.

-Se me olvidaba que no tenías camisa…-Susurro por lo bajo.- Perdona por no darme cuenta.

-No te preocupes mi perla, este cuerpo es solo tuyo…- Se le acerco descaradamente y la tomo de la cintura. Hinata frunció el ceño pero sin mirarlo, sonrió cínicamente y con su mano, tomo delicadamente su barbilla para que lo vea a los ojos.

-Si es mío, ¿Por qué andas paseando sin camisa en la mansión?-Preguntó fingiendo molestia, Kaname se sonrojo y desvió la mirada perla.- Kaname, ponte una camisa y vuelve hasta que yo te lo diga.- Ordenó quitándole la única mano que tenía en su cintura.- Un dos, un dos.- Dijo con voz auditoria a cada paso que daba el peli rojizo a su habitación.

Suspiró y miró a Naruto. Este estaba sonrojado pero con el ceño fruncido. Qué raro.

-Hinata, si estas ocupada es mejor que vuelva después…

-Entra.- Ordenó ella entrando en la habitación, el ojiazul se quedó indeciso y con cierta pena entro en la habitación.- ¿De qué querías hablarme?- Preguntó sentándose en la orilla de la cama, se le hacía un poco gracioso que la cama estuviera muy alta para que la Hyuga no alcanzara el piso con sus pies.

-Bueno… quería saber sí te encontrabas bien después del encuentro con tu pa…, digo, con Hisashi.- Se auto corrigió, pensaba que si decirle a Hinata que Hisashi era su padre se molestaría.

-¿Por qué querrías saberlo?- Se cruzó de brazos agachando su mirada.

-Estaba preocupado…- Tenía que admitirlo, desde que llegó Hisashi, pensaba que Hinata temblaría y se encogería de miedo, vio las intenciones de Gaara y Sasuke, sabía que al igual que el pensaban protegerla de aquel tipo.

-¿Preocupado?- Hinata frunció el ceño sin mirarlo.- Ahora que recuerdo, tu siempre te preocupabas por todos no importaba quienes eran.- Ladeo su cabeza y varios mechones de su lacio cabello se mecían en su rostro.- Cuando era pequeña siempre quise que te preocuparas por mi de otra manera más… romántica.

El rubio se sonrojo hasta orejas y se rasco la nuca nervioso. Ahora lo recordaba, antes Hinata estaba enamorada de él, siempre la protegía pero de la misma manera que Sakura. Se sintió un poco mal.

-Hinata yo en esos momentos…

-No te excuses.- Interrumpió.- Gracias por no corresponder mis sentimientos, por ello conocí a Akira y se convirtió en la persona que en verdad amaba.- Desde el fondo de su corazón, al ojiazul le dolía, sí, le dolía la verdad.

-Hablando de amor… ¿Te gusta Gaara?- Pregunto melancólico, Hinata en todo el tiempo transcurrido lo miró a los ojos sorprendida.

Hinata se hizo a un lado y palmeo el colchón para que Naruto se sentará. El rubio desconfiado se sentó, sin apartar la vista de la Hyuga. Antes de que Naruto dijera algo más, la ojiperla lo calló situando su dedo inferior en los labios del rubio.

-¿Qué te hace pensar eso?- Pregunto mirándolo a los ojos acercando su rostro a Naruto.- Es el abrazo que nos dimos ¿verdad?- Naruto entrecerró los ojos al sentir el aliento de la peliazul en su oreja, le puso los pelos de punta. El rubio asintió.- Lo sabía.- Se separó rápidamente de él que dejo aturdido al ojiazul.- No se la razón por que me lo preguntas, pero te lo diré. Él es la persona que tanto admiro.- Se cruzó de brazos mirando a la nada.

-¿Solo eso?- Frunció el ceño molesto.- Entonces, ¿Por qué los abrasaste? Dijiste que necesitabas a Gaara y no a nosotros tus compañeros.

-Eso no te incumbe, y si me gustará Gaara-sama sería mi problema no el tuyo.- Se defendió mirando sus uñas indiferente.- Yo necesito más a Gaara-sama que a ustedes dos.

-¡Oye, yo he estado contigo todo este tiempo desde que éramos niños!- Le gritó molesto.

-¿Y cuándo tanto te necesitaba? Tú nunca has estado conmigo, era al revés. Pero sabes, estoy muy feliz de haber conocido a Gaara-sama.- Contestó ya empezando a perder la paciencia, se acariciaba su sien frustrada.- Gaara-sama es el único ser humano con el que me entiendo.

-¡¿Y yo?!- Preguntó furioso levantándose y dando vueltas por la habitación.

-Tú dejaste de ser parte de mi vida Naruto.- Dijo tranquilamente mientras se levantaba, se estiraba con los brazos al cielo. Estaba entumecida.

-Lo entiendo…- Suspiró cansado, se dejó llevar por los celos, que molesto.- Lo entiendo…-Volvió a repetir, pero ahora agarraba sus cabellos rubios jalándolos frustrado.

Hinata lo miró de reojo, su comportamiento la confundió. ¿Por qué demonios se molestó de ver a Gaara-sama con ella? Hombres, nunca los entendería

Sabía que estar con Gaara era como ver a una pareja que no sabe tratarse, ella siempre se le había insinuado y se ganaba un fruncido del Kazekage, sus coqueteos se volvieron normales al paso del tiempo. Lo que nunca se dio cuenta era que, sin admitirlo, Gaara desviaba su mirada o se daba vuelta para esconder su sonrojo.

Era más despistada al verse dado cuenta los celos que se tenían Gaara, Sasuke y Naruto.

Veía como el próximo Hokage inhalaba hondo y sacaba el aire rudamente, como conteniéndose de algo. A paso lento se acercó a él, se puso de puntitas, alzo su mano y empezó a acariciar su rubio cabello. Naruto la miraba sorprendido, más no podía despejar su mirada de esos ojos perla. Frunció el ceño y actuó como niño pequeño.

-No soy el tonto de Akamaru para que me trates así.- Replicó cruzándose de brazos. Hinata no dejaba de tocar sus cabellos.

-Entonces me he confundido, pensaba que tanto tú y Sasuke era unos perros.- Dijo con burla.

-¡Oye, no me compares con el Teme! ¡Imagínate a un perro como Sasuke, negro, tenebroso y sombrío, no creo que exista una raza como la de él!- Dijo moviendo sus brazos en el aire escandalosamente.

Antes de volver a criticar a Sasuke, solo pudo ver una sonrisa en sus labios, alzo su mirada y vio a la ojiperla sonriendo sinceramente con un sonrojo en las mejillas. Haber hablado mal se Sasuke al parecer le causo gracia. Sonrió hasta las orejas. Él quería hacer el único que pueda sacarle una sonrisa.

-Recuerdo cuando le hice una broma, a pesar de que me gane una buena golpiza, fue muy divertido. Fue en…

Naruto se sentó y Hinata lo siguió, la ojiperla no dejaba de sonreír pero se tragaba las ganas de reír, no quería que el rubio la viera. El rubio le contaba cada una de las bromas que hizo en la aldea y a Sasuke, imaginarse al Uchiha en esas situaciones vergonzosas se sentía hasta en gloria. Pensó en aplicárselas o quizás recordárselas con indirectas. Sonrió con complicidad para volver a escuchar al Uzumaki.

Estar con Naruto era muy divertido, pero jamás lo diría en voz alta.

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Alzó la mano y miró en ella la luna. Su rostro serio dejo helado a los presentes de la sala. Su cabello largo negro como la oscuridad cayó en su espalda con gracia, varios mechones escondieron sus ojos.

Los miró de reojo con sus ojos negros, temblaron del miedo. Darle malas noticias a su amo era como tratar con su muerte, especialmente cuando se trataba de ella, de la chica que pronto se convertiría en su reina.

Bajo su mano, suspiró cansado y se paró de su trono, tener fenómenos sirvientes tan estúpidos como ellos era muy horrible. No sabían hacer nada bien, pero invadir territorio enemigo era difícil a sabiendas que estaba ella dentro, cuando se enteró que estaba fuera de la mansión por ser contratada fue una de sus oportunidades, más fracasaron al ser tan lentos.

-Les dije que sean sigilosos.- Habló con hostilidad, una mujer que estaba con un hermoso kimono escondió con su abanico su sonrisa. Le encantaba verlo enfadado.- Era un trabajo muy especial para ustedes y fracasaron…- Caminó con la espalda recta y pasos firmes hasta ellos.- Sobrevivieron dos que eran fáciles de eliminar, ¿Qué fue lo que paso?- Les preguntó alzando su mirada a ellos, los moustros desviaban su mirada de los ojos negros fríos.

-A-amo, ella apareció de la nada y eliminó a nuestros compañeros, solo sobrevivimos los que están en la sala.- Sus ojos negros miraron la sala y habían solo dos de ellos encogiéndose.- Perdone nuestra cobardía al no haberla enfrentado…

-Seré bueno con ustedes.- Interrumpió mirándolo de nuevo.- No los mataré pero sí tendrán un castigo, retírense.- Se dio la vuelta ignorándolos por completo, "Ellos" salieron de la sala un poco aliviados al no ser asesinados por su amo. El ojinegro se sentó en su trono y masajeo su sien, estaba tan frustrado.

-Reiji-sama…- La mujer habló sensualmente mientras se acercaba a él moviendo sus caderas, Reiji la miro de reojo.- Yo me encargaré de esos fugitivos y de esa perra.- Alzó su mano para tocar el bello rostro de su amo, este la detuvo rudamente dándole un manotazo.

-No se te ocurra tocarla.- Dijo con hostilidad arrugando su frente. La mujer dio unos paso atrás, se sintió furiosa al verse rechazada por su único amor.

-Pero, Reiji-sama, yo puedo darle lo que esa mujer nunca le dará.- Se acercó a él y se arrodillo ante el poniendo su rostro en las rodillas de Reiji.- ¿Qué tiene ella que yo no tengo?

-Kohana, ella tiene algo que tú no tienes.- Tomo su mentón y acercó su rostro al suyo.- Mi amor.- Volteó el rostro de Kohana con asco, esta arrugo su frente furiosa.- Belleza, dulzura, inocencia, paz, esperanza, ternura, y muchas cosas más que tú no tienes.

-Reiji-sama…

-Trae ante mí a aquel hombre que me quitó a mi mujer- Ordenó fríamente.- Trae ante mí a Matsumoto Akira.

Kohana se levantó rápidamente y escondió sus labios con su abanico, con rostro triste caminó hacia la salida. Miró de reojo a Reiji y este no apartaba su vista la rosa negra que tenía en su mano. Chasqueo la lengua molesta y volteó su rostro caminando furiosa.

Reiji miró con ternura la rosa en su mano. Cuando le veía no pudo evitar recordarla, con sus mejillas sonrojadas y con una sonrisa sincera dirigiéndosela a él, sin importar lo que era. Sin miedo, sin asco, sin nada. Una diminuta sonrisa se dibujó en sus labios. Recordarla se sentía en paz y con la esperanza de hacerla suya, su mujer.

-Muy pronto estaremos juntos los dos de nuevo, como nuestra promesa de hace mucho tiempo… mi hermosa niña… mi amada… Hinata…- Besó delicadamente los pétalos negros.

No la dejaría ir, usaría las cartas a su favor. La haría suya cueste lo que cueste, si eso significa la muerte.

Aunque signifique matar a esos ninjas de Konoha y el Kazekage de Suna.

Aunque signifique hacer una guerra.

Ella sería suya.

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Notas de la autora: ¡Hola!- Empieza a bailar y a cantar.- ¡Vacaciones!, ¡Vacaciones! ¡Soy libre!

En este capítulo quería poner algo de NaruHina (Lo tenía muy olvidado) Pero no se preocupen GaaHinasFan y SasuHinasFan, por que en los siguientes capítulos empiezan las… Tan, tan, tan, taaaaaaaaan.

¡Empiezan las rutas!

En el próximo capítulo habrá extras de las parejas que a ustedes les gustan (El capítulo solo contendrá el romance de la pareja respectiva). En el capítulo siguiente empezará la ruta GaaHina, en el próximo SasuHina y el último será NaruHina. Los capítulos seguirán el ritmo de la historia.

A las cinco sexys personas que dejaron su Reviews…

Violetamonster: ¡Hola de nuevo :3! ¡Me hace feliz que te haya gustado el capítulo! No quería hacerle esto a Hinata pero me encanta ser una diablilla xD, a lo siguiente… te cuento algo, ¡Amo el GaaHina y yo también quiero que Gaara-sama la ayude con su poder Akuma! Debo decir que tu Reviews me ha dado una buena idea ¬/¬ ¡Gracias por tu Reviews y espero que te guste el capítulo :3!

kds: ¡Qué bien que te haya encantado me da mucha alegría! A mí también me gusta el SasuHina y no te preocupes querida, esta historia es exclusivamente para las tres parejas, en esta historia habrán tres finales alternativos con cada chico diferente y se podría decir que Hinata si se queda con Sasuke. ¡Gracias por tu Reviews y espero que te guste el capítulo :3!

ale 01: ¡Gracias! ¡Me chiveas! No te preocupes por las parejas, es lo de menos, esta historia es para las tres parejas mencionadas. Vaya, Hinata tendrá un final con cada chico diferente, o sea finales alternativos. ¡No te preocupes, porque se puede decir, que Hinata si se queda con Gaara! ¡Gracias por tu Reviews y espero que te guste el capítulo :3!

AFuckingAngel: ¡Muajajajajajajajajaja! ¡Soy muy malula! ¡Muajajajajajajaja! Pobre Hisashi, tenle compasión…neeee no es cierto xD, ¡Hinata, rómpele el rostro otra vez! ¡Sí arriba el SasuHina! \(._.)/ ¡Gracias por tu Reviews y espero que te guste el capítulo :3!

angelica: ¿¡Qué todas se pusieron de acuerdo para chivearme?!, ¡La continuaré no importa que TnT! Después de la pelea que tuvo con Hinata ya sabrás como esta Sakura, y eso que todavía esta inconsciente, Jeje se lo merece la Bitch xD. Todavía no se sí me quedo bien las palabras venenosas que le dijo Hinata, pero me dio cosita cuando Hisashi le rogaba a la pobre de Hinata aunque se lo merece. Tienes razón, Ojo por ojo, diente por diente. ¡Gracias por tu Reviews y espero que te guste el capítulo :3!

¡Bien esto es todo! ¡Gracias a todas las personas que dejaron su Reviews y me chivearon! ¡Las amo a todas!

Espero que les guste el capítulo y no olviden dejar sus Reviews :3

Bye-Bye

Att

SamMeiTukusama